N/A: Holi! Actualización compensatoria cerca de las fiestas!
Porque? Pues porque no sé, pero hay actualización después de ver el video de la épica pelea cuerpo a cuerpo que los cinco bronceados contra Siegfried, mientras mi primita de tres años se ponía detrás de mí y se reía al ver a Ikki tirado… y luego hizo eso con las muñecas que antes estaban bailando ballet… y pues ahora con mi otra prima… mejor dejo de ver todo esto en su presencia…

Pero bueno! Ahora responderé a sus reviews!

Hanehera: Jajaja, ya somos dos xD.
Jejejeje, perdón por eso xD Ojalá que ahora no tengas que releer, ya que actualicé más rápido!
Pronto se sabrán muchas más cosas… muy pronto…
Jajajajaa, sí, el tío Hyoga debe aprender más!
Muchas gracias por comentar!

Loba-san: jejejeje… bueno… yo no voy a decir nada a mi defensa… asesínenme! Okno._.
Me alegra que te gustara, y sí… y pronto sufrirán todos y el mundo será mío! Bueno, eso último no, pero sí, todos sufrirán…
Holi, pedazo de burro! Las amenazas son malas Seiya, muy mal, muy mal! (Ni yo sé qué diablos escribí!)
Gracias por comentar!

Misao-CG: jajajaja, si, abrazos para todos xD Sobretodo Ikki, él necesita amors!
Pues… pues… pues… mira, lo importante es que tenemos Saint Seiya…
Gracias por la manzana y comentar!

Sakuragaby: PORQUE NO?! Si yo soy la persona más confiable del mundo! O sea, duh, escribir escuchando el OST de Clannad y usar una de las canciones para este capítulo es prueba de que nada malo pasará!
Típico… una escribe y le amenazan a los novios que no tiene… tíiiiiiiiiipico! xD
Yeaaaay! Dijiste te encanta! (eso me recordó al "no te gusta, te encanta…")
Eso está para un trabalenguas… No sé si quiero como sea, porque si es como quiero que sea entonces querré agarrarte del cuello… lo último probablemente no, pero lo primero sí.
jeje, el amor se respira en el aire xD
Gracias por comentar, pequeña loli!

LAuren Saint Seiya, kamiry hatake: gracias por seguirlo, espero disfruten el capítulo!

Sin más preámbulos, un nuevo capítulo de "Recuerdos de la muerte".

DISCLAIMER: LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA PERTENECEN A MASAMI KURUMADA.


III

Seis años antes:

-¿Qué fue lo que pasó?
-Mira, Seiya, es complicado... Yo tampoco lo entendí muy bien...
-¿¡Por qué no me despertaste en cuanto te dijeron que era por mi hermana?!
-Ya te expliqué que llamaron a los números de emergencia que Senka tiene en su tarjeta. El primero era tu celular, pero al parecer llamaron y no contestaste, por lo que decidieron llamar a la mansión.
-Pudiste haberme despertado...
-¿Y esperar los quince minutos que siempre te tardas para dejar de decir incoherencias de lo que sea que estuvieras soñando para decir que sí aprobábamos la intervención de emergencia?
-No, pero sería buen que te dignases a decirme qué le pasó. No sé, digo yo que sería una buena idea.
-Seika tuvo un accidente cuando iba de regreso a su casa después del trabajo. Un imbécil que se pasó de copas y pensó que no había una idea más grandiosa que conducir borracho fue a estrellarse contra el carro, que también se estrelló contra un poste de luz por el impacto- el mayor volteó a ver a Seiya al llegar a un semáforo-. Un conductor que iba cerca vio el accidente y llamó a la policía, y el resto es lo que pasa en esos casos: se llamó a la ambulancia y se llevaron a los dos al hospital.
-¿Pero qué es lo que ella tiene?
-Tal parece que el hombre iba con el acelerador a tope y se estrelló del lado del conductor, lo que hizo que Seika quedara atrapada entre el metal. Como que se quebró unas costillas y hemorragias internas.

La plática terminó allí, no hubieron más preguntas y no hubieron más explicaciones. El antiguo Fénix sabía que no podía explicarle nada más y no quería asustar de más al chico o darle falsas esperanzas: nada de "todo va a estar bien", "tú solo confía" o "seguro que es menos grave de lo que pueda escucharse"... Le sonaba mejor "que pase lo que tenga que pasar", pero prefirió no decirlo. De igual forma ya estaban entrando al estacionamiento del Hospital y los médicos podían decir todas las frases animadoras o deprimentes que quisieran.

-Bájate aquí y entra a emergencias. Yo iré a estacionar el carro y veré si consigo despertar a Shun.

Luego de despertar a su amigo, el antiguo santo de las cadenas había insistido en acompañarles, sin decir más de dos oraciones con pocas palabras había dejado en claro que iría con ellos y que no cambiaría de opinión, mas al entrar al carro terminó dormido en la parte trasera, su torso y su cabeza recostados en el asiento con sus piernas cayendo a los lados, su expresión tan tranquila y cómoda, incluso con la posición en la que se encontraba.

-¿Qué debes estar soñando para tener esa cara?

La respuesta era: El lugar.

Si tenía que describirlo con una sola palabra sería cambiante.
Era como el viento, como las nubes; simplemente parecía jamás detenerse, al compás del latir de un corazón. Además era apartado y lejano y solitario, como si nadie buscase encontrarlo, como si nadie pudiese llegar allí. ¿Acaso era por la facilidad que había para perderse en el lugar? ¿Por su cambiante forma?

Pero el estar solo magnificaba sus sentidos, le hacía sentir el viento impactar en su cara, escuchar ondulaciones en el agua, el olor natural que todo desprendía, sentir la arena bajo sus pies desnudos… para que todo cambiase de un momento a otro. La dirección del viento, el resplandor de la luz, el color del agua, las nubes, el cielo, la sensación bajo sus pies, el paisaje que podía ver a lo lejos.
Captaba las escenas y las guardaba en su mente, aquello le encantaba.

Fue entonces que el último cambio se produjo, el agua y la arena desaparecieron, y en su lugar apareció una especie de valle, una cabaña en los alrededores.
Caminó hacia ella y entró, acostumbrado al interior del lugar: unos muebles de tela que combinaban con la cerámica y las pinturas que se encontraban sobre algunas repisas colocadas en el salón, además de una mesita de café con un arreglo floral que le daba un aire más colorido al lugar.
Había un pasillo relativamente largo que llevaba a un par de puertas, que probablemente eran recámaras, y otro un poco más pequeño que quizás llevaba a la cocina.
Siempre había tenido curiosidad de saber qué había más allá del salón, pero nunca podía investigar pues aquella mujer llegaba al momento en que daba un paso de más hacia cualquiera de los dos corredores.

Escuchó la puerta cerrarse a sus espaldas, y sin voltear supo que la joven por la que estaba allí había llegado.
Sabía que su cabello negro caía como una cascada sobre su hombro, sabía que seguramente llevaría un vestido de un color oscuro, probablemente largo. Además sentía la mirada color miel de la joven posada en su espalda, cómo obligándole a voltear para mantener la conversación.

-Ya había pasado mucho tiempo desde que nos veíamos, ¿no?
-¿Podrías voltearte? No me gusta hablarle a las espaldas de las personas.
-Y a mí no me gusta estar desnudo ante las personas, ¿sabes?- la risa nerviosa de Shun llenó el salón-. Es que es absurdo... ¿Por qué en los sueños así uno tiende a aparecer sin ropa? Creo que es lo único que no me gusta de venir aquí, aunque es bueno cambiar de ambiente de vez en cuando... supongo que soñar cosas así está bien.
-Puedo asegurarte que vendrás aquí muchísimo más seguido dentro de poco... Ya va siendo hora.
-Pero aún faltan…
-No falta ya nada. Pronto llegará la esperanza que necesitan todos ustedes.
-Yo sigo sin entender cómo va a...
-Ya te he explicado que tengo mis medios, Hades.
-Creo que habíamos acordado que ese nombre no me gusta mucho.
-Y creo que habíamos quedado en que te llamaría por tu nombre- la voz de la chica, antes serena, ahora sonaba como la de una madre que sermoneaba a su hijo-. Aquí sigues siendo el dios del Inframundo.
-Pero se supone que Hades salió de mi alma y...
-Tú sabes que eso no es así. Y aunque no lo comprendas ahora, lo más probable es que en menos de un año lo entenderás completamente.

Al poco rato de que la conversación concluyera, Shun salió de la cabaña para encontrarse con otro cambio en el lugar.
El estanque frente a la cabaña era tan cristalino que le sirvió para observar su reflejo y poder ver como sus ojos habían cambiado a un celeste purísimo y cómo su cabello ahora era de un color rojo muy intenso... Pudo ver cómo ahora su cuerpo volvía a ser el de Hades.

Su cabello verde ahora era de un color rojo…

(...)

Ikki esperaba encontrar al chico paseándose como león enjaulado por el pasillo, por lo que ver no ver al castaño le extraño, tampoco estaba en la sala de espera, ni sentado ni caminando.
El par de hermanos le buscaba en las zonas abiertas al público, pero era obvio que no iban a encontrarle, pues el chico se encontraba en otra habitación.

Las paredes grises le daban un ambiente pesado que le hacía sentirse sofocado, aunque otra teoría podía ser la avalancha de sentimientos que había estado experimentando desde el momento en que Shun lo despertó, pero que hasta ahora podía definir.
Sabía que la mezcla de angustia, incertidumbre y el pesimismo habían sido reemplazados por un conjunto de tristeza, frustración, impotencia, enojo... finalizando en una sensación de vacío, como si se ahogase en soledad.
No recordaba quién le había dado el consejo de pensar en los momentos más felices que había pasado con su hermana para no sentirse tan mal al respecto. Tal vez no estaba funcionando de tal manera, pero sí que le tranquilizaba.
Poco a poco, recordando todo lo que su hermana le dijo en algún momento, Seiya se calmó y salió del lugar, dando gracias a los doctores que se encontró fuera de la habitación, quienes le explicaron parte de los procesos legales que le esperaban y dónde podía encontrar a Ikki.

El hombre caminaba en por el pasillo mientras hablaba por su celular, probablemente con alguien de la mansión debido a su expresión y a la forma en la que respondía, como si le estuviesen regañando. Shun, en cambio, estaba sentado en el suelo, cabeceando mientras intentaba no volver a caer dormido.
El castaño intentó comenzar una plática con su amigo, quien al instante le abrazó, haciéndole sentir extraño, más no por el abrazo en sí, sino que por el cosmos que irradiaba del chico.

-Oye, Shun...
-Ey, ustedes dos, Saori está como loca en la mansión por ahora no sé qué... Creo que deberíamos ir y también comenzar con las preparaciones...


N/A: creo que en vez de resolver dudas dejé más aún… pero bueno... pronto todo va a ser explicado. Todito.

Sí, era absolutamente necesario que Seika muriese… absolutamente necesario.

Bueno, espero que les haya gustado! Dejen sus comentarios, pues animan mucho!

F. Rui-chan.

PD: FELICES FIESTAS!
PD2: La canción en la que me base para escribir el sueño de Shun… bueno, parte de él… es parte del soundtrack de uno de mis animes avoritos, llamado CLANNAD.
La canción se llama Ana, de Lia. No entiendo muy bien el porqué de ese nombre… si en ningún momento menciona a alguien llamado Ana o la medida antigua de longitud (sí… ana era una medida de longitud equivalente a un metro en la antigüedad…).
Pero he llegado a una conclusión del porqué el nombre. Ana significa la que trae la gracia y paz… entonces supongo que el lugar del que habla la canción es así… eso o se la dedicaron a una chica que se llama Ana…
El punto aquí es que les recomiendo bastante que escuchen la canción en algún momento en que estén estresados o algo, tranquiliza bastante.
Y si pueden y les gusta el anime, entonces CLANNAD está 100% recomendado.

Eso es todo! Hasta el otro capítulo (muy probablemente el otro año, si consigo hacer lo que quiero hacer…)