Hola muchas gracias por sus comentarios; son muy lindos.
Y aunque tarde les deseo a todos una feliz navidad y un prospero año nuevo.
Capitulo 9 ¡Mi futura esposa!
-Los he reunido-se dirigió Sasuke a todos los empleados-para avisarles que la señorita Ino, mi prometida va a llegar dentro de dos días. Deben asear todo el castillo, ¡lo quiero reluciente!
Y preparen las habitaciones de huéspedes.
¿Entendido?
-Si señor- respondieron a coro.
"Así que la roca ¡tiene novia!"Pensó Sakura, que aun permanecía de pie en el salón, ya los demás empleados se habían retirado."De seguro es igual a el".
En ese momento sintió que su odio iba en aumento; el muy desgraciado tenia novia, se iba a casar, iba a ser feliz, iba a tener una familia, hijos, todo lo que él por capricho le había arrebatado."Te deseo lo peor, bastardo".Las lagrimas asomaron a sus ojos.
-Y bien, ¿Qué haz investigado?-inquirió Sasuke.
-Se ha detectado movimiento durante la madrugada, a lo lejos se vieron las siluetas de unos barcos- Reporto Juugo.
-Así que son piratas.
-Lamentablemente si.
-Cuando fuiste al lugar del asalto, ¿cuantos sujetos alcanzaste a rastrear?
-A lo mucho son 10. Asignare más guardias en el siguiente cargamento y lo supervisare personalmente, junto con Suigetsu, que mañana regresa de su viaje.
No debes preocuparte.
-También iré yo.
-¡Pero Sasuke! Es peligroso-replico Juugo.
-Es mi deber, soy el feudal, no me voy a esconder tras mis subordinados, dejando que ellos arriesguen sus vidas, mientras yo estoy tranquilo en casa. Voy y no hay nada que discutir.
-Como quieras.
-Arregla todo para mañana en la noche. Quiero que esto termine antes de que Ino llegue.
-Por fin voy a conocer a tu noviecita. Y dime ¿la amas?
Al escuchar la pregunta, Sasuke no pudo evitar soltar una carcajada.
-Eso no se lo que será. Un día me vas a matar de la risa Juugo.
-Entonces por que te casas con ella.
-Es la indicada, viene de buena familia, educada, liberal, no le molesta que tenga mis aventuras. Además es hermosa, sabrá brindarme noches de placer. Es por eso que le pedí que fuera mi esposa.
-Eso dices ahora, pero tal vez algún día te enamores.
-No lo creo, eso jamás sucederá. No ha nacido la mujer que me robe el corazón.-esta última frase la dijo con sarcasmo.
Al día siguiente en la noche Sasuke y los otros resguardaron el cargamento, pero no ocurrió nada inusual. Lograron llevar sin contratiempos el cargamento a su destino.
Cuando ya estaban de regreso en el castillo, en el despacho de Sasuke.
-Esto no me gusto nada, fue demasiado fácil, nadie nos ataco-dijo Sasuke-A menos que tengamos un traidor entre los guardias.
-No lo creo, todos son muy fieles, tú lo sabes-dijo Juugo.
-Todos te están muy agradecidos. Tercio Suigetsu-Por el buen trato que les das.
-Aun así. Deben investigar.
-Y ¿Qué novedades hubo en mi ausencia?-pregunto Suigetsu.
-Solo que Sasuke se divirtió en grande con una doncella-dijo Juugo sonriendo.
-Vaya Sasuke no pierdes la oportunidad. Y ¿que tal?
-Excelente- Respondió Sasuke.
-Y quién fue la afortunada- pregunto Suigetsu curioso.
-La hija del herrero-informo Juugo.
-Ah, ya la recuerdo, la chiquilla de cabello rosa.
-Exacto-afirmo Juugo.
-Con ¿quien se caso?-inquirio Suigetsu.
-Con…-iba a responder Juugo. Pero fue interrumpido por Sasuke.
-No se caso, le revoque el derecho.
-¿Por que lo hiciste? -Preguntaron sus amigos.
-Me saco la sangre con sus asquerosas uñas, me enfade y le apliqué un correctivo….ahora trabaja aquí en el palacio.
-Que raro vivo en el palacio y no la he visto. ¿Qué tareas le fueron asignadas?-Susurro Juugo para si mismo.
-Se encarga de mis cosas, solo de eso. Cambiando de tema ¿cómo te fue de viaje Suigetsu?
-Excelente, además me entere de algo
-¿De qué?
-Cuando regresaba en la aldea que esta a unas millas de aquí escuche rumores sobre unos bandidos que se dedican a secuestrar mujeres para después venderlas como esclavas. Creí que debía decírtelo, pueden llegar a esta aldea.
-Tendré que aumentar las medidas de seguridad. Sobre todo ahora que va ser el festival.
Sasuke estaba de pie en la entrada del palacio; en espera que del carruaje que acababa de llegar descendiera su prometida.
-"Que fastidio"-penso Sasuke.
-Hola mi amor-se escucho una melodiosa voz. Que lo saco de sus pensamientos.
Al verla acercarse a el con los brazos abiertos, no tuvo mas remedio que corresponder al gesto y estrecharla contra su pecho.
Lucia hermosa y elegante, el vestido color azul cielo le sentaba muy bien y hacia resaltar sus curvas de mujer.
-Hola Ino, que alegría verte-exclamo secamente.
-Oh, Sasuke que felicidad estar a tu lado-dijo tomándolo del brazo-Vamos dentro que muero de cansancio
-¿Y tu padre?
-Te envía saludos y se disculpa por no venir, es solo que surgieron contratiempos en las plantaciones. Por poco y tampoco me deja venir a verte mi amor, pero lo pude convencer.
-Que bien.
-Hay un pequeño inconveniente, tenia planeado quedarme dos semanas, sin embargo, pasado mañana debo partir rumbo al país del fuego, mi tía la hermana de mi madre esta muy grave, debo ir a visitarla.
-No hay problema Ino, nos veremos después.
Sasuke la llevo a las que serian sus habitaciones.
-Espero que te guste-dijo abriendo la puerta, para que ella entrara.
-¡Sasuke! Es bellísima- Exclamo al ver la habitación, estaba decorada con un gusto exquisito-Me encanta-dijo dejándose caer en la cama.
-Me marcho para que descanses, enviare para que te avisen a la hora de la cena.
-No tengo apetito.
-De acuerdo hasta mañana.
-Sasuke…espera-ronroneo sensualmente
Al escuchar el tono de su voz, se alegro, ya que significaba que no pasaría la noche solo.
-¿Dime?
-Ven Sasuke, dame un poco de amor, te he extrañado tanto, estos meses sin verte se me ha hecho una eternidad.
-Ino solo han sido tres meses- dijo mientras se dirigía a la cama y se sentaba a su lado.
Ino se sentó en las piernas de Sasuke y comenzó a besarlo apasionadamente.
El correspondió al beso, esa mujer sabia como volverlo loco.
Mientras tanto en la cocina, el tema de conversación, era la llegada de la señorita Ino.
-Ya llego la señorita Ino, es tan hermosa y elegante. Dijo Antonia.
-El señor Sasuke debe estar feliz -dijo otra sirvienta.
Sakura no opinaba, prefería no pensar en ese maldito hombre.
-Y tu Sakura ¿ya la viste?
-No.
A la mañana siguiente.
-"Ya es tarde"-penso Sakura, mientras se dirigía a la habitación de Sasuke, para asearla, al entrar se sorprendió de ver que la cama no estaba desecha.
-"Eso quiere decir que... pasó la noche con ella, bueno a mi que me importa que haga de vida un papalote".
Se escucho que se habría la puerta de la habitación y una voz que decía.
-Sal, voy a cambiarme.
-Si señor-respondio mirando hacia la entrada, lo que vio provoco su sonrojo, él tenía el torso descubierto. Aunque lo detestara, no podía evitar reconocer que era muy atractivo.
Bajo la mirada y se encamino hacia la puerta.
-"No puede ser"-penso.
Al pasar al lado, este la detuvo del brazo, la pego contra la pared y le planto un beso.
Al sentir el contacto de los suaves labios de Sasuke, se lleno de pánico, intento zafarse de los brazos que la aprisionaban, pero fue en vano.
