¡Hola mis amores! Lamento enormemente la demora, juro que no quise dejarlos tanto tiempo pero la universidad me tenia sumamente ocupada. Todo esfuerzo rinde sus frutos, al no escribir pude estudiar un poco mas y esta vez mejore bastante mis calificaciones superando en unas materias a una amiga que es todo un cerebro humano D; -Aplausos por favor-
También me apena un poco ver que no actualizaba desde Agosto… ¡Una disculpa enorme! Les juro que terminaremos este año con un buen capitulo ¡Lo juro! Ahora que ya me encuentro de vacaciones me veré obligada a actualizar un poco mas seguido pero recuerden que hay mas historias de por medio :c
Agradezco de todo corazón a:
Elinash1: Tarde un poquitín en recordar porque borré el capitulo… después me acorde que fue un error mio pensando que había actualizado con un capitulo erróneo. Lamento no haber actualizado en Septiembre pero he aquí la nueva actualización :C
LADI JUPITER: Lamento no haber actualizado para tu cumpleaños pero toma este capitulo como tu regalo. Espero que no odies a los capitanes que saldrán en esta historia pues Ace y Krystal se verán muy enredados con estos… ya veras porque XD
Anonima-Traumada: En mi mente Ace siempre repite estas palabras: Luffy, Tonta, Marco, Padre, Hiken y Comida… ¿Extraño, no? Bueno, es Ace… todo se le perdona. Si te mueres por saber quien es ese "capitán" que le gusta a Krystal, he aquí una probadita. Y si, para mi eres popular pues ya te había visto por ahí desde hace tiempo antes de que publicara esta historia… ¿O era la de Chopper? Ya ni me acuerdo :c Los que somos acuarios somos la onda, fin de la discusión.
Susane. : ¡Yeii! ¡Gracias! ;D
Nao-K: Oh, muchas gracias :3 No te preocupes, aun no he excluido a Sabo del todo… vamos, el primer amor nunca se olvida. Además de que el rubio es mi segundo personaje masculino favorito, no pienso eliminarlo así tan fácil. Falta solo un capitulo para el rencuentro con Ace o Luffy así que estate atenta.
MichiShisui: Si… el buen Marco con sus consejos de amor, ¿De donde los ha aprendido? ¿Acaso tu…? -la mira sospechosamente- bueno, el punto es que él si sabe de estas cosas. ¿Tomas? Bah, ese tipo desde un inicio supe que no sería un chico bueno ni aun poniéndole un papel poco irrelevante. Por ultimo, Krystal era una niña dependiente y aun lo es aunque casi no lo parezca… en realidad muchas personas somos así, necesitamos de alguien para seguir adelante cosa que a veces es mala idea y trae consecuencias, como las que verá ella después.
Y a los silenciosos del mal que de seguro me extrañaron… ¿Nadie? Bueno, en realidad yo si los extrañe a ustedes y gracias a aquellos que leen la historia aun.
Sin mas sentimentalismos…
¡Comenzamos!
Mirando hacia el cielo, lo pudo recordar. Hace meses y casi el año que no estaba en su mente. Después de haber visto la recompensa de Luffy hace poco, su duda por saber cuanto había cambiado surgió instantáneamente, ¿Qué tanto había cambiado Ace?
No eran pocos los recuerdos que tenia de él pero con el tiempo se volvieron algo borrosos. Solo quedaban las leves sonrisas al pensar en las simples tonterías de niños que realizaron en el pasado, las estupideces del tierno Luffy, los regaños del amargado de Ace y la amabilidad de su primer amor difunto, Sabo.
Mientras tanto, Mitch sacó de uno de sus bolsillos unas llaves y sonrió al encontrar la indicada, solo faltaba el vehículo. Al no escuchar que lo seguían, se dio la media vuelta para ver una castaña quien veía torpemente el cielo.
-Genial…- susurró para después soplarle a su flequillo. –Ahora se le ocurre entrar en el estado "cerebro apagado".
-"Me pregunto si ellos zarparon juntos, aunque lo dudo mucho…"- pensó la chica torpemente mientras entrecerraba los ojos a causa del sol.
-¿Hola? ¿Tierra Krystal?- Mitch pasó su mano numerosas veces delante del rostro de la joven.
Cuando reaccionó, la chica solo movió sus ojos para mirarlo mas no bajó la mirada.
-¿Qué sucede?- preguntó seriamente.
Mitch hizo una mueca incomoda, lo que acababa de hacer Krystal fue sumamente tenebroso para él.
-¿Qué tanto te detiene?- preguntó incómodamente. -¿Acaso quieres que el sol te haga huevo frito los ojos?
-Lo lamento- bajó la mirada y lo miró sonrojada. –Estaba pensando en unas cosas.
Mitch sonrió ampliamente mostrándole una sonrisa perfecta a Krystal y negó con la cabeza divertido.
-¿Conoces la lista de crímenes que ha hecho "Ace, puño de fuego"?- preguntó mientras ella negaba con la cabeza.
-No, pero ya tengo una idea de lo que ha hecho- respondió. –Robo, delincuencia, una que otra pelea y lo más importante de todo, irse sin pagar de los restaurantes… es tan predecible.
Mitch soltó una risa burlona mientras se peinaba con sus dedos su cabello rojizo.
-Bueno, a todo eso agrégale "Robar corazones de chicas tontas"- aquel comentario no le hizo mucha gracia a Krystal pues frunció el ceño mientras apretaba sus puños.
-¡Oye!- se quejó sonrojado. -¡No es lo que tu piensas!
-¿Ah, no? Bueno, entonces dime la razón por la que quieres su cartel.
-Es personal…
-¿No me dirás?- preguntó algo molesto. –Vamos, Krystal…
-Ya te dije que es personal…- se volvió a sonrojar.
-¡FUERON AMANTES!- la señaló con un dedo mientras ella abría de golpe sus ojos.
-¡¿QUÉ?! ¡NO!
-¡CLARO QUE SI! ¡DESEGURO ERES DE ESAS A QUIENES LES ROMPIÓ EL CORAZÓN Y QUIERES ENTREGARLO A LA MARINA!
Krystal se dio un manotazo en la frente, Si esa fuera la razón… ¿Por qué habría la necesidad de ver su foto si ya lo había visto desde antes?
-¡QUE NO!- negó molesta.
Krystal de un momento a otro sintió como Mitch depositaba sus manos sobre sus hombros.
-Anda, cuéntame. Quiero saber que tiene de especial ese pirata- Mitch volvió a sonreír haciendo que Krystal volviera a sonrojarse.
Todas las habitantes de Paladia y en especial Krystal lo admitían, Mitch es un joven que capta la mirada de muchas pues no es una persona poco agraciada, si no todo lo contrario. A veces era el colmo para la chica que se sintiera un poco nerviosa al verlo sonreír pues se distraía en las pequeñas arrugas que se le formaban alrededor de esa dentadura blanca. Haga lo que haga el capitán, él y su amiga sabían perfectamente que para la joven no había nadie más que el mejor amigo de este.
-Mitch… te vuelvo a repetir que no es lo que tu piensas- la chica miró hacia otro lado mientras el capitán aun le fijaba la mirada.
-No mientas- le apretó los hombros.
-Bueno… es pecoso- respondió aun mas sonrojada mientras miraba hacia el suelo. No tuvo de otra, respondió con lo primero que se le ocurrió, esa respuesta no era algo de otro mundo pues años atrás siempre la utilizaba.
-Y yo nací ayer- comentó burlonamente.
-Es la verdad, solo recuerdo que era pecoso…
-Con que ya lo conoces desde hace tiempo ¿Eh?- la liberó de su agarre y después le susurró al oído. –Picarona.
-¡MITCH!- Krystal lo empujó con todas sus fuerzas, odiaba que hiciera eso. Odiaba la actitud coqueta de su amigo.
-Ok ok, dejare de hacer eso porque puño de fuego me puede carbonizar- volvió a bromear.
-¡No eres de mi agrado!- gritó sonrojada para después sacarle la lengua y darle la espalda… otra vez.
Desde que la conocía, su actitud no había cambiado del todo. Ante los ojos de Mitch, Krystal seguía siendo infantil en algunas ocasiones… bueno, en realidad cuando solo peleaban cosa que casi no ocurría pues no se veían seguido.
-¿Sabes?... Si el señorito perfección nos escuchara en estos momentos, nos mataría a ambos.
-¡¿Y…Y a mi porque?!- la castaña abrió de golpe sus ojos como símbolo de miedo y volteó a verlo.
-Porque quieres una foto de Portgas D. Ace, uno de sus mayores enemigos.
-¡¿Lo conoce?!- preguntó un tanto emocionada y asustada.
-No, pero cualquiera que esté en la tripulación de Shirohige y peor aun, que sea comandante de alguna de sus divisiones… - guardó silenció y giró sus ojos mientras hacia una mueca. Trataba de encontrar las palabras adecuadas. –Digamos que por motivos personales son enemigos y no quiero referirme a que él es parte de la marina y Portgas es un pirata.
-No comprendo- la chica cruzó sus brazos e inclinó su cabeza. -¿Quién es Shirohige?
Mitch negó con la cabeza mientras chasqueaba la lengua.
-Él mismo es el indicado para que te cuente todo, yo ya te dije más que suficiente- le dio la espalda y comenzó a caminar. -¡Andando, se hace tarde!
-¡Oi, espera!- ella se fue corriendo tras del capitán.
A lo lejos, Krystal visualizó un vehículo un tanto extraño para sus ojos. Sabia que a Mitch le encantaba resaltar entre los demás como personalidad, apariencia y en cierta forma material pero… ¡¿Esto?!
-"Y aun me pregunto porque a Mitch le encanta traer juguetes nuevos…"- pensó mientras veía como su amigo se subía emocionado a su transporte.
El vehículo parecía ser una motocicleta corriente a simple vista pero al mirarla hacia abajo, se apreciaba que no tenía ninguna especie de rueda. No sabia como explicar la forma en la que se movería pues no se le ocurría nada.
-¡Sube! ¡Te encantara!- la animó sonriente.
Que mas daba, no podía decirle que no pues ya le iba a hacer el favor de llevarla a su hogar. Con cuidado, Krystal se sentó detrás de él y sujetó la ancha cintura de Mitch con mucha vergüenza.
-Siéntete suertuda pues eres la primera chica en sentarse en esta preciosura…- le comentó mientras introducía la llave correspondiente.
-De muchas…- susurró la chica.
Mitch se detuvo en seco, miró hacia atrás e hizo una mueca.
-¿Dijiste algo?- preguntó inseguro.
Krystal lo miró avergonzada, la había escuchado. Viéndole todas las virtudes que tenia Mitch, cargaba un lado oscuro muy molesto para la castaña… no era un secreto entre muchos que el capitán aprovechaba su belleza entre las mujeres. Mujeriego en pocas palabras.
-Nada- negó rápidamente con la cabeza.
-De acuerdo…- miró nuevamente hacia enfrente. –Sujétate.
Mitch encendió el motor e hizo que la motocicleta se moviera.
-"Con que se eleva con aire… o eso quiero pensar"- dedujo la chica al mirar como un leve humo levantaba polvo debajo de ellos.
Base Marine G-2
Cerca de Paladia, se ubica la Base Marine G-2, el lugar donde residen y entrenan los marines y sus aspirantes para ese cargo originarios del país de las piedras preciosas. La base es actualmente dirigida por el Vicealmirante Comil. Es aquí donde Mitch y el interés amoroso de Krystal han entrenado tantos años.
Oficina de Comil
Ya llevaba menos de los cinco minutos esperando al capitán encargado de la misión especial que mandó a realizar, amaba la puntualidad y sabia que el chico no lo dejaría esperando.
Sentado en su largo escritorio, se encontraba Comil jugando con una pluma mientras contaba los segundos que pasaban. El Vicealmirante se trataba de un hombre de gran complexión, cabello rubio claro en forma de melena aunque con una calva en medio de la cabeza. Bigote delgado y labios gruesos.
Su oficina como su escritorio estaban decorados de una manera elegante, impecable en pocas palabras. Común entre encargados de alguna base.
Cuando escuchó que llamaban a la puerta, dio un salto de sorpresa, acomodó la pluma en su lugar, se acomodó su traje y por ultimo, se levantó de su asiento para ponerse en una postura firme.
-¡Adelante!- ordenó.
Rápidamente la puerta de su oficina se abrió para revelar un joven pelinegro.
-¡Señor!- saludó con una postura firme mientras realizaba un saludo militar. –Lamento la tardanza, hubo algunos percances en el camino.
Comil le indicó con una mano que cerrara la puerta y después lo invitó a sentarse en la silla que tenia frente a su escritorio. Cuando tomó asiento junto con él, el vicealmirante lo observó unos segundos.
Su cabello era negro, algo largó y portaba un flequillo que acomodaba a un lado. Sus ojos eran verde esmeralda y su piel blanca cual porcelana. Era un poco más o menos atractivo que el mismo Mitch. Ahora le quedaba claro porque el joven pedía misiones que no involucraban mujeres, debía ser muy acosado por ellas.
-Dame tu reporte-ordenó mientras se sentaba.
-Misión cumplida, todos los piratas se dirigen ahora mismo a Impel Down- respondió seriamente. –Y como prometí, nos tomó solo dos días en derrotarlos.
Comil se quedó boquiabierto, solo le pidió al capitán que tenia enfrente en esos momentos atrapar una tripulación pirata que estaban causando alboroto cerca de Paladia, el chico se puso de necio prometiendo que lo conseguiría en menos de tres días y lo mas sorprendente fue que cumplió.
-¡ESO ES MARAVILLOSO!- se levantó de su silla y golpeó el escritorio. -¡MAGNIFICO!
-Gracias…- se limitó a mostrar emoción alguna pero mostró una media sonrisa.
-Después de esto, puedes seguir a tu amigo Mitchie y tomar tu temporada vacacional- comentó emocionado.
-¿Mitchie?- preguntó incomodo. –Lo lamento pero volveré a rechazar esa oferta.
-¡¿De nuevo?!- ahora fue Comil quien preguntó con cierta inconformidad. -¡¿Qué no piensas descansar unos días después de esto?!
-Señor, no requiero de vacaciones pues no estoy cansado. Además, ya le dije que mi inicio vacacional ya tiene fecha dentro de unos días.
Comil no le quedó de otra que aceptar el rechazo del joven, no le andaría rogando.
-Bueno bueno, no me gusta insistir- negó con la cabeza. –Pero, ¿Habrá una respuesta si pregunto por qué?
El chico encogió sus hombros mientras hacia una mueca, en realidad no había mucho que explicar.
-Digamos que soy una persona que le gusta el trabajo, es satisfactorio atrapar piratas.
Comil juntó sus manos y recargó los codos en el escritorio para usar su par para apoyar su barbilla, esto era muy interesante… tenia que saber mas.
-Muchacho, ¿No tratas de decirme que no hay nadie esperándote en Paladia?
El chico negó con la cabeza, su reacción fue neutra, seca y fría. No le importó en lo más mínimo esa pregunta.
-Tome como quiera esta respuesta: en Paladia solo conozco a dos personas. Y está Mitch claro, pero si lo tomamos en cuanta por su periodo vacacional.
-¿Dos personas? Interesante, ¿Y como se llaman?- Comil preguntó aun mas curioso.
El joven lo miró incomodo, comenzaba a sospechar que el vicealmirante deseaba saber algo en concreto.
-Señor, ¿Este es un interrogatorio?- preguntó seriamente.
-¡Pero claro que no!- respondió rápidamente mientras sacaba por debajo de su escritorio dos vasos medianos de cristal y después una botella color amarillo mostaza. –Solo es una pequeña charla entre hombres, me gustaría saber algo mas del capitán estrella.
-¿Estrella?- preguntó neutro. –Pero que alagador…- susurró sarcásticamente.
Comil comenzó a servir el extraño líquido hasta la mitad de cada vaso. Al terminar, le pasó uno al capitán.
-Espero que te guste, solo lo sirvo en ocasiones especiales… ¡Y esta es una de ellas!
Antes de darle un sorbo a su bebida, el chico miró con detalle el líquido que era de un color rojo sangre y después lo alzó un poco para que la luz de la ventana que iluminaba el lugar mostrara de otro tono la bebida la cual se transformó en un rojo cereza.
-Es un lindo vaso, ¿No?- preguntó Comil al ver a su compañero. –Hecho con el mejor "cristal" de Paladia.
El chico abrió de golpe sus ojos y después movió sus ojos para ver de forma macabra a Comil el cual se asustó. ¿Acaso era el único que hacia esa acción tan macabra? La respuesta era no, alguien más también la hacia.
-¿Pasa algo?- preguntó el vicealmirante extrañado.
El joven bajó la mirada y su rostro se mostró aun más frio que antes.
-Ahora entiendo todo. ¿Qué pasa con ella?- preguntó muy serio.
-¿De que hablas, muchacho?
-Señor, remarcó "cristal" en su comentario. Ambos sabemos de quien estamos hablando.
-¡Ne ka ka ka!- Comil soltó una carcajada y después se limpió una lagrima que había surgido. -¡En verdad eres asombroso, muchacho! ¡No pensé que captaras tan rápido!- le dio un gran tragó a su bebida y al terminarla se limpió con su manga los restos de esta.
-"Patético, usted mismo lo hizo ver obvio"- pensó harto el capitán.
-No ha respondido a mi pregunta- insistió el chico.
Comil siguió riendo y con cierta lentitud abrió un cajón de su escritorio y sacó un paquete de cartas siendo sujetadas por una cuerda. Una vez que se calmó se las pasó.
-La señorita Krystal te ha estado escribiendo pero como estabas de misión en misión, te las he guardado- el chico miró el paquete por unos segundos y tardó algo mas de tiempo en tomarlo.
-Pensé que solo Moda me escribía, no pensé que Krystal…
-Deben ser unas fieles admiradoras tuyas, ¿No es así?
Por suerte, Comil no sabía de quien demonios estaba hablando. Moda ante los ojos del chico aun era una niña y Krystal… bueno, eso era otro caso.
-Señor, no me gusta dar explicaciones pero le aclarare algo: Moda es una niña la cual he cuidado por algunos años pues sus padres también trabajan en la base y no pueden atenderla.
-¿Y la señorita…?
-Ella es una chica que conozco desde la infancia, es muy amiga de Mitch- respondió cortante.
-Oh, entiendo…- Comil comenzó a sospechar que mostrarle el paquete al capitán no había sido muy buena idea del todo. -¿No has considerado tomar tu periodo vacacional para darles una vuelta?
El otro no respondió se levantó de su silla, tomó su paquete y miró fríamente al vicealmirante.
- Señor, tengo que retirarme. Moda no debió ser la única que recibió respuesta de sus cartas- hizo su saludo militar. -¡Tenga un día, señor!- rápidamente se dio la vuelta y salió de la oficina con cierta prisa.
Una vez solo, Comil giró su silla para darle la espalda a la puerta mientras comenzaba a analizar algunas cosas. ¿Por qué parecía molestarle al chico la idea de hablar de esa señorita? Y con esto llegó a la misma conclusión que decía al ver al joven.
-Es idéntico a su padre en su juventud viéndolo en ciertos aspectos- sonrió. –Es una lastima que él no lo quiere aceptar.
Paladia
Villa Esmeralda
Elena y Moda ya llevaban algún tiempo esperando alguna señal de Krystal pero aun no tenían noticias de ella. La mujer mayor no estaba tan alterada como la mas joven pero al solo ver a la rubia, una pizca de preocupación aumentaba cada vez mas. Ambas féminas no se habían movido de sus lugares pues después de haber desayunado y lavar los platos, seguían sentadas en las sillas del comedor.
-Vamos Moda, ya te dije que Krystal sabe cuidarse sola. Además, estoy segura que debió encontrarse con Mitch y deben estar juntos.
Moda miró a la mujer y después le dedico una sonrisa.
-Tal vez tiene razón, Elena-sama, aunque yo pienso que…- de pronto una serie de ruiditos que provenían de la ventana más cercana detuvieron a Moda asustándola en el proceso.
Moda dirigió rápidamente su mirada hacia la ventana y descubrió que una gaviota mensajera estaba llamándolas dándole golpecitos con su pico el al vidrio.
-¡Pero que oportuno!- gritó Elena mientras se levantaba y se dirigía a la ventana.
En cuanto la abrió, le deposito una moneda al ave junto con un dulce que sacó de su mandil. El ave amablemente le cedió la carta y después se fue volando de ahí.
La mujer abrió el sobre y leyó con detalle el contenido de este. Una gran sonrisa se formó en su rostro y después miró a una atenta Moda.
-¿Alguna vez imaginaste que mis postres llegaran tan lejos?- Moda sonrió y negó con la cabeza. –Me han enviado un pedido enorme pero desde otro país, según lo escrito…- checó nuevamente el contenido. –El lugar está a una semana de aquí.
-¡¿Y de donde es el pedido?! ¡¿Qué le han pedido?!- preguntó emocionada Moda.
Elena sonrió y después volvió a guardar la hoja en el sobre.
-Esperemos a Krystal y les explicare a ambas.
-¡ESO NO ES JUSTO ELENA-SAMA!- se quejó la rubia mientras la mujer reía alegremente.
A kilómetros de ahí, rumbo a Arabasta
-Con que buscas a ese traidor…- comentó el viejo vendedor. –Lamento no poderte ayudar pues ningún hombre me ha comprado en estos últimos días además que no sabría reconocerlo si me lo describieras pues mi memoria es mala.
-Descuide, lo comprendo- respondió Ace amablemente.
-¿Y cual es tu siguiente destino?- preguntó mientras le pasaba el ultimo sándwich al pecoso. Desde que comenzaron a hablar, el hombre le regalo al chico una que otra bola de arroz y cuando estas se terminaron… lo sándwiches comenzaron. ¿Para que quería guardar comida que podía podrirse a la mañana siguiente?
Ace le dio una mordida al sándwich y comenzó a masticar. En cuanto se paso lo procesado, respondió.
-Arabasta- respondió mientras volvía a morder.
-¿Arabasta?- preguntó algo sorprendido por lo que Ace solo asistió con la cabeza. –He escuchado varias veces ese nombre mas no se me ocurrió que fuera un lugar o mas bien no lo había analizado.
-Si, es un país que no queda muy lejos de aquí- revisó su log pose para confirmar que se dirigía hacia la dirección correcta. –Ahí me reuniré con mi hermano menor en siete días.
-¿Siete días?- Ace miró extrañado al hombre mientras aun tenía el sándwich en la boca. Ya se estaba dando cuenta que este hombre tenia la costumbre de repetir algo que el pecoso acababa de decir. –Bueno, espero que encuentres a tu hermano y algo mas- trató de no mencionar el nombre del traidor pues no quería incomodar al chico.
-No se preocupe, lo hare- sonrió.
El hombre negó con la cabeza mientras le sonreía tiernamente al chico pues le regalo una gran sonrisa decorada con migajas de pan.
Paladia
Trayecto: Centro de la ciudad – Villa Esmeralda
Mientras el vehículo avanzaba, Krystal quien iba abrazada de la cintura de Mitch recostó la cabeza en la espalda de este mientras disfrutaba de los verdes paisajes y el cálido viento que la despeinaba. El paseo le brindaba una satisfactoria sensación de adrenalina y libertad, no quería que eso terminara.
-¡¿OCURRE ALGO?!- preguntó Mitch sin despegar la mirada hacia enfrente.
Krystal despegó avergonzada la cabeza de la espalda del chico y después se apartó los mechones castaños que se pegaban a su rostro por culpa del aire.
-¡NADA! ¡SOLO PENSABA!- respondió rápidamente.
-¡YA CASI LLEGAMOS!- le informó mientras la chica se desanimaba, en verdad no quería que se detuviera.
-¡¿PODRÍAS DAR OTRA VUELTA?!- preguntó de golpe pues la vergüenza no la dejaba en paz.
Mitch soltó la carcajada y negó con la cabeza.
-¡LO LAMENTO SEÑORITA, EN OTRA OCASIÓN SERÁ!- tras esa respuesta, Krystal volvió a acomodarse en la espalda de Mitch mientras veía que los pastizales con ganados vacunos comenzaban, faltaba poco para llegar.
Minutos después, la pareja llegó al hogar de la chica, Mitch estacionó la motocicleta y ambos bajaron.
-¡Hogar dulce hogar!- gritó Mitch mientras se subía sus goggles.
Krystal sonrió y se acercó a la cerca blanca para después abrir la puerta, en cuanto se escuchó la campanilla, un grito asustó a la pareja.
-¡KRYSTAL-CHAN!- la castaña miró hacia enfrente y vio a Moda asomada desde la ventana de la cocina.
-¡OI, MODA!- la saludó emocionada mientras Mitch se ponía a su izquierda. No lo negaba, solo la había saludado así porque sabía que la rubia tendría algo que contarle sobre su capitán.
-¡ELENA-SAMA TIENE ALGO IMPORTANTE QUE CONTARTE!- Mitch visualizó a Moda y negó con la cabeza, esa chica siempre lo hacia desesperarse. -¡Y YO TAMBIEN!
-Krystal…- la llamó Mitch susurrando mientras seguía viendo a Moda. -¿No crees que…?- en cuanto volteó a ver a la castaña, se percató que ella ya no estaba a su derecha. Alzó la mirada y vio a la joven correr hacia su casa a toda velocidad. –Mujeres, siempre tan apuradas…- susurró divertido mientras caminaba hacia la residencia.
En cuanto llegó hasta la entrada, Krystal se detuvo para respirar un poco y segundos después entró a su hogar. Rápidamente se dirigió a la cocina y lo primero que visualizó fue a su abuela sentada frente a la mesa del comedor con una taza de porcelana y una gran sonrisa pero antes de que la saludara, Moda llegó rápidamente y la abrazó con fuerza.
-¡KRYSTAL-CHAN! ¡NOS TENIAS PREOCUPADAS!- gritó mientras apretaba aun mas fuerte a la castaña y la joven volteaba a ver a su abuela pidiéndole así que la salvara de la rubia.
-Si querida, estábamos algo preocupadas por ti- agregó la mujer divertida. –Moda, ¿Podrías soltar a mi nieta? La necesito en estos momentos.
Moda rápidamente soltó rápidamente a Krystal y la castaña le dirigió la mirada a su abuela.
-¿Dónde habías estado?- preguntó la mujer neutral de hecho, sin borrar su sonrisa.
Krystal giró sus ojos y se rascó la nuca.
-Fui a entregar algunos pedidos…- miró a su abuela pero al ver que tal vez no le había creído agregó la parte penosa. –Pero en la última parada me quedé dormida.
-¿Dormida dices?- preguntó asustada la mujer.
-Si… me quede dormida en Pasta Lake.
-Fiu ha ha ha- la mujer comenzó a reír mientras Moda evitaba no seguirle los pasos por lo que se estaba mordiendo un labio.
-¿Que es lo que les parece tan gracioso?- Mitch apareció detrás de Krystal de un segundo a otro haciendo que la abuela de esta guardara silencio y Moda borrara su sonrisa.
-¡Mitch! ¡Pensé que te irías!- comentó asustada Krystal.
-Solamente pasaba para comprobar que todo estuviera bien antes de irme…- respondió sonriente mientras se peinaba sus cabellos.
-Si, las cosas están muy bien. Gracias por la molestia- respondió Moda mientras cruzaba sus brazos.
-¡Moda!- le llamó la atención Krystal. –Oi Mitch, Moda no quiso…
-Descuida, no es nada…- negó con la cabeza mientras sonreía. –De todas maneras, yo ya estaba a punto de irme.
-Oh Mitch-kun, puedes quedarte si gustas- intervino Elena tratando de solucionar el daño.
-No se preocupe Elena-san, no quiero ser una molestia.
-No lo eres querido, puedes quedarte para que tu también te enteres de esto…- la mujer tomó de la mesa un sobre abierto y se lo mostró a la pareja.
-¿Un sobre?- preguntó confundida Krystal.
-¡Es un pedido grande, Krystal-chan!- le informó emocionada Moda.
-¡¿Un pedido?!- preguntó la joven emocionada mientras Mitch se asustaba.
-¿Y que tiene de especial que sea un pedido?- preguntó seriamente el chico. -¿No están acostumbradas ya a eso?
Moda lo miró irritada y después suspiró.
-Veras, los pedidos normalmente los hacen por Den Den Mushi o si no por comunicados y si mandaron uno por sobre quiere decir que no es de Paladia el pedido- le explicó mientras el otro asistía con la cabeza.
-¡Eso es genial!- le sujetó los hombros a Krystal mientras la chica sonreía emocionada.
-Esperen un segundo…- interrumpió Elena. –Aun no he dicho de donde es…
-¡¿Y que esperas?! ¡Dilo antes de que me de un ataque!- respondió Krystal quien aun no se soltaba del agarre de Mitch.
Elena miró al trio emocionado, bueno… Mitch no tanto pero fingía tenerlo y después sonrió.
-Arabasta- respondió aun más sonriente.
-¿A-Arabasta?- preguntó confundida Newlove. -¿Dónde demonios queda eso?
Horas después en la Base Marine G-2
El mismo capitán que había dado su reporte a Comil se encontraba encerrado en una habitación donde solo había una cama arreglada, un escritorio que estaba siendo utilizado por él y una lámpara que iluminaba este.
Con algo de dificultad, el joven capitán se encontraba escribiendo con una pluma una carta o más bien la respuesta a las numerosas cartas que cierta persona le había mandado.
Tras ver el comienzo de su respuesta, tomó la hoja, la hizo bolita y la aventó al suelo donde otras bolitas se localizaban. Llevaba más de doce intentos de respuesta.
-No debería tomarme la molestia de responderle- susurró irritado mientras sacaba una nueva hoja en blanco. –Ella misma sabe lo ocupado que he estado…
Colocó la pluma sobre la nueva hoja y se quedó unos segundos congelado mientras pensaba.
-No puedo creer que haga esto…- susurró molesto.
Paladia
Villa Esmeralda
Casi al anochecer
Dentro de la casa donde residía Krystal, se encontraba Elena junto con otra joven que aparentaba ser casi de la edad de su nieta sentadas en la mesa del comedor. Al parecer necesitaba transporte para llevar el pedido hasta Arabasta y esa joven era su salvación pues tenía un barco mediano a su disposición gracias a su padre.
-Entonces Ari-chan, ¿Aceptas?- preguntó la mujer mayor mientras la otra tomaba de una taza de porcelana.
-Claro que si Elena-sama y créame que no hay necesidad de que me pague pues también me interesa ir a Arabasta- respondió sonriendo.
Ari es una chica de diecinueve años, un año mayor que Krystal. Sus facciones eran poco comunes en Paladia como las de Newlove puesto que tampoco había nacido ahí. Su cabello era largo de un color escabeche y luces azules, ojos color avellana y piel ligeramente bronceada.
La joven ya era muy conocida en Paladia además de ser popular por aquellos lugares, era la mejor amiga de Krystal desde que la castaña había cumplido los dieciséis años. Elena nunca supo como se conocieron pero lo que si sabia es que su relación era unida pero distante a la vez por causa del trabajo de su nieta.
-¿Y donde está Krystal? Recuerde que vine a buscarla esta mañana y no estaba- preguntó mientras miraba alrededor y dejaba su taza en la mesa. –Además de que ya la hemos esperado bastante, tenemos demasiadas cosas que hacer y si comenzamos a movernos desde ahora…- giró sus ojos. –Acabaremos un poco mas tarde de lo que planeamos, tal vez terminemos a media noche. Suficiente tiempo para organizar nuestras pertenencias y dormir un poco.
-¡Vaya Ari-chan! ¡Si que tienes mala suerte con mi nieta!- comentó Elena burlonamente mientras la chica se sorprendía pues parecía que no le había puesto atención del todo. –Después de que te fuiste, llegó Moda y después Mitch-kun…
-¡¿Mitch está aquí?!- preguntó sorprendida mientras la mujer asistía con la cabeza. -¡¿Cuándo llegó?!
-Hoy por la mañana.
-Ya veo, ¿Qué sucedió después de la llegada de Mitch?
-Ah si, Mitch-kun vino a buscar a Krystal y al ver que no estaba al parecer se fue a buscarla. Media hora después ambos llegaron, les expliqué lo del pedido, él se despidió de nosotras y por ultimo mi nieta se fue con Moda y desde entonces no la he visto.
-¡¿Desde la mañana hasta estas horas no la ha visto?!- preguntó asustada. -¡¿Y no le preocupa en donde estará Krystal?!
Elena la miró sorprendida, ¿Acaso la demasiada confianza que le tenia a Krystal era un aspecto malo de ella?
-Bueno yo…
-Discúlpeme, no quise ser grosera- Ari negó con la cabeza. – ¿Le molestaría si uso su den den mushi para averiguar si está con Moda?
-Adelante…- asistió la mujer.
Ari se levantó de su asiento y salió de la cocina. Con algo de preocupación, Elena volteó a ver a la ventana que tenia a su derecha, ahora que lo recordaba… si valía la pena alterarse un poco por Krystal, ¿Cómo pudo olvidarlo?
-¡Es cierto! ¡Hoy se cumple otro año!- miró hacia la dirección en la que se había ido la pelinegra.
De un segundo a otro apareció Ari con el rostro pálido, con eso decía todo.
-Kris no está con Moda desde hace unas horas- le informó preocupada.
-Ari-chan, hoy se cumple otro año desde que murió su amigo Sabo- respondió triste. –Krystal lo ha superado pero en estas fechas siempre se aparta de mí y no regresa hasta la noche.
-¡¿Dijo Sabo?! ¡Rayos, ella me lo comentó ayer!- se tocó la frente mientras giraba sus ojos. -¡Tengo que ir a buscarla, si se atrasa mas no tendremos tiempo para casi nada!
Elena se levantó de su asiento y miró aun mas preocupada a Ari.
-Ari-chan, por favor no le recuerdes lo sucedido con Sabo… si deseas preguntarle hazlo como si supieses lo que pasó con él. Por favor, ya tuvo bastante con lo de su padre, lo de sus amigos y con lo de mi hija.
La chica miró asustada a la mujer pero después asistió con la cabeza y se dirigió a la entrada. Lo bueno de este caso es que sabia a la perfección la historia de Sabo por lo que no habría mucho problema con ello.
-Iré a buscarla desde el centro, ya le informe a Moda que yo iría a buscarla y que se estuviese atenta. Haga lo mismo por favor…- Elena asistió con la cabeza. –Mientras tanto, aliste las cosas para mañana, será una larga semana y el pedido es grande. En cuanto vuelva con Krystal, ambas llevaremos las cosas al barco.
-Me parece bien, pero ten cuidado- Ari asistió con la cabeza y se fue corriendo de ahí.
Mientras tanto con Ace…
Una vez de que se había despedido de su nuevo amigo, el pecoso puso a andar su striker gracias a sus poderes y siguió adelante. En cuanto vio que no tardaba en anochecer y al no ver una isla cerca, optó por detenerse en medio del agua y sentarse sobre la balsa. Si seguía adelante hasta que anocheciera, las llamas del motor lo delatarían ante cualquier pirata. No era que no quisiera pelear pues eso era lo que mas le fascinaba si no que no le gustaba la idea de pelear con el estomago casi vacío, esos sándwiches no lo llenaron del todo. Además, quería un tiempo para pensar.
-Un año mas…- susurró sonriendo mientras veía la puesta del sol. –Quien diría que de los tres tu fuiste el primero en salir- comentó mientras se llevaba una mano a su sombrero. –Primero tu, después yo y por ultimo Luffy.
Una brisa cálida le refrescó un poco la memoria, no la había mencionado pues no estaba dentro de su grupo oficial pero tenia que ser justo.
-Tienes razón, corrijo…primero tu, después la tonta esa, yo y por ultimo Luffy- soltó una risita. –En cuanto encuentre a Luffy le preguntare por ella, debe de saber algo por Makino. O en dado caso que no, esperare hasta matar a ese bastardo para ir yo mismo hasta donde vive…- levantó la mirada mientras borraba su sonrisa. –Si pudiera recordar a que isla se había ido a vivir…
Isla Paladia
A orillas de la Villa Esmeralda
Krystal quien se encontraba sentada sobre la cálida arena, miraba fijamente la puesta de sol mientras pensaba en Sabo. Ahora solo pensaba en él una vez al año y precisamente el día que había muerto.
-Aunque ya es demasiado tarde…- comenzó a susurrar mientras sonreía. –Te agradezco que te hayas ido sin mi pues de esa forma no me había vuelto tan amiga de Ace y Luffy… mucho menos no había hecho mas amigo y me hubiera vuelto a enamorar- se sonrojó por lo ultimo.
Con cierto cariño comenzó a dibujar en la arena.
-Prometo que algún día escapare de aquí e iré a buscar a los demás… no me importa si tengo que hacerme una pirata para lograrlo. Quiero ser libre, libre de la rutina y conocer que más allá de Paladia.
-¡Con que aquí estabas!- la asustó el grito de una chica por lo que se quedó congelada unos segundos. – ¡¿Me has escuchado?!
-"Pobre Ari, debió ofrecerse a venirme a buscar. Me sorprende que este año no ha sido Moda…"- pensó mientras sonreía.
-¡Perfectamente!- respondió Krystal mientras alzaba la mirada.
Continuara…
¿Y bien? ¿Están listos para partir hacia Arabasta? Ya muchos ya se están dando una idea de que va suceder ¿Verdad? Pues déjenme decirles algo: "No todo lo que imaginan va a pasar" ya verán porque, pero dejando eso… ¡Veremos un gran rencuentro y será algo tierno y extraño a la vez! También se mostraran algunas relaciones importantes dentro de la historia
Antes de despedirme, me gustaría comentarles que ya tengo página de Facebook y que ahora ya publicare mas contenido de One Piece a la página. No he tenido mucha oportunidad de actualizarla pues mis fics se interponen y solamente se los había notificado a los lectores de "La aventura de Chopper a través del espejo" sobre la pagina.
¿Cómo llegar hasta ella? Simple, pueden escribir en el buscador de Facebook "Love Stories On My Mind" o simplemente entrar a mi perfil de esta pagina y dar click en el enlace "Pagina de Facebook :)"
Me gustaría comentarles que si desean mandar mensajes, mándelos a la pagina pues comente eso pero los lectores siguen mandándolas por aquí T.T… pueden continuar mandándolos por aquí si gustan pero para mi seria mas cómodo por Facebook (bueno, se respeta si quieren seguir con la incógnita de su identidad es por eso que aun acepto los PM).
Ahora si, eso ha sido todo por hoy. ¡Gracias por la espera y nos vemos en el próximo capitulo!
-Los ama, Luna-
