Naruto no me pertenece sino a su respectivo autor.

"Naruto" Habla un personaje humano.

"(Naruto)" Piensa un personaje humano.

"Naruto" Habla un personaje sobrenatural o invocación.

"(Naruto)" Piensa un personaje sobrenatural o invocación.

Capítulo 6: Citas y el escape de Ying.

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En el valle del fin se veían a dos siluetas enfrentándose con la mirada, la primera tenía el pelo rubio largo hasta el final de la espalda, sostenía un Gunbai en la mano izquierda y una Kama en la derecha además de portar con una armadura shinobi negra con el estampado de un dragón blanco, con los ojos cerrados y la respiración calmada esta figura era Naruto Ōtsutsuki, el Kokushibyō para muchos, pero descrito por más de uno de sus maestros como Naruto el de los pies ligeros

La otra figura también tenía el pelo rubio, pero solo no tan largo como la primera figura, este lo tenía hasta largo hasta la nuca y con ojos azules, llevaba puesto un chaleco shinobi tradicional de la aldea de la hoja con uno pantalones tipo ANBU y las sandalias respectivas, en sus dos manos portaba unos peculiares Kunais de tres puntas, dicha figura era Minato Namikaze, el ex Yondaime Hokage de Konohagakure no Sato.

Padre biológico en un combate inminente contra su hijo biológico, aunque esto pocos lo sabían.

"Aquí estamos Minato, en el final, en el punto cero, el todo o nada, a decir verdad, tienes algo de posibilidad en vencerme, ya que la droga que me diste me imposibilita a usar mis ojos, te felicito por aquello, fuiste muy listo en aplicarlo" dijo Naruto tomando una pausa después dio un suspiro y continuo: "¿Algunas palabras para inmortalizar el momento?" al no recibir respuesta el rubio menor dio por hecho el inicio del combate.

La pelea ya había acabado, ahora se ve a Naruto recostado en la orilla del rio, con un kunai de tres puntas enterrado en las costillas de su lado derecho, el filo de dicho kunai rasgando el pulmón, sangrando bastante.

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En el departamento de Naruto este recién se había despertado de golpe, respirando agitado y todo sudado, con un pequeño dolor en su costado derecho, pero lo más sorprendente era el sueño que había tenido. Logrando calmar su agitada respiración, procedió a mirar a su lado derecho, el lugar donde una Anko Mitarashi descansaba con una sonrisa genuina pintado en su hermoso rostro. El solo hecho de recordar de lo acontecido anoche le hacía sonreír gratamente. Vio el reloj que estaba en la mesa continua a la cama y marcaba las 8:30. Levantándose cuidadosamente para que la pelimorada no despertara el rubio se fue directo a la ducha para quitar todo el sudor y posteriormente hacer un delicioso desayuno para su novia.

Una pelimorada se empezaba a despertar por el hecho de que unos rayos de sol se filtraban a través de la ventana de la habitación además de que se nariz estaba percibiendo unos deliciosos aromas. Tratando de encontrar a su amante en la gran cama, fallando, dio un suspiro de resignación, quizás Naruto tenía cosas más importantes que despertar juntos. Pero todos sus pensamientos fueron interrumpidos cuando una bandeja de madera se posó frente a ella, en dicha bandeja estaba un apetitoso desayuno de crepas, jugo de naranja y frutas de la estación. Detrás del buen desayuno, estaba Naruto sentado de rodillas en la cama con su típica ropa de civil que consistía en una polera azul cian y unos pantalones negros, llevando una ligera sonrisa que lo hacía ver terriblemente atractivo a opinión de Anko.

"Qué bueno que despertaste, debes tener hambre" dijo Naruto, mientras que Anko sonreía tímidamente y con un ligero rubor en sus mejillas que la hacía ver endemoniadamente tierna.

"Gracias" respondió la pelimorada que al tratar de levantarse se percató de su desnudez y entonces todos los recuerdos de la noche anterior llegaron a cabeza haciendo que se sonrojara enormemente. Y tapándose los pechos con las sabanas procedió a consumir el alimento que le preparo su novio.

Una vez que termino de desayunar, la de ojos avellana decidió aclarar algunas dudas que le picaban en su consciencia:

"¿Te arrepientes sobre de lo que hicimos ayer?" su tono de voz fue bastante serio.

"Nunca, puedo decir que es uno de mis más gratos recuerdos" la respuesta del rubio fue increíblemente tierna a oídos de la pelimorada, haciéndola suspirar alivio. Pero Anko continuo con su interrogatorio:

"¿Crees que fui lo suficiente buena para ti?" la chica no pudo evitar que sus labios temblaran por un momento del temor de no complacer a su pareja tal como él lo hizo con ella.

"Como dije, fue una gran experiencia, me encanto, y déjame decirte que fue mi primera vez como también lo fue la tuya. Te amo Anko-chan, nunca debes de dudar de nuestra relación" le respondió en un modo bastante serio solo para dejar en claro que la amaba.

Como única respuesta, la fue un beso en los labios, al separarse se revelo a Anko con los ojos humedecidos acompañado de un sonrojo en su bello rostro.

"Pero mira que despistado he sido, te había hecho un regalo que se me olvido dártelo ayer, espero que te guste" dijo Naruto al mismo tiempo que sacaba una pequeña caja de madera rectangular. Anko la tomó cuidadosamente entre sus manos y la abrió, lo que vio la dejo completamente maravillada. Dentro de la caja había un hermoso collar hecho de perlas blancas enhebradas entre sí.

"Es hermoso, Naruto-kun, pero no debías, te pudo haber costado muy caro y…" la pelimorada no pudo seguir hablando dado el rubio la callo con un beso, inmediatamente se posicionó detrás de ella y le colocaba el collar con extrema delicadeza.

"Uno hace cosas por las personas que ama. Bueno creo deberías ir a ducharte, porque ambos tenemos cosas que hacer hoy" termino proponiendo el hombre.

Una vez que Anko se fue de malagana porque tenía que ir a trabajar a Tortura & Interrogación, no porque quería, sino porque sin trabajar no había dinero, y sino había dinero no habría dangos, y sin dangos… el infierno se desataría.

Naruto pensó que quizás no había pasado mucho tiempo de calidad con sus novias y amigas. Su primer destino seria la casa de sus amigas y novias Genins presentes en la aldea, ósea Ino, Sakura, Tenten, Hinata y Naruko.

En el camino se topó con Inoichi, lo saludo respetuosamente y siguió con su trayecto. Pero el líder de los Yamanaka tenía un pensamiento en la cabeza: "No me pudo haber tocado un mejor futuro yerno que Naruto, definitivamente Ino será muy feliz, pero si la hace sufrir… las pagará caro" con esos soliloquios se dirigió a T&I.

Llegando al complejo Yamanaka se topó con Fu, al pasar el pelinaranja le guiño el ojo a su señor mientras que este hizo lo mismo, no hubo más interacción porque nadie debería saber que todos los 'ciervos' de Danzo Shimura o mejor conocido como el halcón de guerra o el shinobi de la oscuridad lo cambiaron por otro líder, nadie debía saberlo hasta que la situación en la aldea se calme.

El guerrero del gunbai no pudo encontrar la presencia de la rubia en los terrenos Yamanaka, asique inmovilizando su cuerpo, entró en modo Sennin, sus ojos no cambiaron, pero sus parpados y el sector aledaños a ellos tomaron el color naranja, y así la pudo localizar en el campo de entrenamiento número 6.

El campo de entrenamiento numero 6 era de gran extensión, pero nadie iba porque el terreno estaba muy descuidado y maltrecho. Pasando una sección de árboles que comenzaron a ser desgastados y muertos, adentrándose por el sendero dichos arboles empezaban a ser más verdes y frondosos. Cuando Naruto llego al corazón del bosque se podía ver a una Ino anotando en un cuaderno todo tipo de plantas que había en el jardín. La Yamanaka estaba tan metida en sus divagaciones que no sintió cuando alguien ingreso.

"Hola, Ino-chan" saludo alegremente Naruto, haciendo que Ino diera un respingón del susto.

"Baka, me asustaste, en fin, [suspiro] hola Naruto-kun"

"Te vine a ver para saber cómo has estado, además, ¿Qué es este jardín?, nunca lo había visto antes"

"Gracias, pero este jardín es mi secreto, nadie sabe que vengo aquí, a excepción de ti claro está, veras todo comenzó cuando llegué a esta zona toda desgastada y al verla me propuse renovarla…"

La dupla de rubios siguió conversando hasta que un gruñido del estómago bastante fuerte por parte de la Yamanaka dando a revelar que no había desayunado. Ino prácticamente quería que la tragase la tierra además de estar roja de vergüenza. Lamentablemente para ambos se despidieron no sin más prometerse repetir de nuevo la ¿cita?, si se podría llamar de tal manera.

Su siguiente destino era encontrarse con su peli rosa amiga de infancia, Sakura Haruno. Esta se encontraba yendo al almacén para comprar algunas mercancías para su madre. El rubio converso con la peli rosa durante todo el trayecto del almacén hasta la casa Haruno, donde Mebuki, la madre de Sakura le ofreció un té a Naruto.

"Después de todo, tengo que tratar de llevarme bien con mi futuro yerno" tales palabras no hicieron más que sonrojar a Sakura de pena y de amor porque Naruto no lo negaba, todo eso fue suficiente para colapsar la mente de la adolecente. El rubio en acto de caballerosidad, transporto a la joven ninja en brazos hasta su habitación. Y despidiéndose educadamente de la madre de la peli rosa, se movilizó hasta su siguiente destino, Tenten.

Entrando en la tienda de armas de la familia Nakamura que es encontraba en el centro de la ciudad, se topó con una castaña de su edad, limpiando una estantería. El rubio se quedó harto tiempo viendo como Tenten hacía con maestría su labor, era simplemente hermosa.

"Espero que la cuides, no me gustaría que algún día Tenten llorara por tu culpa" una voz masculina, gruesa y madura, hizo que Naruto se diera media vuelta para encararlo. Ahí estaba un hombre de casi dos metros de altura, piel semi bronceada y constructora corporal musculosa. El hombre vestía un conjunto de ropas para trabajar en la fundidora.

"Créame que eso nunca pasara, señor…"

"Mi nombre es Doto, el padre de Tenten" su voz era tan tenebrosa como la de su maestro Hanzo y su cuerpo casi como el de A. Después el hombre miro a su hija y dijo: "Tenten, hay un amigo tuyo que quiere verte"

La adolescente castaña se dio media vuelta y poso sus ojos avellanas en los azules del rubio, sonrojándose.

"¿Te gustaría salir a alguna parte, Tenten-chan?" preguntó Naruto.

"Me encantaría, pero…" Tenten recordó que tenía que ayudar a su familia en el negocio.

"Descuida hija, puedes salir con tu noviecito"

"!Oto-sama!" exclamo la castaña, bastante avergonzada por las palabras de su padre.

Tenten y Naruto caminaron, charlaron y bebieron té de por medio. Pasaron un buen rato en compañía del otro. Desafortunadamente para Tenten, el tiempo se acabó, mientras que para Naruto: ya era tiempo de visitar la gran mansión Hyuga, donde se localizaba Hinata.

Ya entrando en el recinto Hyuga, después de ser recibido cordialmente por los nuevos guardias ya que los antiguos le propinaban golpizas a Naruto cuando era menor. Poco después de esperar en la recepción, el rubio fue bienvenido por Hiashi Hyuga.

"Oh, Naruto, ¿Qué te trae por aquí?"

"He venido porque me gustaría pasar más tiempo con mis viejas amistades" dedicándole una amable sonrisa al líder de los Hyuga.

"Hinata llegara dentro de poco, y dime, ¿Te gustaría almorzar con nosotros?"

"Estaría encantado Hiashi-sama"

Al poco rato de la conversación con Hiashi, Hinata llego de entrenar con su hermana menor Hanabi.

"Hola Hinata-chan, Hanabi-san" el saludo del rubio hizo que la princesa Hyuga mayor se sonrojara de sobremanera. Hinata siempre sería Hinata.

El almuerzo transcurrió con tranquilidad, pero solo Naruto notaba la pequeña intención asesina que emanaba el sobrino de Hiashi, Neji Hyuga. Un sentimiento, débil, pero estaba, le denunciaba a Naruto que le diera una paliza a puño limpio a ese tal Neji. El solo pensar que Hinata sufrió hacia que el guerrero del gunbai y kama le temblaran las manos por la rabia.

Chispa.

Después del almuerzo, Naruto se fue a entrenar como lo hacía diariamente, pero no sin antes prometer que los visitaría más seguido.

El reloj marcaba las siete y media de la tarde, y el rubio se dirigía a su restaurante favorito: Ichirakus, el lugar donde cocinaba el mismo ángel: su Ayame-chan.

Pero grata fue su sorpresa que en el local de comida encontró a su novia secreta Naruko (solo por ahora) y a su amiga Kushina.

"Hola Naruko-chan, ¿Puedo?" pregunto Naruto señalando el asiento que estaba a la izquierda de Naruko.

"¡Hola Naruto-kun!, si por supuesto que puedes sentarte" cuando Naruto se sentó fue recibido por un beso en la mejilla, pero cerca de la comisura de los labios.

"Hola Kushina-chan" saludo cordialmente haciendo que la Uzumaki se sonrojara levemente, pero luego se reprendió mentalmente porque biológicamente era su hijo o ¿no?

"¡Naruto-kun!" el rubio fue sorprendido porque sus labios fueron asaltados por una bonita castaña de ojos negros.

"Me alegra verte Ayame-chan" dijo Naruto volviendo a besar a Ayame, pero esta vez era el quien guiaba la labor, originando ligeros gemidos de su novia.

No falta decir que toda esta interacción de amor juvenil genero varias emociones como orgullo y celos.

El orgulloso fue Teuchi, que miraba desde la parte trasera del local. Pensando que su querida hija había encontrado a ese amor verdadero que la cuidaría, amaría y velaría por ella.

Mientras tanto, los sentimientos de celos de Naruko salieron a flote obviamente porque no era fácil compartir al hombre que amabas, pero la otra era de Kushina que ya no veía a Naruto como su hijo, sino como… definitivamente todas sus dudas las debía consultar con su amiga Mikoto.

Las personas en el local charlaron animadamente, pero el rubio empezaba a tener un ligero dolor de cabeza. Tras comer dos platos de ramen de cerdo, Naruto se tuvo que retirar a sus aposentos porque el dolor de cabeza no disminuía, solo aumentaba.

Llegando a su casa tambaleándose durante todo el trayecto, Naruto no tenía fuerzas ni para tomar una ducha o beber un vaso de agua. Asique chasqueando los dedos se retiró de sus armas y armadura y se precipitó a la cama, cerrando los ojos por el insoportable dolor.

Fuego.

El reloj marcaba casi la doce de la noche, en el departamento de Naruto este abría los ojos calmadamente como si nunca hubiera existido la jaqueca. Pero sus ojos…

Sus ojos eran rojos.

Sus ojos no eran como el Sharingan, ni como los de Kurama…

Sus ojos eran los de Naruto-Ying.

Listo, termine, me demore bastante porque he tenido muchos proyectos que hacer. Espero que les haya gustado, comente. Puede que me tarde más en actualizar, sorry. BYE.