CAPITULO 21

Cuando despertó, ya tenía una decisión final sobre el asunto, realizó sus actividades habituales y al caer la tarde se dirigió al despacho de Pociones, el día había transcurrido sin novedad alguna, pero al parecer esa tranquilidad estaba condenada a disolverse por un largo tiempo.

Había llevado todo el día en su bolsillo la caja con el anillo y la nota, en cualquier momento aparecería el dueño, ella sabía lo que tenía que hacer: devolverlos, pues no deseaba más problemas, a pesar de sus deseos de venganza, Severus era lo que le importaba, lo que veía para su futuro.

La puerta se abrió, el hombre entró confiado, envuelto en su larga capa negra, con un andar elegante y su porte distinguido, se aproximó, colocó su mano derecha encima de la de Charlotte, sin decir nada se dio cuenta de que la caja dorada se encontraba en el escritorio, al ver que el anillo no estaba en el dedo de la chica, comprendió que la respuesta seguía siendo un 'no'.

-¿Lo has pensado bien?- dijo él

-Por supuesto, si mi situación fuera otra, también lo sería mi respuesta-

-Se trata de otro hombre, ¿verdad?, ¿Quién es?-

-No tengo que darte explicaciones, en caso de que lo supieras… ¿Qué harías?, ¿lo vas a matar?-

El hombre respondió con otra pregunta

-¿Esto es el fin?, ¿nuestro final?- la miró con ojos tristes, intentando conmover los sentimientos de la chica.

-Sí, perdóname, no quiero más decepciones-

-Pues tú me has decepcionado, ¿puedo hacer algo para que cambies de opinión?-

-No, es mi última palabra-

-Al menos puedo pedirte, por el amor que me tuviste un beso final-

Charlotte quería negarse, pero le pareció una petición considerada para deshacerse de aquel individuo y aceptó, tomó el rostro del hombre entre sus manos, cerró los ojos y comenzó a besarlo, recordó que ese tipo de besos antes eran comunes entre ellos, así que lo prolongo, él le colocó una mano en la nuca y la otra en la espalda, acercándola más contra su cuerpo, en un momento Charlotte chocó con el escritorio, él se inclinó hacia el frente, su objetivo era lograr que ella terminara recostada en el escritorio, sucediendo eso, lo demás caería por su cuenta, estaba a punto de obtenerlo, la tendría de nuevo para él, sus labios seguían en contacto, pero la puerta se abrió, obligándolos a separarse.

Charlotte ya estaba sentada en el escritorio mirando, tratando de comprender lo que sucedía, no quería creer lo que sus ojos veían, creyó que era una pesadilla, pero una indescriptible angustia se apoderó de ella cuando escucho la voz de quien había entrado.

-¿Lucius?- Fue lo único que pronunció Snape.

CAPÍTULO 22

Lucius Malfoy volteó, se alejó de Charlotte y acomodó su cabellera rubia, sacó un pañuelo de su capa y se limpió el labial rojo que se había adherido a su boca, caminó hacia Snape, de forma relajada, arrojándole una mirada pícara y una desvergonzada sonrisa, como si se tratará de un adolescente sorprendido en acción por su mejor amigo.

-¡Severus!, llegas un día antes, pero que bueno que te veo, tengo que darte un mensaje del Señor Tenebroso-

Snape le lanzó una mirada a Lucius, para que no hablara de ese tema en presencia de Charlotte, pero él le respondió en un susurro ya frente al profesor:

-No te preocupes ella es de confianza-

Ambos salieron del despacho dejando sola a Charlotte, ella esperaba que Snape hechizara a Lucius o le gritara que era una cualquiera, pero en cambio se quedó callado y no había hecho nada, lo cual le provocó un terrible arrepentimiento. Se quedó allí, se sentó en la silla y acomodó los pergaminos y algunas figurillas que estaban tiradas en el escritorio, miró la caja dorada, tenía ganas de aventarla, pero no lo hizo. Pasaron unos diez minutos que le parecieron eternos. La puerta se volvió a abrir, Severus entró, se acercó a la chica y tranquilamente le dijo:

-Antes de enfadarme y decir cosas de las cuales pudiera arrepentirme, quiero que me des una explicación- Charlotte lo miró asombrada, no esperaba esa reacción por parte de él, antes de hablar tomó la caja, pero Snape interrumpió a la chica que iba a comenzar su defensa

-¿Puedo?- extendió su mano y ella le prestó el regalo, lo destapó y vio la sortija que brillaba y prosiguió: -ahora entiendo, debí darme cuenta el día del baile cuando le dijiste a Draco que su padre tenía excelente gusto en las joyas, ya veo que es cierto, ¿todas las joyas que tienes te las dio él?-

-Algunas, pero es parte del pasado, me envió esa nota pidiéndome matrimonio, pero no acepte-

-Pues parecía que festejaban cuando los encontré, imagino que no tuviste frío en las noches, eres muy selectiva en tus amoríos, te gusta la clase, primero Mayfair y ahora Lucius, ¿Estás conciente de que es un hombre casado?-

-Por supuesto, conozco a Narcisa, pero no me preocupa porque no hay nada entre Lucius y yo-

Al parecer Snape no creía en la chica y prosiguió:

-Le das clases a su hijo, ¿no te da vergüenza?-

-Severus, escúchame, no es lo que crees-

-¿Ah, no?, y… ¿tampoco fue lo que ví?, Lucius es mi amigo, fue mi compañero de colegio, ¿Por qué con él?-

-No importa con quien haya sido, tu eres un celoso incurable, además no tengo porque compartir mi pasado contigo, ¿acaso me has contado algo del tuyo?- él evadió la pregunta.

-Contéstame una última pregunta ¿él fue el primero?-

-¡¿Qué?-

-¿Fue el primero en estar, en acostarse contigo?- ella no contestó, pero él miró en sus ojos y dijo: -No contestes, ya sé cuál es la respuesta. Esto se acabo, y ahora si es definitivo-.

-No Severus, no puedes hacerme eso, tú no entiendes, entre él y yo no hay nada, sólo fue un beso de despedida, ¡por favor!, tienes que creerme-

-¡NO!, ¡estoy harto de que juegues conmigo, es una mentira tras otra, se acabó!, te pediría un largo beso de despedida, pero no soy como Lucius- hubo un silencio, antes de que Snape saliera Charlotte lo amenazó.

-Te advierto que si me dejas me voy a casar con él- Snape guardó silencio y respondió fríamente:

-Haz lo que quieras, es tu vida-

-¡Por favor!, mañana es año nuevo- ella lo miró esperando que razonará

-Tienes razón… espero que empieces bien el año con Lucius- y salió del lugar.