Pasado el tiempo
El sonido de su celular lo despertó, tenía algunas cosas que hacer pero ninguna tan temprano en la mañana, como pasar por Daton para consultar lo más efectivo para retener a los nuevos lobos que no se pudieran controlar, solo por si las dudas puesto que no se sabía cuando otro loco alpha rondaría suelto por ahí convirtiendo a gente porque si, ir a comprar la comida para la semana, que sería como para dos semanas en realidad puesto que cuanto Scott comía con ellos lo así a por dos personas lo bueno es que había conseguido unos cuantos cupones, contesto sin mirar quien era pues estaba más dormido que despierto.
- Diga – dijo en medio de un bostezo.
- Stiles, ¿Cómo te fue con Derek?
- ¿Lydia? – la respuesta fue un "quien más" – pues bien hablamos y vamos a intentar tener una relación a si que somos algo así como un pareja.
- Al fin podrán liberar algo de tensión sexual que nos asfixiaba a todos aunque casi ninguno se daba cuenta, pensaba que era odio mutuo, por otro lado no has pensado en cambiar tu guardarropa
- No, ¿Por qué?
- Es un sacrilegio que un gay valla vestido así, míralo como el nuevo Stiles y así no vas a desentonar tanto de todos los demás de la manada cuando comience el instituto y ayudara con tu autoestima.
- Eso o quieres desacerté de mis camisas a cuadros que tanto odias de una vez por todas – dijo acusadoramente – o puede ser que te diste cuenta que me amas y quieres cambiarme e look para que valla más átono contigo, lastima ya es tarde.
- Has descubierto mi malvado plan – dijo sin emoción – venga Stiles todos necesitan un cambio de look de vez en cuando.
- No confió en ti, que te quede claro – agrego – se me hace que solo quieres un muñeco para cambiarle la ropa, una barbie para jugar a la diseñadora, digo después de todo no abrían muchas razones.
- ¿aceptas o no?
- Bueno nos vemos en el centro comercial a las…
- En una hora no tardes, no vemos – la comunicación se cortó dejando a Stiles con la palabra en la boca.
Stiles se preguntó que había cambiado en su relación para hablar así con Lydia, si bien ya había aceptado que no estaba enamorado de ella, pero de ese punto a salir a comprar ropa untos había un largo trecho o bien solo quería un amigo gay lo cual era también valido, pero no ya estaba Danny para la gracia en lugar de él.
Dejando de lado sus pensamientos, no era bueno hacer esperar a la pelirroja, se levanto dejando el celular en la mesa de noche junta a la cama, notando algo que no estaba ahí cuando se fue a dormir, una rosa roja atada por el tallo con una cinta azul rey, y una tarjeta de dedicatoria extrañamente grande en comparación a la flor, tomo la rosa oliendo su dulce perfume mientras retiraba la tarjeta.
"como rosas son tus labios
Con su esencia van sus dardos
Son tus ojos como el rayo
Ilumina abrasando" D.H.
Un gritito demasiado femenino para el gusto de cualquiera salió de su garganta, estaba feliz no lo podía negar, jamás en la vida pensó que algo así pudiera pasar, ya no importaba que sourwolf no se portara muy cariñoso en persona o frente a otros, los detalles lo compensaba con creces como no iba a ser perfecto, tomo la flor y la guardo dentro de su libro favorito, mientras que la nota la en una caja de cartón que tenía en la primera gaveta donde guardaba las notas que llegaron junto con su peluche, la carta que aun no entendía como hizo para que no se la quitara y el nuevo poema.
- Stiles estas bien te escuche gritar – la vos de su padre en la puerta le recordó que tenia cosas que hacer.
- Si, no te preocupes, no es nada.
Después se fue a bañar con un cambio de ropa para ahorrar el mayor tiempo posible, bajo a desayunar con su padre que para su sorpresa al saber los planes para el día le termino dando más dinero para completar el que ya tenía, tomo las llaves de su inseparable Jeep y se fue rumbo al centro comercial.
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- Siempre has tenido ahí ese culo Stiles – pregunto Lydia sorprendida, pues los pantalones negros que si eran de su talla y no como la ropa que siempre llevaba, tenían una notoria curvatura en el lugar.
- Donde más quería que estuviera Lyd, pero como sea, no te parece que están muy ajustados.
- Stiles ese pantalón es de tu talla y La justa para que quede claro, has cometido un pecado tenerlo escondido entre tanta ropa, y qué decir de la franelas, sudaderas y camisas, eso lo haces por…
- Para no verme tan delgado, el flaco Stiles – dijo señalándose a sí mismo – un pálido espagueti andante.
- Si te das cuenta que lo que tienes es un problema de autoestima, ¿cierto?
- Aun no entiendo como Derek se fijo en mí – dijo yendo de vuelta al probador para lucir otro pantalón.
- Porque eres lindo, gracioso e inteligente – dijo para intentar subirle el ánimo.
- Ya cambiando el tema, ¿no se lo has dicho a nadie vedad? – dijo abriendo para salir con unos pantalones rojos y por la cara que puso Lydia cerro nuevamente para probar el siguiente – digo aunque lleguemos a algo no es como para que todo el pueblo se entere, tengo engañado a Scott para que no abra la boca, es muy chismoso ya para este momento lo sabría medio pueblo.
- Cálmate no le he dicho nada, ni siquiera a Jackson, lo más seguro es que te fastidiaría toda la semana, claro ganaría que todas las practicas pelear contra Derek y le haga papilla sin contar con que… oye eso te queda muy bien – cambio el tema al verlo, eran unos sencillos pantalones de blue jeans que se le ceñían bien a la figura – definitivamente este, el negro y los caquis marrones.
- Lyd déjame recordarte que solo me queda para un pantalón, esta es la decima tienda en la que entramos, gaste mi dinero hace tres tiendas y el que papá me dio en la pasada – soltó un sonoro suspiro regresando al cubículo – que bueno que algunas tenían descuento y otra no te gustaba la ropa.
- Bueno los compro yo, tómalo como un regalo de cumpleaños adelantado o atrasado lo que sea mejor – después de discutir unos cinco minutos y la mirada sebera de la pelirroja quien termino por pagarle los pantalones – bien, ahora a ver que podemos salvar de tu guardarropa.
Stiles cargo todas las bolsas de las compras, que gracias a la chica consiguieron en un excelente precio, debido a su jugueteo con el cabello, un par de pestañeos y listo ropa nueva con descuento, se fueron en coches distintos hasta la casa de los Stilinski para revisar el guardarropa, junto a la pelirroja fueron al cuarto del pecoso, donde un peluche de lobo les dio la bienvenida a ambos.
- ¿Y ese peluche tan hermoso? – dijo yendo a abrazarlo y acariciar la cabeza como si fuera un perro de verdad - ¿me lo regalas?
- ¿estás loca?, Derek me lo regalo a mí, no te lo voy a dar.
- Enserio, que tierno es, quien lo diría con semejante comportamiento – dijo sorprendida sin dejar al peluche – ojala Jackson fuera así conmigo – dijo molesta frunciendo el ceño – cambiemos parejas un par de días.
- Si definitivamente has perdido un tornillo.
Pasaron el día juntos, entre lloriqueos de Stiles alegando que su ropa estaba bien y varios regaños de Lydia para que no la sacara de la bolsa, logrando así conservar la mitad de su "antigua" ropa, claro que toda era condicionada con una lista de combinaciones posibles alternando ropa nueva y la que ya tenía para que se viera "decente", pero logro conservarla al fin y al cabo fue un suerte que guardara las de Batman en otra parte porque si no las hubiera perdido también, en la tarde cuando se fue Lidya fue a ver Deaton en la veterinaria para finiquitar lo pedido por el lobo mayor que se redujo a unas cuantas runas, cadenas bañadas en acónito, ceniza de serbal y un par de cosas más y de regreso a casa compro la comida consiguiendo un buen descuesto por los cupones.
Al llegar a su casa no vio la patrulla de su padre, sin más que hacer decidió bañarse y ver unas pelis en la tv o jugar la infinidad de juegos que tenia atrasados por culpa de los seres sobrenaturales, ya vería que podía cenar aunque posiblemente fuera bolsas de papas que estaban a dos por una, luego del baño con una toalla amarrada a la cadera se dirigió a su habitación para vestirse, entro sin mirar a los lado pero antes de quitarse la toalla una voz lo detuvo.
- Si fuera tú no me quitaría la toalla – la presencia cerca de la ventana con una voz ronca.
- Mierda Derek – dijo llevándose una mano al pecho donde estaba su corazón – si tu intención es matarme de un infarto vas por buen camino – volteo para mirarlo solo para darse cuenta de la penetrante mirada que el mayor le dirigía, analizando detenidamente cada lunar que había en la piel que dejaba a la vista la toalla – Derek – dijo algo cohibido y nervioso el menor - ¿podrías darte vuelta para vestirme?
- El mayor se dio vuelta de inmediato para no incomodar más al menor – lo ciento, no quería incomodarte, si quieres espero abajo…
- No eres como ella y ni intentes compararte – soltó Stiles interrumpiéndolo sus pensamientos pues ya sabía hacia donde se dirigían por la diferencia de edad – así que no pienses en eso, solo por entrar y de que casualmente me vieras así y aunque un día te vuelvas loco he intentes ser el malvado de la peli, jamás serás como ella, porque sabes lo que se siente ser utilizado de semejante forma – suspiro pesadamente él sabía mejor como se auto culpaba por muchas cosas– pero cambiando el tema, ¿Qué haces aquí?, no es que me fastidie tu presencia ni mucho menos, ya me vestí.
- Estaba intentando enseñarle a los betas control cuando los provocan – dijo dejando caer en la cama.
- Supongo que no salió muy bien que digamos después de todo son un montos de adolecentes – dijo yendo a su lado
- Lo dices como si fueras mayor que ellos – acoto Derek – tiene n la misma edad.
- Pareces muy estresado, si quieres te hago un masaje – la verdad no se le ocurrió mejor idea.
- Eso es lo más raro que has dicho, pero ¿sabes cómo?– pregunto incrédulo
- Bueno ayer tenia insomnio y no sé cómo acabe viendo esos videos – se encoge de hombros – no perecía difícil la verdad – se levanto de un salto buscando una crema fría que usaba para los golpes después del entrenamiento – venga, chaqueta y franela fuera.
A un con la mueca de incredulidad el mayor obedeció terminando acostado boca abajo en la cama, sintió las suaves manos del menor con la crema fría, que básicamente se convertía en agua al contacto con su piel, el menor se sentó a su lado nuevamente, lentamente sus músculos se comenzaron a relajar sintiendo como presionaba en ciertas aéreas mayormente en los músculos cerca del cuello no pudo evitar soltar un suspiro de relajado, era bueno y no se lo podía negar.
- ¿sabes? – el menor hablo en un susurro como no queriendo alterarlo – siempre me llamo la atención tu tatuaje queriendo recorrerlo con los dedos – dijo pasando su mano por el aérea para subir al cuello.
- Hazlo, adelante – respondió el mayor.
No se lo tuvo que decir dos veces para que el menor dejara el masaje y concentrara su atención en el tatuaje, delineándolo delicadamente con la yema de los dedos, recorriendo cada espiral lentamente para volver a acabar en el centro y comenzar otra vez, iba a hablarle a Derek pero este tenía los ojos cerrados y la respiración tranquila, miro la hora y decidió hacer algo para cenar para ambos antes de que se hiciera más tarde, su padre tenía turno hasta la madrugada así que no había problema, bajando las escaleras fue donde cayó en cuenta de lo que había pasado en su habitación, se sonrojo de golpe intentado respirar qué coño le pasaba por la cabeza como es que había salido todo tan fluido, como la mayoría de las cosas que le pasaban.
Derek despertó confundido y desorientado sin saber cuánto tiempo estuvo dormido aunque creía que no sería mucho, al mirar a su alrededor recordó donde estaba y tenía que reconocerlo se sentía relajado y sin tenciones, se vistió cuando un delicioso aroma llego a su nariz, llegando a la cocina donde Stiles se encontraba tarareando una canción que no logra identificar, toco el marco de la puerta con los nudillos para alertar su presencia, lo cual el menor le dio una radiante sonrisa de las que son capaces de alejar las sombras.
- Dormiste bien, dormilón – el mayor asintió, mientras el menor terminaba la cena – veamos Star Wars – sin importarle mucho accedió, no eran sus películas favoritas pero tampoco eran malas, aunque no entendía el afán de ponerlas en semejante orden.
Comieron en la sala frente al televisor entre bromas y comentarios, no llegaron ni a mitad de película cuando Stiles se durmió en el hombro del lobo, el mayor recogió y guardo todo, tenia que admitirlo el chico cocinaba muy bien con un sabor hogareño increíble, cargo al menor al estilo princesa y lo llevo hasta su cama dejándolo acostado con su peluche de lobo a un lado, siempre estuvo ahí y el no se había dado cuenta, tomo la chaqueta de cuero poniéndosela y dejo una carta que había sacado de su bolsillo sobre la mesa y salió por la ventana.
Camino de regreso a la mansión se alegro al darse cuenta de que si podía tener una relación, en lo que se podía normal con el castaño porque su estilo de vida distaba mucho de ser normal, y que ya le tocaba un poco de felicidad en su vida después de todo lo que le tocado vivir, quien más podría dársela, que un chico que entiende lo que es el dolor de la perdida y aun así sigue sonriendo al mundo para iluminarlo.
