CAPÍTULO 3

Snape muy a regañadientes tuvo que asumir esa decisión, sin ser consultado previamente. Esperaba que la chica al menos no fuera tan incompetente, porque era bella y bastante; media 1.66 cm., cabello largo y negro sedoso, muy contrastante respecto al de Severus, piel blanca, buen cuerpo, sus rasgos eran un tanto latinos, una mujer de 24 años. Le causó gran impacto cuando la vio por segunda vez, sus ojos castaños, no los había notado ¡¿Cómo era eso posible? Que él no notara esos hermosos ojos. De manera simpática ella se acercó y le dijo con mucha confianza, como si se conocieran de años.

-Oye Sev, ¿ya hablaste con Dumbledore?

¿Sev, Sev? Nunca le habían faltado el respeto con tanta insolencia, en ese momento se dio cuenta de que Charlotte, por más bella que fuera no le agradaba.

-Disculpa, ¿Cómo acabas de llamarme?

-Sev, ¿te molesta?

Snape la miró, realmente la detestaba y como no tenía intención de quedar bien, le contestó con lo que más le pudiera doler.

-Para usted, soy el Profesor Snape o señor, espero que quede entendido

Charlotte se quedo sin habla, seria, creyó que había cometido un grave error y lo peor: antes de iniciar el curso.

Así pasaron varios días, sin que se cruzaran, hasta que llegó el día en que se reunirían para acordar los temas del curso y la manera de trabajar.

Ella caminaba por el jardín con un libro viejo, cuando el conserje Argus Filch se acercó corriendo para darle un mensaje.

-El profesor Snape necesita que vaya a las seis de la tarde para concretar el plan de estudios, en su despacho- se fue rápidamente de mal humor, pero la chica alcanzo a gritarle:

-¡Gracias!

El tiempo pasó lentamente, tanto que Charlotte se aburrió y decidió llegar antes a la oficina de Snape, aunque al principio no se atrevió a tocar, ignoraba cuál sería el recibimiento, después de que esa relación profesor-profesor no había iniciado bien. Al final optó por tocar, aunque con la esperanza de no obtener respuesta, pero no fue así.

-Adelante-dijo una fina y cortante voz

-Buenas tardes…Profesor Snape- el hombre apenas la miró, pues se encontraba concentrado en la lectura de un ejemplar que acababa de recibir, continuó:

-Llega temprano, ¿acaso no tiene nada que hacer?-el tono que utilizó para pronunciar esas palabras mostraba que aún estaba molesto por la impertinencia de la chica.

-Bueno de hecho, no, no tengo vida social desde hace un tiempo, ese es en parte uno de los motivos por los cuales acepte el empleo…señor.

-Vaya, vaya, vaya -dijo Snape separándose de su libro y poniendo total atención a Charlotte- Entonces señorita d'Lioncourt lo que trata de decir es que ¿los que estamos aquí es porque no tenemos vida social?

-Hummm, bueno, en realidad, yo no quería decir eso, sino que es una profesión, una forma de vida que no permite mucha sociabilización, pero al menos yo tengo otras ambiciones.

-Bastante interesante- la cortó de manera amarga y tajantemente- pero pasemos a lo que nos importa- En este curso yo tendré que ausentarme en algunas ocasiones, por lo tanto usted señorita d'Lioncourt tendrá que suplirme, pero…-interrumpió Charlotte, como si algo la molestara -Por favor, sólo Charlotte, no me gusta mucho la formalidad, señor- Pero al parecer a Snape le encantaba.

-Como iba diciendo, antes de su interrupción, señorita- Charlotte no volvió a insistir sobre cómo prefería que la llamaran, consciente de que Snape le diría como le apeteciera- es la primera vez que se va a trabajar con un profesor adjunto, lo que quizá pueda resultar incómodo, pero en la medida de lo posible intentaré prescindir de sus servicios. Los alumnos que están inscritos en la asignatura son los mismos desde primer año y después de enseñarles durante cinco años, es mínima la cantidad que realmente está aprendiendo el arte de la preparación de pociones sin equivocarse, le proporcionaré una lista con el historial de cada uno, los que están señalados con tinta roja tendrán que recibir clases de regularización todos los viernes de 6 a 8 PM., es obligatorio, usted impartirá esa clase porque para mí sería insoportable verlos dos horas más. Aquí tiene el programa, los trabajos a realizar, cómo evaluar, los exámenes, ¿queda claro o voy demasiado rápido?-

Charlotte cruzó los brazos, luego extendió la mano a Severus que le otorgó los pergaminos -no, ninguna, me queda claro que yo haré de asistente-

Snape arqueó una ceja y dijo: -¡Perfecto!, el jueves en las mazmorras para la primera clase- salió y dejo a la chica en su despacho, pero inmediatamente abandonó el lugar.

Charlotte revisó el material que Snape le dio, recostada en su cama, viendo el expediente de cada alumno y ponía mayor atención en aquellos que cursarían regularización, entre ellos: Neville Lombottom, Crabbe, Goyle, Ronald Weasley y Harry Potter. Dejó la lista en la mesita de noche y se durmió.

No asistió a la ceremonia de bienvenida, porque no le apetecía, pero Dumbledore, hizo mención de ella en su tradicional discurso:

-Bueno como ustedes saben, volvimos a quedarnos sin profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, pero no se preocupen, porque no perderán sus clases, ya que yo impartiré esa asignatura-.

Todos fijaron sus miradas en el director, que no les hizo caso y continuó: -Por otra parte en este ciclo contaremos con la grata presencia de la señorita Charlotte d'Lioncourt, que al parecer no está presente, ella estará colaborando con el profesor Snape en las clases de Pociones e impartirá clases de regularización, ya la conocerán. ¡BIENVENIDOS! Y que disfruten el curso-.