Capitulo 33: había llegado el momento
Un año después
Edward pov
El día que Bella había llegado a casa fue una tortura para mi el no preguntarle que era lo que había sucedido en la reserva, si Jacob le hubiera hecho daño me lo habría dicho y no me importaba el jodido tratado y partiría al cachorrito en dos por poner lágrimas y dolor en mi Bella.
No hubiera medida de tiempo y delicadeza en como tratarlo, pero la espera de no saber que era lo que había sucedido no me hacia nada fácil, y yo tenía poca paciencia, Bella lo sabía.
Le había dado su espacio, su tiempo.
Su espacio otra vez.
¡Lo que necesitara!
Pero ver esa cara triste por casi un mes no fue para nada fácil.
Luego, como una patada en el estomago llegó a mi su palabra.
Bella sentía algo también por Jacob Black.
Finalmente, la imprimación había sido respondida por ella, sentí que el mundo se acababa para mi, ya que antes de marcharnos del pueblo había mandado a limpiar el anillo de mi madre, aquel que le había dado mi padre al pedirle matrimonio, también lo había medido para que le quedara perfecto.
Pero esto había cambiado mucho mis planes.
Y el tiempo de espera que hubo para que me hablara lo hizo mucho mas largo.
Mis planes de pedirle matrimonio se habían desmoronado, así como vinieron, se fue.
-y dale con lo mismo Edwarcito-me molestó nuevamente Emmett- creí que eso ya había salido de tu mente.
-no Emmett, todavía no olvido y es difícil siendo un vampiro-le gruñí de vuelta, cada día que pasaba me molestaba con lo mismo.
Ya sé que había pasado un buen tiempo y por lo que sabía Bella no tenia contacto alguno con el lobo, pero aun así sentía que él podía venir y quitármela, hasta me había alejado de ella un poco.
Ahora, a un par de horas de celebrar otro cumpleaños más, cosa que no me hacía para nada de gracia, trataba de encontrar la respuesta a que era lo que estaba sucediendo con Bella y conmigo.
Bella pov
-creo que ya le di mucho tiempo a Edward-pensé en voz alta mientras elegía un regalo para el idiota-¿ustedes que dicen?
Alice y Rosalie se miraron entre ellas, rodé los ojos.
-lo que trato de decir es que debes de darle mas tiempo Bella-ante las palabras de mi tía bufé en desacuerdo.
-creo que un año es mucho ya.
-Bella tiene razón, Alice-me apoyó Rosalie, mi tía solo se encogió de hombros.
-Es demasiado infantil de su parte que no me deje acercarme a él luego de todo este tiempo-reflexioné- es más, el dormitorio era de los dos y ahora es solo mío y las cosas de él estando en una caja en el rincón del sótano no ayuda mucho con esto.
-yo pensé que las habías dejado tu ahí-dijo Rosalie confundida.
-no, Edward después que le dije lo sucedido con Jacob, o lo que descubrí acerca de mí hacia Jacob sacó todo lo suyo del cuarto y dijo que era para que tuviera espacio las mías-les comenté-como si necesitara un armario tan grande para mi y tantas repisas para mis libros y cd's de música-estaba exasperada.
-este hombre si que está loco- dijo Alice y coincidí con ella.
Ya estaba pasándose de los limites.
Pagué por su regalo y me encaminé a mi auto teniendo esa sensación de persecución que venía teniendo desde hace un par de meses.
Traté de no darle mayor importancia a eso y continué con mi camino hasta que algo llamó mi atención, había un hombre vestido de manera extraña a unos metros de mi auto que no paraba de mirarme y no podía ver que color eran sus ojos porque tenia gafas puestas, era algo raro, ya que el día estaba nublado y el sol no tenía intenciones de salir.
-Bella, vamos-llamó mi atención Rosalie mirando también en la dirección… en donde ya no estaba el hombre ese-es mejor que nos movamos.
Me subí al auto con una calma fingida tratando de no alertar a las vampiras y que nada se saliera de la normalidad que estábamos teniendo hasta ahora.
Traté de poner mi mejor cara cuando llegamos a casa, calmé mis emociones para que Jasper tampoco captara nada…
Pero la mirada de Edward y su forma de disculparse y salir de la casa hicieron que todo lo fingido se cayera como si fuera un muro de papel.
Eso fue como un golpe a mi corazón otra vez y las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.
No escuché voces, no tomé en cuenta cuando trataron de abrazarme, no me importaba nada, solo mi dolor.
Corrí fuera de la casa en busca de una palabra de consejo, pero la única persona que se me ocurría en este momento era una vampira que también estaba enamorada de él.
Tanya había ido varias veces a casa nuestra para saber como estábamos y por supuesto apenas ponía los ojos en Edward su mente comenzaba a divagar, no podía culparla por eso ya que estaba enamorada de Edward mucho antes que yo lo hiciera, inclusive estuve a punto de tirar la toalla y dar un paso atrás para que Tanya tuviera su oportunidad con él.
Pero estaba enamorada del idiota ese y no podía hacerlo aunque quisiera.
Sin darme cuenta, lo juro, me encuentro con el idiota que me ignoraba.
-¿Qué haces aquí?-su forma tan brusca de tratarme era algo que siempre tenía como respuesta hacia mi.
-estaba tratando de entender que es lo que está pasando entre nosotros-fui sincera tratando de entender que era lo que él quería de nosotros.
El me dio una sonrisa cínica, muy parecida a la que le veía en su tiempo de rebeldía, cuando llegaba de cazar algún violador o ladrón.
-eso deberías de decírmelo tu o acaso tengo que esperar a que llegue el chucho a nuestra puerta y venga a buscarte-rodé los ojos por la arrogancia en sus palabras.
-el sarcasmo no va contigo Edward-el me dio la espalda y yo molesta lo empujé - eres de lo peor cuando estas en tus días de estupidez tarado.
Edward estaba sorprendido y no me importaba, parecía un niño berrinchudo.
-yo no soy tarado-su palabra sonó a pregunta y se veía confundido por mi forma de actuar.
-¿ah no?-dije sarcástica también- porque si es por eso comencemos con la lista señorito-puse mi mano en mi cadera mientras que con la otra enumeraba- primero tuve que aguantar que el señorito perdiera la memoria por desintoxicarse de sangre humana, luego cuando te vuelvo a encontrar no me reconoces y te dignas a enojarte cuando te enteras de la verdad y mas tengo que aguantar que Tanya cada vez que viene se le cae la baba mientras te mira y yo no digo nada porque ella es mi amiga y por ultimo-tomé aire por costumbre- yo no le dije a Jacob que sentía algo por él finalmente, él ni siquiera sabe esto Edward y tu lo agrandaste todo como el gran idiota inseguro que eres y eso no es justo para mí porque te he aguantado muchas.
Edward solo tenía la cabeza gacha, eso no me daba ni pena ni nada porque estaba actuando infantilmente, se supone que es un vampiro de más de un siglo.
Él no es tan idiota ¿o si?
-creo que hoy no conseguiré nada contigo Edward y ya me cansé de estos jueguitos de soy un hombre incomprendido-me di vuelta para volver a casa pero sus brazos me detuvieron de avanzar.
Edward pov
No podía dejar que avanzara sin que supiera como me sentía en estos momentos.
-soy inseguro si y no puedo evitarlo-suspiré en su cabello- he estado o creí estar solo durante estos años pensando que jamás encontraría el amor y tu-la apreté mas a mi cuerpo- tu llegaste a mi vida y créeme que no he podido separar de mis pensamientos tu rostro o tu forma de hablar o cada cosa que haces, y lo que me conversaste, acerca de tus sentimientos hacia Jacob- suspiré otra vez- ese dilema me tiene con la cabeza hecha un remolino de lo que pudiera pasar para nosotros de ahora en mas.
Ya lo había dicho, mis miedo expuestos para que ella se diera cuenta que era lo que sentía, sabia que debí de hacerlo hace mucho y fui tan arrogante y egoísta para pensar que podría solucionarlo solo, porque no podía, era un completo cobarde que solo entregaba todo a lo mas absurdo que pudiera pasar.
Era demasiado dramático, me lo habían dicho antes.
La solté para que hiciera lo que quisiera, si se iba y no me hablaba más, mi corazón, que ya no latía, se apagaría como la llama que había encendido desde que la conocí y la amé.
Pero si Bella se quedaba conmigo, que dios me ayudara porque no habría día o noche, lo que fuera, porque me dedicaría a redimir mi falta de confianza, mi falta de atención hacia ella, lo que fuera que tuviera que hacer porque me tendrá postrado a sus pies para la eternidad.
Si es que existía para nosotros todavía.
Sus manos en mi rostro me devolvieron a la realidad.
-te amo a ti Edward-me dijo suavemente.
-pero también lo amas a el Bella-ella solo asintió y cerró los ojos mientras apoyaba su frente con la mía- y siento que eso va a pesar mas de lo que sientes por mi y…-Bella cortó mis palabras con un beso desesperado, no quise alejarme de ella, no quería separarme de ella así que la abracé a mi, en su cintura pequeña envolví mis brazos, y envolvió los suyos a mi cuello.
-te amo a ti Edward Cullen y jamás te cambiaré por nadie-dijo al separarse un poco su dulce boca de la mía.
-así de la misma manera que yo jamás te dejaré, por nadie-ella sonrió y me besó nuevamente.
Era una repetición para mi, otra vez en el bosque, besándonos, y quería estar con ella nuevamente.
-yo también quiero-dijo leyendo mi mente.
La recosté en la hierba como la primera vez y la desvestí con la misma lentitud de aquella vez.
Me acomodé encima de ella de nuevo, su cuerpo era una delicia a la vista, era lo que anhelaba cada día y lo tendría otra vez, a mi droga personal, Bella era mía, cantaba para mi su corazón, y cuando comenzaba a latir tan rápido como ahora, solo lo confirmaba nuevamente.
Me adentré lentamente en su cuerpo y la calidez de su interior me hizo poner los ojos en blanco, era una sensación demasiado excitante para mi, Bella había emitido unos quejidos demasiado sexis para su propio bien y tuve que controlarme para no embestir como un salvaje y dejarla sin su propio placer.
Nos movimos a un ritmo lento pero no dejaba de ser apasionado, sensual para nosotros, no necesitábamos palabras o movimientos que fueran algo nada con nosotros, lo que dábamos, lo que entregábamos al otro bastaba y sobraba para ser nuestra segunda vez juntos.
Sentirme dentro de ella era la gloria y trataba de darle placer de alguna manera para que sintiera lo mismo que yo, acariciaba sus pechos, tomaba su nalgas, besaba y mordisqueaba su cuello ganándome gemidos que iban a parar directo a mi bajo vientre logrando que comenzara a moverme mas rápido dentro de su cuerpo, gimiendo descaradamente por las sensaciones que comenzaba a venir a mi, y dándome cuenta que ella estaba en las mismas que yo tomé sus nalgas y comencé a empujar mas rápido para que fuera igual de placentero.
y ahí, vinieron los fuegos artificiales, mi éxtasis por completo, y con Bella era mejor cada vez.
Bella pov
Abracé su cuerpo tembloroso por nuestro orgasmo.
Era difícil decir que llegábamos juntos cuando sabia que muchas parejas no lo hacían siempre, o no llegaban en su primera vez, pero esta y la anterior eran excelentes, conseguía mi placer y mi éxtasis de la mano del hombre que amaba y el que tenia mi corazón.
Edward siempre seria el dueño de mi alma.
Ahora lo único que podía hacer era mirar las estrellas mientras el acariciaba la palma de mi mano.
-estás perdonado-le dije ganándome una risa de su parte-y digamos que lo que acaba de pasar es una forma de premio por tu disculpa, aunque no te lo merecieras.
- y pasaré cada día de mi vida pidiendo perdón mi querida Bella, de eso no tengas dudas-mi sonrisa no podía ser mas grande en este momento, la brisa fresca me hizo estremecer-hora de vestirse para la humana.
-mitad humana-le corregí- no es mi culpa que mi lado débil salga a la luz cuando estoy contigo-me levanté y comencé a vestirme-eso es culpa tuya señor Cullen-le dije seductoramente acercándome a el mientras todavía estaba acostado en la hierba desnudo.
Era una maldita suertuda.
Iba a cercarme a darle un beso cuando una visión me golpeó.
Era un grupo de vampiros que se acercaban a la casa, eran tres y tenían los ojos rojos como la sangre que inyecta la forma de alimentarse, no podía ver sus caras y eso era lo que mas me ponía nerviosa, solamente su mirada escarlata.
Y su voz, aquella voz.
-Te encontré bella chica.
-Bella reacciona-me movía Edward, y cuando enfoqué la vista me di cuenta que estábamos en la casa Cullen y por coincidencia Alice estaba mirándome con preocupación.
-es la misma visión Alice-le dije al tocar su mano, ella había tenido la misma visión que yo-puede ser cualquier día porque no veo nuestra ropa o algo que me llame la atención para ver cuando será.
-estoy segura que es el mismo vampiro que hablaba en mi visión anterior-decía Alice más que nerviosa-es la misma voz Bella, de eso estoy segura.
-es hora de ponernos en plan entonces-decía Jasper tratando de calmar el ambiente- debemos estar preparados para lo que esté por venir y nada mas que esperar.
-ah no, yo no espero de brazos cruzados y que un trio de vampiros venga a maltratar a alguien de mi familia-gruñó Rosalie parándose en defensa de todos- ese idiota deberá de pasar por encima nuestro si quiere hacerle daño a Bella, no lo permitiremos.
-Emmett deja de sonreír como idiota y ponte serio una vez-le sermoneó Esme, cosa que eran palabras perdidas, el veía esto como una oportunidad para sacar el polvo que tenia encima por no pelear con otros vampiros y así medir sus fuerzas.
Pero nada dura y como me imaginé…
El momento llegó sin darnos cuenta.
Tres semanas después de haber tenido la visión junto con mi tía aparecieron los tres vampiros, lo que no esperaba era quien estaba entre ellos.
Estábamos en el bosque, en un pequeño claro de no mas de diez metros de radio, se presentaron ante nosotros y fuimos educados al recibirles, pero el vampiro que miraba fijamente entre Alice y yo fue lo que me dejó con la garganta seca.
James.
Frente a mi, estaba el vampiro que había seducido a una joven humana que, creyendo que había acabado con su vida después de poseerla y drenarle sangre la abandonó, sin saber que alguien vendría después y sería su descendencia.
James estaba frente a mí.
Mi padre estaba frente a mí.
…
Ahhhhhhh…. Si alguien no se esperaba esto, sorrry pero esto era desde un principio lo que ocurría, estamos en un punto conocido para muchas, esta parte de crepúsculo tendrá un final feo, no voy a decir para quien, pero créanme que no será todo color de rosas….
Me refiero para Bella.
Mucha pista eso, cuídense y nos vemos…
Xoxo
Francés-k
