¡Hola, personitas! Espero que se la estén pasando muy bien y que se sientan mucho mejor leyendo este capítulo. ;D

¡Disfrútenlo!


Capítulo #15: Una práctica más especializada

Las dos amigas inseparables, Ino Yamanaka y Sakura Haruno, se encontraban en un restaurante cualquiera. Se divertían hablando de porquerías privadas mientras esperaban su platillo.

—Llévalo a la librería —dijo Ino divertida.

Sakura la miró fijamente.

—No digas eso, Ino-cerda —susurró Sakura—. Por lo menos no en voz alta.

Las chicas comenzaron a reír.

—Su comida —Un muchacho interrumpió colocando dos platos enfrente de cada quien.

—Muchas gracias —dijeron ambas mujeres al mismo tiempo.

El mesero sonrió de manera amable y se retiró.

—Asegúrate de tener el…

—Sí, lo tengo —dijo Sakura antes de que su amiga hablara de más.

—Perfecto —Tomó sus palillos y se dispuso a comer.

—¡Sakura-chan! —dijo Naruto alegre.

Ino asustada abrió sus ojos de más.

—Naruto, ¿qué haces aquí? —dijo Sakura confundida.

"Mierda", sería lo que Ino hubiera dicho. No esperaba a que él llegara tan rápido. Sai le había asegurado que lo distraería molestándolo hasta morir. ¿Acaso no era sencillo hacerlo? Naruto se enfadaba fácilmente.

—Me desocupé algo temprano —Sonrió algo tímido.

Para Sakura Haruno no era normal esa expresión en él. Tampoco que tuviera sus manos atrás, como si estuviera ocultando algo en ellas.

—Hola, Sakura —dijo Sai—. Hola, hermosa.

Ino le lanzó una mirada de enojo.

—¿Quieres ir a mi casa? —dijo Naruto a su novia, ignorando por completo a Ino y Sai.

—Estoy comiendo, ya que termine de comer con Ino voy contigo —Sonrió Sakura.

—No, Ino vendrá conmigo —dijo Sai.

La muchacha rubia lo miró con detenimiento. Obviamente planeaba algo además de lo que habían acordado para Naruto y Sakura.

Maldito seas, Sai.

—¿Y la cuenta? —Arqueó una ceja la mujer—. Además no he comido.

—Naruto se quedará a comer —dijo Sai—. ¡Vámonos!

Sai la tomó de la mano y comenzó a jalarla hasta otro sitio antes de que Ino pudiera quejarse.

—¿Qué se traen ellos? —Naruto arqueó una ceja.

—No lo sé —dijo mirando a la pareja a lo lejos. Sai seguía muy a prisa, mientras que Ino se veía bastante enojada. Se escuchaban sus gritos de histeria—, ¿pero quieres quedarte a comer?

—Sí —dijo un poco nervioso.

Se sentó y se agachó un poco. Se escuchó un leve golpe al suelo. Debajo de la silla dejó algo que tenía oculto desde que llegó al restaurante.

—¿Qué tienes ahí?

—¿De qué hablas? —dijo riéndose.

—Naruto, sé que traes algo ahí.

Las mejillas de Naruto se pusieron rojos. Agachó la mirada. Se rindió ante su novia… Casi.

—Es una caja —dijo en voz baja.

—Oh —dijo dando una mordida a su comida—. ¿Qué tiene adentro?

—Cuando lleguemos a mi departamento te enseño lo que hay adentro —Naruto guiñó un ojo, aunque no era como su típico guiño seductor. Dudó un poco si hacerlo o no porque su querida Sakura siempre buscaba una manera de descubrirlo.

—¿Por qué no aquí? —insistió Sakura.

—Es que me da vergüenza en público.

Sakura Haruno podía esperar. Resistiría las ganas para ver tan si quiera cómo era la caja misteriosa.

—Bueno, no te preocupes.


Después de unos minutos y haberse dividido la cuenta de la comida, Naruto hizo que Sakura se tapara sus ojos solo para ocultar la caja en su espalda.

Aquello solamente causó que Sakura tuviera más curiosidad y quisiera plantearse teorías sobre lo que era, pero si lo hacía se iba a enterar muy rápido.

La mujer ya quería llegar al departamento de Naruto.

—Dime —dijo Sakura lanzándole una mirada de "inocencia". Pocas veces la aplicaba cuando su novio no quería hacer o decir lo que sea, pero estaba vez era necesario.

—Ya que lleguemos —dijo Naruto sin voltear directamente a sus ojos. Esta vez no iba a caer en sus encantos—. Tranquila.

—¿Es algo muy importante?

—Sí, bastante, 'ttebayo.

—¡Entonces hay que apresurarnos! —dijo Sakura—. ¡Por favor!

El hombre también quería apresurarse porque estaba muy emocionado, pero tenía que disimular.

—Hay que esperar un poco más —dijo Naruto.

Ella se quedó callada y lo miró fijamente. Naruto Uzumaki no resistió en mirarla. Por fin cayó en la trampa.

—La única pista que puedo decirte es que ya habíamos hablado de esto.

Sakura abrió los ojos de más. En esa caja había condones. Ya todo tenía sentido.

—Llévame de una vez —dijo Sakura—. Como una damisela.

La vergüenza desapareció. Naruto comenzó a reírse porque ella había descubierto su grandioso plan, que realmente no fue pensada bien del todo. Ya no había caso en fingir. Su preciosa novia era bastante inteligente.

—Toma —dijo Naruto dándole la caja—. Te llevaré entre mis brazos.

Sakura sintió cosquillas una vez que Naruto la tomó en sus brazos. Se sentía como una niña de nuevo, imaginándose cómo el amor de su vida la sujetaría como a una princesa. Sus brazos eran fuertes, pero delicados.

—Me encantas Naruto —dijo entre risas.

—Tú también, querida Sakura-chan —dijo sonriendo.

Naruto corrió hasta el departamento. Llegaron muy rápido en el que la mujer se empeñó en mirar a su pareja, admirando quién era él. Ante sus ojos, sus defectos eran insignificantes y sus encantos eran lo que siempre la alegraba. Era perfecto para ella.

—Te dejaré aquí para poder abrir la puerta.

El hombre la dejó con cuidado y buscó sus llaves.

Sakura finalmente prestó atención a la caja, de nuevo con la misma curiosidad que sentía en el restaurante. Notó un gran estampado color rosa. Un gran oso. ¿Cómo lo había ignorado? ¡Era el oso cariñoso!

El rubio había ido a la tienda de adultos más famosa, "Mi oso cariñoso". Al igual que ella, junto a Ino Yamanaka… Así como Sai había ido con Naruto a la tienda.

—Entremos —dijo Naruto emocionado.

Haruno entrecerró los ojos. Ino y Sai se habían puesto de acuerdo para que fueran a la tienda. Debió haberlo previsto porque Naruto dejó una nota en el departamento de sus padres, donde decía que no podría ir a desayunar con ella porque saldría. Una nota normal, a excepción de que escribió que saldría con Sai y "algún otro que se encontrara". Sospechoso. Una nota que se veía improvisada, debido a que no sabía a qué otra persona invitaría.

Tal vez Sai planeó llevarlo, sin embargo no tenía tanto sentido. Sai era molesto, pero nunca obligaría a llevarlo a una tienda de adultos. Al menos que Ino hubiera insistido en ello, después de todo, ella quería que Naruto y Sakura tuvieran algo más que un abrazo.

—Naruto, ¿fuiste a la tienda "Mi oso cariñoso"?

—Sí —dijo Naruto sorprendido—, ¿has ido ahí?

—Sí, de hecho —dijo Sakura sacando de una bolsa un paquete de condón— fui con Ino para que me acompañara hace una semana.

—Apenas fui el día de hoy —dijo Naruto sonriente—. ¡Me sorprende que te hayas preparado antes que yo!

También le sorprendía que ella se hubiera preparado antes que Naruto, pero aquello no era lo importante en el momento.

—¿De casualidad no te obligó Sai a ir?

—No, no —dijo Naruto espantado—. Desgraciadamente tuve que invitarlo porque es la persona más pervertida que conozco, lo que significa que él es un experto. Aunque para disimular tuve que invitar a Shikamaru. Pobre, me siento un poco mal por obligarlo.

Sakura siguió pensando en cómo es que la pareja pervertida se había puesto de acuerdo. Naruto había invitado a Sai, por lo que eso significaba que Ino se enteró antes de que fueran al restaurante... ¿Pero cuál era el punto de todo lo que pasaba? ¿Cuál era el punto de esperar a que Sakura quisiera comprar un condón? ¿Para qué Ino se aseguraba de que tuviera el condón que compró?

¿O acaso solo estaba realizando una conspiración que ni siquiera tenía sentido?

—¿Por qué preguntas eso?

—No es nada —dijo Sakura despejando sus pensamientos—. Mejor vamos a lo que vamos.

—Con gusto —Sonrió.


El dúo pervertido estaba en el cuarto secreto bajo la biblioteca. Había poca luz y lo que Ino Yamanaka había agregado al lugar era un cómodo sofá que se desplegaba para ser una cama.

—Gracias a que Naruto decidió ir a comprar condones, quise que él llegara justo antes de que tú llevaras a Sakura a la librería —dijo Sai—. No quería llevar a Naruto a la librería para que se divirtiera.

Ino tenía su boca abierta. Por un lado estaba enfadada porque su plan fue arruinado. Esperó a que Sakura comprara condones y de forma muy directa insistía en que tuviera sexo con Naruto en la biblioteca. Además aprovechó que Naruto iba a comprar condones para ir con Sakura a la biblioteca para "hablar de chismes", pero no sin antes preguntarle a Sai si podía llevar a Naruto a la biblioteca, ya que, convenientemente el mismo Naruto lo había invitado a la tienda de adultos.

—Iba a ser de gran ayuda que llevaras a Naruto, en vez de que yo lo hiciera, como tenía planeado —dijo Ino—. Pero esto es mucho mejor.

Sai sonrió.

—No debiste empeñarte en cumplir esa fantasía tuya en otros —Le dio un beso en la mejilla.

—Me daba pena decirte que quería —dijo Ino jugando con su cabello.

—Bueno, querida —dijo Sai acercándose a su rostro—. Hay que aprovechar.

Sacó de su bolsillo un pequeño pergamino, la extendió en la mesa, realizó una señal en su mano y de ese pergamino apareció una bolsa color rosa. Contenía juguetes sexuales.

Ino se mordió el labio inferior.