Aquí el tercero, intentaré hacer los capítulos lo más rápido que pueda, meteré capítulos de relleno porque luego ya se me acaban los títulos y se arruina todo :U…
Lo tengo todo planeado(¿) espero salga bien xD…
Bien… dejo los disclaimers:
Disclaimer: Hetalia NO, NO Y NO me pertenece, si me perteneciera, metería esta historia en la serie.
Titanic tampoco me pertenece, la tragedia tampoco, si hubiera sido por MÍ, me habría gustado que sólo se haya quedado en ficción y no hubiera sucedido realmente.
Wednesday 10th 1912. Chapter 3: Southampton.
-Antonio, te presento a la señorita Emma Van den Broek – Se acerca una jovencita de cabello rubio oscuro, ojos verdes profundos, no tanto como los del joven español, bonita, de estatura media y de una sonrisa soñadora.
-Ella será, tu esposa. – Antonio abrió sus ojos y miró fijamente como la chica saludaba cortésmente, como era costumbre saludar entre la gente importante.
-Un gusto… - saludó la jovencita, quien detrás de ella se encontraba su hermano, tenía mirada de mala muerte y miraba al español, parecía que derretiría al castaño de un solo vistazo.
Y así, Antonio despertó de su ensimismamiento, recordando lo que momentos antes, le acababa de ocurrir.
-Mon ami, ¿qué te sucede?- le preguntó el francés a su joven amigo perdido. –Ah… ya sé qué te sucede… apuesto que te quedaste cautivado por esa bella señorita- le guiñó un ojo.
-¡Oh, sí Antonio!... Diablos, sí que tienes suerte, ya quisiera que alguien como ella sea la prometida de alguien tan genial como yo… si te aburres de ella ofrécemela ¿no? – dijo bromeando.
El español se recargó en su mano, que a su vez estaba recargada en la mesita que tenía enfrente y suspiró. –Créeme, que eso no sería una mala idea… -. Sus amigos se extrañaron por la reacción del español. Normalmente estaría alardeando sobre lo linda que era esa chica, pero ahora… parecía estar… ¿preocupado?
Mientras, el español pensaba sobre lo que había pasado minutos antes, y extrañamente, se le venía a la cabeza el rostro del joven de la tercera clase que había conocido, mas bien, apenas visto, varias horas antes.
-¿Qué me está pasando?... ¿Por qué…? – miró hacia afuera, se podía ver el cielo a través del gran ventanal del barco. -¿Por qué… no puedo sacarme su rostro de la cabeza…? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en él?... ¿Por qué tengo las ansias de saber más sobre él?... ¿Por qué… es que mi corazón late tan fuerte en este mismo momento?... –.
En la plataforma de los de la tercera clase, los italianos disfrutaban de la vista marina.
-Ohhhh, ¡che bello!... –expresaba Feliciano apoyándose de la barandilla, a preocupación del mayor.
-¡Idiota! ¡Te vas a caer! –lo jaló de la camisa y lo alejó de ahí, mientras el más pequeño chillaba porque quería seguir viendo el mar un poco más.
-Oye, con cuidado, no queremos accidentes… - Dijo refunfuñando, y vio que Cassiano miraba con un extraño aire triste el mar.
-¿Qué te pasa?... ¿No estás feliz de estar aquí?... Después de todo tú conseguiste los boletos – preguntó el italiano. –No de la mejor manera – dijo después casi susurrando. –Pero, estamos aquí por ti, deberías estar contento ¿no? – decía preocupado.
-Haciéndola de hermano mayor ¿eh? –rió a molestia del más grande.
-¡Ey! ¡Todavía me preocupo por ti y te burlas, tonto! – reclamó a risa y enojo de su hermano.
-Claro claro, lo siento… - miró de nuevo el mar y sonrió, el otro italiano se tranquilizó y lo miró fijamente.
-Estoy feliz, ciertamente… piénsalo, estamos en este barco… y nos vamos a Nueva York – canturreó. Los otros dos italianos lo miraron sonrientes.
-¡Waaaaah… miren, delfines!... – Feliciano apuntó a unos delfines que se encontraban saltando por delante del barco. -¡Parece que están jugando carreritas! – exclamó con tono de niño pequeño.
Los otros dos se asomaron y vieron al delfín. Cassiano rompió el silencio de los otros dos.
-¡Miren ahí hay otro… y otro!... –apuntó del otro lado, y efectivamente, habían dos más.
-¡Va a saltar, esperen! ¡Saltó! – los delfines saltaban, los tres italianos miraban impresionados. Feliciano miró hacia el horizonte.
-¡Puedo ver la Estatua de la Libertad!... ¡En pequeñito!... – decía apuntando hacia adelante, sus hermanos dudaron en que en verdad la pudiera ver, pero no rompieron la felicidad que los llenaba en ese momento.
Lovino se paró en una de las barandillas y se agarró de las sogas, y exclamó con euforia.
-Io sono il re del mondo, bastards! – gritó con euforia, sus hermanos gritaban con él, mirando con felicidad hacia adelante, repitiendo innumerables cantidades de veces la misma frase.
Los hermanos se encontraban felices en ese momento, Cassiano reía, Feliciano lloraba y Lovino, gritaba con euforia.
El capitán se asomó y observó toda la periferia desde el lugar en el que se encontraba, se veía realmente feliz.
-¿Observas a esos chicos?... – le dijo al capitán que no dejaba de sonreír. –Es raro de ti que estés sonriendo… -Un hombre castaño de ojos mieláceos se dirigía a otro hombre, de larga cabellera rubia y ojos cielo. –Dietrich… - El aludido volteó su mirada hacia el otro hombre de acento extravagante. Sin dejar de sonreír.
-Esos chicos, a pesar de las adversidades, son capaces de ver el mundo con positivismo… eso es de lo que ya no hay hoy en día – El castaño miró con extrañeza, pero después dirigió su mirada a los chicos que gritaban cosas hacia adelante.
-Creo, que tienes razón… -. Sonrió al igual que su amigo.
-Bien, tenemos una prueba de navegación que realizar… - se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la cabina de controles. –Vamos… - El hombre caminó lentamente hacia la cabina.
-Jé, Southampton nos recordarán como los mejores capitanes de todos los tiempos. Recordarán a este majestuoso barco, el que una vez zarpó de sus costas. – el capitán se detuvo y volteó la mirada hacia su compañero.
-Ya dejamos Southampton, déjate del pasado. Ahora… - apuntó hacia adelante. –Sé como esos chicos… dejemos que Nueva York, reconozca la majestuosidad del Titanic- El castaño sonrió y se dirigió junto con él a la cabina.
Mientras tanto, en ese preciso momento el español conocía a quien sería su prometida.
Cayó la noche, las estrellas iluminaban el cielo, ya estaba a punto de terminar el primer día de viaje.
Las 21 horas del miércoles 10 de abril de 1912.
Un español joven de la primera clase avanzaba hacia el borde del barco. Caminaba lentamente y se asomó para ver el oscurecido mar.
-Así tiene que ser… ya no puedo aparentar fortaleza. – Francis y Gilbert estaban ocupados, no se percataron que el español había desaparecido, y quizás, cuando se den cuenta sea demasiado tarde.
Antonio se subió a las barandillas, escaló y se encontró cara a cara con el gran océano Atlántico.
-Sí que es grande… y se ve profundo… - dijo para sí. Dejó caer fuerza en su cuerpo, pero aún sujetándose de la barandilla, si se soltaba en cualquier momento, marcaría el final de su vida.
-La vida aristocrática es difícil, quiero… quiero ser capaz de tomar mis decisiones, ¿acaso alguien me consultó sobre el compromiso? Claro que no… quiero… quiero ser capaz de enamorarme de quien yo quiera… - En eso, un flashazo del rostro del joven ojiverde.
-¿Por qué… por qué apareces ahora… chico?... – pensaba, mientras su cara cambiaba a una de tristeza.
-Decisiones ¿eh?... creo que esta sería la primera decisión que tomaré en mi vida.
Dirigió su mirada al cielo, cerró los ojos, y unas lágrimas amenazaron con salir.
Ganaron la batalla.
El español creyó que esas lágrimas dentro de poco se volverían uno solo con el mar, pero el viento pudo más, y las redirigió hacia atrás.
-Ya… no puedo más… - el español estaba a punto de soltarse.
Y al parecer, no habría quien podría detenerlo.
Bien, aquí el 3er capítulo, me salió bien chafa xD… muy feo ._. no fue el mejor capítulo, espero que sea el peor de todos x'DDDD… me sentiría muy mal si los siguientes me salen chafas(¿)…
En fin, notas:
Io sono il re del mondo!* : ¡Soy el rey del mundo! En italiano, creo ._. perdonen, no sé si sea la traducción correcta .3.
Asdasd… ¿qué opinan de que Germania sea el capitán? ¿Les gusta?... El otro es Abuelo Roma… ¿sugerencias de nombre?... ¿Cómo les gustaría que hicieran aparición los demás personajes?... La verdad es que no se me ocurre algo para hacerlos aparecer jajaja… ayúdenme ;A;… (¿)
En fin, muchísimas gracias por los reviews bellos que me dejan, me ponen muy feliz 3… de igual manera muchas gracias por leerme, también me hacen sentirme muy feliz!
Ciao~
