¡Hola mis queridos bombones del mal! Hoy aunque no me pueden ver les regalo una gran sonrisa pues el conteo de visitas se elevo bastante en este mes y eso no me había ocurrido desde hace bastante tiempo. ¡Gracias por su apoyo, juro que tratare de regalarles una de las mejores historias que pueda escribir! ;) Y como de costumbre… ¡Es hora de los agradecimientos!: LADI JUPITER (te devuelvo tu gran abrazo querida, aquí ya estará la explicación a todo… y algo mas), Elinash1 (¿Pasó algo malo? Con decirte que en mi ciudad ni siquiera tenemos playa… somos prácticamente un ¿Desierto húmedo, muy húmedo? Nah, ni tanto pero me preocupaste algo ¡Gracias por tu felicitación! :D), Miyabi Akari (lamento traumarte con Tom, como me has felicitado da por hecho que tendrás mas Ace), Danielle Chocolatt (Lo lamento, prometo no volver a traumar con Tom D; ), Hannahzepeda (¡Bienvenida! No te había visto por aquí… que bueno que te ha gustado. Por cierto, me encanta tu imagen de Luffy XD) y a todos los silenciosos del mal que tanto amo, bueno sin mas que decir… ¡Comenzamos!

*Aclaración: el "barro" es lo mismo que el "lodo" y viceversa, sé que es tonto decirlo pero en algunos países y personas solo lo conocen con solo uno de estos nombres.

Dos semanas pasaron lentamente después de lo ocurrido en el cumpleaños de Krystal ya que la chica se la paso castigada… a Makino no le dio tanta gracia lo que le ocurrió a la niña y menos cuando se lo conto de una manera tan alegre elogiando al trio de ladrones.

¿Quién diría que estar encerrada por 14 días te sorprendería el cambio de clima? Si, el otoño se fue para darle la bienvenida al frio invierno. Tras la ausencia de la castaña los chicos pasaron por varios días de "aburrición" ya que no había alguien quien los regañara. Krystal por su parte se encontraba sentada viendo por la ventana mientras amanecía, la villa se veía realmente hermosa cubierta de fría nieve.

-Si vas a salir, cúbrete bien- le dijo Makino mientras se colocaba una bufanda antes de irse a trabajar.

-¡¿Eso significa que me levantas el castigo?!- pregunto muy emocionada.

-Tu castigo termino desde hace tiempo- respondió riendo. –Anda, ellos ya te deben extrañar bastante.

-¡Prometo no volverme a meter en problemas!- corrió para abrazarla y después buscar lo que se pondría ese día.

La peli verde solo sonrió al ver como Krystal se colocaba una bufanda roja y un abrigo. Al ver que esta también ya se iba a retirar prefirió dirigirse a su bar.

Mientras caminaba hacia su negocio, comenzó a recordar como había terminado todo así. Jamás se había portado tan brusca con su prima pero fue demasiado arriesgado lo que hizo.

Flashback

Makino ya tenía aproximadamente una hora esperando a los niños pero no había ninguna señal de estos. Estaba tan emocionada al saber que Krystal había invitado a celebrar a Luffy y sus hermanos pero su emoción se fue totalmente al ver que ya estaba obscureciendo y no había señal de su prima.

La joven se encontraba sentada mientras observaba el pastel que previamente ella había preparado y que estaba en el centro de la mesa; cuatro sillas vacías y por ultimo los platos vacíos que estaban servidos y arriba de estos había un gorrito de fiesta para cada niño… graciosamente, Makino ya tenia el suyo puesto. Al escuchar el sonido de la puerta rápidamente se levanto muy contenta.

-¡Feliz cumple…! ¡Por dios, Krystal!- se tapo su boca mientras miraba a su prima quien estaba acompañada de los bandidos.

Krystal ya no llevaba su ropa de niño si no un vestido elegante, su peluca en la mano y su rostro tenia algunas manchas de… ¿Barro? Mientras no podía ocultar una gran sonrisa.

-Shishishi ¡Makino!- saludo un muy sucio Luffy.

-¡Luffy!- esta actuó igual que la castaña y lo abrazo con fuerza, sin duda alguna ambas eran familia.-Tu y yo hablaremos después…- miro de forma extraña a Krystal cosa que la hizo ponerse nerviosa.

-Hola…- saludo amigablemente Sabo mientras miraba a la joven soltar a Luffy.

Makino miro rápidamente a Krystal y subió y bajo sus cejas.

-¿Tu nombre es Sabo no así? Me alegra verte de nuevo- sonrió haciéndolo sonrojar.

-Si si como digas…- interrumpió una Krystal celosa.-Por cierto Makino, ¿No habrás olvidado al travieso de Ace… o si?

-Claro que no, él es un buen niño- sonrió la chica mientras buscaba al pecoso.

A unos pasos de ahí se encontraba cierto pecoso muy sonrojado y en cuanto vio que Makino se le acercaba comenzó a sentir que sudaba cayéndole así un poco de lodo.

-Krystal me habla mucho de ti, me alegra saber que son buenos amigos- Sabo y Krystal al igual que Ace se quedaron boquiabiertos. ¡¿Que demonios le acababa de decir Makino?!

-¡Eso no es verdad!- aclaro la niña sonrojada mientras Ace también lo hacia.

-Pero primita, no seas mentirosa… si todos los días sé algo nuevo de Ace- el pecoso se mostro incomodo mientras que Sabo se ponía pálido.

-"¿Pero que piensa Makino en contarle eso?"- pensó furiosa. –"¡Le esta dando a entender que me gusta ese idiota!"

-Dejémonos de discutir y váyanse a lavar- les señalo que subieran.

Por suerte de los niños, sus ropas no se veían tan sucias pero su piel si y bastante… con solo decir que no se podía distinguir las pecas de Ace y la cicatriz de Luffy.

Esos tres tontos hacían demasiado ruido al bañarse, Krystal solo rogaba que no destrozaran el baño. Esta ahora era la única en la mesa mientras Makino preparaba algo para cenar… esto no se podía quedar así. Miro hacia la cocina y vio a su prima cocinando mientras cantaba alegremente.

-Makino… ¿Por qué le has dicho eso a Ace?- pregunto muy confundida.

Makino guardo silencio y fingió no escucharla.

-Makino, te hice una pregunta- insistió.

-Quiero que Ace aprenda desenvolverse con la gente- respondió alegremente.

-Como quieras…- se recostó en la mesa.

-Te he dicho que es falta de educación recostarse en la mesa- la regaño dejándola sorprendida ya que Makino no se volteo a verla.

Media hora después los tres invitados y Makino quienes ya tenían sus ridículos gorritos puestos… bueno, Ace no lo traía pero la mayor lo convenció de usarlo; le cantaron a Krystal mientras las velas de su pastel se consumían lentamente. Sin que ninguno se diera cuenta, solo la peli verde sabia que solo había siete velas y no ocho… tal vez la que faltaba era para el deseo de la castaña.

Krystal se pregunto por qué Makino había hecho mucha comida y al ver comer a los niños lo recordó perfectamente, los tres devoraban… mejor dicho, tragaban la comida ferozmente. Lo que fue para su alivio ella preparo carne.

-¡Genial… carne!- grito Luffy con corazones en sus ojos mientras las chicas reían.

Después de ver como se acababa la comida llego la hora de atacar el pastel de Makino y los niños al pedir varias raciones mas hacían parecer que ninguno había probado ni un solo bocado de comida en días.

-No recordaba que sus estómagos no tenían fondo…- susurro mientras se llevaba a la boca una pequeña porción de pastel.

-¡¿Has sabido algo de Shanks?!- pregunto muy emocionado Luffy.

Makino quien estaba a punto de llevarse su tenedor a la boca se quedo muy pálida como si no esperaba esa pregunta. Krystal no pudo sentir más que burla hacia su prima pues ahora habían tocado el tema favorito de la peli verde "Shanks".

-Recibí una carta de el hace tiempo…- se mostro muy seca.-No quiso escribirme donde estaba pero dijo que después me mandaría noticias de él.

-¿Ya puedo llamarlo "primo"?- pregunto pícaramente la castaña.

Makino rio nerviosamente mientras negaba con sus manos la insinuación de la niña.

Después de algunas horas de diversión la hora de retirada llego para los chicos quienes parecían que querían quedarse pero Ace no quiso causar más molestias.

-Gracias por la cena, Makino- agradeció Ace algo sonrojado.

-Cuando gustes- respondió riendo.

-Estaba delicioso y mas el pastel- añadió aun mas sonrojado.

-¿Acaso se porta así con alguno de ustedes?- les susurro Krystal a los demás quienes negaron con la cabeza divertidos.

-¡Es hora de irnos!- ordeno Ace.

-¡Makino!- Luffy corrió hacia la chica y se despidió llorando.

-Pero que llorón- dijeron al mismo tiempo Sabo y Krystal cosa que los sorprendió.

-Sabo, antes de irte quiero darte esto…- le entrego una manzana.

Ace quien miraba con atención y ciertos celos la escena no oculto sus ganas de irse.

-¿Una manaza?- pregunto mientras la miraba curiosamente.

-Si, es en agradecimiento por tu valor- se sonrojo.

Sabo comenzó a sentir un desconocido cosquilleo en el estomago pero al ver a un Ace celoso decidió quitarse de la mente todo pensamiento que tuviera que ver con Krystal y trato de ser lo mas frio posible con ella.

-No fue nada…- respondió muy seco mientras jugaba con la manzana.

-En verdad… gracias- lo abrazo.

Makino al observar la escena suspiro conmovida y después miro a Ace quien apretaba sus puños con furia que parecía… ¿Celoso?

-Shishishi Sabo y Krystal se están abrazando- señalo Luffy inocentemente.

-¡Eso ya lo sabemos, idiota!- respondió Ace.

-Ace, por favor no seas grosero- lo regaño la peli verde mientras cruzaba sus dedos formando una "X" con ellos.-Ten modales.

La pareja de niños se separo violentamente y para disimular su sonrojo, Krystal fue hacia Luffy y se inclino hasta su altura.

-Gracias por salvarme, capitán- sonrió.

Luffy al escuchar "Capitán" su orgullo se elevo por los aires, era lo mas genial que le habían dicho hasta ahora.

-Eres mi nakama, jamás te abandonaría- sonrió.

La ternura invadió a Krystal y le deposito un beso en la mejilla al niño.

-¡Hey Krista, no puedes besar al capitán!- se quejo mientras tocaba la mejilla donde lo beso.

-Lo lamento- encogió los hombros mientras guiñaba un ojo.

Y por ultimo, la castaña se acercó al pecoso y sonrió forzosamente.

-Gracias, no sé como pagarte lo que hiciste por mí.

-Ya lo hiciste, el tesoro es nuestro- cruzo los brazos.

Otra sonrisa hipócrita, algo malo se venia… ¿o no?

-Un trato es un trato- le extendió una mano pero al estar apunto de aceptarla esta la retiro y prefirió darle un gran abrazo acompañado con un beso en la mejilla. –Eres de lo mejor, Ace.

-¡Hey, suéltame!- trato de zafarse mientras era motivo de burla para quienes estaban ahí.

Tras una que otra payasada que paso, los niños se retiraron y Makino borro la sonrisa de su rostro para después fruncir el seño.

-¡¿Me quieres explicar que sucedió?! ¡¿Dónde esta tu ropa?!- pregunto mientras la niña sonreía.

-¡Los hubieras visto, estuvieron geniales!- levanto sus manos.

-¡No me has respondido!- fue la primera vez que Krystal vio a su prima algo… ¿enojada?

-Fuimos al restaurante de mi padre por algo pero nos encontramos con Tom…- se tapo la boca, sabia que había hablado de más.

-¡¿Tom?! ¡¿El chico que te miraba extraño?!

-¡Makino, lo olvide por completo!- comenzó a asustar a la mayor. -¡Olvidamos averiguar si Tom estaba aun en el suelo!

-¡¿De que estas hablando?!

Después de explicarle el porque se vistió de niño, porque fueron a la ciudad, el cambio de ropa y por ultimo el incidente de Tom… Makino solo pudo decir una cosa.

-Estas castigada.

-¡Pero Makino!

-¡¿Sabes lo peligroso que fue hacer eso, Krystal?!- comenzó a gritar como madre preocupada. -¡Si se entera tu madre te apartaran de mi lado!- la tomo de los hombros. -¡¿Eso es lo que quieres?!

-Makino…

-¡No saldrás de aquí por unos días, no quiero que te vean si es acaso que te buscan!

-¡Pero Makino, tranquilízate!- trato de zafarse.

-¡¿Cómo quieres que me tranquilice?! ¡No quiero perderte!

Esas palabras le dolieron en verdad a la niña… su prima estaba dando todo por ella como si fuera su madre y ella pagándole con eso… no era lo que merecía Makino, no lo era.

Por su parte la peli verde se arrodillo hasta la altura de la niña y la abrazo con fuerza mientras lloraba desconsoladamente.

-¡No quiero que te aparten de mi!- aumento la fuerza. -¡Prométeme que no te meterás en mas problemas!

Krystal comenzó a sentir un nudo en la garganta y dejo caer algunas lagrimas mientras correspondía fuertemente el abrazo de su prima.

-Lo…lo… lo prometo, Makino.

Fin del flashback

El tiempo había pasado volando pues Krystal ahora ya se encontraba a punto de llegar al pie de la montaña cubierta de nieve. En verdad se moría por volver a verlos y más a uno en especial. En cuanto apresuro el paso para llegar al escondite fue un extraño ruido que la sorprendió y la hizo voltear para atrás… un enorme árbol estaba a punto de caer sobre ella. Ágilmente o mas buen por suerte, pudo esquivarlo sin salir herida pero al hacerlo algunas manzanas que llevaba con ella salieron volando.

-¡Lo lamento!- se escucho una ya familiar voz.

La castaña quien aun estaba tendida en la fría nieve levanto su cabeza y al ver quien había causado tremendo accidente, tomo lo primero que vio que en este caso fue una manzana y se la lanzo furiosa.

-¡Luffy, casi me matas!- el niño esquivó con facilidad la fruta y siguió corriendo hacia ella.

-¡Krista! ¡Eres tu!- corrió aun mas emocionado.

-¡Claro que soy yo, idiota!- se levanto y localizo las dos frutas restantes que sobresalían entre la nieve.

-Shishishi, lo lamento- se rasco la nuca mientras reía.

Krystal miro detalladamente al niño y se sintió algo culpable por haberle aventado su fruta. Debía disculparse de alguna manera aunque pensando lo bien, ¿Por qué llevaba consigo una hacha? Y ¿Por qué no estaban los demás con el regañándolo?

-¡Oi Luffy! ¡¿Quién es tu amiguita?!- grito una voz algo cansada que la hizo sacarla de sus pensamientos.

Sus ojos azules apuntaron hacia un viejo con aspecto de ermitaño que llevaba consigo un bastón mientras mantenía su boca ocupada con una pipa.

-Mi nombre es Krystal Newlove, señor- se inclino ante el. –Soy amiga de Luffy.

-Eso ya lo se pero, ¿Quién eres tu en realidad?- le apunto con su bastón.

-¡Ella es mi nakama!- interrumpió Luffy gritando emocionado.

-¿Nakama?- se tiro la pipa y expulso el humo de su boca. –Me da gusto que tengas alguno…- miro a la chica y sonrió. –Eres bienvenida, puedes acompañarnos si quieres.

El anciano comenzó a caminar sin los niños dejando un poco confundida a la chica.

-Oye Luffy…- comenzó a susurrar. -¿Quién es…?- señalo con la mirada al hombre.

-Ah, su nombre es Naguri y me esta entrenando para ser un pirata muy fuerte- respondió entre risitas.

-¿Naguri?- Luffy solo asistió con la cabeza mientras comenzaban a caminar. -¿Desde cuando te entrena?

-Desde…- comenzó a contar con sus dedos. –No lo recuerdo- respondió despreocupado.

-¡¿Qué no te acuerdas?!- grito sorprendida. -¡¿Y donde están tus hermanos?!

-Deben estar por ahí… Naguri me recomendó separarme por un tiempo de ellos.

-Oh, entiendo…

En todo el camino, Luffy y Krystal no volvieron a cruzar palabras pues a castaña se la paso mirando alrededor, entre árbol y árbol esperando ver a su querido rubio por ahí acompañado del idiota pecoso.

-¡¿Gustarías un poco de té?!- pregunto Naguri dándole la espalda.

Ella levanto la mirada sorprendida y miro a Luffy quien le decía con la mirada que aceptara. Ella solo sonrió.

-¡Seria un placer!- respondió.

No tan lejos de ahí se encontraban los otros dos héroes de Krystal un tanto aburridos en su escondite, ya habían salido a cazar y también aniquilaron una que otra bestia que encontraron por ahí. La verdad era que por el clima, muchos animales no se animaban a salir o simplemente estaban invernando.

Ace se encontraba acostado en el piso ideando y dibujando nuevas trampas que podían colocar para el refugio mientras que Sabo se encontraba viendo por la ventana algo nostálgico pues extrañaba mucho las tonterías de Luffy y los regaños de alguien en especial.

Si, el rubio a veces extrañaba los viejos tiempos a solas con su mejor amigo ahora hermano pero la cruda realidad es que esos tiempos no le eran tan agradables como los de la actualidad.

-Ace, ¿Qué crees que estén haciendo?- pregunto mientras apoyaba su cabeza en una mano.

El pecoso dejo de dibujar y lo miro confundido. ¿De quien estaba hablando? Sin entender mucho el asunto, no respondió la pregunta de Sabo y se decidió a continuar con su trabajo.

-Digo, Luffy se debe estar divirtiendo entrenando pero… ¿Y Krystal?- soltó un suspiro algo "obvio". –No la hemos visto desde hace tiempo.

-¿Y eso que?- pregunto sin emoción.

Sabo no encontró palabras para responderle. Era verdad que Krystal no causaba un gran cambio en las rutinas de ellos… a quien engañaba. El mismo extrañaba verla sonreír y gritándole a Ace. Tristemente negó con su cabeza como si así pudiese borrar los pocos recuerdos convividos con la chica pues ya se había prometido a no admitir ningún sentimiento por ella para no molestara a su hermano.

Lo que no sabia el rubio es que el pecoso estaba en las mismas que el, desde el cumpleaños de la chica su ilusión se vio para abajo y también sus ganas de verla. Para él era mejor estar a solas con Sabo que estar con Luffy quien reprocharía cada hora al extrañar a la castaña y también hartarlo hasta un nivel infinito por presumir a cada rato a Shanks. Tampoco le gustaba la idea de tener a Krystal por ahí viendo con ojitos de amor a Sabo, si… ya había sospechado que le gustaba pero lo confirmo aquel día.

Flash back

Krystal se encontraba abrazando desesperadamente a Sabo como si su vida dependiera de ello mientras Tom le apuntaba al rubio con una pistola.

-Dime una razón para no matarlo ahora mismo- dijo mientras apuntaba firmemente el arma.

-¡No lo hagas!- la voz quebrada de la chica se escucho fuertemente.

Ace lastimado y tirado en el piso levanto un poco su cabeza para averiguar que estaba pasando. Lo poco que pudo ver fue a la castaña asustada mientras que Sabo se encontraba muy mal herido.

Segundos después vio como esta miro tiernamente a su hermano mientras se mordía su labio tratando de no llorar, Tom en su caso miro de reojo a cada uno de la pareja y después sonrió macabramente.

-Te gusta… ¿No es así?- Ace abrió de golpe sus ojos, rogaba que eso no fuera real. No quería salir aun mas lastimado de esa. -¡Dímelo!

Krystal tardo unos segundos en responder pero cuando se sintió lista, bajo su cabeza lentamente.

-Eso no te incumbe…

No era un "si" ni un "no" pero con eso, Ace sintió un golpe algo brusco en su pecho. El también hubiese respondido lo mismo ante la misma pregunta. Eso fue un si definitivo para el.

-"Felicidades, Sabo…"- pensó algo triste y cuando supo que no había mas tiempo para esas estupideces decidió entrar en acción.

-¡Detente!- grito con dificultad.

Fin del flash back

Era un idiota, otra razón para odiarse a si mismo. Un día antes de lo ocurrido busco desesperadamente el regalo perfecto para ella pero no lo encontró.

Ni tampoco lo hizo al día siguiente pero torpemente busco días después algo que regalarle y en cuanto lo encontró… recordó lo de Sabo así que decidió ocultarlo hasta nuevo aviso en el cueco de un árbol.

-Que idiotez…- susurro.

Sabo por su parte admiro una vez el paisaje y recordó lo que el había conseguido para ella y que estaba muy dispuesto a regalarle en secreto.

Flashback

Justamente en el cumpleaños de Krystal, Sabo se levanto lo más temprano que pudo y comprobó que Ace aun estuviera durmiendo.

-Viejo…- hablo entre sus sueños.

En cuanto miro hacia enfrente, sus ojos casi se salían de su lugar pues Luffy ya se encontraba levantado y estaba felizmente dibujando algo.

-¡Oi Sabo!- grito feliz al verlo despierto.

-¡Shhh!- corrió y le tapo la boca. –Cállate o si no Ace nos matara…- Luffy solo asistió con la cabeza.

Al soltarlo, Luffy se volvió a enfocar en su dibujo, dándole cierto alivio. El niño si que se veía dispuesto a terminarlo.

-Oye Luffy, saldré a buscar algunas cosas…- se puso su sobrero de copa. –Si Ace se despierta, ¿Le podrías decir que fui a dar la vuelta?

Luffy no respondió pues estaba muy concentrado.

-De acuerdo, bueno… ya me voy.

De nuevo no obtuvo respuesta. Con mucho cuidado, Sabo bajo del escondite hasta llegar a tierra firme. Los primeros rayos del sol se estaban asomando y el tiempo se le agotaba.

-Veamos, ¿Qué le podría regalar a una niña?- se golpeo el hombro con su tubería mientras pensaba. -¿Le gustaría piel de cocodrilo? Nah, no creo.

Algunos minutos ya habían pasado y la duda aun seguía en pie. Sabo estaba seguro que a las niñas no les gustaban los insectos, las rocas y mucho menos animales muertos. ¡¿Qué demonios podría regalarle?!

-Podría regalarle su propia tubería…- miro la suya.

Imaginación de Sabo

-¡Vaya Sabo, es lo que mas deseaba que me dieran!- grito una Krystal con corazones en los ojos mientras tomaba una tubería con un moño rojo amarrado en ella. -¡Ahora podre hacer lo que siempre he querido hacer!

La chica corrió hacia Ace y comenzó a golpearlo con la tubería que Sabo se había esforzado en encontrar.

Fin de la imaginación

-No no, puede ser peligroso…- cerro sus ojos aleatoriamente mientras tocaba su mentón.

¿Qué le podía gustar a Krystal? Que pregunta tan difícil. Después de caminar bastante, decidió tomar un descanso sentándose en una gran roca.

-Me rindo… debería regalarle su tubería- comenzó a golpear la suya contra la roca que le servía de asiento. –Espero que no la utilice para matar a Ace.

En cuanto se disponía a levantarse algo que brillaba le llamo la atención. Al bajarse y buscar de que se trataba… encontró el regalo perfecto.

-¡Genial, una roca que brilla!- la tomo mientras la miraba asombrado.

Si si, una roca común y corriente del tamaño de un puño y que brillaba. ¿No le sonaba extraño? Al parecer no. Muy feliz y satisfecho, Sabo regreso al escondite junto con su regalo.

-Oi, Sabo…- lo llamo Luffy en cuanto vio que acababa de llegar.

-¿Ocurrió algo?- pregunto mientras dejaba su tubería recargada a la pared.

-Ace no ha dejado de hablar dormido- lo señalo, parecía algo molesto.

-¿Y que pasa con eso?

-No me deja concentrar- agarro su sombrero de paja.

-Tranquilo, de todos modos ya es hora de despertarlo… Krystal ya no debe tardar en venir- le dijo mientras Luffy parecía ignorarlo.

El rubio se acercó lentamente hacia su hermano quien no dejaba de quejarse entre sueños. Rezaba por su suerte para salir vivo de esta. Se acercó lentamente mientras dejaba caer una gota de sudor.

-Buenos días, Ace.

Fin del flash back

Pero había otra cara de la moneda, el porque no le dio la roca.

Flash back

Sabo observo como la prima de Krystal se le acercaba a un tanto ¿nervioso? Ace mientras la castaña veía divertida la escena.

-Krystal me habla mucho de ti, me alegra saber que son buenos amigos- ese comentario hizo que se quedara boquiabierto. ¿Qué Krystal hacia que?

-¡Eso no es verdad!- aclaro la niña sonrojada mientras Ace también lo hacia.

-Pero primita, no seas mentirosa… si todos los días sé algo nuevo de Ace.

¿Krystal hablaba a diario de Ace? Pero se supone que ella no le agrada del tanto… ¿O si? ante eso, Sabo dejo toda esperanza y emoción por regalarle la roca.

Sin saber donde esconder el regalo, no lo pensó mas de dos veces y acomodo la roca en una lente de sus gafas y permaneció ahí desde entonces. Fue un milagro que fuera del tamaño exacto. Aunque no le causaba molestias al chico, a veces podría jurar que el peso de esta misma hacia que su sombrero se resbalara un poco.

Fin del flashback

-Sabo…- lo llamo su hermano.

-¿Eh?- sacudió su cabeza mientras reaccionaba. -¿Qué sucede, Ace?- miro hacia atrás.

-¿Quieres ir por el tigre gigante después?- pregunto mientras se levantaba.

¡Claro! Intentar vencer a ese tigre para despejar su cabeza era perfecto.

-¡Si!- asistió mientras Ace sonreía.

-De acuerdo, primero comamos algo y después vayamos por el- ambos hermanos tomaron sus tuberías y dejaron el escondite.

Algunas horas después…

Naguri no parecía ser mala persona después del todo. El anciano junto con Luffy la guiaron a una parte algo apartada de la Gray Terminal donde no había basura acumulada, si no que solo se veían rodeados de una superficie rocosa y para terminar, todo esto tenía vista al mar. La chica no tardo en comprender que estaban a orillas de la isla.

Después de ser obligada por Luffy a contar la heroica historia de como el y sus hermanos la salvaron de las garras de Tom, a Naguri le surgió una duda.

-¿Y que era lo que te dejo tu padre?- dejo de probar de su pipa mientras le pasaba una taza a Krystal.

-Bueno… en realidad me dejo muy poco oro y si, era un cofre- miro hacia otro lado mientras jugaba con su taza. –Además de oro tenia muchos ingredientes extraños para ramen.

-Bueno… si era el rey del ramen, eso era su tesoro.

-Si, aunque de los pocos frascos que abrí, vi que solo contenían especias extrañas en el mercado y que valen una fortuna.

-Creo que deberías…- miro a alguien en especial.

-¡Ramen!- interfirió Luffy mientras se tocaba su pancita indicando que tenia hambre.

-De hecho, Luffy llego a probar el ramen de mi padre- lo miro tiernamente.

-¡Y estaba delicioso!- añadió felizmente pero al escuchar como rugía su estomago su humor se fue.

Krystal dejo su taza en el suelo y busco entre sus cosas algo que darle a Luffy, en cuanto lo encontró se lo lanzo pero el objeto golpeo la cabeza de este. Pero este no reacciono, en verdad se ponía mal cuando no comía.

-¡Oye Luffy, toma tu manzana!- le señalo el fruto que rodaba a un lado de él.

-Carne…- comenzó a susurrar algo moribundo.

-Si haces un buen trabajo hoy, cazaremos un venado- le dijo Naguri mientras Luffy reaccionaba rápidamente y se devoraba la manzana.

-Toma, Naguri-san- la chica le extendió la última manzana que cargaba con ella.

El anciano miro con detalle la manzana y después la acepto con gusto.

-Eres muy amable- sonrió.

-No me haga hablar de usted- se sonrojo levemente.

Antes de que Naguri diera la primera mordida a su fruta, las tripas de Luffy lo interrumpieron.

-¡Tengo hambre!- se quejo por primera vez.

-¡Luffy, ya te di tu manzana!- la chica comenzó a regañarlo. -¡Aguanta un poco mas!

Para sorpresa de la chica, la manzana que le dio a Naguri salió volando frente a sus ojos y fue atrapada por el menor quien la comía con gusto.

-Pero Naguri-san…

-Un buen nakama ayuda a los demás en cualquier cosa pero un buen capitán sacrifica todo por el bienestar de sus nakamas.

La chica lo miro mientras analizaba con atención las palabras que acababa de decir. Luffy se mostro un poco mas alivianado después de la segunda manzana mientras que Naguri comenzó a pensar mientras probaba de su pipa.

-Andando, tenemos que ponernos en marcha- se levanto mientras apagaba el fuego. -¡Luffy, no olvides esta vez tu hacha!

Luffy asistió con la cabeza mientras iba en busca de su hacha y dejaba solos al anciano y a la niña.

-Naguri-san…- este volteo a verla.

-¿Qué sucede?

-¿Podría entrenarme a mi también?- pregunto sonrojada.

-Lo lamento, no entreno mujeres.

Ese comentario no fue tan agradable para Krystal pues se puso roja mostrando su enojo mientras veía a Naguri.

-¡Pero yo podría entrenar como un chico!- comenzó a hacer berrinche.

-¿Y se puede saber la razón por la que quieres que te entrene?- la miro seriamente.

Era cierto, Krystal no le había dicho aun su razón pero aun así, no le había gustado del todo la respuesta del anciano. Tras pensarlo varias veces respondió un poco mas tranquila.

-Quiero ser más fuerte para poder defenderme…- bajo su cabeza.

-¿Lo dices por lo que sucedió en tu cumpleaños?

-No solo por eso…- dejo caer algunas lágrimas. -¡No quiero ser un estorbo para ellos!

Luffy quien había escuchado los llantos de la niña, miro hacia atrás y observo la escena.

-No eres un estorbo, es que solo eres una niña- comenzó a reírse.

-¡¿Y eso que?!- se limpio las lagrimas.

-Deberías sentirte alagada que tres futuros piratas te defiendan de todo.

Aun con ese comentario, Krystal aun se sentía insatisfecha consigo misma. Tenia que aprender a ayudar a los chicos para que así no sintieran que cargaban con ella a diario.

-¡Oi, Krista!- apareció Luffy. -¡Toma esto, empiezas desde hoy!- le paso una hacha algo gastada.

-Lu…Luffy- lo miro tiernamente y con sus ojos vidriosos.

-¡Mis nakamas deben ser fuertes, debes entrenar duro!- sonrió mientras alzaba su hacha.

-Entonces andando- añadió Naguri mientras comenzaba a caminar.

-Pero…- lo miro confundida la chica. Hace unos segundos él se oponía a que entrenara con ellos y ahora, dejaba que Luffy la aceptara.

-¡Krista!- la llamo Luffy sacándola de sus pensamientos.

Luffy y Naguri ya se encontraban a unos pasos alejados de ella y al ver que esta no los acompañaba se detuvieron a esperarla.

-¡Ya voy!- grito mientras corría hacia ellos con una amplia sonrisa.

-"Como pensé, mi actuación hizo que Luffy actuara como un capitán y decidiera llevarla con nosotros y en cambio a ella…"- miro como la castaña se acercaba a ellos. –"Mentiría si dijera que no seria excelente nakama así que… ¿Por qué no animarla a hacerse mas fuerte con un poco de enojo?"- puso una sonrisa de medio lado.

-¿Eh? ¿Por qué sonríes?- pregunto Luffy mientras lo miraba confundido.

Naguri se sorprendió al ver que ese tonto se percato de todo y comenzó a pensar en la respuesta que le daría.

-Por una extraña enfermedad que tengo- Luffy lo miro asombrado.

-¡¿Tienes una enfermedad que te hace sonreír todo el tiempo?!- pregunto con estrellitas en los ojos.

-Luffy, eso no existe- ¿Desde cuando Krystal ya estaba a la misma altura que ellos?

-¡Pero Krista, él lo dijo!- señalo a Naguri.

-Entiende que esa enfermedad no existe, te ha mentido.

A Naguri esto ya le olía mal, ambos niños se vieron de manera desafiante mientras comenzaban a caminar.

-¡Que si existe!

-¡Que no!

-¡Que si!

-¡Que no!

-¡Que si!

-¡Que no!

-Esto será un largo día…- susurro el hombre mientras se alejaba con los niños que aun seguían peleando.

Continuara…

Bueno dulzuras, hasta aquí pude escribir. ¿Porque? bueno… no quise alargar mucho el capitulo ¿O les gustan demasiado largos? Bah, de todos modos ya lo publique. Muy bien, les tengo un aviso importante que los pondrá un poco sentimentales: La historia se va a… ¡Mentira! No le va a pasar nada XD Pero eso si, en el próximo capitulo nos pondremos sentimentales porque es la separación de Sabo del grupo (Oh, spoiler D; ) ¿Saben que sigue después de eso? Bueno… eso no se los puedo decir aquí pero, asegúrense de no perdérselo. ¡Dejen su humilde opinión de este capitulo en su review de hoy! Los quiero mucho mucho y ¡Hasta el próximo capitulo!

-Los ama, Luna-