Capítulo III

Al entrar al comedor Zabini choco con Neville, con quien extrañamente la noche anterior fue partícipe de uno de sus sueños húmedos, sus libros cayeron al piso, lo que se ofreció a ayudarle sin dudar, sin darse cuenta Blaise mantenía fija su mirada, haciendo que el chico se pusiera algo nervioso. Pero en cambio, en la mente de Zabini se formaba una imagen — Él es algo tímido, su fisonomía ha cambiado para bien después del quinto grado, se está convirtiendo en un papacito ¡Disculpa, no me di cuenta que venias!

—En ese caso fue culpa de ambos, yo tampoco te vi. —Dijo Neville; su mirada impactó con mayor fuerza al moreno haciendo que rosaran sus manos al recibir los libros. Lo que estremeció a ambos chicos.

—Vamos chicos, están obstruyendo el paso… —Dijo Hermione ayudando a recoger uno de los libros que quedo a espaldas de Neville.

Ese día fue extrañó, desde ese momento ninguno de los chicos pudo apartar la vista el uno del otro — nunca lo hubiera imaginado; Su estatura, su espalda, sus enormes manos, su rostro que comenzaba a verse maduro aglglgl —Pensaba para sí mismo, su entrepierna comenzaba a abultarse, disimuladamente bajó su mano para dar un ligero masaje pues Neville le estaba provocando una erección.

— ¡Hola Blaise! —Saludo Zac tocando despistadamente su miembro

— ¡Oh Dios mío! ¡Qué rico! —Smith había llegado a excitarlo más, haciendo que Blaise se doblegara ante la mesa del comedor.

— ¡Oh cielos! ¡Oh por Dios! ¡Este sí que es un plátano Tabasco! —Zac no podía contener sus ganas, pero empezaban a ser rodeados por sus compañeros de casa.

— ¡Vamos, deja me en paz! "No quiero explotar como champaña—Declaro Zabini imitando agitar una botella con su puño, pues su amigo sexual comprendía de lo que hablaba

— ¡Esta bien!, ¡Esta bien! Dime… ¿quién ha sido el culpable de tan maravillosa escena? ¡Hay Dios! ¡Ya me dieron ganas! ¡Se me está haciendo agua la canoa! ¿Qué te parece si nos vamos de aquí y lo aprovechamos? ¡Me estoy calentando!

— ¡Estúpida…! — Dijo Zabini en voz baja — ¡Quiero saber algo y quiero que tú lo investigues! —Zac no podía contener su verdadera cara ante su negro de fuego, era el único momento en el que podía soltar su lengua de cotorra, su afeminada voz siempre se escapaba.

— ¿Qué es lo que quieres saber o mejor dicho que investigue?— sin darse cuenta se le escapaban sus movimientos amanerados, para que los demás no se dieran cuenta, lo hacían en forma de broma.

— ¡Quiero saber si Neville Longbottom, es realmente heterosexual, homosexual, bisexual! quiero saber realmente de qué pie cojea. ¡Te espero esta noche en los baños…quiero desquitar lo que no puedo hacer en este momento! —Al despedirse de Zac, Blaise se dio cuenta que Neville le seguía observando, lo que hizo que su erección lastimara, le excitaba la sola idea de saber que era uno de los suyos.

— ¡Ay!— Grito para sí mismo— Me tocara una buena noche, así como lo veo, mmm ¡que rico! —Dijo haciendo viscos, pues se imaginaba la noche que tendría con su gran amigo y cómplice de noches de esparcimiento.

Zacharias no se quedaría con esa espinita así que corrió a alcanzar a Zabini que iba directo a su lugar en el la mesa de los Slytherin, junto a Draco— ¡Espera! ¡Espera! — Lo tomo del antebrazo — ¿Qué te hace pensar que Neville es homosexual?—Pregunto Smith

— ¡Hace unos momentos chocamos, cayeron sus libros por accidente, rosamos con las manos… la sensación que tuve fue rara, y sé que el también sintió lo mismo que yo… la forma en la que… —Zabini prefirió reservar su último comentario. — ¡Has lo que te acabo de pedir! después hablamos… —fue lo último que dijo y se marchó, posteriormente, ya en la mesa Slytherin tomo asiento junto a sus amigos de casa.

O*o*O

Definitivamente Neville no le quitaba la vista de encima a Blaise, pero no precisamente por haber despertado su lado gay, sino porque en su cabeza se formulaban no preguntas ni dudas, si no miedos, miedos que siempre le habían causado problemas desde su niñez.

—Neville, ¿te sientes bien? —pregunto Hermione

— ¡Sí! Todo bien ¿Por qué? —Contesto Longbottom

— ¡No sé! Te siento distraído, ¡como si estuvieras en otro mundo! —dijo Hermione haciendo una de sus típicas muecas

—No pasa nada, solo estoy pensando en que libro buscar información sobre una planta, eso es todo. —Comento el chico

—De acuerdo, aunque no estoy muy convencida de lo que dices; Neville, ¡aquí estaré cuando estés listo para platicar de tu problema! —Dijo la castaña, sabía que tarde o temprano Longbottom confiaría en ella en caso de tener algún problema.

Después de terminar sus alimentos Neville se despidió de sus amigos, diciendo que debía ir a la biblioteca a buscar el libro que ya antes le menciono a Hermione. Al llegar comenzó a buscar e entre los estantes, tomando cualquier libro, el solo pretendía ocultar su preocupación, o mejor dicho su inquietud.

Trataba de concentrase en los libros pero todo fue inútil, la imagen de Blaise se lo impedía. Agitaba la cabeza una y otra vez tratando que esa imagen se esfumara, cada vez le resultaba difícil poner atención en lo que buscaba hasta que se dio por vencido;

— ¿Qué me pasa? ¿Por qué tengo clavado en mis pensamientos su mira, su rostro?—Dijo tomando su cabeza y agitándose como aquel loco que escucha voces dentro de su mente — ¡no quiero aceptar lo que desde hace años he tratado de ocultar por miedo al rechazó. ¡No quiero! ¡No quiero! —constantemente repetía esa frase.

—Señor Longbottom, ¿Le sucede algo? ¿Se siente bien? —Pregunto una voz, frente a él se encontraba la directora y profesora McGonagall, como siempre vistiendo su atuendo en color negro y con sus manos entrelazadas esperando a que el chico le respondiera

Por otra parte, Neville se ajustaba un poco tratando de no llamar más su atención, no quería que la profesora descubriera la situación confusa a la que se enfrentaba en ese momento.

—Todo bien directora McGonagall, solo me duele un poco la cabeza, pero no es nada, ya se me pasara, gracias por preguntar. —después de contestar, tomo los libros que ya había estado revisando y se marchó del lugar.

—Sera mejor que pase por la enfermería señor… — Neville no dejo que la profesora terminara

—Después lo hare, gracias por preocuparse… —Después de estas palabras salió corriendo de la biblioteca.

Neville vagaba por uno de los pasillos cércanos al huerto de Hagrid, ya hace varios minutos sentía la presencia de alguien más. Alguien lo observaba desde que salió de la Biblioteca.

Así pasaron varios días, con un Longbottom fuera de la realidad, con unos amigos preocupados por su reciente actitud, y un par de chicos observándole.