Tiempo después...

" Entonces… ¿aceptas esta vez? "

" No "

" Maldito terco… ¡Dámelo de una vez! "

" He dicho que no "

Ya llevaban un buen tiempo, sus meses como revelaba la pequeña tripa de Marinette, intentando llegar a un acuerdo. Lo poco que tenían era un montón de borradores en la basura. Sabía que tenía la idea equivocada de que ella estaba saliendo con su amigo pintor Nathanaël, pero le daba igual, quería que se quedara en su error. Porque le parecía un imbécil de primera al pedirle que siguieran juntos, como antes en aquella casa, aun sabiendo que su padre estaba por ahí. No. Sabía que en cualquier momento le daba por coger un cuchillo y matarlo. Aquello no cambiaba nada algo que sentía muy fuerte por su marido, ese amor que se había desarrollado con el paso de cada misión en la policía, pero lo notaba todo completamente cambiado. No sabía si era ella, con su nuevo trabajo, su nuevo despacho siendo detective privada con más casos a parte de su investigación secreta o si era él en un mundo frívolo y complejo que era la moda. Los dos habían cambiado, y era la única realidad visible.

" Me da igual si hay que llegar a juicio, pero me vas lo vas a dar, Agreste "

" Sigue soñando, Agreste "

" ¡AH! ¡¿Pero porque no me lo das de una vez?! " Estalló de la ira finalmente, haciendo que ambos abogados miraran un tanto asombrados mientras que Adrien seguía con los brazos cruzados manteniendo la mirada con un rostro casi de piedra

" Vamos a ver, aun nos queremos, y lo de la joya no es asunto nuestro. A la par que lo del pintorcillo no terminará siendo más que un encaprichamiento "

" Que Nath no tiene nada que ver con todo esto "

" Seguro que si, solo que lo tratas de tapar. Hasta estoy dudando si lo que tienes en el bombo es mío de él "

" ¡De ahí no paso, Agreste! " grito ella intentando agarrarlo del cuello, pero su abogada la paró en seco, al par que el abogado del chico lo agarraba para que no le salta más en cara.

Al final se decidió seguir otro día. La abogada de ella le preguntó lo que ella ya sabía para asegurarse de que no tendrían nada en contra, algo que no terminaba de molestar a la joven Dupain-Cheng. Nada más terminar con aquello, ella fue directa a su despacho. Les había costado horrores encontrar uno en la periferia de París para que todos pudieran tener acceso de una forma discreta. No era gran cosa, una sala para que Nathanaël pudiera pintar, su propio despacho y una sala un tanto pobre de espera. Algunos se decepcionaron al ver que no era como en las series y películas, con poca iluminación, con cristalera y un hombre fumando un cigarro con poses chulas, pero todo aquello desaparecía ante la eficacia de la ex-policía. Además, contaba con su fama por el caso de las mariposas. Nada más entrar, saludo a su compañero.

" ¿Qué tal la charla? "

" Como siempre " contestó ella mientras entraba a ver como iba el nuevo trabajo que le habían encargado " Ahora le ha dado por creer que nuestra Emma "

" Ya te dije que me alegro de haber sido yo quien fuera a tu eco en vez de él… aunque no pensé que fuera a pensar eso "

" Esto irá para largo… demasiado largo. Bueno, a lo importante, ¿has hablado con Natalie? "

" Sigo sin poder… creo que deberías rendirte con ella. Si no quiere dar la cara desde que te dio el bendito palo a no ser que dejes la investigación y vuelvas con tu marido, solo tendremos la maldita joya. "

Si bien aún tenía el asunto de Natalie atravesado. Ella simplemente les dio la joya con un mensaje de la madre en el que claramente pone que no podría atraparla. Con una llamada, ella decía que no abriría la boca hasta que volviera con su hijo a pesar de que estuviera Hawk Moth en la negó, pues iba en contra de ella volver a aquel tan frío lugar. Era una condición que no se veía capaz de cumplir. Le entregó la joya a Damocles para que la analizarán en el laboratorio, pero nada, como una simple joya. Otra vez se encontraba en una situación en la que no sabía cómo avanzar.

" Quizás deberías hablar con tu madre "

" No puedo volver a sacar el tema. Y mira que me da igual a estas alturas lo que piensa, pero no quiero que se haga ideas locas. "

" El caso de las puntillas " bromeó Nath después de meter en el agua sucia su pincel. " Esto se esta alargando demasiado. Por cierto, correo "

" Eso se dice antes " dijo ella saliendo de la habitación para mirar encima de su escritorio el correo. " ¿Has mirado si ya el señor Noël ha pagado por las pruebas contra su mujer? "

" Si. Y más de lo que le dijimos "gritó su compañero para no tener que salir. La gran ventaja de que no fuera un lugar grande " ¿Algo interesante? "

" Cuentas y… si, algo interesante "

Miró un par de cartas azules. Eran los Pavos, quienes le mandaban aquellas cartas amenazadoras con en el reverso de aquellas calles en los que ya habían estado y no habían encontrado nada más que joyerias y tiendas de ropa. Todos referencias para que volviera a su casa. Solo con leer aquello le daban alas para pensar de que Natalie estaba enredada con ese grupo de matones gratuitos y que se había puesto de secretaria solo para ayudar en la caída de Nooroo. Pero seguía sin encontrar sentido o hilo alguno. Los pavos azules, a la par de los zorros y las mariposas… ¿todos eran grupos llenos de fanáticos?

" Deberíamos pensar en mirar por las joyerías otra vez "

" Ya hemos molestado lo suficiente por esos lugares. Y paso de encontrarme con Gorilla otra vez.. "

" Estas dando puerta a demasiadas cosas y centrándote en los otros casos, Mari "

" Solo comemos de dos trabajos… aunque tengo que admitir que últimamente estoy dejando el jade muy solo porque tengo la maldita pieza… pieza... "

" ¿Qué pasa con la pieza? "

" Natalie me la ha dado sabiendo que se la iba a dar a Damocles y que él no la iba a aceptar, con un mensaje. Le he dado vueltas en todo este tiempo, las cartas, la joya, Damocles y Natalie. Todos ellos animándome a que lo deje para que vuelva con Adrien. Solo después de que supieran que estoy embarazada. Embarazada de Adrien, hijo de Juliette y Gabriel Agreste. "

" Le falta sentido a lo que me estás diciendo "

" No le falta " Nathanaël salió de su escondite para leer las cartas azules. No llegaba a comprender que estaba diciendo su jefa " Lo tengo. Ya se que demonios me está ocultando el maldito de Damocles "

" No saques conclusiones precipitadas, Mari "

" Piensa, mi querido Nathanaël: Damocles no pinta nada en la historia de cómo llegó a las manos de Juliette Agreste. La buscan, sin avisar ni a Gabriel ni a Adrien de que si esta viva. Natalie está en medio. Estos mensajes de que vuelva a la casa solo aparecen después de que Natalie me diera la joya, y ella me quiere al lado de su jefe, solo se ha metido en todo esto después de que supiera de que estaba embarazada. No es tan loco pensar de que Juliette Agreste es un Pavo Azul que busca Damocles… tengo que hablar con mis padres " cambió de pronto de opinión, al recordar que sus padre le pidieron que andara con cuidado con Damocles.

" Cambias demasiado de opinión " le soltó Nath mientras iba a buscar la chaqueta y las llaves del coche para llevarla a la panadería.