Buenos días tengan todos (a), bueno es de día aquí conmigo :) , así que antes de empezar mis deberes matinales, les dejo la conti la iba a subir mañana pero tengo cosas que hacer y mire que no tendría oportunidad así que mejor la pondré hoy jajaja… no sin antes agradecer sus comentarios, que les juro si no estuviera trabajando me soltaba la carcajada a todo lo que da, así que gracias por su apoyo y por seguir leyendo :-) : YuriLover24, Je Yurigirl, Vnat07, natsuloveshizu, Hera sama, Shizsuki Kuga Fijuno, Guest… Espero que siga siendo de su agrado, sin más que decir hasta la próxima…
Capítulo 7
Después de la proclamación de Natsuki de que yo tomaría responsabilidad de todo lo sucedido, me tomo del brazo para sacarme de la mansión, pensé que me iba a correr después de lo sucedido, pero no fue así para mi sorpresa, me llevo al garaje para después aventarme las llaves de su auto deportivo.
-¡Desde ahora y hasta que me recupere serás mi chofer, mi cocinera, mi sirvienta y esclava, harás todo lo que te diga sin rechistar, porque en la condición que estoy no puedo manejar ni hacer nada! (Con voz severa y mirada fría)
-Ara, ara, por mí no hay ningún inconveniente serlo con tal de estar contigo... pero hay un pequeñísimo problema con tu sugerencia. (Mientras acomodaba estos anteojos estorbosos y pensaba en la difícil situación que me ponía)
-Ya me lo suponía, siempre contigo hay problemas, ¿haber dime cuál es tu maldito inconveniente monja? (Preparándome para ver que excusa me ponía)
-¡Es que no sé hacer nada de eso, Natsuki!
Después de haberle dicho eso, Natsuki me miro de forma incrédula, no creyendo ninguna de mis palabras.
-¿No sabes cocinar ni conducir monja?, ¡Pues en que pueblo incivilizado vienés!, ¿Qué acaso se movían en burros o qué?, ¿Entonces eres tan pobre que ni cocina tenían? (no podía creerlo que no supiera hacer nada, si era algo básico)
Solo baje la mirada me sentía mal por alguna razón, de no serle de utilidad a Natsuki..., Nunca mis padres me dejaron cocinar, siempre estaban los mejores chefs a nuestra disposición, no había necesidad de ello; pero en este momento como hubiera querido haber aprendido un poco, para poder saciar el paladar de mi gruñona en potencia.
Además, jamás me dejaron tocar un auto en mi vida, tenía un chofer a mi disposición, mi madre decía que era muy peligroso que podría morir y se ponía histérica de solo mencionarlo, así que tenía prohibido aprender a conducir; pero como hubiera deseado haberlos desobedecido, con tal de este momento llevarla a donde ella quisiera y ver en su rostro reflejado orgullo y no decepción; estaba decayendo muy rápido en tristeza y frustración, por no saber lo que la mayoría sabían a esta edad.
-¡Con un demonio no pongas esa cara monja, que no es el fin del mundo ser pobre, si no sabes hacer nada de eso, pues tendrás que aprender como todo mundo lo hace y fin del problema!… ¡Yo te enseñaré todo lo que debas saber, así que deja de poner esa cara de borrego a medio morir! (¡dios eso que fue, no pude soportar ver esa expresión de tristeza en su rostro, así que se me fue la lengua, en decirle que le daría lecciones para que aprendiera!..., ¿Maldición que me está pasando? ¡Yo no soy así con nadie!)
Estaba que no me lo creía, era en verdad Natsuki me estaba enseñando a conducir en su deportivo todos los días y ahora mismo estamos en las primeras lecciones en la entrada de la mansión; pero para dato personal ella es pésima maestra, no tiene paciencia, me ha dado como mil miradas de muerte desde que empezamos.
-¡Oye manejas como anciana! ¡Aprieta más el acelerador que esto me está matando de aburrimiento!, ¡Mira esto es el colmo hasta el jardinero caminando nos gana! ¡Esto es terrible hasta duran se durmió de lo despacio que vas!
Y así ha estado todo el día, se queja de todo, creo que mis tímpanos muy pronto dejaran de funcionar, con tanta queja de su parte.
-Pues uno tiene que ser precavida, tengo que cuidarte que tal que te vuelves a lastimar tu hombro. (Ara, ara, uno tiene que ser diplomático o decir mentirillas, para mi falta de habilidad al conducir)
-¡Ya déjate de dar tan falsos pretextos y acelera más, que me voy a morir aquí si sigues así! (Esto es espantoso, ella maneja como tortuga, mi ceño creo que ha aumentado lo doble con estas clases de manejo, que me están desquiciando)
Estaba desesperando a Natsuki se le miraba en el rostro unas ganas de arrebatarme el control del volante y conducir ella misma, solo miraba el meneo de su pie de forma estresante y sus dedos golpear su rodilla para tranquilizar su ímpetu de masacrarme… ¿Pero acaso ir a 5 km/h es muy lento?
Bueno el mismo jardinero me lo respondió, al verlo varias veces rebasándome caminando, mofándose a lo discreto según el por mi mala conducción; pero a mí Natsuki no se le pasa nada así que...
-¡Oye idiota sigue trabajando que para eso te pagan y hay de ti si te vuelvo ver burlándote de nuevo, te tiro los dientes..., quiero mirar si sigue tu estúpida sonrisa en tu rostro, después de eso!
Si era muy mala idea hacer enojar a una Natsuki estresada..., mientras volteo y miro a casi todas las personas que trabajan en la mansión asombrados, como no creyendo lo que ven, que a pesar de toda la desesperación de Natsuki, no me ha mandado muy lejos y para su poca capacidad de paciencia, hay que admitir que me ha soportado mucho y por eso se miran demasiado admirados, mientras me escanean sin dejar ningún detalle de mí persona, pero tragándose sus comentarios por temor de ser presa, de la ira de la señorita de la casa; parece ser que aquí también tiene su reputación de salvaje y gruñona.
Pero en mi distracción de estar observando las expresiones de los trabajadores, no me di cuenta que se me había acabado el camino para irme derecho sobre el jardín, entrando de lleno a lo que se suponía iban a plantar nuevos árboles, estaba todo lleno de tierra humedecida, para sentir un golpe al caer en un hoyo poco profundo para esas plantas, deteniendo el daño que estaba ocasionando; siento mi cara arder de vergüenza, creo que acabo de pulverizar el jardín y el auto de Natsuki.
Mientras observo la cara de horror del jardinero por matar su obra maestra y los sirvientes asombrados por el desastre que cause en cuestión de segundos... No quiero voltear, sé que querrá ahorcarme y asesinarme Natsuki por esto… Aunque tengo que ser valiente y enfrentar mi descuido, suspiro para darme ánimos y así levanto mi rostro del volante preparada para lo que viene… Pero para mi admiración y desconcierto, veo una hermosa sonrisa en su rostro, se está riendo a morir, sus carcajadas la hacen llorar, parece que esto le resulta muy divertido; mientras a mi me dejo embelesada al ver por primera vez, esa expresión en su rostro.
-¡Te ves tan hermosa, con una sonrisa en tus labios!
No pude evitar decírselo era un espectáculo digno de ver; pero en cambio ella se volteó sonrojada y paro de sonreír para comenzar refunfuñando; se miraba tan adorable, que me daban ganas de abrazarla y no soltarla nunca…
La vi bajar del auto para posicionarse a un lado de mi puerta y abrirla, extrañándome su acción y más por lo que sucedió después; me extendió su mano para ayudarme a bajar, pero mire que estaba todo lleno de lodo, sus botas estaban hundidas en el fango.
-¡No te preocupes monja, agárrame del cuello con tus brazos, que yo haré todo lo demás, confía en mí!
Y todo lo demás fue tan irreal describirlo, al abrazar su cuello ella con una sola mano me sostenía para no dejarme caer, mientras me llevaba fuera del lodo, entretanto podía sentir su calidez rodearme, me aferraba con mis brazos alrededor de ella; Natsuki podía ser tan terriblemente dulce con sus actos, que no se daba cuenta de que por ello estaba surgiendo un sentimiento desbordante asía ella y se acumulaban sin control al ver tan hermosos ojos llenos de ternura.
"Todos los sirvientes no daban crédito de lo que veían, la señorita de la casa la incontrolable e indomable, la persona más fría que habían conocido y desconsiderada que le valía un cacahuate, el bienestar de otra persona, se había reído como nunca la habían mirado jamás y para rematar las cosas estaba cargando con mucha delicadeza y cuidado a esa mujer, importándole muy poco su hombro y su ropa al ser llenada totalmente de fango, para que la joven en sus brazos no se ensuciara"
Después de ese acontecimiento, han pasado dos semanas de intensas enseñanzas y miradas y gritos de muerte… Pero lo bueno para mi alivio, es que su auto lo arreglaron enseguida y por fin saldremos a la calle para ver el resultado de mi avance; mientras mi habilidad ha mejorado notablemente, aunque aún no pierdo el miedo irracional a la velocidad, después de todo las palabras de mi madre hacen efecto profundo, al decirme que esto era peligroso por tantos años; creo que me dejo con un trauma…
Pero algo ha cambiado en mí, siempre estoy mirando a Natsuki embelesada, mi corazón se dispara por cualquier contacto entre nosotras y todo el tiempo pienso en ella, esto me está volviendo loca, sueño todos los días el momento que me cargo en sus fuertes brazos, primero recordando el acto, para después de forma fantasiosa desviarme, creyendo que me habla dulcemente por mi nombre; para después tornarse a sueños no aptos para señoritas decentes diría mi madre; que siempre termino con un baño de agua fría, para apaciguar ese deseo naciente asía mi Natsuki...
Pero el humor de hoy de Natsuki es terrible y no sé el motivo de su desagrado, porque venía bien solo cuando entramos a la calle se volvió demasiado explosiva y agreguémosle que hace que me pare en cada gasolinera o establecimiento a pedirme cualquier tontería; me hace bajarme del auto sin más y esta ya es la décima vez, si seguimos de este modo no llegaremos a la universidad nunca, no ve que de por si soy lenta manejando, ahora ella parándome pues jamás llegaremos.
Pero lo que me extraña es que cada vez que vuelvo, ella no está arriba del auto, si no se encuentra siempre peleándose con varias personas, sé que es muy agresiva pero como quisiera que por una vez se mantuviera quieta y no causara tanto alboroto.
La última parada para llegar me hizo lo mismo, me asusto bastante porque vi claramente que tomo de la cajuela un bate y lo estrello contra un auto sin remordimiento alguno, haciendo añicos el parabrisas con una sola mano, mientras le reclamaba un joven diciéndole que no valía nada y que estaba desquiciada, pero ella lo ignoró completamente.
Sé muy bien que esta Natsuki no me agradaba, me asustaba sus terribles arrebatos sin ninguna causa aparente, no podía entender porque se comportaba de esta manera tan salvaje.
-¿Por qué eres así Natsuki? ¿Por qué tanta ira contra todos? Aunque sea un poco, debes comportarte menos agresiva con las personas, no te vas a morir por eso.
-¡...! Sigue conduciendo, no te distraigas del camino, acelera más rápido eso es lo único que te debe importar ahora..., ¡además es para lo que te tengo aquí, no para dar tu opinión que nadie la pidió! (Estaba observando todo a mi alrededor, parece que Shizuru aún no se da cuenta de nada, es mejor así; con mi estrategia de pararme en cualquier lugar les doy una lección a esas personas..., no voy a dejar a esos idiotas insultarla, solo por su apariencia creen que son superiores a ella y pueden venir a acercarse a mí y pedirme salir con ellos, ¡ah como si fuera eso posible!..., ¡Debo protegerla! pero se me hace difícil con su manera tan lenta de manejar, por eso nos alcanzan rápido, esto hace que me duela la cabeza de lo fastidiada que ando, porque parece el cuento de nunca acabar)
Sus palabras eran demasiado hirientes y no se daba cuenta del efecto que me causaba; ya iba a responderle que por muy en deuda que este con ella, no le iba a permitir ese comportamiento conmigo, ya era momento de pararle el alto aunque me doliera.
Pero un auto lujoso deportivo, casi similar al de Natsuki se posicionó muy fácil a un lado de nosotras, en el venían varias jóvenes que se miraban con demasiada obviedad, que no eran mayores de edad y mucho menos tendrían permiso para conducir.
Además, empezaron a pegarse demasiado a la ventanilla del auto donde venía Natsuki, que cuando quise voltear ella me ordeno no perder la vista del camino, pero su voz había cambiado drásticamente se escuchaba demasiado cansada, como si siempre lo hubiera vivido, mientras esas ignorantes del peligro que representa mi copiloto, iniciaron una tremenda gala de sus terribles piropos, para mi bella acompañante.
-¡Dios mío mamacita, contigo no me importaría perder mi virginidad en este momento, que me dices, no hay ningún compromiso de por medio! (Decía una pelinegra de dieciséis años)
-¡Cállate Riana, yo también quiero con ella es un bombón ardiente, dime hermosura porque andas con esa cosa de cuatro ojos pecosa, si puedes andar con nosotras! (Decía la peli castaña de la misma edad, que es la que conducía)
-¡Si ricura ven, que nosotras cuatro estaremos a tu disposición que me dices! (Decía una pelirrubia de quince años)
-Además, esa mujer te hace perder puntos con esa espantosa vestimenta, mi salvaje diosa de ojos verdes, nosotras vamos a hacer que disfrutes lo máximo. (La hermana melliza de la pelirrubia)
Creo que ese fue el detonante máximo para mí, iba a matar a esas locas atrevidas, que en vez de estar pensando en cómo entrar en la cama de mí Natsuki, deberían estar sonándose los mocos estas escuinclas sin clase; ¡Pero a quien le dicen fea! si soy considerada la joven más bella de todo Japón, si me pongo a comparar entonces, aun lado de mí ellas son insectos.
Pero escucho varios gruñidos a un lado mío y es de mí aclamada estrella desborda pasiones, diciéndome que me detenga con irritación acumulada, lo iba a hacer pero viendo de frente su mirada gélida era muy mala idea hacer eso, yo también quería descuartizar a esa mocosas, pero me estaba dando una idea de que si lo hacía, Natsuki no se tentaría el corazón para hacer pedacitos a esas calenturientas.
Así que con todo el valor que conlleva, acelere el auto para poder perder a esas chiquillas, por nuestro propio bien; además tenía que prevenir estar en primera plana por genocidio, por parte de mi acompañante...
Con la velocidad que imprimí en el auto deportivo, un despliegue de adrenalina se disparó en mi sistema nervioso, me sentía de maravilla como nunca, era increíble todo esto me producía la sensación de libertad, el viento golpear mi rostro por la velocidad que me ofrecía esta máquina de fuerza; creo que esto podía ser adictivo, que lo quería realizar toda mi vida y con eso dio fin al trauma y se fue ese miedo irracional a la gran velocidad, tanto es así que no me di cuenta de que llegamos a la universidad en tan poco tiempo...
Parece ser que ya se han acostumbrado todos aquí al verme con Natsuki siempre, después de estas semanas ya no hacen tanto alboroto como la primera vez que llegamos juntas, que fue una estampida de personas de saber cómo había logrado tal hazaña, de tener contacto con la persona más fría y peligrosa de toda la universidad, unos se preguntaban si me tenía amenazada, todos ellos pensaban de manera espantosa de ella, podía decir que nadie de aquí la estimaba, solo provocaba miedo por su familia.
Me baje para abrirle la puerta a una Natsuki desconcertada por mi arrebato en el auto; pero para mí terrible temor diviso que aun lado de nosotras se parquean esas escuinclas, que no sé cómo nos siguieron hasta aquí, veo la mirada asesina de Natsuki y tomo desesperada su mano para tranquilizarla.
-No lo hagas por favor, no comiences a pelearte de nuevo te lo suplico, no me gusta que te comportes tan agresiva, sé más amable no todo se arregla con golpes, sé que es muy difícil para ti, pero hazlo por mí, por todo este tiempo que te he ayudado, hazlo por nuestra amistad. (Estaba en verdad con miedo, por su reacción al recordar como trituro con un bate ese auto; no quería imaginar que podía hacerle a una persona)
-¿En verdad quieres que sea amable con esas estúpidas, me lo pides en serio, estás segura de eso? ¡Acaso no te das cuenta de lo que quieren esas idiotas! (Esto me tenía desconcertada Shizuru ya me consideraba su amiga, pero me estaba pidiendo algo irracional..., Pero si ella lo desea aunque me explote un hígado lo haré… ¡Pero aun no entiendo porque le hago caso!...; Y sinceramente no quería ver esa expresión de miedo en su rostro, como hace un momento de ella no, de todo mundo podía soportarlo pero ella no... así que…)
-Si Natsuki te lo pido y sé más considerada, ya no seas ruda con ellas... (No quería ver de nuevo ese despliegue, de brutalidad así otras personas)
Veo como Natsuki suspira pesadamente y me sonríe tristemente, mientras revuelve mi pelo como si fuera una niña pequeña, me dice que la espera aquí, que no me preocupe que no va a golpear a nadie, que me da su palabra que pase lo que pase no soltara ningún golpe y ningún insulto así ellas.
Así que la veo partir dónde están esas mocosas, su paso decidido me tranquiliza, sé que no hará nada agresivo y por su tono de voz sé que me hizo una promesa sincera.
Ella se posiciona delante de las jóvenes, se mira calmada hablando con ellas, pero algo me alarma y asusta cuando la peli castaña toma su brazo; sé que Natsuki no tolera que la agarren es su punto débil, pero para mi sorpresa ella no muestra emoción alguna, es como si fuera un maniquí totalmente sin vida y está demasiado calmada; que no sé si alegrarme o morirme de coraje, al ver que la están acariciando las dos pelirrubias, sin que ella ponga oposición alguna.
Un nudo en la Garganta empieza a formarse, al notar una cercanía demasiado sospechosa de la cría pelinegra, que esta atrás de Natsuki que la empuja a su auto para acorralarla entre ella y la puerta y toma su rostro para empezar a besarla sin ningún decoro, hasta de esta distancia observaba que estaba introduciendo su asquerosa lengua en ella, mientras las pelirrubias empiezan a meterle mano bajo su blusa.
No pude aguantar más ver ese espantoso panorama y aunque era una regla de etiqueta universal no correr, no me importo para nada, este sentimiento era de rabia infinita contra todos y más contra Natsuki, ¿Por qué no se movía para nada? ¿Por qué no las aventaba como siempre lo hacía?, ¿Por qué no la insultaba con su voz venenosa? ¿Por qué se dejaba manosear por esas escuinclas aprovechadas?
No soportaba verlo mi corazón dolía, para darme cuenta por fin el motivo de todos estos sentimientos que me provoca, ¡Ella me gusta!, ¡Si Natsuki Kuga me gusta demasiado!, aunque sea una salvaje y bruta en su comportamiento, ella había entrado sin permiso y se había colado en mi corazón profundamente... ¡Y no toleraré jamás que la toquen, nadie puede hacerlo!... ¡Esas malditas crías van a saber quién es Viola Fujino! ¡Y que nadie se mete con lo que es mío!... ¡Aunque aún ella todavía no lo sepa!
