N/A: Hola de nuevo!
Sí, sé que me tarde bastante en actualizar, lo siento por eso… pero bueno, hoy van a querer matarme! Sobretodo cierta amiga mía que le gusta hacer sufrir a mi cuñadito Shun y al pedazo de animal de Ikki…

Pero bueno! Quiero darles las gracias por todo el apoyo que mis fics están recibiendo! Honestamente no esperaba tan buena aceotación… jejeje…

Bueno, ahora a responder sus reviews!

MARAD: Jajajaja, sí… lo hice sufrir un poquito… poquitito nomás…
En realidad, eso fue justo lo que quise mostrar con todo eso de las señas y de correr a los psicólogos, que después de todo siguen siendo tan unidos como lo eran antes, incluso más, podría decirse.
Sí, a Seiya se le salió el filósofo que lleva dentro (ok no._.) Lo de rapunzel se me ocurrió mientras veía Enredados con mi hermana menor xD Gracias por comentar, ojalá te guste el cap.

Loba-san: jajajajaja, me alegra que te gustara tanto xD Creo que sí lo hago sufrir un poquito, no? Jeje… pero bueno, cuida que esa Junet no te mate xD Ojalá te guste el cap, si me tardé bastante en ambos… jeje

Yume: jajajajajajaja, pobre gente si a esa loca se le ocurriese acosar! Que horror, Dios!
Mira, querida, lo bueno es que tenemos anime, así que termina de verlo todo y ya hablaremos de una mezcla toda rarosa…
Pues si tanto te gusta el drama no vas a tener derecho a reclamarme nada! Muajajajajajajajjajaja! Ya, ok no ._.
Gracias por leer este vomito textual!

Misao-CG: Tus dudas pronto serán resueltas… solo algunos capítulos más y espero que todo se aclare respecto a la nena :3
Muchas gracias, me alaga que la historia te guste tanto. Espero que te guste el capitulo :3

Suri154: aquí está! Gracias por comentar y esperar xD

Cherry Murder, Denisse Kagamine 24seven, gigichiba, magi889, Vetran, Yami Yue 07: MUCHAS GRACIAS POR AÑADIRLO A SUS FAVORITOS Y/O SEGUIRLO!

Y sin más preámbulos el nuevo capítulo de "Recuerdos de la muerte"

DISCLAIMER: LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA SON PROPIEDADDE MASAMI KURUMADA.


II

Seis años antes:

Si bien se suponía que las clases debían ser la prioridad para los jóvenes, Hyoga encontraba mucho más importante el tener una buena relación con sus compañeras de Universidad, algo que Ikki no consideraba importante y generaba peleas entre los dos casi todos los días.

-¿Porqué no lo entiendes? ¡Por tu culpa ninguna chica linda va a venir a la fiesta de Seiya!
-Suena como si la fiesta fuera tuya- murmuró el castaño-. Además, solo hacen la fiesta porque olvidaron que mi cumpleaños fue hace dos semanas y van a celebrarlo junto a Navidad…
-¡El punto aquí es que vamos a celebrarte el cumpleaños en la mansión, una buena oportunidad para que vengan chicas lindas!-gritó el rubio-. Pero nadie quiere venir desde que dije que Ikki vive aquí. ¡Le tienen miedo!
-No tengo porque relacionarme con más gente que ustedes, aparte todas esas chicas solo buscan tu bolsillo, un favor te hago.

A falta de argumentos que le ayudasen a defender la importancia de tener más amistades; aparte del típico "necesitas amigos" que no calaban en el mayor; el rubio bufó molesto, provocando que Shun soltase una pequeña risa.

-Creí que te habías ido o que ya no estabas escuchándonos- el peliverde sonrió y negó, para luego volver a concentrarse en el cuaderno que tenía en sus manos-. ¿Estás escribiendo algo nuevo o lo de siempre?
-Yo siempre he querido saber qué hay allí...
-Anda, Shun, dinos qué tienes allí... Cuéntale al tío Seiya qué escribes.
-"Cuando llegue el momento todos ustedes podrán leerlo"- Shun tenía una expresión indescifrable en el rostro y sin añadir más salió de la habitación, dejando a los tres hombres confundidos.

(…)

Mientras ordenaban un poco el salón principal de la mansión para evitar tener un trabajo demasiado pesado la mañana siguiente, Hyoga expresó que la fiesta había sido todo un éxito: muchas personas habían llegado, la comida y la bebida había alcanzado para todos, no había un desorden catastrófico... Parecía que lo más difícil sería mover los aparatos de sonido y volver a colocar los muebles que habían retirado para hacer el lugar más espacioso.
Cuando consideraron que el trabajo ya estaba hecho el reloj marcaba las tres de la mañana, hora que les incentivo para ir a las habitaciones rápidamente para poder dormir.

Sin embargo Ikki se mantenía despierto sin poder conciliar el sueño. El frío de la noche no le ayudaba en lo más mínimo, pero sabía que si encendía la calefacción o se ponía una camiseta al poco tiempo tendría la sensación de ahogarse entre las sábanas, lo que no ayudaría a hacerle dormir tampoco.
El dilema no duró mucho en la mente del joven; encendió la lámpara que tenía en su mesa de noche, conectó sus audífonos a su teléfono para reproducir música sin molestar a nadie, tomó el libro que tenía más cerca y se dedicó a leer, sin importarle si aquella noche dormiría o no.

Mientras tanto muchos pensamientos y escenarios hacían que la cabeza de Shun estuviese demasiado ocupada como para dejarle dormir.
Lo había intentado todo para conciliar el sueño y alejar los viejos recuerdos de su mente, pero nada funcionaba; ni girar en la cama buscando una posición más cómoda, ni escuchar música clásica para calmar su ansiedad, ni quedar en ropa interior para hacer frente al calor que irradiaba de la habitación (aunque sabía que lo más probable era que el clima en realidad fuese frío por las fechas), ni hacer los ejercicios de respiración que uno de los tantos psicólogos le recomendó... la ansiedad aumentaba y solo había algo que no había intentado.

Salió de la cama para dirigirse a la habitación de su hermano, pero al llegar a la puerta no se atrevió a tocar, pensando que estaría dormido.
Había pasado ya muchas veces... la única manera en que lograba tranquilizarse un poco era buscando la ayuda de su hermano, aunque nunca entrase a la habitación y evitara despertarlo.
Iba a esperar a tranquilizarse un poco para luego volver al sauna en el que su habitación se había transformado cuando escuchó a Ikki del otro lado de la puerta. ¿Hablando consigo mismo, leyendo en voz alta o cantando? No lo sabía, lo que le importaba era que estaba despierto, lo que le daba luz verde para abrir la puerta.

Al abrir la puerta pudo ver a su hermano sentado en un sillón colocado al lado de la puerta, envuelto en una manta mientras leía.

-Hermano...
-¿Shun?- Ikki volteó a ver y rápidamente se puso de pie y se acercó a su hermano-. Tienes fiebre… y estás empapado en sudor… - Ikki hizo que su hermano entrase a la habitación y se sentase en la cama. Buscó en su armario un pantalón y se lo entregó-. Ponte eso en lo que voy a mojar esto.

Sin esperar respuesta del menor, salió del cuarto hacia el baño del pasillo a arreglar las cosas que él consideraba importante para tratar la fiebre de su hermano.
Al regresar hizo al menor tomar unas pastillas y colocó el paño húmedo en su frente, lo que generó que poco a poco comenzase a dormir... y a soñar.

Soñaba que estaba subiendo unas escaleras que parecían interminables, en un gran salón con paredes oscuras que tenían unos cuadros en ellas, los cuales representaban todo aquello que había vivido mientras llevó el título de caballero de Andrómeda: muertes de enemigos causados por su mano, muertes de amigos, de personas que llegó a considerar su familia.
Seguía subiendo, y poco a poco escuchaba gritos de auxilio, gemidos de tristeza, mensajes que tantas personas que murieron querían dejar a sus seres queridos; poco a poco sentía como manos se encerraban en sus tobillos, en sus piernas, haciéndole retroceder, pidiendo ayuda a él, aquél que era el único que podía ayudarlos a volver, el alma más pura del planeta.
Todo lo que veía lo sentía tan vívido, como si volviese a recorrer el Inframundo, como si volviese a la maldición de ser el Rey de éste. Casi llegando al final de estas, con una imponente figura esperándole… cuando una de aquellas manos lo haló y arrastró hacia debajo de nuevo, perdiéndose en una oscuridad densa.

Pero no, el sueño aún no terminaba. Abrió los ojos para verse sentado en el trono de Hades, su cabello antes verde de un rojo fuerte, oscuro.
Pandora se encontraba derrotada en el suelo de mármol de aquél Palacio donde había gobernado por poco tiempo, pero dejado en él una marca permanente hacía ya siete años.
Su hermano estaba frente a él, llorando y pidiendo que regresase, el arrepentimiento y preocupación evidente en su voz al gritar con todas sus fuerzas.

-¡Shun, hermano! ¡Shun, despierta! ¡Shun! ¡Eres más fuerte que lo que sea que esté pasando ahora!

Entonces despertó, reincorporándose rápidamente y sintiéndose mareado por el simple hecho de estar sentado, tal vez por que llevaba un buen tiempo sin tener aquella pesadilla.
¿Porqué ahora reaparecía? No le parecía justo, incluso cuando sabía que la persona que las provocaba pronto llegaría, sin embargo tenía la idea de que todavía faltaba tiempo para que su momento de entrar en la misión apareciera, sin embargo aún no comprendía todo.
Se percató de la ausencia de su hermano en el momento en que éste abrió la puerta de su habitación, llevando una taza y un paño en su mano derecha, un tazón en la izquierda.

-Si recuerdo bien, hace quince años esta cosa te tranquilizaba- Shun tomó la taza y miró el líquido blanco: leche. Su hermano dejó el tazón en la mesa de noche y se sentó al borde de la cama-. Está helada, como te gusta.

Shun sonrió, tratando de olvidar el tema por su propia paz. A la mañana podría pensar mejor y con claridad.
Tomó el vaso que su hermano le ofrecía y bebió el líquido, recordando los días de infancia en que mantenía a Ikki trasnochando por pesadillas que ahora consideraba cuentos de niños.
-Esto me trae recuerdos- murmuró el mayor, recordando lo mismo que su hermano, pero sin molestia alguna por el desvelo que alguna vez le provocó, pero decidió cambiar de tema-. Supongo que no quieres dormir… así que podemos platicar de lo que soñaste- el menor negó energéticamente y el mayor sólo suspiró-. O, podemos hacer como en los viejos tiempos y puedo contarte alguna historia… bueno, supongo que ambos estamos ya un tanto mayores para eso…

Shun rió suavemente, y el mayor sólo revolvió su cabello.

-¿Qué te parece si platicamos de algo un poco más acorde a nuestra edad?- sugirió el mayor-.

Pasaron horas y horas platicando de lo que últimamente pasaba en sus vidas: anécdotas de la universidad, cosas que les habían pasado en la calle, cómo Ikki había estado buscando un empleo y cómo Shun quería comenzar a hacer lo mismo.
Y entre la plática de los hermanos se escuchó el teléfono sonar. Los dos fueron al vestíbulo e Ikki contestó.
La mirada del mayor cambiaba mientras escuchaba a la persona detrás del auricular, preguntó un par de cosas ("¿cuándo llegó?", "¿está el responsable allí?", "¿vamos a poder demandar?"...).
La conversación no había terminado cuando Ikki susurró:

-Ve a despertar a Seiya... senka está muy mal en el hospital.


N/A: Hola… por favor, las ganas de matarme debido a tardarme tanto y por lo que va a pasar con Shuncito exprésenlas con respeto en los reviews…
Ok no, tienen todo el derecho a querer matarme, porque sí tardé mucho.
Haré lo posible por actualizar esta semana, y ya tengo el siguiente capítulo planeado, así que no tardará mucho.

Dejen sus comentarios con crítica constructivas, consejos, teorías, enserio ayudan mucho para saber si lo que va de la historia está bien y les agrada.
También pueden pasarse por mi otro fic… el cual tiene una temática bastante diferente a este… bastaaaaaaaaaaaaaante…
Nos vemos pronto

f. Rui-chan.

PD: No, no hubo intención de yaoi subliminal.