Capi 15

-¿Y bien?,¿ Que ha sucedido?-inquirioSasuke, colocando la barbilla sobre las manos.-Usted me aseguro que no sobreviviria.

-No se que decirle señor, la jovencita se recupero milagrosamente, solo se le puede llamar milagro-se excuso el medico, evadiendo la mirada molesta del feudal.

-Comienzo a dudar de su capacidad como medico, es mas de la capacidad de todos los medicos que mande traer para examinarla, me aseguraron que moriria, creo que su diagnostico fue erroneo.

-No señor, en verdad la chica estaba muy grave.

-Larguese.

-Si señor.

Al quedar solo, saco una llave que llevaba colgada al cuello y abrio uno de los grandes cajones del escritorio.

Deslizo la mano y saco una vieja foto de una hermosa mujer.

-¿Por que ella si y tu no?, ¿acaso ella es superior a ti? No eso no puede ser, tu fuiste la mejor. Si tan solo hubieses sido mas fuerte- los hermosos y profundos ojos negros como la noche, se humedieron al contemplar la imagen de la hermosa mujer- las cosas serian diferentes, estariamos juntos; no me encontraria en mi posición actual.

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Todos en el castillo rezaban plegarias en agradecimiento, porque Sakura había logrado vencer a la muerte, era un milagro decían todos.

Y principalmente se sentian agradecidos por lo que el feudal habia echo por la chiquilla.

Para todos era hasta entonces desconocida esa faceta humana del hombre que los representaba ante la corte del rey.

Para esas horas ya todos sabian por boca de una empleada del castillo que el feudal en persona habia cuidado de la chica.

Al caer la tarde, los padres de Sakura llegaron a la aldea, e inmediatamente se dirigieron al castillo para visitar a su hija.

-Mama…papa.-exclamo la Sakura feliz de ver a sus padres.

-Mi niña, gracias a Dios, te salvaste.- Dijo su madre abrazándola.-Nos contaron que el feudal mando traer a los mejores medicos para curarte. Estamos muy agradecidos con él, es tan bueno y generoso.

-"Si supieran"- penso la chica con tristeza.

-¿Te sientes bien?-inquirio su padre, tomando las delicadas manos de la chica entre las suyas.

-Si.-constesto la chica. Deseaba contarles su sueño, mas no podia, ellos no debian conocer la causa de su enfermedad, no podia decirles que todo eso era a causa de saber que había perdido a Sai para siempre.

-Tu tia te manda saludos, después cuando te recuperes ve a la casa te trajimos unos regalitos, pero por las prisas de venir al palacio ya no los desempacamos mi amor.- dijo su madre- Ahora nos vamos, cuidate mucho.

-Por que tan pronto?

-Ademas debemos de agradecer personalmente al señor feudal por todo lo que hizo por ti.-dijo su padre- En agradecimiento lo forjare una espada, de la mejor calidad.

-Adios hija.-se despidio su madre.

-Adios papá, mamá.

-Adios mi amor.

-Fue tan real, sus besos, sus caricias.-pensaba Sakura, al quedar sola después de que sus padres se marcharan-Aun puedo sentir sus manos acariciándome. -Oh Sai mi amor.

Mientras tanto en otra parte del palacio, específicamente en el despacho del feudal, se llevaba a cabo una conversación, que pasaria de amistosa a una muy, mejor dicho bastante acalorada.

-¿Ves como tenia razon?-inquirio el hombre que se encontraba sentado justo frente a la amplia mesa de roble, del despacho del feudal. Sabia que debia tocar el tema con delicadeza, para no despertar la fiera que su amigo llevaba por dentro y que últimamente habia estado dormida, eso lo soprendia, Sasuke se habia estado comportando de manera bastante dócil, haciendo lo que el le sugeria, para poder grangearse a la gente del feudo y asi acallar posibles rebeliones, o disgustos por parte del pueblo.

-Si Juugo- respondio Sasuke. Llevandose una copa a los labios, para saborear el vino tinto, cuya cosecha hacia mas de 50 años.

-Ahora todos en la aldea te adoran. Aunque no necesitaríamos hacer estas cosas si accedieras a revelar tu verdadera identidad-dijo casi entre dientes, sabia que estaba jugando con fuego al mencionar "eso" que Sasuke tanto odiaba.

-Callate- rugio el feudal arrojando la copa al piso-¿Cuántas veces debo decirte que no lo repitas?

-Pero Sasuke-se disculpo Juugo- Si supieran quien eres en realidad, todos los recelos se acabarian en un instante, dejarian de verte como un arrivista. Como alguien que surgio de la nada, como un don nadie.

-Eso jamás, olvídalo. Quiero dejar eso en el pasado.-dijo tajante.-Si me van a respetar es por mi mismo no por lo que represento.

-Era solo una sugerencia. No te enojes-se disculpo.

-Ahora me voy a dormir, estoy muy cansado después de pasar casi toda la noche en vela.

-Pero no puedes negar que valio la pena.

-mmm.

Al salir del despacho se topo con una humilde pareja, al ver a la mujer, dedujo que se trataba de los padres de Sakura, ese color de cabello por parte de la mujer solo lo habia visto en la chica, en nadie mas.

Se detuvo.

-Señor queremos agradecerle de todo corazon lo que ha hecho por nuestra hija.-dijeron al unisono, haciendo una reverencia.

-Era mi deber, ahora si me disculpan-dijo y se alejo a paso rapido.

-Mujer, no es tan malo después de todo, aunque le haya robado la inocencia a nuestra hija, ahora gracias a él, nuestra pequeña sigue con vida, nosotros jamas hubiesemos podido pagar esos medicos.

-Tienes razon, después de todo no es tan malvado, tiene bondad en su corazon.

Los rayos del sol acariciaron su rostro, abrio los ojos lentamente .

-¡No puede ser me quede dormida!, Exclamo asustada al saber que por primera vez en mucho tiempo dormia a pierna suelta. Según calculaba, deberian de ser como las diez de la mañana; "es domingo" recordo. su dia de descanso.

Se sento en la cama con dificultad, aun le dolia el dirigió al pequeño armario y escogio su mejor vestido, junto con la ropa interior; un conjunto que constaba de un corse sencillo color rosa palido junto con una especie de short entallado que le llegaba a la rodilla del mismo color que la prenda superior. El vestido tambien era color rosa. Corte princesa, le llegaba por encima de los tobillos, de mangas largas y cuello alto.

Al despojarse de la bata se dio cuenta de que había perdido mucho peso, estaba en los puros huesos. Se vio al espejo, su rostro aun estaba demacrado, eso sin contar las enormes ojeras, que ya se habian echo permanentes, cada dia se consumia mas.

Habia decidido no casarse con Lee, lo queria pero solo como amigo, jamas podria llegar a ser la esposa que Lee necesitaba. La mujer que lo amara, eso lo comprendio al recordar las sensaciones que aun hacian estremecer su piel, al recordar su sueño con Sai. Y respecto a la oferta de Hinata, le agradecio su apoyo, pero era incapaz de marcharse y dejar a sus padres, a merced de la ira del despiadado feudal. Asi que decidio quedarse a servir a ese hombre a quien le debia su infelicidad.

Su mirada se poso en la imagen que le devolvia el espejo, ya no era ni la sombra de la antigua Sakura, "Sonrie, solo por este dia".

Debia hacer algo para mejorar su aspecto, no queria que sus padres se preocuparan, disimulo las ojeras con un poco de polvo de arroz y una minima cantidad de sombras, después se vistio y se dirigió a la cocina.

-Regreso en la Sakura.

-Adios, que te Antonieta.-cuidate aun estas debil.

-Gracias-respondio con un dejo tristeza, hacia tiempo que había olvidado lo que se sentia ser feliz.

Paso el resto del dia, en casa de sus padres; escucho con entusiasmo los relatos de sus padres sobre las tierras que habian ido a visitar, como eran sus habitantes y sus costumbres, todo lo que habian visto.

-Nos hubiera encantado que fueras mi amor-exclamo su madre.-Tu tia te envia saludos.

Al caer la tarde se despidio; antes de regresar al castillo, a esa maldita prision, deseaba visitar un lugar muy especial, un sitio que guardaba hermosos recuerdos, de su amado Sai; Un lugar donde había pasado los mejores y mas felices instantes de su vida.

Con paso lento y pausado se dirigio a la playa, exactamente hacia al acantilado, era un lugar hermoso, el mar estaba en calma y se podian observar a las gaviotas que volaban.

Era un lugar muy lindo, en la pared del acantilado había una cueva de mediano tamaño, ahí había pasado muchas tardes en compañía de Sai; los recuerdos se agolparon en su mente las lagrimas bañaron su rostro,"por que"-dijo suspirando, se despojo de los zapatos y comenzo a quitarse el vestido, quedando solo en ropa interior, esta era un fondo que le llegaba hasta media pantorrilla.

Se acerco a la orilla del mar e introdujo los pies.

-¡Sai!- Grito , deseaba que su lamento de amor llegara a oidos de su amado, que supiera que lo seguia queriendo, que no había dejado de pensar en él ni por un solo instante, que lo que le había dicho era lo amaba mas que nunca, que lo necesitaba para continuar viviendo.

Anhelaba estar de nuevo entre sus brazos, sentir su calor, sus caricias, sus dulces besos, tiernos pero a la vez cargados de pasion.-Sai ¿Por qué?- reclamo al mar en un grito lleno de dolor, como esperando una respuesta que jamas llegaria. Ya no podia mas, todo ese tiempo había intentado en vano hacerse la dura, mas ya no tenia fuerzas para continuar, deseaba terminar con su dolor. ¿Por qué no morir?, ¿Por qué tuve que salvarme?. La idea paso fugazmente por su mente, en un solo instante encontro la salida a tanto sufrimiento; tomo la decisión, lentamente comenzo a caminar hasta que el agua le llegaba a la cintura; acabaria en ese momento con esa pesadilla, todo seria rapido, hallarian su cuerpo a la mañana siguiente, creerian que había sido un lamentable accidente, sentirian pena, mas nunca sabrían que solo de esa forma lograria ser libre, si libre de las ataduras de su desgraciado destino que le impedia ser feliz. Lo sentia por sus padres, ellos que la amaban tanto, mas por lo mismo que la amaban deberian de comprender su decisión. Lamentaba la pena que les causaria, al principio llorarian su muerte, pero se tenian el uno al otro para superar ese golpe de la vida, ademas siempre habian sido muy fuertes, de una fortaleza inigualable, fortaleza que ella desearia tener para afrontar con resignacion las adversidades de la vida.

Se introdujo un poco mas, hasta que el agua le llego hasta la boca.-¡Sai no estuvimos juntos en vida, pero estaremos juntos después de la muerte, por toda la eternidad!...¡Te estare esperando mi amor!- Grito y se sumergio.

Nado hacia el fondo del mar, en solo unos segundos debido al esfuerzo sintio como sus pulmones reclamaban oxigeno, pero logro vencer el deseo de salir a la superficie para tomar un poco de aire. No estaba resultando fácil, sentía que sus pulmones iban a estallar por la falta del vital gas, hasta que finalmente ya no pudo contenerse y sucumbió, dio una bocanada en busca del ansiado oxigeno mas lo único que encontró fue agua, la cual invadió sus pulmones, que al hacer contacto sintió como si le acuchillaran los pulmones, era realmente doloroso. Sin embargo solo duro unos instantes, ya que el dolor fue reemplazado por una sensación de absoluta paz. Su vida paso rápidamente ante sus ojos, lo ultimo que vio fue a Sai, pudo ver su rostro, su hermosa sonrisa."Sai mi amor"-pensó al momento que esbozaba una sonrisa, sus ojos se cerraron para siempre.

¿Quién es la mujer de la fotografia por la que Sasuke se lamenta? Sera acaso un amor fallido. ¿Que le ocurrio a esa mujer?

¿Y que ha pasado con Sakura, finalmente lograra ser libre, se habra librado de su desgraciado destino?