Osomatsu-san no me pertenece, solo escribo por diversion
Advertencias: Yaoi (ChicoxChico)
Pareja: JyushiTodo, mencion de OsoChoro
Enjoy~
Tercera parte: "Familia"
Cerró la puerta de manera rápida, dejo tirado aquel peluche en el sofá. Con el teléfono en mano marcó a su hermano mayor, quién no contestó hasta la quinta llamada.
-¿Qué quieres?
-Nii~san... At-atsushi- susurró, mientras gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas.
-Todomatsu, trata de tranquilizarte, ¿Cómo sabes que es Atsushi? ¡Choromatsu te dije que la peluca verde fantasia!
-Había un peluche de conejo en la entrada, ¿Quién es el único que me dice así?- El menor sentía su cabeza dar vueltas, al evocar aquellos recuerdos.
-Cálmate, voy para allá ¡CarajoChoromatsu, voy a tener que follarte como la otra vez!- Después de eso, el pitido de la otra linea marcó el fin de la "conversación".
Todomatsu se sentó en el suelo, reflexionando sobre lo que había hecho mal, ¿Acaso aquel plan que le habían impuesto había fallado? ¿O es que el había fracasado en "la misión"?.
Recuerda haber seguido todo al pie de la letra, salvo...
"Salvo aquel beso" sus mejillas enrojecieron al recordar lo que hace unos minutos había hecho. ¿Acaso él lo estaba espiando de cerca? La respuesta era mas que obvia.
Escuchó la puerta abrirse con brusquedad, sobresaltando al menor, quien se limpió las lágrimas y se levantó, dispuesto a aclarar todo con su hermano mayor, mejor dicho, su jefe.
-Hola mi conejito- sonrío de medio lado, viendo como "su pequeño se alegraba de verle".
Grande fue la sorpresa de Todomatsu al ver a su amante ahí, obviamente no era para felicitarle que se anduviera besuqueando con otros; hizo un sobre-esfuerzo al correr, siendo perseguido por Atsushi. El miedo le recorría la sangre que se mezclaba con la adrenalina del momento. Encontrando una de las habitaciones, la cerró y se adentro al armario.
|buena idea MatsunoPensó con cierto sarcasmo, la puerta se abrió, casi parecía saber que iban a necesitar de alguien que la reparará, escuchó crujir la madera, después silencio.
-~Myrabbitiscute, where can I be?~- Atsushi cantaba una vieja canción, mientras caminaba lentamente por la oscura habitación, ¿Qué si sabía donde estaba? Por supuesto, conocía cada centímetro de aquella casa, pero el juego era lo que mas le gustaba.
Todomatsu calló sus respiraciones, no estaba del todo seguro en aquel lugar, pero fue lo único que se le había venido a la mente.
-Mytottyiscute, He ismycuteand adorable pinkrabbit~- Finalmente se dejó de rodeos, paró aquella canción y abrió la puerta del closet, ahí estaba, la figura temblorosa a la que tanto buscaba.
Lo levantó de un solo tirón, con aquella fuerza que llevaba escondida lo arrastró hasta la cama, tirándolo bruscamente en esta, comenzando a abofetearlo con fuerza.
-¡Pa-para Atsushi! ¡Ni siquiera se el porque de esta paliza!- Todomatsu detuvo uno de los puños del castaño, exigía saber el porque de aquellos golpes.
-Tú me perteneces, ¿Escuchaste? No te puedes enamorar de tu objetivo- Le explicó, mientras bruscamente lo comenzaba a besar, repartía besos por los labios, cuello, manos, sabía todo punto del cuerpo de su amado que lo volvía loco.
El castaño jadeo ante aquellos toques, rápidamente Atsushi lo despojó de sus ropas y le comenzó a masturbar, mientras su lengua succionaba uno de sus pezones, a lo que Todomatsu respondía con gemidos bajos.
-At-Atsushi... ¡Nghh!- Aquello fue música para los oídos del aludido, quien llenaba su pecho de orgullo al saber que él y nadie mas que él podían volver loco a Todomatsu con un simple toque.
El castaño sacó su pene erecto y tan pronto lo metió en el ano del contrario, sin siquiera esperar a que el otro se acostumbrara, comenzó a embestirlo con fuerza, depositando besos en los labios de su amado "conejito".
-¡At-Atsushi! ¡Ahhh!- Unas cuantas estocadas más y el menor se corrió, al igual que el dueño de aquellos gemidos.
Atsushi beso la espalda del castaño, mientras gruñía su nombre y otras frases que no se entendían.
Su rostro ascendió hasta ver el rostro de su "PinkRabbit".
-Se buen niño y no te metas con tu objetivo ¿Ok?
Todomatsu simplemente asintio, quedándose ahí, inmóvil, esperando a que Atsushi se largará; Luego de que esto ocurrió, el castaño corrió hacia la ducha, mojándose con agua fría.
Empezó a sollozar, ¿Por qué permitía esto a tan corta edad? No había otra opción, era esto o la muerte misma, en esos momentos preferiría la muerte.
Un tiempo creyó que Atsushi iba a tener algo serio con él, pero a medida que avanzaba el tiempo, se iba dando cuenta que el solo era un juguete, uno del cuál ellos se aburrirían y lo desecharían.
-¿Todomatsu? ¿Estas aquí?- La voz de su hermano mayor lo calmo un momento, terminó de ducharse y salió con el dorso desnudo.
-Aquí estoy nii~san- respondió lo mas calmado posible, notando la presencia de una jovencita de cabello verde - ¿Y ella es?
-¡Oh cierto! Todomatsu, ella es Choromi, Choromi, mi hermano menor, Todomatsu- El mayor los presentaba de una manera formal, aunque claro "ocultando" la verdadera identidad de su pareja.
Los aludidos se dieron la mano, sonriéndose de una manera amistosa.
-¿Es tu nueva pareja nii~san?- preguntó de la manera más "inocente" el menor.
-¿Cómo que nueva?- Choromi no había agudizado su voz, por lo que "ella misma" se había delatado.
-¡Totty! Dime, ¿Por qué estabas tan nervioso hace rato?- El de sudadera roja trataba de cambiar el tema, mientras veía con rencor a su querido hermano, Choromi lo mataba con la mirada, ¿Cómo que nueva? Si ellos dos habían empezado su relación hacía dos años y medio.
-¿Podemos hablar a solas?- Todomatsu se había girado hacia donde estaba la peli-verde, mirando de reojo a su hermano mayor.
-Choromi, cariño, ¿Por qué no nos preparas algo?- Al preguntar aquello, la peli-verde asintió, mientras se dirigía a la cocina, los dos hermanos subieron a uno de los tantos cuartos que aquella casa tenia.
-Algo anda mal, Atsushi me dio una de sus advertencias, ya sabes, a su extraño modo.
-¿Y ahora que hiciste mal? Atsushi no nos puede dar sus advertencias sin ningun argumento valido.
-Antes de que vinieras tu, el me "visitó" me dijo que no debía enamorarme de mi objetivo- Al decir aquello las mejillas del castaño se pintaban de un carmesí.
-No me digas que... ¡Oh totty! No llevas ni una semana ya te enamoraste de él- Osomatsu se echaba a reír, esto era un nuevo récord para su "hermanito"
Todomatsu le veía con desprecio, entrecerrados los ojos -Idiota, no es eso, simplemente es un malentendido
-Si, si, malentendido. De todas formas, deberías de cuidar lo que haces, ya sabes lo celoso que es- El mayor le miraba serio, como casi nunca hacia, después de aquella recomendación, salio de la habitación.
"¿Lo que hago? Ni siquiera he hecho algo que ponga en peligro la misión. Bueno, el beso fue... Solo nos dejamos llevar, no es nada malo, Atsushi es demasiado paranoico" Todomatsu se había quedado parado en medio de la habitación, le daba vueltas a lo que su hermano mayor había dicho, sintió una fría brisa recorrerle el cuerpo, hasta ese momento, había olvidado que aun estaba en toalla.
Fue a su habitación, tomando una sudadera de color rosa y unos pantalones de mezclilla, algo cómodo y sencillo. Bajo hasta la cocina, tal vez "Choromi" ya tendría la comida lista, esperaba ayudar en algo.
Abrió la puerta de esta misma, encontrando a su hermano mayor toqueteando a la que era jovencita hace unos momentos, pues ya no tenia la peluca verde, esta se encontraba tirada por el cesto de basura.
-¡Nii~san! ¡Si quieren darse amor vayan a un motel!- Todomatsu reprendia al mayor, quien solamente agachaba la cabeza, "Choromi" le daba unos golpecitos con la cuchara.
Después de aquel incidente, los tres estaban comiendo ramen como si no hubiera pasado nada. En la mente de Todomatsu, esto se parecía algo así como una comida familiar, si hubiera estado en una, ¿Así se sentiría?
- ¿Enserio te llamas Choromi?
-No, es solo un apelativo que utilizo en el lugar donde trabajo, mi verdadero nombre es Choromatsu- El de vestido azul le sonreía de una manera amistosa, mientras volvía a comer.
- ¿En donde trabajas?- Todomatsu ladeó la cabeza, curioso.
- En un Okama-bar, soy "mesera" del lugar- Choromatsu hacia unas comillas al aire, mientras reía por lo bajo.
- Oh... Y ahí conociste a Osomatsu nii~san, ¿Cierto?
- ¡Muchas preguntas por el día de hoy! Todomatsu, ¿No tenias que ir a algún lugar? -Osomatsu había interrumpido bruscamente, mirando con suplica que le dejara la casa sola por ese día.
- ¡Cierto! Tengo que ir con unas chicas, quedamos de vernos en... ¡Dios! Ya es bastante tarde, nos vemos Choromatsu y Osomatsu nii~san- Rápidamente el menor se despidió de la lugar, "Me debes una nii~san" Pensó para si mientras salía de la casa.
Ahora, ¿A donde iría? No tenia idea, lo único que necesitaba era distraerse un poco de todo lo que había sucedido en aquella tarde.
Había comido solo, su hermano mayor se encontraba nuevamente a las afueras de la ciudad, no importaba, porque pronto volvería y lo mimaría mucho.
Además, aun tenia a su madre, físicamente ahí estaba, sentada en el sofá para una sola persona, acariciando una chaqueta de color caqui. Tenia la mirada perdida, su madre estaba ahí, pero su alma vagaba en algún otro rincón de la casa.
Jyushimatsu se sentó enfrente de ella, la garganta de le hacia añicos de solo ver a su madre en aquella situación, la muerte de su padre la había derrumbado por completo.
-Mamá, hoy conocí a un chico nuevo, es bastante agradable, me invitó a su casa, paso algo extraño ¿Quieres saber que fue?- Jyushimatsu la miraba con los ojos acuosos, tal vez ella estaba en coma, su hermano mayor le había dicho que ellos podían escuchar todo -E-el me besó.
Sus mejillas de sonrojaron al recordar aquello, su madre giro su rostro en dirección de él y le sonrío, cosa que Jyushimatsu tomó como "aprobación", pero, ¿Aprobación a qué? Era un secreto que muy pronto diría.
Joli~
Espero les haya gustado este que fue el tercer capítulo. Disculpen la tardanza y las faltas de ortografía.
Reviews!:
Lizz972: Joli!~ Ains, Totty es diva uwu/ Obveo va ha haber mas OsoChoro~ espero te haya gustado este que capitulo :3
