Notas de autor:

¡Hola lectores! Gracias a todos los que me han acompañado leyendo hasta aquí. En este capítulo (Si es que ya no se los dije anteriormente) ya empiezan los juegos :C pero también posiblemente se solucionen varios problemas que tiene Finn desde el principio de la historia. Les ofrezco una disculpa por la demora de los últimos capítulos pero es que mi tiempo ha sido muy corto y no tuve oportunidad de continuar.

Bueno pues aquí esta… Ojalá les guste.

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Hora del hambre

(Hora de que empiece)

–… Solo escuche que me dijo ¨hijo¨ y de inmediato supe a que se refería. Voltee a ver a Jake confundido. Yo por supuesto no correría a sus brazos como él lo esperaba. Recuerdo que me acerque a mamá a preguntarle qué pasaba, pero ella tenía sus ojos inundados en lágrimas igual que el extraño tipo de la puerta. –Finn gimió nuevamente y no pudo contener sus lágrimas.

–Finn tranquilo, es duro, yo te entiendo. –Flame tocó a Finn en el brazo comprensivamente. Él continuo hablando, se sentía muy desahogado hablando con la chica que le gustaba.

–Me dijo que él era mi padre yo solamente lo mire asustado y trate de cuestionarlo. Le pregunte lo que todo hijo abandonado preguntaría a un padre que aparece después de tantos años. ¿Por qué me había abandonado?, ¿Cómo dio conmigo?, ¿Desde hace cuanto me buscaba? O por lo menos si me quería encontrar. Sus respuestas fueron secas muy secas. Después de que me contesto que él no me había abandonado, que yo me había perdido y que todo fue culpa de mi madre biológica me pidió que empacara y me fuera con él. Al principio no quise obedecer porque era lógico que prefiriera estar con la amorosa familia que me había criado. Me encerré en mi habitación. No comí en todo el día hasta que Jake llego con unos panqueques a la habitación. –Suspiro. – En resumidas cuentas después de que le dije que no quería comer y tuvimos una larga discusión me reveló que él había sido quien le había avisado a mis padres verdaderos que yo estaba ahí. Inmediatamente tuve una profunda decepción. –Finn miro hacia la ventana alta de la cocina tratando de evitar que las lágrimas siguieran corriendo por su rostro.

– ¿Por eso es que tratas así a Jake? –Hablo con mucha nobleza Flame mientras levantaba las cejas haciendo un gesto de tristeza.

–El me trato de explicar que solo lo había hecho para que yo supiera de donde venia, Quien me había traído a este mundo. Justifico que tal vez no supo lo que hacía. Tal vez solo quería ayudarme. Pero sea como sea yo no puedo perdonarlo. –Finn volvió a dirigir la mirada hacia Flame, pero ya no era la misma, estaba llena de dolor y resentimiento. A continuación se cruzó de brazos bruscamente.

– ¿Y no crees que lo hiso con buena voluntad?, además te ayudo a encontrar a tus padres. –Razono la dulce voz de la muchacha de fuego.

–Es que tú no sabes lo que paso después…–Volvió a suspirar Finn, esta vez como si lo que fuera a revelar le quemara la garganta.

– ¿Qué pasó?, ¿Jake te hiso algo malo?

–Yo estaba dispuesto a perdonar a Jake pues como te dije había razonado muchas cosas, pero pensaba hacerlo después de un buen rato, por lo menos que se diera cuenta que yo no estaba para nada de acuerdo con lo que había hecho. Pero paso algo que me asusto y me hiso cambiar de opinión muy rápido. Mi ¨Padre¨– Finn hiso una seña con sus dedos para demostrar las comillas en la palabra padre y luego continúo. – me saco por la fuerza de mi hogar. Podía sentir como jalaba mis brazos con una letal furia y también los gritos de dolor de mi madre que pedían que no fuera arrebatado de su lado. Yo me logre soltar por un momento, pero ya era tarde. Me inyectaron un extraño tranquilizante dejándome dopado inmediatamente.

–Finn eso es horrible. Eso significa que tu padre es un criminal. No puede hacerle eso a su hijo. – Flame se paró de la silla mientras hablaba, estaba realmente furiosa con lo que su amado humano le contaba.

–Cuando desperté estaba en un establo rodeado de animales de granja. Salí a ver qué sucedía. Estaba en el reino humano, o para ser mas especifico en la casa de mi padre.

–Y ¿Por qué no trataste de regresar al reino magia?

–Lo intente pero mis esfuerzos no sirvieron, a mi alrededor siempre había alguien que me cuidaba.

– ¿Y Jake no te fue a buscar? – Pregunto preocupada.

–Sí. Pero cuando lo hiso ya era muy tarde. Ya trabajaba en las fábricas de chocolate.

–Ahí conociste a tu hermana Fionna ¿Verdad?

–Me la presento mi padre antes de entrar a trabajar. Nunca le tuve confianza. Ni se la tendré.

– ¡Ella no tiene la culpa Finn! – Salto enfurecida Flame al ver que Finn era así de injusto.

– ¡Yo no quería ser su hermano, nunca lo quise!... Y después de lo de Jake lo meno que quería era que ella me traicionara igual.

– ¿Pero qué malo hizo ella? – Dijo más tranquila devolviendo la mirada hacia Finn y volviendo a sentarse.

–Por su culpa puedo morir en estos juegos. Pues a ella la habían empezado a preparar para estos juegos desde hace mucho tiempo. Mi padre la había obligado a hacerlo para poner en alto a la familia y llenarlo a él de riquezas. – Explico Finn secando las últimas lágrimas con su típica camiseta azul.

–Entonces ¿él te obligo después a hacer lo mismo?

–Sí. – Flame tenía muchas más preguntas que hacerle como ¿Por qué su padre cambio tan rápido de actitud? O ¿Qué había sentido después de volver a ver a Jake? Pero prefirió ser prudente y cambiar de tema.

Unos días después de la conversación que tuvieron Finn y Flame empezaron los juegos. Todos estaban muy nerviosos porque nadie quería morir, pero todos tenían que seguir un curso, o ser el depredador o ser la presa.

– ¡Buenas Tardes dulce capitolio! – Hablo con tono alegre pan de canela por el micrófono. – ¡Hoy empezaran los juegos de las caries, todos estamos muy ansiosos pero creo que es hora de que empiecen! –Pan de canela empezó a decir los nombres de todos los participantes, cada vez que mencionaba uno se proyectaba una imagen tridimensional del competidor con muchos datos y códigos a su alrededor, dándose una perfecta vista desde la pantalla del auditorio.

Mientras tanto todos los competidores se preparaban en los salones de salida que estaban pegados al campo de juego. Estos salones subterráneos eran muy particulares ya que parecían cuevas de osos, no tenían siquiera iluminación, tanto que lo único que se podía apreciar as imple vista eran las siluetas de los que se encontraban ahí…

– ¡Gunther ¿Dónde pusiste mi bota?! No me digas que otra vez te la comiste condenado pingüino.

– ¡Beak! – Gunther efectivamente se había comido la bota, y la prueba estaba en que al eructar lanzo un pedazo de cuero.

– ¡Nooo! Eran las únicas botas que tenia y ahora tendré que salir descalzo al campo de juego :C . –El presidente helado persiguió a Gunther para castigarlo después de lo que había hecho, pero l pingüino era más rápido que él y lo único que le generaba eran tropezones con su enorme barba.

–Prepárense. En dos minutos entran a la capsula para subir al campo. – Abrió, aviso y cerro a toda velocidad el representante del reino helado.

–Y ahora ¿Qué voy a hacer? –Grito frustrado el presidente helado.

En el reino pequeño ambos jugadores preparaban lo fundamental para ellos.

–Señor cerdo ¿Está seguro de que no quiere que le empaque un pastel de manzana en su mochila? (En estos juegos por contrario de ´LJDH´ los competidores puedes llevar comida a la competencia)

–No, gracias tronquitos pero preferiría no llevar mucho equipaje no quiero que nada me impida moverme con agilidad.

–Pues aunque usted no lo crea señor cerdo es mejor que coma algo porque así podrás tener más energías para lograr ganar. –Hablo tronquitos optimista.

–Tronquitos seamos realistas, ninguno de los dos va a ganar. – El señor cerdo volteo hacia abajo la cabeza y después la levanto nuevamente para dirigirle una mirada triste a tronquitos. – Pero creo que no pierdes nada con ser optimista.

–No sé si deba empacar el de manzana verde o el de la roja... Mmm creo que los elegiré a los dos. –Tronquitos ignoró el comentario del señor cerdo y se volteo para acomodar en la mesa (Apenas y podía ver la mesa) los dos pasteles.

– ¿Puedo probar uno de los dos? – El señor cerdo trato de no continuar con la conversación anterior, después se acerca despaciosamente al lado de tronquitos.

–Claro señor cerdo. – El cerdo se acerco más y probó el exquisito pastel de tronquitos (El pastel de manzana).

–Esto esta delicioso, con razón es tan famosa tu receta familiar. – El señor cerdo no pudo evitar continuar comiendo.

–Gracias señor cerdo. –Se sonrojo tronquitos.

–Creo aamrgd (Es un sonido para hacer referencia a que se está embutiendo) me debo detener. – Hablo apenado el señor cerdo al ver que se estaba sobrepasando comiéndose prácticamente todo el pastel.
–Tranquilo, cómaselo yo guardo otro de repuesto. –El cerdo la volteo a ver, dejando caer un trozo de pastel de manzana en el piso desde su sucia boca.

–Como, ¿Hiso más? –Hablo extrañado, pues no había visto (Entre lo que se podía ver) sino esos dos pasteles.

–Claro señor cerdo. Hice uno para preparar en el camino.

–Pero no creo que eso lo pueda hacer. –Hablo con la boca llena del último pedazo de pastel que le quedaba.

– ¿Qué dice? –Pregunto tronquitos.

–Olvídelo, solo olvide que le dije eso. – El señor cerdo prefirió no seguir hablando con ella, ya que le generaba cierta impaciencia que no fuera más atenta.

Sin embargo todo era diferente en los participantes del reino fiesta. Ambos osos habían hecho una última fiesta antes de entrar a la competencia y en su cueva subterránea solo se oía la música a todo volumen y los gritos de ambos participantes.

Los grumosos no estaban nada nerviosos ellos ya tenían una estrategia planeada para todos los competidores. En el reino juego estaban dormidos ambos aparatos, pues al sentirse de los reinos más vulnerables no durmió ninguno en toda la noche.

Marshall y Marceline habían estado peleando toda la noche...

– ¡Marceline eres muy terca! Te digo que yo me encargo del aparatito, del cerdo y de uno de los dos estúpidos osos y que tú encargues de sus parejas.

– ¡Yo prefiero hacerlo a mi manera y matar a quien se me pase por delante! – Dijo eufórica la vampiresa.

–Bueno hagamos esto: Cuando nos suban en las capsulas y suene el timbre de salida para que empiece la competencia verás que todos correrán hacia las armas que están en el centro del campo (Igual que en LJDH les dan armas para que peleen desde el principio de la competencia), así nosotros usaremos nuestro poder de súper velocidad y vuelo para llegar antes que ellos y atacarlos rápidamente. –A Marceline le encanto la idea, peo era demasiado prepotente y prefería contradecirlo.

– ¿Por qué siempre tenemos que hacer lo que tú quieres?

–Porque yo siempre doy las mejores opciones. – Presumió.

– ¡Te crees mucho ¿verdad?! –Marceline tenía su bajo colgando y lo trato de usar para golpear a Marshall, pero él se lanzo sobre ella deteniendo así el golpe. Ambos quedaron frente a frente, se dejaron llevar por sus instintos y se besaron. Desde siempre ellos se gustaban pero ninguno de los dos se atrevía a decírselo al otro.

Algo parecido sucedía en el reino magia, solo con la contradicción de que ellos jamás se besarían y se odiaban mutuamente. Toda la noche y la mañana se la pasaron transformándose en armas para agredirse físicamente. Y el gran conflicto solo empezó porque Cake le pidió a Jake que le pasara la salsa de tomate y el estaba en el baño y no pudo ponerle atención.

La competidora del reino fuego se había salido de su cueva subterránea para ir a visitar a su amor platónico Finn a apenas unos 20 minutos de empezar la competencia…

– ¡Finn! –Flame se lanzo rápidamente a los brazos del humano dejándolo inmovilizado. –Finn no quiero perderte. Eres muy importante para mí. Si mueres moriré contigo (Dramático :C).

–Flame te amo, pero debes de comprender que si sobrevives, si ganas la competencia debes dejarme atrás, como parte de tu pasado. –Finn sintió la fuerte quemadura que le hiso Flame al lanzársele justo cuando ella dejo de abrazarle.

–Pero después de que te conocí, después de que supe tanto de ti, no podría soportar tu muerte. –Ella empezó a llorar unas extrañas lágrimas de lava que se deslizaban suavemente por su hermoso rostro caliente.

– ¡Aléjate de mi! – Finn empujó bruscamente a Flame dejándola en el piso. – Me haces débil. Tu presencia me hace débil.

– ¿Por qué dices eso Finn? –Flame no se había preocupado tanto por el golpe que recibió de Finn sino más bien por lo que le había dicho. Se levanto lentamente del piso sin dejar de ver a Finn.

–Porque estoy perdidamente enamorado de ti, y no quiero que eso me haga débil. –Finn la tomo de la cara sin importarle que se quemara y le dio un apasionado beso. – ¡Noo! Vete de aquí.

–Finn ¿Y si nos escapamos? –Flame ignoro a Finn. –Vámonos de aquí, seamos unos prófugos.

–Flame, hay cámaras por todos lugares al igual que guardias, si intentamos salir de aquí moriremos de inmediato.

–Tienes razón. –Flame le dio la espalda a Finn y camino rápidamente hacia la puerta.

¡Te amo! – Susurro suavemente Finn mientras veía que ella estaba se marchaba.

Pan de canela sonó un extraño instrumento parecido a una trompeta para indicar que la sangrienta competencia empezaba.

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Notas de autor:

Sé que este Fic es corto pero sustancioso (Me da mucha risa esa palabra) en el próximo ya entran en las capsulas para la gran competencia y empezara mi sufrimiento como escritor de tener que matar a casi todos los personajes. Bueno nos vemos en el próximo capítulo, dejen sus reviews para ayudarme a esclarecerme sobre la horrible matanza.

Nos leemos pronto :D.