CAPÍTULO 6

Un viernes por la noche, después de una difícil semana laboral Snape se dirigió al baño de profesores, vestía una bata negra con bordados en tonos verdes y plateados que formaban relucientes serpientes, y una elaborada letra 'S' en el borde de la bata, debajo de la suave tela su cuerpo clamaba descanso, relajación. Cuando entró al precioso y amplio baño, que más bien parecía jacuzzi de un hotel muy elegante y renacentista, hizo un delicado movimiento con su varita dejando iluminado el lugar por una tenue luz dorada que se perdía con el vapor que emanaba de la enorme bañera, al parecer alguien lo había preparado con anterioridad, pero no importándole colocó unas cuantas fragancias de un frasquito que desprendieron un delicioso perfume.

Arrojo su bata quedando desnudo, se sumergió en el agua, se recargó y cerró los ojos. De repente se percató de que no estaba solo y a través del vapor distinguió una silueta femenina, también con los ojos cerrados. Se acercó con un único pensamiento -"Que no sea Charlotte"- , a pesar de que involuntariamente deseaba que fuera ella.

La suerte hizo que Charlotte estuviera allí, también desnuda, a excepción de las joyas que siempre le acompañaban, con su cabello suelto, para Snape hubiera resultado sencillo hipnotizarla con su mente y satisfacer sus deseos, pero quería hacer las cosas de forma correcta, así que lo que hizo fue darle un delicado golpecillo al hombro de Charlotte, que despertó sin saber lo qué pasaba, pero percatándose de la mirada que le dirigía Snape dio un grito, el profesor trató de calmarla, pero sólo consiguió empeorar la situación, porque Charlotte alcanzó su varita y lanzó un potente:

-¡Expelliarmus!

Snape se alzó por los aires tras una brillante ráfaga azul verdoso, cayó al suelo dándose un fuerte golpe en la cabeza. Charlotte simplemente tomó sus cosas y salió bastante enfadada, dejando al profesor desnudo y quejándose del dolor.

El sábado por la mañana se presentó al Gran Comedor, percatándose de la falta de Snape, pero decidió no preguntar nada. Al terminar el almuerzo, se retiraba a su habitación cuando Hermione se acercó a ella y le dio una nota del Director, citándola a su despacho, al cual se dirigió de inmediato.

El Director la recibió de manera amable con una amplia sonrisa y con un movimiento de mano la invitó a sentarse.

-Profesora Charlotte ¿sabe por qué la mandé llamar?-

-La verdad lo ignoro, espero no haber hecho nada malo-

-Bueno me gustaría saber qué fue lo que paso ayer por la noche con el profesor Snape.

-¿Usted está enterado?

-Evidentemente, Severus me lo contó, con todo y Expelliarmus-

Rápidamente Charlotte mostró interés por el estado físico de su víctima.

-¿Y cómo esta él?-

-Esta bien, recuperándose, aunque me parece que no se escapará de las burlas de algunos jóvenes al ver el tremendo chichón que le ha hecho, ¿tomó clases de duelo?-

-No- dijo la chica extrañada de las preguntas del anciano- pero he tenido peleas bastante interesantes-

Charlotte contó su versión de los hechos, haciendo énfasis en la mirada de Snape.

-¿Pero qué no te das cuenta, niña?-

-¿De qué?-

-El Profesor Snape está enamorado de ti, sólo es eso-

-¿Enamorado? Yo no lo creo, si usted hubiera estado ahí, su mirada era pervertida, sus intenciones…

Dumbledore comenzó a reír a carcajadas -No, sólo es amor, pero él no lo sabe demostrar, no es muy expresivo, pero me lo confesó-

-Pero yo no siento nada por él, no me atrae, es que simplemente…-

El Director la interrumpió - Es que simplemente no le quieres dar una oportunidad, y créeme el aspecto físico no lo es todo, me queda claro que lo estas haciendo sufrir-

-Pero si yo no le he dado motivo-

-Tu presencia es más que un motivo- el hombre salió de su despacho dejándola sumida el la reflexión. Ella estaba sola, había peleado con su última pareja y al parecer no tenía solución inmediata. Siempre se enredaba con los hombres equivocados.

Así que decidió darle un giro de 360° a su vida y experimentar con alguien como Snape, si no era feliz, le sería fácil cortarlo, el primer paso fue investigar un poco de él, con su buena amiga Hermione.

-¿Y para qué quiere saber de Snape?- preguntó la alumna sorprendida del interés repentino de Charlotte.

-Por favor, no me cuestiones, Hermi, son cosas personales-

-Bueno- dijo resignada la alumna -es un profesor muy misterioso, nunca se le ve contento, a excepción de cuando Slytherin gana partidos de Quidditch o cuando le quita puntos a Gryffindor, me parece un profesor extremadamente inteligente, le encantan las artes oscuras, fue mortífago. Harry y Ron creen que aun es partidario del ''que no debe ser nombrado'' y que tiene instintos asesinos, pero Dumbledore confía plenamente en él-.