Los hilos que había ido atando Marinette con la ayuda de Nathanaël cada vez tenían más sentido y aquello le daba miedo. Sus teorías cobraban una vida muy peligrosa en sus manos. Aquello no podía frenar sus otros trabajos, tenía que terminar de rastrear a más gente para poder pagar su parte por mucho que Nath no quisiera. La vida con aquel artista era mucho mejor de lo que esperaba, tranquila, cálida, siempre lo acompañaba a sus citas con el médico… muy diferente a Adrien. Casi como el verdadero padre y marido que creía que iba a tener. El divorcio no estaba teniendo un desenlace, seguía encallado como las ideas locas de Adrien. Igual que aquellos anónimos mensajes donde la instaban a volver con el rubio. Y el nombre de su madre en aquel caso. Todo una preciosa ensalada en un momento tan crucial como el descubrimiento de los pavos y los zorros. Grupos que querían amenazar la paz de París.
" ¡Mari! " llamó su atención el pelirrojo " Estabas embobada "
" No dejo de pensar en el caso… por mi se puede ir a la porra la mujer con los cuernos como alce " dijo menospreciando las fotos que habían conseguido. No era lo que se esperaba, pero tampoco sabía que se estaba esperando realmente. Se llevó las manos sobre la cabeza " Todo esto no sirve si no hablo con mi madre pero me esta dando esquinazo todo el rato "
" Será que al final si que tenía algo que ver… no he dicho nada " se retractó de sus palabras cuando vio la mirada asesina de Marinette " Quizás deberías centrarte en el divorcio antes "
" ¡El cabeza hueca de Adrien sigue diciendo que no! " gritó llena de frustración, golpeando la mesa " ¡Ya estoy harta! "
Después de su último grito, Nath decidió dejarla sola y hacer unas compras para la nevera. Ella no terminaba de entender porque le pedía que se separara de una vez de Adrien. Quizás si, las indirectas eran demasiado claras, pero no el porqué de separarse. No tener el control de la situación como antes lo llegaba a tener era algo que no terminaba de estresar mucho más de lo que ella pensaba. Necesitaba más pistas, más fuerza, saber quienes eran sus enemigos para atacarlos de una vez. Sacó papel y lápiz para escribir en orden con cada tema de una forma resumida, con sus teorías en otro papel que se llenó mucho antes que las pocas evidencias que había encontrado. Y no le quedaba ningún amigo en la zona forense para que pudiera analizar aquel palo… si es que había algo que analizar de aquello.
El sonido del timbre la sacó de sus pensamientos. Guardó aquellos papeles en el cajón y fue a abrir. No supo si sorprenderse de ver a Adrien en aquella puerta, con aquella fachada clavada a la de su padre. No le gustaba aquel Adrien, no era el chico rubio del que se había enamorado.
" ¿Me dejas pasar o tenemos que hablar aquí donde tus vecinos puedan escuchar? "
Marinette se hizo a un lado, para dejarlo pasar. Vio que el ambiente que ella había construido chocaba con el nuevo Agreste. Le desagradaba demasiado. le llevó a su despacho para que no entrara en el estudio de su amigo y le ofreció un café que el rechazo de una forma demasiado molesta.
" No he venido a tomar café " dijo con un tono que no correspondía al Adrien que ella conocía tan bien " Tenemos que hablar de nosotros "
" Lo dudo demasiado " sonrió ella sentándose en su silla con una taza de café " Yo solo quiero el divorcio, recomponer algo que tu mismo destruiste " tomó un sonoro sorbo, molestando a Adrien " Estas perdiendo el tiempo, ex-cariño "
" No puedes haberme dejado de amar de la noche a la mañana. Hicimos una promesa en el altar y... "
" Y tu me prometiste que no ibas a ver a tu padre y mira quien tienes en tu casa "
" Tu debiste contarme desde el principio que estabas embarazada "
" Tu debiste decirme que lo sabías todo desde un principio y que estabas molesta "
" Tu debiste decirme que pasaba antes de montar un circo " dejó la taza de café encima de la mesa y se puso frente a él, totalmente seria " Ese mundo de moda y falsos aplausos por un trabajo frívolo no era lo mío "
" ¿Y si ponerte a buscar una joya insignificante y a saber que otros casos con esa guisa. Cualquiera que te viera se pensaría en contratarte por estar embarazada de mi hijo "
" Hija " corrigió ella al momento " Y se llamará Emma. Y te prometo que no los vas a ver nunca "
" ¿Ya escogiste el nombre con ese cabeza-tomate de tu amante? "
" piensa lo que quieras " dijo ella relajando su postura. Aún seguía decepcionada de escuchar aquellas palabras. No, ella no tenía un affair con Nathanaël, pero le iba a dejar pensar aquello como un leve castigo. Tenía la conciencia totalmente tranquila, pero no iba a dejar que el suyo también " Adrien, la verdad, ¿A qué has venido? Porque para discutir ya están los abogados "
" Creo que los dos solos podríamos llegar a mejor acuerdo, aunque estoy viendo que no "
" ¡Pues claro que no! Vale, ya no soporto la situación, pero tampoco dejaré que me convenzas de escoger cualquier cosa para lograr mi libertad. Todo ese mundo que decidimos estar porque eras el único que podía hacerse cargo de todo el tinglado, apartarnos de la policía porque te dolía… Rechacé ser yo para poder estar contigo, pero tu no me necesitabas realmente. "
" No te equivoques, Marinette, yo nunca te obligue a nada. Todo lo acordamos los dos. Y sabes que la situación no ha acabado, te sigo necesitando. A ti y a mi hija non nata "
" Si… seguro... "
" Deja de buscar excusas para separarte y mira todo como hacíamos cuando estuvimos juntos en la policía. Nuestra primera misión, Manon… imparcial. ¿de verdad merece todo esto acabar como tienes en mente? "
" No " dijo tras un silencio en el que Marinette meditó con rapidez. Sabía de sobra cual iba a ser su verdadera respuesta, ese no que los dos ansiaban, pero había algo que tampoco quería negar, de la misma forma que le estaba rogando de forma indirecta que volvieran a ser la pareja que tanto les costó ser necesitaban la confianza muerta por las mentiras. Ahí se encontraba la espina, la astilla o piedra que nunca les dejaría avanzar de la forma que ambos esperaban. Y estaban las buenas nuevas, la muy viva madre de Adrien. Ese secreto que no podía decir hasta que encontrara a esa escondida Juliette Agreste.
Ambos se miraron a los ojos. Ese anhelo escondido de volver a estar juntos, ese sentimiento llamado amor que les empujaba a estar juntos a pesar de cualquier otra cosa, se reflejaba en los ojos claros de cada uno. De la misma forma que se reflejaba como las decepciones y los obstáculos.
" Podremos con esto si lo hacemos juntos " rompió el silencio Adrien, haciendo que Marinette se echara para atrás, rompiendo todo contacto
" No, Adrien. Con esto… no podremos juntos "
Con aquella respuesta, salió de nuevo el Adrien agresivo, el que no iba a apartar a Marinette de la forma que pudiera " Jamás te lo daré, tenlo por seguro "
" Pues nos veremos en el juicio "
Y se marchó, dejando en su sitio un ambiente gélido y solitario. No podía decirle que quería intentarlo, debía encontrar a su madre, y hacer que su padre pagara todo el daño que había creado. Recordando todo el caso del jade, cogió su teléfono y mandó un mensaje a su madre, casi obligandola a que apareciera en su despacho en el menor tiempo posible. Contó la media hora que tardó en llegar
" ¿Qué pasa ahora, Marinette? " fue lo primero que pregunto Sabine Cheng nada más llegar al lado de su hija. Al ver su serio rostro, supo que no iba a ser algo de su agrado
" Me vas a decir donde está Juliette Agreste "
" Daré por hecho que estará en el mausoleo de la familia Agreste, ¿no crees? "
" Tengo las suficientes pistas como para saber que tu si que sabes que está viva y escondida "
" Ideas locas que te habrá metido Damocles "
" No han tenido que meterme nada como para saber que tu tienes algo que ver en todo esto. Vi el expediente, estás en el ajo y fijo que papá no sabe nada "
" Hija... "
" No te estoy amenazando " interrumpió ella " Solo te advierto de que se lo diré como no me ayudes "
" En vez de estar investigando fantasmas, deberías volver a casa y que cuiden tu embarazo, si no esa criatura podría sufrir consecuencias que no quieres "
" ¿Cómo cuales? "
Con una rapidez impresionante, su madre la tumbó en el suelo y puso un pañuelo sobre su boca y nariz, durmiendola después de unos forcejeos que no comprendía cómo su madre podría contrarrestar con esa facilidad. Solo después de dejarla en el suelo, abrió la puerta para que dos mujeres entraran y se la llevaran. Nathanaël entró con una señora vestida en traje azul, quien sonreía después de todo.
" No me gusta lo que habéis hecho. Lo tenía bajo control " dijo el pelirrojo demasiado molesto por la acción de la señora Cheng. La señora del traje azul lo interrumpió
" Solo será hasta que dé a luz. No podemos dejar que siga indagando o llamaría la atención de los zorros y meternos en problemas. Ya tengo suficiente con saber que ha despertado el interés de Hawk Moth y se ha puesto en contacto con uno de sus ex-agentes para que siga la pista de la chica. Maldito Damocles... "
" Me da que Damocles quieres buscarte para los zorros, no para "la paz" de París " sacó su teoría la señora Cheng
" Ya lo averiguaremos después de que nazca mi nieta, ¿no creéis? "
