31 de Octubre 1996
Querida, Hermione:
Tengo una estupenda noticia que darte, pronto estaremos juntos otra vez. No quiero hablar más sobre ello para no arruinarte la sorpresa.
Mis jaquecas han empeorado, a tal punto que ni siquiera las pociones pueden aliviarlas. Cuando nos veamos te pondré al tanto de todos mis estudios privados, te aseguro que te parecerán sumamente interesantes.
Estoy ansioso por reunirme contigo.
Siempre tuyo.
Marvolo C. Lestrange.
Leí la carta de mi hermano sin poder evitar soltar un grito de júbilo y que lagrimas de felicidad surcaran mis ojos.
— ¿Qué te sucede?—pregunto Draco que estaba sentado a mi lado, sorprendido.
— ¡Es Marvolo, Marvolo va a regresar al fin!—exclamé emocionada.
— ¿Tu hermano?—preguntó Theo dubitativo.
—Sí, me llegó su carta hoy por la mañana, no había tenido tiempo de leerla hasta ahora, de haber sabido que portaba tan maravillosa noticia la hubiera leído en cuanto la recibí.
— ¿Estás segura Hermione, tal vez leíste mal? estamos a punto de comenzar el curso y me imagino que en Drumstrang debe ser igual.
—Por supuesto que se leer, Draco—replique molesta.
—Bueno tal vez vendrá las próximas vacaciones, ¿Pone una fecha para su visita en la carta?—pregunto Theo a lo que respondí negativamente.
—No me da muchos detalles, dice que quiere que sea sorpresa— contesté desanimada.
—No te lo tomes tan mal, si ya has esperado tantos años por verlo unos meses no serán nada.
—Gracias, tienes razón Theo— sonreí tratando de limpiar las lágrimas en mis mejillas.
—Hola…, yo se supone que tenía que entregar esto a Theodore Nott— comentó una temblorosa chica de segundo año, asustada por el estoicismo que rayaba en antipatía de Theo.
Como mi compañero no daba muestras de contestar a lo pobre chica, tomé la carta y la despaché con una sonrisa, dándole la carta a mi amigo.
— ¿Qué dice?—preguntó mi primo.
—Es una invitación.
Theodore,
Estaría encantado si te unieras para almorzar en el compartimiento C.
Atentamente.
Profesor Horace Slughorn.
— ¿Vas a ir?—pregunté al observar su rostro irritado.
—No me gustaría pero es un buen amigo de mi padre, creo que no tengo otra opción—. Se puso de pie más resignado que contento y salió del compartimiento con paso desganado.
—Draco, no te importaría si me siento contigo ¿verdad?— preguntó Pansy de forma inmediata después de que Theodore saliera—. Blaise también fue invitado a almorzar en el compartimiento C, sin él estar con Gregory y Goyle es peor que estar sola.
La miré de mala manera porque incluso antes de obtener respuesta ya estaba colgada del brazo de Draco. Tomé un libro de mi equipaje ignorando como siempre la conversación que ellos mantenían, sin Theodore no veía mucho el sentido de conversar. Permanecí algún tiempo encimada en lo mío cuando mi compañera de vagón decidió por fin conversar conmigo.
–Entonces ¿Cómo es salir con dos chicos a la vez?—me preguntó Pansy, la observé con la ceja alzada incapaz de deducir a lo que se refería—. Ya sabes salir con gemelos, me refiero a los chicos Weasley—aclaró al ver que mi cara de incredulidad no desaparecía.
—Yo no he salido con ellos—contesté de manera cortante.
— ¿No? Apuesto que te la pasaste genial un ménage à trois en plena sala común de Gryffindor. Sabes lo he que querido intentar, pero creo que ser follada por el coño y el culo es algo extremo, Draco y yo hemos intentado…
Antes de terminar Draco la calló con un movimiento de varita, yo lo observé sorprendida por su muestra de magia no verbal; sin embargo, el asombro pronto desapareció para darle paso a la vergüenza, mis orejas estaban rojas, era cierto que antes los gemelos Weasley usualmente me molestaban declarándome su amor en pleno Gran comedor y se mostraban ridículamente atentos conmigo, pero sabía que lo hacían más por enfurecerme que por otra cosa. Nunca pensé que tales rumores existieran.
—Hermione, no andaría con traidores a la sangre como ellos—comentó Draco furioso—Además ella no es el mismo tipo de chica que tú—espetó escupiendo las palabras, Pansy frunció el ceño y si no hubiera estado bajo un hechizo estoy segura que hubiera chillado a mi primo.
Yo iba agradecerle el hecho de que hubiera callado a Pansy cuando recordé la última parte de lo que ella dijo no pude evitar sentirme abochornada, de inmediato Draco noto mi incomodidad y sus mejillas se cubrieron de escarlata.
—Hermione… lo que dijo Pansy…quiero… tienes que saber…
—Menuda, porquería de almuerzo—espetó Theodore entrando en el compartimiento y masajeándose las sienes, interrumpiendo las divagaciones de Draco.
—Pues a mí me pareció divertido —añadió un sonriente moreno.
—Y ¿Qué quería Slughorn?—preguntó Draco, más que por curiosidad para cambiar de tema de conversación.
—Solo trata de congraciarse con la gente correcta, aunque sinceramente no creo que haya encontrado algo rescatable aparte de Theodore y yo.
— ¿Quién más estuvo? — demandó mi primo.
—McLaggen de Gryffindor—contestó Blaise.
—Bueno no me sorprende su tío es grande en el ministerio.
—Lástima que es un idiota—comenté por lo bajo, al recordar el estúpido coqueteo al que era sometida por él, Draco sonrió divertido con mi comentario.
—Alguien llamado Belby de Ravenclaw.
—Otro idiota, pero su tío en un famoso creador de pociones—agregué.
—Longbottom, Potter y la chica Weasley– termino de enumerar Blaise.
— ¿Invito a Longbottom?—preguntó asombrado Draco a lo que yo le lancé una mirada de reproche, por lo que no agregó nada más—Obviamente sabemos porque invitó a Potter, pero ¿La chica Weasley? ¿Qué hay de especial en ella?
—Nada, excepto su "gran habilidad" para seguir a Potter como un perrito faldero. —refunfuñe mientras me acercaba a Theodore ahora sostenía en libro que anteriormente yo leía, obteniendo miradas asombradas de mis compañeros de viaje, aún no se acostumbraban que Theo quien solía huir de todo contacto humano como si fuera peste me dejará acércame tanto a su espacio vital.
—Obviamente se está volviendo senil, una pena escuche de mi padre que era un gran hechicero en sus tiempos, mi padre solía ser uno de sus favoritaos. Probablemente no ha escuchado que vengo en el tren o…—pero antes de terminar fue interrumpido por una molesta pelinegra, quien comenzó a lanzarle manotazos.
— ¿Qué ocurre Pansy?—preguntó Blaise desconcertado.
—No puede hablar, Draco la hechizó—comenté mientras pasaba la hoja del libro que mi amigo sostenía.
Draco carraspeo sacando su varita, cuando fue detenido por Blaise.
—Déjala otro rato así, me gusta este silencio.
La pelinegra se abalanzó contra él furiosa, armando tal jaleó que Theodore cerró el libro de golpe y los observó de manera estoica.
—No me importa que invadan nuestro compartimiento, pero dejen de hacer escándalo, Hermione y yo tratamos de leer. Si siguen así soy capaz de lanzarles un Petrificus Totalus a los tres y dejarlos así hasta que lleguemos a Hogwarts. —sus palabras sonaron amenazantes a pesar de que la expresividad de su rostro apenas varió, por lo que los tres de inmediato se calmaron.
Mi compañero de lectura abrió nuevamente el libro, permitiéndome retomar el lugar que antes ocupaba cerca de él, de manera natural tomo su varita y la enredo en mi cabello, logrando hacerme un recogido yo lo observé de manera expectante.
—No me malinterpretes amó tu cabello, pero en estos momentos es muy impráctico. Me pica la nariz—aclaró a la vez que tomaba uno de mis rizos y lo colocaba detrás de mi oreja.
Yo sonreí ante su gesto y retome la lectura, a pesar de que podía parecer incomodo lo que hacíamos no lo era, los años que llevábamos compartiendo libros cuando requeríamos el mismo ejemplar y sólo había uno en la biblioteca nos habían conferido tal habilidad.
Draco le retito el hechizo a Pansy y comenzaron a conversar los tres en susurros, evitando molestar de nuevo a Theodore, hasta que fue la hora de ponernos nuestras túnicas para descender del expreso de Hogwarts. Al bajar de inmediato busque a Neville quien tuvo que buscar otro vagón; debido a que mi "dulce" primo había insistido en viajar conmigo.
— ¡Algo grande va a pasar, Harry!, mis papás estuvieron actuando totalmente extraños.
—Bueno lo mismo dijiste el año pasado y también el pasado, Ron.
—Pero esta vez es verdad, incluso Charlie regreso ¡Algo va a suceder en Hogwarts!
–Tal vez tengas razón, mis padres también actuaron raro antes de despedirse.
Escuchamos a Potter y Weasley discutir mientras Neville los seguía detrás, como era su costumbre Draco no pudo evitar molestarlos.
— ¿En serio no saben lo que va a suceder? Y eso que sus padres trabajan en el ministerio. Bueno con Weasley es comprensible después de todo su padre es solo un empleado más con un sueldo de quinta.
— ¿Es que acaso tú lo sabes, Malfoy?—preguntó sarcásticamente Potter.
—Claro mi padre me lo dijo, el mismo ministro se lo conto.
Se pavoneo Draco, aunque tío Lucius apenas nos habló sobre el asunto. Theo y yo nos mantuvimos al margen, él por su antipatía a socializar y yo debido a que no me gustaba verme envuelta en sus peleas; aunque por un motivo u otro siempre terminaba involucrándome.
— ¿Entones, a que esperas para decirnos?
— ¿En verdad no lo saben? Bueno los dejare con la duda.
—Potter, tenemos que ir a vigilar que nadie se quede en el tren— recordé al pelinegro antes de que Weasley volviera a abrir la boca para continuar la pelea — Tú y Pansy también deberían sus tareas de prefectos—Por respuesta ambos bufaron al recordárselos.
—Nos vemos en el castillo, Hermione— se despidió Neville acompañado de Theo, mientras Potter y yo nos dirigíamos a inspeccionar el tren.
—Entonces Hermione ¿Qué es lo que te ha dicho tu tío? —preguntó Potter tratando de parecer desinteresado.
—No más de lo que seguro ya sabes. El ministerio trató de llevar a cabo un evento hace dos años, pero con toda la logística que tuvieron que efectuar en los mundiales de quiditch, pensaron que nos sería buena idea— Por respuesta Potter me observó de manera escéptica. —Es todo lo que sé, Draco solamente quiso darse aires de importancia.
— ¿Segura que no sabes nada más?— preguntó escéptico.
— ¡Merlín! ya te lo explique— exclame irritada —Mejor apresúrate Potter, no quiero quedarme sin carruaje por tu lentitud—lo apresuré mientras daba grandes zancadas para revisar el próximo vagón.
Aún no entendía cómo es que Potter había quedado de prefecto, siendo que en el tiempo que llevábamos en Hogwarts había transgredido tantas reglas que ya me era difícil llevar la cuenta. Tomé el último carruaje hacia el castillo junto a Potter y otros dos chicos de Ravenclaw.
Después de terminar con mis deberes de prefecta me acomode en la mesa Gryffindor con Neville.
En cuanto tome asiento comenzó la ceremonia de selección de los nuevos alumnos, a mi lado Weasley lucia impaciente por que terminara y comenzara el banquete.
—Se acerca el momento— dijo impaciente comenzando a tomar el tenedor y lanzando un grito de júbilo cuando Dumbledore anunció que comenzaría el banquete.
—Bueno ahora que todos están bien comidos, me parece oportuno darles algunas noticias— anunció el director al terminar la cena — El señor Flich me pidió que les recordara, que ningún alumno puede merodear después del toque de queda en el castillo; como cada año también les recuerdo que el bosque que está en las inmediaciones de la escuela está estrictamente prohibido para los alumnos. Por otra parte debo informarles que la copa de quiditch no se celebrara este año.
— ¿Qué?—exclamaron de forma conjunta Weasley y Potter, mientras los demás integrantes del equipo de quidicth de Gryffindor eran incapaces de formular si quiera una frase.
—Por favor, guarden de la calma— pidió el profesor —La razón es debido a que un acontecimiento muy importante dará comienzo en Hogwarts en Octubre y continuara a lo largo del curso, acaparando una gran cantidad de tiempo y recursos de la escuela.
El alumnado se mostró intrigado superando parcialmente su decepción por el quiditch.
—El ministerio tenía planeado realizar este evento hace dos años pero debido a algunos acontecimientos fue postergado hasta ahora, este año ¡Hogwarts será sede del Torneo de los tres magos!
La cara expectación de la mayoría de los alumnos fue cambiada por una de confusión, Dumbledore se mostró un poco decepcionado de no haber podido lograr el efecto deseado por sus alumnos y que estos no se mostraran tan entusiasmados.
—Como observó muchos no están enterados de qué es el torneo de los tres magos, así que procederé a explicárselos de la forma más resumida:
"El torneo de los tres magos tuvo su origen hace setecientos años, y fue creada como una competición amistosa entre las tres escuelas de magia más importantes de Europa: Hogwarts, Durmstrang y Beauxbatons. Para representar a cada una de las escuelas se escogía un campeón y los tres campeones superaban tres pruebas mágicas. Las escuelas se turnaban cada cinco años la sede y se consideraba un medio excelente de establecer lazos con la comunidad mágica de otros países, hasta que tristemente se tuvo que cancelar debido al alto número de muertes en el torneo.
Pero este año será diferente, nuestros departamentos de Cooperación Mágica Internacional y de Deportes y Juegos Mágicos han trabajado todo este tiempo para asegurarse que los campeones que participen no se encuentren en peligro mortal."
La emoción había por fin aflorado y ahora los alumnos se mostraban mas entusiasmados, con atención dirigieron su mirada a Dumbledore que se mostró más complacido con su reacción.
Por mi parte yo no podía contener la emoción desde que el director había nombrado la escuela de mi hermano ¡Así que eso era a lo que se refería, el vendría a Hogwarts por el Torneo de los tres magos!
—En octubre llegarán los directores de Durmstrang y Beauxbatons con su lista de candidatos, y la selección de los tres campeones tendrá lugar en Hallowen. Un juez imparcial decidirá que estudiantes reúnen más méritos para competir por la Copa de los tres magos, y ganara la gloria de su colegio y el premio de mil galeones.
— ¡Nosotros vamos a intentarlo!— exclamaron Potter y Weasley.
—Aunque todos estarán entusiasmados, los directores hemos acordado que sólo los alumnos de sexto y séptimo curso podrán participar. Las pruebas son difíciles y peligrosas, por lo que es muy poco probable que alumnos menores sean capaces de enfrentarse a dichas pruebas.
En la mesa se escucho una exclamación de decepción por varios alumnos, que guardaron la compostura cuando Dumbledore volvía a hablar.
—Espero que cuando lleguen nuestros compañeros magos los traten de la mejor manera posible y que den a nuestro campeón de Hogwarts todo el apoyo que necesite cuando sea elegido. Ya se va haciendo tarde y sé que tendrán mucho de qué hablar, no os quedéis despiertos tan tarde, necesitaran energía para iniciar mañana sus clases ¡Ha dormir se ha dicho!
Al llegar a mi habitación lo primero que hice fue tomar mi diario, tenía que plasmar en mi diario la emoción que sentía de ver nuevamente a mi amado hermano, era como un sueño hecho realidad. Ya no tendría que consolarme con verlo en las fotos que le insistía me enviara, sin poder evitarlo una lagrimas rodaron nuevamente por mis mejillas, era un alivio que mi hermano hubiera incluido un hechizo para hacerlo impermeable y así no preocuparme porque el diario se estropeara con mi llanto.
Cuando termine de escribir mi diario, tome un pergamino y comencé a enumerar las cosas que haría con mi hermano una vez que estuviera conmigo en Hogwarts. Nunca había dormido tan tranquila, mi humor era tal que incluso ni me moleste por la cháchara que mantenían Lavander y Parvati en la noche.
—Buenos días Potter, Weasley—los saludé con una sonrisa cuando llegue al gran comedor, ambos me miraron como si hubieran visto un basilisco. Sin tomarles importancia comencé a tomar mi desayuno mientras tarareaba una canción.
—Oye, ¿Te sientes bien?—preguntó Potter desconcertado.
—De maravilla—respondí amablemente lo que ocasiono que ambos se mostraran más confusos.
—Segura, ¿No tomaste algo extraño hoy?—cuestionó Weasley uniéndose a las sospechas de Potter.
—No, no he tomado nada, hasta ahora— comenté mientras tomaba un vaso con zumo de calabaza y me lo llevaba a los labios.
—Hermione, hoy te ves muy animada—comentó Neville tomando asiento a mi lado — ¿Es por el Torneo de los tres magos?
— ¿Tú también vas a postularte para ser un campeón Malfoy? —interrogó Potter tomando ventaja de mi buen humor, en cualquier otro día ni siquiera me hubiera detenido hablar con ellos.
—No, no me interesan esas cosas.
—No será ¿Qué no estás lo suficientemente preparada?
—Gracias por preocuparte por mi desempeño estudiantil Weasley, pero como sabrás mi calificación en los TIMOS fue la más alta de nuestra generación y la tercera de todos los tiempos en Hogwarts—contesté de forma amable, aunque no sabía cuánto más podía permanecer así, ellos estaban logrando que mi buen humor despareciera.
—Yo no podría— dijo tristemente Neville—aunque de seguro a mi abuela le gustaría que participara, siempre dice que como heredero de la familia Longbottom debo mantener el nombre de la familia en alto.
—Bueno si entraras no creo que llegarías muy lejos—comentó Weasley en tono burlón.
—Déjame recordarte que a diferencias de otros Neville aprobó todos sus TIMOS—repliqué al fin molesta, porque menospreciará a mi amigo.
— ¿Y tú como sabes que solo aprobé cuatro de mis TIMOS?
—Bueno no lo sabía, gracias por la información Weasley.
Las orejas del chico se colorearon de rojo ante la vergüenza de delatarse así mismo.
—Eso de seguro fue porqué lo dejaste copiarte —acusó molesto recuperando la compostura.
— ¿Tratando otra vez de justificar tú mediocridad? me das asco, Weasely — comenté furiosa sin rastro del buen humor que poseía minutos antes, levantándome de la mesa.
—Hermione espera, tenemos que esperar a que la profesora McGonagall para que nos de nuestro horario. — me recordó mi amigo, volví a tomar mi lugar bufando por lo bajo.
La profesora repartió los horarios y sonreí al ver que mi primera clase era Runas Antiguas, la cual compartía con Theo.
—Yo tengo que ir a mi clase, Neville ¿Vas a estar bien?— pregunté a mi amigo que lucía indeciso por cuales clases tomar.
—Voy a estar bien, nos vemos en el almuerzo. —contestó mi amigo.
Antes de marcharme, la profesora me detuvo.
—Señor Potter, Señorita Malfoy, me gustaría hablar cuando terminen las clases. Existen nuevas medidas que debemos tomar en el castillo cuando lleguen nuestros invitados y me gustaría poner al tanto a todos los prefectos. Asentí para después marcharme presurosa hasta mi clase, mientras más me alejaba del gran comedor mi buen humor regresaba.
— Es sorprendente verte de buen humor—comentó una voz muy conocida para mí.
—No le veo lo sorprendente soy una persona encantadora, Theo— por respuesta soltó unas leves carcajadas a lo cual sonreí.
—Veo que es cierto, me he reído de ti y no has arrugado el ceño como comúnmente lo haces ¿Estas feliz por lo de tu hermano?
—Sí— contesté dando por hecho que el había hecho las mismas conclusiones que yo sobre el torneo y Marvolo.
—Te aconsejó que no hables de él con los demás— estaba a punto de replicar cuando agregó —Por lo que me has dicho tú hermano nunca se haría pasar por un Malfoy y no sería conveniente para ti que los relacionen.
—Neville…—susurre por lo bajo decaída, aún mi amigo no sabía que mis padres eran los culpables de que él fuera casi huérfano y cada que recordaba el tema mis nervios se crispaban, temiendo que todo el asunto me explotara en la cara.
—No te aflijas, aún queda tiempo para Hallowen.
—Sí, aún queda tiempo para Hallowen—confirmé, deseando que estos días pasaran tan rápidos como el viento.
Bueno, sé que he tardado en escribir pero tenía tanto miedo de joder la historia. TenshiMarie-chan gracias por preocuparte pero no , no estoy muerta, solamente un poco liada con la historia.
Decidí hacer un muy brusco salto de tiempo que me llevo muchas noches en vela decidir si lo debía hacer, porque temía que si me metía más historia sobre Hermione y su vida en Hogwarts perdiera el hilo sobre la historia.
Desde que inicie el fanfic tenía en claro que ambos hermanos debían tener el mismo protagonismo en ella. Tal vez tenga que recurrir a flashbacks para resaltar algo pero les aseguro que no abusare de ellos.
He dado un paso monumental en la historia que espero no me explote en la cara y que aligeren más mi tiempo de escritura, ya que la reunión de Marvolo y Hermione es algo que como a muchos de ustedes llevo atorada en mi cabeza desde hace mucho tiempo.
Saludos y disfruten la lectura.
