Hola, gente. Esta semana estuve más tranquila, por lo que pude escribir este hermoso capítulo y quiero compartirlo.

¡Disfruten el capítulo! :-)


Capítulo #9: ¿Futuro?

No tardó en mirar su casa. Color rosa claro, tamaño pequeño, de madera, con varias ventanas y un portón. Había flores de todo tipo alrededor y un gran árbol de Sakura que casi cubría por completo el techo de la estructura.

Sonrió. Sus padres se habían lucido. Su "regalo" lo consideraba un lugar al que podía llegar a relajarse para dejar sus problemas atrás.

—¡Sakura-chan!

La voz de Naruto se escuchó por algún lado. Se hubiera asustado si no fuera tan fácil de detectar su chakra.

—Naruto, no te escondas —dijo en tono divertido.

—¡Espera, ahí voy!

Salió detrás de la casa. Se veía desaliñado, con hojas en su cabello y una que otra delgada rama. Tenía unas flores blancas en su mano que trataba de arreglar y acomodar. El momento era perfecto, debía dárselas.

—Sakura-chan...

—¿Tuviste algo que ver con esto? —preguntó Sakura. Las manos sobre su cintura.

—Sí —dijo sonriente.

—Tienes —Pensó en la palabra más adecuada—… valor para decir que sí tuviste que ver en esto.

Naruto no estaba asustado por su novia. Sabía que su tono y actitud eran de desafío. Los padres de la chica hicieron un gran trabajo al explicarle el asunto. Tenía que ser considerado una obra de arte o un suceso impresionante como el paso de un cometa poder calmar a Sakura Haruno sin salir lastimado.

Acercó las flores a la clara de la mujer con entusiasmo.

—Muchas gracias —dijo ella tomando con delicadeza los tallos.

Sentía que estaba en las nubes. Él siempre lograba lo que quería porque era inevitable no caer en sus encantos y por más que Sakura lo maldijera por ello, estaba encantada con todo su ser.

—Oh, y… tus padres fueron quienes pidieron mi ayuda —dijo el muchacho ruborizado.

—Me imaginé —dijo Sakura—. Estoy segura que no serias capaz de hacerlo solo sin que yo te descubriera.

Se burló de la obviedad que Naruto demostraba. Desde un simple "Vamos a comer ramen" para distraerla de otra sorpresa hasta la típica frase "No sé de qué hablas", eran tácticas que cualquiera podría saber su finalidad. Pero al ser un secreto muy grande, Sakura estaba segura que su mamá fue quien le indicó que hacer para no ser descubierto. Mebuki Haruno era bastante lista en ese aspecto.

—¡Claro que sí! —dijo quejándose.

—No finjas, te hubiera descubierto fácilmente —Guiñó el ojo—. Como todas las demás veces.

Naruto guardó silencio. Recordó aquellas veces en que fue descubierto por la audacia de su pareja. Desde que se convirtieron en el equipo 7, ella estaba al pendiente de cada "estupidez" y estupidez que hacía. Entre comillas porque Sakura se enfada bastante rápido y hasta sus palabras caían en la categoría de "estupidez"; mientras que la otra, sin comillas, eran las que realmente eran una estupidez, como decidir perfeccionar su jutsu sexy para entrar a la tienda de adultos.

—Bueno —Comenzó a rascarse la nuca—... tienes razón. Ambos se rieron levemente.

—Vamos, Sakura-chan —dijo de repente el hombre—. Ya quiero que mires tu casa.

Tomó la mano de Haruno y avanzó rápido hacia la entrada. Parecía que en cualquier momento se iba a caer.

Subieron unos escalones, se quitaron las sandalias y entraron a la casa. A pesar de ser verse pequeña, era perfecta. Su departamento era un bicho a comparación.

—Mira, aquí está la sala.

La llevó a la izquierda de la casa ahí estaba la sala. Dos sillones largos y dos individuales de color café claro, una estantería vacía, un librero grande con unos cuantos libros. Era claro que todavía faltaba decoración y muebles, pero estaba quedando bien. Ya se imaginaba lo que podía comprar.

Ahora fueron hacia la derecha del lugar, era la zona de la cocina y el comedor. Solo estaban lo básico. En la cocina había una estufa, un refrigerador, un lavabo y alacenas para guardar objetos de cocina. Mientras que el comedor solamente faltaba decorarlo, había una mesa para unas seis personas junto a sus respectivas sillas.

—Aquí ya casi está terminado, es la cocina y el comedor.

Volvieron al punto de partida, donde estaba la entrada principal y luego avanzaron hasta el fondo, donde había tres habitaciones. En frente estaba el baño, mientras que a la izquierda y derecha estaban dos cuartos para dormir. Uno tenía una cama para dos personas, mientras que en el otro había dos camas individuales.

—El baño y dos cuartos —dijo Naruto señalando a los lugares—. Hubiéramos terminado tu casa si tan solo no estuviera ocupado con misiones y que tus padres tomaron mucho tiempo para ir a comprar. Ayudé con la construcción de la casa. Fue todo un reto.

El hombre se rio un poco recordando el problema que fue poner un simple clavo de manera correcta.

Sakura se quedó callada. Estaba admirando los cimientos de su nueva etapa. Sus ojos se humedecieron al pensar en el esfuerzo que requirió hacer una casa. Al estar fuera de Konoha, tuvieron que conseguir cada tablón, marco, ventana y mueble por separado hasta llevar su fantasía infantil a la realidad. En realidad era un regalo. Uno donde no estaba incluido Sasuke Uchiha, ni unos hijos, pero todo era perfecto.

—¿Qué pasa? —dijo notando que estaba muy callada.

No respondió. Apretó con fuerza las flores que estuvo cargando desde que se le fueron entregadas. Besó a Naruto. Una lágrima resbaló por su mejilla.

—Gracias —dijo secándose la cara con su mano.

—Es a tus padres a quien debes agradecer.

—Ya lo hice.

—Pero, ellos fueron los de la idea. No merezco un…

—Tú eres parte de mi vida.

Las flores se entrelazaron en las manos de la pareja. Los dedos estaban ligeros, parecía que fueran uno o tal vez siempre lo fueron.

—Hasta la muerte.

La mujer sentía que el aire se escaparía. Escuchó lo que siempre deseó. Puso sus manos sobre el rostro del hombre, dejando que los pétalos cayeran. Lo volvió a besar y expuso sus sentimientos. El hombre aceptó y también mostró lo que sentía. Lloraron. Dejaron que el silencio los llevara al futuro.

Se recostaron en la cama matrimonial. Las miradas no dejaban de cruzarse. Las manos trataban de abarcar el alma del otro. Las piernas jugaban entre sí. El pecho descubierto buscaba calor. La respiración llenaba la piel de sudor. Los gemidos no se hicieron esperar.

—¿Estás segura? —susurró—. Ayer tuvimos intimidad.

—¿Qué parte de ser la shinobi más fuerte no entiendes? —dijo a su oído. Lo mordió con cuidado.

Él sonrió. Las marcas de zorro aparentemente estaban más marcados, pero era efecto de la sombra.

—¿Segura? —Quería asegurarse de que…

—Hazlo antes de que me arrepiente —dijo Sakura.

Naruto asintió. Creía estar más nervioso que su novia, sin embargo, era igual para los dos. Los dos estaban preocupados por el dolor.

—Solo un dedo… No quiero lastimarte.

La besaba en el cuello. Sakura gimió, como señal de afirmación.

—Es que me emociono —Sonrió.

—Igual yo.

La respiración profunda, lamidas y el cosquilleo que producían sus manos fueron suficientes para que ambos se tranquilizaran en poco tiempo.

La mano de Naruto bajó hasta su sexo y una vez más cuestionaba si Sakura estaría bien. En cambio ella decidió hacerlo por él. Quedó una delgada tela que no dejaban ver el monte de venus.

Él admiró aquella vista, imaginando cómo sería. La mujer estaba roja del rostro, pero estaba dispuesta a continuar. Naruto se atrevió a enseñar su pene y sentía más confianza de mostrar su cuerpo por completo.

Los besos y lamidas recorrieron el abdomen hasta que lentamente lo descubrió. No era igual a como lo pintaban en las revistas, ilustraciones y libros eróticos. Jiraya estaba en lo cierto, el único que describía a las mujeres tal cual.

La falsa imagen que se transmitía estaba muy alejado a la realidad. Naruto no cayó en esa expectativa. Ahora veía la mujer. El monte se ocultaba por bellos, la vulva era algo oscura al color que siempre miró en su amada y la abertura vaginal estaba quieta, llamando para ser tocada.

Acarició con cuidado. Suave, húmedo, caliente, pero tensa y asustada. La vagina estaba estrecha y nada dispuesta a que él entrara.

Decidió concentrarse también en lo demás. Sus pechos, boca, manos, pies, para calmarla. Lentamente sintió que la humedad de la vagina aumentaba. Estaba lista. Introdujo su dedo dando cariño a otras partes de su amada. Fue sencillo. La lubricación era perfecta y los nervios se habían ido.

Un suspiro entrecortado. Sakura pudo sentir una presión conforme su pareja movía el dedo atrás y adelante con cuidado. Fue extraño, pero pronto se convirtió en algo que quería más.

El hombre aprovechó en rodear una hermosa parte redonda y diminuta, la punta del clítoris.

Usó el cuidado con que mira los labios de su amada para mover la diminuta parte, mientras con una fuerza similar, continuaba ejerciendo placer a la pequeña flor de Sakura.

La fuerza que caracterizaba a la kunoichi se fue. Comenzó a temblar, las yemas de sus dedos estaban clavados en la ancha espalda del hombre y un orgasmo la invadió. Gimió con fuerza.

Dejó que su novia descansara. Se recostó a su lado y acarició su rostro con su nariz. Quería oler su esencia por completo.

—Te amo, Naruto.

El hombre besó la frente de la mujer.

—También te amo, Sakura-chan.


Realmente tomó bastante tiempo escribirlo, jajaja, pero estoy orgullosa de mi capítulo y espero que a ustedes también les haya gustado.

Oh, y antes de que se vayan, quiero saber si este capítulo fue muy explícito según las reglas de rating en esta página. ¿Qué piensan ustedes?

¡Que tengan un lindo día, tarde, noche o lo que sea!