¡Hola mis amores! Hoy les traigo un capitulo algo corto pero especial. Según el calendario hoy es 3 de febrero de 2017 y eso significa que estamos de fiesta porque es cumpleaños de Krystal (Porque en esa fecha precisamente publiqué el capítulo de su fiesta de cumpleaños) y el de su servidora por lo que tuve como obligación actualizar. Me pone muy feliz su apoyo y es un placer compartir con ustedes un cumpleaños más.

Agradezco de todo corazón a:

LADI JUPITER: Pues bueno, hay algo aquí te llamará un poco la atención y te dejará con algo de intriga. Este capítulo creo que fue más enfocado en Luffy y Krystal. No creo que pierda su oportunidad de ver a Ace… ¿O sí? Saludos B)

Elinxshx1: ¡Que emoción de volverte a ver después de tanto! ¡Sí, ya crecieron los polluelos (la rikura viene en camino…)! Me encanta saber que te guste este fic, gracias por tu apoyo. Besos :*

Atzuko-san: La respuesta estará en este capítulo B) Gracias por tu review.

Ainesu-akumainu: Pero… yo también quisiera toparme con Ace (cachetada), si si… creo que eso se puede arreglar, pero tengo que planearlo mejor, a verás a lo que me refiero.

Nao-K: ¡Hey! ¡Tampoco había tenido noticias sobre ti! Bueno, no te torturo más, he aquí la actualización especial de cumpleaños. Espero que la disfrutes :)

Y a los silenciosos del mal (Espero que alguno me felicite) sin más que decir…

¡Comenzamos!


Y mi regalo para ustedes es una mini historia especial de la infancia de los chicos antes de comenzar con la actualización, Tomen en cuenta algunos aspectos por que serán importantes en un futuro.


Una noche calurosa de primavera y poco antes de la despedida de la niña. Ace, Luffy y Krystal decidieron descansar de sus travesuras y aprovechar el tiempo para observar el cielo estrellado.

El trio se acostó en círculo y dejaron sus tuberías apartadas del lugar. Krystal se retiró su peluca de varón y dejó que su cabello se esparciera sobre el césped, Luffy miraba maravillado todo el cielo y por ultimo Ace, miró de reojo a la niña mientras esta suspiraba aliviada y cerraba sus ojos.

- ¿Creen que Sabo nos esté viendo? - preguntó Krystal mientras entrelazaba sus dedos y colocaba sus manos en su pecho.

-No lo creo, lo sé- respondió Ace orgulloso.

- ¡SABO! - gritó Luffy usando ambas manitas como altavoz. - ¡SABO! - volvió a gritar.

Krystal lo miró curiosa y después sonrió.

- ¡SABO! - ahora fue ella quien comenzó a llamar al rubio imitando a Luffy.

- ¡Oigan! - les llamó la atención Ace quien se sentó para apreciarlos mejor.

- ¡SABO! - los otros dos siguieron en lo suyo.

El pecoso negó con la cabeza y nuevamente volteó a ver el cielo. ¿Qué hubiese hecho Sabo en estos momentos? Era obvia la respuesta, se burlaría de él en esos momentos y después le seguiría la corriente a Luffy y Krystal. Como les hacía falta.

- ¡SABO! - gritó ahora el pecoso mientras levantaba ambos brazos. - ¡MIRANOS! ¡MIRANOS, SABO!

- ¡MIRANOS! ¡!- se le unió Luffy, pero a diferencia de su hermano, este se levantó. - ¡YO SERÉ EL REY DE LOS PIRATAS!

Ace y Krystal lo miraron sorprendidos.

- ¡PUES YO SERÉ UN RECONOCIDO PIRATA! ¡NADIE OLVIDARÁ MI NOMBRE! - ahora gritó Ace mientras se levantaba.

La castaña sonrió ampliamente al ver y escuchar a sus mejores amigos gritar sus sueños. Mientras se sentaba ambos niños dieron algunos pasos hacia adelante.

- ¡YO SERÉ ELREY DE LOS PIRATAS! - insistió Luffy.

- ¡ESO YA LO VEREMOS, LUFFY! - respondió Ace. - ¡VEREMOS QUIEN DE LOS DOS SERÁ EL PIRATA MAS FUERTE!

- ¡CALLATE, ESE SERÉ YO!

- ¡CLARO QUE NO, IDIOTA!

Krystal abrazó sus piernitas y apoyó su cabeza sobre estas, estaba tan agradecida con Sabo por no haberla esperado ese día… estaba tan agradecida de estar viva para apreciar ese momento.

-Gracias, Sabo…- susurró con voz quebrada, quería llorar.

Bajó la mirada para evitar ser vista por sus amigos, no quería arruinarles el momento.

-Oi, Krystal…- escuchó la voz de Ace y de inmediato levantó la mirada.

Al ver que el pecoso del mal le extendía una mano sonrió lo más que pudo y sus ojos se volvieron más vidriosos.

- ¡KRISTA! - escuchó que Luffy la llamaba. - ¡VAMOS A BUSCAR LUCIÉRNAGAS!

Ella asistió con la cabeza y aceptó la mano de Ace. El pecoso por su parte al sentir el tacto de esta, giró sus ojos mientras se sonrojaba.

-No sabía que te agradaba tanto, Ace- bromeó la chica mientras el otro la miraba sorprendido.

- ¡¿DE QUE DEMONIOS HABLAS, TONTA?!- le grito mas no le soltó la mano.

Ella en respuesta apretó su mano. Otra vez le hizo notar que ya sabía sobre sus sentimientos.

-Mujeres…- susurró molesto. - ¡VAMOS!

Ace comenzó a correr mientras arrastraba a Krystal. No era momento para quejarse, si quería estar junto a ellos debía estar a su altura. La castaña se esforzó en alcanzarlo y cuando lo logró, ambos corrieron un poco más cómodos.

Debía ser honesta, nunca podría olvidar el tacto de la mano de Sabo, pero la de Ace no se quedaba atrás. Krystal miró de reojo sus manos entrelazadas y sintió ternura al ver que el pecoso del mal ahora apretó con todas sus fuerzas su mano con la de ella, como si nunca la quisiese soltar.

- "Ace…"- pensó sonriente.

Prometió que esa escena jamás la borraría de su mente, le gustaría recordarla con el mismo cariño que siente en estos momentos.

-Shishishi que tiernos- comentó Luffy mientras se burlaba de la pareja.

Ambos se detuvieron y cuando ella quiso soltarlo, Ace no se lo permitió.

- ¡Pero qué cosas dices, Luffy! - se quejó Krystal avergonzada.

- ¡Oigan Oigan! ¡Deprisa! - los apuró el pequeño y después se fue corriendo.

Cuando Krystal quiso avanzar, Ace la detuvo en seco. Primero no la dejaba soltarse y ahora no dejaba que se soltase. ¿Qué le pasaba?

- ¡¿Por qué demonios no me dejas seguirlo?!- le reclamó esta.

El pecoso del mal solo le sonrió y con su pulgar acarició la mano de Krystal. Esta al ver el gesto abrió sus ojos lo más que pudo y se sonrojó bastante. ¿Y si le gustaba ese idiota? ¡NO, eso no es posible! ¡Huele extraño y es un pecoso insoportablemente…! ¿Tierno y valiente?

- "Pudiera ser que exista la mínima posibilidad de que me guste…"- pensó avergonzada.

- ¡JA! ¡No sabía que te agradaba tanto, tonta! - se burló de ella y por fin la soltó.

¿Todos esos gestos fueron parte de su venganza? ¡Maldito Ace, ya se la pagaría!

- ¡Cállate y vámonos! - le apuró la niña y se fue corriendo mientras llevaba ambas manos a su carita. - ¡TE ODIO, PECOSO DEL MAL! ¡IDIOTA! ¡APESTOSO!

Ace se burló de la chica quien lo estaba insultado y después se fue tras de ella.


Ace

Desde que inició su vida como pirata, a Ace siempre le ha encantado molestar a sus oponentes. Siempre regalándoles una sonrisa burlona. Y he ahí una situación similar estaba ocurriendo, él sentado mientras se recargaba en la barra del restaurante donde había ido a recolectar información y frente a él su rival (por el único hecho de ser parte de la marina), Smoker.

- ¿Y entonces…? - comenzó a hablar el pecoso tranquilamente. - ¿Qué debo hacer?

-Quedarte ahí sentado y dejar que te arreste- le respondió el otro.

Vaya, como si el mismo comandante se dejara atrapar tan fácil por un marine. Viéndolo de otra manera, su comentario le causó más gracia al asunto, sería interesante pelear contra él. De eso estaba seguro.

-Denegado- respondió el pecoso. –Mejor no.

-Bueno, era lo que esperaba- suspiró resignado Smoker sosteniendo fuertemente con sus dientes dos puros que probaba en esos momentos. –Ahora mismo estoy buscando a otro pirata. La verdad es que no estoy interesado en tu cabeza.

-Entonces deja que me vaya- añadió sarcásticamente Ace, sabía que Smoker no le quitaría el ojo de ninguna manera.

-No puedo hacerlo…- el marine apretó un puño y este comenzó a brotar humo. Sí, es un usuario de alguna fruta del diablo.

Ace al notarlo, sonrió aún más complacido. Está tan seguro que, si ambos se enfrentan, tal vez empatarían en algún momento, pero si piensa muy bien en sus movimientos, el mismo le ganaría al marine. Qué excitante, ¿No?

-Ya que soy un marine y tu un pirata…- completó su comentario el hombre humo, pero a Ace le entró el comentario por un oído y le salió por otro. Para molestarlo aún más, cruzó una pierna y alzó una ceja mientras miraba hacia abajo.

-Que razón tan aburrida- comentó divertido y por fin le dio la cara. –¿Entonces nos divertiremos un poco?

Krystal

Algunos minutos atrás…

Una vez que por fin Luffy la había soltado, la castaña se limpió sus lágrimas. Había esperado tanto su reencuentro con su amigo de la infancia. Estaba tan feliz de comprobar que se encontraba bien, que estaba con vida y… esperen un segundo.

- ¡LUFFY CABEZA HUECA! - gritó preocupada mientras le tomaba por los hombros. - ¡¿Qué demonios haces aquí?! ¡Te están buscando!

El pelinegro inclinó un poco su cabeza y miró confundido a la chica.

- ¿Y tú que haces aquí, Krista? - preguntó dejando pasmada a la otra, ¿Acaso no la había escuchado?

Krystal se dio un manotazo en la frente y arrastró su mano sobre la cara.

- "No hay duda que no ha cambiado en nada"- pensó estresada.

Newlove miró hacia ambos lados y después hacia atrás, no había ningún marine por ahí.

-Oi, Luffy- le susurró mientras le indicaba que se acercara. –He estado con el bando enemigo y sé algunas cosas que pueden serte útiles antes de que te hagan huevos cocidos.

- ¡¿Huevos cocidos?!- preguntó Luffy divertido y después se echó a reír. - ¡¿De qué estás hablando, Krista?!

-Luffy, una tropa de marines anda por aquí. Deberías tener cuidado de no hacer una idiotez como las que hacías de niño, ¿Te quedó claro? - le regañó mientras se llevaba las manos a la cintura.

El estómago de Luffy rugió interrumpiéndola en el proceso.

- ¡Tengo mucha hambre! - se quejó el joven mientras se llevaba ambas manos a su panza. - ¡Hasta podría comerme los huevos cocidos que mencionas!

Ella rio gustosa, que estúpido comentario.

-Yo también tengo… ¿Te parece si vamos a comer allá? - señaló con la cabeza el restaurante que le habían mencionado.

- ¡Oh cierto, yo iba hacia ese restaurante! - comentó torpemente Luffy. –Pero alguien tonto se puso en mi camino, chocamos y me encontré contigo.

Krystal apretó su puño molesta y le jaló una mejilla a Luffy mientras este se quejaba.

-Yo era ese "tonto", idiota- le comentó mientras soltaba de golpe la mejilla.

Luffy se sobó la cara y miró molesto a su amiga.

- ¿Desde cuándo te hiciste más fuerte? - le preguntó mientras la castaña lo miraba apenada y después se tapaba los "pechos".

-Luffy, no me veas de esa manera- se quejó apenada, pero él pareció no entenderle del todo. –Oh, creo que no te refieres a mis sen…

- ¡Basta de charla! ¡Quiero y necesito comer ya! - Luffy se agachó frente a la chica y con sus manos le indicó que se subiera a su espalda. - ¡Anda Krista, llegaremos más rápido allá si no me atrasas!

-De-De acuerdo…- se avergonzó al pensar mal de su amigo y al ver y tocar la espalda de este, se sonrojó más.

- "Que fuerte se ha convertido…"- pensó mientras saltaba y Luffy la atrapaba.

El tacto del chico en las piernas de Newlove hizo que se apenara aún más. Krystal negó varias veces su cabeza y abrazó delicadamente el cuello de Luffy.

Ace / Luffy & Krystal

Estaba más que listo para atacar en cuanto Smoker lanzara el primer golpe. No había tenido una pelea digna en meses desde que se fue del Moby Dick.

- ¡GOMU GOMU NO…! - se escuchó a lo lejos junto con unos gritos de mujer. - ¡ROCKET! - rápidamente una fuerza misteriosa empujó a Smoker hacia Ace y ambos fueron lanzados contra la pared. Ese golpe tuvo tanta potencia que hizo que atravesaran una pared tras otra.

Las personas que consumían en el mismo lugar miraron sorprendidas y asustadas la escena. ¡¿Quién había sido el idiota quien se atrevió a interrumpir la pelea de dos personas altamente poderosas?!

Rápidamente un chico quien cargaba a una joven asustada (y muy despeinada) saltó en medio del lugar mientras aún se aferraba de las piernas de la fémina.

- ¡Genial! ¡Un restaurante! - gritó el chico mientras alzaba los brazos lo que causó que su acompañante cayera al suelo. - ¡Por fin encontré uno! - corrió hacia la barra y se sentó cómodamente. ¡¿Qué acaso no recordaba que iba acompañado?!

-Idiota…- susurró Krystal mientras se levantaba y se sobaba el trasero.

- ¡COMIDA! ¡DEPRISA! - exigió Luffy mientras tomaba unos tenedores que encontró en la barra (que curiosamente fueron utilizados por su hermano) y los golpeaba contra la superficie y contra ellos para crear una porra.

El dueño del lugar lo vio horrorizado, ¿Acaso no había notado lo que acababa de hacer?

-Luffy, sé educado- le regañó la castaña mientras se sentaba aun lado de él.

Ahora el cocinero volteó a ver a la fémina, ¿Acaso ella tampoco se había percatado de lo sucedido? - ¡TRAIGANOS TODO EL MENÚ! - solicitó Luffy y volteó a ver a su amiga. Krystal cruzó sus brazos y alzó una ceja, el capitán no entendió del todo al principió y después captó. –¡POR FAVOR!

El hombre que los atendía no le quedó más remedio que atender la orden e irse a preparar los sagrados alimentos. Una vez solos, Krystal quiso aprovechar el tiempo con Luffy.

- ¿Hace cuando que saliste al mar, Luffy? - preguntó mientras recargaba un brazo en la barra y su cabeza sobre una mano.

Luffy miró hacia el techo y pensó un poco.

-Hace poco, no más del año- respondió. - ¿Y tú que haces aquí?

Antes de que ella le explicara, Luffy golpeó la barra con un puño.

- ¡¿Acaso has roto nuestra promesa y te has unido a una tripulación que no es la mía?!- le reclamó molesto.

Krystal sintió como su rostro ardía y miró sorprendida a Luffy, ¿Aun recordaba esa promesa? ¡Vaya, será un idiota, pero un idiota con media buena memoria!

- ¡¿Eh?! ¡¿De qué estás hablando?!- ella negó con la cabeza múltiples veces. - ¡No seas tonto! ¡Yo estoy aquí por negocios!

Luffy cambió su cara de seriedad y después formó una sonrisa.

-Entonces, ¡Krista, sé mi nakama! - le propuso emocionado. - ¡Será divertido! ¡Te encantará mi tripulación, ellos son muy graciosos!

Era cierto, le prometió ser su nakama y ella odia no cumplir con su palabra, pero… no se siente lista del todo.

-Luffy, sé que te prometí eso, pero…

-No, Krystal. Promesas son promesas…

- "Me llamó por mi nombre. Esto va muy enserio"- pensó preocupada.

- ¿Acaso tienes miedo a la aventura? - preguntó seriamente. - ¿Acaso no tienes un sueño por cumplir?

-Bueno, yo…

-Sé mi nakama- insistió.

La chica se mordió su labio y miró hacia abajo. Por una parte, tenía razón Luffy. Sentía miedo. No exactamente a la aventura, pero lo tenía por el que diría su amado capitán, su abuela, Moda, Ari… y su padrino, amado hombre sombra. Bueno, su mejor amiga tenia consigo el dinero ganado con el pedido por lo que no había inconveniente en irse…

-Veo que no tienes la suficiente valentía aun- comentó Luffy. –Ya no eres como antes, Krystal.

De nuevo la llamaba por su nombre. En verdad deseaba con todo su corazón salir al mar y descubrir el mundo, pero sabía que tal vez ella no estaba hecha para ello. Krystal apretó un puño, pensándolo bien… ella había dejado atrás a Ari y Tashigi por seguir a un supuesto chico. Las había dejado atrás sin importar que pensarían de ella. ¿Eso valdría?

-Tienes razón, Luffy. Ya no soy como tú me recuerdas, pero…- lo miró fijamente mientras le sonreía levemente. –Si me uniera a tu tripulación, ¿No sería un estorbo para ustedes?

- ¡Claro que no! - respondió emocionado.

Unos segundos después llegó el primer plato y se le fue entregado a Luffy. Este comenzó a devorar como si no hubiese mañana. Krystal por su parte al verlo su apetito se esfumó un poco.

- ¡Yo te quiero en mi tripulación y punto! ¡Eres y siempre serás mi nakama! - reclamó orgulloso mientras esperaba el siguiente plato. - ¡Esta comida está deliciosa!

La castaña sonrió agradecida y asistió con la cabeza, la había convencido.

-Luffy… si quiero- respondió sin pensarlo más de dos veces ahora. –Quiero unirme a tu tripulación.

- ¡GENIAL! - gritó eufórico con un trozo de carne en la boca. - ¡COMAMOS Y BUSQUEMOS A LOS DEMÁS! ¡SERÁ DIVERTIDO! - Luffy comenzó a devorar más rápido. - ¡A TODOS LES ENCANTARÁ CONOCERTE! ¡PODRÍAMOS…! Dejó de hablar para concentrarse en su comida.

Krystal lo miró tiernamente y le sonrió mientras suspiraba satisfecha, estaba cumpliendo con su palabra y no forzosamente. Tal vez esto era lo que siempre quiso… salir al mar con alguno de sus mejores amigos.

¡Si! Quería conocer el mundo y no quedarse por siempre en Paladia, ser igual de fuerte que Mitch y su capitán (Ya le perdonaría después, por lo pronto no debía enterarse), ser independiente y temida como Ari y ser tan admirada por algunos como Ace. El mundo guardaba secretos que esperaban ser revelados y la aventura le cambiaría la vida… esperen un segundo, ¿Acababa de pensar en él? ¡Carajo!

- ¡Ace! - gritó sorprendida.

Luffy se detuvo al escuchar el nombre de su hermano y con tenedor en la boca, volteó a ver a la castaña.

- ¿Qué pasa con él? - preguntó el otro.

De un segundo a otro el dueño del lugar llegó con múltiples platos, Krystal aprovechó, tomó un plato (antes de que Luffy atacara todos por igual) y unos cubiertos.

- ¡Lo he visto! - le comentó mientras el otro devoraba. - ¡Luffy! ¡¿Me estás poniendo atención?!

Al comprobar que no, la chica muy molesta comió lo más rápido que pudo y tomó otros platillos para hacerle competencia a su amigo, solo por rencor. Una vez que se distrajo Luffy, Krystal le robó de su comida para obtener su atención.

- ¡Oi, Krista! - se quejó el chico.

Para la suerte de Luffy, otros platos más llegaron. Que mala suerte para ella.

- ¡DELICIOSO! - elogió Luffy una vez más la comida.

Ahora el dueño del lugar se quedó enfrente de los jóvenes mientras veía como el chico devoraba gustoso la comida y la chica comía mientras miraba molesta a su amigo.

-Gracias, pero, ustedes…- respondió el cocinero. –Deberían largarse de aquí.

- ¡¿EH?!- Krystal soltó sus cubiertos y miró asustada al hombre.

Ante el comentario, algunas personas chismosas se acercaron a la pareja de amigos.

- ¡¿Por qué?!- Luffy preguntó confundido mientras tenía la boca llena.

- ¿Saben exactamente a quienes mandaron a volar? - preguntó asustado el otro.

- "¿Mandaron a volar?"- pensó preocupada la chica.

- ¿Mandar a volar? ¿Quién hizo eso? - volvió a preguntar Luffy.

-Tú lo hiciste.

Si, tenía razón en ese punto. Luffy con exactitud fue el culpable, pero ella estaba con él, no dejaría a su ahora "capitán" solo.

-Nosotros, si es a lo que se refiere- corrigió Krystal.

- ¿Y a quien mandamos a volar? - interfirió el chico.

El hombre se le mostró asustado y les señaló con una mano los agujeros que habían ocasionado las personas que mandaron a volar.

- ¿Qué hacen esos agujeros ahí? - preguntaron al mismo tiempo el par de amigos y al darse cuenta de eso se sonrieron mutuamente divertidos.

-Este restaurante es muy raro, ¿Ese es su pasatiempo? - le comentó Luffy al hombre y después miró a Krystal.

-Deben ser los raritos de por aquí…- comentó la otra mientras cruzaba los brazos y cerraba sus ojos.

- ¡OIGAN! - se quejaron el dueño y unos hombres que estaban a un lado de Luffy. - ¡USTEDES FUERON LOS QUE HICIERON ESO!

- ¿Nosotros? ¿Cuándo? - preguntó nuevamente Luffy

Ahora Krystal era quien se puso de lado de los gritones, Luffy la estaba sacando también de sus casillas.

-Debió ser cuando llegamos- comentó negando con la cabeza sonrojada por la vergüenza. –Solo espero que no tengamos problemas por ello. Debería ir a disculparme…- se levantó de su asiento la chica, pero los chismosos la obligaron a sentarse nuevamente.

- ¡¿ESTÁS LOCA?! ¡LOS MATARÁN! - dijo el grupo.

Krystal esperaba que Luffy se metiera, pero el chico seguía comiendo sin problema alguno.

-Piénselo, es mejor que una chica se disculpe a que un idiota como él…- señaló a Luffy. –Se disculpe.

-Señorita, mejor quédese aquí y cuando ellos vengan trataremos de calmar la situación- le recomendó el dueño.

Ace

Tras ese golpe que lo dejó noqueado por unos minutos, Ace se levantó entre los escombros de las paredes y se sentaba.

-Idiota…- maldijo mientras se aferraba a su sombrero vaquero. - ¿Quién demonios era ese? ¡Rayos! - le dolía el cuerpo y en especial la cabeza, Smoker era más pesado de lo que no imaginó.

Hablando del rey del humo, este mismo reaccionó y permaneció acostado entre los escombros. Solamente levantó la mirada al ver que puño de fuego estaba nuevamente de pie.

Ace comenzó a caminar y al ver el número total de edificios atravesados su furia incrementó.

- ¿Qué es lo que le pasa? ¡Hacerme esto a mi…! - se quejó mientras seguía caminado.

En uno de los edificios afectados observó que en el que se encontraba actualmente era el hogar de una pequeña familia que se encontraba comiendo y el único hijo de la pareja miraba sorprendido los agujeros en las paredes. Apenado, Ace se detuvo e inmediatamente se inclinó ante ellos.

-Mis disculpas por interrumpir su comida…- les comentó mientras los padres miraban asustados al chico y el pequeño niño lo admiraba emocionado.

Sin perder más tiempo, el pequeño se acercó al pecoso y le dio unos tironcitos al pantalón del pirata.

- ¡Señor! ¡¿Usted hizo esto?!- preguntó señalando la pared afectada de su hogar.

Ace alzó la mirada, lo miró tiernamente y sin enderezarse ahora se inclinó ante él.

-Discúlpame por arruinar tu hogar- le dijo mientras el pequeñín sonreía aún más emocionado.

- ¡Usted es genial, no necesita disculparse! - lo elogió mientras le brillaban sus ojitos.

El pecoso alzó nuevamente la mirada y se enderezó. Antes de irse le acarició la cabeza al niño, deseó buenos tiempos a la familia y siguió con su camino.

Smoker quien vio todo el espectáculo cursi a lo lejos, se sentó, sacó dos puros, los introdujo a su boca y los encendió. Ese idiota que los mandó a volar deseará nunca haberse metido con él.

Luffy & Krystal

-Oh vamos, si me atacan tengo a mi lado bastantes hombres valientes que me protegerán- le dijo Krystal al dueño y después volteó a ver a los chismosos. - ¿No es así? - preguntó sonriente.

- ¡CLARO QUE SI! - respondieron alzando la una mano y con corazoncitos en los ojos.

-Se nota que usted no puede vivir sin disculparse- le recomendó el cocinero. –Es muy tierno de su parte, pero debería no tomarse las cosas tan enserio… como su amigo- señaló con la mirada a Luffy quien seguía comiendo sin percatarse de la conversación.

-Tal vez tenga razón, le haré caso- la castaña se acomodó en su asiento y tomó otra vez sus cubiertos. –Gracias…- les comentó a los hombres "valientes".

- ¡NO HAY DE QUE! - le contestaron con la misma expresión enamorada.

Ace

- ¿Quién fue el maldito idiota que hizo esto? ¡Cielos! - siguió quejándose Ace mientras caminaba de una manera pesada.

Luffy & Krystal

Los hombres valientes que juraron proteger a Krystal miraron a través de los agujeros que alguien se acercaba y al percatarse de quien era, salieron corriendo para esconderse debajo de unas mesas apartadas. Los clientes imitaron a los hombres y dejaron al cocinero y al par de amigos solos.

- ¿Qué ocurre? - les preguntó el dueño del lugar a los que se habían escondido.

Antes de que Krystal viera quien les causaba tanto temor, el grupo de hombres valientes la cargaron y se la llevaron con ellos a su escondite.

- ¡Oigan! - se quejó la chica, pero fue callada por uno quien le puso una mano en la boca.

Por debajo de la no podía apreciar nada, solamente los pies de Luffy y parte de la barra. Krystal quiso nuevamente escapar de sus "salvadores" pero estos la jalaron con ellos.

Se escuchó a alguien pisar los escombros de la pared y como este desconocido se sorprendía.

- ¡LU! - gritó torpemente el desconocido.

- "¿Lu?"- pensó confundida Krystal.

Otro sonido de sorpresa se escuchó, pero este era de una voz más grave.

- ¡Oi, Lu…! - se escuchó un golpe en los escombros y se sintió un temblor en el suelo.

La castaña dedujo que tal vez uno de los lanzados había tropezado.

- ¡MUGIWARA! - gritó el de la voz grave.

- "¡LUFFY!"- pensó preocupada la chica mientras abría sus ojos lo más que podía y permanecía con la boca tapada.

Krystal trató de ver qué demonios estaba haciendo Luffy en esos momentos, pero al asomarse un poco se apuró al descubrir que su amigo aún seguía comiendo.

- "¡Idiota, corre!"- pensó asustada.

-Te he estado buscando, mugiwara- comentó la voz grave, pero se escuchaba que Luffy seguía comiendo. –Sabía que vendrías aquí, a Arabasta.

No hubo respuesta, estaba tan asustada por la vida de su mejor amigo y ahora capitán.

- ¡DEJA DE COMER! - le ordenó.

Nuevamente no hubo respuesta y el frio silencio puso a todos nerviosos. Se escuchó que Luffy escupió y se esfumó la tensión.

- ¡Eres ese tipo humeante! ¡¿Qué estás haciendo aquí?!- gritó Luffy sorprendido.

-Mocoso…

- ¡Espera! - pasaron dos segundos. –Gracias por la comida- Luffy se levantó y después se fue corriendo hacia la entrada del lugar.

- ¡ESPERA! - gritó su rival.

Su atacante se fue tras él por lo que puso de pelos de punta a Krystal. Sus hombres valientes la soltaron al pensar que había pasado el peligro y en cuanto sucedió esto, la chica salió del escondite y se fue corriendo tras su amigo.

- ¡LUFFY! - gritó con todas sus fuerzas.

- ¡SEÑORITA! ¡ESPERE! - gritó el grupo de hombres (y ahora con más fieles. Bendita vestimenta de bailarina) y se fueron tras de ella.

El cocinero vio la escena algo confundido y al escuchar un sonido que provenía del agujero se asomó y encontró a su primer cliente reaccionando quien se trataba de Ace. Este último se levantó lo más rápido que puso, agarró fuerte su mochila y se fue tras de su hermano.

- ¡ESPERA LUFFY! ¡SOY YO! - le gritó a todo pulmón. - ¡OI, ESPERA! ¡OI, LUFFY!

El dueño del lugar ahora sí que estaba más que confundido con todo lo que había ocurrido.

-Se fueron sin pagar…- susurró pasmado.

Continuará…

Para quienes se lo pregunten, estoy cumpliendo 20 años (la edad actual de Nami en el manga y la edad de Ace en esta historia), en el fic Krystal tiene los 18 años pues es menor que el pecoso por dos años y uno mayor que Luffy. Agradezco de todo corazón su apoyo y espero verlos en el próximo capítulo.

-Los ama, Luna-