¡Hola mis amores! Adivinen quien volvió de las profundidades del océano ñ.ñ ¡¿Qué?! No, no hablo de Jack de "Titanic" por supuesto que yo c; Lamento no haber actualizado durante un largo tiempo, tuve una ola horrible de exámenes y una obra teatral donde fui protagonista cosa que me quito demasiado tiempo. Agradezco sus lindos reviews :* bueno no los distraigo mas y los dejo leer.

¡Comenzamos!

Sabo, ese niño extrañamente particular para los ojos de Krystal aun no dejaba de sonreír cosa que la asusto un poco, ¿Acaso los niños solían sonreír bastante? No se lo podía creer pues era demasiado extraño… demasiado extraño.

-¿Pasa algo?- ahora fue ella quien preguntó preocupada.

La sonrisa del chico desapareció y se sonrojó un poco.

-Si, lo que pasa es que no tendí mucho tu comentario- volvió a sonreír.

Esas palabras la dejaron en un pequeño shock ¡Se había portado muy tierna con él y este parecía no haberlo notado! Bueno no era su culpa, era un chico a fin de cuentas.

-Olvídalo…- se volvió a sentar molesta.

-Esta bien- se mantuvo parado.

Otra vez con su insensibilidad, Krystal desconocía esa parte "insensible" de los niños y esta misma no esperaba que Sabo la tuviera, que mala suerte.

-Bueno, ya es tiempo de que me vaya- se levantó con cierto enojo. -Solo quería estar a solas para leer esto- le mostró el sobre. –Tal vez esta es la última vez que nos vemos.

Cuando ella estaba dispuesta a irse, Sabo le colocó una mano en uno de sus hombros.

-Espera, hay algo que quiero darte antes de que te vayas- ella comenzó a temblar al sentir el calor de la mano rasposa de Sabo.

La castaña miró sorprendía al rubio y este con una sonrisa, le entregó su cadena perdida. ¡Que mala suerte! Si deseaba deshacerse de las cosas que la involucraban con la nobleza estas mismas volverían. Debían tener alguna clase de brujería.

-No la quiero…- le negó con la cabeza mientras se liberaba de su agarre y después se volvió a sentar aun mas molesta.

Sabo la miró extrañado y después se sentó a un lado de ella mientras entrecerraba sus ojos.

-Pero es tuyo, tómalo- volvió a intentar.

-¡Que no lo quiero!- le gritó sorprendiendo aun más al chico y en el acto esta se tapó su boca, había metido muy feo la pata.

Él no se rendiría, no debía hacerlo pues sabía que no era correcto.

-Entiendo pero, ¿Sabes cuanto podría costar esto? Bastante diría yo, pero en caso que no lo quieras…- trató de hacerla cambiar de opinión pero esta no reaccionó. Algo rendido y con un fuerte suspiro decidió sacarse de dudas sobre su berrinche -¿Y se puede saber la razón por la que no lo quieres?

Krystal lo miró y después violentamente le aceptó el guardapelo dejándolo aun mas confundido.

-"Mujeres"- pensó extrañado.

Una vez que se colocó su cadena, tomó el corazón y suspiró.

-No es por algo importante…- respondió. –Solo que mi padre me ha revelado un horrible secreto del cual deseo nunca haber sabido.

-Vamos, no puede ser tan malo.

-Eso es lo que tu piensas- se abrazó sus piernas. –Y para empeorar las cosas, mi padre falleció anoche.

Sabo se quedó congelado, no sabia que comentar ante eso.

-Lo lamento mucho… en verdad lo lamento- las palabras del chico hicieron que comenzara a llorar desgarradoramente.

Mientras pensaba que podía hacer escucho un leve movimiento en unos arbustos de atrás pero por el llanto de la niña comenzó a dudar si había sido su imaginación.

-Krystal, ya no llores por favor…- le pegó dulcemente un hombro pero no surtía efecto. Miró que podía hacer hasta que lo más inimaginable pasó… si bueno, no había alternativa para él, le colocó su sombrero de copa a la chica.

Ella llevó su mano hasta este y lo tocó suavemente con las yemas de sus dedos dudando si era real, esto calmó rápidamente su llanto y lo miró sorprendida.

-Vaya vaya al fin te calmaste, te ves fea llorando- le comentó mientras reía nerviosamente.

-Pero… tu sombrero- lo sostuvo nerviosa.

-Eso no importa- miró las olas del mar y comenzó a hablar. –Yo no he tenido una buena relación con mi padre y ni planeo tenerla pero… puede sonar extraño pero siento un poco de envidia hacia ti -ella estaba dispuesta a interrumpirlo pero este se le adelantó. - Tú tal vez tuviste una buena relación con tu padre y te dejó buenos recuerdos mientras que el mio… nada, si no amargos.

¿Qué acaso el hombre que los seguía hace un día no era el padre de él? Un padre que le pide a su hijo que vuelva debía ser porque lo extrañaba ¿O no? Lo único que podía pensar por el momento era que ella no conocía la historia de Sabo y estaba segura que él tenia sus razones por las cuales decía eso.

-No digas eso… yo también los tuve con mi padre, mi relación era distante pero cercana- miró al rubio quien este también volteó a verla. –Mi padre se volvió muy amargado y frio desde que mi madre lo abandonó y toda esa amargura cayó en mi y ahora con su muerte… no se a donde iré pues me han exigido irme con un familiar.

-¿Vivías con tu padre?- preguntó rápidamente.

-No, solía quedarme con él durante unos días pero en verdad no vivía con ninguno de ellos por elección propia. Mi madre se fue a vivir con un noble sin que mi padre supiera. A fin de cuentas, mientras ella no me visitaba y no iba con mi papá, una amiga de mi abuela me cuidaba.

-Malditos…- susurró.

-Tranquilo, he vivido feliz desde ahí… mi madre me visita seguido llevándome ropa y aunque me siga preguntando si deseo irme con ella, sigo negándole.

-Entonces si te vas con ella, ¿No volverás a pasar por aquí?

-Creo que no, pero existe la posibilidad de irme con mi única prima quien no vive lejos de aquí, aunque suene tonto y solo han pasado dos días- miro el mar. -Debo admitir que extrañare a Luffy y por supuesto a ti- sonrió sonrojada.

-¿Y a Ace?- preguntó divertido.

-¿A ese tonto?- lo volteó a ver y dio un suspiro. –Si, también extrañare a ese tonto…- tomó el copete del sombrero y lo ajustó más a su cabeza. –Quiero verlos por última vez para agradecerles por lo de ayer…

-¿Estas segura?- preguntó neutral.

-Si.

-Eso me alegra, bueno antes de eso… tengo que confesarte un secreto- comenzó a reírse. –Respecto a la cadena, él que la encontró fue…- fue interrumpido por un sonido extraño que provenía de los arbustos los cuales se movían violentamente.

-¡Kyaa! ¡Otro oso!- se abrazó de él muy asustada.

-Descuida, sospecho que no es un oso si no dos- correspondió su abrazo pero después de reaccionar ambos se soltaron violentamente. En eso, Sabo tomó rápidamente su tubería.

Una risa algo infantil y tierna comenzó a escucharse detrás de los arbustos, ambos sabían de quien se trataba.

-¡Luffy!- regañó la niña mientras el pequeño aparecía pero algo no andaba bien… él se encontraba un poco alejado de los arbustos que se estaban moviendo.

-¡¿Nos estabas espiando?!- preguntó divertido el rubio.

-No, yo estaba espiando a Ace- señaló los arbustos enfrente a él.

-¡Pedazo de idiota!- salió el pecoso de los arbustos señalados muy furioso.

-¡No le grites!- corrió la niña hacia él -¡Con que tu nos estabas espiando!

-¡No es cierto!- cruzó sus brazos y miró hacia otro lado.

-Pero Ace… yo te vi espiándolos- interfirió Luffy inocentemente.

-¡Eres un mal educado!- se sonrojó por el enojo. - y… y… ¡UN PECOSO DEL MAL!

Los niños comenzaron a morirse de risa después de ese insulto excepto el afectado y la niña.

-¡Te reto a decírmelo una vez mas!- respondió mientras la miraba furioso.

-¡Pecoso del mal! ¡Pecoso del mal!- lo repitió para hacerlo enojar. – ¡Y PECOSO DEL MAL!- le sacó la lengua.

Ace levantó su brazo dándole a entender a sus hermanos que golpearía a la niña. Sabo y Luffy al ver esto corrieron a socorrerla pero lo siguiente los dejo aun mas asustados… el "pecoso del mal" solo le había quitado el sombrero del rubio. Este lentamente lo elevó aprovechando que ella era un poco más pequeña respecto a la estatura. Una cabeza con exactitud.

-¡Dámelo!- comenzó a saltar.

-No- sonrió divertido. –Tonta…

-Esta bien, tu ganas… no tengo ánimos para discutir- le dio la espalda, dio unos cuantos pasos y se volvió a sentar en la orilla del acantilado.

Luffy y Ace se vieron extrañados pero Sabo llego arrebatándole su sombrero al pecoso.

-Oi, Sabo… ¿Qué le ocurre?- preguntó Ace mientras miraba a su hermano ponerse su sombrero.

-Su padre murió ayer por la noche- susurró.

Ace lo miró sorprendido y después fijo su mirada en la niña.

-Ya veo… es por eso que esta vestida de negro.

-Si, pero sean naturales… no quiero que vuelva a llorar- les ordenó. –Es por eso que le di mi sombrero, no sabia como callarla.

-A mi no me deberías decir eso….- dijo divertido el Ace mientras señalaba con la mirada a Luffy.

Sabo miró con sus ojos entrecerrados a un sonriente Luffy. Sabia que si le pedía que guardara un secreto a él, lo ocultaría pero sabia que no actuaria con naturalidad.

-Si metes la pata esta vez, te mataremos- amenazó a Luffy.

-Shishishi, puedo hacerlo, no se preocupen- sonrió inocentemente.

-Esperemos que lo digas en verdad- comentó para si mismo el rubio.

-Muy bien vamos con ella…- propuso Ace.

Los tres niños asistieron con la cabeza pero Luffy se les adelantó.

-¡Oye Krista! ¡¿Es verdad que ayer murió tu papá?!- preguntó animado.

Sus hermanos rápidamente taparon su boca pero ya era demasiado tarde pues Krystal comenzó a llorar fuertemente. Ace al igual que Sabo le dieron un golpe en la cabeza a Luffy por meter la pata.

-¡Idiota, eso me pasa por confiar en ti!- le regañó Sabo. -¡A la próxima te diré que no lo comentes!

-Créeme, para él eso es actuar natural…- añadió Ace.

La niña comenzó a llorar con más intensidad lo que hizo que los hermanos mayores del pequeño lo comenzaran a golpear más fuerte.

-¡Pero me dijeron que actuara con naturalidad!- gritó Luffy con unas lagrimas en los ojos.

-¡Me refería a que actuaras como si no sabias nada! ¡Lo volviste a estropear!- Sabo comenzó a jalarle de los cachetes.

-Chicos…- los llamó Krystal entre sollozos.

-¡Pero de estas no te salvas!- esta vez lo amenazó Ace quien le jalaba los brazos.

-Chicos…- los volvió a llamar la niña.

-¡Esta noche te orinaras al recordar lo que sigue!- sonrió macabramente Sabo mientras Luffy lo veía asustado.

-¡¿Quieren callarse un momento?!- gritó con todas sus fuerzas la niña causando que el trio la vieran asustados.

En cuanto soltaron a Luffy, este se dispuso a vengarse pero otro grito lo detuvo.

-¡Si te atreves a ignorarme, te costara muy caro!- lo extraño para ellos es que aun si Krystal les gritaba de espaldas les provocaba un miedo inexplicable. Malditas mujeres.

-Que carácter…- susurró Ace.

Lentamente la niña se levantó, se limpió sus lagrimas y volteó a verlos con sus ojos rojos.

-¡YA BASTA, YA ME TIENEN HARTA!- ella misma se impresionó ante tal actitud, ella jamás le había gritado así a otra persona pero aun así, les siguió gritando. -¡ME MOLESTA TANTO GRITO…!

Luffy solo vio como una niña roja por el enojo gritaba como loca, pero que divertida era. De un momento a otro, juró ver la cara de alguien conocido en ella… que mala suerte de ser portador de una mala memoria.

Ace miró a una bruja que les lanzaba hechizos, juraría que le salía espuma de su boca. Pero que molesta era, entre menos la viera mejor. ¿Cierto? Cierto.

Y Sabo solo veía a una niña peinada de manera formal, no había cabellos revueltos y se podía apreciar más sus ojos azules. ¡Pero que estaba pensando! Era una asquerosa niña malcriada.

Kryustal lentamente se acercó a un golpeado Luffy y después le sonrió cálidamente.

-¿Acaso me llamaste "Krista"?- preguntó feliz.

El niño solo asisitió con la cabeza.

-Seras el único que podras llamarme asi, me supongo que eres malo con los nombres…- hizo una mueca y después miró a los demás. -Sé que solo nos conocemos desde ayer pero nunca voy a recompensarles lo que hicieron ayer por mí, pudieron dejar que ese oso me comiera…

-Y me arrepiento no haberlo permitido- interrumpió Ace pero sus hermanos lo callaron.

Krystal lo miró con desaprobación y después se golpeó la frente ¿Acaso no podia hablar con hombres y sin que la interrumpieran? Bueno ella tenía que continuar si es que ya quería irse.

-El punto es que les agradezco a cada uno por lo que hizo ayer. Cada uno me ayudó de una manera diferente y ante el hecho de que no volveré a verlos no signi… no significa…- suspiró y les sonrió. –No significa que los olvidare.

-¿Acaso las niñas son muy cursis?- le preguntó susurrando Luffy a Sabo.

-Algo así pero es mejor dejarla hablar- respondió riendo.

Krystal miró a Luffy y se despidió de él.

-Confió con todo mi corazón que tú serás un chico muy fuerte y si practicas un poco mas podrás derrotar a tus hermanos…

-¡Oye!- se quejaron los mayores al unisonoro.

-En fin, perfecciona tus poderes y espero que llegues a ser lo que mas deseas- le sonrió dulcemente.

Luffy la miró y parpadeó numerosas veces pero después una enorme sonrisa se formó en su rostro y abrazó a Krystal.

-¡Eres casi igual a ella!- gritó emocionado.

-¿Ella?- preguntó asustada y después volteó a ver si sus hermanos sabían algo pero ambos encogieron los hombros.

-¡Esta no es la ultima vez que nos vemos Krista, estoy seguro que cuando la vuelva a ver te veré en ella!- dijo soltándola.

-¿Perdón?

-Hasta pronto, Krista- comenzó a llorar.

-No, no llores Luffy- le dijo con voz temblorosa mientras le secaba las lagrimas. –No entiendo porque lloras…- susurró.

Una vez calmado el pequeño, esta se dirigió a Sabo lo que ocasionó que se sonrojara.

-Bueno, esto es la despedida- le comentó el rubio.

-Creo que si, espero volver a encontrarlos algún día- respondió sonrojada.

-Ya veras que si.

-Bueno, hasta luego… Sabo- se lanzo a él para darle un abrazo del cual el no correspondió por lo sorprendido que estaba.

Bueno ya era todo, no olvidaba nada o ella creía eso.

-¿No te despedirás de mi?- interfirió Ace.

-Aunque no lo creas…- se mostró molesta mientras fruncía el ceño y apretaba un puño.

-Entonces que te coma un oso…- le dio la espalda.

-¡Claro que me despediré de ti, pecoso del mal!- lo abrazó por detrás muy alegre.

-¡Suéltame!- comenzó a dar brincos y a girar para deshacerse de ella pero la chica no lo soltó.

-¡¿Pecoso del mal?!- comenzó a reírse como loco Sabo.

-Oi, Ace… ¿Por qué estas rojo?- preguntó riendo Luffy. -¡Te pusisite rojo como tomate!

-¡Idiota!- le reclamó a su hermano mientras Krystal aun no lo soltaba.

-¡No me gusta que le grites a Luffy!- lo soltó de golpe mientras ella golpeaba su cabeza.

-¿Enserio?- preguntó el mencionado con cierto brillo en sus ojitos.

-Si Luffy, eres demasiado tierno para que este pecoso del mal te grite y te golpeé- señalo a Ace con la mirada.

Todos excepto Ace comenzaron a reír lo que causo molestia al chico quien se estaba sobando su cabeza.

-¡¿Y que esperas para irte?!- gritó callando a los niños.

-Bueno bueno me retiro, les deseo mucha suerte- se despidió de ellos.

El rubio y el dueño del sombrero de paja se despidieron alegres de la niña excepto el pecoso ya que tenía la mirada fija en cierto objeto… el guarda pelo. Se había sorprendido al ver que Sabo se lo regresó y él no; no veía el caso de sentirse culpable pero ese sentimiento lo inundaba por dentro mientras la veía tomar su camino.

-¡Tonta!- la llamó.

Sorprendida, volteó a verlo y este se sonrojó en el proceso haciendo que olvidara lo que le iba a decir así que tuvo que improvisar.

-¡Espero que te coman los osos!

-¡Ace, eso no se le desea a una niña!- lo regañó Sabo.

-¡Si, Ace! ¡Que poco caballeroso eres!- añadió Luffy.

Krystal no se quejó si no solo sonrió y le volvió a dar la espalda.

-¡Y espero que te coman a ti también para que llenen sus estómagos!- le respondió esta.

Y así se fue de nuevo a la Gray Terminal mientras era observada por los tres ladrones que llegó a perseguir.

-¿Espero que te coman los osos?- preguntó Sabo levantando las cejas.

-Eso ya no importa- cruzó sus brazos molesto. –Andando, debemos cazar algo si no Dadan nos matara- salió corriendo para adentrase en el bosque.

-Yo creo que le iba a decir otra cosa…- opinó Luffy.

-Yo también lo creo, andando si no quieres que nos grite otra vez- ambos siguieron a su hermano como era de costumbre.

Mientras tanto, Krystal se apresuró a llegar a tiempo ya que se hizo la idea que tal vez su madre o su prima ya estarían ahí. Pasó corriendo a través de la Gray terminal y una vez en el centro, corrió lo más rápido que pudo hacia el restaurante. Una vez adentro, trató de localizar a Tom.

Una vez que llegó a la sala de conferencias, observó como la silla giratoria de la cabecera le daba la espalda, alguien estaba sentado en ella.

-¡Ya estoy aquí!- dijo mientras se tocaba su pecho pues correr le había quitado el aliento.

-Él salió a buscarte ya que tengo mas de media hora esperándote- una voz femenina comenzó a escucharse.

Rápidamente la silla giró y se sorprendió al ver que no era Tom quien estaba sentado en ella.

-Mamá…- susurró sorprendida.

-Mi amor, ¿Dónde has estado?- se levantó la mujer y fue trotando hacia ella.

-Tuve un asunto pendiente con papá…- respondió al ver como su madre llegaba hasta ella. -¿Cómo es que estas aquí?- se dejó abrazar.

-Eso no importa, nadie sabe que estoy aquí…- la abrazó con mas fuerza.

-Creí que mandarías a alguien ya que no te dejan salir sin él…- comentó pero su madre no respondió.

Los cálidos brazos de sus madre era lo que mas extrañaba por las noches pero sabia que si se iba con ella jamás volvería a ser la misma Krystal, jamás en la vida.

-Ya hablé con el duque, ahora nadie podrá separarnos- le comentó.

-Te equivocas, si nos separarán- se zafó del agarre y le dio la espalda.

-Vamos Krystal, no pienses eso…

-No mamá, sabes cuanto detesto la vida de los nobles. Además de exigente, te quitan tu libertad.

-Eso es dependiendo de tu comportamiento ante los demás.

-Perdóname pero de nuevo voy a retirar tu oferta…

Antes de que pudiera continuar, unos pasos veloces se escucharon por el pasillo y apareció Tom algo agitado ya que había corrido a toda velocidad.

-¡Señora Lancaster, la han visto en…!- en cuanto vio a Krystal guardó silencio.

-Muchas gracias por su servicios, puedes retirarte- le ordenó con voz gentil.

-¿Lancaster? Pensé que seguías siendo Newlove…- volteó a verla con decepción.

-Tuve que cambiarme el nombre ya que me case con él…- le informó.

Krystal la miró decepcionada y después negó con la cabeza.

-Como te decía, no deseo ir contigo- cruzó sus brazos.

-Vamos Krystal, eres mas de la realeza de lo que crees.

-¡Eso ya lo se! ¡Sé que eres hija de nobles por lo que me convierte parte de ustedes!- gritó furiosa.

-Eso no es todo… - añadió. –Los abuelos de tu padre también eran nobles pero fueron expulsados- confesó con frialdad.

-¡Cállate, eso no es cierto!- se tapó sus orejas.

-Es verdad mi amor, eres noble en ambos lados- la tomó de los hombros. -¿Jamás te preguntaste como es que tu padre consiguió este lujoso edificio?

-¡No quiero escucharte!- negó con su cabeza tantas veces que pudo.

-Tendrás que hacerlo, tienes que aceptar tus orígenes.

-¡Yo no quiero!- trató de zafarse.

-Lo tienes que hacer quieras o no…- le dijo dulcemente.

-¡Suéltala Katherine!- la discusión fue interrumpida por otra voz femenina.

La niña al ver a la desconocida corrió hacia ella y se escondió detrás de esta.

-¡Como han pasado los años, la ultima vez que te vi eras una niña!- grito sorprendida y fingiendo sarcasmo.

-No digo lo mismo de ti, la última vez que te vi eras más humilde- respondió la muchacha.

-Hable con el encargado del testamento de Leon y ya esta todo escrito…

-¡No se ira contigo!- interrumpió la otra.

-No lo hará, se ira contigo porque ya me suponía que rechazaría mi oferta- miró a su hija y después a la chica.- No perdía nada con intentar que se fuera conmigo y cambiar los papeles a ultima hora, pero si cometes un error o ella se ve involucrada en un problema mayor tendrás que devolvérmela. Cuídala mucho.

-No creo que todo haya sido así tan fácil…- Krystal se asomó para ver a su madre porque también pensaba lo mismo.

-Si no lo crees, compruébalo por ti misma y en cuanto a ti…- miró a su hija. –Después nos veremos, mi amor- le deposito un beso en la mejilla y se fue tranquilamente de ahí.

Una vez sola con la desconocida, Krystal abrazó una pierna de esta con todas sus fuerzas. No quería volver a ver a su madre por el momento.

-Descuida primita, ya paso todo…- le acarició su cabecita.

-No quiero ver a mi mamá por un largo tiempo- respondió asustada.

-Si así lo deseas no lo permitiré…- se agachó para abrazarla.

-Gracias, Makino…- reveló el nombre de su joven prima y ahora tutora.

-Debería ver ese documento antes de irnos, ¿Me podrías esperar?- Krystal solo aceptó y vio como la peli verde salía de la habitación.

Pasaron los minutos y Makino aun no aparecía así que decidió empacar las pocas cosas que tenia en su habitación, en cuanto llego se sorprendió al ver que todo ya estaba en una pequeña maleta y se sorprendió aun mas al ver quien le organizó sus pertenencias.

-Tom…- el joven estaba sentado en la cama de la niña.

-Me tome la molestia de empacar tus cosas para que no tardaras en irte…- se levantó y fue hacia ella.

-Gracias, supongo…- encogió los hombros y se dispuso a irse con su maleta en mano pero Tom se puso frente a ella para detenerla.

-¿No te despedirás de mi?- preguntó divertido.

No podía creerlo, esa misma frase…

Flashback

-¿No te despedirás de mi?- interfirió Ace.

-Aunque no lo creas…- se mostró molesta mientras fruncía el ceño y apretaba un puño.

-Entonces que te coma un oso…- le dio la espalda.

-¡Claro que me despediré de ti, pecoso del mal!- lo abrazó por detrás muy alegre.

Fin del flashback

-Ace…- sonrió para si misma, mientras Tom la miraba extrañado.

-Perdón pero, ¿Qué dijiste?- preguntó.

-Nada importante bueno, adiós Tom…- se despidió fríamente de él mientras se hacia a un lado para dejarlo atrás.

Cuando iba bajando la escaleras vio como Makino subía las escaleras y la miraba tiernamente, ambas se habían rencontrado en el sexto piso. Parecía que su madre no mentía después del todo pues la sonrisa de la joven lo decía todo. Su felicidad fue cortada cuando Tom ahora tomó parte de su maleta para detenerla.

-Despídete bien de mi…- le dijo riendo.

-¡¿Qué estas haciendo?!- preguntó asustada. -¡Suelta la maleta!

-¡Suéltala!- intervino Makino jalando la maleta.

-Venga, solo era una broma- se excusó el chico mientras encogía los hombros y dejaba libre la maleta.

-¡Vámonos, Krystal!- Makino agarró la maleta de la niña y tomó de la mano de la misma.

-¡Puedo ayudarles con eso!- se ofreció el chico.

-¡No gracias, estamos bien así!- respondió la peli verde mientras caminaba deprisa o mas bien trotaba.

Krystal solo miró hacia atrás y vio como se despedía Tom de ella de una manera ¿Extraña? Pues solo movía sus dedos en un orden del meñique al pulgar mientras sonreía macabramente.

-¡Vámonos de aquí!- gritó ella a causa del temor.

Ambas chicas salieron a toda prisa del restaurante algo agitadas.

-No quiero que ese chico se te vuelva a acercar- le comentó una vez afuera.

-Pero él no es malo- añadió. –O eso pensaba hace unos minutos…

-No me da confianza, presiento que te quiere de cierta manera ¿Incorrecta?- miró el edificio, en donde solía ser el cuarto de Krystal juró ver la cara de Tom pero después de parpadear, desapareció.

-No te preocupes Makino, jamás lo volveré a ver…- al igual que su prima miró hacia atrás para ver por última vez el restaurante de su padre.

-¿Lista?- le preguntó emocionada la joven mientras la miraba.

-¡Lista!- ambas se fueron caminando tomadas de la mano hacia el nuevo hogar de Krystal.

Mientras tanto, Tom se encontraba mirando como Makino y Krystal se alejaban del edificio. Efectivamente, se encontraba en la habitación de la niña como la joven había visto. La castaña que le encargaron se alejaba de él y tal vez para siempre… ¡No lo podía permitir! Pero tampoco podía ir tras de ella, no era tiempo aun.

-No te preocupes Krystal, pronto nos volveremos a reunir- dijo mientras sostenía un listón rosado, el que siempre llevaba ella consigo. -Aunque me tome años esperarte…- sonrió macabramente mientras corría las cortinas.

Continuara…

Bueno muchachones eso es todo por hoy c; Les seré honesta… en la obra que participe mi personaje era acosada por un chico y creo que esto influencio en el final ._. pero en realidad ya estaba pensado hacer esto con Tom así que espero que les haya gustado este capitulo aunque les diera miedo este OC y nuevamente agradezco su hermosa paciencia :D ¡Dejen su humilde opinión de este capitulo en su review! Ahora les diré que creo que el siguiente capitulo será mas enfocado a nuestro trio de hermosos piratas c; Los quiero mucho y… ¡Hasta el próximo capitulo!

-Los ama, Luna-