Cap. 20 PROXIMIDAD

-Vendrá con nosotros si ella así lo desea- dijo y se quito la máscara, dirigiéndose a donde ella se encontraba, y se puso de cuclillas.

A la luz de la luna Sakura vio ese rostro perfecto a unos centímetros del suyo al mismo tiempo que sentía el cálido aliento del muchacho chocar contra su frio rostro; por primera vez no sintió rechazo ni miedo, sino alegría de verlo; él le regalaba una de sus sonrisas a decir verdad la primera que le veía y que creía que era absolutamente sincera.

Sakura sin pensarlo y obedeciendo a sus impulsos se arrojo a los brazos del muchacho y comenzó a llorar.

-Muchas gracias señor feudal.

Sasuke se libero del abrazo para poder incorporarse y le tendió la mano para ayudarla.

-Vamonos. Pasaremos la noche en una posada, mañana emprenderemos el viaje de regreso al castillo.

Al llegar a la mencionada posada, Sasuke envió a uno de sus acompañantes a pedir una habitación para Sakura.

-Bien muchachos vayan a divertirse a la taberna, tienen la noche libre.

-¿Y tu vendrás?- inquirió Juugo sonriendo.

-No, no quiero que me reconozcan, además acompañare a Sakura a su habitación- dijo y vio en dirección a donde la muchacha lo esperaba.

-Sasuke ten cuidado- sentencio Juugo.

-¿De qué debo cuidarme?

-He notado la manera en que la ves, recuerda que ya tienes un compromiso con lady Ino.

-Ideas tuyas Juugo, debo asignarte más tareas para que no pierdas tiempo en cotilleos- dijo y se marcho.

-Entremos, camina rápido no quiero que me reconozcan.

Sakura lo siguió, subieron unas escaleras de madera, caminaron por el pasillo hasta las habitaciones del fondo.

Sasuke abrió la puerta de un cuarto y entro, la habitación era pequeña y amueblada austeramente, según se podía apreciar por la escaza iluminación de las velas.

-Esta será tu habitación, la mía está al frente, que descanses. Mañana nos vamos después de que desayunemos- dijo y se dio la vuelta dejándola.

-Señor.

-Si

-Nunca pensé que diría esto, pero me dio mucho gusto verlo-dijo y una vez más lo abrazo en señal de gratitud. Él correspondió al abrazo, hundiendo su cabeza en la mata de cabello rosado de la muchacha, se sentía tan bien estrecharla, respirar su perfume natural; era extraño pues aunque distaba mucho de ser refinada como Ino, y siendo que a él le gustaban ese tipo de mujeres, no podía escapar al deseo de estrechar a una mujer tan burda y simple como lo era Sakura.

A la luz de las velas observo el lloroso rostro de la muchacha, los rostros estaban separados por escasos centímetros, y él decidió acortar la distancia, pues no pudo resistirse a la tentación de probar los dulces labios de la chica rojos como la grana, aun sabiendo las consecuencias de ello, pero para su satisfacción, Sakura no reacciono violentamente sino que correspondió al beso de forma torpe dejando entrever su falta de experiencia.

Él deslizaba una de las manos en sentido descendente por su espalda para acariciarla en su totalidad; la condujo lentamente hasta colocarla en la cama y se posiciono sobre ella; comenzando a repartir besos por su rostro y cuello.

Aquello no podía estar pasando, pensó Sakura. No podía estar acostada junto al feudal y menos aun que su cuerpo estuviera reaccionando con tanto regocijo.

Y sin embargo era exactamente lo que ocurría, ella le acariciaba la cara con los dedos, explorando lentamente su estructura, a la vez que sentía el calor de los negros ojos atravesando su piel y dejándola sin respiración. Las manos de él se apoyaron en su cintura y se deslizaron hacia abajo y hacia atrás, sujetándola por las nalgas y apretándola contra él y su fuerte erección.

Esto era totalmente diferente a lo que sintió cuando Sai la acariciaba, esto era casi igual, mejor dicho era idéntico a lo que recordaba haber sentido en sus sueños cuando se encontraba gravemente enferma. Pasión, deseo, ansias de que continuara acariciándola y besándola.

Sin embargo, a su mente también vinieron recuerdos desagradables y recordó la noche en que él ejerció el derecho de pernada, sus malos tratos; ante esto se acongojo y dejo de acariciarlo; Sasuke lo noto y se separo.

-¿No te gusta?

-Yo no…usted ha sido tan bueno-susurro y comenzó a llorar.

-Sakura cuando seas mía será porque realmente lo deseas, no por gratitud- dijo levantándose de la cama y marchándose.