Le costó horrores reaccionar. Las palabras de Damocles antes de levantarse como si nada, sin despedirse ni dejarla preguntar habían hecho mella. Ya no sabía como actuar, donde buscar, que pensar... todo era un gran ovillo mucho más complejo de lo que realmente pensaba. Respiró profundo y miró el nocturno cielo de París. Ya no sabía a donde iba tanto en el caso como a donde dormir. ¿Iría con Tikki y Plagg? No... podrían delatar su posición a Adrien, conocía a Plagg. Sus padres eran la única solución viable. Pero su orgullo y esa sensación de que con su madre las cosas no volverían a ser como antes la impedían. Miró su cartera y no quería usar la tarjeta de crédito o móvil, y tenía muy poco en efectivo. Había escogido mal día para dar un paso de gigante. Por una vez pidió un deseo a ninguna estrella visible del cielo nocturno, que le lloviera una solución viable a todos sus problemas.

"...¿Mari?" escuchó detrás de ella. Se giró, bastante sorprendida

"¡Nath!" Sin ningún pudor rodeó el banco para abrazar a quien la ayudó hacía nada. Se separó al darse cuenta de ese impulso estúpido "...¿Qué haces aquí, a estas horas?"

"Un cliente me pidió que pintara este parque de noche. Una petición muy tonta pero me dará para comer" sonrió él mientras la dejaba un lado para sentarse en un banco. En verdad, no le parecía una petición tonta, con aquel oscuro tono, con pocas farolas y la fuente en medio daba un aire romántico. Miró por encima los rápidos bocetos que hacía, sus manos estaban un tanto rojas y podía ver los callos, a la vez que a veces se artillaba o emborronaba por accidente. ¿Estaría molestando o su presencia lo incomodaba? "Son ideas rápidas, no puedo estar aquí de noche. Ya lo hice una vez... no fue buena idea"

"¿Atracadores?"

"Bandas" corrigió él "Desde que Hawk Moth está en la cárcel, las bandas están saliendo a patadas" Se sorprendió de escuchar aquello, Damocles no le había hablado de aquello. "Los Pavos Azules son los que han ido cogiendo fuerza porque cambiaron de líder, pero los otros no quieren perder su trozo de pastel, como Los Zorros"

"¿Cómo sabes tu todo eso?"

"Mi... familiar más cercano era uno de ellos. Murió por culpa de una traición mal planificada. A demás, a veces me hacen... visitas"

"Cobros" corrigió ella. Él chico dejó de dibujar para mirarla, buscando una respuesta coherente a su correción. "fui policía"

"Con más razón no deberías estar aquí a estas horas" volvió a centrarse en sus garabatos "Vuelve a casa con tu marido antes de que te tenga que volver a llevar al hospital"

"No... no tengo a donde, ir, ¿vale?" le reconoció después de un breve silencio donde no se sabían las claras intenciones. Al escuchar esa respuesta, inexplicablemente dejo su tarea para empezar a recoger. "¿Qué haces?"

"¿Te crees que sería capaz de dejar que durmieras sola en la calle? Te salve la vida y la de tu hijo una vez... ¿Por qué no otra?"

Un poco sonrojada, decidió seguirlo en silencio, a la par de curiosa. Él le podría dar más información de aquellas bandas, aunque no estuviera en la policía, sabía que no podía hacerse a un lado respecto a la lucha por la paz de París. Llegaron a una zona no muy apartada del parque, y lo primero que le vino a la cabeza fue desconfiar. Demasiada casualidad.

"Como si estuvieras en tu casa" encendió las luces y vio que el salón estaba lleno de papel de periodico y grandes manchas acompañados de un fuerte olor de pintura. Los muebles estaban tapados por film transparente. "Perdona...es que estoy pintando el salón de un tono suave porque a los dueños anteriores es encantaba el naranja chillón"

"Como una bombona de butano" rió Marinette al ver su terrible sonrojo e imaginando las paredes de ese color tan dañino para los ojos. En pleno silencio donde ella intentaba sentarse en alguna parte, sonaron sus tripas como tambores "perdona...llevo sin comer mucho tiempo"

"Tranquila...creo que me queda algo en la nevera"

Sacó una pizza precocinada y unas latas de cola.

"¿Por qué no estas con tu marido?"

"...Peleamos. No quiero volver a esa casa. ¿Vives solo?"

"Desde que lo dejé con mi novia si. Una historia muy larga"

"En el que están involucrados los Pavos Azules, ¿no?" dedujo Marinette

"Más o menos... ella estaba con Nooroo y cuando se derrumbó todo ello, ella consiguió un colchón legal y se fue con los azules. No quería esa vida y nos separamos. Ella se fue con mi hermano, que luego murió porque se le ocurrió traicionarlos por un millón" Rompió aquel silencio con una verdad que Marinette podía casi palpar en su imaginación. No era la primera vez que escuchaba ese tipo de historias, y por lo que veía, no iba a ser la última vez. "¿por qué dejaste la policía?"

"El caso de las Mariposas fue demasiado para Adrien y para mi. Nos jodió a base de bien porque el líder era el señor Gabriel Agreste, su padre. Decidimos dejarlo y centrarnos en el negocio de la moda. Yo le ayudaba diseñando"

"No te pega"

"Gracias" dijo con ironía. Si supiera que cuando era más oven tenía sus diseños por querer ser diseñadora...

"Bueno... te veo más como modelo"

"Tienes razón, la verdad. No soporto quedarme de brazos cruzados, en un mundo tan... hipócrita y frío mientras los cimientos de esta ciudad son picoteados por letales termitas"

"Te imagino más como una súper heroína" Marinette aguantó la risa "¿Qué? Los maderos no suelen ser buena gente. Él hecho de que ella esté ahora con los Pavos Azules es porque hay corruptos"

"Hay un sistema para algo" debatió ella antes de seguir comiendo de la pizza "Si cada uno se toma la justicia por su mano cunde la anarquía y eso es lo último que necesita París"

"Todos dicen lo mismo pero luego pasa lo que pasa. Desde que terminaron las mariposas, llegan cada vez más locos a por las joyas"

"¿joyas?" se acordó instantáneamente de aquellas que encontraron con el viejo Maestro Fu y que lo último supo de ellas fue que estaban a buen recaudo. Por no mencionar las joyas que le habían regalado a su madre, aquel jade que estaba siendo demasiado caro en su vida. Necesitaba sacarle más información, aquello estaba siendo oro.

"He hablado demasiado" Nathanaël se había arrepentido de darle esa información

"¡Espera! Si me ves como una "heroína", necesitaría la información, ¿No crees?"

"...A penas te he contado la punta del iceberg, Marinette. Pero tampoco creo que necesites saber mucho. Ya no eres policía, ¿no?"