N/A: Hola!
Pido disculpas por tardarme, pero ya en este 2016 las actualizaciones van a ser constantes y organizadas, es uno de mis propósitos de año nuevo :3

Y de paso! Feliz año nuevo! Que todas sus metas se lleguen a cumplir, gracias por apoyarme tanto en mis fics!
Son asombrosos, enserio!

Ahora responderé a sus reviews:

Loba-san: jejejeje, pues dile al burrito que no me puede hacer nada o el sufrirá las consecuencias… *sonrisa psicópata*.
Ohhh, eso es lo hermoso de Clannad… por raro que suene…
Feliz año!

Sakuragaby: jajajajaja… ya me veo venir una grande… jeje
Somos un amors y lo sabes! Feliz añito nuevecito, pequeña loli! (muchos dulces son malos para mi… wiiii)

Tot12: muchas gracias, espero te guste este capítulo!
Feliz año!

Ahora, vamos con el capítulo!

DISCLAIMER: LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA.


IV

Cinco años antes:

El año se había pasado muy rápido, tanto que ahora volvían a estar en la segunda semana de diciembre, y el ambiente que rodeaba a Seiya volvía ser lúgubre.
Estaba consciente que el ciclo debía cerrarse y que una nueva vida se había iniciado gracias a aquello, pero no terminaba de sentirse a gusto con la situación, sobretodo porque por aquellas épocas solía ponerse muy nostálgico.
Y es que era normal que para mediados de Diciembre los mayores comenzasen a recordar un poco más su infancia y cómo pasaban las fiestas con sus familias, y eso le hacía darse cuenta que ya no era un mocoso que se ponía a esconder los utensilios de la cocina que iban a utilizarse para prepara la cena o que podía tirar el vestido de la señorita Saori en la tierra recubierta de nieve, esperando que se mojase para arruinar la tela y que se ensuciase.
Pero tener que soportar la nostalgia navideña sumada a la que sentía por la ausencia de su hermana y el recuerdo constante de ésta... simplemente no le agradaba.

La buena noticia era que Saori no había contratado a psicólogos para que le ayudasen a superar la pérdida pues había optado por una terapia en casa con ayuda de todos, lo cual había ayudado al chico bastante bien, pero por las fechas la joven Kido había decidido organizar un viaje a las aguas termales.

-¡Yo también quiero ir!
-La reservación es solo para dos personas, Hyoga- Saori negó. Seiya necesita este viaje.
-¿¡Qué te costaba hacer reservación para seis personas?!- gritó el rubio enojado.
-Oye, quieren pasar tiempo a solas- el antiguo dragón no podía parar de reír ante la inmadurez de su amigo-. Ya deja de molestar, tú puedes pagarte solito un viaje a las aguas termales.
-¿¡Enserio puedo?!
-Serás idiota, pato- dijo Ikki cruzándose de brazos-. No es tanto de poder o no, te recuerdo que tienes clases en la universidad…
-¡¿A quién le importa!?-efusivamente se puso de pie y corrió a abrazar a Seiya, quien bajaba las escaleras de la mansión con sus maletas-. ¡Me voy a las aguas termales con ustedes!
-Hyoga, no es necesario que…- comenzó Saori.
-Oh, lo hago con gusto. Ustedes adelántense, vayan tranquilos, yo llego mañana… si tengo suerte incluso puedo llegar hoy…

Mientras subía las escaleras buscaba un número en su teléfono celular.

-Dudo mucho que puedan tener paz si van con ese chico- dijo Shiryu riendo ante la inmadurez de su amigo.
-Ya veremos qué pasa cuando estemos allá…pero creo que debemos irnos ya…- Saori suspiró pesadamente mientras entregaba su maleta a uno de los empleados, quien lo llevó al maletero del coche.
-¿No puedes pedirles que digan que están llenos?- preguntó Ikki cuando la chica salió-. Tú solo dices tú apellido y pides que no lo dejen entrar…
-Honestamente, a mí no me importa que vaya o no... La idea es que se despeje la mente, pero no solo porque un amigo esté allí el objetivo va a ser un completo fracaso...
-Solo no será un despeje habitual- Seiya sonrió al escuchar a Shun decir aquello, era como si hubiese leído su mente.
-Pues sí, un despeje más al estilo de la familia Kido... ¿Nos vamos ya?- Saori asintió y se despidió de los presentes, rogándoles una última vez que no hicieran algún destrozo.
-Disfruten mucho- aunque Shiryu había estado riendo un buen rato, ahora volvía a tener ese semblante serio pero amistoso, protector.
-No maten al pato si yo no estoy presente. Yo quiero ser el que dé el golpe final- el tono solemne y serio de Ikki hizo que el castaño riese una última vez antes de subir al automóvil, desde dónde volvió a despedirse con la mano, justo como Shun, quien tenía una amplia sonrisa en su rostro.

Entraron a la mansión para ver como Hyoga bajaba corriendo las escaleras y gritando que al ese mismo día iría a evitar que Seiya y Saori les dieran sobrinos antes de tiempo.

-¡¿Conseguiste que te pusieran en el mismo cuarto que ellos?!—preguntó Shiryu atónito-. ¡Y para llegar hoy!
-¡Sí! ¡Será un viaje familiar divertido!
-¿Cómo planeas ir? Digo...sí sabes que esos dos ya salieron, ¿verdad?
-¿Te he dicho alguna vez que yo te estimo mucho, Ikki?
-Tú no estarás pensando que yo voy a prestarte mi carro tan fácilmente...
-Por favor…
-He pasado cinco años de mi vida ahorrando para comprarme mi propio auto. No es no…
-Shun, convence a tu hermano, ¿sí? ¿por mí?

Shun se encogió de hombros y rió un poco.

-¡Voy a pagarte como si lo alquilase! ¡Son dos semanas, y te pagaré dos mil yenes diarios!
-Que sean dos mil quinientos* y te lo llevas. Y quiero la mitad ahora.
-¡Eso es mucho dinero!
-Ahora o nada- dijo Ikki seriamente mientras detrás de él Shiryu y Shun reprimían una carcajada.
-Bien, iré por mis cosas y te lo pago…

Luego de bajar sus maletas y darle el dinero a Ikki el pobre rubio por fin pudo subir al carro negro que el mayor tanto cuidaba.

-Si le haces algo lo pagas caro, Hyoga…
-Sí, sí, gracias. Ahora, adiós.

El rubio se fue sin muchas formalidades, lo que hizo que los dos mayores rieran un poco. Se quedaron en el porche un buen rato, como si fuesen unos viejos conocidos de trabajo hablando de trivialidades como el clima o la situación económica del país, lo que disgustó un poco a Shiryu.

-Ya va siendo hora de comer y creo que nosotros tres tenemos los estómagos bastante vacíos. ¿Les parece venir al apartamento a comer?
-¿No desajustará la comida para ti y Shunrei?
-Para nada, teníamos pensado traerles un poco de lo que sobrase más tarde, pero creo que ahora tiene más sentido decirles que vengan al apartamento, ¿no? Además, creo que ustedes son los únicos que faltan en conocerlo; Seiya me ayudó para la mudanza, Saori fue la primera invitada que tuvimos y Hyoga a llegado allí un par de veces a dejarme alguna que otra cosa que me he olvidado.
-O que él se ha olvidado devolver.
-Esa es otra opción- Shiryu rió-. Bueno, entonces vienen, ¿verdad?

Shiryu se había mudado con Shunrei hacía un par de semanas a un apartamento que estaba a un par de calles de la mansión. En un principio las cosas se les habían complicado, pues ambos estaban estudiando su último año de universidad, pero gracias a los trabajos de medio tiempo y a la cuenta bancaria que Shiryu tenia gracias a Kido habían conseguido alquilar un lugar decente y suficientemente espacioso para ellos dos y vivir sin muchos lujos.

-Bienvenidos a mi hogar. Pasen adelante.

Al entrar se encontraron con una sala de estar bastante amplia, sus paredes pintadas de un café caoba y un verde bastante claro, con algunos cuadros en algunos lugares para que el ambiente no se viese tan desnudo.
Unos sillones negros y una mesa de centro de madera con un jarrón de lirios blancos eran todos los muebles que se encontraban en el salón, aunque a unos pocos pasos estaba el comedor, un mantel que combinaba con las paredes del lugar.

-Traeré un poco de té, pónganse cómodos- Shiryu señaló los sillones y caminó hacia una puerta cerca del comedor, lo que hizo al par de hermanos saber que allí estaba la cocina, y de donde salió Shunrei a saludar.
-Que bueno que por fin pudieron venir. ¿Quieren algo de tomar?
-Ya lo traigo yo, tranquila. ¿Les ayudamos en algo?
-No, no, siéntense, son los invitados y...
-Oigan, vamos a asar carne, ¿me ayudan?
-¡Que son los invitados, Shiryu!
-Pero Ikki dijo que quería ayudar, aunque quizás y me arruina la carne...
-¿Arruinarte la carne? ¿Yo?- Ikki rió y se puso de pie-. Vamos, que te ayudo a poner la barbacoa. ¿Allá afuera?

Ya que el apartamento estaba en el sexto piso, el último del edificio, tenía una pequeña terraza donde la pareja había colocado una mesa para dos personas y la barbacoa.
Shun se puso de pie y sonrió a Shunrei, como diciéndole que iba a ayudarle.

-Ah, no. Tú te quedas aquí sentado, que alguno de ustedes dos debe ser un invitado normal- Shun negó soltando una risita y comenzando a caminar-. Ya que, ya que...

(…)

-¿Quieres salir a algún lado o tienes algo que hacer?- cuando Ikki volteó a ver se encontró con Shun saliendo de la mansión, e intentando que su intención de pasar un rato con su hermano no muriese, salió también de de la mansión llegando en el momento en que su hermano se perdía en la curva de una acera.
Suspiró y subió de nuevo a su habitación, tirándose a su cama y comenzando a leer.

No sabía cuánto tiempo había pasado exactamente cuando sintió una mirada conocida posada sobre él.

-¿Sabes? Me gustaría saber qué te pareció tan importante como para que te fueras y me dejases hablando solo- esperando el silencio de Shun, rió, volteando a ver a la puerta de la habitación, donde estaba él con un bulto en los brazos-. ¿Y ese bebé?

Shun se mantuvo cabizbajo mientras Ikki se ponía de pie, se acercaba y tomaba a la niña en brazos.

-Supongo que es una niña por la mantita... Parece una rata... Que linda, ¿de quién es?

Esperaba una risa, una respuesta en señas de su hermano... algo. Le parecía extraño que la niña tuviese una apariencia tan de recién nacida, y no era necesario ser muy estudiado en la materia de medicina para saber que una beba recién nacida necesitaba cuidados más específicos que una un poco mayor.

-Gente inconsciente... Voy a suponer que alguno de tus amigos de la Universidad te pidió que la cuidaras... Pero cuando la devuelvas yo voy a ir contigo y voy a tener una plática con esa persona inconsciente... Supongo que por lo menos te dio una maleta con lo necesario, ¿no?- Shun se quedó callado-. ¡¿Ni siquiera eso?! ¿Qué clase de padres tienes, eh? ¿Que clase de amigos te fuiste a conseguir, Shun?

Entonces susurró algo.

-¿Qué? Hermano, no te escuché… ¿porqué mejor no lo escribes?
-No me dieron maleta porque no tiene maleta.
-No, pues eso se nota.
-La mamá me la entregó así.
-¿El papá las abandonó o qué?- no escribió, volvió a susurrar de una manera casi inaudible, pero con su cara marcada con una molestia muy notoria-. Mejor escríbelo...
-No la abandonaría. Yo no soy así.
-¿Cómo que tú, Shun? – preguntó Ikki con un tono de enojo en su voz.
-Nozomi es mía…
-¿¡Cómo que es tuya?! ¿¡Y la mamá?! ¿¡Por qué no me dijiste nada?!- Shun tomó a la bebé en sus brazos, con miedo a que su hermano la tirase mientras era presa del enojo-. Quiero que me expliques quien es la mamá de esta niña ahora, que me digas quién es, y si no la conozco, que me la presentes.
.-No puedo… ella ya se fue…
-¡¿Cómo que ya se fue?! ¡¿Dejaste que la madre de esta niña la dejara tirada contigo?! ¿¡Vas a dejar que abusen así de ti?!
-…hermano…
-¡No, Shun! ¡Siempre es igual! ¿¡Qué?! ¿¡Ahora quieres que vaya a buscarla y te defienda como siempre he hecho?! ¿¡Quieres que le siga la pista a la tipa de la cual ni me enteré que era tu novia?!
-… hermano…
-¡Que no me contaras que te acostabas con ella está bien! ¡Es tu vida! ¡Pero por lo menos yo espero que me digas que tienes novia para que cosas como estas no pasen! ¿¡Ahora cómo demonios vas a criar a esta niña?! ¡Sigues en la universidad, por todos los dioses! ¡Te falta todo el cuarto y el quinto año! ¡El único de nosotros que ya terminó la universidad soy yo, y aún no encuentro trabajo! ¡Y no, no podrás vivir siempre de lo que el viejo te dejó!
-Yo voy a poder… ella me lo dijo…
-¿¡Quién?! ¡¿La que te dejó el problema que ambos debieron haber asumido para que tú te vayas con todo?! ¡Por eso la gente es como es contigo! ¡Permites que todo el que venga te manipule como le venga en gana! ¡Dejas que hagan lo que quieran contigo con tal de no tener que pelear!
-No, no es así…
-¡Claro que sí! ¡Toda tu vida ha sido así! ¡Siempre estás dispuesto a sacrificarte por cualquier persona, pero no sabes lo que los demás sacrificamos para protegerte y evitar que cometas estupidez tras estupidez tras estupidez! ¡Siempre estás dispuesto a ser defendido, siempre esperas que yo llegue a tiempo! ¡Siempre estás esperanzado de que alguien llegue y haga las cosas por ti otra vez!
-No, hermano, yo no…- para este punto Shun estaba llorando, su hermano estaba diciendo todo aquello que alguna él alguna vez pensó que sentía, pero que el mayor jamás había dicho o dado muestra de sentir aquello.

Ikki dejó de gritar, pero seguía molesto, muy molesto.

-Probablemente sea mi culpa. Tal vez debí haberte dejado morir en alguna batalla… dejar que te hiriesen y así fortalecieras tu carácter. Tal vez debí dejar que Hades se apoderase de tu alma y te terminase eliminando del mapa. Tal vez así las cosas serían diferentes ahora… tal vez no hubieras permitido que esto que ahora tienes en brazos arruinara tu futuro… porque lo va a hacer Shun, créeme que lo hará… porque yo no te ayudaré con ella… ni yo ni nadie.
-Hermano…
-Vete de aquí. Sal de esta casa ahora, y llévate tus cosas.

Tatsumi, quien se había acercado al escuchar los gritos de Ikki, decidió que debía hacer que el mayor cambiase de actitud respecto al desliz que Shun había cometido.

-La única que tiene derecho a correr a alguien de la casa es la señori…
-La señorita Saori no se encuentra aquí- dijo el mayor volteando a ver al mayordomo-. Si se me da la regalada gana yo hecho a mi hermano de aquí, porque no quiero verle ahora.
-¿¡Entonces por qué no te vas tú?!
-¡Porque tiene que aprender que no siempre va a tener a alguien que lo defienda! ¡Que ahora va a tener que valerse por sí mismo, porque esa niña no puede mantenerse sola! ¡Esa mocosa va a ser un problema! ¡Y que sea el primer problema que él resuelve solo, sin ayuda de nadie!
-¿¡Porque te moles…?!
-Déjalo… no importa- Shun sonrió, pero era quizás la expresión más falsa que Tatsumi vería en su vida, con sus mejillas llenas de lágrimas-. Yo sabía que le causaba problemas, aunque no sabía que eran tantos…
-Shun, no hay una razón para que él se…
-Yo tampoco entiendo porque se enojó así- Shun hablaba con una voz rasposa, tal vez porque era extraño que dijera más de tres oraciones cortas seguidas. O tal vez porque mantenía un nudo en la garganta para no llorar más-. Pero no me importa… me voy para no provocarle más problemas.
-Otra opción sería que dejases al problema de lado... Pero como ni eso te atreves a hacer... Solo vete...
-Te repto que solo la Señ...

Shun no alcanzó a escuchar más de la discusión, pues salió del cuarto recordando las palabras que aquella mujer pronunció al entregarle a la niña-
No esperes que aquellos que se acostumbraron a vivir sin esperanza se sientan muy felices de verla de nuevo... ellos son los que más rápido reaccionarán, aunque no será algo agradable de ver.


N/A:

*: dos mil yenes son casi 16 dólares americanos, y dos mil quinientos son 20 dólares y centavos.

Probablemente odien a Ikki… probablemente me odien a mi… probablemente nos odian a ambos.
Pero aquí está la bebé! Ya en el otro capítulo explicaré bien lo del nombre.

Quiero darle un agradecimiento especial a Sakuragaby, quien me ayudó con el inicio de esta cosa y a ordenar mis ideas.

Me he dado cuenta que la mayoría de capítulos comienzan super happy y terminan así… pero a partir del siguiente capítulo las cosas van a cambiar…

Espero les haya gustado esta primera actualización del año!

F. Rui-chan.

PD: FELIZ AÑO NUEVO! Que todos sus deseos y metas se cumplan!