¡Hola, pequeños pervertidos! Por fin vengo con un capítulo, pero no prometo el actualizar seguido. Por desgracia a todos nos consume el tiempo la escuela, el trabajo, entre otros asuntos, y como a todos, paso por lo mismo. Pero olvidemos eso, hay que ir a lo importante...

¡Disfruten del capítulo!


Capítulo #6: La pena y el pene

Naruto la miró confundido. No estaba seguro si escuchó a su novia decir "Quiero seguir" y no estaba seguro si estaba malinterpretando sus palabras. Ambos estaban en un momento especial y no quería arruinarlo. Un paso en falso y pasaría días en el hospital.

—¿Qué?

El placer de Sakura se dejó a un lado por la desesperación.

—Sabes a lo que me refiero —ella susurró.

El rubio entrecerró los ojos, como si al hacerlo fuera a leer la mente de Sakura.

—De verdad, no sé a qué te refieres, Sakura-chan.

No quería decirlo, seguía con la maldita vergüenza. Cuando se dejaba llevar no había necesidad de explicaciones, sin embargo, ella entendía que quisiera saber porque era muy efusiva con el enojo.

—Iba a hacerlo, pero ahora volvió mi pena —dijo con rapidez.

—¿Cómo dijiste?

Sakura no quiso responder porque hablarían del mismo tema que han tenido por días. Ya se había hartado y no quería que su pareja se sintiera mal.

Puso su mano firme y con delicadeza se acercó a la grandiosidad que había en los pantalones del muchacho. Muy diferente era sentir un bulto entre sus piernas, porque no se comparaba con tocarlo intencionalmente y saber que los libros tenían razón con su forma de "palo grueso."

El cuerpo de Naruto se tensó. No podía creer lo que estaba pasando. Tuvo que mirar de sus pantalones a Sakura para verificar que era su brazo que lo tocaba. Sintió que sus mejillas se ponían rojas y comprendió por qué su pareja estaba tan alterada con los toqueteos y cariños. Sí era muy diferente ser tocado a tocar. No sabía si era simple vergüenza porque su amada lo miraría hacer las caras más ridículas o porque era la primera vez que se lo hacían. Probablemente ambas.

—Sa...kura-chan —susurró de manera entrecortada—. Hazlo.

La chica respiró hondo y trató de mantener sus manos firmes.

Bajó los pantalones con cuidado y ahí frente suyo estaba un calzoncillo tipo bóxer, más abultado de lo normal y justo cerca de la protuberancia estaba una línea o raya que si lo movía habría un agujero que revelaría el miembro viril.

—Si quieres, puedo decirte que hacer —dijo Naruto notando cómo se comportaba.

—Puedo hacerlo —dijo ella con determinación—. No puede ser más difícil a una misión rango D.

Es más difícil que el rango S, ¿a quién trato de engañar?

Movió lentamente la línea divisoria y se reveló el falo. Erecto. Suave. Duro. Grande. Grueso. Algo velludo. Imponía presencia.

Sakura se alteró. No podía creer que un hombre podía tenerlo de ese tamaño. Le faltaba una cinta métrica para medirlo, pero podía deducir que eso no cabría en una mujer. Los malditos libros decían que la vagina secretaba un flujo para que entrara y saliera sin problemas e incluso se expandía para que cupiera. ¡Imposible que pudiera caber en su pequeña flor!

—Está muy grande —dijo sin pensar.

—Me estás halagando demasiado —dijo ruborizado.

—De verdad —dijo mirando fijamente al pene.

Todos decían que Naruto tenía un pene pequeño desde que Sai había llegado a la aldea y se convirtió en el nuevo integrante del equipo 7, sin embargo, ella lo observaba y podía desmentir esa acusación. Nadie, ni siquiera Sai podrían hacerla cambiar de opinión.

—Gracias —Se acercó y le dio un beso.

Sin previo aviso, la mujer colocó su mano sobre el pene erecto y comenzó a hacer aquello que Ino insistía en que debía hacer cuando estuviera en un momento íntimo con Naruto: "mover arriba y abajo".

—Sakura-chan —dijo sorprendido—. Es-espera.

Se separaron. La chica lo miró confundida, pero a la vez estaba tan roja que sus orejas le ardían.

—Tienes que hacerlo con la misma fuerza con la que me tocaste.

Ella abrió sus ojos de más. Había sido firme, pero usar la misma firmeza para moverlo parecía sádico en su mente.

—Inténtalo y yo también lo haré.

Sakura asintió.

—Entonces, solo me dejo llevar —se dijo a sí misma en voz alta.

—Exacto —dijo al oído de la chica, provocando que tuviera un leve escalofrío.

Naruto comenzó a recorrer su cuerpo con besos y lamidas. Ella cerró sus ojos de forma inconsciente y permitió que la tocara de nuevo. Los pechos y su vientre se habían convertido en la zona preferida del rubio y pensaba en abrazarlos lo antes posible.

Podían escucharse las respiraciones tranquilas de ambos que pronto se agitarían.

Sakura comenzó a frotar sus manos entre su miembro. Él estaba sorprendido ante su perfecta fuerza e ideales manos. Cerró sus ojos y gimió. Ella se sintió más excitada y sus gemidos ya eran tan sonoros que se escucharon por todo el apartamento, pero no se dejó llevar del todo. Tenía un objetivo claro.

La mano que apretaba el falo fue más rápido y para que el hombre sintiera mayor placer, la mujer quiso besarlo en la boca, pero él no podía concentrase lo suficiente para hacerlo. De verdad lo disfrutaba y aquello era una buena señal.

El pene se endureció bastante. Naruto ahogó su respiración inconscientemente. Se acercaba a esa grandiosa etapa de la masturbación. Estaba a punto de terminar. Aquello era sorprendente porque, a pesar de durar poco para terminar, su novia lo había logrado en uno de los menores tiempos que él había logrado en su corta vida.

La última fase del "arriba y abajo" culminaría, como la mayoría del tiempo, con... Pero el pobre rubio no lo había pensado.

Naruto gimió. Sakura se detuvo sorprendida porque tampoco recordaba ese pequeño detalle. Había una viscosidad blanca sobre sus pechos. El hombre se quedó observando lo que expulsó. Su cuerpo volvió a ponerse tenso.

—Puedo explicarlo —susurró temeroso.

Hubo un silencio en el que Sakura lo miraba sin hacer una expresión, analizando lo que acababa de pasar. Mientras que Naruto sentía que su alma se iría en el instante que moviera su brazo y lo golpeara.

—No hay nada que decir —Sonrió ampliamente.

Los ojos del muchacho se iluminaron.

—¿Eso significa que seguiremos?

Solo bastó que ella besara su cuello para hacerlo sonreír.

—Toda la noche —respondió Sakura.


Bueno, hasta aquí termina el capítulo. ¡Muchas gracias por leer!

¡Que tengan un lindo día, noche, tarde o lo que sea!