¡Hola mis amores! Lamento el suuuuper retraso, les cuento… apenas entre a la universidad este 12 pero estas tres semanas me han encargado miles de trabajos D; pero para aliviar el clima... les diré algo gracioso que me paso hace unos días, soñé con Sabo :c ¡Fue horrible, el y yo éramos novios y por eso me sacaban de mi universidad! T.T sin duda nuestro amor fue prohibido… por eso mejor me voy con Ace porque… ¡¿Qué demonios comerán nuestros hijos si yo no trabajo?! XD ok ok solo les quería comentar… por cierto al parecer mis actualizaciones se pasan para los fines de semana :c Agradezco de corazón a: LADI JUPITER, Elinash1, Miyabi Akari, Danielle Chocolatt, Koneko17 (¡Bienvenida! Perdona por dejarte esperando XD)y a todos los silenciosos ;D ¡Comenzamos!

Reino de Goa

Outlook III, este es el nombre del padre de Sabo quien escapo de su hogar semanas atrás. Este no era un noble tan "llamativo" pero tenia sus conexiones en casi todo el reino. Entre esas relaciones había solo una que era la mas importante para el y precisamente esa mañana recibo una llamada a través de su Den Den Mushi que iría a visitarlo para proponerle cierta "oferta".

Después de arreglarse lo más impecable posible su visita llego y antes de que los empleados abrieran el mismo pidió que los dejaran solos.

-Buen día…- no termino de decir su saludo ya que el hombre que esperaba entro rápidamente.

-¿Estamos solos?- pregunto mientras miraba alrededor.

-Si…- le ofreció asiento. –Ha pasado mucho tiempo.

-Demasiado mi querido amigo- asistió.

-¿A que se debe tu visita?- pregunto mientras localizaba el juego de té que mando a traer.

-Sé que esto te parecerá extraño pero… ¿Sigue extraviado tu hijo?

El noble dejo de servir en una taza y miro a su "viejo amigo" confundido ¿Qué querría?

-No sé de que hablas…- volvió a lo suyo.

-Sabes que no me gustan las mentiras, ¡Si yo mismo fui el que te ayudo a conseguir a tu otro hijo!- levanto la voz mientras el otro noble le suplicaba que bajara la voz.

-No es que te mienta pero no me interesa hablar de Sabo- le dio su taza de té.

-Pues ahora te interesara…- sorbió de la taza. –Te tengo una propuesta que no podrás negar.

-Perdona pero… ¿Sabo interesarme?- dejo su taza en la mesa violentamente.

-Cállate y escucha, mi puesto no esta tan perdido… mi esposa tiene un hijo, mejor dicho heredero.

-¿Un hijo? Sabía que no puedes tener hijos pero… ¿Qué tiene que ver un niño en esto?

-Perdona, error mio- toco su frente. –Quiero decir, ella tiene una hija.

-¿Y una niña no nacida en la nobleza en que ayudara al Duque Lancaster?- pregunto divertido.

Si, el amigo de Outlook se trataba del padrastro de Krystal. Pero eso no era todo… ese hombre tenia otras intenciones en mente.

-Te equivocas, es nacida en la nobleza de ambas partes- miro al hombre quien no se la podía creer. –Te explico, mi mujer es hija de nobles y el padre de esa "cosa" es nieto de nobles… ¿Quién diría que esa mocosa es mi esperanza?

-¿Y que tiene que ver Sabo aquí?

-Mándalo a buscar junto con esa chiquilla, cuando los traigan devuelta te prometo que serás muy bien recompensado- le mostro unas monedas de oro pero el otro las negó.

-No quiero dinero, este sacrificio vale aun más…

-¿No me digas que quieres juntar a nuestras familias?- fingió torpeza pues esas eran sus verdaderas intenciones… juntar ambas familias.

-No te equivocaste- lo miro macabramente.

-Bueno, si con esa "propuesta" adelantas la búsqueda por mi mejor- busco algo un una bolsa de su pantalón. –Esta es una foto de ella, lo que tarde en encontrar alguna…

El padre de Sabo la tomo y la observo perfectamente… ya había visto a esa mocosa en otra parte.

-Es casi idéntica a tu mujer… excepto por sus ojos- los miro con detalle.

-"Esos ojos deben estar dentro de la familia… serán genuinos para muchos"- pensó alegremente.

-Si, ella al igual que lo fue Katherine será muy codiciada pues aquí entre nos…- miro alrededor mientras el otro se acercaba. –Las niñas de hoy en día ya no son como las de antes, ahora están un poco feas.

-Estoy de acuerdo contigo- rieron juntos.

-Acabo de recordar algo importante, ¿No me habías contado que ibas a obligar a uno de tus hijos a casarse con una de mis sobrinas? Pues te recuerdo que me dijiste que querías que Sabo se casara con la hija del rey.

-Solo era una idea, no es que quisiera quitarte el trono…- respondió asustado.

-Más te vale, esta mocosa vale mucho porque si se realizan perfectamente mis planes… ella será la futura reina de Goa.

-Y uno de mis hijos el rey…

-Ya nos estamos entendiendo, quien mejor que uno de tus hijos para gobernar este reino.

-¿Entonces ese es un "trato hecho"?

-¡Claro que si!... viejo amigo- ambos hombres estrecharon sus manos.

Villa Fuusha

Días pasaron desde que los chicos comenzaron a construir su escondite con ayuda de la prima de Makino. Esta última despertó en su cama algo cansada pues un resfriado que le fue regalado el día anterior durante la noche y esto le impedía levantarse. Al escuchar el sonido de la puerta esta se sentó y trato de aclarar lo más posible su garganta.

-¿Eres tu?- pregunto con su voz ronca.

-¡Si, no te preocupes!- respondieron desde abajo. -¡Ya he puesto un cartel diciendo que no habrá servicio dentro de dos días!

-Gracias…*tos*- prefirió volverse a acostar.

La peli verde cerró sus ojos unos minutos y después sintió como depositaban una mesita en sus piernas y esto la hizo levantarse de nuevo.

-Vamos Makino, no has comido nada desde anoche… - su vista era algo borrosa.-Me alegra saber que no puedes saborear nada pues aun no se cocinar muy bien que digamos…- sintió como una cuchara se acercaba a su boca.

-Gracias primita- sonrió y probo lo que le ofrecía.

Krystal se había levantado desde temprano para escribir el cartel que acababa de poner en el bar y para prepararle en secreto a Makino una sencilla receta de ramen instantáneo… vamos era hija del rey del ramen, tenia que hacerle algo caliente, sabroso y ¿fácil? Aunque su padre preparaba la pasta… a veces lo instantáneo era lo mejor.

-Parece que hoy me quedare a cuidarte- sonrió mientras aun le daba de comer.

-*tos*- Makino le negó con una mano.

-¡No te preocupes Makino, puedo cuidarte todo el día!- dejo la cuchara.

-Yo… estaré bien- se limpio su nariz. –Dormiré en lo que resta del día…

La castaña inclino su cabeza confundida y después de haberse terminado la sopa se sentó a un lado de su prima y recostó su cabeza en uno de sus hombros sin temor a contagiarse. Makino acaricio su pequeña cabecita con mucho cariño mientras trataba de sonreír.

-¿No iras a visitar a Luffy?- pregunto mientras miraba la cabeza castaña.

-No tengo ganas- se sonrojo.

Newlove cumplió con su palabra y fue desde temprano a visitar a sus amigos llevándoles algo de comer y algunas cobijas para que se cubrieran durante la noche pero a diferencia de los demás días solo le dirigió la palabra a Luffy. En cuanto Ace o Sabo querían hablar con ella negaba con la cabeza diciendo que se encontraba ocupada o que no se sentía muy bien del todo cosa que ellos no le tomaron mucha importancia pues ambos susurraban molestos "mujeres" mientras el del sombrero de paja reía.

Para ocultar su mentira se quedo a un lado de Luffy todo el día ya sea ayudándolo, contándole chistes entre otras cosas… claro que esa rutina no la entretuvo mucho tiempo pues se retiraba temprano. Ya habían pasado dos días en los que la chica se encontraba así, duraba mínimo dos horas con ellos, les daba sus cosas y se retiraba. ¿La razón para este comportamiento? Era mas obvio que era por Sabo.

Para aliviar un poco su mente y sin olvidar su promesa a Jack, esta fue directamente a la Gray Terminal después de visitar al trio para regalarle un pequeño pastel y para ponerlo al tanto de sus sentimientos. Al igual que en el caso de los menores, esta no estuvo mucho tiempo con el hombre pero al día siguiente pudo estar un poco mas de tiempo. El vagabundo le aconsejaba que disfrutara mucho de la compañía del rubio y no descuidar la relación con sus hermanos pero aunque tratara… no quería dirigirle la palabra a Ace por extrañas razones y menos a Sabo por sus sentimientos.

-Krystal, he notado que les llevas de comer y regresas temprano… ¿Ocurre algo?

La niña negó con la cabeza pero el instinto maternal de Makino no la podía dejar en paz.

-¿Alguno de ellos te dijo algo malo?- la pequeña volteo a verla.

-No pasa nada, ninguno de ellos se ha portado mal conmigo…

-¿Entonces? *tos*

Se separo de la chica para después mirarla fijamente y se sonrojo al pensar lo que le iba a decir.

-Júrame que no te reirás…

-*tos*- asistió con la cabeza mientras trataba de alzar su mano.

-De acuerdo…- volteo a otro lado. –Al igual que tu… me gusta alguien.

Makino abrió sus ojos como platos y olvido su enfermedad pues comenzó a sonrojarse al extremo.

-¡¿Qué a mi me gusta alguien?!

-Claro, te gusta ese tal Shanks- sonrió.

Makino negó con sus manos mientras comenzaba a reírse cosa que le dio un poco de gracia a Krystal.

-No te preocupes, tu secreto estará a salvo conmigo- la peli verde la miro confundida pues ella no tenia sentimiento alguno por Shanks… o eso creía. –En fin… me gusta uno de ellos tres.

-¿Sabo?- ahora fue la castaña quien se quedo impactada.

-¿Pero como?- pregunto sonrojada mientras Makino trataba de reír.

-Siempre hablas de él.

-¡Eso no es cierto!... aunque- volteo a ver hacia otro lado mientras trataba de recordar.

Flashback

Makino bajo por las escaleras aun dormida y mientras se tallaba sus ojos vio a su pequeña prima viendo tres manzanas.

-Buen día, primita- sonrió.

-¡Buen día, Makino!- saludo demasiado feliz.

-¿Qué haces?- pregunto curiosa.

-Estoy escogiendo que manzana le daré a los chicos…- volvió a analizar los frutos.

Makino encogió los hombros y se dedico a hacer el desayuno.

-¿Qué te gustaría desayunar?- pregunto mientras buscaba algo en el refrigerador pero al no obtener una respuesta volteo hacia atrás para ver que estaba haciendo la niña.

-Muy bien, Luffy es el mas chico de nosotros así que le llevare la mas tierna…- cogió una manzana redonda y que en su tallo aun tenia una hoja. Al sonreírle la metió en una canasta.

-De acuerdo… hare huevos revueltos- se dijo así misma la peli verde.

-Bueno… ambas son grandes y se ven apetitosas- cruzo sus brazos. –No creo que tengan algo diferente- metió una al canasto y al tomar la ultima, esta se le resbalo de sus manos y rodo hasta los pies de Makino. La mayor la recogió y se la tendió a la castaña.

-Veo que en verdad te importan- sonrió.

-Algo así… gracias- tomo la manzana y la miro con cara de asco. –Esta será para Ace.

-¿Y porque esa será para Ace?

-No losé, prefiero que la de Sabo sea la limpia- saco su lengua.

-¿Hay alguna razón en especial?- pregunto aun mas curiosa.

-Bueno…- se sonrojo y miro hacia otro lado. –Es rubio.

Después de esa respuesta Makino comenzó a reírse causándole enojo a su prima y se dedico a seguir cocinando.


-¡Ya estoy aquí!- Krystal anuncio su llegada al bar.

-Pensé que te vería en casa- respondió Makino mientras limpiaba un vaso.

La niña tomo un asiento en la barra y le sonrió a la chica.

-¡¿Sabias que Sabo es muy bueno construyendo?!- menciono emocionada.

-¿Enserio?- guardo el vaso y se acercó a la barra.

-¡Si, debería pedirle que me enseñe!- se sonrojo.

-¿Y sabias que Ace es pecoso?- pregunto en forma de broma.

-Si además que es un buen…- miro a su prima quien estaba riendo y su humor cambio. -¡No me menciones a ese pecoso del mal, siempre cambia de humor y me molesta!

-El amor infantil...- dijo un hombre mientras bebía de su tarro.

-¡Pero de que demonios habla este!- grito Krystal y fue callada por Makino.

-Si si, Sabo es genial- comento riendo mientras le tapaba la boca a Krystal.

-¡¿Verdad que no bromeo?!- cambio de humor y volvió a elogiar al rubio.

Fin del flashback

-Debería dejar de hablar- se golpeo la frente.

-*tos*- Makino toco uno de los hombros de la niña. –Deberías invitarlos en tu cumpleaños.

Krystal se quedo en shock ya que no recordaba que en dos días seria su cumpleaños… tenia que hablar con ellos cuanto antes.

-Creo que iré a visitarlos para hablar de ello… Ace es el único que sabe- se levanto de la cama y se llevo los platos sucios.

-Llévales las sabanas que están guardadas en el cajón y prepárales algo antes de irte- ordeno la mayor mientras se acostaba.

-De acuerdo, llegare un poco temprano- busco las sabanas y en cuanto las tuvo, salió de la habitación.

Una vez en la cocina pensó un poco sobre que podía darles a los chicos por lo que opto algo sencillo: sándwiches. Saco algo alegre los ingredientes y según era el dueño del alimento su humor cambiaba, el de Luffy lo preparo con una sonrisa, el de Ace algo neutral y cuando le toco hacer el de Sabo cantaba una cancioncita inventada por ella. En cuanto termino deposito en su confiable canasta los sándwiches y las sabanas previamente dobladas. Salió de la casa sin antes despedirse de Makino y se puso en marcha.

En una isla desconocida…

Muy lejos del hogar de los niños, se encontraba unas tierras donde las flores de cerezo gobernaban. A la orilla del mar se apreciaba una montaña quien a sus adentros vivía una familia respetada y el líder de esta siempre se sentaba afuera de su casa para apreciar el paisaje y trabajar en sus asuntos.

El hombre con manos cansadas y temblorosas estaba analizando una especie de piedra preciosa que el mismo había encontrado. Al llegar el cansancio suspiro profundamente mientras observaba los pétalos de cerezo caer.

-¿Otra vez viendo ese diamante?- pregunto una voz femenina joven.

El hombre se limito a voltear así que solo sonrió.

-Querida, esta piedra no se trata de un diamante- miro con detalle el objeto. –Esto vale aun más…

-¿Piensas venderlo?

-No querida… esto me puede ayudar mucho.

El viento se llevo nuevos pétalos y movió alegremente las ramas de los arboles. Era un día perfecto para disfrutarlo a solas… o eso pensaba antes de ver una sombra a lo lejos.

-Papá… ¿Esa no es una persona?- pregunto la chica.

-Rápido, entra a la casa y no salgas hasta que yo te llame- oculto en uno de sus bolsillos la piedra y acerco un bastón que tenía por ahí.

La joven obedeció a su padre y espero a la señal de este. El hombre era muy digno a temer en su hogar pues este ocultaba un poder inimaginable y al estar escondidos en una montaña… comenzó a hacerse una leyenda, un mito o simplemente… en solo un relato para asustar a los niños.

-¡Querida, ya puedes salir!- escucho la joven que estaba espiando por una ventana. -¡Este hombre solo quiere observar de cerca los cerezos!

Rápidamente la chica obedeció y al salir sonriente de su casa observo a su padre sostenido de su bastón junto con un hombre de peinado extraño y un maletín.

-Y dígame… ¿Las sakuras son milagrosas?- pregunto el visitante algo emocionado.

Padre e hija se intercambiaron miradas y sonrieron ante la pregunta del hombre.

-Apuesto que ha escuchado la historia de ese hombre que se curo con solo ver los cerezos…- el visitante asistió emocionado. –Bueno, yo le contare lo que a mi me paso…

Montaña Corvo

Mientras Krystal se dirigía al escondite secreto de su trio dinámico, esta se encontraba practicando unas líneas que tenia en mente.

-¡Hey chicos, estoy segura que Ace no se los habrá comentado…!- su inspiración se fue y negó con la cabeza. –No no, suena muy tonto… una vez mas- se aclaró su garganta y volvió a empezar. -¡Hey chicos me gustaría que me acompañaran…!

La castaña se dio un manotazo en la frente y comenzó a hacer numerosos pucheros pues no sabía como decirles a los chicos que estaban invitados a una reunión por motivo de su cumpleaños…

-Muy bien, Ace es el único que lo sabe y por lo que he visto no se los ha dicho así que… ¡Oh vamos no puede ser tan difícil decirles que si gustan pasar conmigo mi cumpleaños! Si si Krystal, debes de armarte de valor para decirles…- se quedo callada al notar que ya estaba cerca del lugar. –Espero no arruinarlo esta vez…- se susurro.

Una vez enfrente del árbol busco una soga que colgaba desde lo más alto para jalarla con rudeza. A Sabo se le había ocurrido conectar una soga con una campana para que cuando la chica llegara algo cargada esta la pudiera jalar y así irían a auxiliarla pero eso si… la chica tenia que aprender por si misma a arreglárselas después pues era demasiado arriesgado confiarse por siempre, además para que no llegara el día en que un enemigo la hiciera sonar haciéndoles pensar que se trataba de Krystal y los atacara desprevenidos o bueno… todas esas fueron palabras de Ace. Mientras que Luffy solo dijo: ¡Asegúrate de traer comida! Pero que chicos tan mas simpáticos… nah, el pecoso no lo era tanto.

Al encontrar el invento de Sabo esta jalo de la cuerda y pudo escuchar a lo lejos la campana. Miro hacia arriba esperando ver a alguno de los hermanos pero en vez de ellos vio como el escondite estaba casi terminado. ¡No habían tardado mas de una semana y ya casi estaba listo! Bueno, era de esperarse ellos pues eran muy rápidos y fuertes según le comento Luffy el día que se conocieron.

-¡Bienvenida Krista, sube!- se asomo Luffy.

La castaña deseaba tener en esos momentos los poderes del chico para lograr golpearlo en esos momentos ¡¿Cómo demonios subiría si para eso estaba pidiendo ayuda!?

-¡No seas idiota!- respondió enojada pero después se quedo callada, no era cosa de costumbre que le gritara de esa manera a Luffy así que aclaro su garganta. -¡¿Podrías ayudarme a subir?!

Luffy inclino su cabeza y miro con detalle a la niña y al ver su canasta una sonrisa apareció en su tierno rostro.

-¡¿Traes comida?!- le brillaron sus ojos.

La chica miro la canasta y sonrió para ella misma, podía saca provecho a esto.

-¡Si y mucha!- levanto la canasta para que la viera. -¡Ayúdame a subir y te daré todo lo que tengo!

-¡¿Acaso tienes carne?!- pregunto ahora babeando.

Pero que tipo, ahora la había metido en un gran problema… pues solo cargaba sándwiches.

-¡Súbeme y lo sabrás!

Luffy asistió con la cabeza y estiro lo mas que pudo su brazo y al faltar unos pocos centímetros de tocar la mano de la chica… su mano regreso a el violentamente noqueándolo por el golpe.

-¡Luffy!- grito asustada. –Creo que necesitas practicar aun más…- bajo su cabeza.

-¡Ahora voy a ayudarte!- grito alguien en particular.

-No no… tu no por favor- susurro la chica.

Paso un minuto y vio unos pies frente a los suyos, al levantar la mirada sintió como su rostro comenzaba a entrar en calor, tanto que podría decir que estaba en cocimiento lento.

-¿En que puedo ayudarte?- pregunto el chico.

Apretó fuerte la canasta y escucho los latidos de su corazón… ¿Así se sentía estar enamorado?

-A…A…A…- comenzó a tartamudear y al ver el rostro sonriente de Sabo sintió que se iba a desmallar.

-¿Te encuentras bien?- pregunto algo preocupado. -¿Paso algo?

-No…no…- negó con su cabeza y al sentir que el chico le puso una mano en uno de sus hombros fue ahí cuando tuvo que actuar. –Estoy bien, solo es que…- miro alrededor. –Solo es que me siento algo cansada.

Sonrió mientras el chico negaba con la cabeza.

-"Mujeres"- pensó confundido.

-Sabo… ¿Te gustaría ayudarme con la canasta?- pregunto mientras el miraba el objeto.

-De acuerdo, Krystal- la acepto con gusto.

Mientras esta se la pasaba y ambos se sonreían, un grito interrumpió el momento.

-¡Basta de rodeos! ¡¿Van a subir o no?!- no se trataba de Luffy esta vez.

-¡Pecoso del mal! ¡¿Qué no estas viendo que le estoy dando la canasta?!- le arrebato la mencionada al rubio para mostrársela.

-¡La puedo ver perfectamente!- respondió sonriendo. -¡Ah, y dásela a Sabo que parece que se molesto!- la molesto pero el rubio negó con la cabeza mientras reía.

-¡No seas idiota, el jamás se molestaría conmigo!

-¡Niña tonta, sube de una vez!

-¡Pues ahora no quiero!

-¡Pues no subas!

-¡Me parece perfecto!

Ambos chicos se miraban furiosos mientras que el rubio se golpeaba su frente preguntándose porque veía la pelea.

-"¿Por qué me toca ver a los futuros esposos pelear?"- pensó molesto. –"No no, no me agradaría que ambos fueran esposos"- corrigió.

-Eh Krystal… ¿Vas a querer subir o no?- interrumpió Sabo.

-¡Pero que ciega y tonta he sido, Sabo!- cambio de humor rápidamente mientras le sonreía. Al mirarla se parecía mucho a Makino pero en una versión más grosera y algo extraña.

-"¡¿Y ahora que le pasa?!"- pensó asustado Sabo.

-¡Claro que quiero que me ayudes, lamento que tengas que presenciar mi absurda pelea con aquel idiota!- le paso la canasta.

-¡Te escuche!- interrumpió de nuevo Ace.

-¡¿Cuándo vas a aprender a dejar de joder?!- otra pelea volvió a comenzar.

Después de la segunda guerra mundial, quiero decir… pelea del día, Sabo ayudo a subir a la castaña y una vez arriba esta despertó a Luffy poniéndole su sándwich en la cara pero este al despertarse mordió violentamente la mano de la chica.

-¡Luffy, suéltame!- grito desgarradoramente mientras sacaba algunas lagrimas de dolor.

Este por su parte no soltó a la niña pues aun estaba medio dormido, la chica comenzó a sacudirlo pero no hubo ningún efecto.

-¡Hey Luffy, suéltala!- Sabo tomo su tubería.

-¡Primero Dadan y ahora a la tonta!- grito Ace mientras también tomaba su tubería.

Ambos mayores comenzaron a golpear al chico para tratar de salvar la mano de Krystal. Todo fue tan rápido para la chica pues ahora ya se encontraba sentada frente a un Luffy todo golpeado y a sus lados tenia a Ace y a Sabo comiendo sus sándwiches.

-Si que tenias hambre… casi te comes mi mano- bromeo la chica.

-¿Cuál mano?- pregunto natural.

-¡Pues la mía, devorador de manos!- lo regaño molesta.

-Cálmate, no la perdiste… por desgracia- añadió Ace mientras masticaba.

-Sigue así y tu comida amanecerá en el suelo…- susurro molesta.

-¿Cómo ha estado Makino?- pregunto Luffy.

-Bueno… ella esta enferma en estos momentos y no fue a trabajar hoy, se ve bastante cansada- respondió neutral.

-¿Enferma?- pregunto Ace dejando así de comer.

-Si, de un resfriado- respondió pero después de analizar el asunto miro rápidamente al pecoso y sonrió macabramente. -¿Estas preocupado por mi prima?

-Pero que dices, además de tonta también eres mentirosa- respondió levemente sonrojado.

La chica se quedo boquiabierta y después se jalo de sus cabellos ¡¿El idiota estaba sonrojado?!

-No puede ser, tu no, tu no… eres un tonto, ¿Por qué tu?- comenzó a hablar dejando a los niños confundidos.

-¿Qué tanto dices?- la interrumpió Luffy.

-¡A Ace le gusta Makino! ¡¿Qué no lo ves?!- grito exageradamente.

-¡No es cierto!- se sonrojo.

-¡Claro que si!- respondió.

-¡Ya cállense!- grito Sabo un poco harto.

-Perdóname Sabo, no volveré a gritar- se oculto en sus cabellos.

-Deberías pasarme tu secreto sobre como callarla- añadió Ace.

Pasaron unos minutos después y los chicos que aun comían acabaron sus sándwiches. Sabo fue el único quien agradeció en nombre de los tres por lo cual la niña ya sentía que se desvanecía. Mientras sentía como su rostro se quemaba vio a Luffy tomar su tubería y después levantarse.

-¡Vamos a cazar cocodrilos!- grito Luffy muy animado.

-¡Si!- aceptaron sus hermanos mientras también tomaban sus tuberías y se levantaban.

-¡Hey, esperen un segundo!- los detuvo su "no madre" Krystal.

-¡Pero Krista!- protesto Luffy.

-¡¿Vas a comenzar a joder otra vez?!- pregunto Ace furioso pero la niña solo negó la cabeza mientras sonreía.

-"Esto es caso perdido, tengo que pensar en algo"- pensó Ace.

-Hey Sabo, dile algo- le susurro a su hermano.

El rubio asistió con la cabeza y miro a Krystal.

-Descuida, no nos ocurrirá nada- comento.

-Eso ya lo se, si ustedes son muy fuertes- les regalo una sonrisa aun mas grande. –Es mas, nunca lo dudaría.

-¿Y…?- iba a interrumpir Ace pero fue callado por sus hermanos.

-¿Podría ir con ustedes?- pregunto mientras la miraban extrañados. -¡Vamos, puedo ser de utilidad!- pero aun así los niños no cambiaban de cara, de echo… Ace parecía el más sorprendido.

-Bueno… si tanto quieres- comento Sabo.

-¡Eso es genial Krista, si logras vencer alguno serás mi primer nakama!- añadió Luffy tomándola de la mano y jalándola en el proceso.

-¿Nakama?- se pregunto ella misma.

-Hey Luffy, ten cuidado- le dijo Ace al ver que estaban apunto de bajar.

Las palabras del líder no funcionaron del todo pues, Luffy creyó que al bajar con Krystal agarrada de su espalda nada malo pasaría pero no fue asi. El menor no pudo sostenerse muy bien así que accidentalmente se soltó.

-¡Luffy!- grito Krystal mientras se abrazaba más de él.

-¡Sabo!- grito Ace mirando al rubio.

Luffy pensó rápido y ahora era su espalda la que se estrellaría en el suelo y no la de Krystal.

-¡Gomu Gomu no…!- grito mientras succionaba aire.

Ace y Sabo bajaron rápidamente del árbol pero al ver que los chicos ya se iban a estrellar aumentaron la velocidad.

-¿Gomu?- se cuestiono Krystal mientras miraba a Luffy quien aun succionaba aire.

Poco a poco ella sintió como se inflaba el estomago de Luffy pero ya no le quedaba tiempo para averiguar de que se trataba pues ya le quedaban dos segundos para su fin. Lo siguiente que sintió fue como rebotaba sobre una gran cama y la lanzaba a unos pocos metros de ahí.

-Fuu…sen- dijo el chico mientras sentía que se le iba el aire.

Si, Luffy se inflo como globo y eso fue lo que amortiguo la caída de ambos niños. Pero por el peso de Krystal esta misma le quito el aire mientras era lanzada a otro lado.

-¡Luffy!- corrió a socorrerlo Ace. -¡Si serás idiota, te dije que tuvieras cuidado!- lo tomo por su camisa.

-¡Eso fue increíble!- elogio Sabo.

-¡Krystal!- grito Ace desesperado mientras vio a la castaña tirada.

Rápidamente este fue en su auxilio y violentamente la volteo para después sentarla y sostenerla en sus brazos.

-¿Com…como?- pregunto con los ojos cerrados.

-Luffy uso sus poderes- respondió.

-Me alegra bastante… sabia que me salvaría- dijo acurrucándose en los brazos de… ¿Ace?

Ace miro atentamente a Krystal quien tenia unos raspones en su rostro pero también sostenía una hermosa sonrisa, sabia que era dedicada para Luffy pues el la había salvado.

-¡Krystal! ¡¿Estas bien?!- grito Sabo quien iba en su auxilio junto con Luffy.

-¿Sabo?- abrió de golpe sus ojos y miro a Ace quien la miraba tiernamente. -¡Pero que demonios!- se levanto y se apartó del pecoso.

-¡Krista!- se lanzo Luffy a ella, cayendo juntos al suelo.

-¡Idiota!- grito ella mientras lo abrazaba. -¡Eres un vil tonto!- lo abrazo mientras aguantaba las ganas de llorar.

Sabo miro confundido a Ace quien parecía sonreírles a la pareja de infantes abrazándose.

-"Ace…tu"- miro a Krystal quien se separaba de Luffy. –"Eso explica bastante".

-¡Tenemos que hacerlo de nuevo, fue tan emocionante!- le sujeto los hombros la castaña a Luffy.

-¡Si, también puedes ayudarme a mejorar mis poderes!- añadió.

-¡Y también podemos mejorar tu flexibilidad!- se le dibujaron estrellitas en ambos ojos.

-¡Al fin seré como Shanks!- sujeto con emoción su sombrero de paja.

-¿Shanks?- este asistió. -¿El novio de Makino?

Luffy inclino su cabeza confundido y se metió un dedo a la nariz.

-¿Novio, que es eso?- pregunto inocentemente.

Krystal sin palabras miro a Ace y a Sabo y les indico que le explicaran pero ambos estaban peor que Luffy pues también se mostraron confundidos.

-Bueno… es complicado y cursi- miro a Luffy. –Es mejor no hablar de ello, mejor vayamos a cazar cocodrilos.

-¡Si!- grito mientras se levantaba y salía corriendo sin sus hermanos y amiga.

-¡Hey Luffy, espéranos!- Ace fue tras el.

Krystal quien aun estaba en el suelo soltó una risita y después se vio interrumpida de Sabo quien le extendió su mano.

-¿Vamos?- pregunto con ligera sonrisa.

-¡Claro que si!- la acepto y ambos corrieron persiguiendo a Ace y a Luffy.

El cuarteto llego hasta un lago donde habitaban cocodrilos gigantes pero por el momento estos estaban escondidos así que tenían que planear en una carnada para obligarlos a salir. Mientras los niños se enfocaron a buscar lo necesario, Krystal se quedo sentada esperándolos.

-Cocodrilos… estos chicos si que están locos- negó con la cabeza mientras suspiraba.

Algo no la dejaba tranquila pues… tenia algo importante que pedirles al trio, algo que ha estado planeando desde que recordó el sobre de su padre. Sea como fuera se tenía que solucionar de inmediato su preocupación.

-¡Hemos encontrado pescado!- le anuncio Luffy asustándola en el proceso.

-Muy bien, cada uno utilizara su pescado como quiera para atraer un cocodrilo- comenzó a ordenar Ace. –El primero que derrote a uno, es el mas fuerte.

-Pero que idiotez…- susurro Krystal.

-¡Si!- respondieron al unisonoro los demás.

-Pero que idiotas- añadió la castaña.

Cuando el trio sumergió sus respectivas carnadas fue la de Sabo que pesco primero. Segundos después la de Luffy y por ultimo la de Ace.

-Veamos quien es el mas fuerte…- se dijo Krystal mientras miraba asombrada.

Las tuberías eran de suma ayuda pero no del todo pues esos cocodrilos eran enormes y fuertes. Sabo de vez en cuanto ayudaba a Luffy pues a pesar de también ser fuerte ante los ojos de Krystal, el menos siempre se metía problemas y era rescatado por los mayores. Ace no tenia ningún problema con su cocodrilo pero algo que le ablando el corazón a la niña fue que el pecoso abandono a su herido reptil para ayudar a sus hermanos en especial al pequeño.

A pesar de que competían para ver quien era el mas fuerte se podía decir que estaban empatados pues derrotaron a los cocodrilos con ayuda de los tres. Ace le encargo a Sabo una soga que cargaba y se pusieron a atar a los cocodrilos mientras Luffy le gritaba a Krystal mencionando que si había visto lo fuerte que eran cosa que solo respondía con un "Si Luffy, lo vi todo" cosa que no fue suficiente para ya que aun seguía contando con todo detalle lo que sucedió mientras la niña sonreía.

-Te noto aburrida- le comento Sabo mientras ajustaba la soga del ultimo reptil.

Ella negó con la cabeza algo sonrojada pero Ace interrumpió como siempre.

-A las mujeres no les gusta el peligro- cruzo sus brazos.

Ace, el pecoso mas idiota que pudo haber conocido volvió a hacer de las suyas. Muy bien, en estas situaciones algo podía hacer, no asustar a Sabo así que como siempre le sonrió hipócritamente al niño… como siempre. Mientras que el otro ya podía identificar sus sonrisas cálidas a las frías que siempre le daba así que… ya se veía venir su próxima pelea.

-Pero que dices querido Ace, si a mi me gusta el peligro- sonrió. –De hecho, yo vivo de él.

-¿Segura? entonces comprobemos eso…- le lanzo la tubería pero la niña no la atrapo cosa que hizo que se burlaran de ella.

-No estaba preparada, lo lamento- saco la lengua.

-Veamos si tu vives del peligro como dices- se acercó a un árbol para recargarse en el y acomodarse para el espectáculo.

-¿Segura que quieres hacer esto?- se le acerco Sabo y comenzó a hablarle furioso. –Tal vez Ace sea así a veces pero yo no quiero…- lo detuvo la niña.

-No te preocupes, estoy segura que ya no hay cocodrilos- se dispuso a seguir su camino pero el rubio la detuvo.

-No Krystal, puede ser peligroso y no quiero que te pase algo- Ace al percatarse de eso miro con atención a su hermano.

Por su parte, la castaña solo se sonrojo pero si quería callar a Ace tenía que hacer algo.

-Descuida, si ocurre algo tu me salvaras ¿No es así?- le guiño un ojo cosa que hizo sonrojarlo y al ver que no accedería la soltó.

-¡Vamos Krista!- comenzó a apoyarla Luffy.

La castaña solo sonrió y lentamente se acercó al lago. Se subió sus pantalones y comenzó se metió al agua. Para su suerte había aun un pedazo de pescado flotando así que lo tomo y lo incrusto en la punta de la tubería para así hacer su carnada. Pasaron los minutos que se transformaron en la media hora y aun no había señal de algún cocodrilo.

-¡Lo ves, no pasa nada!- le grito Krystal a Sabo quien no la dejaba de ver preocupado.

El chico solo asistía pero su preocupación no se esfumaba. Miro a su alrededor y las cosas no mejoraron, Luffy se encontraba durmiendo mientras que Ace aun miraba con atención a Krystal como si estuviese esperando que algo ocurriera.

-"No puedo dejarlo así, es una niña y ella no podrá con uno"- pensó Sabo mientras tomaba su tubería.

-¡Ni te atrevas!- lo detuvo Ace quien aun no despegaba la mirada de Krystal. –Si interfieres, ella morirá.

-¿La esta amenazando?- susurro.

Krystal al escuchar eso miro hacia atrás pero Ace la miro asustado.

-¡Hagas lo que hagas, no te muevas!- le ordeno.

-¿Qué?- pregunto pero después de escuchar que algo se movía en el agua se quedo congelada.

-Es por eso que dijo que moriría…- concluyo Sabo. -¡Krystal, no te muevas!

-Sabo…- susurro mientras comenzaba a entrar en pánico.

Poco a poco ella volteo hacia enfrente y vio como un cocodrilo se iba asomando. Al estar a pocos centímetros de Krystal quien sujetaba con fuerza la tubería… no dudo en lanzarle el primer golpe que al parecer lo noqueo dejando a los niños boquiabierto. Rápidamente ella salió del agua y abrazo a Sabo muy asustada mientras dejaba caer la tubería de Ace.

-¡Tiene razón Ace, no me gusta el peligro!- abrazo con mas fuerza a Sabo mientras lloraba con fuerza.

-¡Pero que dices Krista, eres tan genial!- se le acerco Luffy con estrellas en sus ojos. -¡Eres la mujer mas fuerte que he visto, desde ahora eres mi nakama!- hizo que se separara de Sabo y se secara sus lagrimas.

-¿Nakama?- menciono de nuevo esa palabra ¿Por qué la mencionaba mucho Luffy?

-¡Si, serás mi nakama!- respondió feliz.

-Pero no se lo has preguntado- comento Sabo.

-No hay necesidad pues ya esta decidido- respondió Luffy. -¡Krista, tu serás nakama del futuro rey de los piratas!- levanto sus brazos gloriosamente.

-Luffy…- comenzó a llorar de la emoción pues ella nunca tuvo amigos de verdad y ahora que los había encontrado, uno de ellos ya la llamaba por esa hermosa palabra… "Nakama".

-No te ilusiones mucho Luffy, ese cocodrilo ya es viejo y débil- interrumpió Ace quien señalaba al reptil noqueado. En efecto, no se trataba de uno de semejante tamaño como los otros pues era pálido y muy flaco pero eso no le quitaba el triunfo a Newlove.

El enojo corría por las venas de la chica… por primera vez comenzó a pensar que el pecoso que se porto bien con ella nunca existió es mas, comenzaba a odiar a este Ace que solo sabia como joder a la gente con sus comentarios.

-Lo ignoro, no es algo que me importe- respondió fríamente mientras volteaba ver con enojo al niño pero después miro a los demás. –Por cierto… ¿Qué harán con esos cocodrilos?

-Los venderemos, su piel es muy bien pagada- respondió Sabo.

-Bueno, sé que el que yo atrape es viejo y su piel no luce muy bien pero… espero que les vaya bien vendiéndolo- comento sin humor. –Por cierto, quisiera hacerles una invitación… o mas bien un favor.

-¿Qué ocurre?- pregunto Luffy. -¿Tienes hambre? Porque yo si- toco su pancita.

-En realidad no… quisiera invitar a ambos a una reunión que será pasado mañana por mi cumpleaños- se sonrojo.

-¿Cumpleaños? ¡¿Acaso cumplirás años, Krista?!- la niña solo asistió. -¡¿Y habrá mucha comida?!

-Si tú lo deseas, puedo preparar algo.

-¡Carne, quiero mucha carne!- comenzó a pedirle con devoción su deseo.

-Veré que puedo hacer…- miro con ternura al pequeño.

-Espera un momento- interrumpió Sabo. –Algo no me huele muy bien aquí, ¿Por qué no invitaste a Ace?

-Porque él ya estaba invitado desde un principio, de echo él fue el primero en saber esto- miro al pecoso cruzado de brazos.

-Yo no dije que aceptaba ir- le llevo la contra.

-¡Pero Ace, habrá carne!- interrumpió Luffy.

-Espera Luffy antes de esto hay otro detalle que quisiera comentarles…- se sentó en el césped y respiro hondo.

Los niños no supieron que hacer así que siguió sus pasos excepto Ace quien miraba de la misma manera extraña a Krystal.

-Cuando mi padre murió me dejo un sobre que contenía una llave… después de mudarme a la villa he olvidado averiguar que es lo que contiene el cajón que solo se puede abrir con ella- comenzó a explicar.

-¿Tendrá carne?- interrumpió Luffy.

-Eso quisiera- bromeo la chica. –En fin, no puedo volver sola al restaurante pues el que se quedo de encargado… me da un poco de miedo y es aquí donde ustedes entran.

-¿Quieres que te acompañemos?- analizo Sabo.

-Si, pero no solo eso… les pagare, el restaurante tiene miles de cosas lujosas que valen demasiado y como dice el testamento de mi padre, todo es mio- trato de hacer tentadora la propuesta.

-¿Solo nos quieres porque te da miedo el encargado?- pregunto malhumorado Ace.

-No solo es por eso, ese tipo siempre me ha dado muy mala espina y el tiempo en que estuvimos a solas siempre susurraba cosas, me miraba extraño y hasta llego a oler mi cabeza varias veces- después de eso el trio abrió sus ojos como platos.

-¡Sera divertido!- respondió Luffy. -¡Quiero patearle el trasero a ese cabron!

-¡Pero Luffy, yo no he dicho que debes hacerlo!- negó con sus manos mientras reía.

-Ya somos dos, este idiota no podrá tocarte de nuevo- añadió Sabo.

-¡¿Acaso no me están escuchando par de idiotas?!

-Mientras pagues bien, yo también me apunto- y por ultimo acepto Ace.

-De acuerdo, si ustedes lo desean… ¡Vamos a patearle el trasero al cabron de Tom!- levanto su puño mientras los demás incluyendo Ace sonreían.

-¿Cuál es el plan?- pregunto Sabo.

-Pasado mañana pasare por ustedes para irnos, una vez que hayamos salido de esta iremos a mi antigua casa en Goa y por ultimo celebraremos en casa de Makino- sonrió.

-¿Entonces no te veremos mañana?- pregunto Luffy.

-No y tampoco pasado mañana- guiño un ojo. –Y recuerden que no deseo ningún regalo de cumpleaños pero si ustedes quieren tomarse la molestia…- comenzó a caminar.

-Mujeres- dijeron al unisonoro Ace y Sabo.

-¡Al fin, carne!- comento Luffy. -¡Hasta pronto Krista!- se despidió de la chica.

La castaña volteo hacia atrás y se despidió con su mano de los chicos.

-Al fin se fue- dijo Ace quien se dirigía a los cocodrilos. –Llevemos a vender esto y después ya pensaremos en que podemos comer.

Sus hermanos asistieron y llevaron los cuatro cocodrilos con dificultad a vender mientras que Krystal llegaba a su casa a cuidar de Makino.

Esa misma noche…

Después de cenar de nuevo venado, Ace se separo de sus hermanos para revisar e improvisar nuevas trampas. Luffy noto algo raro en su hermano pero al preguntarle a Sabo este negó que era lo que tenía… pero lo que no pensó el menor es que el rubio sabía a la perfección que le sucedía al pecoso.

-"Nunca menciono que había convivido con una niña y ahora que lo hace… se ve mas extraño y malhumorado que antes"- comenzó a pensar mientras miraba como se quedaba dormido Luffy. –"Debe ser cosa mía pero yo sé que Krystal tiene mucho que ver aquí, solo espero que Ace no se lastime mucho"- se asomo a ver como su hermano armaba las nuevas trampas innecesarias.

Mientras tanto Ace en tierra comenzó a desesperarse pues cada vez que armaba una trampa algo salía mal, cada vez que excavaba un hoyo el terminaba dentro de él y por cada idea esta terminaba siendo un dolor de cabeza.

-¡¿Qué carajo me esta pasando?!- grito furioso mientras caminaba y volvía a caer en un hoyo.

Sabo quien fue el único testigo de esto se mordió la legua y se tapo su boca para no reírse de Ace pero era algo inevitable.

-¿A quien engañas Ace? Ambos sabemos que la quieres…- comenzó a susurrar. –Y por desgracia… yo también he empezado a quererla de la misma manera- fue lo ultimo que dijo antes de irse a dormir sin ver como su hermano salía del hoyo en el que estaba.

Al día siguiente…

Sabo fue el primero en levantarse y se aseguro de comprobar que Ace estuviera a su lado pero esto no fue así. Corrió hasta una ventana pero tampoco se encontraba en el hoyo de ayer pues este ya estaba tapado.

-¿A dónde te fuiste?- se pregunto mientras miraba alrededor.

No muy lejos de ahí, exactamente en la guarida de la familia Dadan se encontraba un intruso entrando con cuidado. Todos los bandidos incluyendo Dadan se encontraban dormidos en el suelo, los pies del intruso paso con cuidado por los brazos y piernas de los hombres.

Unos golpecitos en la frente de Dogra y Magra causados con un dedo, los despertó rápidamente y al ver el intruso guardaron silencio y con cuidado salieron de la cabaña junto a este desconocido.

-¡Ace!- grito Magra mientras abrazaba al pecoso.

-Cállate que los despertaras- interrumpió el enano y después miro a Ace. -La jefa nos conto que ustedes crearon un escondite en un árbol.

-Si… me supuse que fue ella quien activo la trampa- añadió. –Estoy aquí para pedirles un consejo.

-¿Consejo?- le pregunto confundido Dogra.

-Si…- se sonrojo y miro hacia otro lado.

Al ver esto el dúo se miro mutuamente y sonrieron, esto ya les sonaba familiar.

-¿Es sobre una chica?- pregunto el pequeño.

-No no, de eso no quiero hablar- negó con la cabeza mientras respondía molesto.

-Lo es- sonrió Dogra.

-Esto me recuerda a mi primer amor… ella solía ser muy callada y reservada ante todo- comenzó a volver a contar Magra la historia de su primer amor.

-¿Puedes callarte? Debemos escuchar a Ace primero.

-¿Por qué nunca me dejan continuar?- se pregunto algo triste el moreno.

-Cuéntanos Ace, ¿En que podemos ayudarte? Pues somos todos unos casanovas- se acomodó la ropa mientras Magra se peinaba.

-¿Y quien carajos les dijo que me refería de una chica?- se sonrojo a morir.

-Yo conocí a una niña que negaba su amor y también se ponía de ese color- el moreno señalo la cara de Ace.

-¡Lo ves, estas enamorado!- le pego son un codo el pequeño.

-¡¿Y porque si pusiste atención a eso?!- reclamo.

-¡¿Podrían cerrar la boca?!- grito el pecoso pero fue callado y arrastrado lejos de ahí para evitar que despertara a los demás.

Una vez detrás de unos arboles los ladrones en especial Dogra se dispusieron a sacarle la verdad a Ace.

-Yo nunca te he visto con una chica, cuéntanos ¿Cómo es ella?- pregunto Dogra divertido.

-¿Es linda?- ahora pregunto Magra.

-¿Es educada o es una traviesa?- comenzó a reírse Dogra. –A Ace le quedaría muy bien una seriecita y educada.

-¿De que color son sus ojos?

-¿Dónde la conociste?

-¿Cuántos años tiene?

-¿Cuál es su nombre?- preguntaron al mismo tiempo mientras Ace se ponía aun mas rojo y comenzaba a sudar.

-Solo les quería… quería- comenzó a rascarse su nuca.

-¿Es Makino?- pregunto Magra.

Ace solo lo miro pero no dijo nada más.

-El primer amor de un hombre es una mujer mayor que el- añadió Dogra.

-¿Cómo tu con Dadan?- comenzó a reírse.

-¡Jodido hombre!- comenzaron a pelearse.

-No es Makino… ella solo es muy bonita y amable para mi- comenzó a hablar mientras era ignorado. –Ella es diferente a ella… es mas que linda.

-¡Detente idiota, esta hablando!- grito Dogra mientras ahorcaba a Magra.

-Pasado mañana será su cumpleaños y… desearía regalarle algo- apretó los puños mientras se veía molesto.

-¡¿Qué no es Makino?! ¡Pero que menuda sorpresa!- comento Magra.

-¡Ya solté la sopa y no me dicen nada, me es muy pesado esto!- grito molesto. -¡Cada vez que la recuerdo algo malo me pasa, he arruinado trampas y me he caído en mis propios hoyos!

Ese último comentario hizo que los bandidos se rieran de él.

-¡Cabrones!- Ace les dio un puñetazo a cada uno y como es el gran tesoro de Garp y de Dadan aunque ella no lo admita, lo hacia intocable ante todo así que no lo podían golpear.

Ambos hombres se encontraban sentados mientras mostraban su golpe algo ¿extrañados? Ace nunca se había portado así con ellos y ahora que le gustaba alguien tenían que tener cuidado ahora en adelante.

-De acuerdo de acuerdo, te gusta una niña y le quieres regalar algo- comenzó a hablar el bajito. -¿Alguna idea?

-Si es por eso que he venido aquí- respondió furioso.

-Podrías regarle flores- comento el moreno.

Ace y Dogra lo miraron con asco pues eso era demasiado "cursi" así que si querían encontrar el regalo perfecto tenían que analizar mejor la situación.

-Veamos, ¿Por qué le quieres regalar algo, acaso ella te lo pidió?- el pecoso negó con la cabeza.

-Ella dijo que no quería nada en especial pero si queríamos tomarnos la molestia pues no había problema.

-¡El corazón enamorado de Ace le dice que le de algo! ¡Que tierno!- grito Magra ganándose otro golpe del pecoso del mal.

-Yo opino que le des algo sencillo pero bonito…- comenzó a hablar el pequeño.

-Algo que se veía que te esforzarte en encontrarlo- añadió el moreno.

-¿Entonces tengo que robarle algo bonito?- pregunto confundido Ace mientras inclinaba su cabeza.

-Si tu quieres, robar cosas caras hoy en día no es sencillo…- opino el bajito mientras cerraba aleatoriamente sus ojos mientras pensaba.

-Tal vez tengas razón pero… jamás he convivido con una niña mas que con ella así que no se mucho de eso- encogió los hombros Ace. –Esta plática me sirvió de mucho.

El pecoso se levanto y vio a los adultos un poco confundidos pero fue Magra quien relacionó todo primero.

-Te gusta la señorita Krystal ¿No es así?- Ace hizo una mueca y le dio rápidamente la espalda.

-¡Es cierto, es la única que he visto con los chicos!- grito Dogra emoción.

-¡No mencionen su nombre porque algo malo pasara!- grito Ace mientras caminaba. -¡Gracias!- se despidió pero como dijo antes, si decían su nombre algo malo pasaría… bueno, Ace termino cayendo en una trampa que estaba ahí.

-Pobrecito, jamás lo había visto así- comento Magra preocupado.

Dogra lo miro y suspiro mientras veía a Ace salir de su propia trampa e irse de ahí.

-No quiero ser yo el que le diga la verdad…

-Ni yo…

-Pero lo tiene que saber algún día, así es el amor.

-Tal vez el no sienta lo mismo y la ignore.

-No lo creo, esa niña tiene algo en especial que estoy seguro que si lograra conquistar a Sabo.

-¿Qué pasara cuando Ace se dé cuenta que ella quiere a Sabo?

-No lose mi querido amigo, simplemente no lose.

Continuara…

¡Hey linduras, sigo viva! Les agradezco mucho su paciencia, llevo escribiendo este largo capitulo desde hace semanas XD espero que esto recompense todo el tiempo perdido y aquí va lo emocionante… el martes publicare el siguiente capitulo ¿Por qué? Porque Krystal y yo andaremos de cumpleañeras XD si si este 3 de Febrero es mi cumpleaños así que espero alguna felicitación en su review de ese capitulo -¡El de ahorita no!- ¡Dejen su muy hermosa y humilde opinión en su review de hoy! Lamento nuevamente la demora ;D ¡Hasta el próximo capitulo!

-Los ama, Luna-