¡Hola mis amores! ¡Feliz año nuevo a todos! ¡Nuevamente nos encontramos! Me encanta saber que por el hecho que no actualizara, esta historia nunca se quedó atrás y es una de las tres de las ocho historias que subo con más visitas. ¿Hermoso, no? ¡Si!
Agradezco de todo corazón a:
LADI JUPITER: Te lo pondré más fácil de esta manera, Mitch es el mejor amigo del "capitán" del que está (Disque) enamorada Krystal –aún no se revela su nombre- y anteriormente Mitch le gustaba Krystal, por eso la abuela de esta se lo comentó. Ace pues tendrá mucho que ver en la relación de todos por igual.
Tatis GR: ¡Wow! ¡Tu review juro que me llegó demasiado, lo amé completamente! ¡Me dio demasiado gusto que me representaras los sentimientos que yo tuve al escribir los capítulos! ¡En especial lo del opening 14! Como lo he dicho antes, siempre he intentado que muchos vean que mi OC no es perfecto y que tiene defectos, como cualquier persona en la vida real. Gracias mucho por tu tiempo y espero verte pronto por aquí.
Y a los silenciosos del mal, gracias en verdad por todo. Los amo y espero que me sigan apoyando este año. Que nuevamente espero, sea mejor que el pasado.
¡Comenzamos!
Ace
-Lo lamento amigo, no lo he visto- le respondió el dueño de un puesto de joyería a Ace mientras le devolvía el cartel de "Se Busca".
-Muchas gracias, buen día- comentó al tomar el cartel y después irse por su cuenta.
El pecoso ya les había hecho la misma pregunta a seis personas (con exactitud, dos hombres y cuatro mujeres) y ninguno había visto a Luffy por ahí. Hasta ahora, todas las mujeres a quienes les había preguntado se habían comportado un poco más cortes que los hombres… como había supuesto desde un principio.
-Esto va a tardar más de lo que pensé- se dijo un poco irritado.
Krystal
Desde pequeña a Krystal le incomodaba bastante que la vieran fijamente mientras comía por culpa de Tomas, aquel tipo raro que era la mano derecha de su padre y la acosaba. Con el tiempo esto perdió fuerza gracias a Ace, Sabo y Luffy quienes no tenían la menor intención de verla puesto que estaban lo suficientemente ocupados comiendo todo lo que podían y les cupiera en el estómago. Era gracioso comentar que, gracias a ellos, ella ganó algún kilo demás pues todo lo que comían se le antojaba.
Ahora en la actualidad, se sentía demasiado incomoda… como si Tomas la estuviese mirando nuevamente. Después de que Tashigi los condujera hasta una casa abandonada que usaban como alojamiento, Krystal les brindó los postres mientras el teniente que la escoltó junto con Ari, salía para hablar por Den Den Moshi con el capitán Smoker.
Volviendo con la castaña, ella sostenía algo nerviosa un cup cake decorado con crema y fresas mientras era observada por varios marines. No era su culpa, ellos no habían tratado con chicas desde hace meses y al estar bajo autoría de Tashigi (quien a su gusto era demasiado torpe y hablaba como chico a veces) les daba deseos de socializar con féminas.
- ¿Pasa algo, Krystal-chan? - preguntó Tashigi quien comía de un cup cake de chocolate.
Krystal la miró avergonzada y negó con la cabeza, si comía mientras hablaba con Tashigi su pena se iría e ignoraría a los marines.
-Tashigi-san…- la llamó, pero la chica de anteojos no le pareció algo pues negó con la cabeza mientras masticaba su pastelito.
-Por favor, estamos en confianza- le sonrió a la castaña. –Las amigas de mi prima pueden hablarme sin tanto respeto.
Krystal sonrió mientras Ari giraba sus ojos.
-Bueno, Tashigi-chan…- la chica asistió con la cabeza indicándole que aceptaba ser nombrada así. - ¿Qué fue lo que te impulsó a unirte a la marina?
-Amor a la justicia- respondió sin dudarlo mientras Krystal aprovechaba para darle la primera mordida a su cup cake.
Era una respuesta corta, pero con mucho de qué hablar. Newlove sabía perfectamente que cada persona tenía un concepto diferente a lo que era "Justicia" y en cuanto le quiso preguntar a la marine, la prima de esta se adelantó.
- ¿Solo dirás eso? - Ari preguntó seriamente. - ¿No le explicarás porque ingresaste?
Tashigi pidió un segundo con un dedo mientras masticaba, Krystal miró de manera desaprobatoria a su amiga mientras Ari sin pronunciar nada movió sus labios indicándole que dijo: "¿Qué?"
-Según nuestro protocolo, no debemos dar explicaciones a menos que el sujeto quien pregunta nos la pide, es por respeto- Ari fue derrotada ante eso mientras Krystal se sorprendía por la respuesta limpia de Tashigi.
- ¿Acaso la marina es muy estricta? - volvió a preguntar Krystal mientras Tashigi miraba hacia arriba y le indicaba con una mano que "más o menos".
-Bueno, cada marine puede trabajar como quiere mientras no perjudique a los demás- añadió Tashigi.
Krystal se moría por saber porque la prima de Ari había ingresado a la marine, pero no quería incomodar con tantas preguntas, pero, por otro lado, ella no le contaría nada a no ser que se lo pidiera.
-Aun no nos has contado que haces aquí, Tashigi- le reclamó Ari mientras cruzaba sus brazos.
- ¡Ari! - le reclamó Krystal avergonzada.
-No hay porque alterarse, Krystal-chan- la calmó Tashigi. –Bueno, estamos aquí porque perseguimos a un grupo de piratas…- la chica suspiró para después poner un rostro de determinación, alzó un puño y cambió su voz por una más dura. –¡Un grupo de piratas que se nos escaparon de las manos además de que tengo cuentas pendientes con Roronoa Zoro!
Krystal y Ari la miraron extrañadas, creo que se había pasado de la línea.
-Ahora entiendo porque no la quieres…- le susurró Krystal a su amiga.
-Todos la creíamos muerta- respondió la otra.
- ¡Y por eso…! - Tashigi continuó. - ¡Smoker-san y yo no nos detendremos hasta encontrarlos!
- ¡SI! - le siguieron el juego los marines asustando en el proceso a Krystal y a Ari.
- ¡Porque en el nombre de la marina, buscaremos justicia por mar y tierra! - siguió con su discurso la chica.
- ¡SI! - otra vez los marines respondieron, pero esta vez Krystal se les unió para no ser aguafiestas mientras que Ari solo giraba sus ojos.
- ¡Porque ese es nuestro deber! - prosiguió Tashigi.
- ¡SI! - los marines continuaron y Krystal forzó a Ari subir sus brazos para animar el ambiente.
- ¡Atraparemos a la tripulación del sombrero de paja y al fin Smoker-san llevará a la justicia a Monkey D. Luffy! - terminó su discurso la chica.
- ¡Sí! - al fin respondieron todos inclusive Ari forzosamente. - ¡Atraparemos a Monkey D. Luffy! - gritaron todos, pero la castaña al procesar lo que estaba diciendo, abrió sus ojos de golpe.
- ¡¿Qué?!- Krystal dejó de celebrar y se llevó sus manos a la cara. - ¡¿Monkey D. Luffy?!
-Sí, Smoker-san lleva poco siguiéndole la pista y es por eso que estamos aquí- le explicó Tashigi.
-Le acabas de dar explicación sin que ella te lo pidiera- interfirió su prima.
Tashigi al ver su metida de pata se disculpó múltiples veces con Krystal, pero la castaña tenía su mente en otro lugar.
- "¡No puede ser, puede que Luffy también esté en Arabasta!"- pensó alterada Krystal mientras Ari le gritaba a Tashigi para que dejara de pedir disculpas. –"¡Y yo estoy con quienes lo quieren atrapar!"
Ace
- ¿Y si Luffy no llegó? - se preguntó Ace inclinando la cabeza mientras se encontraba sentado en un barril mientras la gente pasaba. –Es casi imposible que no llamara la atención, es demasiado escandaloso.
- ¡Brochetas de reno! ¡Pruebe las más deliciosas brochetas de reno! - pasó un vendedor mostrando las brochetas que ya era un hecho que estaban frías. - ¡Ni la misma Madame Ishcar predice con exactitud su rico sabor!
Ace miró al hombre y entrecerró sus ojos, esto le estaba dando una idea.
- ¡Oi! - lo llamó Ace y en cuanto volteó el vendedor, el pecoso le indico con una mano que se acercara.
El hombre gustoso se acercó sonriente pensando que se trataba de un cliente más. Pobre hombre, si conociese a Ace a la perfección sabría que, aunque quisiese una brocheta él no se la pagaría.
- ¡¿Gusta de una brocheta?!- le preguntó el hombre mientras Ace lo miraba seriamente.
-No gracias, no es de mi agrado el reno- mintió. En realidad, deseaba aceptar la brocheta, pero si lo hacía, saldría corriendo sin la información que necesitaba.
- ¿Entonces qué es lo que quieres? - preguntó el vendedor olvidando su amabilidad mientras dejaba una mano libre para buscar un cuchillo que tenía escondido bajo sus ropas, por si acaso.
Si aquel desconocido daba un movimiento en falso, podría encajarle el cuchillo fácilmente. Ese pecoso que le resultaba levemente familiar estaba sentado, era una ventaja para él.
- ¿Podría decirme quien es Madame Ishcar, por favor? - preguntó Ace con confianza.
Al ver lo educado que era el forastero, el vendedor dejó en paz su cuchillo y fingió que nada ocurría.
-Es la mejor adivina que conozco, puede leer todo tipo de cosas- le explicó un poco nervioso.
- ¿Todo tipo de cosas? - preguntó curioso Ace mientras se llevaba una mano a su mentón.
-Creo que sí…- encogió los hombros el vendedor aún más nervioso.
- ¿Y dónde la puedo encontrar? - preguntó nuevamente.
- "¿Qué es lo que trama este muchacho?"- pensó alarmado el hombre.
-Solo camina hacia allá- le señaló hacia su derecha. –La reconocerás enseguida, es vieja y fea.
Ace se asomó hacia la dirección que le indicaron y sonrió de medio lado.
-Muchas gracias- asistió con la cabeza y después chasqueó la lengua. –Por cierto…- se levantó de su asiento haciendo que el vendedor diera unos pasos hacia atrás. –No es correcto sacar cuchillos frente alguien, puedes causar una pelea innecesaria.
El vendedor se quedó sin aliento, ¿Cómo supo que iba a sacar un cuchillo?
-Bueno, muchas gracias- se despidió el pecoso y tomó su camino.
El vendedor mientras veía al joven irse, sonrió incrédulamente… que extraño muchacho.
-Que educado…- susurró, pero al observar que este chico tenía un tatuaje particular, abrió sus ojos lo más que pudo. –¿Es… es un pirata?
Krystal
- "¡Luffy cabeza hueca, ahora que hiciste para que los marines te persigan!"- Krystal no dejaba de pensar en su viejo amigo mientras Tashigi ahora era ella quien la miraba extrañada, no la había visto reaccionar desde hace unos minutos.
-Krystal-chan, ¿Ocurre algo? - preguntó preocupada.
La castaña volteó a verla y miró hacia ambos lados.
-Bueno, yo…- trató de pensar en cualquier excusa boba.
- ¡Le teme a los piratas! - gritó Ari excusándola llevándose la sorpresa de todos ya que era lo más animado que había dicho en todo el día. - ¡En especial a ese Monkey D. Luffy!
- ¡¿Qué?!- le preguntaron Krystal, Tashigi e incluyendo los marines. Todos igualmente sorprendidos.
Después de escuchar a la castaña, Tashigi volteó a verla.
- ¡Ah sí, le temo a los piratas! - Krystal captó la idea y comenzó a actuar. –Son feos, apestosos y roban dinero- comenzó a tallarse sus brazos. - ¡Uy que espanto!
Ari se dio un manotazo en la frente mientras Tashigi la miraba sorprendida.
- "Que actuación tan mas patética, nadie le creerá"- pensó Ari irritada.
Algunos minutos de silencio rodearon el ambiente e hicieron que Krystal comenzara a preocuparse, ¿Acaso ya estaban sospechando que conocía a Luffy?
- ¡No se preocupe señorita, nosotros la protegeremos! - gritó un marine animado, conociendo su voz… este era uno del par de tontos que llegaron con ellas.
- ¡Si, nosotros no dejaremos que ese cabrón la toque! - gritó su compañero.
- ¡SI! - gritaron los demás.
Ari se quedó boquiabierta mientras Krystal se sonrojaba.
- ¡Cállense! - les ordenó Tashigi.
Krystal se asustó un poco ya que esta gritaba de igual manera que su prima, ambas daban miedo.
-Pero tienen razón, no dejaremos que más piratas como él asusten chicas como tú, Krystal-chan- sonrió incrédulamente Tashigi. –Si hubieses dicho desde un principio que le temías a los piratas, me hubiera ahorrado el comentario. Perdóname.
- "¡¿Acaso le creyó?!"- pensó sorprendida Ari.
-Se los agradezco- sonrió la castaña.
- ¡Sargento mayor! - gritó el teniente apurado mientras se hacía paso.
Ambas chicas que fueron escoltadas por él lo miraron sorprendidas mientras Tashigi mostraba una mirada seria.
- ¿Qué ocurre? - se acomodó sus lentes.
En cuanto el teniente estaba frente de la sargento, este recuperó todo el aire que pudo y después se mostró firme ante ella.
- ¡El capitán Smoker me ha pedido que le diga que vuelva a patrullar y sin distracciones! - gritó él para después ver a Tashigi asistir con la cabeza rápidamente, parecía asustada.
- ¡De acuerdo! - aceptó asustada y después su mirada se posó en una Krystal extrañada por su actitud. - ¿Te dijo que podía llevarlas conmigo? - señaló a la castaña mientras preguntaba.
-Perdón, pero dijo: "sin distracciones"- le remarcó el teniente.
-Bueno, podría darles una escolta…- comentó la sargento preocupada.
-Ah, se me olvidaba- la interrumpió su compañero. –También pidió que los oficiales no se distrajeran e hicieran lo mismo, las señoritas no son personalidades importantes para ser escoltadas.
Tashigi cruzó sus brazos y negó con la cabeza mientras la bajaba, no aceptaba dejar a su prima a su suerte. Antes de decir algo más, sintió como alguien le ponía una mano encima de su hombro izquierdo y de inmediato alzó la mirada… era Ari.
-Oi, descuida- le dijo de la manera más calmada posible. –Krystal y yo nos podemos cuidar hasta que termine su patrullaje, tu tranquila.
-Ari-chan…- susurró Tashigi.
-Eres parte de la marina, es tu deber- le sonrió por primera vez asustando a los marines. Krystal por su parte sonrió tiernamente. –Solo indícanos donde y a qué hora nos reencontraremos.
Mientras Tashigi asistía con la cabeza, les daba indicaciones y entregaba a cada una un mini Den Den Moshi. Krystal miró hacia abajo mientras se tallaba sus brazos nuevamente, había una posibilidad de que Luffy estuviera ahí y eso le emocionaba bastante, pero por otro lado… la marina también se encontraba en el mismo lugar para atraparlo. ¿Qué podía hacer ella ante esto? El enemigo es uno de sus mejores amigos de la infancia, pero en el otro bando está la prima de su mejor amiga…
- "Estúpido Luffy, si te llegó a encontrar…"- se enterró sus uñas en sus brazos.
Ace
La anciana a quien el pecoso le estaba describiendo Luffy parpadeó numerosas veces mientras Ace hacia señas de todo tipo para ser lo más claro posible. Era Madame Ishcar, no era posible que se le dificultara saber de quien hablaba si ya le había enseñado el cartel de recompensa.
-Tal vez es de este alto, cabello negro…- le auto señaló el cabello con su mano derecha mientras con la otra le indicaba la estatura. –Tiene rostro sonriente…- sonrió lo mejor que pudo. –Y parece idiota- habló entre dientes.
La mujer inclinó un poco la cabeza mientras el pecoso aun sonreía forzosamente.
-Señora, no dudo de sus habilidades para leer todo lo que pueda tocar, pero si se le dificulta ver a mi hermano…- la anciana rápidamente le extendió una mano interrumpiéndolo en el proceso.
-Tu mano- le pidió mientras se levantaba de su asiento y se acercaba a él. Ace no dudó en dársela, si así le iba a dar una respuesta…
La anciana después de tocar la mano del chico, rápidamente pasó ambas manos por todo su brazo. Ace comenzaba a sentirse incomodo, pero si era parte de un ritual, no debía interrumpirla. Poco después la anciana ya se encontraba tocándole todo el pecho por lo que hizo que el pecoso se sonrojara.
- ¿Se-Señora? - preguntó incómodo. - ¿Pu-Puede leer algo?
-No, creo que vas a tener que dejarme tocar más tu cuerpo…- comentó en tono ¿pervertido?
Ace rápidamente se apartó de la mujer mientras está se quedaba congelada, ¿Qué demonios le ocurría a esa mujer?
- ¿Vio algo sí o no? - preguntó el chico ahora molesto.
- ¿Ver algo? - preguntó resignada la mujer mientras cruzaba sus brazos y miraba hacia otro lado. - ¡Ni que fuera Madame Ischar!
- ¡¿Qué?!- Ace dio unos pasos hacia atrás. - ¡Pero…! ¡Usted…! ¡Me dijeron que ella era anciana y…y no muy agraciada! - aunque él se limitara a decir "fea" obtuvo el mismo resultado de la mujer.
- ¡¿Qué dijiste?!- preguntó ahora ella molesta.
Ace no dudó en disculparse dándole una reverencia y después huyó del lugar a toda prisa, ¡¿Y si esa vieja loca quería volverlo a toquetear?! ¡Quién sabe si después decía que necesitaba que se bajara los pantalones! ¡Suficientes adivinas por hoy!
-Que muchacho tan sabroso…- dijo la mujer mientras veía a Ace alejándose. –Y ardiente…
Krystal
Una vez solas, Krystal y Ari decidieron aprovechar el tiempo libre que tenían para curiosear por el mercado de Arabasta. Cada vez que la castaña pasaba más tiempo ahí, más se enamoraba del olor a la comida, incienso y perfume combinados…
-Oi Krystal, ¿Podríamos ir a la tienda de perfumes? - preguntó Ari, parecía emocionada por ir.
Krystal solo sonrió y asistió con la cabeza. Tal vez a su abuela le guste la idea de tener como regalo un perfume.
Ace
Tras detenerse para recuperar el aire perdido, el pecoso se percató que un grupo grande de bailarinas se dirigían hacia una sola dirección. Si, una que otra se le hizo muy guapa pero no era una distracción sumamente poderosa para olvidarse de su objetivo.
Ace miró el cartel de su hermano y exhaló fuertemente, esto ya lo estaba cansando. EL pecoso bajó un poco su sombrero mientras las personas que pasaban a un lado de él lo miraban seriamente, era el único quien no se movía en el lugar.
- "¿Y si no recibió mi mensaje?"- pensó mientras veía la estúpida, pero tierna sonrisa de su hermano. –"¿Qué decía Sabo cuando perdíamos a Luffy de vista y lo buscábamos?"
Cuando eran solo unos niños, Luffy siempre traía problemas (y no dudaba que ahora se los ocasionaba a sus "ahora" nakamas. Mientras él siempre lo buscaba furioso, Sabo casi siempre se mostraba despreocupado mientras jugaba con su tubería o diciendo una que otra tontería para aliviar el ambiente. Pero había algo que quería recordar con detalle, algo que siempre el rubio decía…
- "Luffy es un idiota…"- intentó imaginarse esa frase con la voz de Sabo, pero no dio efecto. No era lo que él decía. –"¡Ace! ¡¿Y si Luffy ya está muerto?!"
Ese último pensamiento le robó una sonrisa, pero seguiría intentando. Nuevamente miró el cartel, pero ahora de manera tierna.
-Lo encontraré- se dijo muy seguro de sí mismo y siguió caminando hacia adelante.
Krystal
El lugar era sumamente hermoso y femenino, había bastantes frascos con fragancias por doquier dándole a sus clientes múltiples opciones respecto a cuál escoger. Tras oler numerosos perfumes y perder el sentido del olfato, Krystal se estaba enfrentando a una muy difícil decisión… ¿Qué perfume debía escoger?
- ¿Podría volverme a enseñar el primero que me mostró? Por favor…- le pidió a la señorita quien las atendía. –Creo que ese es el que me llevaré.
Ari por su parte, desde hace minutos ya había escogido un perfume con olor a cítricos… su primera opción. "Amor a primera olfateada" le comentó Krystal en tono bromista.
- ¡Por dios, Krystal! - le gritó Ari desesperada haciendo que la otra (y ni se diga la vendedora) la mirara asustada. Rápidamente la chica se disculpó y trató de nuevo. - ¿Te parece mientras escoges busco buenas opciones para tu abuela?
Krystal dudosa asistió con la cabeza mientras Ari se iba a buscar el perfume.
-Señorita, ¿Me permite dar mi opinión? - le habló la vendedora y la castaña asistió un poco avergonzada por lo que acababa de pasar. - ¿Qué le parece si le muestro nuestro perfume más pedido por la demanda y si le gusta se lo vendo a mitad de precio?
No era tonta, sabia de negocios gracias a su abuela. La vendedora era capaz de vendérselo a su precio original pero solo le "incrementaría" el doble a la hora de preguntar. Sin preguntar ni avisar, la vendedora le roció el perfume mencionado haciendo que la otra tosiera.
- ¡Se llama "Atrápalo"! - le mencionó emocionada. - ¡Atrapará cualquier galán que te interese!
-No *Cof*- trató de hablar la castaña.
Krystal siguió tosiendo mientras negaba con una mano, no le había gustado del todo el olor por lo que estaba rechazando la oferta. Ari al ver a su amiga, llegó de inmediato y le propinó un manotazo en la espalda.
- ¡Lo quiero! - soltó Krystal quejándose del dolor.
- ¡¿Lo quiere?! ¡Genial! ¡Se lo empacaré enseguida junto con el que guste! - Krystal trató de detenerla, pero la vendedora comenzó a hablar sobre las maravillas de ese perfume.
-Y nos llevaremos el primero que le mostró y uno que acabo de ver…- le comentó Ari con autoridad. –Y se los pagaré.
Krystal quería remarcar que no quería el perfume "Atrápalo", que ella pagaría que tampoco había su elección aun, pero fue ignorada.
-Huelo muy extraño…- se dijo incómodamente.
Una vez que terminaron las compras, ambas chicas salieron del negocio. Tras haberle comentado la incomodidad del perfume a Ari, esta le respondió que olía muy bien a comparación de la colonia extraña de Mitch.
-Hace que huela a viejo- terminó Ari.
- ¡Y dice que es su arma secreta para seducir chicas! - añadió Krystal y ambas comenzaron a reír a carcajadas.
Mientras la castaña reía a carcajadas mientras miraba a Ari, sintió como unas manos "algo secas" tomaban las suyas por lo que detuvo el paso. Miró hacia adelante y encontró a un joven rubio con mirada seductora. Le parecía un tanto atractivo pero la forma en la que la miraba le intimidaba un poco. Su "vergüenza" se fue al verle sus cejas… que extrañas eran.
Sintió su rostro arder mientras inhalaba el ligero aroma a cigarrillo que emanaba de él. Cuando sintió que ella comenzaba a temblar, él le sonrió.
-Luces muy hermosa vestida así…- al fin se dignó a decirle algo el tipo eso. Su voz era tan seria pero seductora a la vez. –Pero eso y tu exótica fragancia dejan en evidencia a tu encanto natural…
-Gra-Gracias, debe ser ese perfume raro…- respondió apenada mientras su rostro se ponía aún más rojo mientras trataba de alejarse de él. Ahora entendía el nombre del perfume.
- ¿Qué te parece? ¿Quieres que tomemos algo? - comenzó a preguntarle sin pena alguna y con un tono más "emocionado".
-Ari…- susurró Krystal mientras trataba de zafarse del agarre del chico y la otra miraba incomoda la escena, parecía que también se estaba sonrojando.
Antes de que Ari entrara en acción, un ¿Reno? rescató a Krystal bajándole los pantalones al chico mostrando sus boxers azul cielo con estampado de corazoncitos.
- ¡Kyaa! - gritó muy apenada Krystal mientras se tapaba los ojos. Nunca le había visto la ropa interior a algún "chico" y cuando se presentó el momento, no pudo evitar sentir pudor. Ari aprovechó el momento para tomarla de un brazo y la jaló a pasó veloz.
- ¡¿Qué pasa, Chopper?! ¡Ahora venía lo bueno! - alcanzaron a escucharlo quejándose.
- ¡Mira que tipo tan extraño, ahora le reclama al pobre reno con sombrero! - comentó molesta Ari.
- ¡¿Reno con sombrero?!- preguntó Krystal al recordar al reno que vio al llegar al lugar. - ¡Ari! - trató de mirar hacia atrás pero su amiga la jaló nuevamente para que no se distrajera.
- ¿Los conoces? - preguntó seriamente.
Krystal negó con la cabeza mientras su rostro aún seguía sonrojado.
-Vaya que te hace falta tratar con más hombres- comentó burlonamente su amiga.
Krystal negó con la cabeza y se llevó su única mano libre al rostro, odiaba cuando pasaba por esto.
- ¡Señorita! - ambas escucharon al rubio llamar a Krystal a lo lejos mientras iba siguiéndolas. Las chicas por instinto decidieron comenzar a correr.
- ¡Parece que tu perfume funciona muy bien! - comentó divertida Ari.
Krystal la miró extrañada, ¿Cómo podía estar disfrutando el momento? ¡Un pervertido las estaba siguiendo! No había de otra, el destino la estaba castigando… debía disculparse.
- ¡Perdóname Mitch por todo lo que he dicho de ti! - gritó lamentándose Krystal mientras juntaba sus manos. - ¡Dejare que veas mi ropa interior y la de Ari si juras ser el único que me acose!
- ¡¿Qué rayos estás diciendo?!- preguntó Ari molesta mientras le brindaba un golpe en la cabeza. - ¡No es momento para decir algo de ese idiota, debemos escondernos!
Mientras corrían, la castaña vio un grupo de bailarinas caminando hacia otra dirección. Rápidamente tomó del brazo de Ari, corrió más deprisa mirando hacia atrás y ambas se mezclaron entre las bailarinas que se quejaron por la inesperada unión.
-Por favor, estamos huyendo de un pervertido- les explicó Krystal. –Solo déjenos escondernos por un momento…
Ninguna bailarina se opuso, tal vez ya estaban acostumbradas a que uno que otro pervertido las acosada. De hecho, todas adentraron al par de amigas al centro de la fila.
Ace
El pecoso quien iba por el mismo camino que las bailarinas, vio de reojo que un par de chicas se dirigían corriendo hacia la fila de bailarinas. Le llamó la curiosidad de que una jalaba a la otra y al fijarse mejor quien era la que tomaba la iniciativa, se quedó sorprendido. La castaña de sonrisa tierna… ¿Pero qué demonios?
-Son las chicas que cuidaban los marines…- dedujo mientras sonreía incrédulamente. –Tal vez están escapando de ellos.
Ace encogió sus hombros y siguió adelante con su camino, acababa de ver que las chicas se formaron junto con las bailarinas, tarde o temprano las vería romper la formación.
-Disculpen, ¿Y a donde se dirigen? - preguntó Krystal mientras una bailarina volteaba a verla y le sonreía.
-No falta mucho para que lleguemos, una vez al mes nos reunimos para dar un pequeño espectáculo por diversión- le respondió.
-Están invitadas a unirse, será divertido- respondió otra.
-No gracias, no sabemos bailar- respondió por ambas Ari.
-Oh vamos, será divertido. Solo tienen que seguirnos la corriente…- añadió otra bailarina quien iba delante de ellas. –Piénsenlo, ¿Y si esta es la única oportunidad que tienen de intentarlo? ¡Hasta les daremos lo que necesitan!
Krystal miró a Ari y después sonrió.
-Bueno, no somos de por aquí y no creo que regresemos en un largo tiempo…- comentó la castaña dando a entender que aceptaba.
- ¡Genial! - aplaudieron la mayoría de las bailarinas sin detenerse. Mientras que una le brindaba al par de amigas un metro de tela transparente. En el caso de la castaña Morado para que combinara y en el de Ari naranja.
Mientras tanto Ace, quien iba detrás de la fila. Sonrió divertido al ver que todas gritaban emocionadas.
En cuanto llegaron a su destino, las bailarinas formaron un circulo mientras que Ace estaba dispuesto a irse, pero se detuvo al ver a ambas chicas "ya conocidas" con rostros nerviosos. ¿Las estaban obligando a hacer algo que no querían?
-Vámonos…- le susurró Ari a Krystal.
La castaña cerró fuertemente sus ojos y se mordió su labio inferior. Estaban ahí por su culpa y quería hacerle caso a su amiga, pero a su vez quería disfrutar la vida de una bailarina de Arabasta.
-Joder, no me gusta nada esto…- susurró el chico sintiéndose obligado a comprobar que esas chicas no estuvieran en peligro al ver la cara de la castaña.
Lo único que optó por hacer fue esconderse entre la multitud que se estaba reuniendo para ver el "espectáculo" y rogó porque no tomara mucho tiempo.
Unos músicos que aparecieron entre la multitud y se colocaron en el centro del círculo, comenzaron a hacer su trabajo. Arrepentida, Ari dio un paso hacia atrás siendo seguida por Krystal. Las bailarinas las miraron de forma desaprobatoria en cambio una las miró divertidas y después negó con la cabeza mientras reía.
-Bueno, al menos quédense a ver el espectáculo y si se animan únanse- les comento mientras Krystal asistía con la cabeza apenada. Se sentía tonta por seguirle la corriente a su amiga, ella quería disfrutar el momento.
Segundos después las bailarinas comenzaron a moverse de manera seductora y el circulo comenzó a girar hacia la derecha. Las telas que llevaba cada una las utilizaron para marcar más sus movimientos.
Krystal miró emocionada el espectáculo, gracias a los rayos del sol, estos traspasaban las telas de diferentes colores y formaban una atmosfera caleidoscópica.
-Bueno, veo que no se trataba de algo tan alarmante…- se dijo Ace y se dispuso a seguir su camino.
Cuando las bailarinas alzaron sus telas y comenzaron a correr, esto le permitió ver al chico un poco mejor a las "chicas" marine. La amargada estaba de brazos cruzados pero su rostro mostraba satisfacción mientras que la otra…
Ace entrecerró sus ojos y trató de acercarse un poco más haciendo entender a la multitud que quería ver más de cerca a las bailarinas. Cuando tuvo la oportunidad de observarla mejor, sintió una punzada en el estómago. ¿Acaso ya la había visto antes?
La chica por su parte, se sonrojó levemente por lo emocionada que estaba y al ver bailar a la bailarina que las invitó a quedarse, sonrió ampliamente.
Ace inclinó un poco su cabeza al verla sonreír, juraba haber visto esa chica antes. No se refería a ese mismo día si no… días antes. Krystal al ver justamente a su bailarina favorita (solo por el simple hecho de ser la más amigable) delante de ella y esta al rosarle su tela en el rostro en forma de broma, al fin pudo fijarse "accidentalmente" al público que tenía enfrente.
Puso sus ojos como platos al ver algo o más bien a alguien "conocido". No estaba segura, carecía de información. Un chico, un chico con un sombrero similar al de Ace. Recordaba los emoticonos y las cuentas perfectamente… como olvidarlas. Al fijarse mejor se percató que este también la miraba, sintió su estómago revolverse y llevó sus manos hasta su boca.
No podía ser, no se parecía a Ace o bueno, tal vez un poco, pero… ¡Ese maldito sombrero vaquero la confundía! Si las bailarinas dejaran de pasar enfrente de ella, podría observar si se trataba de él o no.
- "Ace…"- pensó nostálgicamente mientras apartaba sus manos y mostraba una sonrisa cálida. Rápidamente sintió como su sangre se iba a sus pies y su corazón latía con fuerza, esto era inexplicable, pero tenía tantas ganas de salir corriendo y comprobar que era él… ¡Se moría por confirmar que fuera el pecoso del mal!
El pecoso al ver la reacción de la chica, se quedó congelado. ¿Y ahora que le ocurría a esa mujer? Si, se veía linda con esos ojos azules y sonriendo… esa sonrisa tenía algo que lo recordaba a la de Luffy, la risa de Sabo y la tonta de Krystal.
De hecho, se veía medio estúpida haciendo esa cara. Sí, eso era lo que le hizo recordar a la tonta esa, tal vez acababa de ver a alguien conocido. Miró hacia atrás y no observó a alguien con la misma expresión pendeja. Confundido, miró hacia los lados y tampoco… ¿Entonces?
-Estoy perdiendo tiempo, Luffy me espera- se dijo seriamente y se fue por su camino.
Se iba, su oportunidad se iba. Krystal miró como se alejaba el chico. He ahí donde se repitió mentalmente la pregunta que les hizo una bailarina minutos atrás: "¿Y si esta es la única oportunidad que tienen de intentarlo?"
Inhaló todo el aire que pudo, lo retuvo y se preparó para lo inimaginable.
- ¡ACE! - gritó con todas sus fuerzas, pero la música opacó su intento. Con ese grito, se llevó las miradas de la multitud que la rodeaba y Ari se avergonzó. - ¡ACE! - volvió a intentarlo juntando sus manos improvisando un altavoz.
El pecoso al "escuchar" ligeramente su nombre, miró hacia atrás e inoportunamente las bailarinas se detuvieron y alzaron una vez más sus telas tapándole la vista del público de enfrente.
-Ya estoy delirando…- susurró mientras negaba con la cabeza y se retiraba del lugar.
- ¿Me habrá escuchado? - se preguntó la castaña apurada.
- ¡¿Qué diablos te ocurre?!- le preguntó Ari avergonzada mientras la tomaba de un hombro.
- ¡Es Ace! ¡Lo acabo de ver! - señaló hacia adelante pero su amiga tiró su tela, la tomó de un brazo (nuevamente) y la jaló para llevársela de ahí.
-Krystal, no puedes arriesgar nuestra seguridad por qué crees que viste a tu amigo y mucho menos cuando estamos de parte de la marina- le regañó mientras Krystal volteaba hacia atrás. - ¡¿Qué crees que hubieran acertado que te referías a un pirata?!
- ¡Pero Ari, tu no entiendes…! - su amiga le jaló el brazo para apurarla. - ¡Ace y Luffy son demasiado importantes para mí!
- ¡Basta! - la castaña detuvo el paso y la miró confundida. –Basta Krystal, le estás tomando mucha importancia al asunto. ¿Y si no era tu amigo?
Ari la soltó mientras Krystal asistía con la cabeza. La castaña apretó el puño donde aún cargaba su respectiva tela y sentía palpitaciones en su mano.
-Perdóname, tienes razón…- respondió seca.
Ari alzó las cejas y después le sonrió.
-Tranquila, los encontraras después. Te lo prometo. Tal vez veas primero a tu amigo Luffy escapando de la tarada de Tashigi- bromeó la otra, pero a Krystal no le dio risa el comentario.
Después de pensarlo un poco y mirar alrededor, Ari encontró un puesto de brochetas de reno. Por obvias razones ahora se sentía culpable pero tal vez si le compraba una a su amiga las cosas se calmarían. Krystal ama que le regalen cosas y más si se trata de comida.
-Espera un segundo, no tardo- Krystal la miró y después asistió con la cabeza.
No tardaría, el puesto estaba a unos pasos. Krystal vio a si amiga acercarse a este y comprendió que haría. Fue ahí donde comenzó a sentir algo de adrenalina, tenía tantas ganas de aprovechar el momento de ir a alcanzar ese chico para comprobar si se trataba de Ace o no.
- "Si supiera Ari cuanto deseo verlo…"- pensó molesta la chica mientras recordaba la recompensa de Ace rota y sin imagen.
Miró hacia la dirección donde estaban las bailarinas y después la tela que aun sostenía. Tenía miedo, miedo que sus deseos de irse corriendo fueran erróneos, pero algo muy fuerte dentro de ella les decía a gritos que era Ace, que era poco probable que alguien tuviera las mismas cuentas del sombrero.
- ¿Qué debería hacer? - se preguntó mientras miraba hacia la dirección donde era seguro que las bailarinas aun daban su espectáculo. –No puedo arriesgarme a seguir a alguien que probablemente no sea Ace.
Ace
Seguía caminando mientras aun pensaba en la idiotez que acababa de hacer. No, no estaba apurado, pero tampoco le sobraba tiempo. Estaba un poco molesto de haberse distraído en "cuidar" a las chicas marine mientras Luffy podía estar por ahí buscándolo, eso le molestaba. Su hermanito valía mas que esas patéticas señoritas.
Bueno, viéndole el lado bueno ya se encontraba buscando a Luffy nuevamente. No estaba perdiendo tiempo.
- "¿Por qué la marina cuidaría a unas chicas para después dejarlas ir, así como si nada? Si fueran realmente importantes ya habría varios grupos buscándolas…"- comenzó a pensar mientras recordaba a la castaña sonrisa bonita. –"Se ve demasiado tonta e inocente para ser parte de la marine…"
- ¡Oh, jovencito! ¡Nunca te había visto por aquí! - escuchó a un hombre mayor dirigiéndose a él (no podía apreciar muy bien, pero al parecer tenía un objeto dorado en la mano) mientras estaba a unos cuantos pasos de llegar a su puesto. - ¡¿Es tu primera vez en Arabasta?!
Todavía no se acercaba al puesto y el hombre ya le estaba mostrando aquel objeto dorado. Como cualquier comerciante de por ahí, no era algo fuera de lo común. Ace lo miró de reojo, decidió no ponerle atención.
- ¿Qué opinas? ¡Échale un vistazo a esta manzana dorada! - insistió el hombre.
Ace no quería distraerse con ese hombre, quería seguir caminando y en cuanto iba a pasar por el puesto, el dueño de este lo detuvo.
- ¡Espera! ¡Tengo que decirte algo en privado! - le comentó el vendedor mientras el otro lo miraba seriamente.
Sus buenos modales le obligaron a detenerse, escucharlo e idear como le diría gentilmente que no estaba interesado.
- ¡Encontré este increíble tesoro cuando exploraba unas ruinas antiguas! - Ace sonrió de medio lado mientras el otro trataba de maravillarlo. - ¡Si le das un mordisco a una de estas misteriosas manzanas doradas, podrás vivir mil años!
El pecoso no se tragaba ese cuento. Una vez que ya has conocido parte del nuevo mundo, este tipo de pequeñas cosas ya no le sorprendían. Falso o no, no le interesaba vivir mucho.
-Lo siento, pero no tengo interés en vivir mil años- le comentó sonriente el pecoso. –Es suficiente si puedo vivir durante este día- terminó y después se fue manteniendo así su sonrisa.
Era verdad, si ese era su ultimo día… quisiera aprovecharlo viendo una vez más a Luffy. Mientras caminaba, vio un par de tontos cayendo en la mentira del vendedor: uno de nariz larga y otro… ¿Peludo? ¡Ja!
Este lugar sí que tiene de todo: Mantas flotantes con varios pies, ancianas pervertidas, chicas guapas con tiernas sonrisas, vendedores de manzanas pintadas y hombres peludos. ¡Tenía que contárselo a Luffy!
Krystal
Apretó sus maños lo más que pudo, no perdía nada si seguía a ese chico. Tenía un Den Den Moshi, si llegaba a perderse, podía contactarse con Ari, aunque se metería en un gran problema… daba igual si valía la pena.
-Es ahora o nunca…- susurró. Rápidamente se soltó el cabello, se lo peinó con los dedos y con la tela se cubrió la cabeza para ocultar su identidad de Ari.
Deprisa y sintiendo como fluía rápidamente la adrenalina, caminó rápidamente hacia donde se encontraba el espectáculo llevándose pocas miradas confundidas de quienes pasaban. Al ver que aun estaban las bailarinas, rodeó para poder dirigirse a la multitud donde estaba el chico.
Preguntó algunos del grupo por el chico del sombrero vaquero naranja y cuando un hombre le dijo que se había ido por cierto camino, agradeció y apresuró el paso.
- ¡Debe ser Ace! ¡Hasta me dijeron que tenía pecas! - se dijo emocionada.
Ace
Ningún vendedor le convencía para preguntarle por Luffy y en cuanto vio a una adivina, dudó más de dos veces en preguntarle… no deseaba que resultara igual que la otra mujer que deseaba violarlo.
-Disculpe molestarla…- se recargó en la mesa del puesto de la mujer y después le deslizó sobre esta el cartel de su hermano. –Me gustaría preguntarle algo: ¿Ha visto antes a este hombre? - preguntó mientras le señalaba la fotografía.
- ¿Eh? ¿Monkey D. Luffy? - preguntó la mujer al leer en voz alta el nombre del pirata.
-Hay una probabilidad de que esté en este pueblo. Llevo un rato buscándolo por aquí…- le explicó el chico.
-Jamás lo he visto- respondió rápidamente la adivina. –Ah sí, si buscas a alguien tal vez deberías intentarlo en el restaurante que hay bajando por el camino. El dueño de allí está bien informado sobre lo que pasa en el pueblo.
-Gracias- hizo una reverencia y guardó la recompensa. - ¿Un restaurante, ¿eh? De todas formas, ya me estaba dando hambre.
Piratas sombrero de paja
Nami, Usopp y Chopper (en su forma hibrida y, en otras palabras, el hombre peludo que vio hace minutos Ace) miraron como se alejaba el pecoso mientras se preocupaban de la situación, ¿Por qué un hombre buscaba a Luffy? Tal vez peligraba.
- ¿Quién era ese? Parecía muy, muy fuerte- comentó Chopper.
- ¿Y por qué estaría buscando a Luffy? - añadió Usopp.
- ¿Un caza recompensas? - comentó Nami.
-No, no lo es- le informó el segundo al mando, Zoro. –Esa marca... como ex cazador de piratas que soy, no puedo olvidar esa marca.
Siguió viendo cómo se alejaba Ace y después desvió su mirada para encontrase con una Tashigi molesta reclamándole a un vendedor.
- ¿Esa es? ¡No puede ser! - se quejó.
Ari
Al darse la vuelta y al no ver a su amiga, soltó las brochetas que achacaba de comprar y miró alrededor. Se había ido tras el tipo ese.
Rápidamente trato de contactarse a su Den Den Moshi, pero Krystal ignoró el llamado. ¡¿Y si le acababa de pasar algo malo?!
- ¡Krystal! - la llamó, pero nadie le respondió.
Muy asustada se fue corriendo hacia donde estaban las bailarinas.
Krystal
Primero sus nervios se alteraron un poco al escuchar su Den Den Moshi sonar, pero al ver a Tashigi de lejos hablando junto con el que posiblemente podía ser Smoker (por cómo le hablaba golpeado y le daba órdenes, era tonto dudar si era él o no) casi la hacía arrepentirse de su cometido. Se aferró a su tela lo más que pudo para cubrir su rostro y después caminó más deprisa.
Un grupo de chicos que estaban escondidos detrás de un jarrón la miraron extrañados. Krystal estaba a punto de pedirles información sobre el chico que buscaba, pero al ver una adivina reburujando una baraja y mirando seriamente como Tashigi le respondía a Smoker. Se dirigió hacia ella.
-Dis-Disculpe- se le formó un nudo en la garganta. - ¿De casualidad ha visto a un hombre con sombrero vaquero anaranjado, buen cuerpo y pecoso por aquí?
La adivina la miró curiosa al ver que la chica cubría su boca con la tela, pero no sus ojos y después miró hacia donde se había ido el otro.
-Se fue por allá, se dirige al restaurante que está bajando por el camino. Lo encontrarás enseguida- le explicó mientras Krystal apartaba un poco la tela de su rostro para mostrarle una sonrisa.
- ¡Muchas gracias! - se fue deprisa para evitar contacto con Tashigi.
En cuanto se fue, la prima de su amiga la miró de reojo y después de terminar su conversación con Smoker, se fue por su lado. Algunos minutos pasaron intentó comunicarse con Ari para comprobar que ido se encontraba en orden.
Ari
La chica se la pasó buscando y preguntada persona por persona sobre su amiga, pero nadie le brindó información. Gracias a la música, no pudo escuchar del todo su Den Den Moshi.
Tashigi
Al ver que su prima no respondía, volvió a intentarlo múltiples veces mientras aceleraba el paso. Intentó contactarse con Krystal, pero esta tampoco le respondió. Esto no le gustaba para nada. En cuanto se juró que era el último intento de llamar a Ari, esta por fin le respondió.
- ¿Está todo bien, Ari-chan? - preguntó seriamente pues estaba preocupada.
- ¡Krystal ha desaparecido! - respondió Ari desesperada mientras el caracol gritaba y mostraba lagrimitas. - ¡La descuidé un segundo y después ya no estaba!
Tashigi frunció el ceño y después trató de calmarse.
- ¡¿Dónde estás ahora?!- preguntó molesta.
En cuanto le respondió su prima, Tashigi no pudo dejar de pensar que el culpable era Mugiwara No Luffy.
- ¡No te muevas de ahí, enseguida voy! - cortó la llamada y se fue corriendo.
Krystal
En cuanto llegó, se dio un tiempo para recuperar aire y después buscó con la mirada el restaurante que mencionó la adivina. Pero solo encontró más puestos y hacia adelante había una multitud afuera de una estructura, ¿Sería ahí?
-No lo creo…- susurró mientras dudaba si ir hacia allá o no. –Tal vez está hacia el otro lado…- se dio la media vuelta y se alejó más del lugar.
Por lo que escuchaba, al parecer alguien acababa de morir en el lugar por comer una "Fresa del desierto" mientras establecía una conversación con el dueño del negocio.
-Debería preguntar dónde está ese restaurante…- se dijo mientras pensaba a quien preguntarle.
Ace
Otra vez la narcolepsia lo había traicionado, ahora se encontraba dormido sobre su comida mientras aún mantenía sosteniendo su tenedor con comida en este. Tenía mucha suerte de no escuchar lo que hablaban los demás, no le hubiera gustado del todo escuchar que lo estaban dando por muerto.
Dentro de su sueño
Ace se encontraba nuevamente en el espectáculo de las bailarinas volviendo a vivir el momento en el que vio a esa chica con esa expresión tonta. Al verla con detalle, esta de repente le pidió que se acercara con un dedo. Torpemente ignoró a las bailarinas quienes se quejaron por interrumpir el baile.
En cuanto se encontraba enfrente de ella, esta se tapó su rostro por vergüenza y bajó la mirada. Ace con delicadeza tomó sus manos y se las apartó de la cara.
-Oi, ¿Por qué te ocultas? - preguntó sonriente.
Ella soltó una risita y después alzó la mirada para que rápidamente Ace viera el rostro sonriente (e idiota) de Luffy en la chica.
-Shishishi, ¡Ace! - lo saludó su hermano-hermana.
Fin del sueño
Ace rápidamente se levantó y se quedó mirando hacia enfrente torpemente. Estaba analizando que estaba ocurriendo y donde estaba. No se sorprendió del todo al ver un hombre con gorro de chef frente a él con cara sorprendida.
Miró hacia los lados, a su derecha vio a un hombre quien lo miraba sorprendido (parecía que sus ojos se saldrían de su lugar) y a su izquierda una mujer quien lo miraba preocupada. Volvió a mirar al hombre quien seguía igual y después fijó la mirada en la fémina.
- ¿E-Estás bien? - preguntó asustada mientras se acercaba a él.
Rápidamente tomó la falda de esta y se limpió el rostro con ella. Al demonio la caballerosidad, estaba harto de tanta mujer rara. La fémina gritó sorprendida y una vez que soltó su falda se fue corriendo del lugar.
-Rayos…- susurró Ace. –Me quede dormido- se quejó mientras aun sentía que tenía comida dentro de su boca.
- ¡¿TE QUEDASTE DORMIDO?!- gritó toda una multitud mientras volvía a comer.
- ¡Eso no es posible! - se quejó el que hace unos segundos casi se le salen sus ojos. - ¡¿En medio de una comida y una conversación?!
- ¡Y comienza a masticar de nuevo…! - se le unió otro hombre.
¿Por qué no lo dejaban comer en paz? Solo se quedó dormido, como si ellos nunca lo hubiesen hecho.
-Como sea…- respondió Ace volteándolos a ver. - ¿Por qué tan angustiados?
- ¡ESTABAMOS PREOCUPADOS POR TI! - respondieron al mismo tiempo.
Que patéticos se veían, en verdad no comprendía porque tanto escándalo.
- ¿Acaso contrata comediante o algo así? - se dirigió al dueño del lugar que era ni más ni menos el hombre que tenía enfrente mientras señalaba a los gritones quienes lo miraban molestos.
-Bueno, no. Pero si estás bien, me alegro- respondió este aliviado. Ace solo sonrió y nuevamente cayó dormido a su plato.
- ¡OYE! ¡NO TE DUERMAS DE NUEVO! - ahora el dueño se le unió al grupo gritón.
Todos al ver que no se trataba de algún muerto, comenzaron a alejarse del lugar.
Krystal
La chica miró a lo muy lejos que la gente comenzaba a esparcirse dejando perfectamente visible el letrero del restaurante.
-Ah, ahí está…- le señaló un vendedor anciano el lugar. –Tal vez no se percató que era ese por la multitud.
La castaña hizo un puchero, ¡Ahora se encontraba bastante lejos del lugar! ¡Tendría que caminar nuevamente!
-Escuché que alguien había muerto ahí adentro- le comentó la castaña. –Al parecer fue falsa alarma.
-No se sorprenda, aquí siempre piensan que alguien ha muerto- añadió el hombre. –Justamente ayer pensaron que yo lo estaba y solamente me había quedado dormido.
Krystal sonrió divertida y después negó con la cabeza.
- ¿También pensaron que comió la fresa del desierto? - preguntó bromeando.
-Ni que lo diga- respondió riendo.
Ace
Por fin terminó su ultimo plato y dejó caer el tenedor en este. Desde hace días no comía tan delicioso.
- ¡Ah, estoy lleno! - se dijo satisfactoriamente (mientras el otro lo miraba con un poco de asco, había comido bastante) y después volvió a lo suyo. –Por cierto…
- ¿Qué? - preguntó curioso el dueño, mientras miraba como Ace se inclinaba para buscar algo en su mochila.
Este tipo no ha venido a este pueblo, ¿verdad? - se enderezó y le puso el cartel de recompensa de su hermano en la barra. –Un pirata que lleva un sombrero de paja…
El dueño miró varias veces la fotografía y después negó con la cabeza. Muy bien, estaba hecho que Luffy todavía no estaba por ahí. Tal vez se quedaría a charlar un poco mientras lo esperaba.
-Supongo que no tienes ningún problema para comer en público- se escuchó una voz grabe desde la entrada.
Ace al reconocer la voz de aquel hombre, sonrió orgullosamente y tomó una taza de agua que le habían brindado antes.
-Comandante de los piratas de Barba blanca, Segunda División. Portgas D. Ace- continuó el desconocido.
- ¡¿B-Barba blanca?!- preguntó asustado el dueño. - ¡¿Los piratas de barba blanca?!
- ¡¿Ese idiota forma parte de los Piratas de Barba blanca?!- preguntó un cliente asustado, tal vez era el primer gritón.
- ¡Sabia que ya había visto antes esa marca en su espalda! - y ese definitivamente era el segundo gritón. - ¡Definitivamente es la marca de los piratas de Barba blanca! ¡¿Qué hace aquí?!
- ¿Qué hace un pirata tan infame como tú en este país? - preguntó quién lo había acusado.
Ace le dio un trago a su taza y la bajó lentamente. Soltó una risita mientras se daba la vuelta para darle la cara.
-Estoy buscando a mi pequeño hermano.
Krystal
Le dolían los pies al igual que sus piernas, estaba cansada, tenía hambre y sed. Se arrepentía tanto escaparse cuando Ari estaba comprando brochetas de reno. Maldita sea.
Por ahora ya sabía cuál era la sensación de estarse muriendo en el desierto además que el restaurante aun le quedaba a unos cuantos metros.
-Muy buena idea, Krystal. Excelente diría yo- se dijo molesta. –Aléjate bastante de ahí para preguntar por un restaurante, ¿Por qué a mí no se me ocurrió?
- ¡COMIDAAAAA! - escuchó un idiota a lo lejos.
-Veo que no soy la única con hambre- se dijo divertida mientras seguía su camino a paso lento.
- ¡¿Qué pasa?! ¡Hay un olor extraño poniéndose en el camino! - escuchó un poco más cerca.
-Es el perfume "Atrápalo"- alzó levemente la mano mientras ella aceptaba la culpa. –Disponible en tu tienda favorita.
- ¡AHÍ! ¡UN RESTAURANTE! - escuchó la misma voz tonta detrás de ella, pero ahora mucho más cerca.
- ¿Qué? - se preguntó la chica al analizar lo que acababa de gritar el tipo raro. –No falta mucho para que se acerque y vea quien es- comentó sonriente.
- ¡COMIDA! - escuchó la voz, pero ahora justamente detrás de ella.
Asustada, se quedó congelada y de un segundo a otro ese idiota se estrelló contra ella cayendo juntos al suelo y por la velocidad de este, se arrastraron unos cuantos pasos. Algunas personas se quedaron viendo el espectáculo y algunos hombres se quejaron con el chico.
- ¡Oi, idiota! - se quejó un hombre. - ¡Ten más cuidado!
- ¡Lo siento! - se disculpó torpemente el chico mientras se levantaba. Qué vergüenza, había quedado arriba de ella. - ¡Lo siento! - volvió a decirlo, pero ahora se dirigió a la chica.
Krystal se quedó tendida en el suelo mientras analizaba esa voz… se escuchaba tan estúpida e infantil. ¡Esperen un segundo!
Antes de que ella se levantara por su cuenta, el chico la sujetó de la cintura y la levantó a la fuerza. Cuando ya estaba de pie, un hombre y una mujer se acercaron deprisa. El hombre le puso una mano en el hombro y la mujer la ayudó a sacudirse.
- ¡FIJATE POR DONDE CAMINAS! - le gritó el hombre.
- ¿Estás bien? - le preguntó la mujer tiernamente.
Ella asistió con la cabeza.
-Shishishi, perdón- se volvió a disculpar.
Esa risa, esa estúpida risa. La chica abrió de golpe sus ojos y comenzó a temblar.
-Bueno, veo que no le pasó nada. Así que me voy- comentó el también accidentado mientras le daba unos golpecitos en la cabeza a la chica antes de irse.
- ¡Espera! - lo detuvo Krystal mientras se mordía su labio.
El chico se detuvo y ella se abrazó a su misma fuertemente.
- ¿Eres tú? - preguntó Krystal mientras se confundían los demás.
- ¡Si, soy yo! - respondió el otro dio mientras los que ayudaron a la chica la miraban extrañados.
- ¿Monkey D. Luffy? - preguntó ella nuevamente.
- ¿Cómo sabes que soy yo? - respondió con otra pregunta mientras inclinaba un poco su cabeza.
De pronto, Krystal comenzó a llorar en silencio haciendo que el hombre se molestara con ese tal "Luffy".
- ¡Oi, cabrón! ¡¿Qué le hiciste?!- lo agarró de las ropas.
- ¡NADA! - respondió más confundido que nada.
- ¡LUFFY! - gritó ella con todas sus fuerzas.
Él hombre sacudió aún más al chico mientras la mujer al ver a la chica llorar le limpió las lágrimas.
- ¡No sé qué fue lo que le hice! - se excusó él mientras el otro lo seguía sacudiendo.
-Luffy…- al fin la chica se dignó darle la cara mientras sus lágrimas aun brotaban.
Luffy la miró ahora molesto, ¿Por qué diablo esa chica le sonría mientras lloraba? ¡Está loca!
- ¿Se conocen? - preguntó la mujer.
- ¡Yo nunca la he visto en mi vida! - respondió irritado el chico.
-Sí, nos conocemos- le explicó con dificultad la chica.
El hombre y la mujer decidieron mandar al demonio el asunto y dejaron a la pareja en paz. Luffy quien se acomodó su ropa y sombrero, después miró molesto a la chica.
- ¡¿Cuál es tu problema?!- le preguntó molesto.
Ella soltó una risita hipocrita.
- ¡IDIOTA! - le gritó furiosa.
Después sin verlo venir, la chica lo abrazó con todas sus fuerzas mientras Luffy la miraba confundido. No le importaba del todo a Krystal que su viejo amigo oliera un poco extraño… ni se diga ella.
- ¿No me reconoces aun, Luffy? - le susurró mientras se apoyaba en su cuello. –Soy yo, la niña llorona que siempre corría detrás de ustedes.
-Yo no…- Krystal lo abrazó con más fuerza y soltó unas lágrimas.
-Yo no te he olvidado Luffy, ni a Ace… ni mucho menos a Sabo. Extraño bastante a la señorita Dadan y ni se diga de Makino, me hacen tanta falta.
Luffy se quedó congelado por unos segundos, la estaba recordando. Rápidamente la apartó de él y ella se limpió sus lágrimas mientras aun sonreía.
-Kris-Kris- Luffy comenzó a tartamudear mientras veía en los ojos de aquella chica, su mejor amiga de la infancia.
-Luffy- respondió esta tiernamente.
- ¡KRISTA! - gritó con todas sus fuerzas mientras saltaba y la abrazaba con todas sus fuerzas (e incluso abrazó con sus piernas la cintura de la chica).
-Luffy, idiota… pesas- se quejó entre risas la chica.
Continuará…
Si, si y más sí. Me tardé demasiado, no tengo perdón. ¡Pero da igual! ¡Regresé con capitulo largo! Agradezco mucho mucho su paciencia, en verdad se los agradezco. Terminaré este "Arco" y me enfocaré a editar la historia. Tengo que corregir algunas cositas importantes. Espero verlos pronto durante este año y terminar pronto con la historia. Juro que ya estamos en la mitad (Si, como no).
¡Hasta el próximo capítulo!
-Los ama, Luna-
