BOKURA NO GASH BELL! Extra Season
Mini-Especial 5: "Porque te Quiero"
-¡¿Qué a ti qué?! – Exclamó Kurumi totalmente incrédula.
-¡Cállate, cállate! – Gritó Tio cubriéndole la boca totalmente sonrojada. - ¡Prometiste no gritar! –
-¡Pero…! – Exclamó Kurumi quitándose la mano de Tio de la boca. - ¿Es enserio? ¿Por qué? ¿Cómo pasó? –
-¡Y yo qué sé! – Exclamó Tio tapándose el rostro avergonzada. – Creo…creo que fue desde el día del festival… -
-¿Festival…? – Murmuró Kurumi confundida.
-Sí… - Asintió Tio.
-Flashback-
-¿Zeon? – Dijo Tio un tanto confundida cuando Zeon se acuclilló frente a ella.
-Esto queda entre nosotros. – Murmuró un tanto avergonzado.
Zeon sujetó a Tio de los brazos y la besó con torpeza, Tio se quedó en shock sin entender lo que sucedía, pero poco a poco comenzó a corresponder al sentir cálidos los labios del peligris. Varias explosiones comenzaron a escucharse en el cielo y los fuegos artificiales hicieron su aparición.
Zeon se separó de los labios de Tio a los pocos segundos y se miraron durante unos momentos a los ojos tratando de entender la situación…ambos, en silencio, se pusieron de pie y admiraron los fuegos artificiales sin dirigirse la mirada.
-Fin del Flashback-
Tio se sonrojó al recordar aquél momento, ese momento que ambos habían jurado mantener en secreto. Después de aquél día su relación con Zeon siguió siendo la misma, como si nada hubiera pasado…pero ella no había podido olvidarlo nunca, y antes de darse cuenta había terminado enamorándose del gemelo de Gash, se negó rotundamente esa idea, pero después de que los cuatro fueran a un viaje a Fuuga juntos terminó aceptando la realidad…ella amaba a Zeon.
-Ya veo…terminó gustándote Zeon después de que fuera a buscarte cuando te perdiste. – Dijo Kurumi desconociendo la verdadera causa.
-¡Dios! ¡¿Qué voy a hacer?! – Gruñó Tio tomándose el cabello frustrada. – Si se entera se reirá de mí y me lanzará por la ventana, ¡no puedo dejar que se entere jamás! –
Kurumi soltó una risita divertida. – Vamos Tio, no es tan malo. –
-¡Estamos hablando de Zeon! ¡De Zeon! ¡Es un maldito hielo podrido! – Exclamó Tio frustrada. - ¡¿Realmente tienes la cara de decir "no es tan malo"?! –
-Entiendo que Zeon no es el "Romeo" que esperas. – Respondió Kurumi con tranquilidad. – Pero no es tan malo como todos piensan, créeme, soy quien mejor lo conoce. –
-¿A sí? – Preguntó sin creerlo, Kurumi asintió. - ¿Y en qué te basas para afirmar eso? –
-Bueno…hemos estado juntos desde hace más de 10 años… - Explicó sonrojándose ligeramente. - ¿Realmente crees que sólo hemos tenido "una simple amistad"? –
-Espera… ¿Me estás diciendo que…que Zeon y tú…? – Preguntó atónita.
-No fue la gran cosa, pero…sucedió. – Respondió desviando la mirada. – Por eso te digo que Zeon no es el hielo que todos creen. –
-Pero eso sólo es contigo. – Interrumpió Tio cruzando los brazos. – Y de cualquier manera, al hielo andante le gustas tú. –
-¿Sabes por qué? – Preguntó Kurumi confundiéndola.
-¿Uh? No. – Respondió Tio confundida.
-Porque soy la única chica que se atrevió a tratarlo. – Respondió Kurumi sonriéndole. – Sólo hay una forma de llegar a su corazón, y es demostrándole que realmente quieres estar a su lado sin importar su forma podrida de ser o su pasado. –
-Pero…no sé…no sé si pueda… - Murmuró Tio dudosa.
-Si realmente quieres estar con él…debes intentarlo. – Respondió Kurumi levantándose del sillón. – Pero si quieres callar todo como lo hiciste con Gash, entonces hazlo. –
-Kurumi… - Murmuró Tio mirándola.
-Si necesitas ayuda, sabes dónde encontrarme. – Dijo Kurumi antes de caminar hacia la salida.
-¿Eh? ¿A dónde vas? – Preguntó Tio confundida.
-Tengo que ir a una reunión con Gash dentro de 10 minutos. – Respondió sonriéndole. – Nos vemos. –
-Sí… - Asintió viéndola irse. - ¿Y ahora qué hago? –
Si realmente quieres estar con él…debes intentarlo. Pero si quieres callar todo como lo hiciste con Gash, entonces hazlo.
Tio hizo una mueca al recordar aquellas palabras. – Es más fácil decirlo que hacerlo, Kurumi… - Murmuró con un puchero.
Pero si quieres callar todo como lo hiciste con Gash, entonces hazlo.
Tio apretó sus puños frustrada, realmente quería gritarle a Zeon en toda su amargada cara que lo amaba, que quería ser más que su "amiga", pero habían dos grandes obstáculos que se lo impedían…el primero era su orgullo, su "tsunderismo", haber intentado declarársele a Gash le había dejado más que claro que ella simplemente NO podía declararse sin volverse un mar de nerviosismo y terminar ahorcando casi a muerte al chico. Y el segundo…era su desconfianza. Dudaba de sí misma, de su belleza, de su forma de ser, de ella…no era sorpresa que Zeon estuviera interesado en Kurumi, la mayoría (exceptuando a Gash) lo habían supuesto después de descubrir su pasado, pero ahora la misma Kurumi le había confesado que ellos dos habían tenido algo más que una simple amistad. En el fondo sabía que al peligris le gustaba Kurumi. ¿Y cómo no estaría enamorado de ella? Kurumi era linda, era femenina, era dulce, amable, tierna y noble… ¿Y qué era ella? Una simple chica de un clan de Saika que nadie tomaría enserio jamás. No era linda, femenina o tierna como Kurumi, a ella nada le salía bien… ¿Cómo podría gustarle a Zeon, el egocéntrico y arrogante príncipe del Makai con más confianza en sí mismo que ningún otro mamodo, siendo como era? ¿Realmente alguien como ese príncipe…se fijaría en alguien como ella?
-Agh… ¿Por qué Zeon? ¿Por qué? – Se preguntó frustrada sentándose en el sillón nuevamente.
-Flashback-
-¿Y quién dijo que soy tú amigo? – Murmuró Zeon un poco irritado.
-Kurumi, claro está. – Dijo Tio. – Ella me pidió que fuera tu amiga, así que eso trato de hacer. –
-Tsk, ella no es nadie para decirle a la gente que sea mi amigo. – Dijo irritado.
-Kurumi lo hace por ti, idiota. – Dijo Tio mirándolo de reojo. – Se preocupa de que te sientas solo cuando ella no está contigo, y tiene razón al hacer eso, después de todo ahora que ya te dejó por Gash sufrirás bastante. –
-¡Cállate! Lo que Kurumi y Gash hagan no me interesa. – Exclamó desviando la mirada. – Si quieren irse juntos, por mí está bien. –
Tio soltó una risita divertida. – Eso dices para mantener tu imagen, pero yo sé muy bien que si eso pasara estarías muy decaído. –
-¿Y en qué te basas para decir eso? – Preguntó sin mirarla.
-Porque eres igual que yo. – Respondió con una sonrisa nostálgica.
-¿Y eso que significa? – Preguntó confundido ante su afirmación.
-Porque yo tampoco puedo confiar tan fácil en la gente, y aunque no lo diga en voz alta, cuando las únicas personas que considero mis amigos se van me siento muy triste. – Afirmó Tio algo nostálgica. – Tú solamente confías en Dufaux, en Gash y en Kurumi…y si ellos dos se fueran juntos y te abandonaran, estoy segura de que también te sentirías triste. –
-Tsk, que molesta. – Murmuró desviando la mirada.
-Supongo que tengo razón. – Dijo soltando una risita.
-Fin del flashback-
-Si Gash y Kurumi se fueran juntos, Zeon estaría triste…pero si él se fuera con Kurumi…yo estaría triste. – Murmuró recostándose en el sillón mientras se abrazaba a sí misma. – Kurumi dejó todo por Gash, incluso a Zeon… ¿Por qué yo no tengo esa confianza? ¿Por qué? –
Si realmente quieres estar con él…debes intentarlo.
Tio mantuvo silencios unos minutos, reflexionando detenidamente sobre todo lo que pasaba por su mente en esos momentos. Poco después se sentó en el sillón y se levantó decidida.
-No, Kurumi tiene razón…si realmente lo quiero, debo intentarlo. – Dijo para sí misma. – No dejaré que suceda lo mismo que pasó con Gash…no dejaré ir a Zeon también… ¿Pero qué puedo hacer? – Se preguntó a sí misma confundida. - ¡Ya sé! – Exclamó saliendo emocionada de la sala de visitas, corriendo por el pasillo sin borrar su entusiasmo.
[…]
-¿Cuánto tiempo ha pasado…? – Le susurró Zeon a Kurumi, su rostro mostraba aburrición eterna y frustración.
-Como 4 horas… - Respondió Kurumi en un susurro, su rostro reflejaba sueño y agotamiento.
-Maldita sea… - Murmuró Zeon dejando caer su rostro sobre la mesa. – Si esto sigue así, moriré… -
-U-Unu…entonces… - Murmuró Gash nervioso leyendo unos papeles en sus manos.
-¡Tome una decisión, Majestad! – Exclamó exasperado el general Kyushuu de Suiko al borde de la locura. - ¡Lleva dos horas y media leyendo el tratado y no ha tomado una decisión! –
-Vamos, vamos… - Dijo el general Surei de Fuuga tratando de tranquilizarlo. – El rey solo… -
-¡MALDITA SEA GASH, SOLO FIRMA EL MALDITO TRATADO! – Gritó Zeon al borde de la locura, Kurumi inconscientemente alejó su silla del mamodo al notar el aura negativa que lo rodeaba, sabía que era cuestión de minutos para que el príncipe comenzara a lanzar Zakerugas por todos lados.
-Unu…de-de acuerdo… - Murmuró Gash temblando de miedo, firmando los papeles.
-¡AL FIN! – Exclamó Zeon levantándose de su silla.
-Y ahora, estos son los requisitos que Fuuga solicita para continuar con las producciones en los campos. – Dijo Surei dándole unos papeles a Gash.
-Unu, los revisaré. – Dijo Gash comenzándolos a leer.
-¡POR UN DEMONIO! – Gruñó Zeon sentándose nuevamente. – Es tu hermano…no lo mates, no lo mates…ya quisiste hacerlo una vez, ahora son una familia y se quieren… - Murmuró para sí mismo golpeando su frente contra la mesa tratando de contener sus ganas de matar a Gash.
-Gash…date prisa… - Murmuró Kurumi temblando ligeramente al ver el aura que Zeon desprendía.
-¡Zeon! – Gritó Tio abriendo la puerta de la sala alegremente, tenía en sus manos un hermoso cupcake de chocolate y fresas, una sonrisa enorme estaba dibujada en su rostro. – Cociné este cupcake para ti, espero que te… - Su felicidad se apagó al ver a los tres generales y los tres niños mamodo que la veían fijamente confundidos, su alegría se convirtió en sorpresa y sus mejillas enrojecieron de la vergüenza.
-¡¿Qué demonios haces…?! – Exclamó Zeon irritado.
-¡WAH! ¡LO SIENTO! – Interrumpió Tio girándose para huir a toda prisa, pero terminó resbalando y su hermoso cupcake voló por el aire, golpeando al general Ryusuke de Asgard en la cabeza, este cayó al suelo de espaldas inconsciente mientras sangre escurría de su frente, el cupcake rodó por el suelo intacto y terminó en el pie del peligris, quien lo tomó y la miró.
-¡¿Qué carajos planeabas hacer con esto?! ¡¿Matarme?! – Gritó Zeon furioso.
-¡No, no era eso…! – Se defendió Tio levantándose muerta de la vergüenza.
-Unu…Zeon, ¿qué crees que debería hacer? – Preguntó Gash mirando a su hermano mientras sostenía los papeles. – No entiendo mucho de lo que… - Fue interrumpido por el cupcake que lo golpeó en la frente y lo tumbó en el suelo noqueado.
-¡Gash! - Exclamó Kurumi e inmediatamente se levantó para asegurarse de que siguiera vivo. - ¡¿Por qué hiciste eso, idiota?! – Reprochó mirando al peligris.
-¡Quise evitarlo, pero no pude! ¡Es demasiado estresante! – Exclamó Zeon estresado.
-¡General Ryusuke! – Exclamó Surei preocupado del mamodo inconsciente.
-Tú… - Murmuró peligrosamente Zeon mirando a Tio.
-¡LO SIENTO! – Gritó corriendo lejos a toda prisa. – "¡¿Por qué todo me sale mal?!" – Pensó frustrada. – "¡Esto es lo peor!" –
[…]
Habían pasado cuatro horas desde lo ocurrido en la sala de reuniones, Tio se había quedado en el jardín de rosas que Kurumi cultivaba en el Castillo odiándose a sí misma por haber creado un arma mortal en lugar de un delicioso postre para Zeon. Su vergüenza le impedía regresar al interior del Castillo, con lo ocurrido jamás podría ver de nuevo a la cara a los tres generales del Makai o alguno de los tres chicos mamodo que lo habían presenciado.
-Me odia…ahora si me odia… - Murmuró Tio frustrada. - ¿Qué voy a hacer? Ahora no podré ni mirarlo de la vergüenza… -
-¡Tio! – Exclamó Kurumi corriendo hacia ella. - ¡Te encontré, estaba buscándote! –
-¡¿Los maté?! – Gritó asustada. - ¡Todo fue tu culpa, ¿por qué me dijiste que me esforzara por él?! ¡Terminé creando un arma asesina por seguir tus consejos! –
-Tio, cálmate… - Murmuró Kurumi.
-¡Si me llevan, vienes conmigo! ¡La mitad de la culpa es tuya! – Prosiguió Tio ignorándola. - ¡Eres cómplice del asesinato también! –
-¡TIO! – Gritó Kurumi interrumpiéndola. – Mo~, dramática. Tranquila, ellos están vivos. –
-¿Enserio? – Preguntó mirándola.
-Sí. – Respondió Kurumi.
-¿Entonces por qué me buscabas? – Preguntó confundida.
-Porque eres mi amiga. – Respondió Kurumi sonriéndole. – Venga, volvamos. –
-No puedo, moriré de vergüenza si miro a los Generales, a Gash o a Zeon… - Dijo cubriendo su rostro.
-No seas dramática, Tio. – Dijo Kurumi rodando los ojos. – Ven adentro. –
-¡No puedo, no puedo, no puedo! – Exclamó negando con la cabeza.
-¡Mo~, sólo ven Tio! – Exclamó Kurumi exasperada.
-¿Por qué quieres que vaya? – Preguntó molesta de su insistencia.
-Porque te conviene, ¡ahora ven! – Dijo tomándola del brazo, arrastrándola con ella.
-¡Jo~ de acuerdo! ¡Pero no me jales! – Bufó soltándose, pero siguiéndola hasta el interior del Castillo.
-Tengo que recoger unas cosas, espérame en mi cuarto ¿vale? – Dijo Kurumi mirándola.
-¿Puedo ir contigo? – Preguntó Tio.
-No, lo siento. – Respondió Kurumi. – Espérame allá, enseguida voy. –
-Bueno… - Murmuró Tio resignada, dirigiéndose a la habitación de Kurumi sola. – Jo…si me iba a dejar sola, mejor me hubiera dejado allá afuera. –
La pelirroja siguió en silencio todo el camino hasta la habitación de Kurumi, suspiró resignada y entró en el cuarto, se extrañó de ver un cupcake de chocolate con frutos rojos en una mesa en el centro de la habitación y al lado del postre había una hermosa rosa roja. Tio frunció el ceño confundida, estuvo a punto de irse, pero al darse la vuelta se topó frente a frente con Zeon, su rostro enrojeció de la sorpresa y su corazón se aceleró.
-¡¿Z-Z-Zeon…?! – Murmuró confundida retrocediendo unos pasos. - ¿Por qué estás…? – Su pregunta quedó inconclusa al recordar el cupcake y la rosa. "Se va a declarar", pensó sintiendo una punzada en el corazón. – Lo siento, no quería interrumpir. – Dijo dispuesta a irse, pero el peligris cerró la puerta cuando ella intentaba salir, no dijo nada, sólo la miraba fijamente. - ¿Q-Qué…? – Murmuró comenzando a ponerse nerviosa.
-Dios, ¿por qué eres tan dramática? – Preguntó Zeon frustrado.
Tio frunció el ceño ante la pregunta. - ¿Eres Kurumi? – Preguntó indignada.
-Si simplemente lo hubieras dicho no hubieras casi asesinado a un General y a Gash. – Prosiguió Zeon sin alejarse de ella.
-¡Tú le lanzaste el cupcake a Gash! – Exclamó indignada.
-El cupcake que tú cocinaste. – Respondió con simpleza.
-Jo…eres un maldito. – Murmuró Tio cruzando los brazos molesta.
-Tsk, maldita loca. – Murmuró Zeon rodando los ojos.
-Me voy, no quiero seguir escuchándote. – Dijo Tio alejándose de él. – Además, Kurumi no tarda en venir, no quiero interrumpir tu declaración. –
-¿De qué hablas? – Preguntó alzando una ceja. – No voy a declararle nada a Kurumi. -
-¿Eh? Pero… ¿Y entonces eso? – Preguntó confundida apuntando a la mesa.
-Ah, eso es para… - Dijo girándose a ver la mesa, pero frunció el ceño al notar algo. - ¿Quién puso una maldita rosa? Ah, espera…estúpida Kurumi metiche, le dije que sólo era el cupcake. – Dijo para sí mismo en voz alta.
-¿Eh? ¿Entonces para quién es? – Preguntó Tio confundida.
-Para ti, idiota. – Dijo dándole el cupcake. – Yo lo hice. –
-¿Eh? ¿Para mí? – Preguntó sonrojándose. – Espera… ¿Lo envenenaste, verdad? –
-¿Seré tú? – Preguntó mirándola.
-Jo…maldito… - Murmuró Tio indignada.
-El mío sí es comestible, no como tu roca letal. – Interrumpió Zeon con simpleza.
-De seguro sabe horrible. – Dijo mordiéndolo, se quedó estupefacta ante el delicioso sabor que tenía el postre, su expresión sólo hizo que el ego de Zeon creciera y la mirara victorioso. – "Perdí contra el maldito hielo…" – Pensó Tio sintiendo vergüenza de sí misma y cuestionándose si realmente era una chica.
-El General Ryusuke no te demandará por el golpe, logré convencerlo de que te perdonara. – Dijo Zeon rompiendo el silencio.
-¿Eh? ¿Por qué hiciste eso? – Preguntó confundida comiendo inconscientemente el postre.
-Kurumi me contó la razón por la que irrumpiste así en la sala de reuniones. – Respondió el peligris. – Agradécele a ella. –
-Ya veo, ella… - Su agradecimiento se quedó inconcluso cuando procesó las palabras de Zeon, su rostro enrojeció intensamente y su corazón se aceleró. - ¡¿QUE KURUMI HIZO QUE?! – Gritó muerta de la vergüenza.
-No tienes que hacer tanto escándalo. – Interrumpió tapándole la boca. – A decir verdad…yo también tengo que confesarte algo. –
-¿Eh? – Murmuró confundida. - ¿Q-Qué cosa…? –
-Desde el día del festival en el mundo humano… - Comenzó a explicar Zeon desviando la mirada. – Yo…estuve pensando en lo que dijiste… -
Si Gash y Kurumi se fueran juntos y te abandonaran, estoy segura de que también te sentirías triste.
-Desde ese día no pude dejar de pensar en lo que dijiste, y al final…terminé viendo que realmente tenías razón. – Prosiguió con un tono levemente decaído. – Yo realmente quería a Kurumi, pero sabía a la perfección que ella ama a Gash, por eso simplemente me rendí. – Dijo soltando un suspiro. – Y antes de que me diera cuenta…me sentí solo. –
-Es suficiente, no quiero oírlo. – Murmuró Tio apretando sus puños.
-Escucha. – Interrumpió Zeon tomándola de los hombros para verla fijamente. – Cada vez que me sentía solo, por alguna razón terminaba recordando ese día, y antes de que me diera cuenta…estaba pensando en ti. – Dijo mirando fijamente a sus ojos. – Tio, aunque me duela en todo mi orgullo, no puedo seguir negándolo…me…me gustas. –
-¿Eh…? – Murmuró Tio abriendo sus ojos atónita, no podía creer lo que acababa de escuchar. Zeon, el hielo andante se le estaba declarando. Su corazón se aceleró y su rostro se volvió de color rojo, sentía cómo sus manos temblaban y su voz se ahogó. – Zeon…lo… ¿Lo que dices…es…es cierto? – Preguntó incrédula.
-Créeme que me hice esa pregunta muchas veces… - Dijo apartándose de ella. – Soy un príncipe poderoso y tú una simple plebeya de los barrios pobres… ¿Qué tan desesperado estaba cuando me comenzaste a gustar? –
-Jo…maldito príncipe arrogante, lo arruinaste. – Murmuró Tio aguando el impulso de ahorcarlo.
-Mira, sólo cállate y declárate ya. – Dijo Zeon cruzando los brazos.
-Jo… ¿De qué loco me vine a enamorar? – Murmuró Tio en voz alta. – Hielo…quiero decir, Zeon… ¡Me gustas mucho! Así que… ¡Así que…sal conmigo por favor! –
-Está bien, saldré contigo mientras no me dejes en vergüenza. – Respondió con simpleza. – Aunque creo que es pedirte demasiado. -
-¡¿Qué?! – Exclamó indignada. - ¡Ahora sí, Zeon…! – Bufó corriendo a él dispuesta a ahorcarlo, pero el peligris la evadió con facilidad y la arrinconó en la pared, dándole un sutil beso en los labios que provocó que Tio casi muriera de un infarto ahí mismo. La pelirroja tardó unos segundos en procesarlo, y cuando finalmente lo hizo se dejó llevar por el momento y correspondió a Zeon.
-Mo~, estúpidos tsunderes… - Murmuró Kurumi mirando todo por la ventana sigilosamente mientras agitaba sus alas silenciosamente. – Hicieron tanto drama para llegar a esto, par de idiotas. – Murmuró bufando, después los miró fijamente y sonrió. – Felicidades, Tio…Zeon. – Dijo yéndose del lugar para darles privacidad.
-Tio, te quiero. – Dijo Zeon abrazándola con sutileza, una sonrisa de tranquilidad estaba dibujada en su rostro.
-Yo también, aunque seas un hielo andante. – Respondió Tio correspondiendo el abrazo.
-Yo también te acepto, aunque seas fea, pobre y una tomboy. – Agregó el peligris sonriendo con malicia.
-Jo…siempre lo arruinas. – Murmuró Tio alejándose de él.
-Tú empezaste. – Respondió mirándola.
-Estúpido. –
-Idiota. –
-Arrogante. –
-Tsundere. –
-¡Maldito! –
-Plebeya. –
Ambos se vieron fijamente a los ojos matándose internamente, pocos segundos después comenzaron a reírse mientras se abrazaban con alegría y emoción.
Si Gash y Kurumi se fueran juntos y nos abandonaran, Zeon y yo estaríamos muy tristes…pero, si ambos estamos juntos…esa tristeza y soledad se convertirán en alegría y felicidad. Después de todo…puedo ser feliz y seguir sonriendo…porque te quiero.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, YU-CHAN! *WWWW* Espero que la pases genial, disfruta este día, ¡te dejo tu regalo! *w* iba a escribir el fic que te conté, pero no tuve tiempo y no lo terminaría, así que te hice este fic con el apoyo y la ayuda de TheLuki986, ¡gracias Mika por tu ayuda! QvQ
En fin...sabes que te quiero, eres una de mis mejores amigas, gracias por tu amistad a pesar de todos los problemas que hemos pasado, por haberme apoyado en los peores momentos y hacerme seguir adelante, ¡Gracias por todo! *w*
¡FELIZ CUMPLE, YU-CHAN! *W*
¡NOS LEEMOS!
