Disclaimer: Los personajes son de Rumiko Takahashi -muy pocos-, los demás son míos al igual que la historia que recién registré XDDD
Hola mundo! Espero que me hayan extrañado XD Alguien me comentó acerca del personaje de Rin, que se deja mucho de los demás y le falta personalidad. No esperaba que lo notaran XDD Pero sí, es verdad. De hecho el personaje más desarrollado es Ayame (que por cierto es precisamente para hacer un balance con la actual Rin). ¿Por qué? Rin es una chica a la que su padre le ha puesto muchas limitantes y eso la convirtió en alguien que no suele defender sus ideales. Tiene muchas metas y sueños frustrados y deja que los demás tomen decisiones por ella. ¿Por qué yo hice un personaje así? Generalmente tienen mayor carácter, sin embargo aquí Rin es muy manipulable y tengo una buena razón para ello.
Rin es el personaje principal, por ende es quien más va a evolucionar a lo largo de la historia. Son muy pocos los personajes literarios que empiezan siendo unos masters. Hay algo conocido como el camino del héroe y metiéndonos en el personaje en este caso Rin, ella tiene que dominar dos mundos, el de su pasado y el de su futuro. Realmente no quiero meterme mucho en esto porque las voy a hacer bolas pero en pocas palabras es un personaje que no está desarrollado a propósito. No sé si han leído Assassin's Creed Renaissance (o jugado el juego 2) que es sobre Ezio, él no era el mejor asesino en la primera página, tuvo que pasar muchas cosas que lo hicieron crecer como personaje y como asesino.
Bueno esa es la razón por la que Rin es así de momento.
Al final vienen unas aclaraciones sobre algunas cosas que se verán en el fic.
Quisiera pedirles uno minuto extra de su tiempo para compartir algo que no tiene nada que ver...
Hoy vengo con uno de mis discursos, las personitas hermosas que me conocen ya saben que siempre expongo en mis fics cuando hay algo —no relacionado precisamente con fics—, que me molesta o inquieta. No puedo guardármelo y hoy les tocó que venga a darles un discurso antes de la lectura.
Se trata sobre el triste caso del Gorila que murió en un zoológico en Cincinnati. Estoy muy triste y al principio la noticia me dejó muy mal sabor de boca, porque el error había sido de la madre y el animal no merecía morir. Ustedes saben que yo amo a los animales, los adoro y siempre los he defendido. Cuando supe la noticia estaba indignada como muchos de ustedes pero analicé el caso a fondo y descubrí algo que me hizo reflexionar y quiero compartir.
Hay miles de personas en las redes sociales criticando lo sucedido, a la madre por irresponsable, al niño ¡por ser un niño! Y al hombre que tuvo que matar al gorila. ¿Ustedes no saben lo que una madre siente al ver en peligro la vida de su hijo? Y más aún por un error propio, si no tienen hijos dudo que lo entiendan. Este mensaje no va dirigido a todos, sino a aquellos que dicen amar a los animales y son incapaces de comprender la gravedad de este caso. Ustedes que mandan amenazas de muerte hacia una familia que acaba de vivir la situación más traumática de su vida. Ustedes que no comprenden que el gorila no quería "proteger al niño". Los gorilas pueden ser animales muy bellos pero por naturaleza son SALVAJES, muchas personas que han criado a estos animales han sido atacadas por ellos y las consecuencias llegan hasta la muerte.
¿Qué oportunidad tenía un niño de tres años contra un gorila de más de doscientos kilogramos?
Ninguna.
No sé si ustedes vieron el vídeo COMPLETO. El gorila arrastró al niño por el concreto que además tenía agua, antes el niño no se ahogó, dos veces. La madre lloraba y le gritaba que lo amaba y que todo iba a estar bien. Esa familia vivió algo que no le deseo a nadie para que encima tengan que soportar toda la mierda que les tiran por internet. Desde amenazas de muerte hasta cartas donde ponen que debió haber sido el niño o la madre y no el gorila. Incluso hacia el hombre que tuvo que matar al animal. Que déjenme decirles que ustedes, los que critican y están indignados, no han sufrido ni la mitad de lo que ese hombre sufrió por haber tenido que matar al animal que ÉL había alimentado, cuidado y lo amaba más que ustedes.
Entiendo el dolor y resentimiento hacia la muerte de un animal, porque siempre lo digo y nunca me cansaré de hacerlo. YO AMO A LOS ANIMALES. Pero también entiendo la gravedad de este caso. No soy madre y no me gustan los niños, no quiero tenerlos. Pero estoy segura de que si llego a hacerlo, su vida sería más importante que la de un animal, la de otra persona. Incluso más importante que la mía. Las personas que critican el caso sin saber de su gravedad piensen que pudo haber sido su hijo, su madre, su hermano. Muchos han preguntado por qué razón no se durmió al gorila con tranquilizantes. La respuesta es el tiempo. Esos minutos en lo que se hubieran tardado en intentar dormir a un gorila de ese peso y tamaño hubieran sido los mismo que ocasionaran la muerte de UN NIÑO.
Estas personas: Una madre que vivió el peor de sus miedos, y que además lamenta la muerte del gorila; un niño que no tenía noción de lo que estaba haciendo; y el hombre que tuvo que matar al gorila que adoraba. Estas personas están siendo el blanco de estos falsos animalistas, que en lugar de dejar de comprar su champú Pantene, sus bolsas de piel, de su comida de todos los días, o sus labiales de Mac (donde no matan a los animales, los dejan vivir lesionados y experimentan constantemente con ellos hasta que el sufrimiento termina por matar a esos animales), están amenazando de muerte a estas personas que nunca antes habían maltratado a un animal. ¿Es en serio? Entiendo la indignación que causa la muerte de un animal que no razona de la misma forma que nosotros lo hacemos, pero su odio y sus "ganas de cambiar el mundo" están muy MAL direccionadas. Ellos no planearon matar al gorila sin una razón, no son como los toreros que matan por DIVERSIÓN, o los cazadores que buscan el pelaje o marfil. Esta fue una situación diferente y me siento decepcionada de esas personas que dicen amar a los animales y no sienten compasión por el dolor de los de su misma especie.
Defiendo la idea de que los animales merecen más derechos pero no estoy en contra del zoológico donde estaba este gorila porque hay muchos zoológicos (no estoy generalizando) donde los animales tienen mayor calidad y CANTIDAD de vida que en su propio hábitat debido a los CAZADORES, no a una madre y su hijo. Les pido a esas personas que han causado una ola de odio y amenazas —incluso mofas— contra estas personas que analicen el caso y se pongan a pensar, ellos no son los que merecen su odio e indignación.
Lamento haberles robado algo de su valioso tiempo pero tenía que sacarlo. A quienes me leen en todos lados, perdón si llego a incomodar a alguien pero estaré poniendo mi discurso en todas mis actualizaciones próximas.
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Roofie
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Sesshomaru e Inuyasha faltaron el viernes a la universidad para pasar la mañana revisando el caso de Abi Collins sin muchas novedades. Su padre, Inu Taisho era el detective a cargo del caso y además era el dueño de una agencia de detectives privados. Sesshomaru y su hermano trabajaban para él, en esa ocasión habían sido solicitados por los familiares de la víctima quienes acudieron a la agencia de Inu Taisho, sin embargo, la forma de actuar de su padre era muy distinta a la de los detectives convencionales. Pues nadie de la familia sabía quiénes eran los detectives que estudiaban el caso de Abi. Además de que contaban con la colaboración de un equipo completo por la gravedad y seriedad que el caso demandaba. La intromisión de los hermanos en el caso había sido aprobada por el capitán. Dos de los mejores detectives estaban a cargo de interrogar a los testigos mientras que Inuyasha y Sesshomaru se filtraban en la universidad en busca de algún sospechoso, si no encontraban algo pronto los sacarían de ahí, pero el descubrimiento de Inuyasha respecto a las amenazas contra Karen les había dado carta abierta para permanecer en el campus el tiempo necesario.
A esas alturas estaban pidiendo la ayuda de varios psicólogos y psiquiatras para intentar determinar un perfil criminal, porque estaba por demás claro que el asesino o asesinos no habían cometido el crimen nada más por qué sí, no eran novatos y corrían el riesgo de estar detrás de un asesino serial. No solamente la limpieza que rodeaba la escena del crimen los tenía desconcertados; el cuerpo de Abi estaba impecable. Quitando las lesiones que había sufrido brutalmente en zonas muy sensibles de su cuerpo: desde brazos, muñecas, espalda, hasta los genitales de la víctima. Los asesinos se habían tomado el tiempo de limpiar el cuerpo. Asearlo.
Aquello era enfermizo, o de personas demasiado confiadas, que no temían por el correr del tiempo.
Habían limpiado el cuerpo posiblemente con un trapo y alguna fórmula aséptica librándola de pistas que los ayudaran a dar con los culpables. Las uñas de la joven estaban también libres de evidencia, incluso de suciedad lo cual era alarmantemente anormal. El cuerpo se había encontrado en un charco de sangre, pero incluso el corte de su herida en la espalda —post mortem—, había sido impecable, largo y limpio, impidiéndoles poder determinar con precisión el tipo de arma utilizada, tenían algunas teorías de que era un cuchillo de unos ocho centímetros por la profundidad.
Otro detalle enfermizo era la ropa encontrada cerca del cuerpo. Perfectamente doblada, los tacones a un lado y la duda de los agentes era si aquella casa era la escena del crimen. Todo era tan borroso, no había señales de violencia o que mostraran que alguien había estado ahí. Todo estaba demasiado limpio a excepción de la entrada trasera que había sido forzada. La casa le había pertenecido a un señor mayor que había muerto un año atrás.
El cuerpo fue encontrado cerca de las ocho de la mañana del sábado por un joven francés de raza negra que salía a correr con su perro, dijo que el animal se había puesto inquieto y había estado ladrándole a la casa, cuando él se asomó vio el cuerpo desnudo de una joven rodeado de sangre y llamó a la policía. Habían estado interrogándolo por horas, en caso de que tuviese algo que ver, pero al ser un estudiante extranjero compartía cuarto con varios alumnos que aseguraron, estuvo ahí toda la noche. La policía no lo había descartado del todo, incluso le pidieron muestras de ADN por medio de su saliva y el joven accedió sin chistar. La policía no tenía nada para hacer la comparación.
—La persona que hizo esto tiene demasiada experiencia asesinando —una voz femenina irrumpió en la sala—. Aunque a simple vista pareciera que la han asfixiado por ser el método más sencillo, la limpieza que se le ha hecho al cuerpo es una forma de decirnos: después de tanto tiempo he podido realizar el asesinato perfecto —la médico forense encargada de la autopsia parecía bastante indignada—. Este asesino podría llevar años asesinando sin dejar ni los cuerpos... Perfeccionando su técnica hasta que por fin ha quedado satisfecho con el resultado.
—Es enfermizo —escupió Inuyasha—. ¿Con qué finalidad?
—No lo sé —aceptó resignada la mujer de negra cabellera atada en un chongo—. Existe la posibilidad de que el asesino esté enfermo —se encogió de hombros—. O más cuerdo que cualquiera de nosotros, no soy la experta en eso —miró a Inu Taisho—. ¿Encontraron ADN en la ropa de ella?
—No, únicamente el suyo —se sobó las sienes—. Gracias por el reporte, Kagura —la mujer le extendió un folder y asintió, saliendo de la sala, acto seguido Inu Taisho desplegó la información sobre el escritorio.
—¿Todas esas son las heridas que encontraron? —preguntó su hijo menor tomando una hoja con la ilustración de un cuerpo femenino con áreas resaltadas y señaladas con flechas hacia el texto que indicaba qué tipo de herida era.
—Así es —asintió su padre haciendo su copete plateado hacia atrás, estaba sumamente impactado por el caso, seguramente era lo más enfermo que había visto en todos sus años de detective.
—¿Cuánto miden? —preguntó su hijo mayor, Sesshomaru, haciendo referencia a las marcas encontradas en las muñecas de Abi.
—Tres centímetros —contestó el padre y miró a su hijo con algo de orgullo.
—No pudieron haber sido hechas con cinta —frunció el ceño—. Las medidas comunes son de cuatro a cinco centímetros —se giró hacia su hermano menor—. Inuyasha busca tipos de correas —Sesshomaru tuvo una idea.
—Déjamelo a mí —contestó el menor entusiasmado por la tarea. Sesshomaru abandonó la sala para alcanzar a Kagura, necesitaba ver el cuerpo.
—¿Sesshomaru? —preguntó la doctora, estaba afuera de la oficina de su padre preparándose un café.
—Necesito ver el cuerpo y hacerte unas preguntas —ella asintió, dejando su taza en una mesa para llevarlo. Kagura posiblemente era la única persona del medio con la que Sesshomaru congeniaba, era bastante buena en su trabajo y odiaba perder el tiempo, incluso hubo un tiempo en el que él intentó acercarse a ella en una forma sentimental pero las normas de Kagura le impedían salir con alguien que estuviese relacionado con su trabajo, cosa que hizo que el detective se interesara aún más por ella, sin embargo estaba claro que ella no manifestaba el mismo interés que él y algo de eso lo molestaba porque él no era un hombre acostumbrado al rechazo femenino. Kagura era su reto, y aun así no la catalogaba de esa manera, porque estaba seguro de que Kagura no era una mujer pasajera.
—He cerrado la herida que tenía en la espalda —abrió la puerta y encendió las luces de su lugar de trabajo. En el centro estaba una cama metálica donde descansaba el cuerpo de la joven cubierto por una manta azul cielo—. Si vas a ponerle el dedo encima utiliza guantes —le acercó la bolsa y Sesshomaru sacó un par.
Removió la manta e inspeccionó el rostro de la chica. Estaba blanca como una hoja de papel. Removió un poco más la manta y en su cuello encontró las marcas que ocasionaron su muerte. Las estudió con sumo cuidado. La habían ahorcado utilizando una cuerda muy fina o un cable, no podría decirlo, pero los resultados de la autopsia habían determinado el estrangulamiento como la causa de muerte.
—¿Estaba recostada? —rozó una de las marcas en su cuello y Kagura negó.
—Ella estaba de pie, lo explican los papeles que le entregué a tu padre —se cruzó de brazos—. Las marcas de aquí —tocó el cuello de Abi—, indican que hicieron un nudo con el cable o cuerda y que fueron apretándolo hasta privar a su cerebro de sangre y oxígeno, ella forcejeó, las marcas en sus muñecas lo confirman, ella estaba colgada de ellas.
—¿Sabes si fue con un cinturón? —preguntó al ver las marcas, seguramente al igual que él, Kagura había descartado la cinta adhesiva.
—No fue con eso —se acercó al cuerpo colocándose sus guantes de látex—. Los cinturones suelen dejar una marca más profunda en los extremos por las costuras, generalmente —Sesshomaru inspeccionó las muñecas de Abi—. Estas marcas son uniformes, seguramente utilizaron algún tipo de correa —el ambarino hubiese sonreído si su carácter se lo permitiese pues Kagura nunca lo defraudaba en cuanto a la obtención de datos. Y él había aprendido para no quedarse atrás.
—¿Dónde más tiene marcas como estas? —Kagura hizo una mueca.
—Nada más en las muñecas —señaló el abdomen—. Estos hematomas fueron hechos con objetos diferentes, al principio pensé que la habían pateado, pero ahora tengo mis dudas. Si bien el consumo de MDMA pudo haberla excitado al inicio de la tortura, unas horas después puedo asegurarte de que sufrió —miró con pena el rostro y decidió taparlo y quitarse los guantes.
—Gracias —dijo imitando a la mujer y tirando los guantes en el depósito especial para eso, Kagura se dirigió a la puerta.
—¿Cómo va su misión universitaria? —preguntó una vez que caminaban de regreso, esperaba que su café no se hubiese enfriado tanto.
—No ha dado muchos resultados, pero Inuyasha descubrió algo alarmante —suspiró y le hizo un gesto con la mano a modo de despedida, Kagura hizo lo mismo, tomó su taza de café y se fue del lugar.
—¿Encontraste algo nuevo? —su padre lo escrutó con la mirada, pero Sesshomaru negó.
—¿Qué pasó con la carta que Karen le dio a Inuyasha? —Inu Taisho se encogió de hombros.
—Apenas la están analizando —suspiró y se dejó caer en su asiento—. Lo que pienso es que a esa persona no le importa realmente que se sepa si Abi tenía una vida tranquila o no —se cruzó de brazos—. Creo más bien que ha empezado un juego y esos chicos asustados son sus piezas, a nosotros —los señaló a los tres—. Nos hace a un lado, como si estuviese seguro de que no podremos contra él.
"Arrogante" pensó Sesshomaru, no era su primer caso en homicidios, pero sí el de su hermano, y aunque no tuviesen mucha experiencia, creían fielmente en el sistema estadounidense.
—Tal vez hoy logremos algo más —dijo Inuyasha llevando sus brazos detrás de su cabeza para balancearse en su silla—. Si es una fiesta, lo más seguro es que haya dealers vendiendo drogas, si encontramos a los vendedores podríamos interrogarlos, alguno debió haber visto a Collins —se enderezó—. Incluso pudieron haber visto con quién se fue después de la fiesta.
—O si la joven consumió las drogas por voluntad propia —sugirió el padre, pero Inuyasha negó.
—Según sus amigos, ella solía consumir MDMA en las fiestas a las que asistía —bostezó y luego miró a su hermano mayor—. Sabes que tienes que ir —le apuntó y Sesshomaru asintió. Al principio se había mostrado reacio de asistir porque sentía que Karen los estaba asfixiando—. Será mejor que nos vayamos —Inuyasha estaba por levantarse de su asiento cuando Sesshomaru habló.
—Había alguien espiando a Tanner en las regaderas —su hermano arrugó la nariz.
—Es normal si las regaderas son mixtas —se encogió de hombros y el mayor negó.
—No creo que haya sido un acosador, tengo la impresión de que ella sabe algo, pero no me he tomado la tarea de acercarme para verificarlo. En ese momento no pude comprobar de quién se trataba porque estaba... En toalla —Inuyasha soltó una sonora carcajada.
—Te dije que no debías menospreciarla —logró que Sesshomaru frunciera el ceño para hacerlo callar. Se levantó y salió—. Pues tal vez hoy puedas descubrir quién la espía además de ti.
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~O~O~O~
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—Rin —la maestra que constantemente procuraba sus calificaciones la llamó antes de que abandonara el aula—. Hablé con Tobias Sanders y no quiere dar clases particulares de momento —la decepción de Rin no se manifestó, en cambio sonrió cansada.
—Entiendo —comenzó a avanzar hacia la salida, la maestra logró alcanzarla y detenerla.
—Puedes ir a verlo, tal vez si ve tu determinación quiera recibirte... Sus datos están en la oficina de maestros, búscame el lunes y yo te los doy —sonrió amablemente y sus ojos cafés oscuros esperaron una respuesta por parte de Rin—. Sé que eres una mujer muy inteligente Rin, no dejes que eso se te vaya de las manos —con una mano hizo su melena rubia hacia atrás sosteniéndole la sonrisa. Rin no tenía intención de perder su beca, si Sanders no quería recibirla tendría que levantar sus notas antes de que fuera irreversible.
—Muchas gracias, maestra Nakedra —Rin le devolvió la sonrisa avergonzada por el cumplido—. El lunes voy por la dirección —y con un gesto amable salió del aula para dirigirse a su recámara. Había llevado algunas materias con Nakedra en periodos anteriores, era una de las mejores maestras que tenía y siempre le había parecido muy dulce incluso amigable. Lo cual era bastante común en maestras jóvenes, aunque a veces pensaba que tenía más años de los que aparentaba.
—¡Rin llegas tarde! —escuchó a Ayame en cuanto abrió la puerta, la cerró y recogió las puntillas que Ayame había roto al entrar, siempre se olvidaba de quitarlas—. Oh eso, lo siento —sonrió—. Vamos tenemos que arreglarnos...
—Faltan más de cinco horas —Rin bostezó y se acomodó en su cama, esa mañana había salido a correr sin ningún incidente y aprovechó para duplicar su rutina ya que el día anterior se había visto frustrada su única hora de ejercicio.
—¡Por eso!, ¡apenas y tenemos tiempo! —Ayame la jaloneó, pero Rin se carcajeó y se aferró a la cama, realmente estaba cansada—. Además, más tarde se llenan las regaderas —Rin resopló y tomó sus cosas para bañarse de nuevo ese día.
—Mañana voy a ir a casa de mi padre para lavar ropa —anunció—. Estaba pensando si querías venir...
—¿En serio? —Ayame se ilusionó demasiado rápido, el simple hecho de pensar en quedarse sola era agobiante—. De seguro tus papás son muy buenas personas —la sonrisa de Rin se descompuso ligeramente y Ayame la escrutó con la mirada—. ¿No viven juntos?
—Mi madre falleció cuando yo era muy pequeña —contestó con voz apagada—. Por favor no saques el tema con mi papá... A él no le gusta hablar de ella.
—Entiendo, es comprensible —mintió Ayame, no podía entender por qué, pero tampoco quería incomodar a Rin con sus preguntas—. Vamos a las duchas antes de que no encontremos una y tengamos que hacer fila, o peor aún, ¡usar el lado de los hombres! —Rin soltó una carcajada y comenzó a tomar sus cosas.
Lograron bañarse sin ningún contratiempo, Rin prestaba mayor atención a su privacidad que Ayame y se percató de que estando en su compañía, la pelirroja se relajaba demasiado. Había visto mucha mejora en su comportamiento los últimos días y eso le alegraba, pero también le preocupaba, pues algún descuido podía ser trágico. Sin embargo, no quería romper la burbuja que su amiga se había creado con tal de encontrar un poco de paz. Además, no habían visto muchas señales extrañas esos días, no había amenazas nuevas y Damon le había quitado los ojos de encima, ese día ni siquiera se había presentado a clases. Lo único que la atormentaba en ese momento era no conocer al sujeto que la había espiado en las duchas.
Una vez peinadas y vestidas, Ayame la convenció de maquillarse, Rin no solía hacerlo, pero eso no significaba que no supiera cómo. En su secundaria cuando era más extrovertida solía pintarse con mayor frecuencia. Su retraimiento se debía al periodo de la preparatoria cuando había encarado a su padre respecto a la carrera que quería seguir y sus sueños se habían visto frustrados por los temores de éste. Poco a poco el carácter de Rin perdió fuerza y evidentemente se volvió alguien dócil y manipulable. Incluso introvertida. Había cambiado tanto que perdió a sus amigos y cuando entró a la carrera le restó importancia a las relaciones sociales. Tenía compañeros que la consideraban amiga porque la veían todos los días y muchas veces se juntaban para almorzar, incluso había acudido a varias reuniones, pero prefería no crear vínculos con las personas.
Y en esos momentos a la única que consideraba una amiga por las circunstancias era Ayame.
—¿Estás lista? —preguntó Ayame cuando aparcaron afuera de la fraternidad donde se llevaba a cabo la fiesta. Rin inhaló hondo, parecía ser una buena noche para una fiesta pues no era tan fresca, era una noche calinosa y haber optado por comprar shorts le venía a la perfección.
—Vamos —ambas bajaron del vehículo de la pelirroja e inmediatamente escucharon la música salir de la casa, había mucha gente afuera, grupos sociales y varias parejas. Su presencia no pasó desapercibida por nadie, sin embargo, algunos las ignoraban mientras otros las veían con mera curiosidad.
Ingresaron en la casa, perteneciente a Frederic Weaver, un compañero de Ayame. Rin ni siquiera lo ubicaba de vista, ni a nadie de ahí, pero hacía su mayor esfuerzo por sonreír amablemente y acompañar a Ayame. Quizá pudiera divertirse un poco sin bajar la guardia. Había acordado con ella no separarse, ya que Ayame solía ser animada en las fiestas habían acordado que tomaría poco y que Rin se abstendría de hacerlo —además de que no era algo propio de ella—, pues la castaña tenía sus reservas con el consumo de alcohol en las fiestas.
Rin sintió la pesada mirada de alguien y se giró para ver de quién se trataba. Había mucha gente a su alrededor y algunos las veían, pero su incertidumbre disminuyó al percatarse de que nadie la veía de forma extraña. Cuando regresó su mirada al frente, comprobó que Yasha le daba la espalda así que no había sido él. El chico estaba con Karen y los amigos de ésta. También alcanzó a ver fugazmente el rostro de Damon, parecía abrumado por el ambiente. Algo que tenía en común con ella pero que podía esconder mejor. O tal vez ella le estaba prestando demasiada atención y su imaginación lo percibía de aquella manera.
—¿Ocurre algo? —preguntó Ayame. Rin no quería asustarla, acababan de llegar, no tenía caso. ¿Verdad? De cualquier forma, no había visto a nadie extraño y sus acosadores, como ellas solían decirles, ni siquiera se habían percatado de su arribe. Rin negó.
—Estaba buscando el baño —mintió para no angustiar a la joven—. ¿Sabes dónde está? —Ayame asintió y caminó unos pasos atravesando la sala donde muchos jóvenes comían botanas e incluso bebían, Rin pensó que encontraría cosas mucho más desastrosas pero el ambiente no parecía tan malo, además aún era temprano—. Freedy trajo un barman para atender a sus invitados, ¿no crees que es demasiado?
—La verdad nunca he organizado una fiesta de estas dimensiones así que no sabría decirte —rió Rin—, y como casi no tomo...
—Es por ese pasillo —Ayame vio a alguien hablarle con una seña—. Iré a saludar a unos amigos —Rin asintió y se adentró por el pasillo indicado. Pensó que habría más caos y ruido, pero la fiesta apenas iba empezando y todos estaban tranquilos. La música estaba a un volumen aceptable.
Caminó hasta la primera puerta y tocó, al no recibir respuesta se adentró y se encerró. Cuando terminó se miró al espejo y le costó trabajo reconocerse, casi nunca usaba short a menos de que fueran deportivos, se sentía demasiado sugerente, lo era en comparación con la ropa que generalmente usaba. Si seguía con Ayame seguramente empezaría a comportarse distinto, no es algo que le preocupara demasiado, tal vez era bueno para ella relacionarse con las demás personas y ser más sociable. No es que lo buscara, pero tal vez era demasiado solitaria. Sonrió por sus tonterías y salió de nuevo, pero no distinguió a Ayame entre la multitud, intentó abrirse paso y justo cuando vio a la pelirroja, un brazo le extendió una cerveza abierta.
—Lo siento, todavía no —sonrió con amabilidad. Sus ojos se encontraron con un pecho masculino enfundado en una camisa negra, al alzar su mirada se topó con los del joven y se quedó quieta. No lo había reconocido porque llevaba el cabello en una coleta alta, pero era Damon. El chico asintió y dejó la botella de cristal sobre la barra, sin quitarle la mirada de encima. Rin se había topado con miradas así, pero no le preocupaba porque era normal, ella no solía vestir de esa forma.
—¿No crees que el ambiente es un poco pesado? —cuando Rin entró al baño no lo era tanto. En menos de cinco minutos habían llegado al menos diez personas más y no eran discretas en absoluto. Incluso el volumen de la música había aumentado bastante. Rin se encogió de hombros, la intensa mirada dorada sobre ella le inquietaba y excitaba de una manera que nunca creyó posible.
—Sí, algo así —por una extraña razón no sentía temor en ese momento. Quizá era porque estaba rodeada de gente—. Generalmente no asisto a estas fiestas, pero vine a acompañar a Ayame —se sorprendió a sí misma dando información de más. Las palabras se le habían escapado de la boca sin pensarlas y eso nunca le había pasado antes. Además, no entendía si quiera por qué estaba dándole explicaciones.
—Creo que estamos en la misma situación —señaló con la mirada a su hermano que bailaba alegremente con Karen y su grupo de amigos. Rin se percató de que Yasha era sumamente distinto a Damon, mientras que el primero era serio e intimidante, incluso en su vestimenta, Yasha creaba un ambiente bastante cálido.
—Parece que él está bastante bien acompañado —observó la castaña y pudo ver levemente como una sonrisa imperceptible adornaba el semblante elegante de Damon logrando que su estómago se le subiera al pecho. No entendía cómo podía ser tan descaradamente seductor y aterrador. Era una combinación bastante peligrosa.
—No desde mi punto de vista —la intensa mirada dorada le provocó un calor sofocante que no supo descifrar. Pareciera que le estaba diciendo que prefería su compañía a la de Karen y sus mejillas se sintieron calientes, incluso sus manos habían empezado a sudar. No quería seguir platicando con Damon, pero tampoco encontraba pretexto para cortarlo. Y no porque no fuera agradable, sino lo contrario y eso no se sentía bien, la intranquilizaba de alguna forma.
—¡Rin! —Ayame la llamó por fin—. ¿Dónde estabas? Quiero presentarte a unos amigos —miró a Damon y tomó a la castaña de la muñeca para llevársela de ahí.
"Así que lesbiana. Eh..." Sesshomaru sonrió al descifrar la farsa que rodeaba a Tanner y a Parks. Aunque era muy común que las mujeres se hicieran pasar por lesbianas o incluso bisexuales con tal de llamar la atención masculina, estaba seguro de que ellas dos tenían motivos muy distintos para crear aquel teatro.
Aprovechó que nadie le estaba prestando atención y comenzó a colarse por los pasillos de la casa, después del baño había una habitación al fondo, se aseguró de que nadie lo viera cuando abrió la puerta, era una sala de juegos con una pantalla y un escritorio al fondo. Cerró la puerta antes de que alguien lo viera y regresó a la sala principal. Pasó lo más silencioso posible rodeando la estancia hasta llegar a las escaleras, había personas subiendo y bajando por lo que no le preocupaba que lo vieran. Seguramente el anfitrión de la fiesta tenía casa sola y eso significaba libertad sexual para las parejas que asistían.
No estaba equivocado pues tanto en una de las recámaras como en el baño escuchó gemidos y gritos de placer. Intentó encontrar la habitación de Freedy para buscar algo anormal, tal vez pistas o quizá drogas, algo que lo relacionara con Abi Collins. Finalmente encontró la que parecía su habitación y cerró la puerta tras de sí para poder registrar el lugar sin estar preocupándose porque lo descubrieran. Sacó de su bolsillo unos guantes de látex y comenzó a abrir cajones. Fuera de revistas para adultos y algunas botellas de Jagger no encontró nada. Decepcionado se quitó los guantes y salió de la habitación.
Esperó un poco a que una de las parejas desocuparan la otra habitación o el baño, se llevó una sorpresa desagradable cuando entró a la recámara pues era la de los padres de Freedy y dos jóvenes acababan de copular en esa cama. Con algo de repulsión continuó revisando, pero no encontró absolutamente nada. Salió y bajó las escaleras, su hermano menor se lo estaba pasando de lo lindo con Karen, aunque para él era mejor así para no levantar sospechas. Se acercó al círculo de personas que rodeaba a su hermano, pero se arrepintió y prefirió ir a la barra de bebidas para tomar algo. Sin proponérselo se topó con algo interesante, muy interesante.
Sesshomaru alcanzó a ver que el chico que servía las bebidas no estaba. En su lugar uno de los amigos de Charlie estaba sirviendo y lo vio echando una pastilla en un vaso de cristal con alguna bebida. La mezcló hasta que la diminuta pastilla se disolvió en el líquido y la entregó a otro joven. En cuando salió de la barra el ambarino lo siguió y lo jaló hacia el pasillo que llevaba al baño.
—¿De dónde la sacaste? —preguntó entre dientes, lo había sujetado de la solapa y lo había estrellado bruscamente contra la pared, el sujeto lo miraba con los ojos abiertos de par en par, incrédulo de que lo hubiese descubierto—. ¡Contesta!
—¿De qué hablas viejo? —preguntó nervioso y Sesshomaru se percató de que había empezado a sudar de la frente, lo tenía acorralado—. ¿Acaso eres un poli? —Sesshomaru ladeó una sonrisa ladina. Precisamente para poder actuar de la forma en la que lo hacía él no trabajaba para la policía. Su padre le había advertido de las limitaciones que conllevaba trabajar bajo la ley y Sesshomaru había optado por quedarse como detective privado, que de igual forma a veces violentaba alguna que otra norma, nunca lo habían aprehendido por ello pues la policía nunca se enteraba de sus agresiones hacia los testigos, pues como a ese muchacho, no les convenía tener trato con la autoridad.
—Desearás que lo sea —soltó un golpe contra su pómulo izquierdo y lo zarandeó—. ¿Qué era, roofie, danz, éxtasis? —al percatarse de que iba en serio, el chico decidió hablar antes de recibir otro puñetazo en el rostro, estaba convencido de que no era un policía pues de haber sido el caso no se hubiese atrevido a golpearlo.
—¡Está bien viejo! —habló antes de que Sesshomaru soltara el segundo golpe—. Era roofie —Sesshomaru estaba preocupado por la persona que ingeriría la droga, pues bien, el Rohypnol, mejor conocido como rocha o roofie, tenía un efecto adormecedor, relajante y era de las drogas más comunes —después del alcohol—, para agresiones sexuales.
—¿Quién te la vendió y a quién se la diste? —el sujeto se quedó callado y Sesshomaru lo golpeó de nuevo haciendo que su labio superior comenzara a sangrar—. ¿No me escuchaste? —gruñó con voz ronca pero el chico no parecía querer contestar aquellas interrogantes.
—Viejo no soy ningún bocaza —escupió sangre adrede para mostrarse fuerte y Sesshomaru se llevó la mano derecha a la parte trasera de su pantalón donde guardaba su pequeña Colt de 4,5 mm. Era una pistola bastante práctica para llevar escondida en la ropa—. ¡Joder! —la llevó a la sien del sujeto—. De acuerdo, de acuerdo... Sólo quita eso por favor —suplicó cerrando los ojos con fuerza y el peliplata volvió a guardar la pistola con la mirada clavada en el tipo, esperando por una respuesta—. El dealer es conocido como D-Tear, no sé cómo es porque siempre lleva una gorra y lentes de sol. Generalmente él es quien encuentra a los clientes, no al revés —Sesshomaru apretó su agarre sobre la camisa del chico para que soltara la segunda respuesta—. La bebida era para la nueva —tembló ligeramente—. Charlie y sus amigos quieren tirársela en la habitación del sótano.
—Tanner —pensó Sesshomaru en voz alta y el joven asintió. Lo soltó de forma desapacible y se dirigió de nuevo a la sala donde se estaba llevando a cabo la fiesta. Intentó ubicar a la joven con su mirada, alcanzó a ver a la pelirroja platicando amenamente con un grupo de jóvenes, pero no había señales de la castaña.
—¿Dónde estabas? —preguntó su hermano llegando a su lado—. Te estás perdiendo la fiesta.
—Quiero recordarte por qué estamos aquí —lo jaló y salieron de la casa, había pocas personas afuera—. Tengo un nombre, y Charlie y sus amigos quieren aprovecharse de una estudiante que han drogado.
—Joder y yo que quería divertirme, carajo —Inuyasha se cruzó de brazos—. ¿Qué estudiante? —Sesshomaru suspiró exasperado—. ¿Tanner? —la mirada de su hermano le dijo todo. Inuyasha abrió la boca en una perfecta "O"—. ¿Estás seguro? —Sesshomaru asintió—. Hace rato la vi platicando con uno de los amigos de Charlie, al parecer él quiere "hacer las paces" por cómo la trató en la casa de los Collins.
—Me dijeron que lo quieren hacer en el sótano, no sé cuántos sean —Sesshomaru pensó en llamar a la policía, pero hacer eso podría espantar al dealer y no quería que se escondiera, al contrario, en esos momentos quería hacer hasta lo imposible para encontrarlo.
—Yasha —Karen los alcanzó y se colgó del brazo del mencionado—. No me de... dejes así —Sesshomaru notó la ebriedad en la que se encontraba y eso solamente les haría perder tiempo, aunque comprendía que la chica estaba pasando un momento muy crudo que la obligaba a tomar para sentirse mejor y llamar la atención de quienes la rodeaban. Al principio pensó que se debía a la muerte de su amiga cercana pero después de haber leído la amenaza de muerte en la carta, comprendió que no era más que una mujer joven dolida y asustada que había encontrado en su hermano menor un protector.
—Tranquila Karen —Inuyasha la rodeó de los hombros apegándola a su pecho—. Necesito hacer unas cosas con Damon, ¿me puedes esperar con los demás? —la chica podía llegar a la casa de nuevo sin problema, pero el hecho de que hubiese más personas con substancias peligrosas desalentó a Sesshomaru de deshacerse de ella.
—No —interrumpió a su hermano—. Será mejor que la lleves de regreso al campus —Inuyasha asintió—. En cuanto la dejes allá quiero que regreses —le entregó las llaves del carro que los dos usaban.
—No tardo —Inuyasha tomó las llaves y encaminó a Karen hacia el vehículo.
—¿Nos vamos? —preguntó con los ojos húmedos—. La fiesta no ha terminado —arrastró las palabras, sin embargo, dejó que la metiera en el carro.
—Pero no estás bien —la joven se quedó dormida en el camino.
Inuyasha a diferencia de Sesshomaru, no tenía mucha experiencia como detective. Había trabajado con su hermano en casos menores relacionados con drogas, pero al final el crédito siempre terminaba a manos de la policía. La agencia de su padre albergaba a detectives fantasmas. Muchas veces ni siquiera los familiares los llegaban a conocer por dos razones. La primera se debía a la discreción, varias veces habían encontrado a gente involucrada en delitos de la misma familia, y si no los conocían a ellos era más fácil acercarse a los sospechosos y ganarse su confianza. La segunda razón era que no se conociera su identidad para evitar futuras vendettas en su contra, ya fuera de cómplices o de algún afectado en un arresto.
Y todos los detectives estaban bien con ello porque muchos tenían familia y no deseaban exponerla, así como tampoco querían perder ellos la vida. Su padre era el único vinculado con la policía al ser un detective muy reconocido en Louisville. Él había arreglado todo con el director del campus para que ellos pudieran ingresar bajo nombres falsos sin que ningún profesor tuviese conocimiento de ello. La circunspección era muy importante para ellos. Y al ser la víctima más sobresaliente una estudiante del campus, el rector no había tenido más opción que aceptar las condiciones del detective para consumar el caso.
—¿Karen? —Inuyasha la zarandeó con cuidado—. Vamos, te llevo a tu cuarto.
La joven se dejó hacer por él, Inuyasha los registró por la puerta trasera del campus. Karen logró mantenerse en pie y aparentar que estaba serena para que no tuvieran ningún problema en entrar y después dejó de nuevo que él la ayudara a andar. Inuyasha logró recostarla boca abajo y una vez que estuvo tranquila cerró la puerta y se fue nuevamente del campus para alcanzar a su hermano en la fiesta. No había recibido ningún mensaje o llamada y eso también lo alteraba un poco.
—Tardaste demasiado —lo regañó el mayor—. Intenté buscar el sótano, pero la casa no tiene —Sesshomaru sonaba bastante alterado—. Ayame ya empezó a buscarla adentro, está muy trastornada —se cruzó de brazos—. Dijo que la había dejado un segundo —ambos se adentraron a la casa.
—¿No han visto a Rin? —escucharon a la pelirroja, estaba pasada de copas, pero esa pregunta no dejaba de salir de su boca. Tenía los ojos húmedos y un poco perdidos, pero su preocupación era palpable.
—Tranquila, ella está bien —trató de tranquilizarla Koga y ella se recargó en su pecho sollozando.
—No lo entiendes, ¿qué tal si le pasa algo? —el moreno no compartía la misma angustia de Ayame, a lo mucho tenían media hora de no ver a Rin y no entendía por qué su exnovia se angustiaba tanto. Sin embargo, la consoló rodeándola con sus brazos.
—Le diré a los chicos que salgan a buscarla —le susurró besando su coronilla y Ayame asintió hipando todavía. Sesshomaru e Inuyasha se percataron que con una mirada el moreno logró que sus amigos salieran de la propiedad para buscar a la castaña. El menor jaló al mayor cerca de las escaleras para hablarle en privado.
—Le dieron roofie hace más de media hora, ya debió haber hecho efecto —exclamó Inuyasha. Sesshomaru se tambaleó y palideció al instante.
—¡Roofie! Mierda, lo tengo.
—¿Qué? —Inuyasha intentó preguntarle, pero Sesshomaru no quería perder más tiempo—. ¿Qué tienes? —Sesshomaru comenzó a subir las escaleras seguido por su Inuyasha—. ¡Quieres decirme de una vez qué tienes!
—¿Sabes por qué le dicen así a la droga? —preguntó Sesshomaru y su hermano negó—. When you take roofies, you are more likely to wind up on the rooftop than in the floor —Inuyasha lo miró perplejo, pues esa expresión no concordaba con la forma seria de hablar de Sesshomaru.
—¡Están en la azotea! —comenzó a correr para alcanzar a su hermano.
Sesshomaru llegó al cuarto que llevaba a las escaleras para la azotea, ignoró a un par de chicos que intentaron impedir que se adentrara y dejó a Inuyasha con aquel problema para encontrar a Rin Tanner. Subió las escaleras de manera apresurada, pero se detuvo antes de hacer una entrada dramática. Había varias mesas y sillas que la familia usaba para comer al aire libre las tardes de verano. Ahí estaban Charlie, tres de sus amigos y Rin con el vaso que todavía tenía su bebida. Sesshomaru se detuvo para escuchar su charla.
—Ya te dije que no me lo voy a empinar —dijo Rin quien apenas había tomado unos sorbos—. Vine porque me dijiste que querías disculparte por tu comportamiento, pero no pensé que traerías a tus niñeras —se cruzó de brazos, ya había intentado levantarse, pero ninguno de los varones ahí presentes se lo había permitido y comenzaba a sospechar que la bebida tenía algo porque, pese a que hacía lo imposible por esconderlo, estaba mareada—. Si no me dejan pararme de una vez, voy a gritar —amenazó y eso fue suficiente para que Charlie le ordenara con una mirada a un chico que le pasara el brazo por encima del hombro impidiendo que se levantara. Rin sentía que su cuerpo comenzaba a elevarse, y eso no era nada bueno, tenía un sueño excesivo y apenas era consciente de que alguien sobaba su hombro con devoción.
—Sólo queremos brindar contigo —Charlie le sonrió de manera lasciva y Rin retrocedió en su asiento—. ¡Por tu relación con Ayame! —la castaña se sonrojó, pero no de vergüenza sino de coraje—. ¿Ya lo han hecho? —preguntó de manera cínica—. ¿Sabes que a los hombres nos excita pensar en ello? —la levantó del mentón—. ¿Estás con ella porque nunca has estado con un hombre? —Rin se exacerbó por sus comentarios de mal gusto y sintió que sus parpados estaban cayendo. ¡Se iba a dormir!
—Te he estado buscando, gatita —Rin abrió los ojos con sorpresa al escuchar la sedosa voz de Damon y se percató que estaba detrás de Charlie con un elegante porte haciendo su aparición en el momento justo. O eso sería una bella fantasía si no le tuviera más miedo a él que a los cuatro tipos que la estaban acosando—. Ayame está un poco afligida porque la dejaste sola —se acercó ignorando la mirada de odio por parte del rubio y la cogió de la muñeca para levantarla con un movimiento rápido y efectivo—. Será mejor no hacerla esperar —le susurró al oído delante de todos, marcando territorio y afilando la mirada hacia los adolescentes para que no pensaran si quiera en volver a acercársele.
No entendía por qué se ensañaban tanto con una mujer. Y sus intenciones lo llenaban de asco y repulsión. Rin tembló ante sus palabras y él elevó la comisura de sus labios. Comenzó a avanzar con ella y la llevó por las escaleras sintiendo sus generosos atributos aplastarse contra su costado y aspiró el aroma dulce que desprendía. La primera impresión que se había hecho de ella era de una mujer solitaria e inteligente, incluso le resultaba atractiva pero no era su tipo, era demasiado introvertida y penosa. Haberla visto arreglada de esa manera había levantado su curiosidad por ella, además de que tenía la necesidad de estar al pendiente de ella desde que descubrió a alguien espiándola... Alguien que en ese momento se dio cuenta que tenía un detalle en común con el dealer: una gorra.
Inuyasha lo estaba esperando con los brazos cruzados y la espalda recargada en el marco de la puerta, los sujetos que hacían guardia no estaban y entendió que su hermano menor los había echado sin dificultades. Rin se tensó y se quedó clavada en el suelo.
—Hey niña —habló el menor—. No es a nosotros a quienes debes de temer —les dio la espalda—. Charlie le echó roofie a tu bebida —se perdió por el pasillo y la castaña se relajó.
—Eso lo explica —dijo llevándose una mano a la cabeza—. Fui tan descuidada —no quería pensar por qué motivo el rubio había utilizado la droga de los violadores en ella—. Si algo hubiera pasado sería culpa mía —se sentó en la cama porque era incapaz de mantenerse de pie. Sesshomaru apretó los puños con fastidio. En lugar de ignorar su comentario, ponerla de pie y llevarla con Ayame; Sesshomaru se sentó a su lado.
—El único responsable de una violación, es el violador —Rin se volvió hacia él y sonrió levemente batiendo sus espesas pestañas en el proceso y el ambarino tuvo que desviar su mirada a otro lado antes de que se le ocurriera pensar en lo hermosa que se veía. Rin por su parte, a pesar de que sabía que aquello era verdad ella se refería a otro tipo de consecuencias. Se había separado de Ayame y la había preocupado.
—Supongo que te debo las gracias —bostezó tapando su boca—. Lo mejor será que me vaya —intentó ponerse de pie, pero todo a su alrededor daba vueltas y no pudo moverse de su lugar sin pensar que lo siguiente sería darse contra el suelo.
—Te ayudo —Sesshomaru paso su brazo detrás de su espalda y la sujeto de la cadera, pegando su fina figura contra su costado nuevamente. Salió con ella del lugar para bajar más escaleras y buscar con la mirada a la pelirroja. Cuando la encontró ya estaba más calmada porque Inuyasha le había informado que Rin estaba bien.
—¡Rin! —se soltó del abrazo de Koga y corrió hacia ellos, estaba posiblemente más mareada por el alcohol que Rin por la pequeña ingesta de droga—. ¿Dónde estabas? —rápidamente despachó a Sesshomaru para abrazar a la castaña, Rin pasó su brazo por la espalda de la pelirroja.
—Perdón por preocuparte, fue cosa de Charlie... —se percató que antes había estado con Koga y que éste por primera vez no la estaba viendo feo. Eso era un avance.
—Ese imbécil —dijo Ayame enfadada—. ¿Qué tienes? —preguntó al notarla cansada y mareada—. ¿Puedes manejar? —Rin negó con la cabeza.
—De verdad que las mujeres no aguantan ni una cerveza —Koga se llevó la mano a la cara—. Denme las llaves —Rin se sorprendió de su repentina buena disposición y así lo hizo, sin titubear. Seguramente estaba siendo amable únicamente porque Ayame estaba de por medio, pero le alegraba saber que todavía había sentimientos que rescatar en aquella relación.
—Tanner —la llamó secamente Damon—. Puedes levantar un acta por acoso e intento de violación contra ellos —Rin se mordió el labio. ¿Realmente valía la pena? Sonrió débilmente, en ese momento sólo quería descansar. También deseaba mantenerse lejos de la policía, estaba harta de contestar preguntas.
—Nosotros sólo queríamos gastarle una broma —dijo uno de los amigos de Charlie bajando las escaleras y Koga soltó sin miramiento su puño contra su cara haciendo que el chico, que no había terminado de bajar el último peldaño, cayera de espalda sobre los escalones que había dejado atrás.
—Son unos degenerados —masculló al comprender la situación. Nunca se imaginó que fueran esa clase de personas y comprendió por qué razón Ayame se había alterado de esa manera, se volvió hacia ellas esperando una respuesta.
—Cálmate, ¿sí? —le dijo Charlie—. No tienen pruebas de ello, no le pusimos las manos encima —el rubio hizo un movimiento de cabeza para que sus amigos se retiraran y la bola salió de la casa sin que alguien intentase detenerlos.
—Lo mejor será irnos ya —dijo Rin mirando a Ayame y ésta asintió.
Koga salió junto con ellas y Rin optó por irse atrás para no hacer un mal tercio, se quedó dormida parte del trayecto. Abrió los ojos apenas minutos antes de que entraran al campus y Koga llevó a Ayame en sus brazos para no despertarla. Se registraron y Rin le abrió la puerta del dormitorio para que la colocara sobre la cama de la pelirroja y Koga se quedó sorprendido al darse cuenta de que dormían en camas separadas.
—Gracias —dijo Rin desde su colchón—. Sé que lo haces por ella, pero gracias —el moreno estaba demasiado confundido en ese momento y se acercó a Rin para escudriñarla con la mirada.
—Ustedes dos no están juntas —afirmó y ella abrió los ojos sin mesura y luego desvió la mirada—. Eso lo confirma —dijo el moreno cruzándose de brazos—. No sé qué las orilló a inventar esa tontería, pero voy a esperar —dijo en voz más baja, entre dientes. Como si aceptar aquello le costara y Rin levantó la mirada para preguntar, pero no fue necesario—. A que Ayame resuelva lo que tenga que resolver —y sin decir más salió de la habitación. Rin se desplomó sobre su colchón. Sabía que era prácticamente imposible que Koga supiera realmente lo que estaba pasando, pero que prefiriera quedarse al margen y no hacer las cosas más difíciles para Ayame mostraba lo mucho que la amaba, y estaba dispuesto a esperar por ella.
No supo en qué momento de la madrugada se había quedado dormida, ni siquiera se había molestado en deshacer su cama o ponerse su primaveral pijama. Se había quedado dormida sobre el edredón y se había perdido en sus sueños. Aunque al despertar no logró recordar nada, estaba segura de que había sido un buen sueño porque durmió como un bebé. Intentó moverse, pero sintió una espalda recargada en la de ella y además estaba cubierta con una cobija.
—¿Ayame? —preguntó bostezando.
—¿Hum? —la pelirroja todavía estaba dormida y Rin se sentó en la cama, seguramente se había recostado con ella tras despertar a causa de una pesadilla. Era la segunda vez que ocurría.
—Levántate, hay que alistarnos para llegar a desayunar con mi papá —Rin se incorporó y comenzó a tomar las cosas para la ducha seguida de una somnolienta Ayame.
Se alistaron rápidamente y Rin le indicó a Ayame qué camino tomar. Generalmente Rin pedía un taxi del campus, pero la pelirroja había insistido en irse en su coche. Por salir temprano no encontraron tráfico y llegaron a tiempo para desayunar con el padre de Rin. La casa era sencilla y contaba con dos pisos, un pequeño comedor para cuatro personas, una sala, la cocina y el baño en la primera planta. Rin tuvo que subir para poder usar la lavadora mientras Ayame hablaba algunas cosas con su padre, Frank Tanner.
—La vas a aburrir —comentó Rin bajando las escaleras—. ¿Te ayudo con algo papá? —preguntó adentrándose en la cocina, pero el señor negó con un movimiento de cabeza.
—¿Cómo van tus calificaciones?
—Bien —no mintió, las había bajado apropósito, pero las iba a elevar en el siguiente parcial y no tenía que preocupar a su progenitor por ello. Su padre era un hombre blanco de cabello castaño oscuro, cubierto de canas por la edad. Tenía unos ojos saltones verdes que siempre conseguían lo que querían y solía vestir una camisa con un suéter encima, además de pantalones claros de vestir. Había dado clases de historia en una secundaria, pero en ese momento ya se había jubilado—. ¿Seguro que no necesitas ayuda?
—No, no —el señor odiaba que entraran a su cocina—. Ustedes dos vayan a sentarse que ya está puesta la mesa —Rin se encogió de hombros y obedeció junto con la pelirroja.
—Es muy agradable —dijo Ayame sentándose, Rin por costumbre tomó el control de la televisión y puso el canal de noticias.
—Suele serlo —asintió con algo de sarcasmo. Su padre podía ser un señor carismático, pero era demasiado estricto con ella.
"La impactante noticia de hoy tiene a los ciudadanos de Cincinnati conmocionados, pues el cuerpo de una mujer fue encontrado el día de ayer en las alcantarillas de una zona desierta" Rin subió el volumen de manera automática. "El cuerpo tiene más de una década dentro de esta alcantarilla, para la policía representó un reto impactante sacarlo pues había demasiada suciedad, así como insectos y cucarachas. No se ha podido encontrar su ADN en el registro de los Estados Unidos. El cadáver momificado fue encontrado por uno de los hombres de mantenimiento..."
Rin no pudo seguir escuchando porque su padre apagó la televisión.
—Vamos a desayunar —anunció regresando a la cocina, había llevado el plato de la castaña y el de Ayame, quien la escrutó con la mirada por la reacción de su progenitor.
—No le gusta que se toquen temas de asesinato en esta casa —murmuró en voz baja—. La muerte de mi madre dejó una huella muy grande en mi papá, es por eso por lo que es así —el señor regresó con su plato y los tres desayunaron hablando de cosas permitidas como lo era la universidad.
De regreso al campus Ayame no pudo más con su curiosidad y le preguntó a Rin por la muerte de su madre.
—Ella fue asesinada —suspiró—. Era una fiscal muy buena y logró encerrar a muchas personas tras las rejas, eso generó odio y sed de venganza —Rin miraba por la ventana, aquel evento había sido tan ajeno a ella. Al ser una niña pequeña no entendía por qué su mamá no podía volver, había sido mucho después que supo la verdad sobre la muerte de su madre—. Hubo una pandilla de neonazis que dio muchos problemas y mi madre encerró a tres de los líderes aquí en Louisville —a ella le hubiese gustado que la historia se la contara su padre antes de que ella la investigara, había sido un shock muy fuerte descubrir que su madre había sido víctima de una vendetta—. El hombre que mató a mi mamá también mató a otros fiscales, cuando lo atraparon encontraron con él una lista con treinta nombres más.
—¿Era miembro de la pandilla? —Rin asintió.
—Era una pandilla de blancos, racistas y con ideales de una "raza pura", mi madre sólo era una mujer que se había metido en su camino —su voz comenzó a apagarse—. Pero gracias a que arrestaron a ese sujeto, muchos miembros de la pandilla fueron cayendo.
—Eso es horrible —dijo Ayame aferrando sus manos al volante—. Tan injusto... —Rin apretó los labios y asintió. Le habían arrebatado a su padre una parte de sí, y a ella la oportunidad de crecer al lado de su madre. La vida no era justa.
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Curiosidades:
Frederic Weaver: Le pongo Freedy (por Freed de Fairy Tail XDDD o sea sé que el diminutivo de Frederic es Freddie pero el nombre de Freedy también existe lol como Freedy Johnston un cantante)
Antes de que lo olvide... Yo no quería hacer a Sesshomaru e Inuyasha detectives de la policía por las limitaciones que eso conlleva XDDD Supongo que es donde entra la ficción en la historia porque hasta eso los detectives privados no pueden saltarse las reglas, aunque hay unos muy persistentes! XDDD
Segundo, Inuyasha y Sesshomaru se llevan relativamente bien porque no hay motivo de detestarse. Son medio hermanos sí pero ambos se criaron con su padre así que la rivalidad por eso no existe. Ya me conocen y saben que me gusta romper los esquemas del canon (como en Collage que el padre no es perfecto). Y eso también va por la fijación que tiene de momento Sesshomaru con Kagura (y no al revés) pero no se preocupen demasiado, pronto sabrán qué es exactamente.
El apodo de Rin (gatita) es un regalo para Abigz :*
Cuando estaba escribiendo el cap estaba escuchado música (lo sé es tan raro O: haha), y hay una canción de Hollywood Undead que me brindó algunas ideas o más bien me llegaron escuchándola (se llama Levitate)... Es una de mis bandas favoritas y aunque sus canciones hablen de drogas, suicidio y la mierda de sociedad, tienen un estilo muy... Interesante. Me encantan.
D-Tear: D-Tear es el apodo que le puse al dealer inspirada un poco Johnny 3 Tears (un miembro de la banda) pero además tiene un significado más macabro que no verán pronto XDDDD
Rocha: Nombre coloquial para las pastillas de Rohypnol, una droga muy común en delitos de agresión sexual (al igual que las mencionadas en el fic). "When you take roofie, you are more likely to wind up on the rooftop tan on the floor" cuando te metes roofies es más probable que acabes en la azotea que en el piso. Lo puse en inglés para que se entendiera XDDDD
Danz: Soma, también es una droga.
Éxtasis: MDMA, los efectos de esta droga a diferencia de las anteriores —que son más bien relajantes y amnésicas—, el del éxtasis es elevar la sensibilidad al tacto y elevar la frecuencia cardiaca, entre los más comunes y también generar una gran euforia. Niñas (y niños también) por favor cuando salgan de antro, o incluso en las fiestas de sus amigos tengan mucho cuidado de lo que toman. Muchas bebidas suelen ser alteradas para ya saben qué fines tan ruines!
La joven que se encontró en Cincinnati no tiene nada que ver con el gorila, casualmente coincidieron ambas cosas pero no fue por nada relacionado. Sin embargo es un dato importante para la historia.
La muerte de la mamá de Rin: Está basada en un hecho real que ocurrió en los Estados Unidos hace unos años cuando una secta aria (que es lo que se cree hasta ahora), asesinó a fiscales en dos estados como vendetta por haberlos encarcelado. Realmente mataron a dos fiscales y a un policía y nunca se confirmó que fuera la secta. En el fic me tomé la libertad de dramatizar y modificar los eventos.
Contestando a los reviews de las personitas que no tienen cuenta ^^ (o que no puedo escribirles mensajes).
Kagura: HAHAHA por qué? Ayame es linda XD (?) en Collage con algo ooc porque su historia la saqué de una peli XDDD Estabas en lo correcto! Inu tiene el cabello castaño en este fic, prácticamente su apariencia "humana". Se encontraron 7u7
Another (no puedo mandarte mensajes DX haha): Sí! OMG te diste cuenta! :O omg omg omg espera... Hablamos de lo mismo? Es un vocalista alemán de casualidad? Y nada más tienes de nombre el nombre de una canción suya? Digo chance y es otra cosa XDDD Sí, es por Tobbi XDD Y NO MI REY, llevo más de diez años venerando a Avantasia sí XDDD (aunque eso de que eres más viejo si te lo creo XDDD). Hakudoshi O: eres el único que lo mencionó, será él? O: chan chan chan! Espero que este capítulo igual te guste! :D
Kagoyame: No era él XDD varias personas pensaron que era Inu u,u Verdad? Es una vista muy hermosa e.e haha gracias por la paciencia!
DomPath: Así soy yo, toda revuelta XD okno :C hahaha gracias! verdad? Pensé que era la única que pensaba así u,u Tampoco me gustan mucho pero hay unos buenos! hay que buscar con calma XDDD se encontraron! XDDD
Guest (CREO que eres Jessica Rivera): HAHAHA MUY torpes diría yo XDDD los han descubierto muy rápido pero no creen que sean de la poli, ellas creen que son malos XDDD Rin tiene muchas ganas de defender sus sueños pero poca motivación, cosa que irá evolucionando en el fic. No culparon al padre pero muchas veces la pareja es el principal sospechoso. Y no, no la mató su padre ni lo culparon por ello pero sufrió mucho en los interrogatorios. Y no, tampoco está relacionada la muerte de la mamá de Rin con el asesino actual XD quise aclararlo de una vez. Karen y algunos otros estudiantes que irán saliendo también pasan por lo mismo. Puede ser alguien cercano, o no XD quién sabe XDDDD Sí, quería darle ese papel a Ayame, ya que Rin ahorita es muy pasiva, Ayame debe ser la activa. Yo amo al profesor XD sigo trabajando mucho en él. Es un personaje muy importante! XD No me aburres en absoluto nena! Muchas gracias por comentar :'3 Me alegra mucho que te esté gustando el fic, habrá muucho para analizar créeme! Muchas gracias por el apoyo! :'D
Lin: Que bueno que te guste el género C: es mi favorito hoho XDDD No sé cuando pueda actualizar HOF pero espero que sea pronto XD
AlguienU: HAHAHA esa teoría me mató de risa sólo de imaginarla XDDD Inuyasha de indiscreto y Sessh viendolo feo por eso XDDDD pero no era así :C chan chan chan Kai será el que cause celos en Sessh? O: puede ser, es muy lindo XDDD
Dani Pasos: Sí! Kai es muuuy tierno :3 Y todavía no O: Le creé a Sessh una faceta diferente, muy diferente al sessh de siempre.
A todos los hermosos guest que no dejan sus nombres, muchas gracias por los ánimos y sus bellas palabras! :3
Y a los lectores silenciosos también les agradezco :3 nos leemos pronto!
Recuerden que este fic participa en la campaña del grupo "Elixir Plateado" porque leer y no comentar es como agarrarme las tetas y salir corriendo!
