Hermione:

Durmstrang es una buena escuela me he adaptado con facilidad a la forma de vida de aquí, aunque he dominado el idioma no puedo evitar pensar que mi acento aún es un tanto raro y fácilmente los demás estudiantes notan que soy extranjero. Aún no sé qué tan bueno sea esto ya que he notado desde hostilidad hasta amabilidad de mis compañeros al saber que no soy nativo de la región, las personas de aquí tienen rasgos toscos y su complexión es robusta ¿Creerás que soy uno de los más bajos de primer año? (Y uno de los más guapos también).

El castillo es sumamente rustico a tal punto que parece vulgar, lo único bueno son los grandes espacios libres que hay, desde montañas hasta lagos, en una de las paredes hay un misterioso signo pintado que según indague fue dejado por Grindelwald y que no han podido quitar desde que él lo dibujo, en mis ratos libres tratare de investigar más sobre ello.

Yo también te extraño, pero por el momento no hay nada que pueda hacer, he investigado todo lo referente a los bienes de nuestros padres pero me temo que no podremos contar con ellos hasta que cumplamos la mayoría de edad, por eso he estado pensando en alguna otra forma de independizarnos de la familia Malfoy he calculado que si todos sale bien en unos cinco años podre lograrlo.

Sé que a ti no te agrada la idea pero debes saber que tengo la razón cuando te digo que si queremos estar juntos debemos romper todo lazo con ellos en especial con Narcissa, has notado perfectamente al igual que yo el repudio inexplicable que siente hacia mí. Ahora me ha mandado a estudiar lejos y no dudo que un futuro tome medidas más extremas para separarnos.

Respecto a vernos en las vacaciones de fin de año no te entusiasme mucho por ello, no quisiera que te entristecieras si Lucius y Narcissa cambian de opinión. No te preocupes por mi puedo cuidarme sólo perfectamente al contrario soy yo el que está preocupado por ti, tú carta estaba tan empapada en lágrimas que temí que al sostenerla me ensuciara de alguna secreción que proviniera de tu linda nariz, te amo hermana y sabes que eso nunca cambiara pero agradecería de corazón si tus futuras cartas me evitaran atravesar por tal calvario.

Con cariño Marvolo C. Lestrange.


Sostuve emocionada la primera carta que recibía de Marvolo, tuve el impulso de escribir de inmediato una contestación pero me detuve, no sabía si contarle la precaria situación en la que ahora me encontraba por miedo a que se preocupara más de lo que ya había hecho con mi primera carta.

Mi primera semana en Gryffindor no habían sido de los más dulce, con compañeros como Potter y Weasley molestando a cada instante no podía estar nunca tranquila mi único consuelo era contar con un amigo como Neville aunque a veces me llegaba a desesperar su pasividad.

-¿Qué haces? - preguntó mi molesta compañera de habitación.

-Nada que te incumba- respondí, no es que la odiaría pero ahora no me apetecía hablar con ella y sabia que si le contestaba de buena manera no había forma de que me la quitara de encima.

Seguí mi camino importándome poco la cara de fastidio que hizo mi compañera, no me importaba socializar ya que pronto abandonaría la casa Gryffindor. Caminé hacia al comedor sentándome al lado de Neville.

-¿Qué tenemos hoy?- preguntó Potter.

-Pociones dobles con los Slytherin- contestó desanimado el pelirrojo- Snape es el jefe de la casa, mis hermanos dicen que siempre los favorece a ellos, Seguro estarás feliz por estar con los de tu especie ¿No, Malfoy? - ignoré con facilidad sus comentarios logrando exasperar más al pecoso pelirrojo.

Las clases de pociones se hacían en el calabozo, el lugar era sumamente tétrico con diferentes órganos y animales conservados en frascos dispuestos en casi todo el lugar y la humedad producía un olor extraño.

El profesor comenzó pasando lista se detuvo un poco cuando nombro a Potter y en su cara apareció un cara de fastidio. Cuando terminó de pasar la lista, se puso de pie y observo a la clase, son sus ojos negros e indescifrables, tan afilados como una daga.

-Ustedes están aquí para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones- comenzó en un susurro- Aquí habrá muy poco de sus estúpidos movimientos de varita y muchos de ustedes dudaran que esto sea magia. No espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes , el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentido. Pudo enseñarles a embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte… si son algo más que los estúpidos niñatos a los que usualmente tengo que enseñar- extasiada bebí sus palabras , su discurso a pesar de lo tétrico tenía cierta de voluptuosidad que me encantaba. Me removí en mi asiento, dispuesta a demostrar que yo era más que una estúpida niñata.

-¡Potter!- dijo de pronto el profesor Snape-. ¿Qué obtendré si añado polvos de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo?

Potter lucia desconcertado, lo cual interiormente me alegro.

-No lo sé señor.

Los labios del profesor pronto se contrajeron en un gesto burlón que yo no dude en imitar.

-¿Es que acaso tu padre no te ha enseñado nada? , bueno vamos a intentarlo nuevamente ¿Dónde buscarías si te digo que encuentres un bezoar?

Tuve que morderme la lengua para no unirme a las risas de Draco y otros Slytherin que observaban complacidos.

-No lo sé señor.

-Parece que no has abierto ni siquiera un mísero libro antes de venir. ¿Cuál es la diferencia entre acónito y luparia?

-No lo sé -dijo Potter tratando de mantener la calma y fallando estrepitosamente-. ¡Pero honestamente no creo que nadie a parte de usted en este salón lo sepa!- estalló con rabia desmedida y con un gesto de rebeldía que hizo a los demás Gryffindors reír.

Snape clavó su furibunda mirada sobre él y de inmediato todas las risas pararon. Mi mano se alzó ante la mirada desconcertada de todos, incluso la del propio profesor quien dirigió su mirada hacia mí.

-¿Sí, señorita Malfoy?

-Profesor quisiera pedir permiso para contestar a sus preguntas- Él asintió dejándome continuar - Asfódelo y ajenjo producen la poción Filtro de muertos, una poción poderosa para dormir. Un Bezoar es un piedra sacada del estomago de una cabra y sirve como antídoto para la mayoría de los venenos. En lo que se refiere a acónito y luparia, son la misma planta. Por último me parce tan desagradable que mi compañero quiera justificar su mediocridad con la de los demás.

-Gracias a Merlín que no estabas en lo correcto Potter, sería catastrófico para mí que no hubiera ni siquiera un alumno al que valiera la pena enseñarle. Y respecto a los demás ¿Qué hacen que no apuntan lo que dijo su compañera?

Sonidos de pergaminos siendo removidos y cálamos frenéticos inundaron el lugar.

-De gracias a la señorita Malfoy de que no le quito puntos a su casa por su descaro señor Potter.

Por respuesta Potter bufó indignado. El profesor Snape rápidamente dio la orden de que nos pusiéramos en parejas, Neville iba a tomar asiento junto a mí cuando quedo paralizado cuando Draco y sus "dulces modales" lo invitaron a dejarle el lugar.

-Lo has espantado- le recriminé al mismo tiempo que se sentaba a mi lado.

-No es mi culpa que se espante hasta por qué una mosca vuele a su alrededor-Yo sonreí ante su mal chiste.- No les has escrito todavía ¿Verdad?

Mi sonrisa desapareció de inmediato, a estas alturas ellos ya debían saber que quede en Gryffindor, temía que se sintieran decepcionados de mi. Después de todo ¿no toda nuestra familia había asistido a Slytherin? , el único que había asistido a Gryffindor era el repudiado Sirius Black, él mismo que según las palabras de mi tía era: "una vergüenza para la casa Black, un libertino, un inmoral, un vago sin oficio ni beneficio, una persona detestable, un sucio traidor a la sangre que no tiene nada que ver con nosotros" ¿También yo sería borrada del árbol genealógico? La sola idea lograba que me estremeciera como una hoja.

A pesar de la madurez que proyectaba aún era una niña de once años, una niña con miedo a ser abandonada y repudiada por las personas que consideraba como mis padres, porque eso era para mi tía Narcissa y tío Lucius. Mis padres.

-No-susurré débilmente.

Draco iba a replicar cuando las instrucciones aparecieron en la pizarra y nos pusimos a trabajar en perfecta sincronía, ambos sonreímos cuando el profesor comento la perfección con la que habíamos cocinado a fuego lento nuestra poción sin embargo esa sonrisa duro poco al observar como una nube de color verde vomito se expandía por toda la mazmorra y un fuerte silbido aumentado por el eco del lugar no ensordecía. Volteé de inmediato a ver la asquerosa sustancia que salía del caldero de Neville en forma de erupción, iba a acercarme cuando Draco me detuvo justo a tiempo de que me salpicara salvándome de una lesión dolorosa ¡Esa cosa había quemado el suelo!

-¡Chico idiota! -bramaba el profesor de pociones haciendo desparecer la fallida poción con un movimiento de su varita-. Supongo que no quitaste la poción del fuego antes de añadir las púas de erizo.

Neville lloriqueaba mientras su cuerpo se comenzaba a llenar de dolorosas postulas.

-Por Merlín alguien llévelo a la enfermería- gritó exasperado.

-Yo lo llevo profesor- me ofrecí mientras trataba de calmar a Neville.

Por suerte logre que dejara de llorar de camino a la enfermería, aunque debía admitir que no era para menos sus lesiones lucían demasiado dolorosas.

-¡Dios que es lo que paso muchacho! -Gritó la enfermera haciendo que mis esfuerzos se fueran al retrete porque de inmediato Neville rompió a llorar con más fuerza.

-Solo fue un accidente en las clases de pociones.

-Ven muchacho, voy a curarte de inmediato, ya puede retirase señorita esto será rápido-

Iba a retirarme cuando observe la cara temerosa de Neville, no podía dejarlo sólo, además la clase de pociones estaba a punto de terminar.

-Esperare a que Neville esté recuperado.

-Como quiera, tomé asiento mientras yo aplicó el tratamiento.

La enfermera tenía razón en un par de minutos Neville está completamente recuperado y caminábamos por los pasillos.

-Gracias Hermione , por quedarte.

-No te preocupes Neville, eso es lo que hacen los amigos.

-¿Amigos?, ¿Tú y yo somos amigos? -preguntó con ilusión.

-Claro Neville pero debes prestar más atención a lo que haces en pociones, la próxima vez puede suceder algo peor- le reñí preocupada de que aquel desastre volviera a suceder.

-Trataré de hacerlo.

-Voy a la biblioteca - me despedí de él al final del pasillo, asintió quedamente luciendo algo deprimido- ¿Quieres acompañarme?-ofrecí al ver tal comportamiento.

Entramos a la biblioteca, Neville observa todo fascinado, la inmensidad de esta, así como los montones de libros que estaban apilados en sus lustrosos estantes no saludaban.

-¿No habías entrado antes? -pregunté escéptica.

-No- declaró apenado.

-¿Entonces como has hecho las tareas?

-No las he hecho aún - lo mire reprobatoriamente.

-Voy a buscar el libro que necesito mientras tanto tú siéntate a hacer la tarea - le ordené. A los pocos minutos regresé con el libro que buscaba en manos, tomé asiento a su lado cuando observé su semblante preocupado.

-Pregúntame si tienes alguna duda, ¿Vale? -Él asintió regresando su atención a sus apuntes.

Yo comencé a leer concentradamente aunque debes en cuando contestaba alguna de las preguntas de Neville.

-¿Quiditch a través de los tiempos?

Susurro una voz tan cerca de mi oído que di un brinco, al voltearme me encontré con unos hermosos y conocidos ojos azules.

-¿Acaso te estás preparando para la clases de vuelo?

-Ya las anunciaron- comenté afligida.

-Aún no.

-Gracias a Merlín- suspiré aliviada mientras el recién llegado tomaba asiento en nuestra mesa, ante la mirada de afligida de Neville que claramente de sentía intimidado por el Slytherin.

-¿Es que acaso le tienes miedo a volar?-preguntó divertido.

-¡Claro que no! Yo vuelo perfectamente -protesté para después tapar mi boca ante el miedo de que la encargada me riñera por gritar en la biblioteca.

-¡Qué bien! , entonces creo que no necesitaras mis consejos.

-Dímelos -rogué con tal vehemencia que me sorprendió.

-No sé es obvio que tú "vuelas perfectamente" - contestó burlonamente haciéndome sonrojar hasta las orejas.

-¿Puedes decirnos tus consejos, por favor? , Yo nunca he volado… -preguntó tímidamente Neville.

-Bueno ya que lo pides tan amablemente. Oh, pero que modales los míos un gusto conocerte Neville.

-¿Sabes mi nombre?

-¿Por qué no debería de saberlo? Acaso no lo dijeron en la selección y hoy al pasar lista en clase de pociones.

Neville se encogió tal pareciera que encontrara halagador que alguien hubiera puesto tal atención hacia su persona.

-Yo lo…siento no sé tu nombre.

-Me llamó Theodore -se presentó amablemente- Bueno regresando a lo del vuelo, lo primero que tienes que hacer es no hacer nada.

Yo lo miré incrédula mientras él me dirigía una mirada traviesa.

-Ya sabes volar es cosa de instinto, sólo déjate llevar.

-Menudos consejos- suspire cansada.

-Bueno si eso no sirve siempre puedes sostenerte fuertemente de la escoba y lloriquear por ayuda-lo miré con el entrecejo fruncido ¡Eso era precisamente lo que quería evitar!

-Me largo- anuncié enfadada y fulminándolo con la mirada.

-Nos vemos- se despidió amablemente con mirada risueña, ¡Merlín cuanto me exasperaba!

Me gire sin contestarle mientras Neville torpemente recogía sus cosas y me seguía con esfuerzo. Pronto llegaron las clases de vuelo y a pesar de haber estudiado cuanto pude no me sentía menos nerviosa de lo que se encontraba el mismo Neville. Incluso Potter y Weasley que habían notado mi aversión al vuelo y se burlaron gran parte el almuerzo de mi situación alardeando de sus excelentes dotes de vuelo.

Cuando llegue con los Gryffindor al lugar donde serian las clases de vuelo Draco y los demás Slytherin ya se encontraban allí, busque a Theodore para reprocharle con la mirada sus estúpidos consejos pero me sorprendí de inmediato al verle, tenía una mirada seria y casi arisca, completamente opuesta a la que vi en la biblioteca, era como si fuese otra persona. Iba a acercarme a él cuando llegó la profesora, era bajita y sus ojos eran similares a los de un halcón.

-Vamos, ¿Qué esperan? Cada uno a un lado de la escoba, rápido- Bramó con fuerza, de inmediato seguimos sus indicaciones- . Extiendan la mano derecha sobre la escoba y digan "arriba".

-¡Arriba!- gritamos todos al unisonó.

Mi escoba se movió de inmediato saltando a mis manos ¡Genial, ahora sólo viene lo más fácil montarme en ella! me dije a mi misma sarcásticamente.

La profesora nos mostró como sujetarla, Potter y Weasley se alegraron cuando la profesora riño a Draco diciéndole había sujetado mal la escoba todo el tiempo que llevaba volando. Yo les mandé una mirada iracunda Draco volaba muy bien y estaba segura que en cualquier momento ridiculizaría a Potter y a Weasley.

-Muy bien ahora, cuando suene mi silbato, darán una fuerte patada, mantenga las escobas firmes, elévense un metro o dos y bajen inclinándose suavemente ¡Listos, uno, dos,…!

Pero antes de que terminara Neville salió disparado, nervioso y asustado.

-¡Vuelve muchacho!- gritó la profesora, pero Neville subía cada vez más alto con una velocidad impresiónate. Observé su cara pálida y sus ojos desorbitados ¡Pobre Neviile! La escoba dio una sacudida que lo obligó a soltarse de ella y… ¡Merlín había caído con un gran estruendo en la hierba! De inmediato corrí a su lado temiendo lo peor, lo iba a levantar cuando la profesora me detuvo.

-¡No lo toque ahora mismo voy a revisarlo!-gritó angustiada-Sólo es la muñeca- murmuró aliviada-Lo llevare a la enfermería, no toquen las escobas o estarán expulsados de Hogwarts más rápido de lo que tarden en decir quiditch.

La profesora se lo llevó con gran esfuerzo, la cara de Neville está completamente surcada en lágrimas y cojeaba con el pie derecho, haciendo que la profesora tuviera que sujetarlo fuertemente ¿No sería más fácil hacer un hechizo para que levitara el cuerpo de Neville? Pero antes de que terminara aquel pensamiento escuche la risa de Draco inundar el lugar.

-¿Han visto la cara de ese zoquete? -Casi todos los Slytherin se unieron a su risa, solamente Theodore se mantenía la margen.

-¡Cierra la boca Malfoy!-gritó Parvati Patil.

-¿Acaso estas enamorada de ese perdedor? -soltó Pansy con veneno -No pensé que te iban los gorditos llorones- Draco de inmediato rompió en risa.

-¡Eso deberías decirle a tú hermana Malfoy! -respondió Lavender Brown y de inmediato la risa de Draco enmudeció- ¡No se separa de él ni para ir al baño!

-¡Ella no es mi hermana! Y no vuelvas a expresarte de ella así-Gritó furioso, de inmediato Potter y Weasley saltaron a la defensa de Brown que estaba aterrorizada, los ojos de Draco destilaban furia.

-¡Quítense ambos de allí!

-¡Y que si no queremos! -exclamaron con estúpida valentía.

-¡Entonces los quitare a la fuerza! -rugió de inmediato Crabbe y Goyle se posicionaron junto a él.

-¡Merlín, pueden dejarse de tonterías! -grité exasperada -¡Esta estúpida discusión no los llevara a ningún lado!

-Hermione, tiene razón arreglemos esto en el cielo Potter, una carrera, nos detendremos en los límites de la escuela donde inicia el bosque perdido- Propuso Draco y de inmediato palidecí ¡No me refería a eso!

-¿Estás loco? , Nos expulsaran-Contestó Potter y suspire aliviada al menos no era tan estúpido como para seguirle el juego a Draco.

-¿Es que acaso tienes miedo? -expresó burlón Draco y no puede evitar estremecerme nuevamente, esa era la más estúpida e infalible provocación que se le podía hacer a un Gryffindor.

-¡Yo no tengo miedo Malfoy! -contestó ofuscado al mismo tiempo que montaba su escoba.

-¡Déjense de tonterías, los van a expulsar! -Grité hacia la nada porque ambos ya se encontraban sobrevolando el cielo, yo miraba horrorizada mientras los Gyffindor vitoreaban a Potter y los Slytherin a Draco incitándolos a continuar.

La carrera era muy pareja, iban hombro con hombro el ganador se determinaría solo por cosa de segundos, en un acto sucio Draco había empujado a Potter y este trataba con esfuerzo mantener el control de su escoba que recupero con gran maestría e incluso había ganado velocidad en la caída superando a Draco.

Cuando aterrizaron los Gryffyndor celebraron su victoria y Potter se vanagloriaba, no acababa de regocijarse en su gloria cuando una voz conocida por todos nos paralizo.

-¡Harry Potter! ¡Draco Malfoy! - gritó la profesora McGonagall tan roja como un tomate maduro, su boca formaba una línea recta y sus ojos centellaban de furia.

Sin siquiera oír alguna de sus razones mandó a ambos a su oficina, ¿Expulsarían a Draco? Bueno sí lo hacían bien se lo tenía merecido yo le había advertido que eso sucedería; a pesar de decirme eso a mí misma interiormente deseaba que no lo expulsaran después de todo era mi primo.

Cuando llegó la profesora Hooch la clase ya había terminado, una parte de mi agradecía el accidente de Neville por no haberme tenido que montar en una escoba el día de hoy. A la hora de la cena ya todos estaban enterados de que tanto Potter como Draco no habían sido expulsados, pero lo que más me enfureció fue que la profesora McGonagall había decidido que Potter presentara las pruebas como buscador del equipo de Gryffindor ¡Vaya castigo! Rompía las reglas de la escuela y obtenía un premio. Lo único bueno era que para obtener tremendo privilegio para el precioso Gryffindor la profesora había cedido el castigo de Draco al profesor Snape, por lo que podía estar segura que Draco no recibiría ninguna represaría y en caso de que la hubiera yo misma tomaría el asunto en mis manos.

Cuando vi a Draco caminar hacia el comedor Gryffindor me sobresalte. De seguro quería volver hablar de las nulas cartas que había enviado a casa.

-Hermione, necesito… - fue interrumpido por el ruido que hacia Potter al llegar mientras era seguido de Weasley, Fred y George, hablando de las pruebas de Quidicth que pronto presentaría.

-¿Debes estar contento, no Potter? Rompes las reglas y en vez de estar preparando tus cosas para tomar el primer tren fuera de Hogwarts estas esperando tú escoba para las pruebas de Quiditch- exclamó con veneno.

-¿Celoso, Malfoy?

-Arreglemos esto de una vez, esta noche si quieres en un duelo de magos.

El pelinegro estaba apenas procesando sus palabras cuando Weasley contestó.

-Harry acepta, yo soy su segundo ¿Cuál es el tuyo?

Draco lanzó una mirada a la mesa Slytherin, especialmente a Crabbe y Goyle como valorándolos, yo pensé en escapar para visitar a Neville a la enfermería antes de ser involucrada en tremenda estupidez, cuando la voz de mi primo me detuvo.

-Hermione, ella será, a medianoche ¿de acuerdo? Nos encontraremos en el salón de los trofeos, nunca se cierra con llave- terminó y se marchó sin darme si quiera tiempo de protestar.

Yo y Potter estábamos perplejos ¿Cómo demonios habíamos llegado a tal situación?


Bueno ante las constantes amenazas hacia mi persona por no haber publicado en mucho tiempo, les traigo este nuevo capítulo. Me gustan sus amenazas ¿Seré masoquista? , pero hablando en serio me alegran porque significa que en verdad les gusta la historia.

Con respecto a Tom, el no saldrá por el momento todo lo que sabremos sobre él será a través de sus cartas con Hermione y los recuerdos de ella. Pero no me odien, tengo algo en mente realmente grande cuando entre por fin en escena.