¡ADVERTENCIA!

Este capítulo contiene yuri implícito, si no gustas del género NO LO LEAS. ¡GRACIAS!


DIGIMON EXTREM!

Oneshot Especial: "¿Más que Hermanas?"

*POV Hikari*

No sé cuándo fue que pasó…tampoco cómo sucedió…pero tengo un secreto.

-Residencia Sayonji, Shinjuku ~ 10 de Abril-

-¿Tienes todo listo? – Preguntó Hikari terminando de empacar una ropa en la maleta de su hermana. – Recuerda que debes estar una hora antes en el aeropuerto. –

-Ya lo sé, no es la primera vez que viajo en un avión. – Dijo Alice con un suspiro cansado. – Y sí, tengo todo listo, solo faltaba esa maleta. –

-Bueno, entonces te llevaré al aeropuerto de Shibuya. – Dijo Hikari con una sonrisa.

-¿Estarás bien? – Preguntó Alice algo dudosa. – No me gusta dejarte sola por tanto tiempo. -

-Es solo un mes. – Dijo cruzada de brazos. – Además Megu-nee vendrá a dormir conmigo por ese tiempo. –

-¿Por qué a ella la llamas "nee" y a mí no? – Murmuró con una gota en la cabeza.

-No empieces, celosa. – La regañó Hikari mientras rodaba los ojos. – A ti también te digo "nee" a veces. –

-Pero no siempre. – Replicó con un puchero la Sayonji mayor. – Ni con tanto "amor". –

-Bueno…le tengo un aprecio especial a Megu-nee… - Murmuró jugueteando con sus dedos ligeramente sonrojada. – Eso es todo. –

-… - Alice la miró fijamente. - ¿Te gusta Megumi-san? – Preguntó.

-¡¿Qué?! ¡No! ¡Para nada! – Exclamó nerviosa y sonrojándose más. - ¡¿De dónde sacas esas tonterías?! –

Alice se rio a carcajadas por unos momentos. - ¡Eres tan inocente, Hikari-chan! – Exclamó tratando de controlarse. – Si no fueras tan pura, realmente creería que Megumi-san te gusta. –

-¡No bromees así, Alice! – Exclamó avergonzada. - ¡Ahora camina que tenemos que llegar a Shibuya pronto! –

-Sí, sí, ya voy. – Dijo mientras soltaba otra pequeña risita.

[…]

-Pasajeros del vuelo 180 con destino a Inglaterra, favor de pasar a la puerta A-5. – Dijo una mujer por el altavoz. - Pasajeros del vuelo 180 con destino a Inglaterra, favor de pasar a la puerta A-5. – Repitió.

-Es hora de irme. – Dijo Alice tomando sus maletas. - ¿Estarás bien? – Preguntó nuevamente.

-Ya te dije que sí las cincuenta veces anteriores que lo preguntaste. – Respondió un poco irritada. – Estaré bien, me veré con Megu-nee en casa de Takuya-chan para regresar a Shinjuku juntas. –

Alice soltó un suspiro. – Está bien, confió en ustedes. – Dijo revolviéndole el cabello. - ¿Recuerdas la condición? –

-Nada de chicos en la casa mientras estés ausente, lo sé. – Respondió Hikari acomodándose el cabello. – Ahora camina que se te va el avión. –

-De acuerdo, nos vemos. – Dijo abrazándola por unos momentos. – Cuídate, Hikari. –

-Sí, tú igual Onee-chan. – Dijo con una sonrisa.

-Hasta luego. – Se despidió tomando sus maletas y dirigiéndose hacia la puerta.

-Bueno…yo me voy. – Dijo Hikari para sí misma dándose la vuelta y saliendo del aeropuerto.

La rubia comenzó a caminar con dirección a la residencia de los Kanbara, pasó un rato para que llegara a la calle y conforme se acercaba a la casa no podía evitar sentirse más y más nerviosa.

-"¿Por qué me siento tan nerviosa…?" – Se preguntó mientras ralentizaba su paso. – "¿Por qué me siento un poco avergonzada de ver a Megu-nee?" – Pensó.

Hikari pudo darse cuenta que su corazón latía con más fuerza conforme la distancia entre ella y la residencia Kanbara se acortaba, también se percató de que su rostro estaba tibio, un ligero sonrojo estaba marcado en sus mejillas y de que inconscientemente comenzó a temblar.

Dio unos cuantos pasos más hasta que terminó frente a la puerta de la casa Kanbara, soltó un suspiro largo para relajarse y finalmente tocó al timbre.

-"Cálmate…cálmate…solo es Megu-nee…" – Se repetía mentalmente para calmarse. – "No tienes que estar tan nerviosa, solo es Megu-nee, solo es ella…" –

Pocos segundos después la puerta se abrió relevando a Megumi, quien estaba usando un short pequeño blanco y una blusa de tirantes negra, su cabello estaba un poco alborotado y se encontraba rascando sus ojos para poder abrirlos.

-Megu-nee… - Murmuró Hikari sonrojándose un poco. – Bue-Buenos días… -

-Buenos días, Izu-chan. – Respondió soltando un bostezo. – ¿Qué haces aquí tan temprano? –

-¿Eh? – Hikari sacudió su cabeza varias veces para despejar su mente. - ¡Ah! Vengo del aeropuerto de dejar a Alice, ¿te desperté? –

-Bueno… ¿El hecho de que sean las 7 de la mañana te dice algo? – Dijo con una gota en la cabeza mientras soltaba un bostezo.

-Lo siento… - Murmuró apenada. – Si gustas te dejo dormir otro rato… -

-Pasa. – Dijo Megumi abriendo la puerta.

-Gracias, con permiso. – Dijo entrando a la silenciosa residencia.

-Mis tíos siguen dormidos, Taku-nii y Shinya también. – Dijo en voz baja.

-Sí gustas puedo irme y esperarte en casa. – Respondió Hikari.

Megumi negó con la cabeza. – Está bien, debes estar cansada también ¿no? – Dijo con una sonrisa.

-Un poco. – Respondió con una risita.

-Ven, vayamos a dormir un rato. – Dijo Megumi tomándola de la mano y llevándola con ella a la habitación.

-¿Qué? E-Espera… - Murmuró nerviosa. – Megu-nee… -

Ambas chicas entraron a la habitación compartida de Megumi y Takuya, el castaño dormía plácidamente en su cama con medio cuerpo en el suelo y ambas soltaron una risita baja.

-Ven, puedo hacerte un campo en mi cama. – Dijo Megumi con otro bostezo.

-Enserio estoy bien, descansa tú. – Dijo nerviosa.

-Si no vienes me enfado. – Dijo Megumi cruzada de brazos.

-Pero…Megu-nee… - Murmuró un poco sonrojada, notó la mirada de Megumi y suspiró resignada. – E-Está bien… - Respondió.

-Bien, vamos. – Dijo sonriéndole mientras subía a su cama en la parte superior de la litera.

Hikari soltó un suspiro y se retiró su suéter violáceo para subir a la cama junto a Megumi, se quedó recostada en la orilla mientras la castaña dormía nuevamente pegada a la pared.

-Megu-nee… - Murmuró mirándola.

La rubia se sonrojó un poco al ver la expresión de relajación que Megumi tenía en su rostro, la habitación estaba algo oscura todavía, pero la cercanía le permitía admirarla con claridad. Revisó de pies a cabeza a la chica y pudo notar que su sostén sobresalía un poco por el escote de su blusa, nuevamente sintió como sus mejillas se tornaban rojas y rápidamente subió su mirada, notando que Megumi se había movido un poco acercándose hacia ella.

Hikari miró fijamente el rostro de la castaña y no pudo resistir al sentir el impulso de acercar su rostro al de ella, acortando los pocos centímetros que las separaban.

-Hmm… - Se quejó Megumi en sueños.

Hikari rápidamente abrió los ojos y notó que estaba a un milímetro de rozar sus labios con los de la castaña, inmediatamente se sonrojó por completo y se giró con fuerza alejándose de Megumi, olvidando que estaba en la orilla y cayendo de la cama sobre Takuya para terminar ambos en el suelo.

-¡¿Qué?! – Exclamó Megumi despertando de golpe. – Izu-chan, ¿estás bien? – Dijo asomándose para abajo.

-Sí…eso creo… - Dijo sobándose la espalda. – Al menos Takuya-chan sirvió de colchón... –

Hikari se puso de pie y ambas notaron que Takuya seguía durmiendo plácidamente, ignorando por completo el accidente. Ambas soltaron una risa burlona mientras Hikari regresaba a la cama junto a Megumi.

-Lo siento, te desperté… - Murmuró Hikari avergonzada.

-Está bien, no te preocupes. – Dijo palmeándole la cabeza para tranquilizarla. – Al menos Taku-nii no sufrió daños. – Megumi soltó otra risa mientras veía a su primo tirado en el suelo.

-Al menos alguien se salvó. – Murmuró Hikari desviando la mirada. – Que vergüenza… -

-No te preocupes. – Dijo Megumi mirándola. – Simplemente no estás acostumbrada a dormir en una litera con alguien más. –

-No si esa persona eres tú... – Murmuró sonrojada.

-¿Dijiste algo? – Preguntó confundida.

-¡¿Eh?! ¡N-No, nada! – Exclamó nerviosa. - ¡Dije que es cierto eso! ¡Jamás he dormido con alguien más! –

-¿Eh? – Murmuró más confundida. – No tienes por qué avergonzarte por eso, Izu-chan. –

-¿Eh? Ti-Tienes razón…lo siento. – Dijo volteándola a ver, inmediatamente dirigió su mirada a los labios rosados de la castaña y nuevamente se sonrojó, por lo que desvió la mirada apenada. – "¡¿En qué estás pensando, Hikari?! ¡Contrólate!" –

-Ven, durmamos otro rato. – Dijo Megumi jalándola del brazo y acostándola a su lado.

-¡¿E-Eh?! – Murmuró sintiendo cómo la castaña la recostaba en la cama.

Ambas quedaron frente a frente y se miraron fijamente por unos momentos, Megumi le sonrió y cerró sus ojos para dormir otro rato más, Hikari se dio la vuelta para evitar cometer otra tontería o pensar en cosas que no debía, cerró sus ojos intentando conciliar el sueño, pero lo único que logró fue dar vueltas por toda la cama.

Pasaron los minutos y la rubia seguía revolcándose por toda la cama tratando de dormirse, Megumi hizo una mueca irritada ante todo el movimiento y se levantó de golpe, asustando a Hikari.

-¿Sabes qué? De repente el sueño se me fue… - Dijo con cierta irritación.

-¡Lo siento! ¡Es mi culpa! – Exclamó Hikari levantándose también y mirándola. - ¡¿Eh…?! –

La rubia no había notado que nuevamente estaba en la orilla, y por el impulso de levantarse terminó perdiendo el equilibrio, Megumi quiso detenerla de los hombros pero Hikari se aferró a su blusa, finalmente el impulso fue mayor y ambas terminaron cayendo al suelo sobre Takuya.

-Ay ay ay… - Murmuró Hikari adolorida. - ¿Eh…? – Murmuró al sentir algo suave sobre su rostro.

La rubia abrió los ojos, notó que Megumi había caído sobre ella y que los pequeños pechos de la castaña estaban sobre su rostro, Hikari se sonrojó a más no poder y apretó los ojos con fuerza tratando de resistir le impulso de ver por el escote de la blusa de su amiga.

-Eso dolió… - Murmuró Megumi bajándose de Hikari y sentándose a un lado de ella. - ¿Estás bien, Izu-chan…? – Preguntó viéndola.

Hikari inmediatamente se sentó sobre la cómoda espalda de Takuya mientras su rostro seguía completamente sonrojado, Megumi la miró confundida por sus reacciones, pero lo que más le sorprendió fue ver que la rubia comenzó a sangrar de la nariz.

-¿Izu-chan…? – Murmuró viendo la sangre. – Tu nariz… -

-¿Eh? – Hikari se percató de la sangre y rápidamente se cubrió la nariz, poniéndose más nerviosa y sonrojándose al punto de que las mejillas comenzaban a arderle.

-¿Te encuentras bien? – Preguntó acercándose a ella. – Déjame ayudarte. –

-¡N-No! ¡E-Estoy bien…! – Dijo agitada mientras se ponía de pie y se alejaba un poco de ella. - ¡I-iré al baño…! – Exclamó mientras salía corriendo a toda prisa.

-De-De acuerdo… - Murmuró confundida viéndola irse. – Izu-chan ha estado muy rara hoy… -

-¡Esto es el colmo conmigo! – Exclamó Kurumi deteniendo la hemorragia y lavándose la cara. - ¡¿Por qué me pasa todo esto?! ¡No lo entiendo! – Dijo irritada mojando nuevamente su rostro.

"¿Te gusta Megumi-san?", las palabras de su hermana mayor hicieron eco en su mente, hizo memoria sobre todos los sucesos del día y se dio cuenta de algo.

-Es cierto… - Murmuró viéndose en el espejo. – Todos estos comportamientos no son propios de mí… - Afirmó mirando su reflejo. - ¿Acaso Megu-nee realmente me…? –

Alguien tocó a la puerta del baño en ese momento, interrumpiéndola, sacándola de sus pensamientos y exaltándola un poco.

-¿Q-Quién es? – Preguntó tratando de calmarse.

-Soy Megumi. – Respondió la castaña del otro lado de la puerta cerrada. – El desayuno ya va a estar listo, no tardes. –

-S-Sí, gracias Megu-nee. – Respondió Hikari y después soltó un suspiro mientras tocaba sus labios con la yema de sus dedos. – Megu-nee… - Murmuró un poco sonrojada.

Hikari volvió a lavar su rostro para relajarse y lo secó con una toalla, después salió del baño y se dirigió a la cocina, donde estaba Megumi con un delantal blanco puesto sobre su ropa, tenía el cabello peinado pero suelto y se encontraba cocinando mientras tarareaba Now or Never.

-Megu-nee… - Murmuró viéndola fijamente.

-Siéntate en la mesa, ya casi termino. – Respondió con una sonrisa.

-¿Qué estás cocinando? – Preguntó mientras se sentaba en la mesa.

-Lo mejor del mundo. – Dijo con una risita.

-Déjame adivinar… - Dijo Hikari. - ¿Papas fritas? –

-¡Acertaste! – Exclamó con una sonrisa mientras continuaba cocinando.

-Típico de ti… - Murmuró con una gota en la cabeza.

-Buenos días… - Dijo Takuya con un bostezo entrando a la cocina mientras se estiraba.

-Buenas Taku-nii. – Dijo Megumi con una sonrisa. - ¿Almuerzas con nosotras? –

-¿Papas otra vez? – Preguntó Takuya.

-Sí. – Respondió Megumi.

-Comeré cereal. – Dijo tomando un plato y dirigiéndose al refrigerador por la leche.

-Bueh, tú te lo pierdes. – Murmuró con un puchero mientras continuaba cocinando.

Hikari soltó una risita y dirigió su mirada a Takuya, quien tenía una expresión de dolor. - ¿Sucede algo, Takuya-chan? Te ves adolorido. –

-Algo así… - Respondió sentándose frente a Hikari mientras se servía el cereal. – Amanecí con un terrible dolor de espalda, creo que anoche dormí mal. –

Hikari y Megumi se quedaron en silencio por unos momentos, "¿realmente no se dio cuenta de nada?" pensaron ambas con una gota en la cabeza.

-Ya-Ya veo… - Dijo Hikari con una risita nerviosa. – Qué cosas, ¿no? –

-Esto ya está. – Dijo Megumi apagando la estufa y sirviendo el desayuno. – Toma, Izu-chan. –

-Gracias. – Dijo tomando el plato.

Megumi trajo tres vasos de vidrio y sirvió el jugo para cada uno, después tomó su plato y se sentó al lado de Hikari a desayunar. Los tres comieron en silencio, cuando terminaron cada uno lavó su plato y su vaso, la castaña subió al cuarto para alistarse para irse a dormir a casa de la rubia durante el próximo mes mientras Alice no estaba.

Takuya se quedó platicando con la Sayonji menor en la sala mientras esperaban a que Megumi bajara, pasaron 10 minutos para que la castaña bajara lista con su maleta.

-Bueno, vámonos. – Dijo Megumi frente a la puerta.

-Vale. – Respondió Hikari con una sonrisa. – Nos vemos, Takuya-chan. – Lo despidió con una sonrisa.

-Sí, que les vaya bien. – Dijo con una sonrisa.

-Hasta pronto, Taku-nii. – Dijo Megumi saliendo junto a Hikari de la casa.

-Hasta luego, Megu-nee. – Dijo despidiéndolas.

[…]

-Ya llegue. – Exclamó Hikari abriendo la puerta. – ¡Ah! Es cierto, no hay nadie. – Dijo con una risita.

-¿Y dónde está Evemon? – Preguntó Megumi entrando junto a Hikari.

-Está con Ken-chan. – Respondió Hikari. – Volverá mañana. –

-Entiendo, entonces estaremos las dos solas por el día de hoy. – Dijo poniendo su maleta en una esquina mientras se dejaba caer en el sofá de la sala.

"Estaremos las dos solas por el día de hoy", esas palabras hicieron que Hikari se sonrojada inmediatamente y se diera cuenta de algo.

-"Es cierto…estaremos solas hasta mañana…" – Pensó mientras miraba al infinito.

-¿Hm? ¿Te sucede algo? – Preguntó mirando a Hikari.

-¿Eh? ¡N-No, no es nada! – Exclamó un poco nerviosa desviando la mirada. - ¿Qu-Qué quieres hacer? –

-Veamos… - Dijo mientras pensaba por unos momentos. – Tengo ganas de dormir una siesta. – Respondió con un bostezo.

-¿Eh? E-Está bien…te llevaré a la habitación de Alice. – Respondió Hikari tomando la maleta de Megumi.

La castaña negó con la cabeza y sonrió. – Quiero dormir contigo si no te molesta. –

-¿Eh? – Murmuró confundida y algo sonrojada. - ¿P-Por qué? –

-Bueno…lo hicimos una vez de niñas cuando me encontraste. – Dijo con una sonrisa nostálgica. – Quiero recordar…ese calor una vez más. –

-Megu-nee… - Dijo sonrojada. – S-Sí eso quieres…está bien. – Respondió desviando la mirada.

Ambas dejaron sus sudaderas colgadas en el perchero de la entrada y subieron al cuarto de Hikari, era pequeño pero muy ordenado, la cama era individual, con dos almohadas pequeñas y una cobija cian, sobre su peinador había una pequeña joyera de cristal, una cajita dorada donde estaban varios broches de moño y listones guardados, algunas diademas colgadas en la parte superior del espejo, algunos perfumes y dos peluches de gatitos tomados de las patitas.

-Es la primera vez que entro en tu habitación. – Dijo Megumi mirando el lugar. – Es pequeña y no se compara para nada a la del Castillo…pero es agradable y cálida, como tú. – Lo último lo mencionó mientras le sonreía con dulzura.

-No-No digas esas cosas, Megu-nee… - Murmuró desviando la mirada un tanto apenada.

Megumi soltó una risita y se acostó en la cama, Hikari la miró por unos momentos, suspiró y después caminó hacia ella para recostarse a su lado. Ambas quedaron frente a frente y se miraron a los ojos en silencio. La castaña estaba sonriendo mientras Hikari la miraba un tanto confundida.

-¿De qué te ríes? – Preguntó confundida la rubia.

-No me rio, simplemente me siento relajada. – Respondió Megumi. – Realmente extrañaba dormir contigo, tu compañía es agradable. –

-No digas eso…tú también eres muy agradable. – Dijo con una sonrisa mientras un ligero rubor curía sus mejillas.

Megumi soltó una risita. - ¿Te han dicho que eres muy linda cuando te sonrojas? –

-Me-Megu-nee… - Murmuró sonrojándose más y cubriendo su rostro. - ¡Qué vergüenza! -

-Oye, no te cubras. – Dijo tratando de descubrirle el rostro. - ¡No seas penosa! ¡Déjame verte! –

-¡No! ¡Me da pena! – Exclamó nerviosa.

-¡Vamos! Déjame verte, por favor. – Dijo con una voz dulce. - ¿Acaso no me quieres? –

-¿Eh? – Murmuró confundida, Hikari descubrió su rostro y la miró fijamente. - ¿A-A qué viene eso ahora? –

-¡Te dije que eras linda! – Exclamó jugueteando con las mejillas sonrojadas de Hikari. - ¡Siempre me ha gustado esa lado tuyo! Eres como un peluche. –

-¿Suave y esponjada? – Preguntó.

-Gordita y peludita. – Respondió con una sonrisa.

-¡Megu-nee! – Exclamó avergonzada mientras le pegaba en el hombro.

Megumi soltó una risa. - ¡Era broma, Izu-chan! Si lo decía por lo suave. – Dijo sonriéndole. – Es divertido jugar contigo, eres como una hermana para mí. –

-Megu-nee… - Murmuró mirándola fijamente.

-Te quiero mucho, Izu-chan… - Murmuró con una sonrisa agradable.

Hikari se sonrojó instantáneamente y la miró. – Yo también te quiero, Megu-nee. –

La rubia se acercó impulsivamente a Megumi, acortando la poca distancia entre ellas y unió sus labios en un cálido beso. La castaña se quedó inmóvil al sentir como Hikari empujaba sutilmente sus labios contra los de ella mientras se abría paso con su lengua para profundizar el beso.

Megumi no supo cómo reaccionar, por lo que se quedó en su lugar sin moverse por unos minutos hasta que Hikari se separó voluntariamente de ella cuando el aire comenzó a faltarle.

-¿Por qué…? – Murmuró Megumi atónita mientras rozaba sus labios con las yemas de sus dedos y se sonrojaba un poco.

-Mi cariño por ti es…esta clase de "amor". – Respondió Hikari agachando la mirada con sus mejillas sonrojadas. – Tocando el cuerpo de Megu-nee, viendo en los ojos de Megu-nee, oyendo la voz de Megu-nee, besando los labios de Megu-nee…yo siempre quise esto… -

-Izu-chan… - Murmuró sin salir de su asombro. – E-Entonces… ¿Yo te…? – Preguntó.

Hikari asintió lentamente. – Creo que me gustas, Megu-nee… - Respondió.

Ambas se quedaron en silencio por un rato…podían escuchar con claridad el sonido de los carros que pasaban, el canto de los pájaros, las bicicletas de los que pasaban por ahí, también podían escuchar claramente el latir agitado del corazón de la otra.

-Izu-chan… - Dijo Megumi rompiendo el silencio. - ¿Sabes? Creo…creo que…bueno…creo que también tú… - Tartamudeó mientras se sonrojaba totalmente.

Hikari puso un dedo sobre sus labios y le sonrió. – No tienes que responder ahora. – Dijo amablemente. – Estoy feliz de estar a tu lado. –

-Izu-chan… - Murmuró mirándola. – Entonces…al menos quiero… - Susurró.

Hikari la miró sin comprender el asunto, Megumi tragó saliva mientras sus mejillas se sonrojaban fuertemente, tomó valor y acercó su rostro rápidamente al de la rubia para besarla dulcemente en los labios. Hikari se sorprendió ante esta acción inesperada de la castaña, pero al poco tiempo correspondió al beso que tanto anhelaba…

Y esa mañana solamente era el inicio de su próximo mes juntas.


¡Yahallo! xHimemikoYukix aquí~

Este one-shot va con dedicatoria a HeartMegu, espero que te haya gustado uwu si te da diabetes no es mi culpa (?)

¡NOS LEEMOS!