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Todos tenemos marcada alguna fecha en el calendario. Un día especial ya sea porque estamos deseando que llegue o todo lo contrario. Ese era el caso de Luna Lovegood, y su día ya había llegado. Aquel día esperado por muchos y temido por otros cuantos. El 14 de febrero, San Valentín. Y para su suerte sus compañeras de cuarto adoraban ese día. Había decorado la antes azul habitación con tonos rosados, flores y algún que otro globo con forma de corazón.

-12, 13…-Peggy Gates llevaba un rato contando sus tarjetas de San Valentin- 14, ¡15! 15 felicitaciones y una caja de bombones- exclamó agitando los regalos.

-Pues yo tengo un ramo con 20 rosas- presumía Rose Fraser- una por cada semana que llevo con Dean.

Amanda y Meredith empezaron a contar lo que habían recibido ellas cuando un grito de Peggy las interrumpió de repente.

-¡Mirad! Aquí debajo hay otra tarjeta- anunció sacándola- Y es para…¿!Luna!

La aludida levantó la cabeza y extendió un brazo con la mano abierta hacia Peggy

-Gracias

-Espera- le ordenó su compañera-¿quién te escribiría a TI por San Valentin?

-Yo tampoco me explico cómo te pueden escribir a ti- respondió Luna encogiendose de hombros- Supongo que son cosas que pasan…y ahora por favor…

Pero su compañera la miraba atónita sin decir nada al igual que las otras. Era la primera vez que Luna reaccionaba así. Normalmente los ignoraba o se le saltaban las lágrimas, pero hoy le había respondido.

-Sabes Lovegood?- En la mirada de Peggy había aparecido una pizca de malicia y Luna sabía que eso no aventuraba nada bueno- Creo que ya no me apetece leerlo. Te deseo suerte para encontrarla.

Y con un rápido movimiento de manos y antes de que la rubia pudiera hacer nada para impedirlo lanzó la carta por la ventana hacia el gran jardín del castillo perdiéndose entre los arbustos.

-Adios Lovegood- Peggy y Meredith se marcharon entre risas de la habitación pero Amanda y Rose se quedaron contemplando a Luna.

-Luna nosotras…

-No pasa nada, de verdad-Luna se levantó y se dirigió hacia la ventana- Voy a ver si encuentro la carta

-¿Necesitas ayuda?- Rose se acercó hacia ella- Peggy se ha portado fatal contigo.

-No tenía ningún derecho a tirar tu tarjeta por la ventana- intervino Amanda.

-Tranquilas, vosotras no teneis la culpa- Luna seguía mirando por l ventana buscando la carta- Iros al comedor.

-Si necesitas algo avisanos ¿vale?-Luna la miró agradecida

Era la primera vez que sus compañeras de habitación le ofrecían ayuda y supo que nunca olvidaría ese momento.

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Sheila Smith se paseaba por la sala común de las serpientes con un gran saco marrón en la mano.

-Tengo 50 felicitaciones- ya era la décima vez que lo decía y únicamente la escuchaba Millicent Bustrode ya que las otras tenían cosas más importantes que hacer-Por lo menos algunas recibimos mas de una tarjeta ¿eh Parkinson?

Pero Pansy dejó de escucharla media hora antes. Había recibido un bonito ramo de rosas y una carta preciosa de Alex. La semana anterior habín decidido que no se regalarían nada por San Valentín pero como siempre su novio no le había hecho caso. Sin embargo, había recibido algo más aparte de aquello. Una tarjeta rosa con serpientes estampadas y algo escrito en su interior

Preciosa, antes que nada quiero que sepas que a mi no me van estas tonterías. Te he escrito esto para ver si dejas por fin al empollón de tu novio y sales conmigo como es debido. Me gustas desde hace mucho y nunca he dado el paso para decírtelo, pero eso va a cambiar este año. Estoy decidido a conquistarte y nena, creeme si te digo que acabarás en mis brazos.

Tu sexy admirador secreto.

Al leerlo le entró la risa tonta un buen rato. ¿Acaso era una broma? Pero pronto se puso seria mirando a la carta con recelo. ¿Lo decía en serio? Pero ella estaba enamorada de Alex…¿no?

"Será mejor que hable de esto con Draco"-sentenció Pansy saliendo de la sala de las serpientes

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Ginny Weasley se sentía la chica más afortunada del mundo. Tenía los mejores amigos, una familia maravillosa, estaba sacando unas notas buenísimas en sus exámenes….Y hoy se había dado cuenta de que también el novio perfecto.

Harry la había sorprendido esa mañana con una cesta en la mano y una invitación para ir al lago. En la puerta él le había puesto una venda en los ojos y ella se había dejado llevar.

Flashback

-¡Harry, esta es la tercera vez que me tropiezo!- Estaba muy nerviosa y no le gustaba ir a ciegas- ¿Cuándo me vas a quitar la maldita venda?

-Espera…ya casi estamos-Harry la paró de pronto- Aquí es- Ginny se quitó la venda y no pudo evitar que una exclamación de sorpresa saliera de su boca. Ante ella se encontraba una mesa de madera con dos sillas en un jardín lleno de rosas por todas partes. El jardín estaba cubierto por una fina carpa y en el centro de la mesa había una pequeña estufa para calentar el lugar.

-Feliz San Valentín pelirroja- le susurró Harry al oído.

Ginny se giró hacia él y sin decir nada lo atrajo hacia ella y lo besó. No se esperaba nada especial por ese día y esto era la mejor sorpresa que había recibido nunca.

-Gracias Harry- le dijo cuando se separaron- me ha encantado ¿Pero cuándo…?

-Tu hermano me ayudó con la carpa-confesó el chico sonriendo- Y tu madre me mandó la comida.

-Que calladito te lo tenías.

-Quería que fuese una sorpresa- Harry la miró con sus profundos ojos verdes que a ella tanto le gustaban.

-Pues lo ha sido- dijo Ginny atrayéndolo hacia ella para volverle a besas- Y me ha encantado…

Sin duda alguna, era una chica con suerte

Fin Flashback

Ya volvía hacia el castillo con Harry de la mano cuando este le sorprendió preguntándole:

-¿No es esa Luna?

Y así era. La rubia se podía ver a lo lejos buscando algo entre los arbustos.

-Eso parece…-Se suponía que las chicas habían quedado en 5 minutos para ir de compras- Voy a ver si necesita ayuda. Te veo en la comida- dijo dándole un rápido beso a su novio.

-Pero…

-¡Adiós Harry, te quiero!- y salió corriendo hacia los arbustos dejando a al chico con la palabra en la boca.

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Luna llevaba un rato buscando la carta pero no aparecía. Había mirado entre los arbustos, las flores…pero nada.

-¡Eh Luna!- la voz de Ginny llegó a sus oídos. La pelirroja venía corriendo hacia ella -¿Qué haces?

-¡Ginny!-exclamó sorprendida- Pues…estoy buscando una carta que se me ha caído .

-Ah…¿has probado con el hechizo convocador?

"¡Claro! ¿Cómo no había caído?"-pensó avergonzada.

-¡Accio carta!-murmuró rápidamente con su varita. El sobre rosa llegó volando y se posó suavemente en su mano. Ginny se acercó hacia ella preguntando qué era- No estoy muy segura…

-¡¿Pues a qué esperas?-la pelirroja parecía entusiasmada- ábrelo de una vez.

Pero en el sobre no había ninguna carta larga ni nada parecido. Sólo había una tarjeta con forma de margarita que ponía: "Feliz San Valentín mi dulce flor" Nada más.

-Vaya…Que enigmático¿eh?- Ginny miraba la tarjeta con curiosidad.

-Pero casi nadie sabe que me gustan las margaritas…-pensativa volvió a coger la tarjeta-nadie…

-Bueno, a alguien se lo has tenido que contar ¿no?-Ginny se encogió de hombros y agarró a Luna del brazo-Vamos, ya llegamos tarde y las chicas nos van a matar.

Mientras corrían Luna repetía mentalmente un nombre que había aparecido en su cabeza: Theo

Hermione y Pansy esperaban en la cola para el traslador a Londres. A los alumnos de 6º y 7º curso le habían dado permiso para ir a comprar en la mañana por el baile de Pascua. Ya casi les tocaba y Luna y Ginny no aparecían. Justo cuando les iba a tocar, llegaron las chicas.

-¡Ginny, Luna!-exclamó Hermione sonriendo- Por fin llegais.

-Entoces ya estamos todas- intervino Pansy- Vamos hacia el traslador.

-¿Y Parvati?-Ginny echó un vistazo alrededor para encontrarla- ¿no viene?

-Ha decidido quedarse- Hermione se encogió de hombros- creo que ha quedado con Neville.

-¿Sus nombres señoritas?- les preguntó un funcionario del ministerio consultando una lista. Las chicas dijeron sus nombres y el mago les dio un reloj- Se activará en 30 segundos. A las 12 se activará de nuevo para volver. Buen viaje.

Las cuatro pusieron las manos en el traslador y pronto notaron la sensación de dar vueltas hasta aparecer en una céntrica calle londinense.

-Bueno chicas, es hora de que dejeis a una experta actuar- Pansy avanzó directa hacia un escaparate con muchos vestidos- esta tienda me encanta. A dentro!

Estuvieron una hora probándose vestidos de todo tipo y poco a poco se fueron decantando. Hermione escogió uno rojo de tirantes que se ceñía a su cuerpo y le favorecía gracias a su pelo castaño; Ginny escogió uno negro que le dejaba un hombro al descubierto y con un corsé ajustado hasta la cintura ; Pansy, uno verde, su color favorito, palabra de honor y que dejaba notar su espectacular figura.

Al final todas tenían un vestido menos Luna. Ya se iba a marchar de la tienda decidida a no ir al baile cuando Pansy le cortó el paso.

-¿A dónde ibas?- La chica alargó el brazo y le tendió una prenda azul marino- Toma, pruébatelo.

Intimidada por su tono de voz, Luna se fue al probador sin rechistar y se puso el vestido. No solía llevar ese tipo de ropa. Nunca se ponía vestidos tan ceñidos, tan cortos ni tan escotados. Pero tenía que admitir que Pansy llevaba razón. Se sentía guapa, de echo estaba muy guapa con ese vestido.

La cabeza de Pansy se asomó entre las cortinas-¿Ves? Te queda genial. Te lo llevas, dámelo.

Al salir del probador vio cómo en la caja Pansy discutía con Ginny y Hermione.

-No nos lo vamos a llevar- decía Hermione- son muy caros.

-Yo no me puedo permitir pagar esta barbaridad por un vestido- Ginny estaba al borde de un ataque de nervios intentando detener a Pansy.

-Pero es que no os va a costar nada- anunció Pansy haciendo que las otras se callaran- Yo pago.

-¿Qué?- exclamaron todas. Luna se había unido a las otras dos para oir lo que había dicho la slytherin.

-Vamos, con eso compenso los años de burlas ¿no Granger?-le guiñó un ojo a la castaña.

Y para sorpresa de Ginny y Luna, Hermione esbozó una sonrisa, le tendió el vestido y dijo:

-Con esto ya estás en paz Parkinson.

-Bien pues solo quedais Weasley y tú Lovegood- las dos le devolvieron los vestidos mirando atónitas todavía a Hermione- Genial, cóbrelo a mi cuenta- ordenó al dependiente sacando una brillante tarjeta dorada.

Después de comprarle unos tacones, las 4 chicas se fueron a dar una vuelta por Londres hasta que llegó la hora de volver a Hogwarts. El comedor estaba lleno de gente y en la mesa de Gryffindor los chicos las esperaban impacientes.

-Mirad quien se ha dignado a aparecer- bromeó Harry atrayendo hacia sí a su novia para besarla- Ya nos teníais preocupados.

-Hemos hecho algunas compritas- sonrió Pansy- por cierto Draco, ¿podemos hablar?- Alex los miró con el ceño fruncido mientras veía cómo se alejaba con el rubio.

La comida estuvo repleta de bombones y tartas con forma de corazón y las parejas estaban más cariñosas que nunca.

Al acabar todos estaban satisfechos con la comida y con ganas de pasar el rato a solas con sus parejas.

-Hola Luna- la saludó Theo acercándose a la chica- No te he visto esta mañana ¿qué has hecho?

-Me he ido de compras con las chicas- contestó sonriendo- ¿y tú?

-He estado paseando por el jardín y…- dijo sacando una bonita margarita del bolsillo-…he encontrado esto. Toma, para ti- continuó dándosela en la mano.

-Gracias- otra vez esa flor…¿podría ser.?

-Feliz San Valentín Luna- Theo se acercó hacia ella y la besó rozando sus labios brevemente con los suyos. Fue un beso rápido pero dejó a Luna plantada en el sitio viendo como el chico se alejaba.

Definitivamente aquel San Valentín no había sido como los demás.

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Antes de nada, mil perdones por tardar tanto en actualizar pero es que el tiempo pasa volando y se me va la cabeza totalmente.

Se que el fic trata de Theo y Luna pero voy a hablar un poquito también de otras parejas que me encantan.

El baile se acerca y pronto sabreis por qué el sueño tenía tanto misterio…también aparecerá un personaje que seguro os suena ;DD

Un beso a todos los que me leáis y gracias a los que me poneis como su autor favorito o historia favorita.

Nyssad

PD: gracias Fer, Ariel, Emily y Waleej por vuestros comentarios y perdón por tardar tanto!