:) Hola como están espero que bien, aquí les dejo la conti, no sin antes agradecer sus comentarios: Yuri Lover24, natsu love shizu, namazato, shizuki 27, Hera Sama, Shizsuki Kuga Fujino, liz; veo que les gusto la desgreñada digo la victoria de Shiz sobre las resbalosas jajaja… y sobre lo otro de Shiz y Nat, pues a ver qué hace Shiz para contentarla y que la perdonen por herirla de esa manera, pero bueno eso léanlo… Sin más que agregar espero que siga de su agrado esta historia, nos leemos hasta la próxima :D …
Capítulo 9
En una majestuosa mansión en Japón, rodeada de decenas de sirvientes, se encontraba una hermosa dama de pelo peli ocre y ojos marrones de aproximadamente cincuenta y tantos, pero parecía que la edad a ella en vez de perjudicarla le favorecía y era nada más y nada menos que la madre de Viola, Naomi Fujino, que estaba disfrutando su desayuno, junto a su esposo Hayato, que tenía el porte de un gran señor de la realeza, con su pelo entre negro y encanecido y sus ojos rojos intensos, que lo hacía ver como un atractivo hombre maduro; ellos hablaban cariñosamente entre ellos, que pese al tiempo de casados no había día que profesaran su amor mutuo, esta era la pareja ideal y más feliz del mundo; cuando son interrumpidos por el mayordomo, para darle aviso que su única hija les habla por teléfono.
La señora Fujino con gran elegancia, se levanta junto con su esposo para dirigirse al estudio, para poder hablar en una video llamada con su pequeña, ellos detectan algo inusual; porque su adoración jamás habla esas horas del día, casi siempre era en la noche para indicar que se encontraba en perfectas condiciones, ¿pero ahora que le había pasado para temprana comunicación?
-¡Mama soy una torpe, ella no querrá hablarme nunca! (Hablaba de forma rápida y angustiada)
-¿Hija de que hablas?, no entiendo lo que dices, ¡pero lo más importante porque estas así!
Los señores Fujino estaban preocupados, su hija estaba a punto de llorar angustiosamente y no sabían la razón, ellos no toleran ver una lagrima en su rostro, el señor Hayato estaba tomando su celular para hablarle al gobierno de ese país y que le trajeran arrastras a quien haya causado daño a su amada princesa.
-¡Papa cuelga ese teléfono! (mientras observaba alarmada como su padre, tenía en sus manos su celular, sabía perfectamente le hablaría hasta el mismísimo presidente si fuera necesario, pero eso de en vez de ayudar perjudicaría más las cosas con su rebelde)
-¡Pero mi princesa déjame traer a ese infeliz, que te ha hecho casi derramar tus preciosas lágrimas! (decía de forma enojada, mientras se veía sus ojos opacársele de solo pensar, quien se atrevió hacerle daño a su invaluable tesoro)
-¡Tu no entiendes yo fui quien la daño, yo le dije cosas horribles, así que merezco el peor castigo padre! (Mientras se le quebraba la voz)
La señora Naomi estaba mirando a su hija, detallando de manera más fría la situación porque su pequeña decía eso, si en lo que se caracterizaba esta familia era en el autocontrol, ellos jamás en la vida pierden los estribos por más desesperada este la situación.
-¿Hija que paso? (Quería saber a detalle todo, para ver el problema de origen, mientras sentaba a su esposo desesperado por tomar cartas en el asunto)
-¡No aguante madre, todo se salió de mis manos sin darme cuenta, la golpee y le dije cosas muy hirientes, pero por más que me esforcé no me pude controlar!
-¡¿A quién golpeaste hija?! (Eso no se lo esperaba, estaba sorprendida)
-Natsuki, madre… (La persona que me gusta, pero eso me lo reservo por el momento, porque mi padre es demasiado celoso y no quiero ni pensar en lo que haría si se llega enterar; hasta podría jurar que la tendría amordazada en una silla, hasta que le firme prometiendo castidad hasta que me case con ella; ara, ara eso sí sería un gran problema)
-¿Es la muchacha que me habías comentado, que te ha estado ayudando en la universidad? Tú amiga si no recuerdo mal, pero pensé que se estaban llevando bien, ¿por qué te enojaste con ella?
Lo más importante porque se descontrolo, eso es lo que le interesaba más; los Fujino eran demasiado observadores, para encontrar el punto débil de las otras personas era de forma natural, ese en gran medida era un as para los negocios y conjugado con su temple, pues lo que se daba era una persona que si te ponías en su camino podía destruir a la competencia de un tajo, pero si lo llevas a la vida personal era demasiado perjudicial; ahora observaba de manera alarmante a su hija, ¿no sabía por qué se comportaba así?, ella jamás tuvo problema en manejarlo, hasta podía decir que ella tenía un temple de hierro)
-(Mientras empiezo a quejarme como niña pequeña, enfrente de mis padres de lo sucedido y perdiendo otra vez el control) ¡Ella se estaba dejando tocar por unas mocosas!, no eso no fue lo peor, lo peor es que la estaban besando madre, ¿lo puedes creer en mi presencia?, como se atreven a tan siquiera mirarla y tocarla, nadie puede eso debería ser delito y además para rematar viene hacia mí con una sonrisa en sus labios, como si no hubiera hecho nada malo (mientras volvía a recordar los hechos, comenzaba a enojarse de nuevo)
Los señores Fujino se miraron entre ellos al escuchar como de un de repente había cambiado el humor de su hija de tristeza a una enojada, el señor Hayato no pudo con su curiosidad por más tiempo, mientras empezaba a darle pequeños golpes a su rodilla ansiosamente.
-¿Hija me puedes describir a tu amiga? (Mientras pedía a los mil dioses que no fuera lo que estaba sospechando que era, reconocía de antemano esos síntomas, eran idénticos cuando él se enamoró de Naomi; no, todo menos eso, su princesa era muy pequeña para pensar en esas cosas)
-(sus ojos llenos de furia se transformaron a una iluminada, en solo pensar en detallarla) ¡Padre ella es hermosa si la vieras, como sus ojos esmeraldas desprenden fiereza, pero a la vez puede transmitirte seguridad, su hermoso cabello cobalto es tan sedoso que es irresistible no querer tocarlo, sus brazos son tan fuertes y cálidos que...!
-¡Para, para ya Viola!, (eso fue demasiado para su pobre padre, que casi se desmaya al descubrir que su hija le gustaba alguien, mientras se ponía en posición fetal para llorar en el rincón del estudio, para murmurar que no va a dejar que le arrebaten a su princesa)
La señora Fujino ahí fue el momento, para darse cuenta de lo que sucedía, su hija se había enamorado y estaba mostrando signos de ser muy posesiva y celosa, otra característica de esta familia, pero para lo que comentaba, la otra joven no se había dado cuenta de los sentimientos de su adoración; parece ser que tendría que darle unos consejos a su hija, para que pueda reconciliarse y deje de estar sufriendo.
-¡Hija deja de auto compadecerte, si hiciste mal pues pídele perdón; eso yo hacía cuando a tu padre yo lo hería o decía algo que no deseaba!
-¡Pero madre, mi padre es muy fácil de convencer, pero mi Natsuki es demasiado terca y orgullosa!
-¡Oye! (decía su padre quejándose y llorando en el rincón)
-Todos son iguales hija, siempre se les ablanda el corazón con un presente y una sincera disculpa, aunque tu padre sea fácil, también servirá para tu amiga.
-¡Oye! (volvía a quejarse, porque todas las mujeres Fujino lo tomaban por fácil, él no era tan fácil de convencer ¿o sí?)
Después que mi hija se despide más tranquila por los consejos que le di, sostengo a mi esposo con fuerza, que él deseaba ir tras su princesa que él no quería que nadie se la quitara, mientras lo abrazo y le digo que no se preocupe que nada más le voy a dar consejos de amistad, no de conquista.
-¡Y qué tal que esa Natsumounstro (el nuevo apodo que le daba a esa arrebata hijas) se come a mi princesa y después mi bebe va a tener a su bebe! (Mientras el señor Fujino visualizaba ese terrible escenario de un lobo riéndose y persiguiendo a la pequeña caperucita indefensa, ósea su hija. (Toma su celular desesperado para llamar a la guardia nacional, antes de que ocurriera esa barbaridad)
En ese momento Naomi le arrebataba ese aparato y sentaba a su esposo, para tranquilizarlo y decirle algo demasiado obvio para sus ojos.
-Cariño, ¿acaso no te das cuenta de la apariencia de nuestra hija?
-¿Qué tiene? (su hija es hermosa, la mires por donde quieras)
-¡Pues que se necesita estar ciego para que alguien se fije en ella amor!, esa joven Natsuki por lo que comenta nuestra princesa es muy guapa, ya debe de tener pareja de seguro, además solo mira a nuestra pequeña como amiga; así que despreocúpate amor, no va a pasar nada entre nuestra hija y esa muchacha jamás, tienes mi palabra. (Mientras volvía abrazar a su esposo para tranquilizarlo, entretanto pensaba seriamente en sus palabras, ¿en verdad puede estar segura, que esa muchacha no tocara a su hija? ¡Claro que puede, la apariencia era muy desalineada de su adoración, era un excelente repelente para cualquier hormona calenturienta!)
Entretanto en la mansión Kuga, se desarrollaba una trifulca entre los sirvientes, que encaraban a la nana de Natsuki desesperados.
-Tu eres la que se acerca más a la señorita, dinos que le pasa, ayer rompí sin querer su computadora, pensé que me mataría con su mirada, pero en cambio me vio y me dijo que me fuera al demonio, pero con una voz tan apagada, que hubiera querido que mejor me golpeara que mirarla tan decaída (decía lisa la sirvienta encargada del mantenimiento de las recámaras)
-Es cierto ayer sin querer moje su deportivo por dentro, pero se fue de largo sin decir nada, con una mirada demasiado triste. (decía el jardinero John)
-Además se la pasa coma alma en pena, encerrada en el gimnasio con duran y no ha probado alimento. (La cocinera Eleonor)
Así se quejaron todos los sirvientes, que miraban a su joven gruñona decaída, ellos ya se habían acostumbrado a su manera de ser todos esos años la conocían desde su nacimiento, pero no podían acercarse a ella por órdenes de la señora Saeko, así que solo podían observarla de lejos, solo la única que había desafiado esas órdenes era su nana Alexa, que lo hizo hasta que Natsuki cumpliera dieciséis, para consternación de todos.
-Cálmense sé que les preocupa, pero recuerden que no deben de acercarse más a la señorita, sus empleos pueden correr riesgos, a mí no me importa que me despidan, pero ustedes tienen familia que mantener, la señora Kuga odia que gente pobre se le acerque a su heredera. (Decía la nana Alexa)
-Es cierto aun no entiendo a la señora Kuga, nunca le pone atención a su hija pero cuando uno quiere acercarse a la señorita, para darle un poco de cariño, la señora se entera y despide quien trate de hacerlo; ¡solo por no tener dinero nos menosprecia y humilla!, la única que se ha salvado eres tu Alexa y es porque el señor Damien Kuga te defiende. (Decía el chofer Robert enojado)
-Cálmate Robert, sé que están preocupados igual que yo, esta es la segunda vez que la miro de esta forma tan mal (nunca creí ver de nuevo en este estado depresivo a Natsuki, la anterior fue por eso tan horrible que le hizo esa modelo, aun me siento culpable por lo sucedido, ese día nos habían ordenado desalojar la mansión a todo el personal, pero en la forma que lo había ordenado el señor, me temí lo peor pero no hice nada y seguí sus órdenes como siempre, para darme cuenta al siguiente día de mi terrible error, aun me taladra la imagen de la espantosa condición en que halle a la señorita; por eso desde ese momento desafié al señor Damien, le dije que no me importaba lo que hiciera, que yo me acercaría a Natsuki, aunque me despidiera, me vio fijamente como analizándome y se retiró sin decirme nada, pero desde ese día el señor no ha dejado que su esposa me despida, por acercarme y hablarle a su heredera con confianza)
-¿Y dónde está la joven feíta, que siempre andaba con la señorita? (decía el jardinero)
- John no seas irrespetuoso con la señorita Shizuru…, pero ahora que lo pienso, parece que el cambio de humor se originó con ese distanciamiento tan brusco, ¿quizás se han peleado? (Decía lisa contemplando la posibilidad)
-¡Vez ella tuvo la culpa de que ande así!, ¿entonces porque debería ser cortes con ella?, no entiendo para nada a la señorita, teniendo tantas mujeres bellas que darían lo que fuera para andar con ella, elige esa clase de compañía (decía el jardinero rezongando, aún recuerda que lo regañaron por culpa de esa mujer fachosa, pero ha de admitir que se estaba divirtiendo mucho, hasta que destruyeron su bello jardín)
-Eso John es porque, casi todas esas mujeres andan detrás de la fortuna de su familia, en vez de fijarse en lo esplendida que puede llegar a ser mi niña, además la belleza no lo es todo eso se acaba con los años, te lo puedo decir de experiencia con mi edad, que ya voy a los sesenta (mientras reía la nana Alexa, con las ocurrencias de John)
-¡Pues será el sereno pero yo preferiría a una belleza, que a esa fachosa! (decía John de forma superficial)
-¡Deberás tenías que ser hombre! (decía lisa en forma de reproche) ¡Es en lo único en lo que te fijas!
-¡Ya dejen de discutir!, en vez de eso mejor les doy esta solución, porque no llama a esa Señorita hermosa, Natsuki siempre le hace caso con ella aquí la sacara de esa depresión que trae, ¿creo que se encuentra en los ángeles? (Decía el mayordomo Cristian, que también pensaba igual que John, pero para no meterse en problemas, con lisa su esposa se guardaba sus comentarios)
-¡Si es cierto esa sería una solución perfecta, no crees Alexa! (decía lisa al recordar a dicha señorita)
-Pues creo que no me va quedar de otra, ella es la que ayudo a la señorita Natsuki salir adelante hace tres años… (Suspirando y pensando si era oportuno, acudir a dicha ayuda)
Unos días Después, a las afuera se encontraba Shizuru con una caja de chocolates en sus manos, su madre le dijo que le hiciera algo personal y con esfuerzo que eso le daría muchos puntos, en este tiempo le había pedido a Harada que le enseñara a cocinar, para poderle dar un presente de disculpa a Natsuki, aunque ella en este tiempo la había ignorado completamente, ni siquiera se tomaba la molestia de verla, se había cambiado de pupitre a un lado de Tomoe que parecía más feliz, mientras Natsuki se miraba que le valía donde se encontrara, mientras estuviera lejos de mí, no le importaría la compañía.
Aunque he de admitir de Tomoe, no me causa nada de celos, sé que ella no representa ningún peligro, Natsuki ni le da la hora, ella si está peor que yo; aunque me siento demasiado sola sin la compañía de mi salvaje y sus regaños y sus clases de manejo, como me hubiera encantado que ella me hubiera enseñado a cocinar en vez de Harada, mientras suspiro de frustración por mi torpeza…
He decido abordar a Natsuki antes que entre a clases para que no me evada más; entretanto la veo bajar en su deportivo, me le acerco decidida y le extiendo la caja de chocolates, que le había hecho a mano, solo de pensar que por estos chocolates me queme todos mis dedos, aun me arden y aparte que casi incendio la cocina de la universidad y casi mato a Harada por intoxicación, por ser mi conejillo de indias la pobre, creo que aún sigue con los síntomas estomacales; pero no me importa si ha Natsuki le agrada y que ella me perdone al fin.
-Natsuki sé que no me quieres hablar, después de lo sucedido, sé que me porte de muy mala forma, por eso quiero pedirte disculpas con esto. (Mientras le entrego la caja de chocolates)
-¡Creí haberte dicho claramente, que no me hablaras en lo que te resta de vida, acaso no entiendes que no te quiero cerca! (Mientras le arrebataba la caja de chocolates y la dejaba caer al suelo y empezar aplastarlos con furia)
-¡Oye sabes cuánto trabajo me costó hacerlos, hasta me queme mis dedos, para que tú los tires! (Lo decía de forma indignada)
-Eso es lo que pienso de tu maldita disculpa y si no quieres más de mi prepotencia o de mi maldito salvajismo como tú dices, no te me acerques más. (Lo decía de forma despectiva, mientras se alejaba de Shizuru)
Eso me había dolido bastante, pero no por eso me rendiría soy una Fujino no nacimos para ceder, así que me voy viendo tristemente mis chocolates totalmente destruidos en la banqueta…
"El siguiente día a las afuera de la universidad, estaba Shizuru otra vez esperando a Natsuki, pero ahora con una carta de disculpas, si no la escucha quizás con sus palabras sinceras, podía obtener su perdón es lo que planeaba"
-¡Otra vez tú, cuando demonios me vas a dejar en paz, no tienes otra mejor cosa que hacer, aparte de estarme fastidiando!
-¡Si otra vez yo!, bueno si no te agradan los chocolates ni que te hable, entonces ten esto, es una carta pidiéndote perdón. (Esa carta me tarde toda la noche en vela en escribirla, si pudiera ver mis ojos sin estos lentes, miraría las terribles ojeras que se originaron, en ella le pedía en más de cien idiomas disculpas por ser tan tonta y desconsiderada, ese era otro consejo de mi madre)
-¿Acaso escribiste cursilerías en esta porquería? (mientras toma la carta y empieza a romperla en añicos y aventarla en el cesto de basura con desprecio)
-¡Eres una!… (Control, control, acuérdate que por no tenerlo estas en esta situación, pero me están difícil cuando Natsuki está de por medio)
Mientras veo partir a Natsuki como si nada hubiera pasado de nuevo… así le pedí perdón en la explanada de la universidad enfrente de todos los alumnos, que me vieron como si estuviera loca, pero fue de nuevo inútil; le cante una canción de disculpas en el jardín a solas, para decirme que era una desafinada y que me perdiera, le tapice su pupitre con un montón de dibujos de mil formas hincadas, con mensajes de mi forma de tan mal actuar, para volverlas aventar a la basura y despotricar en contra de mí…
Ya me había hartado de los malos consejos de mi madre, ninguno funcionaba, yo sabía perfectamente que mi salvaje iba a hacerse la difícil, ¿de dónde saco mi madre que iba a hacer igual de fácil que mi padre? ¡Si ellos no se parecen en nada!
Todos son iguales me dijo mi madre, que con una sincera disculpa y un presente se solucionaría todo; sí como no; pero mi madre no conoce lo orgullosa que es ella… ¡así que había decido que esto lo haría completamente a mi manera…, ara, ara, mi Natsuki me vas a empezar a conocer, si no me quieres perdonar por las buenas, pues va a hacer por las malas!…
Mientras tanto en la mansión Kuga, otra vez se reunían todos los sirvientes preocupados.
-¡La señorita se volvió loca!, (Hablaba de forma histérica) la vi hace unos días comerse unos chocolates que estaban todos hechos añicos, mientras sonreía como idiota y le hablaba a duran (decía la cocinera Eleonor)
-No eso no es lo peor, yo la vi con un bote de basura en la mano, para después tirarlo en el jardín y empezar a pegar por horas pedacitos de papel como desquiciada, quejándose que los había rompido muy pequeños, para después irse a su recamara leyendo esa nota como niña de kínder, deletreando cada silaba. (Decía el jardinero John)
-Yo la vi con su celular todo el día, escuchando cantar si no me equivoco a la señorita Shizuru, creo que la puso en la lista de reproducción para que se repitiera todas las veces. (El chofer Robert)
-Si sigue así no estará cuerda, para cuando llegue la señorita de la ciudad de los ángeles (decía el mayordomo Cristian preocupado)
-No se preocupen ella estará aquí en unos días, ya me confirmo su llegada. (Decía la nana Alexa).
Aún no sé, si hice bien en molestarla y alarmándola de esa manera, parece ser que Natsuki esta vez de forma sorprendente, se está recuperando por ella misma, sin necesidad de su ayuda…, Pero bueno, lo hecho, hecho esta, ya nada se puede cambiar.
