N/A: Hola! Hoy vengo con actualización en el día previsto!
Me siento bastante feliz por eso, y también porque a esta historia le falta muy poco para llegar a los mil vistos! Muchas gracias por todo el apoyo que le están dando al fic… sea que lo hayan agregado a sus favoritos, lo sigan, comenten o sean lectores fantasmas.
No estaría mal que comentaran para saber que les parece la historia, pero gracias por este logro!
Ahora responderé a sus reviews!
Shun and June: Jajajajaja, lo siento por eso… espero que pueda explicar las cosas más adelante… Gracias por comentar y añadirlo a tus favoritos!
M.A: Muchísimas gracias!
Loba-san: jejejejejejej… pronto todo se descubrirá… todo…
jajajajaja, sí! Ohhh… interesante… YEAY! ACTUALIZACIÓN!
Gracias por comentar!
LAuren Saint Seiya: jajajajaja, entonces espero que lo que pasa en este capítulo te parezca conveniente… no es una paliza, pero espero que te parezca suficiente y por fin creas en la inocencia del pollo!
Y con lo de Nozomi… pues sí y no… por mientras veamos a Shun como el mejor padre del mundo!
Muchísimas gracias por comentar!
Suri154: jajajaja, muchas gracias por comentar! Espero este también te guste!
Ellerim y riosaku89: Muchas gracias por seguirlo!
Sin más preámbulos, vamos con el capítulo!
LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA.
UNICAMENTE LA TRAMA E HISTORIA ES DE MI PROPIEDAD.
VI
Dos años antes:
Suspiró con pesadez al recordar cómo hacía tres años las cosas se habían complicado cuando regresó a la mansión para presentar a la niña. Por un momento todos dejaron de lado el tema del enojo con Ikki pues se mantenían felicitando a Shun por su responsabilidad, cierto castaño e mordía el labio para evitar hacer alguna pregunta respecto a la madre de la niña, e incluso ayudaban al mayor a bajar las compras que luego fueron a hacer para la bebé. Saori dijo que subiría a arreglar el cuarto de su amigo para que la pequeña estuviese cómoda allí y se llevó a Ikki para que le ayudase con su cometido y a la niña que estaba dormida, dejando a Shun en la sala con los demás para que explicase algunas de las cosas básicas que ellos ya sabían: cuantos días tenía la niña, por ejemplo.
Entre la plática del salón y la renovación del cuarto del chico a Nozomi le dio hambre e Ikki decidió bajar a prepararle el biberón, y para no hacerla esperar mucho, se la llevó en brazos. Bajó por las escaleras y fue a dar al salón, donde consiguió llamar la atención de Hyoga y Seiya, quienes no se tomaron bien el tema y comenzaron a gritarle de todo un poco: que si estaba siendo un hipócrita, que si tenía ningún derecho a llevar a la niña en brazos, que si pensaba llevarla a algún lado para dejarla abandonada, que no tenía derecho ni a ver a la criatura a la que tanto daño había echo.
Y aún ahora, tres años después, recordaba como su hermano había agachado la mirada y aceptado todo lo que le decía, escuchando y sin discutir con ninguno de los otros dos, viendo a la niña que tenía en brazos con una mirada melancólica. Recordaba como, cuando Seiya le había preguntado si no pensaba responder nada había dicho que en cuanto terminara de arreglar las cosas iba a irse de la mansión, pero que si no quería que la niña tuviese hambre y comenzase a llorar otra vez que se apartara de su camino, y así lo hizo. Dio de comer a la niña, subió otra vez a ayudar a la joven, y cuando ella le dijo que ya habían terminado se fue a su habitación, preparó sus cosas y se fue
Seiya y Hyoga se pasaron toda esa semana diciendo que solo esperaba una maldita oportunidad para irse y no regresar pero sin sentirse culpable y que por fin la había encontrado con el nacimiento de la niña, pero el sábado en la tarde, luego de la Universidad, lo encontraron allí ayudando a su hermano en un proyecto de las clases, y pareció que con el tiempo eso se hizo una costumbre.
-¿Estás pensando en ese día, no?- dijo Hyoga sentándose al lado de su amigo, quien se mantenía vigilando a la pequeña desde una banca de piedra. Shun asintió.
-Lo perdonaste tan rápido… igual que siempre…- dijo Hyoga, haciendo que la mente del peliverde ya no pensara en la evolución de los hechos, sino en el discurso que su hermano le dio tres años atrás-. Pero al final de cuentas te conviene, ¿no?
El peliverde le miró extrañado, esperando una explicación de parte del rubio, quien hasta ahora notaba tenía betún en la cara.
-Ya sabes… ¿el tema de tu hija mordiendo a otros niños? ¿Ikki quedándose sin pastel porque está hablando con la maestra de tu hija?
Shun asintió, recordando lo que había sucedido, riendo otra vez al pensar que probablemente dejar a su hija con el publicista no era buena idea, sonriendo al recordar la insistencia de la niña para pasar tiempo con el mayor, como si tratase fuertemente de cumplir su misión sin estar consciente de cuál era.
-¿Shun? ¿Shuuuuuuuun?- Hyoga se dio por vencido. Su amigo no reaccionaba ante ningún llamado, golpe o mancha de betún que él pudiese hacer.
(…)
-Los niños son los seres más inocentes. Por eso mismo pueden llegar a ser los más crueles. Todavía no me creo que hayan mocosos que puedan hacer eso...
Se suponía que tenía que estar completamente pendiente de la calle, pero Ikki no podía evitar llevar las manos al volante con su mente recapacitando lo que venía de escuchar de la reunión. No podía haber esperado un poco más, no quería que al llegar su sobrina hubiese abierto los demás regalos y el suyo pasase desapercibido. Sabía que no era exactamente un regalo por el que un niño se emocionaría, pero la niña había estado bastante interesada por los temas de la botánica últimamente, que no le pareció mala idea comprarle una maceta con camelias para que cuidasen juntos.
Sabía que probablemente Nozomi iba a reclamarle por no haber estado allí, pero había accedido a ir por tres razones:primero, su hermano debía quedarse con su hija en su fiesta de cumpleaños; segundo, se sentía parcialmente culpable de que la niña reaccionase de maneras un tanto violentas, y por lo que su hermano le había explicado esa era la razón de la preocupación de la maestra; y tercero, no dejaba de sentirse culpable de lo que había hecho.
Por eso fue al edificio donde estudiaban todos los pequeños, por eso en el carro iba preparándose mentalmente para no quedarse dormido en plena discusión con la maestra, y para evitar hacerle algún gesto pesado a la señora ya entrada en años que suponía era la maestra de su sobrina.
Pero no se encontró con una mujer entrada en años con lentes, sino que la mujer que le invitó a pasar a una de las mesas de picnic que estaban en el patio de juegos era una chica de su edad, a lo sumo unos dos años menor que él. Tratando de disimular su sorpresa pasó a presentarse como el tío de Nozomi y a explicar la razón por la que su hermano había faltado, la maestra asintió y pasó a contarle lo que había pasado.
Aparentemente desde el día familiar del año anterior *, al cual él había asistido junto a su hermano, algunos niños habían comenzado a decir cosas sobre su familia.
-Los niños comenzaron a hacer bromas- le explicó la maestra-. Casi siempre sobre el hecho que su hermano no es precisamente muy… comunicativo.
-¿Se refiere al problema de habla que tiene mi hermano?
-Sí. Al principio eran preguntas inocentes… ya sabe, le preguntaban cómo hacía para hablar con él, si no le era difícil.
-Los niños son bastante curiosos- se limitó a responder.
-Sí… pero como ella no respondía a sus preguntas comenzaron a… pues… bromear al respecto…
-¿A qué se refiere con "bromear"?
-Pues… los niños ya no le hablaban… me refiero a que dejaron de usar palabras para comunicarse con ella, y comenzaron a hablarle con mímicas. Nozomi no lo tomó muy bien y pues…
-¿Fue cuando mordió al niño ese?
-Básicamente. Fue su forma de defenderse… y luego les dijo, muy enojada, que no molestasen más a su papá. Me pareció algo tan lindo e inocente de su parte… claro está que la madre del niño no lo tomó así… y pues por eso necesitaba hablar con el encargado.
-Podemos hacer algo… ¿qué le parece si tienen una conversación con la mamá del niño, el niño, mi hermano, mi sobrina y usted? Así los dos niños están presentes, Nozomi se disculpa y le expone los hechos a la mamá.
Ikki volvió a suspirar al recordar la reunión, faltaba poco para llegar y debía pensar bien cómo explicarle las cosas a su hermano y a Nozomi.
(…)
Shun se apoyó en el camión, el dolor de cabeza haciéndose cada vez más fuerte, sintiéndose mareado. Shiryu volteó a verlo preocupado, tomó la caja que tenía en sus manos para luego ponerle las manos en el hombro.
-Oye, ¿Por qué no dejas que Nozomi vaya al apartamento a jugar con Takeshi? Así tú descansas y mi hijo no me hace tirarme en el suelo para jugar a los carros. Ya deja que nosotros nos encarguemos del resto.
Shun asintió. Su hija y el pequeño de un año de su amigo se llevaban bastante bien, incluso parecía que la niña era como una figura de hermandad para el pequeño pelinegro. Además se sentía en la necesidad de descansar, por lo que asintió y subió a su recámara dándole gracias una vez más. Fue recostarse en su cama, apoyar su cabeza en la almohada y quedar dormido al instante, pero no esperaba volver a soñar, tampoco volver a encontrarse en esa caballa con aquella mujer.
Pero fue verla y saber lo que le diría, su mirada dorada le hizo entender rápidamente lo que estaba pasando.
-El tiempo se acaba. Pronto será tu hora; la hora del que una vez fue El invisible.
XoxxoX
N/A:y
*En japón el año escolar comienza en abril y termina en marzo. Nozomi cumple años en diciembre, por lo que sería de las menores de su clase (o eso según la información que encontre...)
Espero que el capítulo les haya gustado!
Por favor dejen sus comentarios, animan mucho! Sea para decirme que les gusta la historia o en que puedo mejorar!
Gracias por leer!
F. Rui-chan.
