Capitulo 6 En familia

Tío Harry, siéntate a mi lado. Rose de 9 años lo empujó hacia la mesa y Harry le besó la mano con gentileza.

Será un honor cenar a tu lado – le apartó la silla con cortesía. Había deseado hace mucho tener una hija como Rose y una esposa tan hermosa como la de su hermano Ronald.

Tío Harry, he oído que mamá va a presentarte a una amiga suya- le susurró la niña en el oído. Yo no la conozco, pero no te preocupes. En cuanto la vea, te diré si te conviene.

Cuento con tu opinión – repuso él, muy serio. Antes de la reaparición de Ginny, había estado deseando conocer a la amiga de Hermione, quien a cavaba de divorciarse y buscaba una relación nueva, pero ya no le apetecía tanto. A causa de Ginny.

Harry ¿Como va el negocio? Preguntó Ronald ayudando a su esposa a colocar los platos de carne, patatas y ensalada sobre la mesa.

Sigo buscando clientes que me paguen por diseñar sus equipos de audio y video – repuso su hermano ¿Conoces a alguno?

¡Ojala! Te lo enviaría de inmediato.

-Sí sólo necesito un buen comienzo y luego podría abrir esa tienda más grande con la que sueño.

-Sé que lo conseguirás, hermano.

A propósito –dijo Hermione, pasándole la carne. Me he enterado de que nadas en el gimnasio. ¿Te estas poniendo en forma para una nueva relación?

Ron le guiñó un ojo. Apuesto a que ya has conocido a algunas mujeres allí ¿Verdad Harry?

¡Basta Ron! Dijo Hermione. No quiero que tui hermano conozca a otra mujer.

Harry evitó la mirada de su cuñada. No te preocupes no he conocido a nadie nuevo en el gimnasio. Se sirvió la comida

Me alegro - repuso Hermione porque ya le he hablado a Marietta de ti. Se muere de ganas de conocerte.

Lo mismo digo – replicó Harry, tratando de evocar su antiguo entusiasmo.

Ron lo miró con atención.

Harry tuvo la impresión de que su hermano percibía algo raro, pero, guardó silencio.

¿Cómo quieres conocer a Marietta? Insistió Hermione ¿Una cita a ciega los dos solos? ¿Una barbacoa familiar aquí?

Una barbacoa aquí con todos vosotros – musitó Harry. Con Ginny atormentando sus pensamientos quería conocer a la amiga de su cuñada en una atmósfera platónica y amistosa.

Sintió una vez más los ojos de su Ron sobre él, su hermano era un año mayor que él, pero, 20 años más sabio. Nunca había conseguido ocultarle nada.

¡Fantástico! Exclamó Hermione ¿Qué te parece el próximo sábado?

Muy bien repuso Harry con un nudo en el estomago. Cuando terminó la cena se sintió aliviado. Rose lo convenció para que jugara al monopolio y perdió todo su dinero y propiedades cuando cayó en unos de los hoteles más caros de ella.

Mas tarde mientras Hermione acompañaba a la niña a la cama, Ron lo arrinconó en el estudio.

Sé sincero hermanito. Si has conocido a una mujer en el gimnasio ¿Verdad?

Una antigua novia – repuso – Harry apartando la vista del juego del ordenador que intentaba resolver.

Ron abrió muchos los ojos. Tú solo has tenido una novia ¿Te refieres a la chica del instituto que te rechazó?

-Sí a Ginny

-No llegue a conocerla, ¿Verdad? Prosiguió Ron creo que nosotros vivíamos entonces en Privet Drive Little Whinging en Surrey, pero, recuerdo lo destrozado que estabas cuando viniste a vernos.

Harry quería gritar que seguía destrozado, pero no lo hizo. Tenía que encontrar el modo de mostrarse emocionalmente neutral con ella.

Ron, tienes que prometerme que no se lo dirás a Hermione. No quiero estropear sus planes, ya solucionaré esto. No me vendrá mal conocer a su amiga.

Su hermano enarcó las cejas. Sigues enamorado de Ginny ¿Verdad?

Harry se levantó de la silla. No lo sé Ron, no lo sé.

El otro le rodeó los hombros en su brazo. Te conozco bien Harry. No has dejado de buscar una chica a la que amar. No te preocupes ya llegará. Tu futura esposa está ahí fuera en alguna parte sólo tienes que esperar.

Harry asintió. Sabía que 7 años atrás se había aferrado a Ginny a causa de sui necesidad desesperada de amar y ser amado. Cuando ella lo dejó, pagó un alto precio por aquella necesidad y no quería cometer dos veces el mismo error.

Eh ¿Qué te parece si lanzamos unas canastas antes de irte? Propuso su hermano.

Bien repuso Harry con la esperanza que el ejercicio le ayudara a apartar a Ginny de su mente. Mientras lanzaba, pensó en el cabello rojo y los ojos color avellana de Ginny. Consiguió hacer canasta y sonrió. No pudo evitar pensar si aquel tiro sería un buen presagio.