Capitulo 3: ¿Unión?
20 de septiembre, 10:50 a.m, patio del internado Pirates VS Wizards
Era la hora del descanso y, a pesar de que hacia a penas 10 min que había empezado, una gran cantidad de estudiantes estaban reunidos en un lugar alejado del resto de alumnos, observando la pelea que tenía lugar entre lo que parecían ser dos grandes espadachines. El tan conocido Roronoa Zoro estaba luchando contra el que había llegado a penas una semana atrás, Sora. El mítico y fuerte Zoro contra el elegido de un arma legendaria como era la llave-espada, llevaban compitiendo a penas 10 min, pero la intensidad de la batalla era tal, que por su estado se podría deducir que llevaban horas enfrentados.
Zoro (sonriente mirando a su oponente): No lo haces mal, eres un digno elegido de la llave-espada.
Sora (con una expresión parecida a la de su contrincante): Gracias, aunque debo reconocer que no te llaman "demonio" por nada...
Ambos espadachines continuaron con su lucha. Desde el principio se veía una clara ventaja por parte del peli-verde, pero el recién llegado había sabido llevarle el ritmo y sus espadas continuaron chocando a la vez que sus cuerpos se movían para evitar cortes decisivos de su oponente. Pero al final, la clara superioridad de Zoro en el combate acabó por hacerse notar y Sora acabó en el suelo con un gran corte recorriendo su pecho. Era una herida superficial, por lo que no moriría, pero en su cuerpo quedaría eternamente grabada su lucha y derrota contra Roronoa Zoro, el mismo que se convertiría en el mejor espadachín del mundo.
Zoro (acercándose a él y tendiéndole la mano): No has estado mal, debes seguir entrenando duro, pero entiendo por qué eres el elegido.
Sora (tomando su mano con una mueca de dolor aunque formando una sonrisa): Eso pretendo, si algún día te encuentro en mi viaje no dudes que te venceré.
Chopper (corriendo hacía el herido): ¡Zoro! ¡¿Pero qué haces?! No le levantes, hay que llevarle rápido a la enfermería, esa herida no se ve demasiado bien.
Zoro: Tranquilízate renito, no le hice un corte tan grave como para matarle, bastarán con un par de vendas.
Chopper (sacando vendas y demás utensilios médicos de su maletín): Igualmente hay que darse prisa para que no se le infecte...
Robin (acercándose a Zoro cuando este se leja del grupo): Parece que sigues siendo el mejor de la academia, espadachín-sama.
Zoro (quitándole importancia con un gesto): Ese mocoso era bueno, espero que se vuelva más fuerte y pueda luchar contra él de nuevo. Aunque el único al que quiero superar es a Ojos de Halcón.
Robin: ¿No te lo encontraste hace unos años en uno de tus viajes de verano?
Zoro (abriéndose la camisa del uniforme para que pudiera ver la marca en su pecho): Él me derrotó y prometí volverme más fuerte, así cuando volvamos a encontrarnos podré vencerlo.
Robin (recorriendo su musculatura con los dedos): Siempre me sorprende el buen cuerpo que tienes, espadachín-sama.
Zoro (mirando a la morena con deseo): Robin...
Robin (con una sonrisa traviesa quitando la mano de su pecho): Lo se, no debo decir esas cosas, lo siento, Zoro.
El chico no pudo resistirse más a las insinuaciones de la morena y cogió su mano para llevarla a un lugar apartado, donde saboreó los dulces labios de Robin, a los que era adicto desde que los probó por primera vez.
Sanji (susurrando un poco apartado de la pareja): Creo que no nos vieron.
Vivi (mirando sorprendida a sus compañeros): ¡Vaya! No sabía que estos dos estaban juntos, lo ocultan bien.
Sanji (haciéndole una señal a su acompañante para que bajara el volumen): Igual que nosotros, si ellos no nos pillan, claro.
La chica de pelo azul sonrió y se abrazó al cuello del cocinero, dándole un tierno beso en la mejilla. No sabía muy bien cuándo empezó a sentir algo por aquel pervertido, pero desde entonces no quería separarse de su lado. El rubio por su parte le devolvió la sonrisa, abrazándola por la cintura en un intento de acercarla más a su cuerpo. Él tampoco comprendía cómo su habitual atracción/obsesión por las mujeres terminó el día que tuvo a Vivi entre sus brazos, fue como si ya no pudiera ver a otra mujer que no fuera ella y la peli-azul agradecía este cambio con toda su alma, no podría soportar ver a su Sanji admirando a otras mujeres que no fueran ella.
11:05 a.m Clase de lucha cuerpo a cuerpo
Natsu (hablando a su compañero mientras los demás alumnos iban entrando): Menos mal que estas tu aquí, no hay muchos magos por aquí y sería bastante aburrido luchar contra alguien que apenas soporta tu presencia.
Sora (encogiéndose de hombros): Necesito esta clase, si quiero hacerme más fuerte, la lucha cuerpo a cuerpo es necesaria.
Natsu (mostrando toda su dentadura): Por cierto, escuché de tu lucha contra el espadachín pirata. Te dio una buena paliza ¿eh?
Sora (sonriente mostrando su reciente herida): No fue para tanto, supe llevarle el ritmo. La próxima vez que le encuentre pienso derrotarlo.
Natsu (riendo a carcajadas): Me gusta tu espíritu, si sigues así puede que hasta le venzas. Aunque tengo entendido que es bastante fuerte. Me gustaría enfrentarle alguna vez...
Sora (mirándole extrañado): ¿No te importa que sea pirata?
Natsu (encogiéndose de hombros): Lo único que me importa de él es que es fuerte, sus aspiraciones o sueños son cosa suya.
Sensei (entrando a la clase): Bien chicos, hoy probaremos algunas llaves nuevas. Coger un compañero y empezaremos a practicar.
Natsu (emocionado): Ponte conmigo Sora, quiero pelear contigo.
Sora (encogiéndose de hombros): Si insistes... Pero no soy bueno en la lucha cuerpo a cuerpo...
Se colocaron frente a frente y comenzaron la pelea, el primero en atacar fue Natsu, se lanzó contra su oponente de frente, aunque este esquivó fácilmente su ataque. A continuación Sora saltó sobre el chico de pelo rosa e impactó su puño en el pecho de su oponente, quien fue lanzado hacia atrás.
Natsu (con el pelo tapando su cara y sonriente): Noeres del todo malo.
Sora (haciendo una teatral inclinación de cabeza): Gracias por el cumplido. Admiro tu resistencia, una persona normal no se recupera tan rápido de un puñetazo así.
El mago sonrió y en un movimiento inesperado saltó sobre su oponente y le propinó un puñetazo en la mejilla, haciendo que el otro cayera al suelo a metros de distancia. Sora se levantó sonriente y volvió a enfrentarse a Natsu. Los puñetazos y patadas apenas eran visibles, a veces uno caía o retrocedía, pero siempre volvían a la batalla, aunque cada vez con heridas más notables.
Natsu (limpiándose un par de heridas de la cara): Vaya, también tienes bastante resistencia.
Sora (recuperando el aliento): Y tu sabes pegar bastante bien.
Antes de que nadie pudiera separarlos, volvieron a su feroz batalla, manteniendo siempre el mismo ritmo a pesar del creciente cansancio. Finalmente el vencedor se dio a conocer y Sora fue lanzado al otro extremo del aula, esta vez sin posibilidades de continuar.
Natsu (sonriente acercándose a Sora): Eres bueno, no dudes que volveremos a pelear otro día, a ver si puedes mejorar algo.
Sora (levantándose con ayuda de Natsu): Gracias, estoy deseando volver a enfrentarme contigo y te aseguro que no volveré a perder.
El timbre sonó y ambos fueron obligados a ir a la enfermería, donde se pasaron toda la hora siguiente, hablando, riendo y promesas de un nuevo enfrentamiento. El timbre volvió a sonar, anunciando el comienzo del último recreo del día y unos minutos después dos personas aparecieron por la puerta, una guapa y preocupada rubia y un sonriente y emocionado chico con sombrero de paja.
Luffy (acercándose a Sora): ¡Así que aquí es donde te has metido toda la hora! ¡Ya empezaba a pensar que el mago te había mandado a la tumba!
Lucy (acercándose preocupada a Natsu): ¡¿Pero qué te a pasado?! ¡¿Por qué siempre te tomas tan enserio las peleas?! ¡Solo era un enfrentamiento amistoso, no había por qué volver medio muerto!
Natsu (sonriente): Lucy... Yo me tomo TODAS las peleas en serio...
Lucy: ¿Y es necesario que salgas medio muerto de TODAS?
Natsu: Si no, no sería una pelea interesante y no lo habría dado todo.
Lucy suspira al escuchar a su amigo, ya debería estar acostumbrada, pero no podía soportar la idea de que le ocurriera algo grave, a veces se preocupaba demasiado...
Luffy (riendo): ¿Así que después de todo saliste perdiendo? Bueno, al menos parece que te defendiste bien.
Sora (sonriente, quitándole importancia): Me ganó por poco, a la próxima pienso vencerlo.
Luffy: Me gustaría verlo, ese mago tiene fama de ser fuerte.
Sora: Lo es, creo que es incluso más fuerte que el espadachín con el que me enfrenté antes.
Luffy (mirándole con los ojos como platos): ¿Zoro? Imposible, es uno de los piratas más fuertes que hay, además te venció en menos tiempo.
Sora (encogiéndose de hombros): Puede, pero él se lo tomó en serio desde el principio, Natsu estuvo jugando un rato, ni siquiera usó su magia, no creo que esa sea su verdadera fuerza.
Luffy (dirigiéndose a la cama de Natsu): ¿Eres fuerte?
Natsu (mirando extrañado a Luffy): Depende.
Luffy (completamente confundido): ¿Depende?
Natsu (encogiéndose de hombros sonriente): Depende de si mis nakama están conmigo o no, ellos me dan fuerza.
Luffy: ¿Te dan fuerza? ¿Qué clase de fuerza?
Natsu: La suficiente para protegerlos.
Luffy (sonriente): Me gusta tu espíritu, yo entreno para poder proteger a mis nakamas cuando salgamos al mar.
Natsu (mirándole sonriente): ¿Entonces eres fuerte?
Luffy (asintiendo): Soy bastante fuerte.
Natsu (levantándose de la cama emocionado): ¡Pelea conmigo!
Lucy (mirando a los dos chicos con los ojos muy abiertos): ¡¿Qué?! ¡¿Cómo quieres pelear contra él?! ¡¿Acaso no te acuerdas de tus heridas?!
Pero nadie hizo caso a la rubia, mago y pirata unieron sus manos en señal de mutuo acuerdo y se dispusieron a comenzar su pelea, pero fueron interrumpidos por el timbre. El recreo había acabado y su enfrentamiento tendría que esperar al final de las clases, ambos salieron de la enfermería con una gran sonrisa, deseosos de que llegara el momento de enfrentarse.
Lucy (saliendo con Natsu hacía su próxima clase): ¿Cómo quieres enfrentarte a ese pirata? ¿Acaso no sabes las heridas que tienes?
Natsu (encogiéndose de hombros): Esto no es nada, además nada puede impedirme pelear con el más fuerte de los piratas ¡Estoy encendido!
La chica sonrió en dirección al suelo, preguntándose qué pasaría por la cabeza de aquel chico de cabellos rosas que no paraba de meterse en sus pensamientos, de preocuparla, hacerla reír y enamorarla.
Lucy (piensa): ¿Enamorada? Espera, acaso... Si, supongo que después de todo es eso ¿Por qué negarlo? Me encanta estar con él y... Bueno... Tengo curiosidad por saber a qué sabrán sus labios.
Sin pararse si quiera a pensarlo, la rubia decidió actuar por una vez por impulso, siguiendo solo sus deseos. Ya se ocuparía de las explicaciones más tarde, en ese momento en el que por fin admitía sus sentimientos por Natsu, solo quería saber una cosa, el sabor de los labios del peli-rosa.
El beso pilló desprevenido al mago de fuego, bueno, para ser sinceros, pudo haberlo evitado. Entendió perfectamente las intenciones de la chica desde el momento en que se le acercó con los ojos cerrados, pero no tuvo la voluntad necesaria para hacerla retroceder, al contrario, deseaba que le besara. Una vez sus labios se tocaron, no pudieron separarse. Él la cogió de la cintura y ella se agarró a su cuello, mostrando el deseo y la pasión ocultas durante tanto tiempo.
Pero aquel momento mágico no pudo durar por siempre, sus cuerpos eran débiles y ante la falta de aire tuvieron que hacer lo menos deseado para ambos, separarse. Sus miradas se juntaron, la chica sonrojada y él, bueno... Él siempre sonreía.
Natsu (sonriendo de oreja a oreja): Sabes incluso mejor de lo que esperaba, Lucy (relamiéndose los labios) Es más sabroso que el fuego.
Lucy (mirando al suelo completamente sonrojada): G-Gracias... Supongo...
Natsu (preocupado): ¿Por qué miras tanto al suelo Lucy? ¿Acaso te mareaste? (coge la cabeza de la chica para levantarla) ¡Vaya! Estas ardiendo Lucy ¿Tienes fiebre? O acaso... (abriendo mucho la boca) ¡No me digas que el fuego que tomé esta mañana te quemó! Lo siento mucho, la próxima vez me asegurare de no comer fuego para no quemarte.
Al principio le miró sorprendida por su ocurrencia, creyendo que bromeaba, pero al ver su rostro tan serio y preocupado no pudo por más que reír. Con la sonrisa aún en la cara, cogió la cabeza del chico y volvió a unir sus labios.
Lucy (piensa): A fin de cuentas Natsu es Natsu, no se puede hacer nada con él... Al menos besa bien y no creo que este ardor sea culpa de su desayuno...
Mientras tanto en clase de Matemáticas
Luffy (echándose atrás en la silla con un suspiro): ¡Uff! No soporto esta clase, no entiendo nada ni tampoco le encuentro utilidad alguna ¿Para qué se supone que me sirve la raíz cuadrada de cuatrocientos? Ni siquiera creo que haya dos, las raíces suelen ser circulares, no cuadradas. Me gustaría saber dónde demonios a estudiado este hombre los árboles.
Sora (con una gotita en la cabeza): Una raíz cuadrada no es... Es igual... En fin, cambiando de tema ¿En serio te enfrentaras con Natsu después de clase? ¿En una batalla amistosa?
Luffy (asintiendo emocionado): ¡Claro! Lo estoy deseando, siempre quise comprobar si ese mago era tan fuerte como dicen. Además si quiero proteger a mis nakamas tengo que poder vencer a cualquiera.
Sora: Pero si es un mago... ¿No deberías odiarle y no querer ni mirarle?
Luffy (quitandole importancia con un gesto de la mano): Bah, eso son tonterías de los del consejo escolar, están empeñados en dividirnos en dos. A mi me da igual, solo quiero hacerme fuerte para poder salir al mar y ser el rey de los piratas.
Sora (insistiendo, sorprendido): Pero tu no sueles relacionarte con magos...
Luffy (encogiéndose de hombros): Bueno, es que todos mis amigos son piratas. Además tu tambien eres un mago ¿cierto? ¡Ya tengo un amigo mago! (rió)
Sora negó con la cabeza en señal de rendición, aunque sonriente. Estaba deseando ver la pelea entre el mago y el pirata. Quizá el hecho de que uno de cada grupo tuviera una pelea amistosa con uno del otro grupo hiciera que el internado no le viera tan extraño y se replantearan la separación.
15:oo p.m Puertas del internado
El rumor de una batalla entre un pirata y un mago había recorrido todo el internado en a penas dos horas. Por lo que ahora todo el mundo estaba allí, expectantes ante la inusual batalla que iban a presenciar. Para todos allí esta era la forma de decidir de una vez por todas qué grupo era el más fuerte. Los contrincantes sin embargo tan solo querían probarse a si mismos, como harían con cualquier otro alumno al que consideraran digno rival.
Luffy (con el sombrero tapando sus ojos sonriente): ¿Preparado, Natsu Dragneel?
Natsu (el pelo tapando sus ojos y sonriendo): ¡Estoy encendido! Te mostraré el poder de un dragón.
Luffy (con estrellitas en los ojos): ¡¿Un dragón?! ¡Increíble! ¿Acaso eres uno?
Natsu (sonriente): Más o menos, tengo magia de Dragon Slayer, imita a los dragones.
Luffy (igual de emocionado): ¡Impresionante! ¿Querrías ser mi nakama?
TODO el internado cayó de espaldas ante la rara petición ¿Pedirle a un mago que fuera su nakama? ¿Un pirata? ¿Dónde se había visto eso? Pero el chico de sombrero de paja lo había hecho y a partir de ahí ya no habría vuelta atrás. Espadachín y arqueóloga miraron divertidos a su futuro capitán, sospechando acertadamente que con aquel nakama no se aburrirían jamás en su viaje. Navegante y tirador se miraron con sorpresa, para luego gritarle improperios al futuro rey pirata. Por su parte Brook y Franky se preguntaban internamente por qué no podría ser una mujer su nuevo nakama y Sanji estaba demasiado distraído con Vivi como para prestar atención a la escena, también Chopper estaba ausente, observando preocupado las múltiples heridas de Natsu, preparado para atenderle cuando cayera herido por su también futuro capitán.
Natsu (mostrando todos sus dientes): Me lo pensaré si logras derrotarme.
Lucy se llevó la mano a la frente ante sus palabras, siempre tan despreocupado... Gray comenzó a gritarle para que entrara en razón, él ya pertenecía a un gremio y tenía sus propios nakamas. En condiciones normales Erza también le habría gritado, pero estaba distraída con las caricias de Jellal. Mientras tanto el resto de magos estaban demasiado ocupados tirados, menos Wendy y Happy quienes sonreían divertidos a su amigo de pelo rosa, siempre tan despreocupado y alegre.
La pelea comenzó sin más espera, con ambos combatientes demasiado igualados como para asegurar a un ganador. Pero lo que nadie sabía aún era que la verdadera batalla había finalizado en el mismo momento en que Luffy abrió la boca para mostrar algo de simpatía hacia Natsu, un mago. Con tan solo unas simples palabras, (que Luffy solía pronunciar muy a menudo) había logrado instaurar una remota idea en la mente de todos los alumnos, piratas y magos pueden ser amigos. Esta idea tardaría en florecer, pero la semilla ya estaba plantada. Una cosa era cierta, aquella batalla fue la más impactante, duradera y violenta que nadie haya visto jamás; solo hubo una persona que no llegó a presenciarla. El chico de cabello castaño y espada legendaria se alejó de la escena antes de que ambos contrincantes empezaran a pelear, con paso ligero y sonrisa satisfecha. Su misión había concluido.
The End
Antes que nada quisiera disculparme 1001 veces por haber tardado tantísimo en actualizar. En fin, exámenes, trabajos y falta de inspiración no son una buena mezcla :S
Espero que les haya gustado el final de mi historia, mi momento de inspiración llegó inesperadamente y salió algo raro :$
En cuanto al resultado de la pelea, prefiero dejarlo a su imaginación, como siempre suelo decir el ganador es el protagonista y en mi caso me decanto por un empate (soy igual de fan de los dos *O*).
Espero que hayan disfrutado leyendo casi tanto como yo escribiendo n_n
Y sin más que decir... "esto es todo amigos" ;)
~ Laylah ~
