Hola

Les tengo una mala noticia, voy a dejar de escribir el fic por una temporada; la razón es que no estoy en mis mejores momentos, porque acabo de enterarme que el amor de mi vida a muerto.

Para los que llegaron a leer mi otro fic de "Un amor para siempre", lo voy a eliminar, porque comencé a escribirlo pensando en mi amor y no tengo fortaleza para continuarlo.

Gracias por sus reviews, cuídense y un consejo no dejen escapar a su verdadero amor, luchen por él, antes de que sea demasiado tarde.

Cap 26

-Sakura-se volvió sorprendida, reconocía esa voz, la alegría la invadió y corrió junto al dueño de la voz-Oh Lee-sonrió y lo abrazo emocionada, por lo visto ya no estaba de malas con ella.

-Sakura, mi Sakura-susurro Lee a su oído tomándola con suavidad entre sus brazos-Me alegra ver que estas bien,

¿Me concedes esta pieza princesa?

Sin dejar de sonreír asintió y se dirigieron a la pista de baile.

Se sentía segura en los brazos de Lee, tal vez no lo amara pero le brindaba un sentimiento se seguridad, y una sensación de bienestar la embargaba. "Tal vez después de todo si hubiera resultado su matrimonio"-pensó con melancolía.

Bailaban un suave y maravilloso vals, Lee la conducía con suavidad.

-Luces hermosa, el vestido te hace lucir maravillosa- el vestido te queda perfecto, lo escogi pensando en ti princesa.

-Gracias- respondió ella sonrojada-Jamás creí que fueras tu el que envió el paquete a palacio; pensé que no querrías volver a saber de mi, después de que rechace el casarme contigo.

-Te has equivocado princesa, jamás podría alejarme de ti y menos aun enfadarme, solo me interesa tu felicidad y si no correspondes a mi amor con la misma intensad que el mío, no puedo obligarte. Sin embargo recuerda que siempre estaré a tu lado cuando lo necesites.

-Oh Lee, gracias eres tan lindo, me pesa en el alma no corresponder a tus sentimientos, te quiero demasiado pero solo como amigo, no puedo amarte de la forma que deseas, pero de nuevo gracias por perdonar mi rechazo y estar aquí brindándome tu compañía, significa mucho para mí.

La estrecho mas contra si, sintiendo el calor que emanaba del frágil cuerpo de la muchacha; la amaba demasiado, le dolía tenerla tan cerca y al mismo tiempo tan lejos, anhelaba deseaba que ella fuera su reina, su esposa, su amante, la madre de sus hijos. Sakura elevo la cara para verlo mejor tratando de

Descifrar el gesto serio de Lee que la observaba en silencio.

-Lee…-no termino la frase, el se apodero de sus labios como si de eso dependiera su vida; Sakura no reacciono, la ira que debió de consumirla por esa falta de respeto, se quedo encerrada en lo más intimo de su ser.

No lo había podido evitar y además no quiso al verla ahí a su lado y contemplar sus carnosos labios, el deseo se apodero de él y sucumbió a sus apetitos. Para su desconcierto ella no se separo, pero tampoco correspondió, solo permanecia quieta; Lee suspiro al comprender que jamás le correspondería, no había fuego en ese beso, ella permanecia impasible a pesar de sus esfuerzos por despertar una respuesta en Sakura, sin mas se separo resignado, a la espera de un reproche, para su sorpresa no ocurrió, los ojos de Sakura solo dejaban ver la sorpresa.

-Lo siento Sakura, perdóname no fue mi intención- se disculpo- Yo…

-No Lee-lo interrumpió-No lo vuelvas a hacer por favor- respondió molesta, la rabia comenzaba surgir, "es tu amigo, es tu amigo" se recordó.

-Me permite bailar con la dama- se escucho una voz aterciopelada a espaladas de Sakura. "No no puede ser, ¡nooo!"- con los ojos abiertos como platos se volvió, ahí junto a ella se encontraba ni mas ni menos que el feudal, el mismísimo Sasuke.

-Por supuesto- dijo Lee conteniendo el coraje, no podia negarse al favor solicitado por el feudal. Le cedió su lugar, que Sasuke se apresuro a ocupar.

-Lee espera yo-intento detenerlo, pero ya Lee se despedia.

-Te veo más tarde Sakura- se despido Lee y se perdió entre las parejas que bailaban.

Al verlo a su lado, su corazón se desboco, esa noche lucia realmente guapo, con su traje de gala; se mordió los labios, al recordar como la había besado noches atrás.

-No quiero bailar con usted-balbuceo Sakura-No me apetece.

-No te estoy pidiendo permiso, preciosa- dijo y los fuertes brazos rodearon la delicada cintura y la atrayendola contra si, pudo sentir rosar sus pechos, el duro pecho del feudal; lo que provoco un estremecimiento que le recorrió el cuerpo.

-Luces bellísima, excelsa, eres la mar hermosa del baile-susurro a su oído con su sensual voz-Me fascinas preciosa.

Se tenso al escuchar la declaración apasionada de Sasuke.

-No juegue conmigo por favor-suplico.

-Quiero tenerte entre mis brazos, estremeciéndote de deseo.

Un rubor carmesí inundo sus blancas mejillas. Intento soltarse del abrazo de Sasuke pero este lo impidió, ejerciendo más fuerza.

-¡Me marcho! Suélteme por favor.

-Si es lo que deseas, es lo que obtendrás, nos vamos juntos. Para poder disfrutar de una noche juntos primor.

-Eso jamás-chillo y como pudo se zafo de los brazos del feudal, comenzó a caminar entre las parejas, tratando de escapar de Sasuke, vio una puerta que daba al jardín y se apresuro a alcanzarla, era imposible que el feudal fuera tras ella frente a las personas de baile, el tenia una reputación que cuidar y no era bueno que lo vieran persiguiendo a una sirvienta de su palacio, eso daría pie a cotilleos.

El aire fresco golpeo su rostro y ayudo a serenarla un poco. Era la única en el jardín, todos se encontraban dentro del palacio disfrutando del baile; era un jardín hermoso, por lo que podía ver a la luz de las antorchas que lo iluminaban, había toda variedad de azaleas, además de rosas de todos los tipos, con cuidado acaricio los pétalos de una rosa roja, era tan suave al tacto tan hermosa. Continúo caminando y tomo asiento en una de las bancas de madera del jardín.

Esperaría un tiempo antes de volver al salón, para buscar a Lee y pedirle que la llevara al palacio del feudal.

-Aquí estas-horrorizada volvió la vista a donde se escucho la voz y ahí estaba la figura del feudal.

-Déjeme en paz-espeto molesta-No se me acerque o gritare.

-Hazlo- la reto y continúo avanzando en dirección de Sakura.

Al ver que tomaba asiento a su lado, ahogo un grito de pavor; le temía, temía las sensaciones que despertaba en su cuerpo tan solo tenerlo cerca, odiaba imaginarse de lo que era capaz de hacer si él la tocaba una vez más; temía sucumbir a sus deseos y dejarse llevar por la marejada de sensaciones que estremecían cada célula de su cuerpo.

-Te deseo- le susurro al oído, ella dio un respingo al sentir el cálido aliento chocar contra su piel, era demasiado; trémula encaro su mirada, eso fue peor pues comprobó que era demasiado sensible a la atracción que el despertaba en sus sentidos, intento bajar el rostro pero él lo impidió, la tomo por la barbilla y comenzó a besarla; fue un beso demasiado dulce para su sorpresa, los poderosos labios del feudal se movían con delicadeza contra los suyos, saboreando cada línea de su apetitosa boca. No opuso resistencia durante mucho tiempo, era imposible mantenerse ecuánime, al sentir las caricias que recorrían su cuerpo; sin más paso sus brazos por el cuello de Sasuke profundizando el beso; Sakura le correspondió torpemente, Sasuke se regocijo de la respuesta; y continuo saboreando todos los rincones de la boca de ella, pasando de ser un tierno beso a uno lleno de pasión y deseo. La tomo de la mano y sin dejar de besarla la condujo a una arboleda cercana; para recargarla contra el tronco de un abeto, Sakura se aferraba a él como si de eso dependiera su vida, su mente estaba obnubilada, solo era consciente de las placenteras sensaciones que la embargaban, soltó un gemido cuando le arremango el vestido de seda, tomándola por las redondeadas caderas elevándola para que sus piernas se enredaran en su cintura; sintió su masculinidad chocar contra su entrepierna y un escalofrío recorrió su espalda, oleadas de placer la sacudieron, deseo sentirlo dentro, apagando el fuego que la consumía y amenazaba con volverla loca, aniquilando por completo la poca cordura que le quedaba.

La situación se había vuelto insoportable, no solo estaba enamorada del feudal, sino que lo deseaba con desesperación.

-Te deseo Sakura-murmuro sobre los hinchados labios de ella.

Continuo besándola saciándose de ella; deslizo una mano hasta llegar al hombro de la muchacha, dejando al descubierto un níveo hombro que cubrió de besos para bajar hasta los pechos de Sakura que estaban inflamados de deseo, mordisqueo sobre la tela un pezón.

-¿Te gusta?- inquirió con voz ronca por el deseo.

-Si-balbuceo, masajeando el sedoso cabello del feudal.

-Es una buena oferta, debemos consultarlo con el feudal- se escuchó una voz.

Sasuke soltó una maldición y la deposito bruscamente sobre el césped.

-Tapate-le espeto molesto.

Sakura estaba atónita, la situación era demasiado embarazosa, pronto la tacharían como la amante del feudal, lo último que le faltaba.

-¡Que te tapes!-vocifero acomodándole el vestido de mala gana

- Estúpida.

Al escuchar las frías palabras, fue como si un balde de agua fría la bañara, el solo deseaba su cuerpo, solo era un juguete, no significaba nada para él, y ella que tontamente se había hecho ilusiones al escucharle decir que lucía hermosa, ¡que ilusa era!; se aliso el vestido y se alejo rápidamente antes de que el feudal viera las lágrimas que bañaban sus mejillas. Y al menos así mantener un poco su dignidad, no deseaba que viera todo lo que la afectaba.