Advertencias: Los personajes no son míos, son de Kishimoto ( si fueran mios Itachi e Deidara estarían en todos los epis...)
Este fic contiene yaoi, ( de momento) y mpreg ( ya mismo)
Antes de nada, puede parecer que este cap es un lio, pero tiene sentido, os lo aseguro. Estoy segura de que muchas de vosotras llegaréis a un punto del fic en que pensareis, ¿Queeeeeeeeeeeeee? y luego volveréis a tras para releer los últimos párrafos, buscando lo que se os escapa. Releeréis el cap anterior, donde os daréis cuenta de que os habías saltado esa parte importante que da sentido a este capítulo y la forma será clara... ( me explico como un ladrillo jejeje) cualquier duda, aquí me tenéis. Besis.
Un final sin principio
Capítulo tres: Primer aviso.
by Shiga san
Deidara tiene tres sueños recurrentes que se repiten como si de un bucle maldito se tratara, y aunque Hidan le ha dicho que no tiene de que preocuparse, eso no le quita la inquietud.
El primero es el del mar de sangre. Es un típico sueño en el que uno está en mitad de algo ( la calle, una habitación, etc...) y de repente empieza a subir el nivel del agua y cuando te da por mirar, resulta que lo que debería ser agua es sangre... y a partir de ahí el sueño se vuelve rojo y todo lo que pasa es angustioso y delirante.
El segundo es el del llanto del bebé invisible. Lo escuchas claramente y cuando vas hasta la cuna, está vacía y suena en otra habitación, a la que vas y está vacía de nuevo... y así por toda la maldita casa hasta que te despiertas sin encontrarlo.
Y el tercero mas inquietante para Deidara... es el que sueña con su vida justo antes de enamorarse y empezar su relación con Itachi... con sus entrenamientos, sus misiones cutres, sus clases, sus ataques histéricos, sus atracones de ositos de gominola con Zetsu... sus, sus, sus … y nunca un nosotros, ni un nuestro... solo él y su vida.
Este último le inquieta mas de lo que está dispuesto a admitir, por que dicen que los sueños son anhelos y eso sería como desear que su hijo o lo que ha sentido ( y aún siente) por Itachi no hubiera pasado... Y él no desea eso en absoluto. Ahora mismo ama a su pequeño incordio por encima de cualquier cosa...aunque no le deje dormir ni diez minutos seguidos... aunque esté en el pasillo y no sepa si va a hacer pis o vuelve de hacerlo por que tiene ganas todo el tiempo, aunque ir del salón a la cocina le haga perder el aliento y tener que sentarse... es su pequeño milagro y esta dispuesto a pasar por cualquier infierno con tal de traerlo al mundo... incluso prescindiendo de la compañía de su padre...
En ese pensamiento está cuando su bebé decide que es un buen momento para hacerle doblarse de dolor por una de sus pataditas. Deidara ha notado que cada vez que piensa en Itachi de malos modos el pequeño intruso le da una paliza desde dentro que lo deja sin fuerzas durante un buen rato. Es como si dijera: ¡Eh! deberías decirle a mi padre que estoy aquí.
Y lo ha pensado en varias ocasiones... solo tendría que ir hasta la aldea y plantarse en su puerta... aunque tiene la sensación de que Itachi ha recibido sus cartas y ahora se esconde como un delincuente de lo que ha hecho... Nada mas lejos de la realidad, pero eso no lo sabe Deidara y nada le impide seguir soñando. Por que... ¿Qué es lo que ha hecho exactamente Itachi?
Deidara chista fastidiado en este pensamiento y su bebé corrobora el argumento haciendo que tenga que apoyarse en la pared con el brazo para no caer al suelo del golpe que le ha dado.
Consigue sostenerse de rodillas a duras penas, entre temblores y agarrándose la tripa con fuerza. Le falta el aire y un pitido insistente sube de volumen en su cabeza y le obliga a cerrar los ojos con fuerza.
Trata de inhalar una gran bocanada pero solo consigue boquear como un pez fuera del agua... Se ahoga, lo nota... y lo único que le importa es su pequeño bebé... lo único que le queda de Itachi que no es una mentira...
Las lágrimas le nublan la visión y es cuando algo líquido sube por su garganta y es expulsado violentamente fuera del cuerpo, lo que le hace mucho mas difícil respirar. Cuando por fin consigue enfocar la mirada, después de limpiarse las lágrimas con el dorso de la mano, se da cuenta de que ha vomitado un montón de sangre. Clara, limpia y brillante, pero sangre, roja y vital. Mucha, demasiada.
Deidara se desploma sobre ella son sus dos manos aferradas firmemente al vientre. Si tiene que morir lo hará protegiendo a su hijo hasta el último segundo de su vida.
Algo va mal, lo presiente, lo sabe con certeza. Le falta algo, algo importante que le está matando...
Por alguna razón desconocida, la imagen de Itachi sonriendo cruza su mente y es capaz de verle claramente en sus párpados cerrados. Siente como el niño se relaja en su interior y se acomoda en un costado...
Levanta la vista buscando a la desesperada una salvación ...
A apenas unos centímetros de sus dedos está el auricular... encendido... Sonríe aliviado y se deja arrastrar por la inconsciencia asegurándose primero de no morir ahogado por su propia sangre mientras está desmayado y llega la ayuda.
OoOoOoOoOoOo
La puerta del despacho de Pain es azotada violentamente contra la pared al ser abierta de un golpe. El tiburón entra por ella a grandes zancadas y ni siquiera tiene en consideración a las personas que están conversando con él. Los mira de uno en uno, con una mueca en el rostro que es una promesa de mucho dolor inmediato si no salen de ahí pitando y lanza las cartas de Deidara sobre la mesa para que el pelirrojo pueda verlas.
Pain espera hasta que sus invitados se han marchado y cerrado la puerta antes de empezar a hablar, y mira a Kisame recriminándole con la mirada su actitud, pero también sorprendido por su gesto.
- ¿Sabes que es un delito mirar el correo de otras personas?
- Si quieres detenerme por eso, adelante – Escupe con rabia – Pero si lo que pone ahí es cierto, Deidara está a punto de morir, si no lo ha hecho ya, mientras hablamos.
- No sé de que me estás hablando – Trata de disimular la preocupación con un tono de voz neutro, pero no lo consigue del todo y Kisame suspira para tranquilizarse antes de contestar.
- Me ordenaste alejar a Itachi, y no pregunté las razones – Se abre la gabardina y le tiende el pergamino con las órdenes al líder. Suspira antes de seguir hablando como para darse fuerzas interiormente. Lo que tiene que decir es muy delicado – Nos atacaron hace un par de semanas y el bebé de Itachi no lo consiguió, por eso regresé con él – Mira al suelo, mientras la mujer que acompaña al pelirrojo abre mucho los ojos y trata de asimilar las palabras que acaba de escuchar – Es un poco largo de contar pero tienes que decirme donde está Deidara, inmediatamente – La mujer niega en silencio y le hace un gesto con la mano para que tome asiento. Kisame rehúsa la invitación y sigue hablando – El cuerpo de Deidara rechazará al bebé si no se le alimenta de algún modo con el chakra del padre, o en su defecto con un chakra de la misma naturaleza. Como supongo que no lo habéis hecho y que Deidara estará mas o menos de unos seis meses, … ;Vuelvo a decirle que me diga donde se encuentra.
- Entiendo que siguieras las órdenes al pie de la letra, pero poner en peligro la vida de Itachi no tiene excusa – dice muy serio.
- Al contrario, se me eligió expresamente para la misión por que una parte de la naturaleza de mi chakra es exactamente igual al de Deidara, el padre de la criatura que estaba gestando Itachi. – Apretó la mandíbula y siguió hablando. – Y si no nos hubieran atacado lo habría llevado a término sin ningún problema, se lo puedo asegurar. – Se acerca a la ventana y mira el exterior... sigue hablando sin mirar a ninguno de los dos. – Si quiere que ambos, Deidara y su bebé, sigan con vida tiene que llevarme hasta él inmediatamente. – Enfoca a Pain sin pestañear- Puedo imitar el flujo de Itachi y le juro que no hablaré con nadie...
- ¿Lo has oído?. - Pain mira a la ventana tras ,el y sonríe. Una voz mascullina contesta afirmativamente desde el otro lado. – Lleva a Zetsu contigo y comprueba que lo que dice Kisame es cierto.
- ¿Y que hago con...? - No termina la frase pero Sasori se materializa dentro del despacho.
- Llévalo con vosotros, así podrás hacerte cargo de los dos bebés al mismo tiempo y en el mismo sitio – Pain le mira y sonríe – Todo está preparado para cualquier urgencia médica. Hidan te acompañará y te facilitará un medio de comunicación – Sasori asiente a las indicaciones – Quiero que los tres os instaléis allí y no os mováis hasta nuevas órdenes, ¿Entendido? - El pelirrojo asiente de nuevo – Daos prisa.
En cuanto Sasori se marcha Pain vuelve su atención al tiburón que ha observado la maniobra en silencio. Traga saliva por que sabe que ahora tendrá que revivir de nuevo la parte mas dolorosa de su pasado y...
- Quiero saber como es que sabes tanto de embarazos.
Kisame se quita la gabardina y la deja sobre la silla. Desabrocha el pantalón y se sube la camiseta para dejar a la vista la parte baja de su vientre, mostrando tres cicatrices justo encima del nacimiento del vello púbico, una encima de otra... las tres juntas en el mismo sitio pero perfectamente diferenciables unas de otras. Konan lanza una maldición en un jadeo y se lleva la mano a la boca para contener un grito. Su curiosidad toma posesión de ella y se arrodilla frente al hombre; roza con los dedos, en una caricia los cortes, antiguos y mas que curados. Se pone de pie y le toma por los hombros.
Kisame sabe lo que quiere preguntar pero aún así espera a que las palabras salgan de la boca femenina.
- ¿Dónde están tus bebés, Kisame ? - Se estremece al escuchar su nombre de nuevo y un nudo le atenaza la garganta al recordar de nuevo todo aquél terror.
- …me los arrebataron en cuanto nacieron – Apretó los labios y vio como la mujer se sentaba en la mesa y le agarraba de la mano para darle fuerzas – Solo tenía quince años cuando me quitaron al primero y luego tuve dos mas, durante los dos años siguientes... y los tres me los arrancaron de las entrañas y no pude ni siquiera verlos, ni saber donde están, ni con quien... - Tragó con dificultad y miró al líder.- He tenido que hacerle lo mismo a Itachi y enterrar a su bebé sin que él lo supiera... no quiero que nadie mas tenga que pasar por lo mismo que yo... No quiero que Deidara pase por el mismo dolor – Mira al líder que le limpia las lágrimas con la manga de su chaqueta- Mi misión terminó cuando la hija de Itachi...- Aprieta los labios sin decir la palabra aunque los dos sepan cual es – En ningún caso puedo permitir que le pase algo a Deidara o a su bebé.
- Bien, esto es lo que vas a hacer – Pain lo mira intensamente y completamente serio – Quiero que te ocupes en exclusiva de Itachi, de todo lo que pueda necesitar y por el amor del cielo, ni se te ocurra decirle nada de Deidara... si pregunta por él, lo mandas aquí, yo me ocuparé de todo, ¿Entendido?
Kisame asiente a su líder y abandona el despacho no muy convencido de su misión... Solo ruega a todos los dioses que conoce que el hijo de Deidara pueda llegar a este mundo sin complicaciones... sin saber lo equivocado que estaba... ya que en ese preciso momento Deidara nadaba entre la consciencia y la inconsciencia tratando de mantenerse con vida en absoluta soledad.
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Sasori corre por la aldea buscando a Hidan. Prueba en el puesto de dangos y en la calle de los bares sin resultados. Finalmente se decide por visitar la iglesia principal, a ver si hay suerte. De camino avisa a Zetsu que se ofrece a buscar al tercer integrante mientras Sasori da con el jashinista.
Finalmente lo encuentra; primero no se cree una palabra, hasta que Sasori le cuenta todo lo que ha dicho Kisame. Hidan frunce el ceño molesto y murmura algo sobre que el hijo de Itachi merece la protección de Pain pero Deidara puede morirse sin que le importe a nadie. Asiente, Hidan tiene razón y precisamente la certeza de que la vida de Deidara no es tan importante como la de Itachi hace que el ninja médico tenga un mal presentimiento y mucha mas prisa de la que está dispuesto a admitir. No hace falta... Hidan está cabreado por los dos y esa hombre si que da miedo...
Al final de la calle principal Sasori ve una cabellera conocida junto con la negra de Zetsu y les hace señas con la mano, pero entonces el comunicador del jashinista empieza a sonar y Hidan pasa de enfadadísimo a desesperado en cuestión de segundos. Agarra sin mucha delicadeza al pelirrojo y tira de el mientras corre a toda prisa. Se detiene apenas los pocos segundos que necesita para decirle a Zetsu donde tiene que ir y ni se molesta en mirar al acompañante, en ese momento le dá igual; Deidara le necesita y le necesita ya, y el hará cualquier cosa por su amigo, lo que sea necesario ( o divertido).
Los dos akatsukis huelen la sangre prácticamente a pie de calle, sin entrar en la casa y se apresuran dentro sin ningún cuidado. Zetsu se retrasa y Sasori sabe que tardará al menos unos minutos en llegar hasta ellos, aunque lo necesita ya, bueno no a él, mas concretamente al otro compañero de piso, pero aunque la sensibilidad del chico verde sea mas cercana a un ladrillo, no obligará a Tobi a ir mas rápido; en su estado no sería bueno.
Aún así Tobi entiende la urgencia y se aferra al brazo de Zetsu con una mano, con la otra sujeta el abultado vientre que porta y aprieta el paso, prácticamente es él quien tira del chico planta.
Cuando finalmente llegan, la puerta está abierta de par en par y los primeros en llegar están en una habitación interior. Zetsu entra a la carrera mientras Tobi se detiene en la puerta, comprueba que nadie los ha seguido y la cierra tras él. Mira el charco de sangre en el suelo y dirige su atención y sus pasos donde está el grupo.
Se asoma unos centímetros y Sasori lo agarra sorpresivamente de la muñeca y tira de él violentamente. Tiene que aferrarse a él para no caer y jadea de la impresión. Sasori pone la mano de Tobi en el vientre de Deidara, que está desnudo sobre una camilla metálica cubierto de restos de sangre y aparentemente inconsciente ( o algo mucho peor en lo que Tobi no quiere pensar en ese momento).
El de Suna le grita que no quite la mano de ahí por nada del mundo y le ordena a Zetsu que sostenga a Tobi un momento.
Ninguno de los chicos se espera lo que sucede a continuación por lo que sus jadeos hacen sonreír a Hidan, que está atento a todo lo que ocurre en el cuarto mientras sostiene la cabeza de Deidara entre sus manos.
Sasori extrae chakra de Zetsu y lo pasa a través de Tobi, del que también toma un poco. Finalmente lo moldea dándole la frecuencia de Itachi y lo introduce lentamente en el cuerpo de Deidara, que va ganando color según pasan los segundos.
Tobi sonríe y empieza a imitarle mientras le manda su propia energía al sensei. Hidan suspira y va por una sábana con la que tapa a Deidara, que se remueve molesto y abre los ojos lentamente.
Un suspiro colectivo inunda la habitación y Zetsu empieza a llorar mientras abraza a Tobi de manera escandalosa. Sasori los echa del cuarto y les pide que limpien el salón y traigan sus cosas para ir instalándose.
Deidara mira interesado el evidente embarazo de Tobi antes de que desaparezca tras la puerta con Zetsu. Frunce el ceño y mira a Sasori dispuesto a interrogarle pero la voz de Hidan le hace posponer el interrogatorio para otro momento.
- Me has dado un susto de muerte, Dei-chan - Hidan escupe enfadado mientras Deidara se sienta, haciendo que la sábana se escurra hasta sus caderas - "Como te mueras, te mato" ¿Me has oído? - habla con voz nasal, como si estuviera a punto de llorar... sacude la cabeza y aprieta la mandíbula para volver a ser "el mismo".
- Te llamé, ¿No? - Deidara alarga una mano para tocarle pero el se aleja, aún está enfadado y el artista posa la mano en su barriga y acaricia lentamente sonriendo con dulzura, le da su espacio mientras Sasori sigue comprobando el estado general de Deidara sin intervenir en la discusión – No puedes culparme de esto, no es justo – Hidan le mira seriamente y él le sostiene la mirada igual de fría – No soy médico y no podía adivinar que pasaría algo así... además Pain, Konan y tu os empeñáis en decirme que todo va estupendamente, así que soy yo el que debería enfadarme por como están yendo las cosas, ¿No crees?
- Si llego a estar solo no sé que habría podido pasar. – Vuelve a enfadarse mas con el mismo que con él pero aún así no puede evitar exteriorizarlo.- Si te llega a pasar algo...-Suspira sonoramente y sonríe antes de abrazarle poniendo cuidado... le mira haciendo un puchero infantil y susurra poniendo morritos al final de la palabra. -¡Imbécil!.
Deidara sonríe al insulto y se baja de la camilla buscando su ropa con la mirada. Detesta esa habitación que es una réplica exacta de un quirófano y siente la necesidad de salir pitando de ella lo más rápido posible. Sasori nota la mirada de Hidan sobre él pidiéndole que detenga al artista pero el ninja médico asiente para hacerle saber que Deidara está estupendamente y no hay razón para mentirle. Entonces es cuando el artista mira al de Suna, pidiendo respuesta a una pregunta aún no formulada y el pelirrojo le hace un gesto con la mano para decirle que hablarán después. Las tripas de Deidara rugen de hambre y los tres están carcajeándose a boca abierta cuando llegan al salón donde Tobi está cómodamente en el sofá
Deidara se sienta a su lado y posa la mano sobre la barriga de Tobi, comparando el tamaño con la suya.
- ¿Quien? - Pregunta Deidara mientras Zetsu carga maletas pasillo abajo y los chicos preparan comida en la cocina
- Nadie.- Responde al artista. – Soy madre soltera... –Frunce el ceño ante la respuesta – Padre soltero... bueno lo que sea, es solo mio...
- Tampoco se lo has dicho. – Afirma el artista en un susurro.
- ¿Tampoco? Tengo entendido que te multaron por intentar decírselo a ...- no dice el nombre por que la cara de Deidara es un poema en ese momento. -...no, no se lo he dicho cara a cara, tu me entiendes ...– Tobi desvía la mirada y le da la razón con un gesto de la cabeza...
- Somos un par de cobardes, ¿Eh? - Pregunta cómicamente Deidara – El mío va a matarme cuando lo sepa.
- ...el tuyo es todo un capitán del anbu... es normal que estés asustado – Tobi clava sus negros ojos en los del sensei y asiente comprensivo...
- El tuyo también es bastante peligroso – El pintor le mira sorprendido – Aunque como tu también eres ninja, supongo que estás entrenado para no temer nada... ni siquiera la muerte – Suspira.
Hidan entra en ese momento y empieza a poner la mesa sonriendo. Coloca el mantel y los cubiertos, que ha traído apretados en una de sus manos. Desaparece para ir a por los vasos y las dos "madres" retoman la conversación.
- ¿Cómo sabes de quien es mi bebé? - pregunta Tobi en un susurro – No se lo he dicho a nadie, ni a la Lider.
Deidara sonríe mirando al centro de la barriga del morenito, le pide permiso y finalmente pone su mano en ella, sobre la ropa. Cierra los ojos y suspira sonoramente un par de veces...
- Puedo verlo – Tobi pone una mueca de sorpresa cuando siente que Deidara le está devolviendo el chakra que le había prestado – Reconozco la frecuencia que tiene tu bebé... - En ese momento Hidan regresa para seguir con la mesa. Deidara pospone la conversación hasta que puedan estar realmente a solas con una frase. - El padre de tu niño y yo somos viejos conocidos.
MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM
Mil gracias y besos y abrazos y achuchamientos y lametones y cositas supers hots
Bueno pues aquí termina otro cap... Me encanta como está quedando este fic en concreto... es una pena que nadie me diga que le parece... en fin.. como lo estoy escribiendo para mi misma, no me disgusta mucho, pero me alegraría leer comentarios al respecto.
Sin mas, nos leemos en el siguiente.
Besitos y mordiskitos
Shiga san.
