BOKURA NO GASH BELL! Extra Season

Mini-Especial 2: "Picnic"

-Castillo Raiku, Makoku ~ Mundo Mamodo-

-La comida está lista, su Majestad, su Alteza. – Dijo la mucama llegando a la biblioteca.

-¡Unu! Gracias. – Dijo Gash sonriente. – Ya vamos. –

-Sí, con su permiso. – Dijo haciendo una reverencia para después irse de regreso al comedor.

Gash estaba recostado boca abajo en el suelo mientras veía un libro infantil lleno de puros dibujos, Kurumi estaba en la mesa sentada mientras leía unos temas para sus próximos exámenes, Zeon solamente estaba a su lado leyendo un libro de tortura.

-Bueno, es hora de comer. – Dijo Kurumi cerrando su libro.

-Ya era tiempo. – Dijo Zeon dejando el libro en la mesa mientras se ponía de pie.

Kurumi se puso de pie y tomó a Zeon de la mano, el peligris se sonrojó ligeramente pero no luchó por zafarse, ambos caminaron hacia la puerta pero se detuvieron cuando notaron que Gash no los seguía.

-¿No vienes, Gash? – Preguntó Zeon mirándolo.

Gash negó con la cabeza sin levantarse. – No tengo hambre. –

-¡¿Qué?! – Exclamaron ambos al unisón.

-¡¿Estás enfermo?! – Dijo Zeon mirándolo sorprendido.

-¡Eso no puede ser posible! ¡Tú siempre tienes hambre! – Exclamó Kurumi apuntándolo mientras seguía asombrada.

Gash se rio un poco y los miró. – Iré a comer más tarde con Tio en un picnic. – Dijo con una sonrisa. – ¡Unu! No se preocupen por mí, coman ustedes. –

-Ya veo…era eso. – Dijo Kurumi mirándolo.

-Tsk, como quieras. – Dijo Zeon tomando a Kurumi de la mano nuevamente. – Nos vemos entonces. –

-¡Ah, espérame! – Exclamó Kurumi siendo arrastrada por el peligris. - ¡No me jales, Zeon! –

-Tengo hambre, camina. – Dijo sin soltarla.

Gash soltó otra risita divertido. – Unu…cada vez es más obvio que a Zeon le gusta Kurumi-chan. – Dijo mirándolos alejarse.

Habían pasado 4 años de que la coronación de Gash se había efectuado, al principio sentía que no podía llevar su amistad con Kurumi normal después de que ella le confesara amarlo, tuvo la suerte de que Zeon estuviera interesado en la pelinegra y ahora hacía todo lo posible por conquistarla, desde entonces se sentía más tranquilo como para ser amigo de ella como siempre lo había sido.

Con Tio era un caso diferente, desde aquella vez que la vio desaparecer frente a él en la batalla contra Clear Note algo en su interior se removió y fue causado por la pelirroja, desde aquél día no podía dejar de pensar en ella o dejar de sentirse un poco nervioso cuando hablaban, la invitación al picnic que Tio le había hecho lo hizo feliz, estaba tan emocionado que ni hambre tenía, se podría suponer que era algo normal…pero no, no lo era, ¿cómo era posible que Gash no pasara hambre cuando era el día internacional de comer Pez Limón?

-Unu, debo ir a bañarme. – Dijo para sí mientras se levantaba y salía corriendo hacia su habitación.

-Residencia Bernkastel, Makoku ~ Mundo Mamodo-

-Te ves muy linda, Tio. – Dijo Tiane Bernkastel, la madre de Tio, quien la miraba fijamente. - ¿Irás a ver al Rey Gash? –

-Así es, tenemos una ci-…un picnic. – Dijo un poco nerviosa. - ¿Crees que exageré? –

-¡Para nada! Te ves muy linda. – Aseguró mientras le tomaba un mechón de cabello. – Más que de costumbre. –

-¡Mamá! – Dijo apenada. – Jo…las madres siempre dicen eso. – Dijo regresando la vista al espejo para acomodar su cabello.

Tio estaba usando un vestido azul celeste de manga pomposa de cuello blanco con una gema azul de botón, la parte baja era encaje blanco y encima usaba un delantal azul oscuro atado en un moño trasero, su cabello estaba suelto y usaba un par de botines blancos con el doblez en puntas color azul celeste y dos gemas adornándolas en el centro.

-Bueno, revisemos… - Murmuró para sí misma mientras se sentaba en su cama y revisaba la canasta que llevaba, asegurándose de que todo estaba ahí. – Bien, todo en orden. –

El reloj marcó las 2 de la tarde y Tio se dio cuenta que era hora de irse, tomó la canasta, se despidió de sus padres y caminó con alegría hacia el Castillo Raiku para su picnic con Gash. En realidad este día sería especial, finalmente, y después de muchos años, había conseguido el valor para declararle a Gash todo el amor que sentía por él, al principio temía que el rey no la correspondiera por su alto nivel de inocencia, pero había estado realizándole "pruebas" durante los últimos 2 años, y sus resultados habían demostrado que tenía una ligera esperanza de ser correspondida.

[…]

-Qué extraño que Gash no haya venido al día internacional del Pez Limón. – Dijo Zeon mientras continuaba comiendo. – Sí yo fuera él, no dejaría de comer lo que me gusta por la comida tóxica de esa mocosa. –

-Lo dices como si conocieras la comida de Tio. – Dijo Kurumi sentada a su lado mientras lo miraba de reojo.

-¡Me aventó un pan por molestarla y quebró una estatua del pasillo! ¡UNA ESTATUA! ¡Y DE LAS GRANDES! – Exclamó irritado al recordar aquél acontecimiento. – La comida de esa mocosa no es comestible, con esa cosa fácil noquea a Baou. –

-Eso es cruel… - Murmuró mirándolo. – No quiero ni imaginar qué tipo de cosas hablas de mi comida a mis espaldas… -

-Así que Gash tiene una cita con Tio, ¿eh? – Dijo Lia con una risita divertida. – Veamos cuanto ha avanzado tu hermano. –

-Veo que lo has estado aconsejando. – Dijo Zeon mirando a su madre. – Reza porque esa loca no lo ataque con uno de esos panes. -

-¡Zeon! – Exclamó Kurumi golpeándolo en el hombro. – Mo…tú no puedes ser amable con nadie. –

-Lo soy contigo, siéntete agradecida. – Dijo continuando su comida.

-Zeon… - Murmuró mirándolo mientras se sonrojaba, inmediatamente desvió la mirada hacia su plato nerviosa. – Eres un bruto, Zeon. – Dijo mientras trataba de seguir su comida en paz.

[…]

-¡Unu! ¡Bienvenida, Tio! – Exclamó Gash feliz de ver a Tio en la entrada del Castillo. - ¡Te ves muy linda! –

-¿E-Enserio? – Preguntó mientras se sonrojaba. – Gra-Gracias, Gash…tú-tú también te ves bien… - Murmuró nerviosa.

-¿Unu? Pero es mi ropa de siempre. – Dijo mirando que llevaba puesto su manto azul acostumbrado.

-¡S-Sí! P-Pero…bueno…hoy luces…diferente. – Dijo mientras tartamudeaba nerviosa.

Gash soltó una risita divertido y le tomó la mano. - ¿Nos vamos? –

-¿E-Eh? S-Sí… - Murmuró tratando de controlarse, estaba muy nerviosa y sonrojada por la repentina acción de Gash.

Ambos salieron del Castillo y se dirigieron a los jardines traseros del lugar, cerca de los rosales que Kurumi cuidaba, a un lado de la fuente, pusieron una manta cuadrada de color rojo con blanco y se sentaron en ella, Tio puso la canasta en el centro y comenzó a sacar diversos platillos del interior, todos contenían mariscos (sobre todo Pez Limón), haciendo que Gash comenzara a babear mientras miraba la comida.

-Puedes comenzar a comer si gustas. – Dijo con un ligero sonrojo en sus mejillas.

-¡¿Enserio?! – Dijo mirando la comida más de cerca, Tio asintió y Gash la abrazó. - ¡MUCHAS GRACIAS! – Agradeció soltándola para comenzar a devorar la comida.

-¿Q-Qué te parece? – Preguntó nerviosa mientras jugaba con sus dedos.

-¡UNU! ¡ESTA DELICIOSO! – Exclamó con emoción. - ¿Tú cocinaste todo esto? –

-Las recetas en sí son de mi mamá…pero sí, yo los cociné. – Respondió con una risita nerviosa mientras se sonrojaba. – Muchas gracias Gash…me-me alegro de que te guste… -

-¡Está muy rico, Tio! ¡Muchas gracias! – Dijo dándole un beso en la mejilla, haciéndola sonrojar a más no poder. – Todas tus comidas siempre son muy ricas. – Agregó con una sonrisa.

Tio sentía que el corazón le latía con fuerza y estaba a punto de explotarle, su rostro estaba más rojo que un tomate e inconscientemente había comenzado a temblar de lo nerviosa que estaba, Gash se percató del comportamiento de la pelirroja y la miró un tanto confundido.

-¿Unu? ¿Sucede algo, Tio? – Preguntó acercándose a ella. – Estás roja como un tomate… - Dijo acercando su frente a la de la pelirroja. - ¿Tienes fiebre? –

Tio sentía que quería morirse ahí mismo, su rostro estaba DEMASIADO cerca del de Gash, se calmó un poco al escuchar los latidos agitados del corazón del rubio "¿él también está nervioso?" pensó inmediatamente confundida.

-Gash… - Murmuró tratando de controlarse, pero la voz le temblaba un poco.

-¿Unu? – Respondió confundido. - ¿Qué pasa, Tio? –

-¿T-Tú…alguna vez...t-te has…e-enamorado…? – Preguntó directamente mientras temblaba del nerviosismo, desvió su mirada a los rosales mientras sus mejillas se tornaban de color rojo.

-¿Enamorado? – Cuestionó ladeando la cabeza un poco. - ¿Qué es eso? –

Tio suspiró resignada, su nerviosismo se desvaneció inmediatamente con dicha pregunta. – Bu-Bueno…e-eso es…etto… ¿Cómo explicarlo? ¡Ay! – Comenzó a murmurar sin saber la respuesta.

-¿Unu? – Preguntó más confundido. - ¿No lo sabes? -

-¡Claro que lo sé! El problema es que no sé explicarlo. – Dijo rascándose la nuca. – Ay, veamos… ¿Cómo puedo decirlo? Debe ser de una manera que entiendas… -

-¿Quieres que le pregunté a Zeon o a Kurumi-chan? – Dijo tratando de clamarla.

-¡NO! – Exclamó rápidamente. - ¡Ni se te ocurra hacerlo! – Amenazó.

-Unu… ¿Por qué? – Cuestionó más confundido que antes.

-¡Porque ellos no deben de enterarse! – Dijo un poco sonrojada. - ¡¿Me oíste?! –

-¡Unu, sí, lo hice! – Dijo saltando un poco en su lugar asustado.

-Bien, ahora ¿cómo lo digo? – Dijo para sí misma. - ¡Ya sé! Escucha con atención Gash ¿de acuerdo? –

-¡Unu! – Asintió mientras la miraba fijamente.

[…]

-¡Ouch! – Exclamó Kurumi con un quejido. – Ten cuidado, idiota. – Dijo mirando de reojo a Zeon.

-Entonces deja de moverte tanto. – Respondió él sin mirarla a los ojos.

Ambos chicos se encontraban en el baño tomando una ducha, la tina estaba llena de agua pero ellos estaban sentados en dos pequeños bancos al lado de la tina, Zeon estaba lavando la espalda de Kurumi como de costumbre y ella estaba tarareando la canción favorita del peligris. El príncipe Mamodo tenía solamente una toalla blanca amarrada en la cintura mientras que la pelinegra tenía el cuerpo al descubierto.

-¿Podrías dejar de verme con esos ojos, pervertido? – Dijo algo molesta al sentir la mirada de Zeon fija en su cadera.

-¿Qué? – Preguntó sorprendido por la pregunta. - ¿Qué sucede? Nunca te habías molestado en el pasado. – Dijo cruzando los brazos.

-He crecido Zeon y no creas que no sé qué hacer esto está mal. – Dijo metiéndose en la tina.

-¿Entonces por qué lo haces? – Preguntó divertido.

-Porque confío en ti. – Dijo con una sonrisa. – Eres como mi hermano mayor, un lindo, sádico y amargado hermano mayor. –

Zeon soltó una risita divertida, se quitó la toalla y entró en la enorme tina junto a ella, Kurumi se sonrojó inmediatamente cuando el peligris se subió sobre ella y la tomó de los brazos.

-¿Q-Qué…? – Murmuró nerviosa.

-Así que tú hermano mayor ¿eh? – Dijo con diversión. – Tendré que mostrarte la diferencia entre un hermano mayor y yo… -

-Zeon…no, no te atrevas, ¡ni siquiera lo pienses! – Exclamó nerviosa y sonrojada. - ¡Bájate! ¡¿Qué planeas hacer, degenerado?! –

-Nada que no te guste. – Afirmó con maldad.

-¡Pervertido! ¡Sácate, sácate! – Dijo intentando patear, pero él se lo impedía. - ¡Zeon, no se te ocurra hacerlo! –

Zeon se soltó riendo a carcajadas y la soltó, Kurumi lo miró confundida mientras él se sentaba a su lado en la tina sin dejar de reír.

-¿Realmente te lo creíste? ¡Eres una sucia, Kurumi! – Dijo entre carcajadas.

-¡ERES UN MALDITO! – Exclamó furiosa y avergonzada mientras comenzaba a golpearlo. - ¡Eres lo peor Zeon, LO PEOR! ¡Te odio, te odio, TE ODIO! – Dijo repetidas veces.

-¿A sí? – Dijo deteniéndola de los brazos nuevamente. – Pero yo te amo. – Dijo acercándose a ella.

-¿Qué? – Dijo atónita ante aquellas palabras. - ¿Qué tu qué? – Preguntó incrédula.

-Lo que oíste. – Repitió desviando la mirada sonrojado. – Tú…siempre me has gustado. –

-¿Qué? – Repitió sin creerlo. – No, eso no puede ser posible. –

-¡¿Qué?! – Exclamó molesto. - ¡¿Por qué no?! –

-Porque te la pasas molestándome. – Dijo cruzando los brazos.

-Eso hago para que no te des cuenta idiota. – Murmuró apenado. - ¿Acaso no me conoces lo suficiente para darte cuenta? –

-Bueno sí, pero… - Se calló al darse cuenta de algo. – Oh por dios, es cierto… - Afirmó incrédula. - ¡Yo te gusto! –

-¡QUE SI! – Exclamó irritado. - ¡Dios! ¿Por qué eres tan lenta? –

-¡Oye! – Dijo pegándole en el hombro. – Eres un bruto, Zeon. – Murmuró molesta, pero rápidamente cambió su expresión a una tímida mientras se sonroja. – Realmente ya no sé qué hacer contigo, Zeon… -

[…]

-En resumen, eso es estar enamorado. – Finalizó Tio soltando un suspiro agotada. - ¿Entendiste? – Preguntó, Gash la miró fijamente y ella rápidamente agachó la cabeza resignada. – No entendiste nada ¿verdad? –

-Unu…no, nada. – Afirmó Gash apenado. – Lo siento… -

-¿Qué voy a hacer contigo, Gash…? – Murmuró mientras se pegaba en la frente con la palma de su mano.

-Unu…perdón Tio. – Murmuró algo decaído.

-No importa. – Dijo mirando la hora en su reloj y levantándose. – Tengo que irme Gash, hablaremos después, adiós. – Se despidió tomando sus cosas lista para irse, pero el rubio la tomó del brazo impidiéndolo. - ¿Gash? –

-Unu…Tio, ven mañana a otro picnic conmigo. – Dijo mirándola fijamente.

-Gash… - Murmuró mirándolo a los ojos. – Lo siento, estaré ocupada ayudando a mi mamá, no podré hacer la comida. –

Gash negó con la cabeza. – Yo traeré la comida, así que ven mañana. – Dijo con una sonrisa.

-Gash… - Dijo sonrojándose, rápidamente desvió su mirada al sentir sus mejillas calientes. – De-De acuerdo…si insistes… -

-¡Unu! ¡Gracias, Tio! – Exclamó contento.

-T-Tengo que irme, nos vemos mañana Gash. – Tio se despidió con una sonrisa y se fue corriendo a toda prisa mientras intentaba regularizar sus latidos.

-Unu, le daré la mejor sorpresa a Tio mañana. – Dijo con una sonrisa emocionado, tomó la manta que estaba en el suelo y regresó al castillo mientras corría con diversión.

[…]

-¡Zeon, Kurumi-chan! ¡Uooo! – Exclamó emocionando entrando a la habitación de Zeon. - ¿Qué están haciendo? –

-¡SAL AHORA, GASH! – Exclamó Zeon furioso mientras le lanzaba un Teo Zakeru.

-¡Waaahhhh! – Gritó esquivando el rayo y saliendo del cuarto a toda prisa.

-Maldición… - Murmuró Zeon comenzando a vestirse.

-Ya, ya, no lo mates. – Dijo Kurumi tratando de tranquilizarlo mientras abrochaba nuevamente su vestido.

-No lo mataré, solo lo despedazaré lentamente. – Murmuró con voz asesina.

-¡Tú no harás nada! – Dijo pegándole en la cabeza. – Iré a ver si sobrevivió. – Kurumi se levantó de la cama y salió de la habitación para buscar a Gash.

-Tsk, tanto que tardé para convencerla… - Murmuró Zeon mientras abrochaba sus tenis. – Estúpido Gash…estúpida puerta sin seguro…estúpida Kurumi que se hace la difícil... –

-¿Qué sucede, Gash? – Preguntó Kurumi llegando hacia el rubio, quien estaba sentado en su habitación. - ¿Por qué estabas buscándonos? –

-Unu…Tio me preguntó que si estaba enamorado de alguien, pero no entendí que significa estar "enamorado". – Explicó mientras ella se sentaba a su lado. – Y quería que ustedes me lo explicaran. –

-¿Enamorado, eh? – Kurumi soltó una risita. – Bien, te lo diré de una manera entendible. –

-¡Unu! Te escucho. – Dijo mirándola fijamente.

-Bueno, estar enamorado significa que sientes nervios cuando hablas con alguien, que tienes las ganas de abrazar a esa persona, que cuando ves sus labios sientes ganas de acercas los tuyos y darle un beso… - Comenzó a explicar mientras se sonrojaba ligeramente. – Cuando sientes la necesidad de proteger a esa persona ante cualquier peligro sin importar si arriesgas tu vida, cuando no quieres alejarte de esa persona nunca y si llegan a estar lejos te sientes solo…eso es estar enamorado. –

-Unu… - Murmuró desviando la mirada sonrojado. – Unu… Kurumi-chan, creo que estoy enamorado… -

-¿Enserio? – Preguntó mirándolo.

Gash asintió. – Creo que estoy enamorado…de Tio. – Murmuró.

-¡¿Enserio?! – Preguntó sorprendida de la afirmación.

-Unu…cuando estoy cerca de Tio siento todo eso que dices… - Afirmó mirándola. – Estoy enamorado de Tio, Kurumi-chan… -

Kurumi sonrió. – Me alegro por ti, Gash. – Dijo tomándole la mano. – Deberías decírselo, estoy segura de que la harás muy feliz. –

-Unu, eso haré. – Afirmó poniéndose de pie. - ¡Gracias, Kurumi-chan! –

-No agradezcas nada, Gash. – Dijo levantándose también. – Buena suerte. –

-¡Unu! – Exclamó mientras salía corriendo de la habitación.

-¿Ahora eres cupido? – Dijo Zeon entrando a la habitación.

-¿Estabas escuchando? – Preguntó mirándolo.

-Sí, desde principio a fin. – Dijo tranquilamente mientras se acercaba a ella. – Lo dijiste de una manera muy detallada, ¿de quién estás enamorada? –

-Lo preguntas como si no lo supieras. – Dijo desviando la mirada sonrojada.

-Lo sé, pero simplemente me gustaría oírlo de tu boca. – Dijo arrinconándola en la pared. - ¿Me lo dirás? –

Kurumi lo miró a los ojos fijamente mientras se sonrojaba, suspiró resignada y desvió la mirada. – Estoy enamorada de ti, Zeon… -

-Lo sé. – Dijo con una sonrisa victoriosa mientras la besaba en los labios y ella le correspondía.

Ambos intensificaron el beso después de recostarse sobre la cama de Gash, Zeon quiso seguir sus impulsos de continuar lo que el rubio había interrumpid momentos atrás, pero la calidez del cuerpo de Kurumi y su sonrisa le bastaba para hacerlo feliz.

-"Lo dejaré pasar por esta vez." – Pensó Zeon mientras abrazaba con gentileza a Kurumi, sin perversión, sin morbo, sin malos pensamientos…

Ese día era especial y ninguna acción pervertida se compararía nunca con el amor que él tenía por ella.

[…]

-¡Bienvenida, Tio! – Exclamó Gash saludándola.

-Hola Gash, lamento la tardanza. – Dijo algo apenada mientras se sentaba junto a él.

-Unu, abre las cestas. – Dijo emocionado.

-De-De acuerdo. – Dijo confundida ante su entusiasmo, Tio abrió las 3 cestas y sacó 6 loncheras con diferentes platillos, todos tenían buena pinta y un olor exquisito. - ¡Se ve todo muy rico! –

-Pruébalo. – Dijo con una sonrisa.

-Sí, buen provecho. – Dijo tomando un tenedor para comenzar a comer, tomó uno de los platillos y comió un bocado. - ¡Está delicioso! –

-¡¿Unu?! ¡¿Enserio?! – Dijo emocionado.

-¡Sí, está muy rico! – Afirmó comiendo más del platillo.

-Unu, me alegro. – Dijo sonriéndole. – Yo cociné todo esto. –

-¡¿Qué?! ¡¿Enserio?! – Preguntó sorprendida, Gash asintió y ella miró la comida. – Sorprendente… ¡Te quedó deliciosa, Gash! –

-Estoy feliz, quería que te gustara. – Dijo sonriente.

-¿Por qué? – Preguntó ligeramente sonrojada.

-Porque quería hacer feliz a Tio. – Afirmó tomándole las manos.

-Gash… - Murmuró sonrojándose más. – ¿Q-Qué cosas dices…? Jo… - Dijo desviando la mirada para que no notara su sonrojo.

-Unu, Tio. – La llamó dulcemente.

-¿Qué pasa, Gash? – Preguntó mirándolo.

Gash se paró sobre sus rodillas, tomó a Tio de los hombros y le dio un cálido beso en los labios, la pelirroja se sonrojó totalmente ante esta acción del rubio, estaba nerviosa y confundida, pero a los pocos segundos se dejó llevar por el beso. Pasaron unos minutos para que se separaran después de que comenzara a faltarle el aire a ambos, Tio pudo notar que el rostro de Gash también estaba rojo y él estaba nervioso al igual que ella.

-¿P-P-Por qué hiciste eso, G-G-Gash…? – Preguntó desviando la mirada tratando de relajarse, inconscientemente tocó sus labios con la yema de sus dedos y su sonrojo no desapareció.

-Unu, Tio… - Respondió con la voz un poco temblorosa mientras ponía sus manos en sus rodillas y apretaba ligeramente sus puños. – Ya-Ya sé de quién estoy enamorado… - Dijo tragando saliva nervioso.

-¿Eh? – Dijo ante aquellas palabras, impulsivamente dirigió su mirada a él. - ¿D-De quién…? – Preguntó un poco asustada de la respuesta.

-Unu…Tio… - Dijo volteándola a ver. – Estoy enamorado de ti… - Confesó mientras se sonrojaba más.

-G-Gash… - Murmuró sorprendida mientras su sonrojo se intensificaba. - ¿Lo-Lo estás diciendo enserio…? –

Gash asintió. – Unu, lo digo enserio. – Afirmó con seguridad.

-Gash… - Dijo mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa y las lágrimas salían de sus ojos. - ¡GASH! – Exclamó para después lanzarse sobre él y abrazarlo con fuerza.

-Unu, ¿Por qué lloras, Tio? – Preguntó un poco preocupado.

-Estoy feliz…lloro por felicidad… - Respondió mientras se aferraba a él. – Yo también…estoy enamorada de ti…siempre, siempre lo he estado, Gash… - Confesó.

-Unu…Tio… - Murmuró, luego sonrió y correspondió el abrazo. – Yo también siempre te he amado, Tio. – Afirmó mientras la separaba para verla a los ojos y le limpiaba las lágrimas.

-Gash… - Murmuró mirándolo fijamente, sonrió y después le dio un cálido beso que el rubio le correspondió.

El tiempo se detuvo para ambos mamodos, ya nada les importaba…ni la comida, ni el tiempo, ni el lugar, ni las miradas de los sirvientes sobre ellos, ya nada más existía en ese lugar, solo eran ellos dos…y eso nadie lo iba a arruinar jamás.


¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~

¡Finalmente el cuarto one-shot pertenece a Hasumin-Chan! *OOOOOO* Me pediste un TioGa y aquí está tu TioGa *u* aunque terminé metiendo KuruZeo XDDD pero bueh...espero que te guste (? el final lo siento raro, así que espero que te guste aunque sea un poco :'v

Gracias por leer siempre mis fics! En pocos meses te has vuelto una amiga irreemplazable! MI BFF! *-* Te quiero mucho Yu, gracias por siempre estar para mí :'3

¡FELIZ NAVIDAD YU-CHAN!

¡NOS LEEMOS!