Digimon Extrem Extra Season: "Characters's Stories"
Mini-Especial 6: "Mi Princesa"
-¡Buenos días a todos! – Exclamó Hikari poniéndose al frente. – Se preguntarán por qué los he reunido aquí, así que iré directamente al grano. – Dijo aclarándose la garganta antes de sonreír ampliamente. - ¡En una semana es el cumpleaños número 14 de Yanie-chan! –
-Ajá, ¿y? – Preguntó Rika aburrida.
-Vamos Rika, muestra más emoción. – Dijo Takuya mirándola de reojo.
-Eso es imposible Kanbara-kun, es como si le pidieras agua al desierto. – Agregó Hirokazu.
-¿Qué dijiste, maldito gusano? – Murmuró Rika con un aura oscura a su alrededor.
-¡¿E-Eh?! ¡N-No…na-nada…! ¡No he dicho nada…! - Dijo rápidamente Hirokazu moviendo su cabeza frenéticamente en negación.
-Más te vale… - Dijo Rika mirándolo con unos ojos asesinos y una sonrisa siniestra. – Porque de lo contrario te arrepentirás de haber nacido. –
-¡Ya, no peleen! – Exclamó Megumi metiéndose entre los dos. – Estamos aquí para planear una fiesta sorpresa para Yanniel-san, no para armar una matanza mutua. –
-Gracias Megu-nee. – Dijo Hikari con una sonrisa de alivio, después se aclaró la garganta y regresó la vista al resto. – Bien, como les decía, en una semana es el cumpleaños de Yanie-chan y quiero darle un regalo especial que jamás olvidará. –
-¿Y qué es? – Preguntó interesado Hikaru Yokoshima, un chico de 19 años de cabello castaño oscuro, piel morena clara y ojos verdes.
-Es la sorpresa de Y-chan, no la tuya. – Le reprochó Ukyo Moto, una chica de 16 años de cabello negro, piel clara y ojos azules. (N/A: "Y-chan" se lee como "Yei-chan")
-Bueno, eso… - Dijo Hikari llamando la atención de todos. - …todavía no lo sé. – Terminó diciendo con una sonrisa nerviosa y apenada, haciendo que todos se cayeran de su asiento.
-¡¿Cómo que no lo sabes?! – Exclamó Sthefany en reproche. - ¡Si eres la primera que anda apresurando a todos con la fiesta! –
-¡¿Qué clase de anfitriona eres?! – Reprochó Samantha mirándola.
-¡Realmente eres una despreocupada, Hikari-san! – Agregó Mimi cruzando los brazos.
-Lo siento… - Murmuró Hikari agachando la mirada.
-¿Y bien? – Preguntó Daisuke mirándola. - ¿Qué haremos entonces? –
-Bueno…tenía planeado algo, pero… - Murmuró Hikari desviando la mirada avergonzada. – Lo olvidé. –
-¡¿Cómo que lo olvidaste?! – Exclamó Yamato incrédulo.
-¡¿Qué clase de persona olvida una planeación para una fiesta de meses atrás?! – Replicó Akari.
-¡¿Tanto golpe te ha afectado el cerebro?! – Preguntó Miyako.
-¡Ya déjenme en paz! ¡No es mi culpa! – Reprochó Hikari avergonzada.
-¡YA CALLENSE! – Gritó Kouji haciendo que todos guardaran silencio.
-Nunca esperé ver que Kouji-san se exasperara así… - Murmuró Yuu mirando al susodicho con una gota en la cabeza.
-No llegaremos a ningún lado si esto continúa así… - Murmuró Ken golpeándose la frente con su mano frustrado.
-Hmph…y yo que quería que el cumpleaños de Yan-chan fuera especial… - Murmuró Daisuke desviando la mirada mientras cruzaba los brazos frustrado.
-Todo porque la princesita quiere organizar una fiesta que, para el colmo, olvidó todo. – Dijo Sora rodando los ojos aburrida.
-Princesa… - Murmuró Hikari. - ¡Ah! ¡Sora, que gran idea! – Exclamó la rubia llamando la atención de todos.
-¿Qué? ¿Cuál idea? – Preguntó confundida la pelinaranja.
-¡Usaré tu idea para mi regalo especial para Yanie-chan! – Exclamó con ilusión.
-¿De qué estás hablando? – Preguntó Rika confundida.
-¡Convertiré a Yanie-chan en Princesa del Digimundo por un día! – Exclamó Hikari emocionada.
-¡¿QUEEE?! – Exclamaron todos al unísono.
-¡¿Te volviste loca?! – Exclamó Megumi. - ¡No puedes darle la corona a alguien más! ¡Mucho menos a una humana! –
-No será por siempre, solo será un día. – Dijo Hikari tratando de calmarla.
-¡Aun así, no deberías! – Replicó Megumi.
-¿Por qué te alteras, Kanbara? – Interrumpió Sthefany. – Flamita es Príncipe oficial de un reino y nadie reprocha, aunque todos sabemos que eso acabará en una desgracia. –
-¡¿Qué quisiste decir con eso, Segawa?! – Exclamó Takuya indignado.
-Qué no quiso decir… - Murmuró Taichi mirándolo de reojo.
-¿Qué dijiste? – Preguntó Takuya mirando a Taichi.
-Nada, no dije nada. – Dijo rodando los ojos.
-Bueno, como decía, no puedes hacer eso. – Dijo Megumi mirando nuevamente a Hikari. – Además, necesitas autorizaciones para hacerlo. –
-Sí, lo sé, necesito las firmas de los 4 herederos y la firma de la actual reina del Digimundo. – Respondió Hikari mirando a Megumi. – Pero sé que Kouji-kun, Takuya-chan y Akane-chan firmarán. - Dijo mirando a los tres nombrados con una mirada pícara.
-¿Eh? – Murmuraron los tres al unísono ante la mirada de la rubia.
-¡Pe-Pero no conseguirás la firma de Alice-san de cualquier manera! – Exclamó Megumi con una sonrisa ligera de satisfacción.
-No la necesito, la heredera soy yo. – Dijo Hikari apuntándose a sí misma.
-¡Mierda, lo olvidé! – Exclamó Megumi sintiéndose tonta mientras se golpeaba la frente con la mano.
-Idiota. – Murmuró Tagiru mirándola de reojo.
Megumi escuchó aquello y rápidamente se giró hacia Tagiru para patearlo con tanta fuerza que lo mandó a volar hasta chocar con la pared. - ¡Tú cállate! –
-Megu-nee podrá ser una chica… - Murmuró Takuya mirando a la castaña con una gota en la cabeza. – Pero sus golpes son mortales… -
-Bueno, si cometerás esa tontería y no hay nadie que te pare… - Dijo Megumi mirando a Hikari. – Espero que al menos tengas contemplados los riesgos. –
-¿Riesgos…? – Murmuró Hikari confundida.
-La florecita tiene razón, darle la corona aunque sea por un día a una humana traerá grandes riesgos. – Concordó Sthefany mirando a Hikari. – Teniendo en cuenta que tu hermana la loca sigue rabiosa y sin jaula por ahí afuera. –
-Airi-nee no es un perro… - Murmuró Hikari mirándola con una gota en la cabeza.
-Es cierto… - Dijo Ken ganándose las miradas de todos. – Dijiste que la corona se podía obtener también si una persona asesinaba al actual gobernante, ¿no sería peligroso si Airi-san intentara matar a Yanniel-san para quitarle la corona? –
-Sí, sí. – Concordó Takuya mirando al frente. – Además, si llegase a pasar eso y Airi ganara… -
-Se convertiría en la nueva princesa… - Apoyó Takato entiendo lo que decían.
-En todo caso, ¿y si se le asigna un guardián a Yanniel durante ese día? – Preguntó Taiki atrayendo a todos. – Así Hikari podría darle su regalo especial y ella estaría fuera de peligro. -
-¡Yo me apunto! – Exclamó Daisuke levantando la mano.
-¿Alguien más? – Preguntó Sthefany ignorándolo. - ¿Nadie? –
-¡¿Qué quisiste decir con eso?! – Exclamó indignado Daisuke.
-No te ofendas Motomiya-san. – Dijo Nene mirándolo. – Pero enviar a un humano a cuidar de Scruce-san durante su reinado por un día es como si la mandáramos sin guardaespaldas. –
-¡¿Qué dices?! ¡Puedo defenderla! ¡Tengo a V-mon conmigo! – Exclamó Daisuke poniéndose de pie. - ¡Además tengo esa espada de sacerdote! –
-¡Sacerdotiso! – Exclamaron Megumi, Hikari y Rika al unísono.
-¡Esa cosa! – Dijo Daisuke restándole importancia.
-Una humana de "princesa por un día" y ese menso de guardaespaldas… - Murmuró Rika agachando la mirada indignada. - ¿Qué terrible futuro le espera al Digimundo? –
-¡Rika! – Dijo Henry regañándola.
-¿Qué? Solo digo la verdad. – Replicó Nonaka mirándolo de reojo.
-¡Rika! – Repitió Henry negando con la cabeza.
-¡Ashhhh! – Bufó Rika desviando la mirada.
-Bueno…si se trata de una fiesta para Y-chan… - Murmuró Ukyo ganándose la mirada de todos. – Supongo que Hi-kun y yo podemos ayudar. –
-¡¿Enserio, Ukyo-san?! – Exclamó Hikari mirándola esperanzada.
-Realmente eres una despreocupada, Hikari… - Murmuró Ken mirándola con una gota en la cabeza.
-Sí, será divertido ayudar en la fiesta para Y-chan. – Afirmó Ukyo.
-¡Sí, déjanoslo a nosotros! –
-¡Bien! Entonces, el plan es este. – Dijo Hikari comenzando a redactar lo que cada uno haría.
[…]
Sábado 22 de Abril, 10 de la mañana ~ Residencia Scruce
-¡Yanniel-chan! – Exclamó Kari corriendo hacia la castaña. – ¡Yanniel-chan! -
-¿Uh? ¡Buenos días Kari-chan! – La saludó sonriente Yanniel, tenía un mandil de color rosa pálido y una espátula en su mano derecha.
-¿Qué estás haciendo? – Le preguntó Kari deteniendo su paso.
-Iba a preparar el desayuno. – Le explicó Yanniel volviendo a su labor mientras tomaba un sartén y lo colocaba en la hornilla. – ¿Quieres huevos revueltos? — Preguntó a punto de romper un huevo.
-¡NO! – Gritó Kari espantándola haciendo que la castaña soltara el huevo y la espátula.
-¡¿Qué sucede, Kari-chan?! – Le preguntó ella poniendo una mano sobre su pecho mientras se agachaba a coger la espátula.
-¡¿Que qué sucede?! – Exclamó ella quitándole la espátula. – ¡Es tu cumpleaños! ¡¿Qué haces cocinando en tu cumpleaños?! -
-Bueno yo sólo quería desayunar y… - Comenzó a explicar Yanniel pero fue interrumpida por la joven que estaba a su lado.
-¡Eso lo harás después! – Exclamó Kari tomando su brazo y empujándola fuera de la cocina. – Anda y ponte algo bonito, Miyako-chan y Takeru-kun vienen en camino. -
-¿Estás diciendo que lo que estoy usando está feo? – Le preguntó la castaña frunciendo el ceño. – Espera, ¿por qué van a venir Miyako-chan y Takeru-kun? -
-¡¿Cómo que para qué?! – Exclamó Kari. – ¡Es tu cumpleaños, pues! -
-Sí, pero… - Quiso hablar Yanniel pero nuevamente fue interrumpida por su amiga.
-¡Deprisa! ¡Deprisa! – Exclamó Kari empujándola hacia su habitación viéndola desaparecer.
La menor de los Kamiya soltó un suspiro mientras el timbre sonaba, rápidamente corrió hacia la puerta y la abrió recibiendo a Takeru y a Miyako.
-¿Qué pasó? – Le preguntó Miyako. – ¿Pudiste convencer a Yanniel-chan? -
-No fue fácil, pero lo logré. – Les respondió Kari con el dedo gordo levantado guiñando un ojo. – Ya se está vistiendo en este momento. -
-¿Quién llegó…? – Preguntó Yanniel saliendo de su habitación, usaba un vestido lila floreado que le llegaba hasta las rodillas, unas sandalias negras y en su cabello tenía un listón como diadema.
-¡Feliz cumpleaños, Yanniel-chan! – Exclamaron los recién llegados al unísono.
-Chicos… - Murmuró la castaña sonriendo. – Vinieron acá solo por esto… -
-Esto recién empieza Yanniel-chan. –Le dijo Miyako con una sonrisa tomándole del brazo. – Ven, vamos, es hora de irnos. -
-¿Irnos…? ¿A-A dónde? – Preguntó Yanniel confundida.
-¡A dónde gustes! – Exclamó Miyako abriendo la puerta.
-¡E-Esperen! ¡Tengo que despedirme de mi tía! – Exclamó ella frenando el paso y corriendo de regreso al departamento hacia una habitación.
-Es cierto… - Murmuró Miyako con una sonrisa nerviosa. – Lo olvidé. –
[…]
-¿Estás todos listos? – Preguntó con voz fuerte Ukyo, a su lado estaba Hikari con una enorme sonrisa.
-Todos están aquí. – Le dijo mirando al resto que esperaba las indicaciones pacientemente.
-Bien, entonces comencemos. – Dijo Ukyo mirando su reloj. – Kari y los demás traerán a Y-chan a las cuatro, tenemos seis horas para prepararlo todo. -
-¡Sí! ¡Bien, manos a la obra! – Exclamó Hikari tomando los apuntes de Ukyo comenzando a leer. – Rika, Hirokazu y Sthefany se encargarán de los globos. -
-¡¿Qué?! ¡¿Estoy en el mismo grupo que ellos dos?! – Exclamó Sthefany señalando a ambos. – No, me niego, no podré aguantar a ese par queriendo matarse cada dos segundos. -
-La que no podrá aguantar seré yo. – Dijo Rika mirándolos de reojo. – Moriré de amargura antes de que Yanniel venga a la fiesta. -
-¿Amargura? – Preguntó Hirokazu divertido. – No creo que sientas más amargura de la que ya tienes, Rika. -
-¡¿Qué dijiste, Idiota?! – Exclamó Rika echando fuego por los ojos.
Sthefany rodó los ojos. – ¡Oh no, por favor! ¿Hay alguien que se compadezca de mí y me acepte en su grupo? –
-No gracias, estamos completos. – Dijo Takuya rápidamente con simpleza.
-¡Te mataré, flamita…! – Murmuró amenazante Sthefany mirándolo con una sonrisa tétrica.
-Ya, ya, tranquilos. – Los calmó Hikari con una sonrisa nerviosa. – Rika-chan, sólo por hoy intenta ser un poco más amable ¿sí? -
-Vamos Hikari-chan, todos sabemos que ella no será amable ni porque el mundo se le esté destrozando en la cara. – Murmuró Hirokazu por lo bajo ganándose una mirada de odio por parte de Rika.
-Y tú. – Prosiguió Hikari mirándolo. – No fastidies a Rika-chan por hoy ¿vale? -
-¡Ja! Eso sí es imposible, es demasiado estresante. – Dijo Rika mirándolo fijamente. – Pero él ya nació así, no hay nada que se pueda hacer. -
-¡¿Qué dices?! – Replicó Hirokazu mirándola.
-¡BASTA! – Exclamó Ukyo exasperada. – Por hoy no quiero discusiones. Este día es especial, así que TODOS debemos poner de nuestra parte ¿Entendido? – Ordenó mirándolos fijamente, haciendo que todos (exceptuando a Rika) asintieran rápidamente. – Bien. –
-Vamos U-chan, cálmate. – Dijo Hikaru acercándose.
-Y tú. – Dijo Ukyo girándose a verlo. – Deja de holgazanear y ve con Takuya, Kouji y Taichi por los alimentos. –
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué yo?! – Exclamó Hikaru.
-¡¿Por qué debo ir también?! – Replicó Takuya.
¡¿Por qué debo ir YO con él?! – Reprochó Kouji apuntando a Takuya.
-¡¿Qué dijiste, Kouji?! – Preguntó Takuya mirándolo amenazante.
-Lo que oíste, Kanbarita. – Respondió Kouji devolviéndole la mirada.
-¡Eso también me ofende, idiota! – Exclamó Megumi.
-No es momento para que te metas, Megu-san… - Dijo Yuu ligeramente nervioso.
-¡¿Por qué me torturan de esa manera?! – Exclamó Taichi apuntando a Kouji y a Takuya. - ¡¿Por qué debo soportarlos yo?! –
-Apoyo al "pelos parados", no soportaré a estos dos aunque la vida se me fuese en ello. – Agregó Sthefany.
-¡Espera, ¿qué quisiste decir con eso?! – Replicó Taichi mirándola.
-Lo que faltaba. – Murmuró Sora rodando los ojos.
-¡YA CALLENSE! – Exclamó Hikari exasperada con un aura oscura a su alrededor mientras estaba atacando a todos con bolas de fuego.
-¡Waaah! – Exclamaron todos huyendo de sus ataques.
-¡Contrólate, Hikari-chan! – Exclamó Takato huyendo de una bola de fuego.
[…]
-Uh… - Murmuró Yanniel pensativa.
-¿Sucede algo, Yanniel-chan? – Preguntó Kari mirándola.
-¿Eh? No…es solo que… - Respondió con la mirada baja. – No he visto a Dai-chan, a Hika-chan o a los demás-… -
-¡Ah! ¡Una tienda de helado con 20% de descuento en helados dobles! – Exclamó Takeru interrumpiéndola, tomándola de la mano y arrastrándola con él al local. - ¡Vamos a probarlos, Yanniel-chan! –
-¡¿E-Eh?! ¡E-Espera, Ta-Takeru-kun…! – Exclamó Yanniel queriendo reprochar, pero ya era tarde.
-Uff…estuvo cerca. – Dijo Miyako con un tono de alivio en su voz.
-Sí, afortunadamente. – Respondió Kari mirándola. – Pero Yanniel-chan ya ha comenzado a notar la ausencia de los demás. –
-Sí…y aún faltan tres horas para que la llevemos. – Prosiguió Miyako mirando su reloj.
-Supongo que nos toca seguir distrayéndola. – Respondió Kari con una sonrisa.
-No se preocupen, nosotros nos encargamos de Yanniel-kun. – Dijo una voz masculina desde atrás.
-¿Eh? – Murmuraron ambas girándose a la voz.
-Ichijouji-kun, Wallace-kun… - Murmuró Miyako mirándolos.
-Nene-chan, Mimi-chan… - Dijo Kari sorprendida mirándolas.
-Ustedes pueden ir a ayudar, nosotros cuidaremos de Yanniel-san. – Respondió Ken sonriente.
-Ya veo…muchas gracias, se lo encargamos. – Dijo Kari respondiendo la sonrisa.
-Solo una cosa… - Dijo Miyako mirando a los 4. - ¿Por qué las curitas? –
-Ah…bu-bueno… - Murmuró Wallace nervioso.
-Hikari-san se volvió loca y atacó a todos. – Respondió Mimi en un puchero.
-Mejor dicho la hicieron enojar. – Corrigió Nene cruzada de brazos.
-Eh…ya veo. – Murmuró Miyako.
-Bueno, Takeru-kun llevó a Yanniel-chan a esa heladería. – Explicó Kari apuntando al local. – Nosotras iremos a ayudar con los preparativos de la fiesta.
-Sí, gracias. – Dijo Mimi despidiéndolas.
-Que les vaya bien. – Dijo Wallace viéndolas alejarse.
-Bueno, manos a la obra. – Agregó Nene mirando a los tres, quienes asintieron con una sonrisa y se dirigieron juntos hacia la heladería donde Yanniel y Takeru estaban.
[…]
-¡Vamos, Takato-kun! – Exclamó Hikari mirando al castaño que caminaba detrás de ella con varios costales en brazos. - ¡Eres muy lento! –
-¡Pe-Pero...! – Exclamó agotado el castaño tratando de seguirle el paso.
-Rapidito como vas, Matsuki. – Dijo Yamato pasando a su lado con varios costales en brazos caminando como si nada.
-¡No es justo! – Exclamó Takato tratando de seguirlos.
-¡¿Cómo vas con eso, Hirokazu-kun?! – Exclamó Akane mirando al chico que estaba colocando unas serpentinas en las partes altas.
-¡Bien, solo me faltan estos y termino, Samantha! – Respondió Hirokazu desde la escalera.
-¿Te falta mucho para acabar el traje? – Preguntó Daisuke mirando a Sora.
-Voy lo más rápido que puedo, no me apresures. – Respondió Sora mirándolo de reojo.
-En vez de mortificar por aquí, ve y ayuda por allá. – Sugirió Ukyo mirándolo.
-Tch, ya entendí, ya entendí. – Murmuró Daisuke de mala gana yendo hacia el salón.
-Ah…ese chico es pesado ¿eh? – Dijo para sí misma la pelinegra.
-¡Ah! ¡No! ¡Takato-kun, espera…! – Exclamó agitada Hikari segundos antes de que un fuerte golpe se oyera en la cocina, atrayendo a todos al lugar.
-¡¿Qué pasó?! – Exclamó preocupado Henry.
-¡¿Están bien?! – Preguntó con preocupación Akari.
-Uh…duele… - Murmuró Hikari acostada boca abajo sobre la espalda de Takato.
-Ay, ay, ay… - Murmuró Takato adolorido por el golpe, ambos estaban llenos de harina y masa.
-¿Qué les pasó? – Preguntó Taiki acercándose a ayudarlos.
-El peso venció a Takato-kun y por salvarlo caí junto con él. – Respondió Hikari levantándose con ayuda de Samantha.
-Sí…lo siento. – Dijo Takato avergonzado mientras Taiki lo ayudaba a levantarse.
-Ah…esto es un desastre. – Dijo Ukyo soltando un suspiro. - ¡Escuadrón de limpieza, a la cocina ahora! – Exclamó aplaudiendo tres veces.
-¡No somos ningún escuadrón de limpieza! – Exclamó Sthefany vestida con un mandil de maid y una escoba en sus manos.
-Con ese humor ni quien la quiera de sirvienta… - Murmuró Takuya mirándola de reojo.
-Vuelve a decir eso y te arranco la garganta. – Amenazó Sthefany mirándolo amenazante.
-S-Sí… - Murmuró Takuya alejándose de ella.
-Tch, si no ayudarán no estorben. – Dijo Kouji pasando entre ambos y comenzando a limpiar el desastre tranquilamente.
-Se lo toma muy en serio… - Murmuró Megumi mirándolo.
-Sí, sí. – Asintió Yuu mirando a Kouji también.
-¡Ustedes dos, pónganse a trabajar! – Exclamó Rika mirándolos.
-¡S-Sí! – Respondieron al unisón antes de salir corriendo a cumplir sus labores.
[…]
-¡Ya no puedo más…! – Exclamó Yanniel agotada. - ¡Si pruebo una cosa más moriré enserio! –
-Vamos Yanniel-kun, puedes comer más que eso. – Dijo Nene mirándola.
-Sí, solo son unas galletas con helado. – Apoyó Mimi mirando su postre.
-¡Pero…estoy llena! – Repitió la castaña recostándose en su silla. – Takeru-kun, Miyako-chan y Kari-chan me llevaron a comer a muchos lados. -
-Comer un poco más no te hará daño ¿verdad? – Preguntó amablemente Wallace.
-Sí, además hemos estado caminando mucho, debes estar cansada ¿no es así? – Agregó Ken sonriéndole con amabilidad.
-Sí. – Asintió Yanniel mirando a Ken.
-Bueno, en ese caso…supongo que deberíamos ir a un lugar donde Yanniel-chan pueda descansar. – Sugirió Mimi.
-Sí, tienes razón. – Apoyó Wallace mirándola.
-¿Eh? – Murmuró Yanniel mirándolos nerviosa. – Te-Tengo un mal presentimiento… -
-Vamos, no seas tímida pequeña Yanie. – Dijo Wallace sonriéndole. – Confía en nosotros. –
-Sí, no te preocupes por eso. – Respondió Ken con una sonrisa.
-¿Por qué sus comportamientos hacen que sea más tenebroso…? – Murmuró Yanniel con una gota en la cabeza.
[…]
-¡Terminado! – Exclamó Hikari emocionada. - ¡Al fin todo está listo! –
-Sí, y lo hicimos justo a tiempo. – Apoyó Ukyo secando el sudor de su frente con un pañuelo.
-Gracias a que todos ayudaron. – Dijo Megumi mirando a todos los chicos que estaban sentados descansando.
-Buen trabajo a todos. – Dijo Samantha trayéndoles limonada junto a Yuri, Kari y Miyako.
-¡Gracias, Sam-chan! – Exclamó Takuya tomando un vaso de limonada.
-Faltan 40 minutos para que los chicos traigan a Yanie-chan… - Murmuró Daisuke mirando su reloj de mano.
-Bien, ¡es hora de vestirse! – Exclamó Hikari emocionada.
-¡Oye, déjanos descansar un poco, Hikari! – Exclamó Taichi frustrado.
-Que débil, Taichi-kun. – Murmuró en un puchero mirándolo de reojo.
-Yo lo apoyo, Hikari-chan. – Dijo Hirokazu mirándola agotado. – Todos estamos cansados. –
-Yo no. – Respondió Hikari con simpleza.
-Sí, pero no todos somos Digihumanos con alta resistencia… - Murmuró Takato mirándola con una gota en la cabeza.
-Es cierto Hikari-chan, yo también soy Digihumano y estoy muy cansado. – Concordó Takuya.
-Eso es porque eres un Digihumano fallido. – Respondió Kouji con simpleza.
-¿No puedes dejarlo en paz un momento, Kouji…? – Murmuró Kouichi mirándolo con una gota en la cabeza.
-Pedirle amabilidad a Kouji es como pedirle a Rika que no sea amargada. – Dijo Sthefany con pesar poniendo su mano en el hombro de Kouichi.
-¡Tú cállate! – Exclamaron Rika y Kouji al unísono.
-Sí Y-chan ve esta pelea "a muerte" de seguro se suicida… - Murmuró Hikaru con una gota en la cabeza.
-Espero que al menos se maten antes de que llegue para poder ocultar los cuerpos. – Dijo Daisuke rodando los ojos.
-No los apoyes, por favor. – Reprochó Akari mirándolo.
-Bueno, mejor vayamos a vestirnos todos de una vez. – Interrumpió Taiki con una sonrisa nervioso. – Después de todo no tardan en llegar con Yanniel-san, ¿no? –
-Sí, Taiki-kun tiene razón. – Respondió Yuri.
-Bien, ya que. – Dijo Sora poniéndose de pie.
-Entonces nos vemos en el Salón Principal dentro de 20 minutos. – Dijo Ukyo con una sonrisa.
-¡Sí! – Exclamaron todos.
-Ustedes tómense su tiempo, nosotros cuidaremos hasta que Yanniel llegue. – Dijo Evemon mirándolos.
-¡Sí! Se los encargamos, chicos. – Dijo Hikari sonriéndoles.
[…]
-¿Qué has dicho? – Preguntó Airi sentada en una especie de trono negro.
-Sí, tal parece que su hermana, la Princesa Izumi, le cederá el trono del Digimundo por un día a una humana. – Explicó Tsubaki arrodillada frente a ella.
-Según nuestra fuente es la Sacerdotisa del Amanecer, Yanniel Scruce. – Agregó Aki al lado de Tsubaki.
-¿Eh? Interesante… - Murmuró con malicia Airi. – Pienso que puede ser una ocasión perfecta para "resucitar"… -
-Sí, y será un placer para mí ayudarla, Airi-sama. – Respondió Tsubaki mirándola.
-También cuenta con todo mi apoyo, Airi-sama. – Dijo Aki mirándola.
-Bien, entonces vayan por los demás Orochis lo antes posible. – Ordenó Airi mirándolas sonriente. – Hoy iremos a visitar a Himemiya. –
-¡Sí! – Asintieron ambas antes de desaparecer de la habitación.
-Airi-sama, Airi-sama. – Dijo Vaporomon saltando a las piernas de la rubia. - ¿Puedo jugar con Nee-sama? –
-Sí, por supuesto, Vaporomon. – Respondió Airi acariciándola.
-Me alegro. – Dijo la digimon acostándose en su regazo. – Será divertido jugar con ella después de mucho tiempo. –
-Sí, lo sé. – Apoyó Airi con una sonrisa. – Yo también estoy ansiosa de ver a Izumi-nee después de tanto tiempo… -
[…]
-¿Eh? ¿Por qué estamos en el Digimundo? – Preguntó Yanniel confundida mientras era guiada por los cinco chicos.
-Es una sorpresa. – Dijo Takeru jalándola del brazo izquierdo.
-Así que deja de hacer preguntas y camina. – Agregó Mimo jalándola del brazo derecho.
-Pero… - Murmuró tratando de reprochar.
-Pero nada, anda vamos. – Interrumpió Ken empujándola por la espalda.
-Yo abriré la puerta. – Dijo Wallace adelantándose.
-Al menos díganme, ¿por qué estamos en el Castillo de los Himemiya? – Preguntó Yanniel confundida.
-Deja de hacer preguntas y camina. – Replicó Nene ligeramente exasperada de todos los cuestionamientos de Yanniel.
-Pe-Pero… - Murmuró Yanniel.
-Ya llegamos Yanie. – Interrumpió Wallace abriendo la puerta del Castillo para que todos entraran.
-¿Eh? – Murmuró Yanniel mirando la entrada principal adornada con ligeras serpentinas y globos. - ¿Qué es…? –
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS, YANNIEL! – Exclamaron todos saliendo de su escondite.
-¡Wahh! ¡¿Chicos?! – Exclamó sorprendida Yanniel mirándolos. - ¿Todos ustedes…? –
-¡Sí! Estuvimos todo el día preparando tu fiesta sorpresa. – Explicó Takato sonriente.
-Jamás nos olvidaríamos de tu cumpleaños. – Dijo Sthefany con una sonrisa.
-Chicos… - Murmuró alegre Yanniel. – Muchas gracias. –
-No tienes nada que agradecer. – Dijo Taiki mirándola.
-Porque todos somos amigos, ¿verdad? – Preguntó Yuri sonriente.
-¡Sí! – Asintió Yanniel, luego analizó la habitación con detenimiento para darse cuenta de algo. - ¿Eh? ¿No están aquí Dai-chan y Hika-chan? –
-Bueno, eso… - Dijo Takuya.
-Los verás más tarde. – Prosiguió Samantha sonriéndole.
-Ven conmigo, debes ir a cambiarte. – Dijo Kari tomando a Yanniel de la mano.
-¿Otra vez? – Preguntó en un puchero.
-Sí, ahora camina. – Dijo empujándola hacia una habitación cerca de las escaleras.
-¡A-Ah~! ¡Espera, Kari-chan! – Exclamó Yanniel, estaba cansada de ser empujada por todos.
-Bien, ustedes también deberían ir a cambiarse. – Dijo Kouji mirando a los 5.
-Sí. – Asintieron caminando hacia otra habitación.
[…]
-¡Kya~! ¡Te queda muy bien, Yanniel-chan! – Exclamó Kari mirando a la recién salida del cuarto.
-¿E-Enserio? – Murmuró apenada Yanniel, estaba usando un vestido estilo princesa de mangas corta suelta azul claro con un encaje blanco de adorno sobre las mangas y dos moños azules uniéndolos al vestido, debajo de los pechos empezaba otra tela más gruesa de color azul con bordes azules oscuro que se extendía hasta los tobillos abierto en campana, un listón grueso azul transparente adornaba la parte media del vestido y era sostenido con unos moños hecho de listones delgados azules zafiro, en la parte del estómago habían dos moños pequeños azules y la parte interior del vestido era color blanco que se unía a una tela azul transparente y en la parte superior del vestido había un zafiro con borde de plata adornado el vestido, el cabello de Yanniel estaba suelto y usaba una diadema azul con una gema azul zafiro en forma de corazón con un borde de plata, en su cuello había un collar de encaje azul transparente, usaba zapatillas azules claro de tacón bajo y guantes hasta los codos blancos con encajes azules transparente. – Yo siento que me veo rara… -
-¡No, para nada! ¡Te ves perfecta! – Exclamó Kari emocionada. - ¡Hikari-neesan tenía razón, te queda a la perfección! –
-¿Eh? ¿Hika-chan lo eligió? – Preguntó confundida.
-No solo lo eligió, ella lo hizo especialmente para ti. – Respondió Kari.
-Hika-chan… - Murmuró sonriente.
-Bueno, vamos al salón, todos te esperan. – Dijo tomándola del brazo y llevándosela consigo al Salón Principal.
[…]
Las puertas se abrieron en par y mostraron a Yanniel vistiendo como una verdadera Princesa, todos se levantaron de sus asientos y dirigieron su vista a la sorprendida castaña, quien observaba fijamente cada detalle de la habitación. El salón era lo suficientemente grande como para que todos sus amigos y sus digimons estuvieran ahí, en el centro había una alfombra roja que iba desde ella hasta el otro extremo de la habitación donde había dos escalones y un altar. Al final de la alfombra estaban Takuya, Kouji, Samantha, Hikari junto al altar, debajo de los dos escalones estaban Ukyo y Hikaru junto a Kouichi, Yamato, Megumi y Alice. Todos vestían trajes típicos de Princesas y Príncipes, los tres herederos de los reinos usaban sus respectivas coronas mientras que Hikari usaba la corona de Princesa Real del Digimundo.
-Chicos… - Murmuró sorprendida. - ¿Eh? ¿Hikaru-kun y Ukyo-chan también están aquí? –
-Buen día a todos. – Comenzó Hikari con una sonrisa dando un paso al frente. – Los hemos reunido aquí hoy, 22 de Abril, para felicitar a una chica que, a pesar de ser una humana, ha demostrado tener mucho valor, coraje, fuerza y determinación para enfrentarse cara a cara contra la muerte en incontables ocasiones para ayudar a defender este mundo que tanto significa para todos nosotros. –
-Hika-chan… - Murmuró Yanniel sin creer lo que estaba pasando.
-Y bien, ahora proseguimos a presentar a las personas que nos acompañan hoy para presenciar un evento importante para nuestro mundo. – Dijo Hikari mirando a los chicos.
-Mi nombre es Ishida Yamato, soy primo de la actual Princesa de Shou Seisakoku y vengo a representar al pueblo. –
-Mi nombre es Kimura Kouichi, soy hermano del actual Príncipe de Dai Makoku y vengo a representar al pueblo. –
-Mi nombre es Kanbara Megumi, soy prima del actual Príncipe de Dai Seisakoku y vengo a representar al pueblo. –
-Mi nombre es Kurusugawa Alice, soy hermana de la actual Princesa de Shin Makoku y vengo a representar al pueblo. –
-Mi nombre es Himemiya Akane, soy la actual Princesa de Shou Seisakoku, el Reino de la Oscuridad. – Dijo Samantha dando un paso al frente.
-Mi nombre es Minamoto Kouji, soy el actual Príncipe de Dai Makoku, el Reino de la Luz. – Dijo Kouji dando un paso al frente.
-Mi nombre es Kanbara Takuya, soy el actual Príncipe de Dai Seisakoku, el Reino del Fuego. – Dijo Takuya dando un paso al frente.
-Mi nombre es Kurusugawa Izumi, soy la actual Princesa de Shin Makoku, el Reino de la Vida. – Dijo Hikari dando un paso al frente. – Con el proceso legal realizado y las autorizaciones de los 8 representantes de los 4 reinos que forman nuestro mundo yo, la actual Princesa heredera de la corona del Digimundo, nombro a Scruce Yanniel como Princesa Real del Digimundo por un día. -
-¡¿Q-Qué…?! – Exclamó Yanniel asombrada de aquellas palabras. - ¡¿Pri-Princesa por un día?! –
-Ahora, Yanniel-san, acércate. – Pidió Hikari sonriéndole.
-¿Eh? – Murmuró la castaña aún sin creerlo.
-¡Vamos, ya muévete! – Exclamó Rika irritada.
-¡S-Sí! – Exclamó Yanniel nerviosa corriendo hacia Hikari.
-Tranquilízate, Rika-san… - Murmuró Ken con una gota en la cabeza.
-Hi-Hika-chan… - Murmuró Yanniel aún sin creerlo. – Y-Yo… -
-No tienes que decir nada Yanie-chan. – Dijo Hikari con una sonrisa mientras se retiraba la corona. – Yo, la Princesa Kurusugawa Izumi, te cedo la corona del Digimundo por las próximas 24 horas, reconociendo que actuarás de manera responsable ante este puesto. – Dijo poniendo la corona en la cabeza de Yanniel. – Ahora puedes levantar el rostro, Princesa Yanniel. –
-Hika-chan…yo…etto…no-no sé qué decir… - Murmuró Yanniel nerviosa. – Todo esto parece…tan irreal… -
-Una vez me dijiste que te gustaría saber qué se siente ser Princesa. – Interrumpió Hikari. – Te estoy dando la oportunidad de averiguarlo por ti misma. –
-Hika-chan… -
-¡Ahora, que venga el guardaespaldas de Y-chan! – Exclamó Hikaru entusiasmado.
-¿Eh? – Dijo Yanniel confundida. - ¿Guardaespaldas? –
-Sí. – Asintió Hikari sonriente.
-¿Quién es…? – Murmuró Yanniel confundida, pero se calló cuando vio a cierto pelirrojo entrar. - ¡¿EH?! ¡¿Da-Dai-chan?! –
-Hola, feliz cumpleaños, Yan-chan. – Dijo Daisuke con una sonrisa acercándose a ella. Estaba usando un traje de Príncipe similar al de Kouichi, Yamato, Takuya y Kouji, pero el suyo era de color guindo con negro. – Estaré a tu servicio las próximas 24 horas como tu guardaespaldas. –
-¿Eh? ¿Enserio? –
-Sí. – Asintió sonriente.
-Muchas gracias…no sé cómo agradecerles todo esto…estoy muy feliz… - Dijo Yanniel sonriéndoles.
-No lo agradezcas. – Dijo Hikari mirándola.
-Ahora sal y disfruta tu reinado, Y-chan. – Dijo Ukyo sonriéndole.
-¡Sí! – Asintió ella. – Vamos, Dai-chan. –
-Te sigo, Yan-chan. – Dijo tomándole la mano para salir corriendo con ella.
-Espero no arrepentirme de permitir esto… - Murmuró Alice soltando un suspiro resignada.
-Tranquila, estoy seguro de que todo saldrá bien. – Dijo Takato tratando de calmarla.
-Eso espero… - Repitió Alice.
-Confiemos en Yanniel-san y en Hikari-san. – Sugirió Taiki.
-Sí, sí. – Murmuró Alice mirándolo de reojo.
-¡Bien! Daisuke se encargará de ella las siguientes tres horas. – Dijo Megumi mirando a los demás.
-Es hora de preparar la fiesta principal. – Dijo Sora mirándolos.
-¡Manos a la obra, entonces! – Exclamó Hikari quitándose el vestido que llevaba, quedándose con uno de maid color rosa que llevaba debajo.
-¿Desde cuándo tienes eso puesto? – Preguntó Ken mirándola.
-Mejor dicho, ¿por qué llevas eso puesto? – Corrigió Yamato mirándola con una gota en la cabeza.
-Bueno, bueno, basta de charlas. – Interrumpió Sthefany.
-Es hora de trabajar. – Continuó Miyako.
-¡SI! – Exclamaron todos al unísono.
[…]
-¿Y bien? ¿Qué quieres hacer, Yan-chan? – Preguntó Daisuke mirándola.
-Etto…en realidad no se me ocurre nada. – Dijo con una risita nerviosa. – Todo fue tan rápido que nunca me puse a pensar qué me gustaría hacer si llegase a ser Princesa. –
-Ya veo…bueno, entonces caminemos por ahí. – Sugirió Daisuke.
-Sí, está bien. – Asintió Yanniel comenzando a caminar junto a Daisuke a la ciudad central de Shou Seisakoku.
-El traje de Princesa te queda bien. – Dijo Daisuke mirándola de reojo.
-¿Eh? ¿Lo-Lo dices enserio…? – Dijo bajando la mirada ruborizada.
-Sí, el azul se ve bien en ti. – Respondió con una sonrisa.
-Gra-Gracias, Dai-chan. – Dijo ella mirándolo de reojo sonriente con sus mejillas sonrojadas. – Esa ropa también te sienta muy bien. –
-¿Enserio lo crees? – Preguntó Daisuke mirándose. – Yo siento que parezco payaso. –
-No, te queda bien. – Respondió Yanniel con una risita. – Pareces un príncipe de verdad. –
-¿De verdad? Gracias. – Dijo Daisuke con una sonrisa.
-No es nada. – Respondió Yanniel con una sonrisa.
-Bueno, démonos prisa. – Dijo Daisuke tomándole la mano antes de salir corriendo.
-¡Wah! ¡E-Espera, Dai-chan~! – Exclamó siendo jalada por el chico. - ¡¿Por qué todos me arrastran?! –
El tiempo pasó volando cuando Dai-chan y yo llegamos a la ciudad...Sam-chan había organizado un festival el día de hoy, así que al ver la corona todos me permitían participar en los juegos que quisiera sin tener que pagar… ¡Fue muy divertido! Pero cuando el reloj marcó las 8 Dai-chan me tomó de la mano me llevó de regreso al Castillo Himemiya repentinamente.
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS, YANNIEL-HIME! – Exclamaron todos cuando Yanniel y Daisuke entraron al salón principal.
-¡Feliz cumpleaños, Yanniel! – Exclamó Floramon saltando a los brazos de la castaña.
-¡Floramon! – Exclamó Yanniel abrazándola. - ¡Gracias! –
-¡Felicidades! – Dijeron los demás digimons al unísono.
-Gracias a todos. – Dijo Yanniel sonriente.
-¡Bien, comencemos la fiesta! – Exclamaron Takuya, Tagiru, Hirokazu, Hikaru y Taichi al unisón.
-Que críos… - Murmuraron Rika, Sthefany, Kiriha, Kouji y Yamato al unísono.
-Chicos…muchas gracias por todo. – Dijo Yanniel sonriéndoles.
-Anda Yan-chan, comencemos tu fiesta. – Dijo Daisuke tomándola de la mano.
-¡Sí! – Asintió ella.
-Vaya, vaya, que hermoso. – Dijo una voz femenina que atrajo la atención de todos. – Las fiestas siempre me han gustado, pero solo cuando yo soy el centro de atención. –
-¡Airi-nee…! – Dijo Hikari furiosa.
-¡¿Qué estás haciendo aquí, Airi?! – Exclamó Alice molesta.
-¿Oh? ¿Acaso no estoy invitada? Pero si soy más que esos tres herederos mediocres juntos. – Respondió Airi burlona.
-¡Gente como tú no es bienvenida en mi Reino! – Exclamó Samantha.
-¡Sal del Reino de Sam-nee! – Exclamó Yamato mirándola.
-Ah…que mal, y yo que había traído invitados conmigo. – Dijo Airi tronando sus dedos.
-Himari Sara, aquí. – Dijo apareciendo al lado derecho de Airi.
-Nanakura Kurohime, aquí. – Dijo apareciendo al lado izquierdo de Airi.
-Sorabe Nami, aquí. – Dijo apareciendo al lado de Sara.
-Hibakura Tsubaki, aquí. – Dijo apareciendo al lado de Kurohime.
-Sawanaga Natsumi, aquí. – Dijo apareciendo junto a Nami.
-Ayamoto Aki, aquí. – Dijo apareciendo junto a Tsubaki.
-Wamaga Lixto, aquí. – Dijo apareciendo al lado de Natsumi.
-Himamoto Kaito, aquí. – Dijo apareciendo al lado de Aki.
-Kanazawa Yuuto, aquí. – Dijo apareciendo al lado de Lixto.
-Matsuki Tsubasa, aquí. – Dijo apareciendo detrás de Airi.
-Nii-sama… - Murmuró Takato mirando a Tsubasa.
-Lixto-niisan… - Murmuró Megumi mirando al peligris.
-Hola, Megumi-san. – Dijo Lixto con una sonrisa.
-Ha pasado un tiempo, Takato. – Dijo Tsubasa viéndolo.
-¡Maldición…! – Exclamó Sthefany molesta.
-¡Vamos! – Exclamó Taichi sacando su digivice.
-¡EVOLUTION! – Exclamaron Los niños elegidos.
-¡Agumon Digivolt a…Greymon! –
-¡Gabumon Digivolt a…Garurumon! –
-¡Biyomon Digivolt a…Birdramon! –
-¡Palmon Digivolt a…Togemon! –
-¡Patamon Digivolt a…Angemon! –
-¡V-mon Digivolt a…XV-mon! –
-¡Wormmon Digivolt a…Stingmon! –
-¡Hawkmon Digivolt a…Aquilamon! –
-¡Kickmon Digivolt a…Maxckimon! –
¡Floramon Digivolt a…Kiwimon! –
-¡Terriermon Digivolt a…Gargomon! –
-¡Watermon Digivolt a…Icedramon! –
-¡Firemon Digivolt a…Lavadramon! -
-¡Cambio de carta! ¡Evolution! – Exclamaron los Tamers al unísono.
-¡Renamon Digivolt a…Kyubimon! –
-¡Guilmon Digivolt a…Growlmon! –
-¡Terriermon Digivolt a…Gargomon! –
-¡Evemon Digivolt a…Kurusumon! –
-¡Guadromon Digivolt a…Andromon! –
-¡Shoutmon! ¡Ballistamon! ¡Dorulumon! ¡Starmons! ¡Digixros! –
-¡Mervamon! ¡Sparrowmon! ¡Digixros! –
-¡Mailbirdramon! ¡Greymon! ¡Digixros! –
-¡DIGIXROS! ¡Shoutmon X4!-
-¡DIGIXROS! ¡Jet Mervamon! –
-¡DIGXROS! ¡MetalGreymon! –
-¡Digispirit Digivolt a…BurningGreymon! –
-¡Digispirit Digivolt a…Kendogarurumon! –
-¡Digispirit Digivolt a…Utamon! –
-¡Digispirit Digivolt a…Birdmon! –
-¡Yo no necesito transformarme para pelear contigo! – Exclamó Hikari. - ¡Tsukina! – Su espada apareció en su mano segundos antes de que se lanzara contra Airi.
-¡Akuro! – Exclamó Airi apareciendo una espada en su mano. – Tan impulsiva como siempre, Izumi. –
-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tuviste que arruinar la fiesta de Yanie-chan?! – Exclamó Hikari furiosa atacándola. - ¡No te lo perdonaré! –
-¡Hikari-chan, espera! – Exclamó Ken tratando de detenerla.
-¡No se metan! – Exclamó Tsubaki pateando a Ken. - ¡Yod! y… ¡Ho no Shuraizuchi! –
-¡Ooube no Senazuchi! – Exclamó Nami. - ¡Zero! –
-¡Izuhara no Tamazuchi! – Exclamó Natsumi. - ¡Gabriel, Raphael! –
-¡Yatsu no Onokoshizuchi! – Exclamó Sara. - ¡Aleph! –
-¡Hi no Ashinazuchi! – Exclamó Kurohime. - ¡Dalet! –
-¡Take no Yamikazuchi! – Exclamó Aki. - ¡Allen! –
-¡Tsu No Sekamizuchi! – Exclamó Lixto. - ¡Gero! –
-¡Yokusemi No Misuchi! – Exclamó Kaito. - ¡Dorum! –
-¡Mokushiroku no Shizuchi! – Exclamó Yuuto. - ¡Vesta! –
-Take no Yasukunazuchi. – Dijo Tsubasa mirando a Takato. - ¡Chrono! – Exclamó corriendo a atacar a Takato con su espada.
-¡Totzuka! – Exclamó Takato apareciendo su espada para defenderse.
-¡Sugari no Ontachi! – Exclamó Ukyo apareciendo una espada gris. - ¡No les perdonaré que arruinaran la fiesta de Y-chan! – Gritó atacando a Nami.
-¡Yo tampoco los perdonaré! – Exclamó Hikaru. - ¡Yata no Sujin! – Una espada café apareció en sus manos y rápidamente se balanceó contra Kaito.
-Chicos… - Murmuró Yanniel viéndolos pelear.
-¡Tú eres mía! – Exclamó Ninemon saltando hacia Yanniel.
-¡Ah! – Exclamó Yanniel viéndola.
-¡Tornado Aullido Explosivo! – Exclamó Kurusumon defendiendo a Yanniel. - ¡No te lo permitiré, Ninemon! –
-¡No te metas, nee-sama! – Exclamó Ninemon comenzando a pelear contra Kurusumon.
-¡Desháganse de la mocosa con la corona! – Exclamó Airi mientras luchaba contra Hikari.
-¡Sí! – Respondieron todos los Orochis (exceptuando a Tsubasa).
-¡Kusanagi! – Exclamó Daisuke apareciendo su espada. - ¡Yo te protegeré, Yan-chan! –
-Veamos qué puede hacer un humano como tú. – Dijo Kurohime lanzándose sobre Daisuke.
-¡No permitiré que lastimen a Yan-chan! – Exclamó defendiéndose del ataque.
-Chicos… - Murmuró Yanniel. – No peleen…ya deténganse… -
-¡Flower Blizzard! –
-¡Fire Shower! – Los ataques de Birdmon y Sara colapsaron entre sí.
-Por favor… - Murmuró Yanniel retrocediendo un paso.
-¡9 Filos! ¡Atack! –
-¡7 Estacas del Purgatorio! – Los ataques de Hikari y Airi colapsaron entre sí.
-¡Moon Blast! –
-¡Time Darkness! – Los ataques de Takato y Tsubasa colapsaron.
-¡YA DETENGANSE! – Exclamó Yanniel cubriéndose los oídos.
-¿Yanie-chan? – murmuró Hikari mirando de reojo a la castaña.
Airi aprovechó eso para darle cuatro golpes seguidos con su espada a Hikari para patearla con fuerza hacia arriba, elevándose rápidamente para golpearla fuertemente lanzándola hacia el suelo con tanta potencia que terminó estrellándose en el piso, quebrándolo y levantando una cortina de humo.
-¡HIKARI! – Exclamó Ken corriendo hacia el lugar.
-¡Izumi! – Exclamó Kurusumon tratando de ir hacia ella, pero Ninemon la mordió del cuello y la lanzó con fuerza contra la pared.
-¡WAAHHH~! – Fue un grito que atrajo a todos.
-¡¿Yan-chan?! – Exclamó Daisuke girándose hacia el lugar de donde había provenido el grito, viendo que Airi tenía a Yanniel sujetada del cabello con su espada en el cuello de la chica. - ¡Yan-chan! –
-No te acerques o la mato. – Amenazó Airi con una mirada seria. – Ya estoy harta de estos juegos de niños, ahora todos se detendrán si no quieren que la mate. –
-Yanniel… - Murmuró Kiwimon mirándola.
-Y-chan… - Dijo Ukyo mirándola fijamente.
-Ahora, los Sacerdotisos, suelten sus espadas. – Ordenó Airi. - ¡Dije ahora! –
Ukyo y Hikaru se miraron fijamente y dejaron caer sus espadas al igual que Takato, Daisuke miró esto y no pudo evitar sentirse impotente, Airi repitió su orden haciendo que el pelirrojo la soltara de mala gana.
-Bien, ahora todos arrodíllense. – Ordenó mirándolos, ganándose una mirada desafiante de todos. - ¡Dije, todos de rodillas! – Exclamó pateando a Yanniel en la espalda haciéndola caer de rodillas siendo sujetada del cabello aún, el cual Airi apretaba con fuerza. - ¡Ahora! – Repitió poniendo su espada en el cuello de la castaña nuevamente.
-¡Me duele…! – Dijo Yanniel sintiendo como su cuello era estirado a causa de que Airi sujetaba con fuerza su cabello.
-¡Yan-chan…! – Exclamó Daisuke queriendo acercarse.
-¡Un paso más y le corto el cuello! – Amenazó Airi apretando su espada contra el cuello de Yanniel. - ¡Ahora arrodíllense ante mí! –
-No lo hagan… - Murmuró Yanniel adolorida.
-¡Cállate! – Exclamó Airi pateándola nuevamente.
-¡Ay! – Exclamó Yanniel. – Chicos…no… -
-Está bien. – Dijo Daisuke interrumpiéndola mientras agachaba la mirada y se arrodillaba lentamente. – Ahora deja en paz a Yan-chan… -
-Daisuke… - Murmuró Ken mirándolo y después le siguió.
Todos miraron esto y comenzaron a arrodillarse frustrados ante la situación, Airi comenzó a reír a carcajadas ante tal acto, haciendo que Yanniel se sintiera culpable de lo que sus amigos estaban haciendo, pudo ver cómo los Orochis comenzaban a maltratarlos como si de perros callejeros se tratasen, dirigió su mirada a Hikari que seguía inconsciente en el suelo y se mordió el labio inferior.
-"No puedo permitir que esto siga así…tengo que hacer algo…" – Pensó apretando su puño. - ¡Kurayami! – Exclamó apareciendo su espada en su mano y en un rápido movimiento la blandió una vez cortando su cabello para liberarse de la sorprendida Airi, quien había bajado la guardia. - ¡No toques a mis amigos! – Gritó y su símbolo de Sacerdotisa brilló intensamente cegándolos a todos.
-¿Q-Qué…? – Murmuró Airi apretando sus ojos con fuerza. – No puedo…ver nada. –
-¿Qué es…esto? – Murmuró Yanniel confundida, la gema principal de la corona en su cabeza comenzó a brillar junto a su símbolo y en su espalda aparecieron dos alas blancas y su espada se fortificó, la castaña la tomó con firmeza y apuntó hacia los Orochis. - ¡Divine Gate! – Exclamó y a su alrededor aparecieron 12 esferas de luz, las cuales comenzaron a disparar contra los Orochis explotando al instante como si de bombas se tratase.
-¡No lo permitiré…! – Exclamó Airi saltando hacia ella a pesar de la fuerte luz.
-¡No te perdonaré! – Exclamó Yanniel tomando su espada y volando hacia ella. - ¡Ange Light! – Su cuerpo rápidamente se envolvió en luz y con gran velocidad golpeó a Airi tres veces dañándola, cuando la luz desapareció rápidamente la golpeó con su espada tumbándola en el suelo.
-Maldición… - Murmuró Airi desapareciendo del lugar, los Orochis vieron esto y rápidamente la siguieron.
-Se acabó. – Murmuró Yanniel descendiendo al suelo, una vez lo tocó el resplandor desapareció y tanto la corona como su símbolo dejaron de brillar y sus alas desaparecieron dejando una lluvia de plumas blancas que comenzaron a curar a sus amigos. - ¿Qué fue eso? –
-El poder de la Reina de la Vida. – Dijo Hikari levantándose y caminando hacia ella.
-¡Hika-chan! – Exclamó Yanniel aliviada. - ¿A qué te refieres con el poder de la Reina de la vida? -
–El poder de la familia real no está en la sangre, sino en su corazón. – Explicó Hikari acercándose a ella. – Y la gema en la corona está hecha con el núcleo del Digimundo, en otras palabras, el corazón de todo este mundo. –
-¿Eh? ¿El corazón? –
-Sí, la persona que reine este mundo debe ser de corazón puro para que pueda darle una vida tranquila y pacífica a cada ser que lo habita. – Prosiguió Hikari sonriéndole. – Tú demostraste que eres una digna heredera, así que el Digimundo te prestó su poder para que defendieras a tu pueblo. –
-¿Yo? – Murmuró Yanniel sin creerlo.
-Sí, tú. – Respondió Hikari sonriente. – Felicidades, hiciste un buen trabajo, Princesa Yanie-chan. –
-Hika-chan… ¡Gracias! – Exclamó abrazándola.
-¡Felicidades, Y-chan! – Exclamó Hikaru abrazándolas.
-¡Lo hiciste bien, Y-chan! – Exclamó Ukyo abrazándolos.
-¡Gracias! ¡Muchas gracias, amigos! – Respondió Yanniel sonriendo.
[…]
-Yan-chan. – La llamó Daisuke recostado en la cama, su camisa estaba un poco desabotonada y estaba descalzo.
-¿Qu-Qué pasa, Dai-chan? – Preguntó Yanniel con sus mejillas rosadas girándose a verlo, ella estaba usando un vestido de seda rosa claro con encajes blancos y con algunos tablones en la parte baja, estaba descalza y su cabello corto estaba atado en una cola con un listón.
-La ropa de Hikari-san te queda muy bien. – Dijo el pelirrojo mirándola de reojo con una sonrisa.
-¿Lo-Lo crees? Siento que me queda muy grande… - Respondió Yanniel mirándose en el espejo.
-Para nada, te sienta bien. – Repitió el chico sonriéndole. – Y tu cabello se ve lindo. –
-Eso es porque Mimi-san me ayudó a emparejarlo. – Respondió la castaña tocando su cabello lentamente mientras aquellos recuerdos volvían a su mente, haciendo que agachara la mirada decaída.
Daisuke notó la expresión de la castaña y rápidamente se puso de pie para abrazarla por la espalda con sutileza y una sonrisa cálida.
-Está bien, Yan-chan. – Dijo abrazándola con fuerza. – Eres muy linda con el cabello corto. –
-¿Realmente…realmente lo crees, Dai-chan? – Preguntó Yanniel viéndolo por el reflejo del espejo.
-Sí, eres hermosa tal y como estás. – Respondió el pelirrojo con seguridad.
-Dai-chan… - Murmuró ella sonriéndole. – Gracias, Dai-chan. – Dijo dándole un beso en los labios. – Te amo. –
-Sí, yo también te amo. – Respondió él sonriéndole. – Ahora vayamos a dormir. –
-Sí. – Asintió Yanniel siguiéndolo hasta la cama enorme, recostándose al lado del pelirrojo.
A pesar de las dificultades que hubo durante la fiesta la pasé muy bien, todos mis amigos se esforzaron para darme el mejor cumpleaños y se los agradezco mucho…no importa lo que pase, puedo estar tranquila porque todos ellos están conmigo.
Solo con eso soy feliz…más que nadie en el mundo.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Ok, tardé más de lo esperado... ¡PERO AL FIN LO ACABE! *WWWWWWWW* Ah sí... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS KARLI-NEE! *WWWWW* Aquí tu regalo prometido, tardé mucho y el final fue horrible, pero espero que te haya gustado al menos la comedia (? agradezco a Hasumin-Chan porque me ayudó a escribir *w* esperamos que te haya gustado *w*
¡NOS LEEMOS!
