¡Hola mis amores! Perdonen la tardanza pero tuve que solucionar unos problemas respecto a otras historias (cof cof… ortografía) y además de todo, estaba enferma. En fin les agradezco de todo corazón a: LADI JUPITER (muchas gracias, falta un poco para que los veas mayores así ;D), Elinash1 (aww gracias, tu también te haces de querer, me alegraste el día. Te dedico este capitulo ;D), Miyabi Akari (no te preocupes, esperemos que en el 2016 ya este terminada esta historia XD), Lady Sayori (¡Mujer! Tuve que investigarte para saber que eras tu, avísame que cambiaste de nombre XD), Danielle Chocolatt (Me alegro que ames a Krystal –se avergüenza- espero que estés disfrutando la historia ;D) y a todos los silenciosos que leen esto, muy bien estamos cerca para los grades acontecimientos de la historia. ¿Alguien recuerda a Tom? Yo no XD ¡Comenzamos!
El sobre… ese maldito sobre. Si, eso fue lo que pensó Krystal al levantarse a la mañana siguiente después de haber soñado con su padre. ¿De que sobre hablaba? El que le había dejado Leon y en el contenía una llave. ¡¿Cómo había sido tan tonta para olvidarse de eso?! Bueno… eso era una muy buena pregunta. La castaña se levanto y observo que Makino ya no se encontraba acostada.
-¿Hey Makino, estas en casa?- grito esperando a que su prima saliera del baño o le gritara desde abajo.
Espero unos segundos pero la peli verde no respondió, se había ido al bar sin ella.
-¡Perfecto! ¡¿Ahora que demonios voy a hacer?!- se quejo mientras saltaba en la cama.
Las ganas de ir a alcanzar a Makino eran escasas, también lo eran para limpiar, recoger, regar… ¡Que día, no tenia ganas de hacer algo de provecho! Después de pensarlo un poco la castaña solo sonrió al ver que si tenía algo que hacer.
Después de tener la cama, busco en sus cajones los que se pondría ese día: pescadores de mezclilla, una blusa de tirantes amarilla y por ultimo sus algo usadas sandalias. Entro al baño para darse una ducha y al fin lista se recogió su cabello con una alta cola de caballo y por ultimo aplico una pomada para los raspones de ayer.
No sabia el porque se daba la tarea de arreglarse lo mas presentable y casual que pudiera, si no tardaría mas de una hora. Sin más que pensar bajo por las escaleras y rápidamente abrió la puerta. Al abrirla un paquete le llamo la atención y le estorbo el paso.
-¿Un paquete a estas horas?- lo observo confundida y después lo tomo. –Debe ser para Makino…- sacudió la caja pero un hubo sonido alguno así que decidió examinarlo con mas detalle.
Cerró la puerta y se dirigió a la cocina, dejo el paquete en la mesa y es ahí cuando se llevo la sorpresa al ver que no era para Makino, si no para ella. La emoción no falto e inmediatamente lo abrió con ayuda de unas tijeras. Corto la cinta que juntaba las pestañas de la caja y por fin lo abrió con cuidado.
-¡¿Pero que demonios es esto?!- miro con horror unos cabellos que sobresalían, era una peluca. -¿Quién me mandaría una peluca y ropa…?- saco las prendas para verlas mejor. -¡De niño!
La ropa consistía en una camisa blanca de manga larga adornada con volantes en el centro, pantalones negros con tirantes y una pajarita roja. Al fondo de la caja contenía unos zapatos negros muy finos y unas calcetas cafés… muy de viejito al parecer de Krystal.
-¡Pero que horribles gustos, el niño que se ponga esto será una vergüenza!- dejo la ropa en la mesa. -¡Y ni se diga la peluca, parece un cuenco!- tomo la peluca y comenzó a reírse sola.
Al sacudirla un poco, una hoja doblada cayó al piso. La niña dejo la peluca en paz y recogió la hoja para después desdoblarla y leer el contenido de esta:
"Usa este conjunto cuando desees visitar el reino, es peligroso que te vean por allí sabiendo que eres mi hija. –Katherine Lancaster."
"P.D: espero que no lo arruines esta vez, esta ropa es la sensación en esta temporada."
-¡Pero que mal sentido de la moda tienen!- doblo la hoja y la metió a la caja. –Pero… ¿Por qué no querrá que me vean por allí?- se sentó a pensar. –Si cometes un error, me la devolverás- si, eran las mismas palabras que le dijo su madre a Makino.
¿Por qué Katherine le mandaba un disfraz? ¿Acaso quería evitar que Krystal fuera opacada por la nobleza o tan solo no quería opacarse así misma? Daba igual cual fuera el caso, al menos agradecía la preocupación de su madre. Guardo todo en su lugar y escondió la caja debajo de la cama, ya le contaría a Makino después. Y ahora si, bajo por las escaleras de nuevo y salió muy emocionada de la casa… bueno no sin antes dejarle una nota a su prima.
-¡Muy bien, aquí vamos!- grito emocionada mientras caminaba hacia su destino.
Reino de Goa
Ha pasado un mes desde la muerte de Leon Hope, el tan aclamado rey del ramen. Debido a que Krystal aun no cumple los 18 años, la mano derecha de su padre se ha quedado al mando del restaurante pero… ya no hay restaurante alguno. Después de la muerte del jefe, Tom se dio la molestia de despedir a cada uno de los empleados del lugar sin importar las quejas de estos mismos.
Tom se las ha visto muy malas pues no hay fuente alguna para obtener dinero y las deudas del jefe no eran nada baratas. El chico se reusó en utilizar el dinero de la castaña para salvar el negocio así que recurrió a lo mas sucio y bajo que encontró, robar lo ajeno. El restaurante estaba decorado de hermosos candiles, mármol entre otros objetos que valían millones de berries pero estos mismos le pertenecían a Krystal.
Mientras buscaba que podía "tomar prestado", Tom se acercó al escritorio de Hope y comenzó a esculcar con desesperación los cajones de este. Comenzó de abajo hacia arriba, el dueño no tenia algo con valor solo papeles, lápices, etc. En cuanto llego al ultimo se dio cuenta que este no abría puesto que estaba bajo llave.
-¡Mierda!- se quejo mientras golpeaba con un puño el mueble. -¡Ese idiota debió dejar las llaves por aquí!
El chico comenzó a buscar con desesperación alguna llave, tiro muebles, aventó lámparas, movió cuadros pero nada…
-¡Me rindo, estoy frito!- cayo de rodillas y se acostó en el suelo.
Metió una mano a un bolsillo del pantalón y saco lo que Krystal buscaba desesperadamente ayer y mencionando que volvió a olvidar buscarlo… saco el listo rosa y lo beso con ternura.
-Un mes… un mes ha pasado desde que te fuiste- olio el listón que por cierto no tenia olor alguno. –Debo estar loco por no irte a buscar.
Después de ese comentario se sentó rápidamente mientras se le ocurría una idea.
-Claro… se acerca tu cumpleaños y seria una lastima no festejarlo a lo grande- miro el listón y sonrió macabramente. -¡Prepárate Krystal que tendremos la mejor fiesta de tu vida y…!- se levanto y comenzó a caminar hacia la salida. -¡Y rogaras por no salir de aquí!
En la montaña Corvo
Una agitada niña llego hasta la guarida de la familia Dadan, no estaba acostumbrada a subir montañas pero no se quejaba. Una vez lista camino hacia la cabaña y toco la puerta. Un hombre enanito abrió la puerta alegremente y al ver a la castaña su emoción se fue.
-¿Se te ofrece algo?- pregunto mientras ella asistía con la cabeza.
-Si, soy la prima de Makino… la chica que hizo la cena ayer- al terminar de hablar el hombre le regalo una sonrisa y después abrió un poco más la puerta.
-¡Claro, ya te reconocí! ¿Vienes por el vestido?- Krystal solo asistió con la cabeza.
-Disculpa, ¿están los chicos por aquí?
El hombre se puso pálido y después hizo que entrara a la fuerza a la cabaña.
-¡¿Son ellos?!- se escucho la voz de una mujer.
-Negativo, Jefa- respondió. –Es la niña de ayer- después volteo a verla y le indico que le diera su nombre.
-Krystal- sonrió.
-¡Krystal, la prima de Makino!
Ambos se acercaron a la mujer que estaba acostada en el suelo sin preocupación alguna.
-¿Qué quiere?- pregunto con su mismo tono serio de siempre.
-Vine a buscar mi vestido y a saludar a los chicos- miro alrededor. –Pero veo que no están por aquí…
-Es que no están aquí…- respondió algo feliz.
-¿No esta preocupada por ellos?- pregunto un hombre moreno que se encontraba ahí.
-En lo absoluto- se acomodó.
-Señorita Dadan, ¿Ocurrió algo?- pregunto la chica mientras se ponía enfrente de ella.
Los bandidos presentes pusieron caras de susto al escuchar "señorita" mientras que Dadan no mostro enojo alguno, de echo se mostro algo neutral como si estuviera ocultando su alegría.
-Escaparon.
-¡¿Esos idiotas escaparon?!- grito furiosa.
Los bandidos comenzaron a rezar todo lo que supieran pues tenían miedo lo que podía ocurrir, pues a Dadan no le gustaba que le alzaran la voz.
-Como escuchaste.
La niña no tuvo de otra que sentarse enfrente de la mujer y mirarla preocupada.
-Señorita Dadan, ¿Le molestaría si yo me quedo a esperarlos?- Dadan la miro confundida.
-Haz lo que quieras…
-¿No saldrán a buscarlos?- pregunto la chica mientras volteaba a ver a los bandidos.
-Ellos se fueron por su propia voluntad, de echo estoy mas feliz así.
-"¿Estará usted segura?"- peso molesta. –"Tal vez ellos ya deben estar pensando en lo preocupada que esta… y peor aun deben estar algo asustados."
En el bosque
Tres niños que se encontraban escapando, comenzaron a gritar algo emocionados pensado por qué no lo había hecho antes.
-¡Esto es emocionante, logramos escapar!- grito Luffy mientras se detenía seguido por sus hermanos.
-Dadan y los demás no nos siguieron…- comento Sabo.
-Descuiden, Dadan debe estar muy feliz de que hayamos escapado- añadió Ace mientras miraba hacia atrás.
En la guarida
Al mirar a Dadan acostada y sin preocuparse… era el colmo, tenia que hacerla entrar en razón.
-Señorita Dadan no me gusta insistir pero… ¿Qué pasaría si Garp-san se enterara que sus nietos se perdieron?
-Sin ellos aquí, nosotros nos vemos beneficiados.
-Bueno, ayer pude ver como la golpeaba diciendo que usted no ha educado bien a sus nietos…- comento con una sonrisa.
El moreno y el hombrecito se acercaron a la ventana más cercana y miraron preocupados el ambiente pues el cielo se nublo de un segundo a otro.
-Se acerca un diluvio- comento el más bajito.
De pronto la lluvia comenzó a caer ligeramente haciendo que la castaña entrara en pánico pero antes de que dijera algo Dadan se estiro.
-"Te tengo"- sonrió al ver que cambio de opinión.
-Cambie de opinión, no quiero ser golpeada por Garp- se levanto. -¡Vayan a buscar a esos tontos mocosos!- ordeno.
-¡Entendido!- dijeron los bandidos.
-¡¿Puedo acompañarlos?!- levanto la mano la chica para hacer presencia pero al ser observada por los tres adultos la bajo lentamente.
Dadan no soltó ni una sola palabra y los bandidos solo se miraron entre si.
-¡Entonces, andando!- la castaña fue la primera en correr.
La niña corrió hacia la entrada pero al recordar que estaba lloviendo se detuvo en la entrada. Mientras miraba relajada la lluvia podía escuchar a lo lejos los numerosos pasos de los hombres que los ayudarían en su búsqueda. Lentamente se hizo a un lado mientras veía como todos tomaban su camino con un paraguas en mano.
-Tienes suerte, sobro uno- el enanito la sacó de sus pensamientos y le paso un paraguas negro.
-Gracias…- lo miro curiosamente. -¿Cuál era su nombre?
-Dogra y él es Magra- señalo a su compañero mientras el otro saludaba.
-Un placer, por si no lo recuerdan me llamo Krystal y…- abrió el paraguas. –Es mejor que nos dejemos de presentaciones y salgamos a buscarlos.
Dogra y Magra asistieron con la cabeza y abrieron sus paraguas para comenzar a buscar al trio.
-¡Ace, Sabo!- grito Dogra.
-¡Luffy!- añadió Magra.
-¡Trio de idiotas! ¡¿Dónde están?!- ahora fue Krystal quien los llamo causando cierta gracia a los bandidos.
Comenzaron a adentrarse en el bosque y mientras los bandidos llamaban a los niños, la castaña solo jugaba con su paraguas… en cierto punto también estaba preocupada pero por el otro sabia que no responderían pues estaban escapando. Al ver que la lluvia comenzó a empeorar decidieron esperar a que pasara mientras guardaban refugio en un hueco de un árbol. Krystal y Dogra lograron entrar con facilidad pero Magra… bueno, ambos tuvieron que ayudarlo.
-Esperemos a que pase la lluvia, no podremos buscarlos con este clima- comento Dogra.
-Solo espero que estén bien, me preocupa un poco que los tres estén solos en el bosque y con este clima- añadió Krystal mientras veía las gotas caer.
-Ellos estarán bien- respondió Dogra despreocupado. –Saben cuidarse perfectamente.
-Si lo dice por Luffy, Ace y Sabo lo protegerán- sonrió Magra.
-Eso ya lo se pero… ¿Quién protegerá a Sabo?- les pregunto pero al ver que la miraban confundidos corrigió rápidamente. –Y por supuesto a Ace…
Dogra y Magra se miraron mutuamente y sonrieron al ver que sospechaban lo mismo.
-Señorita Krystal, ¿Quién de los tres le simpatiza más?- pregunto el moreno.
La castaña volteo a verlo y se sonrojo por tal pregunta.
-¿Perdón?- bajo la mirada.
-Bueno, ellos son niños y tu una niña…- el bajito no pudo terminar pues comenzó a reírse.
-Perdóneme pero no comprendo- inclino un poco su cabeza.
Ambos hombres se juntaron y comenzaron a susurrar rápido.
-Yo apuesto que es Luffy- susurro Magra.
-Y yo digo que Ace- respondió Dogra.
-¿Disculpen?- se asomo Krystal.
-¿Cuánto quieres apostar?- pregunto el del turbante.
-¡Oigan!- interrumpió la castaña por lo que hizo que ellos se separaran.
-¿Le gusta Luffy?- pregunto Magra rápidamente.
Los bandidos esperaban un sonrojo o alguna señal que comprobara la pregunta pero recibieron todo lo contrario, ella fue neutral.
-¿Luffy? Bueno, si no tuviera cerebro de mono… tal vez lo querría más pero no de tal grado de gustar- respondió sonriente mientras el moreno
-Muy bien aquí va el posible afortunado…- le susurro Dogra al moreno mientras le pegaba con su codo.
La castaña no pudo escuchar muy bien el susurro y en cuanto la volteó a ver esta se mostro asustada.
-¿Te gusta Ace?- subió y bajo las cejas.
-¡¿Ace?! ¡Debes estar bromeando!- se mostro algo molesta dándoles a entender que eso era un "tal vez" puesto que el pequeño comenzó a celebrar pero después la niña comenzó a reírse confundiéndolos.
-¡Debe ser Ace! Si no fuera así… no actuarias de ese modo- le reclamo Dogra.
-Bueno, solo nos falto preguntar si era Sabo- comento Magra algo aliviado.
-¿Sabo?- Krystal dejo de reírse para después sonrojarse en extremo.
-¡¿Acaso te gusta Sabo?!- preguntaron al mismo tiempo.
-¡No!
-¡Pero te pusiste roja!- volvieron a gritar al mismo tiempo.
-¡Que no!
-¡Que si!
-¡No!
-¡Si!
-¡Basta, no me gusta Sabo!
-¡Eso es lo que tu piensas!
Krystal trato de levantarse pero al hacerlo se pego en la cabeza cosa que hizo enfurecerla aun más.
-¡Auch! Eso debió doler- comento divertido Dogra.
-¡Esto me pasa por hacerles caso!- se quejo mientras se sobaba la cabeza.
-No nos culpe señorita, son sus sentimientos… no nuestros- trato de tranquilizarla el moreno.
-¡Que no me gusta Sabo!- le grito pero este no se sintió intimidado, al contrario… le regalo una sonrisa.
-Aun recuerdo la primera vez que me gusto una niña- suspiro.
-Pero también recuerdas que esta te rechazo- comento el otro.
El trio comenzó a reír alegremente y Magra comenzó a sentirse en plena confianza para comenzar a contar su historia.
-Yo era tan pequeño, tendría unos 6 años…- cerro sus ojos aleatoriamente mientras trataba de recordar. –Mis vecinos eran muy problemáticos y en especial ruidosos… hubo una ocasión que me asome por la ventana y ahí la vi por primera vez sentada en un sillón. Su nombre era…
-¡Miren, ha dejado de llover!- interrumpió Dogra.
-¡¿Y que esperamos?! ¡Vamos por esos idiotas!- la niña salió primero después Dogra dejando a Magra solo.
-¡En especial por Sabo!- comenzó a molestarla Dogra.
La niña solo gruño mientras el bandido reía.
-¿Qué nadie me estaba poniendo atención?- cruzo los brazos molesto.
-¡Magra, andando!- ordeno su compañero.
-¡Ya voy!- respondió molesto mientras una vez mas tenia problemas con el árbol.
Después de seguir buscando por hora y media el trio llego hasta la Gray Terminal. No había cambiado nada durante el mes que no pudo verla Krystal pero no era gran cosa pues no esperaba un gran cambio de esta. Miro a su alrededor emocionada pues quería encontrarse con cierta persona con quien tenia una amistad ligera, Jack.
-¡Yo buscare por allá!- señalo hacia enfrente mientras salía corriendo.
-¡Hey, espera! ¡No debemos separarnos!- trato de detenerla Magra.
-Tranquilo, es mejor separarnos para cubrir mas área- respondió Dogra –Yo iré por allá- señalo hacia la derecha.
-Esta bien, nos veremos aquí en un rato- dijo así el moreno para después irse por la izquierda.
Krystal corría con todas sus fuerzas para poder llegar hasta donde conoció a Jack, en las pocas ocasiones que no tuvo mucha oportunidad de hablar con el tenían que ser recompensadas. Pasaba las montañas de basura pero no lo encontraba. Llego hasta el punto de preguntar por el a uno que otro habitante pero la mayoría no sabia responderle hasta que por fin encontró a uno.
-Ah si, ¿te refieres al grandote con cicatrices en la cara?- la niña asistió con la cabeza. –Pero que suerte tienes, esta justamente atrás de ti- señalo sin sorpresa.
Krystal volteo hacia atrás y vio la enorme sombra del hombre. No estaba tan segura que fuera el pero después lo comprobó al ver que este la tomo entre sus brazos y le regalo un gran abrazo.
-¡Krystal, creí que ya te habías olvidado de mi!- la sacudió con fuerza.
-¡Jack!- le falto aire para soltar otra palabra y cuando le indico al hombre que la baja esta lo miro emocionada. -¡Pero que cosas dices, yo jamás olvido a alguien!
-¡¿Y como explicas el hecho que no has venido a visitarme?!- cruzo sus brazos.
-Bueno… me he mudado con una prima y no he tenido oportunidad de verte.
Jack solo miro a la niña de forma muy seria y ante esto ella pudo analizar muy bien sus cicatrices. La parte izquierda de su cara tiene dos líneas horizontales y por lo que podía ver al parecer en un tiempo fueron muy profundas. Él podía llegar a dar miedo a primera vista puesto que era demasiado alto y tu espalda muy estrecha pero al verle a los ojos te darías cuenta que él no es tan malo como parece.
-Te creo, no te visto desde hace tiempo y no es muy buen tiempo de dudar de ti- sonrió. –Pero dime la verdad, ¿Qué te trajo aquí? No te creeré si me dices que a visitarme.
La castaña se sorprendió por todo lo que le había dicho así que pensó un poco antes de contestar.
-Bueno, ¿Recuerdas a los ladrones?- el hombre asistió.
-Y si no me equivoco te has hecho amiga de ellos.
-No te equivocas y para mejorar las cosas ayer descubrí que uno de ellos es muy cercano a mi prima… el punto es que escaparon de casa y estamos buscándolos.
-Con que… tu novio y amigos escaparon- subió y bajo sus cejas.
-¡¿Tu también?!- se sonrojo mientras Jack reía con fuerzas.
-Sabia que te gustaba alguno de ellos- dijo divertido.
-¡Pero me dices eso desde que te dije que no eran tan malos!- reclamo.
-Fue sencillo en sospechar eso… primero, yo no perdonaría tan fácil a alguien que robo al negocio familiar y segundo, te sonrojaste levemente cuando me dijiste que no eran tan malo y cuando te dije que me saludaras a tu novio.
Jack subió y bajo sus cejas para que la chica confesara que le gustaba alguno de los niños.
-Si planeas que suelte la sopa, olvídalo- le dio la espalda. –No me gusta ninguno de ellos.
-¿Apostamos?- forzó a que lo volteara a ver.
-Yo no soy de apuestas.
-Si descubres que te gusta alguno de ellos para mañana… tendrás que traerme de comer algo.
-De eso no te preocupes, yo misma te traeré algo de comer mañana- lo miro tristemente.
-Apuestas son apuestas, si no te gusta nadie… pues veré que te puedo dar.
-Jack, esto no es necesario.
-De acuerdo dejemos esto a un lado- se sentó. –Deberías irte a buscarlos… tal vez no los vuelvas a ver.
-¡¿Pero que dices?! ¡Tengo que encontrarlos!- se sonrojo al ver que Jack la señalo divertido.
-¿Segura que no te gusta alguno de ellos?- pregunto mientras reía.
-Al demonio, tengo que irme- comenzó a caminar pero después se detuvo. –Nos veremos mañana.
Comenzó a caminar pues no había tiempo para seguir hablando con Jack, debía despejar su mente… no debía pensar en el supuesto niño que le gustaba pues no existía. Busco entre las montañas de basura y no vio algún menor.
-¡Ace!- llamo al pecoso. -¡Luffy!
Camino deprisa al ver que nadie respondía a esos nombres.
-¡Sabo!- miro alrededor pero nada.
Corrió mientras los habitantes de la Gray terminal la miraban. Volvió a buscar en las montañas de basura y al ver todo perdido se recargo en unas de ellas.
-¿Dónde demonios están?- se pregunto demasiado preocupada.
-Aquí- le respondió una voz mientras le ponían una mano en su boca para que no hiciera ningún ruido.
Mientras tanto Dogra y Magra se reunieron y fue aquí donde comenzaron a entrar en pánico pues les faltaba ahora Krystal.
-¿La has visto?- pregunto el enanito.
-No- respondió el otro.
-¡Demonios! ¡Ahora tenemos que buscar a cuatro niños!
-Deberíamos esperarla un poco mas- se sentó Magra.
-Tienes razón- lo siguió su compañero.
Mientras tanto la castaña no pensó en escapar de su captor pues reconoció su voz de inmediato. Ella fue guiada de espaldas hacia atrás de la montaña de basura y una vez ahí su captor le susurro en el oído.
-¿Nos buscabas?- rápidamente ella volteo a ver a su captor y lloro al solo verlo.
-¡Ace!- lo abrazo con fuerza.
El pecoso se quedo congelado y se sonrojo al solo ver al pequeño cuerpo de la niña abrazándolo.
-¡Hey Krysta!- los interrumpió Luffy.
-¡Luffy!- soltó a Ace y fue corriendo hacia el pequeño para también abrazarlo.
-¡Suelta suelta!- se quejo mientras trataba de zafarse a la niña.
-¿Qué te trae por aquí?- le pregunto Sabo mientras se acercaba.
-¡Sabo!- ahora soltó a Luffy y fue corriendo hacia el rubio para después abrazarlo.
-¡Basta de abrazos!- los separo Ace.
-¡Oye! ¡Estaba preocupada por ustedes!- se quejo mientras soltaba a Sabo.
El rubio por su parte vio de forma sospechosa a su hermano pero después desvió la mirada.
-¿Cómo supiste que escapamos?- pregunto Sabo. –Me supongo que sabes que escapamos ¿cierto?
-Si, de hecho… fui por mi vestido que deje ayer y pregunte por ustedes, Dadan me dijo que habían escapado así que mando a todos a buscarlos y yo solo ayude.
-No creo que seas capaz de ir a delatarnos- sonrió el rubio.
-Claro que no, si escaparon es que debe de haber una razón aceptable- encogió los hombros. –No es que se las esté pidiendo…- miro a Luffy.
-¡Escapamos porque no queremos morir!- respondió alegremente.
-¿Y eso es una razón para escapar?- pregunto algo confundida.
-No queremos que el viejo nos mate- añadió Ace.
-¿Viejo?... ah, hablan de Garp-san- se rasco la nuca al recordar sus gritos de anoche.
-Es por eso que haremos un escondite secreto- le comento Sabo. –Es por eso que estamos aquí recolectando lo que necesitamos.
-¡Eso es genial, deberían decirme donde será!
Ace abrió lo mas que pudo sus ojos y después miro que ambos hermanos asistieron con la cabeza ¡¿Por qué ella tenia que saberlo?!
-Podrías acompañarnos, necesitaremos algo de ayuda- le señalo toda la madera que se llevarían.
-¡Si Krista, deberías acompañarnos!- sujeto los hombros de la niña.
-Si tanto insisten- encogió los hombros mientras Luffy celebraba.
-¡Oigan!- se quejo Ace pero ninguno de sus hermanos y ni la niña lo escucharon pues los tres comenzaron a caminar.
-¡Hey, Ace! ¡¿No vendrás?!- pregunto la niña mientras volteaba hacia atrás.
El pecoso solo gruño del coraje y siguió de mala gana a los demás.
Sabo le indico que podía cargar la chica mientras que el y los demás cargaban las cosas mas pesadas. Al llegar al árbol donde estaría el escondite, el rubio cargo en su espalda a la niña para ayudarla a subir mientras que Luffy subía las herramientas y Ace se quedaba abajo con los materiales. Para evitar más subidas y bajadas colocaron una soga.
Al principio ella no pudo ayudar mucho pues solo amarraban algunas tablas para crear una base para el piso, mientras tanto ella misma se dio la tarea en pasarles a sus amigos clavos o cualquier material que necesitaran.
-¡Hay Ace, necesitaras cortar lo que sobre de esta tabilla!- observo el pedazo que sobresalía del poco suelo que habían creado los chicos.
-Ya lo sabia…- susurro malhumorado pero después se llevo la sorpresa que Krystal ya estaba a un lado de el con una sierra para que cortara ese pedazo.
-Aquí tienes, ten cuidado- le sonrió.
Ace comenzó su trabajo mientras sentía su rostro arder, aun tenia la idea sobre que era mala idea que Krystal estuviera ahí con ellos. Lo que mas le fastidiaba era que se quedo junto a el para verlo trabajar.
-¡Necesito más clavos!- grito Sabo.
Ella miro hacia donde estaba el rubio y fue hacia el mientras sacaba un clavo de sus bolsillos. Al terminar el pecoso vio como la castaña se había quedado para charlar un poco con Sabo por lo que le dio una furia inexplicable y su enojo creció al ver que la parte que acababa de cortar aun no se separaba así que puso un pie para tirarla lo que fue un grave error pues el casi cae junto con la tabla.
Ace sintió como unas manos lo ayudaron a sostenerse, sabia de quien podían ser esas suaves manos así que se sintió aliviado y después se sonrojo, en cuanto lo ayudo a incorporarse este sonrió.
-Gracias- levanto la mirada sonriendo pero se asusto al ver que Krystal no se había movido de su lugar y quien lo rescato fue Luffy. -¡¿Qué es lo que tanto miras, Luffy?!- aparto a su hermano del camino.
Las horas transcurrieron y Krystal ya había aprendido a cortar la madera, clavar clavos y lo principal de todo… a escalar arboles. En cuanto comenzó a atardecer la chica ya vio que ya era hora de partir.
-Chicos, ya es hora de que me vaya… Makino ya no tarda en regresar a casa- dejo las herramientas en el suelo.
-¡No te vayas!- se quejo Luffy.
-Luffy, tengo que regresar a casa…- vio la carita de perrito que le estaba poniendo para convencerla. –De acuerdo, mañana vendré temprano…- miro a Sabo.
-¿No les falta algo en especial? Podría traérselos mañana- el rubio se sonrojo por la preocupación de la chica.
-No, no nos falta nada- interrumpió Ace.
-De acuerdo…- sonrió. –Ya que tu fuiste el que me negó mi ayuda… ¿Podrías ayudarme a bajar?- miro hacia abajo. –Sé escalar arboles pero aun no sé bajarme.
Sabo al igual que Luffy comenzaron a reírse al ver la cara que puso Ace.
-Vamos, tu me cargaste cuando me hice esto- le mostro sus cicatrices de ayer. -¡Juro que para mañana aprenderé a bajarme de los arboles!- se inca ante el.
Ace sin saber que decirle se inclino frente a ella para que subiera en su espalda.
-¡Pero que lindo niño eres, Ace! ¡Muchas gracias!- subió muy alegre.
-¡Hasta mañana!- se despidieron el trio al mismo tiempo mientras Ace se mantenía serio.
El pecoso comenzó a bajar cuidadosamente del árbol mientras la niña abrazaba su cuello con delicadeza.
-Sabes Ace, esto es muy amable de tu parte… es por eso que a ti te invitare primero a un evento- le dijo mientras el chico se sonrojaba. –Dentro de unas semanas cumpliré 8 años y quisiera invitarlos a una reunión.
-¿Reunión?- pregunto el confundido.
-Si, mientras Makino trabaje hare una pequeña fiesta y quisiera invitarlos.
-¿Y a mi crees que me interesa?
-Bueno…- abrazo más fuerte su cuello. –Yo nunca he tenido amigos y pues ahora que los tengo, quiero celebrar mi cumpleaños con ellos.
Ace no dijo nada más, no sabia que responder. Una vez en tierra firme ella se soltó de él y después le regalo una sonrisa.
-Gracias, espero que lo pienses un poco- miro hacia otro lado. –Además, quisiera que me regalaras algo en especial…
-"¿Regalo?"- pensó angustiado pues nunca le había regalado algo a alguien y menos a una niña.
-No te preocupes, no es material…- negó con sus manos.
-¿Entonces que es?- pregunto molesto.
-Es un favor…- lo miro fijamente. –No creo necesario decírtelo ahora pero aun así…- lo quiso hablar de más así que mejor guardo silencio. -¡Hasta mañana!- le dio la espalda y comenzó a caminar dejándolo con la duda.
-Rara…- susurro mientras volvía a subir.
Krystal no tardo mucho en llegar a casa, para su suerte Makino aun no llegaba así que decidió tomar un baño pues estaba no estaba muy limpia después del duro trabajo de hoy, al terminar se puso su pijama. El cansancio le estaba ganando así que decidió irse a dormir, apago las luces y se incorporo en la cama que compartía con Makino.
-Bueno… este día no estuvo tan mal- se acomodó en su almohada. -Excepto por esos comentarios.
Flashback
Krystal comenzó a analizar todas las situaciones que la ataban a Sabo.
-¡¿Acaso te gusta Sabo?!- preguntaron Dogra y Magra al mismo tiempo.
-¡¿Y que esperamos?! ¡Vamos por esos idiotas!- la niña salió del árbol primero después Dogra dejando a Magra solo.
-¡En especial por Sabo!- comenzó a molestarla Dogra.
-Con que… tu novio y amigos escaparon- esa pregunta algo molesta de Jack.
-Tu sabes que para mi es un placer… Sabo- recordó su algo boba imaginación.
-Sabo…- susurro al ver que el niño sostenía su mano con fuerza mientras escapaban.
Por ultimo recordó la primera vez que vio al rubio… desde ese momento comenzó a llamarle la atención.
Si, a Krystal Newlove le gustaba Sabo desde la primera vez que lo vio.
Fin del flashback
-¡Esto no puede ser!- se tapo la cabeza con sus sabanas. -¡Mañana le tendré que llevar de comer a Jack!
-"¡Gracias Jack!"- grito mentalmente.
Mientras la niña celebraba que por fin se había dado cuanta de sus sentimientos pero no sabia que esta había olvidado que dejo esperando por ella a ciertas personitas…
Gray Terminal
-¿Crees que haya regresado?- pregunto Magra mientras seguía sentado.
-Creo que a estas alturas… si- respondió mientras se preocupaba.
Continuara…
Y una vez mas me disculpo con ustedes T.T en mi ciudad ha llovido bastante y esto causo que me pusiera lo bastante enferma para no escribir nada :c ¡Dejen su opinión en el review de hoy!
Bueno… sé que dije que tenia planeado escribir sobre la niñez de estos hasta el capitulo 10 pero viendo las circunstancias lo alargare hasta el capitulo 11 y máximo 13 (este ultimo no creo) pues se avecina el cumpleaños de Krystal y todo eso… ¡No se enojen! XD ¡Hasta el próximo capitulo!
-Los ama, Luna-
