Capítulo IV

Pasadas las ocho de la noche en los baños de los hombres comenzaron a escucharse ruidos extraños, entre portazos y rechinidos también se escuchaban gemidos, nadie en el colegio se atrevía a entrar después de esa hora.

—Aggg ¡Oh por Salazar! dile a quien te hizo esto que lo haga más seguido—Decía Zac mientras se empinaba frente al depósito del baño, Zabini tomaba sus afiladas caderas para descargar con fuerza esa erección que hace horas le lastimaba y que en su momento no tuvo más remedio que arreglárselas él solo. Mientras que el joven Hufflepuff no podía dejar de hacer visco mientras que su negro adorado lo poseía. —Vendito sea esa persona, me estás dando la mejor noche de mi vida, ¡Así! ¡Así! ¡Oh Salazar! ¡Qué hombre! —Rogaba el rubio porque su chacal no se detuviera, al contrario que lo empuñará con más fuerza, así se mantuvo el Slytherin hasta que se vio satisfecho

—Nunca me había sentido tan bien—Dijo Zabini dejándose caer en el piso, se estiro un poco hacia su pantalón para tomar de su bolsillo un cigarrillo, lo encendió y lo introdujo en su boca, pero nunca imagino que su compañero aún tenía fuerza para más.

— ¡Pienso lo mismo! aunque… —Contesto Zac acercándose a su serpiente favorita —¡Disfruta de tu cigarrillo que yo seguiré disfrutando de ti! —al decir estas últimas palabras Zacharias se inclinó tomando en su boca a esa serpiente, manipulándola a su antojo…

Una Tarde antes de ir a donde Zabini. Zac, esperaba a Neville cerca de las aulas vacías, estas eran una desviación hacia los dormitorios, sabía que era el camino que siempre tomaba el Griffindor, por lo tanto era la oportunidad perfecta para abordarlo, no había pierde.

Cuando Neville pasó por el aula, zac tiro de la manga de su camisa arrojando al chico hacia una de las butacas apiladas en una de las esquinas — ¡Hola Neville!—Smith saludo sínicamente

—Oye… ¿Qué diablos te pasa Zacharias?—Dijo furioso e incorporándose

— ¿Te preguntaras el por qué te hice entrar a esta aula?—Zac cerraba la puerta con su barita, atrancó con seguro para que nadie los interrumpiera.

—Sí, ¿qué quieres? ¡Tengo que irme…! —Neville no sabía lo que Zac tramaba.

— ¡Hay una persona que está interesado en saber algo sobre ti! — apuntó el Hufflepuff

— ¿Interesado? —Preguntó Longbottom arrugando la frente

— ¡Sí! Debo confesar que yo también estoy en suspenso —Dijo Zac entre lazando la punta de su capa, con movimientos totalmente afeminados.

— ¡A sí! Y… ¿Qué es lo que quiere saber? —Pregunto Neville un poco intrigado y a la vez nervioso por los raros movimientos del compañero. Sabía que en ocasiones le gustaba imitar los movimientos de ciertos Muggles — ¿Qué se trae entre manos, sus movimientos son algo raros? —se preguntaba Longbottom

—Bueno… esta persona quiere saber si tú eres… —Zac se acercaba lentamente a Neville, lo que le hacía ponerse nervioso. — ¿Eres Gay? —Le soltó repentinamente

— ¿Qué? — el chico Gryffindor sintió como un sudor frio le corría la espalda — ¿No comprendo tu pregunta?— Longbottom no sabía que contestar, esa pregunta lo había dejado sin palabras, congelado como en aquella ocasión en la que Hermione le había lanzado el hechizo Petrificus.

— ¡Vamos…! ¡Si quieres yo te puedo ayudar a contestar mi pregunta! —Zac no perdía oportunidad quería con ansía saber si el realmente era homosexual.

Neville, solo sintió como la mano del chico tocaba su entrepierna, sorprendido por lo que Zac, había hecho intentó levantarse para alejarse de él, pero el chico Hufflepuff fue mucho más rápido, haciendo uso de su experiencia logro que su víctima soltara un grito sofocante, ¡Smith había logrado hacer de las suyas! Neville por su parte no dejaba de voltear los ojos en blanco, en ese momento no sabía si dejar que el chico siguiera frotando su miembro o al menos intentar zafarse, pero ¿cómo lo aria? Zac lo sujetaba con maestría, Neville no tuvo más remedio que aplicar aquel dicho "¡a quien le dan pan que llore!".

El joven Hufflepuff tenía totalmente sometido al Gryffindor, pero para el ya no era suficiente sobar su miembro, pues este cada vez se mostraba más rígido, y eso a Zac lo volvía loco, sus labios aclamaban tomar ese manjar que le hacía agua la saliva. Smith no pudo más, como buen ladrón introdujo su mano en la abertura de su pantalón extrayendo el arma mortal de su potente víctima, este al ver la magnitud de ese puñal se éxito mucho más, tomo con su boca el pene del chico, lo lamia como si fuera una paleta tup-si-pop, mientras que de la boca de Neville salían gritos de placer, no podía contener su excitación, sentía como la lengua de joven acariciaba su extremidad, como su mano subía y bajaba, el placer que en ese momento sentía lo enloqueció, tanto que tomo la cabeza de Smith haciendo que este introducirá aún más su miembro casi ahogándolo. Neville se había convertido en un chico indefenso bajo las garras de Zacharias Smith.

Esa misma noche, Después de que Zac lograra su travesura lo llevo un piso a arriba; Ahí los esperaba Zabini, lo que le causó asombro ya que no esperaba ver a Neville en ese momento.

—Bien… aquí lo tienes… ca-la-di-toó, ¡es de los nuestros! —Dijo empujando a Neville hacia done se encontraba Zabini

— ¿De los nuestros? —Neville se mostró sorprendido — ¿Quieres decir que Blaise es gay? — dijo el joven Gryffindor

— ¡Así es Neville! Pero solo quería saber si tú lo eras, ¡No que te calaran! —asintió Zabini dirigiendo una terrible mirada a Zac

— ¡Ay! ¡Qué más da calarlo ahora o después! Ay tengo una idea… ¿por qué no hacemos un trió? —Dijo Zac emocionada y soltando su voz de pájara gritona.

— ¡Estás loca! ¿Quieres asustarlo? está saliendo del closet, deja que primero lo digiera, a partir de hoy pasaras a hacer su "Free"

— ¡Ay, si! ¡Me encanta la idea!— Zacharias brincaba de emoción, hasta que se dio cuenta de una cosa, eso implicaría dejar de ser el amante de su morenazo — ¿Pero y tú? ¿Acaso me cambiaras por otra? —Dijo la pájara

— ¡Obvio no! Solo te compartiré… ¡aquí no hay más comadre que tú…! —asintió Blaise.

— ¡Ay! ¡Qué emoción haremos un trió! ¡Aaaayyyy! "me tocara doble" —Zac parecía estar totalmente "sobreexcitada" verdaderamente una "golosa insaciable"

—Ahora déjame hablar a solas con Neville —Dijo Blaise abriendo la puerta del aula

— ¡Esto no es justo, "quiero saber lo que hablaran"! —Zac no quería salir del lugar, así que Blaise tuvo que sacarla a empujones.

— ¡Precisamente esto te pasa por ser tan metiche! —por fin logra sacarla, inmediatamente cerro, no quería ser interrumpido así que puso el pasador de la puerta, asegurándose que Zac no pudiera abrir desde afuera.

— ¡Espera!—Dijo Neville al ver que Blaise cerraba — ¿mi opinión cuenta? ¿Cómo sabes que aceptare hablar contigo? — Reclamo Neville.

—Bueno… Solo quiero charlar contigo Neville, la verdad no pensé que esta plática se daría tan rápido, pero aprovecharé está metida de pata de Zacharias. — Zabini caminaba despacio entre los pupitres tratando de calmar el coraje que en ese momento sentía Logbottom, tomo asiento en uno de ellos invitando a que el chico también lo hiciera, Cuando Neville accedió a tomar asiento el Slytherin comenzó a hablar.

— ¡Sé que tienes muchas preguntas!—asintió Zabini — ¡Ten por seguro que por nuestra parte tendrás todo nuestro apoyo y contestaremos a ellas lo más claro posible ¡Ahora quiero saber más de ti!— Se puso de pie, después de hacer una pausa continuo — ¡Verdaderamente estoy sorprendido de tu preferencia! ¡Nunca lo imagine. —Blaise se mostraba tranquilo estaba dispuesto a ayudar Al Griffindor a acoplarse a su nueva vida. —Dime Neville… ¿Cuándo te diste cuenta de tu gusto por los de tu mismo sexo? ¿Desde cuándo te gustan los hombres? —Zabini, quería estar seguro si su gusto por los varones ya era de nacimiento o era de esos chicos mañosos.

—Bueno, si comenzaremos a hacer amigos te seré sincero... Desde los 5 años me di cuenta que sentía una atracción especial por los hombres, pero cuando eres pequeño no lo logras comprender hasta que llegas a la adolescencia. Tú lo sabes; Cuando somos niños, es cuando todo nuestro inconsciente aflora y nos damos cuenta lo que realmente queremos porque no nos importa lo que digan los demás, no hay malicia entre nosotros, simplemente nuestros padres, tutores, familiares, etc. nos van puliendo para poder enfrentarnos a un mundo así, Pero en mi familia no se aceptaban a los "malditos" ellos piensan que el ser homosexual es porque algún mal espíritu te ha poseído. Así que decidí guardar para mí, "mi preferencia sexual, obligándome a ser heterosexual".

— ¡Sí! ¡Tienes razón! Es frustrante que tu propia familia te dé la espalda cuando descubren lo que en verdad eres. ¡No somos monstros, o bichos raros, somos humanos como ellos, y no tenemos la culpa de nuestras preferencias! ¡Así nacimos, así somos, y así seguiremos siendo "hasta la muerte"! ¡Nosotros no pedimos nacer así!

Neville no dejaba de verle, la forma en que Blaise se expresaba lo tenía hipnotizado, la pasión, la nostalgia con la que hablaba le enchinaba la piel.

—Es difícil ser homosexual, los homofóbicos no dudan en ofenderte, te lastiman cruelmente, así es la sociedad en esta época. —Neville dio un largo suspiro —me pregunto… ¿Cómo será nuestra sociedad en los próximos siglos…?

Ya eran casi las ocho de la noche, el aire comenzaba a calar, ambos chicos solo llevaban puesto sus camisas blancas de manga larga y no era suficiente para cubrir el fresco de la noche, sabían que era la hora de regresar a sus respectivas casas, pues podrían ser sancionados por sus prefectos.

—Sera mejor que regresemos a los dormitorios, si Flich descubre que estamos en su zona nos reportara con la profesora McGonagall. —comento Longbottom.

—Me agrado tu compañía Neville, ¡Gracias por regalarme algo de tu tiempo! —Dijo el moreno extendiendo su mano.

—Igualmente Blaise, fue agradable… —Neville correspondió el saludo y apretón de mano.