DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a J.K. Rowling. No tengo ninguna relación ni con J.K. Rowling ni con Warner Bros. La historia, eso sí, es mía y solo mía.
GENERO: Romance/Friendship.
PAREJA: Harry Potter/Hermione Granger.
RATING: T
N/A: Por favor, dejad reviews si os gusta. ¡Gracias!


Runaway


Desperté cuando los primeros rayos de sol entraron en mi habitación. Recordé los sucesos de la noche pasada y comencé a llorar de nuevo. Mis ojos buscaron a Luna por mi dormitorio, pero no estaba, así que supuse que se había ido a dormir a casa.
- ¿Hermione? -Llamó alguien, en mi puerta.
- ¿Si? -Luna entró en mi dormitorio con una bandeja repleta de comida.
- ¿Qué tal, cariño? ¿Cómo has dormido? -Preguntó, dejando la bandeja junto a mí- Come un poco -Añadió.
- No estoy pasando por mi mejor momento -Susurré, metiéndome un trozo de tostada en la boca-. ¿Te has quedado toda la noche? ¿O acabas de llegar?
- Me quedé por si despertabas y te apetecía hablar -Se encogió de hombros.
- Gracias, Luna -Le sonreí, tristemente.

Luna era la única que sabía de mis sentimientos hacía Harry y estaba realmente agradecida de que no hubiera dicho nada a nadie. Ella comprendía perfectamente lo difícil que sería todo si mis sentimientos salieran a la luz y callaba como muerta. Me observó mientras comía todo lo que me había preparado, en silencio. Cuando terminé, hizo desaparecer la bandeja y me miró, esperando que empezara a hablar.
- Gracias por el desayuno -Fue lo único que dije.
- Herms… -Rodó los ojos, exasperada- ¿Qué vas a hacer? -Nos miramos a los ojos unos segundos, y ella vio el miedo reflejado en los míos.
- Tengo que irme -Susurré, intentando convencerla.
- Sabes que no -Me contradijo-. Hemos tenido esta conversación miles de veces. Cielo, entra en razón: Toda tu vida está aquí.
- Pero es que toda mi vida es él. Y ahora sí que nunca podrá ser para mí. Volveré en cuanto lo olvide, lo prometo.
- Hermione… -Suspiró- Nada de lo que diga o haga te hará cambiar de opinión -Asentí, aunque no fuera una pregunta-, así que… ¿Estaremos en contacto? -Suplicó.
- Siempre… -Le abracé.

Antes del mediodía, mis cosas estaban empaquetadas, y yo, lista para partir. Únicamente me despedí de Luna, haciéndole prometer que nunca diría a nadie ni mi paradero ni el motivo de mi huida. Las lágrimas de ambas se mezclaron cuando nos dimos dos besos de despedida. Le dije lo mucho que la quería y lo agradecida que le estaría toda mi vida, antes de desaparecer para llegar a Chicago.