Capítulo 10 La carta

Ginny notó que Harry vacilaba en leer la carta en voz alta y su inseguridad aumentó ¿Quieres que me salte las líneas que más me han afectado?

Esas son mis favoritas repuso-ella

Harry carraspeó. Cuando estoy en la cama por la noche, sueño con estar en tus brazos-leyó; levantó la vista ¿Quieres que continúe?

Desde luego ¿Por qué no? Se prometió que estrangularía a su hermana.

Pienso en tus labios sobre los mío – prosiguió él- "En tus manos acariciando todo mi cuerpo. Te necesito Harry; te necesito" metió lentamente el papel en el sobre ¿Hablabas en serio, Ginny?

La joven se esforzó por recuperar el aliento ¿Por qué iba a escribir eso si no? Rezó para que no captara el temblor de su voz. Porque las palabras de Molly expresaban exactamente lo que sentía por él.

Harry la miró a los ojos ¿Estas segura de que quieres empezar algo de nuevo conmigo?

¿Empezar? Quería empezar, continuar y quedarse con él para siempre –pensó- sí, muy segura – veía dudas en sus ojos y sabía que debía acallarlas por su hermana. Estaré a tu lado sin importarme lo que tardes en volver a confiar en mí.

Harry no podía creerlo. Ginny decía las palabras exactas que anhelaba escuchar ¿Y si tardo meses o años? – preguntó.

Esperaré décadas si es preciso añadió ella con ojos invitadores.

Harry la estrechó en sus brazos sin pensar. Necesitaba sentirla cerca. Apretó su rostro contra, el cabello sedoso de ella e inhalo su perfume. Olía a flores un aroma distinto al que recordaba en ella. Y más dulce, mucho más dulce. Su boca encontró la de ella. La notó vacilar un instante, pero luego su cuerpo se relajó contra él sus labios se abrieron y sus lenguas se fundieron en un beso explorador. La apretó aun más contra sí y sintió los senos de ella sobre su pecho. Su lengua inició un baile sensual con la de ella una promesa de otros placeres futuros. Tenía la sensación de que era la primera vez que la besaba. De que era una mujer nueva para él.

Hola chicos- sonó la voz de Lavender.

Harry apenas era consciente de hallarse en la acera del Tony & Guy. Lo único que sabía era que no quería dejar de besar a Ginny. Notó que los labios de ella se apartaban despacio. Se había sonrojado y cuando la miró a los ojos, ella apartó la vista casi como si se avergonzara del beso.

La estrecho contra sí un momento más. Cena conmigo mañana por la noche- susurró.

Una sonrisa abrió los labios de ella. Sí, susurró a su vez.

Harry no podía apartar la vista de ella mientras le presentaba a Lavender, Ginny se despidió de él con la mano y siguió a su amiga en dirección al aparcamiento.

Sintió que el universo entero era un lugar perfecto, pero, sólo hasta que recordó su promesa de conocer a la amiga de Hermione el sábado por la noche. Entró en su coche con sensación de culpa. Pensó alguna excusa para librarse de su compromiso con Hermione, pero, no podía defraudar a su cuñada. Le había hecho una promesa y tenía que cumplirla. Al salir del aparcamiento, miró hacia atrás para ver si Ginny seguía a la vista. La joven se volvió entonces y sus ojos se encontraron. El corazón le dio un vuelco sólo con mirarla, Ginny entró en el aparcamiento sumida en una nube. Le ardían las mejillas al pensar en el beso de Harry. Cuando sus labios la tocaron por primera vez, supo que debía apartarse, pero no podía hacerlo. Deseaba quela besara. Quería sentir su cuerpo duro contra el de ella. Y cuando sus lenguas se encontraron, fue como si estuviera haciendo el amor.

Ginny, Harry y tú hacéis una pareja perfecta comentó Lavender ¿Por qué no me habías dicho que ibais tan en serio?

Sólo somos amigos –repuso la joven, acercándose a su coche.

¿Amigos? Repitió Lavender abriendo la puerta del suyo – si mi esposo me besara así, no saldríamos del dormitorio en 24 horas.

Ginny despidió a su amiga con la mano y salió del aparcamiento frustrada ¿Por qué se permitía creer que un hombre tan increíble como Harry podría sentirse atraído por ella? Sabía que no era lo bastante excitante o sensual para mantener el interés de ningún hombre.