FOR THE ROSE AND THE LION: BATTLEFIELD.

CAPÍTULO 18: TILL THE NEXT TIME WE SEE EACH OTHER


Jueves 19 de mayo 2016

19:00 horas

Brighton

-¿De verdad se va a quedar aquí?

Escuchaba la conversación de los dos hermanos aunque no era su intención, sin embargo, no podía más que permanecer sentado en la sala mientras ellos hablaban en la cocina. La casa era moderna, de las últimas construcciones en fraccionamientos cerca de la Marina de la ciudad. Era lujosa y seguramente habían pagado un precio muy alto por ella.

Había pasado por las llaves y había ocupado la habitación que le dijo Donovan, cuando él llegó cerca de las siete de la noche, salieron a comprar provisiones al supermercado local. A las nueve llegó el hermano, Robert, policía local desde un año atrás, cuando ambos se mudaron a la ciudad. No parecía molesto pero si sorprendido, parecía que era otra de las personas que no entendería su decisión.

-Sí, me lo pidió y yo accedí. –La voz de Donovan distaba mucho de la de su hermano, para empezar el acento irlandés era muy marcado en él y en Roberto prácticamente inexistente. Lo cual era extraño.

-Bueno, tú eres el médico de la familia, sí crees que es algo correcto no me queda más que apoyarte.

-Gracias.

Aparecieron armados con sándwiches y refrescos, para Robert era una botella de cerveza. Sin abundar más en el tema prendieron la televisión, una película había sido grabada un día antes. Rápidos y Furiosos 7, no se le hacía interesante sin embargo Donovan le guiñó el ojo y se acercó para decirle algo en confidencia.

-Mi hermano adora estas películas, pero por cosas de la vida no ha podido ver la última –miró a su hermano por un segundo y añadió- sé que no es la gran cosa, pero mírala y olvida todo por unos minutos ¿vale?

Asintió. Esa era la razón de su presencia ahí. Olvidar todo por unos minutos, los suficientes para encontrar algo más en lo que entretener su mente. Miró por media hora la película y no la encontró tan mala como creía, Donovan volvió a acercarse para comentarle algo.

-¿Tienes alguna actividad con el equipo en estos días?

-No, se están realizando los trámites por el ascenso, después de eso debemos reunirnos con la directiva y entablar conversaciones sobre contratos y cosas así. Pero eso será hasta la próxima semana. –Respondió. Irene había mandado un mensaje con la información y había sido enfática con la importancia de su presencia para hablar sobre los contratos.

-Me deben como ocho semanas de vacaciones, pedí una, ¿quieres ir conmigo a Dublín?

La pregunta fue inesperada aunque no mal recibida. Nunca había ido a Dublín y un cambio de aires podría ser perfecto. Al regresar las cosas podrían verse diferentes. Donovan esperaba la respuesta con una sonrisa, casi parecía que sabía que aceptaría.

-¿Cuándo salimos?

-Mañana en la noche, el último vuelo es a las 6 de la tarde, salgo del hospital, paso por ti y directo al aeropuerto.

Era el plan más exprés que había hecho y le parecía bien. No tenía idea a dónde llegarían pero no importaba mucho. No eran unas vacaciones, era un retiro. Lo necesitaba.

Cuando terminó la película Donovan recibió un mensaje, sacó su celular de la bolsa del pantalón y lo consultó de camino a la cocina. Regresó de inmediato y se lo enseño a Greg. Uno de los jugadores de fútbol vino preguntando por Lestrade, le dije que se fue contigo, pero no le di tú número ni tú dirección.

-También tenía este mensaje de Ethan –dijo Donovan mostrando la pantalla de su celular de nuevo, Greg se extrañó que le hubiera mandado un mensaje preguntando por él y se notó en la expresión contrariada de su rostro.- Recuerda que lo conocí cuando revisé a Sherlock por una lesión en la pierna e intercambiamos números.

-Es cierto, creo que últimamente estoy olvidando algunos detalles –dijo y se talló la cara con cierta desesperación, aunque esa conversación la habían tenido ese día en que…

-Bueno, no te preocupes, es normal que no le tomes importancia a ciertas cosas que digo, si lo hicieras, ya me habrías roto la nariz –Donovan se encogió de hombros tratando de quitarle el peso emocional al hecho de que Greg olvidara ciertas cosas.

-Lo sé –Greg sabía que habían cambiado el tema de la conversación, que el punto era el hecho innegable de que había desaparecido sin más.

-¿No le dijiste a nadie que te ibas?

Greg bajó la mirada, no habría querido que se enterara de esa manera pero ahí estaba la verdad frente de ellos. Donovan respondió el mensaje mientras él valoraba sobre lo que le diría al médico. Después de recibir una respuesta inmediata de su pregunta en el chat, le volvió a mostrar el celular a Greg. Fue el chico guapo y fornido, ese que podría ser Superman.

-Terry –dijo Greg, ninguno de los demás entraba en esa descripción.

-Mis enfermeras sólo se saben tu nombre y el de John, porque lo gritan cada que hay un tiro a gol –Donovan comentó.- Bueno, el de Sherlock también, parece que los rezan cada que hay un juego y estamos de guardia.

-Suele suceder que son pocos los que saben los nombres de todos los jugadores.

Donovan tenía el celular en la mano y parecía esperar que dijera algo más, Greg no quería decirle nada sobre el salir de su casa sin avisarle a sus hermanos. La mirada de Donovan podía ser bastante pesada, seguramente otro súper poder de doctor, uno que te obligaba a decir la verdad aunque no quisieras.

-No, no les dije nada sobre irme –aceptó y antes de que el médico pudiera decir otra cosa aclaró- Pero en vista de que viajaremos a Dublín, hablaré con Gail y Gavin.

-Muy bien –le dijo complacido, sonrió y puso una mano sobre la suya.- No quiero que me acusen de secuestrarte y llevarte a otro país.

Se echó a reír pero al mismo tiempo se dio la vuelta, regresó a la cocina que era su destino original. Sin embargo Greg alcanzó a darse cuenta de que se había sonrojado y eso le pareció lindo, lo cual no era un pensamiento adecuado. Mycroft era su novio. O eso esperaba que fuera aún, porque estaba poniendo en riesgo su relación y por razones extrañas. Aunque el tiempo que pasaba junto a Donovan no pensaba en Mycroft, no del todo.

Eso era algo que tendría que valorar, sólo que no lo haría ahora.

22 horas

-Hola –dijo el chico rubio, el chico de cabello negro repitió la misma palabra pero la acompañó de una gran sonrisa.

-Mika y Dane –dijo el hombre pelirrojo que abrió la puerta. Por supuesto que los conocía, pero el shock de que estuvieran en la puerta de su casa sólo se comparaba con el hecho de que Lestrade estuviera durmiendo en una de sus habitaciones.

-Disculpa la hora, pero creemos que nuestro amigo está aquí. –El chico de pelo negro e impresionantes ojos azules estaba hablando, era difícil no apreciarlos así de cerca, frente de él.

-Una enfermera del hospital nos dio su nombre. –Añadió el otro hombre, sabía que eran pareja, todo mundo lo sabía, los admiraba por poderlo decir a los cuatro vientos sin preocuparse por la reacción de los demás.

-Y tenemos un amigo reportero que averiguó que vive en este complejo residencial. –Volvió a interceder Mika, parecía que necesitaban dar muchas explicaciones sobre su presencia ahí.

-Nos costó mucho que alguien nos dejara entrar y resultó que esa misma persona nos informó sobre la calle y la casa. –Aceptó Dane, parecía algo apenado por el hecho de haber tenido que convencer a un residente de su fraccionamiento para que les permitiera la entrada.

-Lo decimos así para que no lo consideres extraño.

-Lo siento chicos, no es conmigo el asunto, ustedes quiere hablar con Donovan, mi hermano –aclaró al verlos esperar una respuesta de su parte. La verdad es que aunque sí lo consideraba extraño no podía decir nada, lo que había sacudido a la ciudad era aún peor, tener a futbolistas en su casa no parecía tan malo.

-¿Tú hermano? –Preguntaron a coro.

-Donovan O'Conell, yo soy Brian. Él es médico de hospital general y yo soy policía. –Ellos lo miraron esperando algo más.- Al parecer Greg y él se conocieron el día de… el otro día y ahora está aquí, se quedará a dormir.

-¿Podemos hablar con él?

-No lo sé, por lo pronto pasen –les abrió por completo la puerta y ellos entraron, miraron para todos lados, seguramente pensaban como era posible que un médico y un policía compraran una casa tan grande.- Tomen asiento, regreso en un momento.

-Gracias –dijeron los dos y se sentaron de inmediato. Él fue a buscar a su hermano para preguntarle qué se supone que estaba pasando.

-¿Dublín?

Había bajado por insistencia de Donovan, argumentaba que si ellos habían ido al hospital para conseguir su nombre, averiguado su dirección parcial, logrado entrar a su fraccionamiento y encontrar su casa, se merecían hablar con él.

-Sí.

Dane y Mika se miraron, una de esas miradas que era todo una conversación entre ambos, Greg lo había visto hasta en el campo de juego, ellos podían saber lo que el otro pensaba o quería con sólo mirarlo.

-Pero, ¿estás bien? –Preguntó Mika.

-Sí, sólo quiero alejarme un poco, regresaré antes de la reunión con Irene.

De nuevo las miradas entre ambos, Mika parecía considerar algo y Dane le pedía que lo dijera él. La conexión entre ambos era fuerte, no cualquiera gozaba de un vínculo de esa naturaleza.

-Pienso que no quieres hablar con Mycroft y está bien, no lo hagas. –Sentenció Mika con seguridad, le sorprendió que su intención fuera tan clara para él.

-Pero queremos ser capaces de mandarte un mensaje y que lo respondas. -Añadió Dane.

-Que nos mandes una foto de un leprechuan. –Bromeó Mika.

-O lo que sea.

-Por favor.

Se fueron cuando les aseguró de que estaba bien por milésima ocasión y de que no bloquearía sus números en el celular. Donovan los alcanzó en la puerta antes de irse y Greg se los presentó, eso ocasionó una mirada entre ambos, estaban evaluando al médico y decidiendo si era un factor para la sorpresiva partida de Greg y el viaje a Irlanda. No dijeron nada y no comentarían nada sobre eso con los demás, era algo entre ellos y podían confiar en que respetarían eso aunque no lo hubieran acordado directamente.


Viernes 20 de mayo 2016

Londres

12 horas

Mensaje privado para la cuenta BFCShipper en FFnet

No tengo idea de sí comprendes la dimensión de tus acciones o si tienes idea de la responsabilidad que cargas en este asunto. En todas tus cuentas de fanfiction es lo mismo, en todas ellas te llegaron muchas reviews que decía algo similar. Esa gente hablaba del verdadero George, parecían conocerlo y juzgarlo por lo que tú estabas escribiendo.

Anthea se recargó en el respaldo de la silla y cerró los ojos. Había revisado todas las cuentas de fanfiction que pudieran estar relacionadas, encontró que usaba tres servidores, Wattpad, AO3 y FanFictionnet, usaba el mismo usuario por lo que fue muy sencillo encontrarlo. Además, usaba una cuenta en Tumblr para publicar imágenes de los chicos. Las que encontró de George la asustaron demasiado.

Habían sido tomadas por sus compañeros de escuela, estaba al lado de Austin quien parecía casi funcionar como una muralla entre él y el mundo, casi podría decirse que lo protegía. Ella tocó la pantalla, era una foto linda, George sonreía, había sido tomada en la biblioteca y él leía un libro que parecía agradarle.

Mensaje privado para la cuenta TextGirl en FFnet

¿Me estás culpando? ¿Acaso estás loca? Si te das cuenta, posiblemente no te des cuenta, pero lo que yo escribo se llama RPF, Real Person Fanfiction, y damos por sentado que la gente sabe que todo es ficción, que es mi imaginación usando gente real como personajes para una historia. Yo no tengo la culpa de lo que la pasó a George, yo sólo escribí historias porque la gente gusta de leerlas.

Se levantó y paseó por su oficina, vuelta tras vuelta tratando de serenarse, que mente tan cuadrada tenía esta persona. Mente cuadrada e imaginación desbordada, seguramente sería la siguiente escritora consagrada que vendiera millones de copias de porno de dudosa calidad. Sacó los cuarenta exámenes que tenía que calificar, lo hizo en cinco minutos, sus pruebas sólo tenían un problema y con de responder adecuadamente dependía si pasaban el semestre o no.

Para BFCShipper:

Sé lo que es el RPF, no soy estúpida, pero el león cree que todos son de su condición, ¿verdad? El problema es que elegiste a un chico de preparatoria como protagonista y usaste sus fotos de la escuela para ilustrar tus historias. ¿Quién sacaba esas fotos? ¿Eres compañera de su clase? ¡Tienes una foto en el baño! ¿Eres hombre? Pensé que serías coherente y que podría hablar contigo para que comprendieras la magnitud de tus acciones, pero me parece que no tienes la capacidad para entender nada. Debes saber que todas tus historias, la información de tus cuentas, las fotos que subiste al Tumblr, capturas de pantalla de toda tu actividad, todo lo he recopilado y lo estaré entregando a la policía para que complemente la investigación del asesinato de George.

Espero tengas tiempo de arrepentirte.

Salió de su oficina, antes de irse pasó primero con la secretaría de asuntos escolares y le entregó las actas con las calificaciones finales de sus alumnos, el 50% estaba reprobado por no saber responder una pregunta. Caminó con tranquilidad y no pensó de nuevo en la respuesta hasta que estuvo en el tren. Estaba segura de lo que haría, considera que la persona que había escrito las historias nunca tomó en cuenta los comentarios de odio que recibía, no contra de ella, sino contra George.

El camino era conocido, llevaba mucho tiempo haciendo ese viaje para estar con Gavin que lo hacía de manera automática, así que no le prestó atención a la mujer que caminaba frente a ella hasta que se dio cuenta de que ambas tomaban las mismas calles, pero la mujer consultaba su celular antes de tomar una decisión. Eso pudiera haberlo dejado pasar, tal vez era alguien que buscaba una dirección en particular, pero cuando estuvo a su altura fue imposible que no la reconociera. Pero no tenía sentido, ella había estado en Brighton muchas veces, si quería llegar al muelle no tendría que dudarlo tanto.

Además, dudaba de que ella fuera en tren, estaba segura de que usaba un vehículo de la televisora para moverse.

-¿Caroline?

La mujer se detuvo de inmediato y la miró, era ella no tenía duda, aunque tal vez el color de cabello fuera un poco más oscuro, no estaba muy segura. Aunque si lo pensaba bien, la ropa que vestía era muy sencilla, jeans de color negro y una blusa de tirantes, lo único extravagante eran los tacones altos, muy altos.

-Hola –respondió ella, cosa que Anthea no esperaba, hubiera sido más lógico que pusiera los ojos en blanco y siguiera de largo o tal vez le exigiera que le enseñara el lugar exacto que buscaba.- ¿Conoces a mi hermana?

-¿Hermana? –Eso había sido sorpresivo, si no fuera porque Caroline no haría una broma así tal vez se hubiera reído.

-Caroline –dijo ella mientras se acercaba con la mano extendida.- Yo soy Alex Collins, como es obvio, somos gemelas.

Entraron en la estación de policía y pidieron hablar con la sargento Nichols, tuvieron que esperar unos diez minutos para que pudiera recibirlas. Aun no superaba el hecho de que Caroline, la súper odiosa asistente que se creía dueña del mundo, tuviera una hermana gemela de la que nunca hablaba. Era como un mal argumento de la telenovela matutina, sin embargo, en este caso, Alex era la hermana buena.

Habían hablado en el camino y le sorprendía que una terapeuta de Londres estuviera viendo a George todos los jueves por la tarde desde febrero. Al parecer era algo que Greg había concertado y el chico se negó a que fuera alguien local, así que hacía el viaje en tren, tenía una sesión de dos horas y regresaba. Ella no le pudo dar más detalles, por el mismo secreto profesional, aunque ahora su cliente no viviera, lo consideraba igual de inquebrantable.

Anthea creía que ella sentía culpa, se leía en todo su rostro, cada expresión, cada movimiento de su cuerpo, cada mirada estresada. Lamentablemente no podía acercarse y preguntarle qué pasaba, qué había hablado con George en esas semanas de terapia que consideraba pudiera ser importante para la investigación.

¿Los problemas con su familia?

¿Su situación escolar?

¿O había algo más?

-La sargento las recibirá ahora. –Se levantaron de golpe y fueron derecho a la oficina que les mostraron, tuvieron que esperar a que la mujer que llevaba el caso de George terminara una llamada telefónica.

-Perdón, no pude evitar contestar –se disculpó, Anthea le quitó importancia con un movimiento de mano. Entraron juntas a ver a la sargento, pero ella consideraba que no podría quedarse a escuchar lo que la hermana de Caroline, la doctora Collins, tenía que decir y por lo mismo, decidió hablar primero.

-Sargento –sacó la memoria USB de su bolsa y la puso sobre el escritorio- le entrego una investigación personal que realicé sobre un usuario de varios servidores de fanfiction y Tumblr.

La sargento la miró como si no entendiera nada, era una mujer tal vez rondando los cuarenta y cinco años, su celular no era muy moderno y usaba la computadora de la estación, tal vez no estaba muy familiarizada con los términos que había escuchado.

-A este usuario le eran enviadas a través de una cuenta de Tumblr fotos que fueron tomadas en la escuela de George, era fotos tomadas por compañeros, el usuario las publicaba. Después, escribía historias, lo que se conoce como fanfiction, de un género específico que usa personas reales como personajes, pueden ser actores, cantantes o, como en este caso, deportistas.

-¿La gente hace eso? –Anthea no se había equivocado, la sargento había colocado la memoria USB en la computadora y peleaba para abrirla, ella de inmediato la ayudó y abrió las carpetas que contenía.

-Sí, la gente lo hace y generalmente es algo que no genera ningún problema –abrió una de las carpetas, la que contenía las capturas de pantalla de las reseñas que recibía el usario BFCShipper.- El problema es que ella decidió escribir con George como protagonista, lo puso en una relación con Greg, una que fue descrita con mucho detalle en cada capítulo.

-Los lectores hablan como si fuera cierto –la sargento leía los comentarios y parecía igual de ofendida como lo había estado Anthea- dicen cosas muy ofensivas.

-Precisamente sargento –Anthea abrió otra carpeta, donde estaban guardadas las fotografías de la escuela, parecía que todo el tiempo lo seguían, cada movimiento. También había fotos de la calle, de cuando iba al supermercado, de cuando llegaba a casa de Greg, del estadio.- Según como yo lo veo sus compañeros de clase lo estuvieron acosando durante meses porque creían que lo que decían estas historias era real.

-Mi paciente está muerto, no tengo por qué guardar un secreto profesional si con ello se perjudica la investigación sobre su muerte, ¿verdad?

Tanto Anthea como la sargento la miraron con curiosidad, ella se mordía el labio y miraba casi con miedo a la pantalla, se había acercado al ver que ellas estaban tan concentradas en lo que examinaban.

-¿Se encuentra bien?

-Los casos de abuso escolar deben denunciarse obligatoriamente –dijo y a Anthea le sonó casi como una confesión, la doctora tenía los ojos húmedos, parecía que las lágrimas correrían por sus mejillas en cosa de nada.- Pero George me dijo que eso haría que las cosas se complicaran, que lo único que quería era presentar sus exámenes y jugar fútbol, me dijo que cuando el Brighton pasara a la Liga Premier todo estaría bien.

-No denunciaste –Anthea estaba temblando, tratando de decidir si la doctora había actuado pensando que un adolescente tenía la razón al querer ignorar el abuso que los demás estaban cometiendo en su contra o sí sólo era idiota.

-Él me dijo que Austin estaba con él, que no dejaba que los otros se le acercaran…

-¿Qué clase de profesional eres que no te diste cuenta de la relación enfermiza que tenía ese tipo con George?

Anthea había explotado, claro, en sí también lo hacía en su contra aunque lo estaba descargando contra la doctora. ¿Qué clase de amigos habían sido todos ellos que no se habían dado cuenta de lo que vivía George en la escuela? ¿Qué tan ciegos habían estado todos que nunca vieron lo que Austin pretendía de él?

-Lo siento –consiguió decir Anthea, más apenada que otra cosa- Sargento, espero puede revisar toda la información que le dejo y encuentre a la persona que escribió las historias.

-Anota aquí tu teléfono –le dijo la oficial y le pasó una libreta, ella lo hizo con rapidez y se acercó a la puerta.- Estaré en contacto.. Anthea.

Se fue a toda prisa, no quería hablar con nadie, no quería saber de nadie. De repente comprendió por qué Greg estaba ahora en Dublín aunque al principio cuando Gavin se lo dijo se le antojó a una mala broma. Por un segundo quiso olvidarse de las cosas que pasaban. En el pasado ella sólo tenía una pasión, las matemáticas. Daba clases, se complicaba la vida con problemas imposibles, buscaba que alguno de sus artículos fuera publicado y trataba de mantener su departamento en orden.

Entonces llegó Gavin y su perfecta sonrisa y su adorable manera de parecer que no sabía nada, su risa nerviosa y su mente brillante. Todo esto de los sentimientos complicaba demasiado la existencia. Estar preocupada por si él estaba bien, por si había comido, por si no se sentía triste. Extrañarlo, querer estar siempre con él. Agotador, no encontraba otra palabra para esto.

Por eso Greg se fue con un desconocido, se desconectó de todos y cada uno de los problemas que lo habían perseguido por tanto tiempo. Ahora ella quería hacer eso, irse al Caribe, por ejemplo, y quedarse en la playa hasta que su piel dejara de ser blanca, cambiarse el nombre, dedicarse a atender un restaurante y que le dijeran "la inglesa".

Eso, era una estupidez y de las grandes, pero por un segundo fue una buena idea.


Lunes 23 de mayo 2016

Tokio, Japón

09:00 horas

Mycroft Holmes no conocía las redes sociales.

Bueno, tal vez si las conocía pero no era un asiduo usuario, no tenía cuentas en ellas ni buscaba información en las mismas, de todos modos esa información era de dudosa procedencia y la última vez que se le ocurrió ver lo que se publicaba de Greg en el Tumblr, terminaron ignorándose por semanas.

Lo único que sabía es que haría un viaje a Dublín y era todo. No había más detalles, podría tal vez haberlos podido conseguido de Gavin, pero se le hizo injusto torturar a su alumno hasta conseguirlos. Había algo que no le decía, el viaje estaba cubierto de misterio, sin embargo lo dejó así y siguió adelante. Sólo eran unos días, después su novio regresaría y estaría todo bien, habría tenido tiempo para pensar, para aceptar las cosas que habían sucedido y podrían reiniciar todo.

Además, no se sentía capaz de presionarlo cuando todavía tenía que pasar ocho semanas más en Japón cerrando el semestre. Se quedó todo el tiempo posible en Inglaterra aunque no podía postergarlo más, era un compromiso importante. Así como Greg partió a Irlanda, él partió a Japón.

Estaba en la fila para comprar un café en Starbucks, cosa que no hacía en Londres y aquí parecía normal, cuando las dos chicas frente de él sacaron sus celulares y comenzaron a hablar con mucha rapidez. Pese a haber dominado el idioma, cuando las chicas comenzaban a hablar así se le complicaba entenderlas.

Sin embargo, comenzó a prestarles atención cuando escuchó el nombre de Greg. Una de ellas dijo algo sobre las fotos de Dublín y la otra respondió que se le veía bien en el aeropuerto, la otra respondió que parecía estar superando la tragedia y la otra respondió que con ese pelirrojo cualquiera superaba la tragedia.

¿Qué pelirrojo?

Mycroft prácticamente les arrancó el celular cuando vio que estaba mirando fotos de Greg, fue algo terriblemente penoso aunque detenerse no le pareció una opción viable. No sólo eran fotos del aeropuerto, esas eran de dos días antes, sino también había imágenes de lo que parecía un jardín botánico, hermosos paisajes, un gran invernadero y Greg caminando junto a ese pelirrojo que las chicas habían mencionado.

Les devolvió el celular y se olvidó de su café. Trató de relajarse durante bastantes minutos, para cuando llegó a su oficina en la universidad era todo peor, el mundo parecía caerse a pedazos alrededor de él sin que pudiera entender en qué momento se comenzó a desmoronar. Lo único que se le ocurrió fue mandar mensajes a Anthea.

¿Quién es el pelirrojo que está con Greg en Dublín? MH

Oh diablos.

¡Lo sabías! ¡Sabías que había viajado con ese hombre! MH

Sí, Gavin me dijo.

¿Cómo pudiste no decirme? Se supone que eres mi amiga. MH

Soy tu amiga, no deje de serlo por no contarte algo que no me correspondía.

¿Quién demonios es? MH

Un médico del hospital, amigo de Ethan, fue quien lo atendió en la estación de policía.

Esto está mal, muy mal. MH

Mycroft Holmes, ¿qué estás insinuando?

No insinúo nada, hay fotos de ellos paseando por un jardín. MH

Es el Jardín Botánico Nacional de Dublín, es un lugar popular para visitar en la ciudad, no tiene nada de raro que haya ido.

Es normal que se aleje de mí, que me deje de hablar. Es normal que se vaya de su casa y nadie me diga dónde está. Es normal que se vaya del país en unas vacaciones exprés y sólo sepa que es con destino a Dublín. Ahora es normal que lo haga en compañía de un doctor que conoció hace unos días y pasee con él tomados de la mano. MH

No van tomados de la mano Mycroft.

Al demonio con todo. MH


Sí se están preguntado, ¿qué demonios le pasa a Greg?
Para mí es un mecanismo de defensa.
Espero que, como dije antes, cuando nos volvamos a ver, podamos reconstruir... todo.
Equipo, personajes, relaciones.
Todo.

Gracias a todos.
Por su paciencia, por su tiempo, por sus palabras cuando las han dejado, por sus pensamientos que no conozco pero aún así agradezco.

Y ahora, a la tercera temporada!

Esta historia siempre fue considerada así, para ser contada en tres temporadas, espero que el futuro sea algo bueno para mis niños del Brighton FC.

... Por último... ojalá no hubiera pensando la historia de George, mi bebé, no quería que nada le pasara, pero su evolución como estrella que se apaga me maravilló tanto. Ojalá no hubiera tenido problemas familiares, ojalá no hubieran sido unos mugrosos en su escuela, ojalá hubiera denunciado a Austin, ojalá no se hubiera ido con él después del partido.

Extraño a mi bebé.

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