Hola, gentecita. Estoy de vacaciones, así que por lo menos actualizaré este capítulo. Le puse mi corazoncito a este capítulo. Espero que les guste.

¡Disfruten el capítulo! (Pero no de esa forma… No me refería a que se tocaran, pequeños pervertidos)


Capítulo #5: Tabla

—¿Entonces por eso se levanta el pene?

Naruto abrió los ojos más de lo normal. Su novia lo sorprendía tanto que estaba aún más orgulloso de decir: "soy pareja de la mujer más fuerte e inteligente del mundo shinobi".

Habían tenido pláticas informativas durante una semana y duraban horas, pero entretenían a Naruto y ni siquiera se veía obligado a escribir o hacer trabajos. Esas clases no eran clases para él, sino tiempo preciado con Sakura-chan.

—¿Cómo aprendiste tanto en estas semanas?

—Simplemente me interesa el tema —Sonrió.

—Me sorprendes —Le dio un beso en la frente—. ¡Sabes más que yo sobre los hombres! ¡Y soy uno!

Sakura se sonrojó. Lo único que sabía de los hombres era sobre los penes, otros penes y más penes.

—Y eso que solo te he hablado sobre los penes —Sacó su lengua, divertida por la situación.

—Sabes, sobre...

Naruto se acercó a la oreja de Sakura y susurró: —¿Las vaginas?

Ella comenzó a reír. Había perdido la vergüenza y ya entendía las reacciones de Ino. Sí era gracioso que alguien sintiera "miedo" o pensara que algo malo pasaría, como si al decir la palabra aparecería una persona a acusarlos de pervertidos. Aunque estaban solos. En el departamento de Naruto. Con poca luz. Sentados en la cama. Muy cerca del uno al otro.

—Esa será plática de otro día. Ya me cansé de hablar, ¿y tú?

Tocó la mano de Naruto con delicadeza. Comenzó a acariciarla.

—Sakura-chan —susurró mientas se acercaba a sus labios. Tocó su mejilla—. Estuve esperando tantos días que perdí la cuenta.

—Exactamente fue un mes. No exageres —Sakura se rió un poco.

—Todas las noches te deseo —La besó.

Sakura respiró hondo tratando de no temblar de los nervios. Se dejó caer en la cama y él comenzó a acariciar su cuerpo. Estaba paralizada y tiesa. Quería que pasara, sin embargo, recordaba su "condición de mujer fea" y prefería que la tierra se la comiera para desaparecer. Al parecer, los ánimos de Ino no fueron de mucha ayuda.

—Sakura-chan, ¿estás bien?

Se detuvo y la miró fijamente. Era preocupante que su novia siguiera con esa actitud. Hablaba libremente sobre el sexo, pero tenía problemas para tocar y ser tocada.

—No, sigo con lo mismo —dijo casi en voz baja, sin dirigirle la vista.

Naruto recordó que en ese mes que estuvo esperando fue porque Sakura pidió ayuda a su amiga Ino. Iban a la biblioteca a que ella leyera y además le daba consejos para sentirse segura de su cuerpo. Si su querida seguía con esa actitud, entonces solo significaba una cosa.

—¡¿Esa maldita Ino te dijo cosas feas 'ttebayo?!

Separó su cuerpo de la mujer para luego levantarse y comenzó a maldecir a cualquiera que se le viniera a la mente. Sospechaba que hasta el vecino de Sakura le decía "pechos planos", "tabla", o cualquier derivada del mismo significado.

Tenía el plan perfecto, los haría pagar. Nadie se atrevería a decirle algo malo. Aquellos hijos de puta se las verían con Naruto Uzumaki.

—Tranquilo, no es eso.

Los pensamientos vengativos cesaron. Los tontos se salvaron, pero el hombre juró por el ramen que cualquiera pagaría si le hacían daño a su novia.

—¿Qué pasa?

Ella se levantó de la cama y señaló a su cuerpo con enfado.

—¡Si no tuviera esto, entonces me consideraría bonita y así podría sentirme segura! ¡Soy plana! —dijo desesperada—. ¿Acaso no lo notas?

—Yo tengo cabello con la forma y el color de una piña —respondió provocando una sonrisa en la mujer.

—Cada quien tiene lo suyo —continuó—. Imagínate que todas las mujeres tuvieran pechos como los de Tsunade-Baachan.

—No me gustan tan grandes —Hizo una mueca de disgusto.

—Pero eso no es lo que dice la mayoría —susurró ella—. Siempre dicen que las mujeres bonitas tienen pechos grandes o por lo menos normales. Naruto colocó sus manos sobre los hombros de Sakura.

—Escúchame bien —dijo él—. Eres la mujer más bella. ¿A quién le importa que sean pequeños o grandes? Es más, ¿a quién debería importarle tu cuerpo? Solo tú decides que te gusta o no de tu cuerpo.

—Estás diciéndome que debería sentirme bien, pero también me dices que debo escoger —dijo arqueando una ceja.

Había veces que Naruto no sabía cómo expresarse, a pesar de ser conocido por dar unos discursos motivacionales, especialmente en las peleas contra shinobis. Sakura se aprovechó de esto para molestarlo y hacer menos dramático el momento.

—Te digo que deberías hacer algo, pero de todas formas tú decides si hacerlo o no... ¡Sabes a qué me refiero! —dijo cruzándose de brazos—. No soy bueno para dar pláticas motivacionales sobre pechos. No soy una mujer.

Ella lo abrazó con fuerza.

—Gracias, Naruto.

Ninguno podía creer que con unos minutos de ánimos la chica Haruno se sentía mejor. El pensar que ella pasó mucho tiempo con Ino hacía que Naruto se frustrara. Bien pudo haberle dicho sus frases motivadoras, pero no quería que se sintiera incómoda y creyera que él solo buscaba tocarla porque en realidad sí estaba dispuesto a esperarla. Hasta que fueran viejos si era necesario... ¿Sexo entre viejos? Sí, el rubio estaba dispuesto.

Sakura tomó las manos de Naruto, cerró los ojos e hizo lo impensable. Con rapidez acercó las manos hacia sus pequeños pechos. Los rostros de ambos se tornaron rojos. Él tenía su mirada en los pechos y ella seguía con sus ojos cerrados.

—¡Haz algo! ¡Tengo demasiada vergüenza para actuar! —dijo Sakura.

—¡¿Crees que yo no?! ¡Es la primera vez que toco tus pechos!

—¡Solo hazlo!

—¡¿Qué?!

—¡Tu sueño pervertido!

Naruto respiró hondo y cerró los ojos. Tenía miedo de que a su amada no le gustara o inclusive se lastimara. Nunca antes las había tocado... por lo menos con el consentimiento de una mujer y que no haya sido un accidente. El amor de sus sueños le había dado permiso y no de cualquier forma, sino que ella actuó por él.

Apretó los pechos como si fuera algodón, dos veces consecutivas.

La mujer abrió los ojos con cuidado y notó que su acompañante los había cerrado.

—Eso no estuvo tan mal —dijo ella arrepentida.

Ya estaba decidido, iba a dejar de pensar y entraría en modo: "Sakura pervertida."

El muchacho volvió a abrir sus ojos sorprendido.

—¿Lo hice bien? ¿Quieres empezar con mi sueño pervertido?

—Sí, aunque tenga vergüenza —dijo ella con su cara roja—. ¿Cómo se me quitará si no lo intento? Por eso acerqué tus manos a la fuerza.

—Bien, solo hay que dejarnos llevar, 'ttebayo —Guiñó el ojo.

Se recostaron en la cama. Comenzaron con caricias y besos. Dejaron de pensar y cerraron sus ojos.

Sakura sentía el pene erecto de Naruto sobre sus piernas. Eso le excitaba. Sentía sus brazos pasar por su estómago, cuello, y sus labios por sus orejas y ombligo. Dejó salir los ruidos que él consideraba tiernos.

El joven retiró la blusa de Sakura. Ahí posaba, hermosa y perfecta a sus ojos. Sonrió y la observó por unos minutos. Ella se sonrojó y cubrió sus pechos.

—No te preocupes —susurró Naruto.

—Quítatelo también —dijo ella con rapidez.

El rubio lo hizo. Por ella haría todo. Dejó al descubierto sus pechos marcados. No sentía pena a diferencia de la mujer, quería demostrarle su cuerpo. Una actitud de entrega.

—Cierra tus ojos —La besó y ella también lo hizo.

Acarició directamente su vientre. Cada vez iba acercándose a sus pechos. Comenzó a besar su cuerpo y a sentir su sabor y aroma. Llegó a las preciadas. Las olió con cuidado. Las observó. Redondas, blancas y con un rosa exaltado. Quería recordarlas en sus sueños, pero faltaba su sabor. Muchos solo se conforman con verlas, sin adorarlas lo suficiente. Se debía tratar a la mujer como una diosa y agradecer su amor. Él lo haría.

Besó aquellos algodones, absorbió su sabor, olor y esencia. Su amada le agradecía con gemidos más fuertes y ella empezó a acariciar todo el cuerpo de su amante, especialmente su cuello. Él gimió y dejó que sus instintos lo guiaran por completo.

Jugó con aquellos puntos rosados. Los mordía con cuidado y jalaba con sus labios después de haberlos absorbido. Sakura no entendía aquellas sensaciones que le producían los toques, no entendía por qué la sacaban de su mente.

La mujer gimió muy alto y su cuerpo se estremeció.

—No lo puedo creer —susurró Sakura con dificultad.

Había sido la primera vez que tenía un orgasmo gracias a sus pechos. Siempre lo intentaba de la única manera que pudo descubrirlo a su infancia, rosando una almohada. Pero esta nueva sensación no se comparaba porque algo salía de su cuerpo, aún más que otras veces.

—Eso solo le pasa a pocas mujeres, según me dijo Jiraya —susurró él.

La mujer solo sonrió. No había terminado porque apenas se estaba dejando llevar por sus sentimientos y sensaciones. Quería que fuera algo mutuo, más íntimo.

—Ahora lo intentaré contigo.

Naruto la miró fijamente. No podía creer lo que sus oídos escuchaban. Tenía que ser un sueño pervertido, literalmente. Su pequeña Sakura no decía palabras tan...

—Quiero seguir —susurró ella.


Si tienen alguna sugerencia u opinión sobre cualquier cosa, díganlo en los comentarios. Muchas gracias por leer este capítulo.

¡Que tengan un lindo día, tarde, noche o lo que sea!