Hola gracias por sus comentarios, son realmente hermosos, y a todos MUCHAS GRACIAS, por sus comentarios dándome apoyo en ese momento tan difícil y triste por el que pase, pero bueno como saben la vida continua y no puedo y principalmente no debo amarrarme a un imposible, a alguien que ya no pertenece a este mundo, aunque me duela decirlo. Besos, ahhh y se me olvidaba feliz año, que todos sus deseos se hagan realidad (solo los buenos, ehh no seas malillos), se los deseo de todo corazón, su amiga Karina.
Vio como el feudal se alejo de su lado en dirección a la puerta, la abrió un poco, escucho como susurraba algo a la persona al otro lado y la volvía a cerrar.
-Continuemos con los nuestro-dijo esbozando una sonrisa, la cual le congelo el alma.
"Eres un tonta"-pensó al verlo sentarse de nuevo a su lado, realmente le encantaba, pero no era momento de dejarse llevar por sus sentimentalismos, se acomood la ropa, bajándose de la mullida cama.
-Quédate-escucho el susurro y sintió la tibieza de la piel que se cernía sobre su delicada muñeca-Te necesito Sakura.
Quiso correr, alejarse de ese sitio, pero no lo hizo, volvió su trémulo rostro y se encontró con la apasionada mirada del feudal.-Yo…
Las palabras salieron sobrando, el feudal capturo sus labios en un apasionado beso, saboreo sus labios, incitándola a que le permitiera el acceso a su interior, cuando lo consiguió, la saboreo a sus anchas.
Él recorría el interior de su boca subyugándola con su lengua, y ella correspondía con la misma intensidad, una ves mas podía saborear sus labios, sentir ese calido aliento chocar contra el de ella. Enloqueció de placer al sentirlas poderosas manos que le envolvieron la cintura y le acariciaron ambos senos. Los pezones de Sakura se endurecieron bajo esas palmas ardientes y él los apretó tiernamente entre los pulgares y los índices. Mordiéndose el labio, Sasuke estrechó su cuerpo contra el de ella, para que sintiera su descomunal erección, planeaba volverla loca de placer, hasta que le suplicara que la hiciera suya, anhelaba escuchar su nombre en sus labios, gritándolo al alcanzar el clímax.
Al sentir la erección contra su ya de por si húmedo sexo, sintió como ere invadida una nueva oleada de placer, al anticipar que ocurriría dentro de pocos minutos. La piel se le sensibilizo y se estremecía al sentir las varoniles manos masajeando sus erguidos pezones, para ese momento le había desabrochado el vestido sin que ella se percatara, para luego hundir el rostro en las suaves curvas femeninas que se le ofrecían para complacerlo, vibro al sentir los húmedos labios rozar la aureola de uno de sus pechos, y sin poder contenerse enredo sus delicados dedos sobre las suaves hebras negras de la cabeza del feudal, incitándolo a continuar con la deliciosa tortura. Sasuke no se hizo del rogar, y deslizo sus manos por la falda para atraerla mas contra el, al mismo tiempo que la despojaba de la ropa interior, aventurando sus dedos sobre el suave vello rizado del pubis de la chica, que ya se retorcía contra el victima de tan osadas caricias, le fascino verla así, y mas saber que el sonrojo que se manifestaba en las mejillas de la muchacha era producto de sus caricias, saber que el era el único que la había saboreado de esa forma. Al desnudarla por completo la contemplo embelesado, era realmente hermosa a pesar de no tener un cuerpo de diosa como el de Ino, y para su sorpresa descubrió que Sakura lo excitaba mucho mas que cualquier otra mujer.
Se deshizo de sus ropas y se posiciono entre los sedosos muslos de la chica.
Le acaricio una vez mas el centro de su feminidad, para comprobar que estaba lista para el, introdujo un dedo, para ayudarla a acostumbrarse, moviéndolo con suavidad, Sakura comenzó a gemir y lo abrazo, Sasuke rozo la comisura de los voluptuosos labios de la chica, divertido vio como ella los entreabro esperando un beso que no llego, pues prefirió deslizar su lengua lujuriosa por el terso y delicado cuello de Sakura, que se retorció bajo las lujuriosas, caricias del feudal.
-Te prometo que seré cuidadoso-le susurro al oído, lamiéndole y mordisqueándole el lóbulo; dicho esto la tomo por las caderas y la atrajo mas, contra su masculinidad que se erguía poderosamente, la coloco a la entra del delicado cuerpo de Sakura y en un delicado movimiento se introdujo en ella, arrancándole la inocencia, que hasta entonces Sakura había preservado la íntegra, sin siquiera saberlo.
Cerro los ojos al saber que el momento definitivo había llegado, tenia miedo de sentir incomodidad, pero jamás llego, solo sintió como la embargaba una oleada de placer que la hacia temblar como una hoja en pleno otoño; sentir como se movía dentro de ella, guiada por sus propios impulsos coloco sus piernas sobre la cintura del feudal, deseando sentir mas unida a el, el vaivén de sus caderas le resultaba delicioso.
sintió como su interior se contraía sobre el falo que la inundaba completamente; al sentir que tocaba el cielo, no pudo contenerse y rasguño la espalda de Sasuke, que acallo sus gemidos con un fogoso beso, para luego venirse.
Cayo sudoroso sobre el frágil cuerpo de Sakura.
-Eres fabulosa-le susurro al oído, podía sentir sobre su pecho el rápido palpitar del corazón de ella, así como el subir y bajar de sus respiración descontrolada, dado lo anteriormente cometido.
Se tumbo a su lado y se cubrió los genitales con una sabana, la observo, preguntándose que pensaba ella, Sakura se encontraba de lado, totalmente descubierta, se recreo con las nalgas con forma de corazón y de nuevo el deseo de saborearla se apodero de el, ella muchacha, lo volvía loco con solo verla.
Le paso un brazo por la cadera para atraerla contra si, cuando se percato de los estremecimientos de los que era victima la muchacha, con delicadeza le dio la vuelta y vio como las cristalinas lagrimas se resbalan por las sonrojadas mejillas. Se desconcertó al verla en ese estado, se esperaba que estuviera molesta o satisfecha después de una buena sesión de sexo, pero jamás creyó que lloraría.
-¿Te lastime?-inquirió con suavidad.
Ella negó con la cabeza.
-Es solo que…
-Dímelo
Sakura rompió en sollozos y se abrazo a el, realmente había sido maravilloso estar en sus brazos, era lo mas fantástico que le había pasado hasta ese momento, le dolía saber que mientras sentía un sentimiento por el, para el feudal solo era una mas para calentarle el lecho.
